No digo nada, solo que me tarde, ya que el climax de este capítulo no me convencía. Es muy duro para mi terminar una historia a la que le tengo tanto cariño, por ser testigo de mi evolución como escritora, pero ya no digo mas, lo que tendré que decir lo diré en las notas finales, ya que este capítulo es… el final.
Disclaimer: Varias escenas, diálogos y otras cosas están basados en el manga "Hana-Kimi" al igual que los personajes de Digimon tampoco son míos, yo no dibujé/creé ninguna de esas cosas, solo las uso como referencia y diversión. Escribir fics es uno de mis pasatiempos, así que no me demanden
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Sueños de Adolescencia
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Un sueño hecho realidad (O como tener aún más sueños)
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Una joven rubia entró al edificio donde vivía con un par de bolsas gigantes de mandado en sus manos. Caminaba lento, pero seguro, tomando el primer elevador que encontró libre, para llegar al piso donde estaba su departamento. Tenía que tener cuidado para que nada de lo que se encontraba en las bolsas cayera al piso, ya que todo tenía que llegar sano y salvo.
Su cabello rubio, antes corto y ahora largo y bien arreglado, se ondeaba tranquilamente por los pasillos con su andar, teniendo casi el mismo ritmo que su falda lila y blusa del mismo color, regalo de una de sus mejores amigas. Al llegar a su piso, caminó hacia su departamento hasta encontrar el número 307, donde dejó las bolsas cuidadosamente en el suelo para poder sacar sus llaves, abrir la puerta y volver a recoger las bolsas, para luego hacer su aparición.
.- Perdón por llegar tarde, había mucha gente en el supermercado – mencionó Izumi al dejar las bolsas de comida en la mesa de la cocina - ¿Cómo has estado Takuya? ¿Y Suzie?
.- Pues he estado algo mal, pero espero que todo acabe cuando pase a jugar a la primera división. Y Suzie luego llega, aun está en la escuela.
Takuya podría decirse que era todo un hombre: jugaba soccer en la segunda división para uno de los equipos principales de Japón, y aun con la mala racha de partidos perdidos, Takuya era reconocido por sus buenas jugadas y los goles que metía eran mucho mejores que los rivales. Ya andaba viendo como pasar a jugar a la primera división, además, era novio de Suzie, la hermana de Henry; y ambos eran felices juntos aunque al peliazul le diera un ataque de coraje cada vez que los miraba juntos.
Izumi aun recordaba la reacción de Takuya cuando le dijo la verdad sobre su identidad, unos años atrás.
.- ¿Cómo que eres una chica?
Takuya se pellizcó varias veces, luego la miró e intentó ver a Izumi como normalmente lo hacía, pero no podía. La completa idea de lo que estaba sucediendo era increíble, y todo eso significaba que su confusión estaba plenamente justificada porque no se había enamorado de un chico, sino de una chica.
.- ¡Gracias al cielo no soy homosexual! – exclamó de alegría, ante la atenta mirada de sus otros compañeros presentes – ya me había asustado.
.- Yo aun no estoy seguro – dijo Henry, ajustando sus anteojos para leer – necesitamos pruebas, no se… ver cosas féminas…
.- No voy a mostrarte mis pechos si eso es lo que quieres – le respondió la rubia de forma indiferente, mientras Kouji miraba a Henry de una forma muy fea – pero si quieres puedes esperar unos días y podrás ver una toalla femenina llena de sangre…
.- ¡Yuk! No gracias…
.- ¡No soy homosexual! ¡Soy un ser perfectamente normal! – exclamaba Takuya de una manera sorprendente. Incluso se atrevió a tomar a Izumi y alzarla por los aires – Pero volviendo al tema… ¿Por qué lo ocultaste?
A la pregunta de Takuya, Izumi tuvo que decirlo todo, incluyendo el motivo por el cual llegó al Instituto, o sease Kouji, además de todos los detalles de la historia y la gente que la estaba cubriendo.
Takuya seguía teniendo su cara de incrédulo mas aun así sonreía como idiota al ver a Izumi y luego gritaba a todo pulmón "¡No soy rarito!". Mas a partir de entonces se dejó de abrazar de Izumi e incluso dejó de molestar a Kouji. Era comprensible ya que Izumi era una chica y al parecer estaba con el gemelo.
.- Lamento no habértelo dicho antes – le dijo ella una vez que el castaño se calmó – no quería perder tu amistad…
.- Nah, me dejas tranquilo. Y seguiremos siendo amigos, no me dirás ahora que después de todo te vas a deshacer de mi…
.- No, claro que no.
Y ahora Takuya estaba sentado en su sillón, platicando con Kouji sobre los últimos partidos de la temporada a la vez que esperaban a los demás para la reunión. Izumi comenzó a hacer la comida.
.- ¿Necesitas ayuda? – le gritó Kouji desde la sala.
.- No gracias. Solo ve si puedes hablarle a una pelirroja que se hace llamar mi amiga para que traiga el yakisoba, siempre se le olvida.
.- ¡Yo me encargo de eso! – Takuya saltó del sillón, tomó su celular y le marcó a la ya conocida pelirroja – hace mucho que no recibo sus reclamos… ¿Rika? Soy Takuya. Dice Izumi que no se te olvide el yakisoba… si, si, ¿Cómo estás pues? Ya me contarás cuando llegues…
Era curioso que ese parcito hubiese terminado de amigos, pero nadie quiso averiguar la razón y sinceramente así estaba mucho mejor. Lo mas curioso fue que precisamente Takuya era el padrino del hijo de la pelirroja, aunque luego dedujeron que todo fue por el suceso en el cual Takuya estuvo a punto de ser expulsado y en el cual Rika lo salvó de un pelo. Al principio fue algo raro encontrar a la pelirroja embarazada, pero luego se acostumbraron a la idea.
Mientras Yamato arreglaba los papeles del traslado y después de que Izumi hubiera arreglado las cosas con sus compañeros, llegó el momento que tuvo que hablar con Rika, haciéndole notar a esta lo abultado… bueno, mas bien, ancho de su vientre.
.- ¿Voy a ser tía? – le preguntó la rubia a su amiga, mas esta respondió con una mueca - ¡Di algo Rika!
.- Pues… si y no – la rubia parecía no comprender – sabes que somos como hermanas y por eso serás como una tía para mis hijos, pero no, Yamato no te hizo tía biológica conmigo y no creo que te haga tía hasta dentro de unos años.
.- Eso es un gran alivio…
.- ¡Izu-baka! ¡Ya llegue! – exclamó Rika desde la puerta, haciendo que la rubia interrumpiera sus recuerdos por ir a abrirle. La pelirroja traía un par de bolsas con comida y una sartén con algo caliente – No era necesario que me llamaras, ya venía para acá cuando me hablaron… y si traigo el yakisoba…
.- Era por si se te olvidaba.
.- ¿Crees que se me iba a olvidar algo de comer? Por favor, si se me olvida me matan… perdón, quise decir que te matan a ti ya que yo no me dejo…
.- ¿Y como está mi estimado ahijadito? – las interrumpió Takuya buscando al supuesto pequeño que debió de traer la pelirroja - ¿Dónde está?
.- Está con su padre, ¿Donde mas puede estar?
.- ¿Escondido tras de ti?
Takuya puso su mejor cara de borreguito y siguió buscando tras la pelirroja, mas no hubo rastros ni signos de ningún niño a su alrededor.
.- No entiendo que me hizo elegirlo como padrino – mencionó la pelirroja, golpeando a Takuya en el trasero y mandándolo hacia el sofá – y quédate ahí un buen rato. Por cierto – se dirigió ahora a Izumi - ¿Cuándo aprendiste a cocinar?
.- ¿Cuándo aprendiste tú a cocinar?
.- Olvida mi pregunta entonces.
Una media hora después aparecieron Henry y Ken, ambos con una botella de refresco en las manos. El primero estaba realizando sus practicas profesionales en una empresa que preoducía videojuegos y se decía que en cuanto terminara la carrera lo iban a contratar de manera permanente; mientras Ken trabajaba por su cuenta haciendo exorcismos y comunicándose con los diversos fantasmas que se encontraba por ahí.
Ken había resultado otro de los chicos que había descubierto el secreto de Izumi pero que se había mantenido callado.
.- Yo ya lo sabía – había mencionado Ken después de que Takuya hubiera despejado las dudas sobre su sexualidad. Izumi lo miraba de manera incrédula – las auras femeninas son diferentes a las masculinas…
Una excusa muy poco creíble, pero que le dejaba claro que a pesar de que lo sabía, el chico aun la consideraba su amiga y la había protegido sin que se diera cuenta.
.- Por cierto, le estoy exorcizando unos fantasmas a tu suegra – le comentó Ken a la peliroja, que solo lo vio raro – no sabes la cantidad de fantasmas que hay en sus casas.
.- No tengo suegra, no sé de qué me hablas.
Ken, Kouji, Izumi y Takuya la vieron con rostro de sorprendidos. A ese paso se suponía que la joven debía de tener una suegra…
.- ¡¿Pero que aún no se casan?! – exclamó la rubia - ¡Se suponía que iban a casarse!
.- No quieor casarme, eso es lo que pasa – respondió ella sin inmutarse para nada – el esta terco en casarnos pero yo no quiero. Fin del tema.
Como ninguno quería llevarse la ira de la pelirroja mejor cambiaron rápidamente de tema, hablando con Henry de los próximos proyectos de videojuegos o con Ken de sus supuestos exorcismos más famosos. Entonces Izumi recordó lo que pasó después de que Rika le hubo confirmado que no sería tía biológica.
.- En cambio, yo hice algunos tíos abuelos – mencionó Ryo, llegando de quien sabe dónde y sorprendiendo a los chicos por el comentario. En serio, esa familia tenía la manía de aparecer cuando menos se lo esperaban - ¿Ya les dijiste? – al ver la cara de la pelirroja este supuso una negativa – creo que no… y no me sorprendo porque ni siquiera ibas a decirme a mi… ¿Y tu Izumi? ¿Ya soltaste la sopa?
Izumi solamente lo miró extrañada, mas luego entendió a que se refería. Al parecer su secreto no había sido tan secreto.
.- ¡Hasta que por fin lo dices mujer! ¡Mira que me tenías en ascuas por lo que podía pasar! – a pesar de todo, Ryo parecía ser el mas sonriente – mira que pasé muchos problemas por su culpa jovencita.
.- ¿Ya lo sabías? – preguntó un Takuya un poco confundido.
.- ¡Claro! ¿Qué no recuerdas que puedo oler y sentir a una mujer a un radio de dos kilómetros a la redonda?
.- … eso es raro…
.- No, lo raro es que Ryo haya dicho lo de los tíos abuelos y que Yagami-sensei no esté aquí matándolo – le mencionó Kouji a los chicos, que asintieron sin remordimiento – el grito que debió de haber pegado…
Lo que nunca supieron fue que el doctor si se había enterado, pero la que había terminado pegando el grito y petrificada del susto había sido Sora, la cual alegó que no hubiera querido ser abuela tan joven. Eso y que le dio una buena regañada a su hijo cuando logró calmarse del coraje.
.- Y entonces el espíritu rompió la tubería y provocó que se inundara todo el piso.
Las miradas incrédulas se posaban en Ken. ¿Cómo era posible que un espíritu rompiera la tubería? Era un misterio tan grande como aquel de los famosos espíritus del baño que años antes compartía con Takuya.
.- ¿Quiénes faltan en llegar?
.- Creo que falta Yagami-sensei.
.- Entonces no falta nadie.
.- ¡Takuya!
.- Veo que aun me aprecias después de tanto tiempo, mi estimado educando – el castaño doctor Taichi Yagami había llegado sin ser visto/escuchado/recibido como era su costumbre de años, y como siempre, llegaba dándole una patada a alguien en el trasero – se que me extrañaron pero por favor no se me lancen encima que se me arruga el traje.
Takuya seguía odiando al doctor, pero solo un poco, ya que todas esas patadas le habían dejado un buen trasero (según el) resistente a todo. Ademas, era la parte favorita de su actual novia.
.- ¿Y Motomiya-san?
.- Mmm… déjenme ver… - el doctor volteó a todos lados, mirándolos absolutamente a todos – creo que se me olvidó en el ascensor… por cierto, ¿Dónde está la cosa con patas? – los chicos se le quedaron mirando raro - ¿Dije algo malo?
.- Está con su padre, llega al rato – respondió la única pelirroja presente, haciendo claro que la "cosa con patas" era su hijo - ¿Por qué todos están obsecionados con mi hijo?
.- Porque es la única "cosa con patas" que hay por aquí – añadió el doctor Yagami – y hasta que alguien mas tenga uno, tu cosa con patas será adorada eternamente, porque no creo que alguien aquí este loco como para tener cosas con patas en estos momentos.
Inmediatamente después de esa frase, Izumi tosió fuertemente, como si se estuviera ahogando. Kouji corrió a auxiliarla, mas eso solo ocasiono que tanto el doctor como la pelirroja les lanzaran miradas acusadoras.
.- ¿Pasa algo Izumi? – preguntó el doctor - ¿Estas enferma? ¿Ocupas que te revise?
.- No, estoy bien, no se preocupe, y cambiando de tema… ¿Y Motomiya-san?
.- Ya te dije que se me olvidó, no me acuerdo en donde…
Se suponía que el doctor y el fotógrafo tenían una relación algo… peculiar, por asi decirlo. Generalmente si el fotógrafo hacía alguna estupidez el doctor lo corría, aunque luego volvieran juntos. Y lo gracioso de todo eso era que tenían así desde la graduación de Ryo, o séase, varios años atrás.
Aun asi, Taichi seguía siendo Taichi.
.- ¿Olvidaste decirle de la reunión?
.- No, como crees… - respondió un poco sarcástico - ¡Lo olvidé a él! ¡Ya les dije que no me acuerdo donde lo deje!
En eso sonó la puerta, y esperando lo peor, Izumi la abrió esperando que no fuera un Daisuke Motomiya versión zombie o algo así. Cual grande fue su alivio al encontrarse a Ryo en la puerta con una canasta llena de dulces en su mano derecha.
.- Perdón por llegar tarde pero…
.- ¡Por dios! ¡¿Qué le paso al niño?!
En la otra mano, Ryo traía a un niño embarrado de chocolate por toda la ropa y la mitad de la cara. Rika estaba furiosa.
.- Fuimos a casa de mi madre y las cosas se fueron de control…
La cosa entre la pelirroja y su especie de marido no sabían siquiera como habían sucedido. Rika simplemente se limitó a decirle a Izumi que todo pasó el día en que fue a arreglar las cosas de Takuya y Ryo se la llevó del brazo. Obviamente quien lo supuso primero fue el doctor y alguno de sus tantos sentidos para adivinar sucesos extraños. Una especie de conversación entre mujeres lo supuso todo (bueno, mujeres y un doctor) después de que Rika reveló lo del padre de su hijo.
Mientras Yamato arreglaba inscripciones en la nueva escuela de Izumi, la rubia y su pelirroja amiga tenían una plática con el doctor Yagami. Tanto él como la rubia querían detalles y más detalles, ya que no podían creer que Ryo la hubiera dejado embarazada. Después de los problemas que había tenido con Yamato, no esperaban que la pelirroja pudiera ceder tan fácilmente, y mucho menos con Ryo.
.- Asi que… supondré que no tuviste problemas con mi sobrino – la pelirroja tornó su rostro del mismo tono que el de su cabello, ante el comentario del doctor - ¡Lo sabía! ¡La fama que tiene el condenado es mentira!
.- Digamos que sabe complacer a una mujer, punto – contesto ella - ¡Izumi di algo!
.- ¿Y qué quieres que diga? Ya te dije lo que te tenía que decir…
En eso entró Ryo buscando a la pelirroja, aunque fue recibido por un par de golpes de su tio, que no le perdonaba que lo hubiera hecho tío abuelo tan joven.
.- ¡Espérense a que lo sepa Sora! – Taichi tembló y sintió escalofríos – Sora…
.- ¿Y no viste a Hikari? – le preguntó el doctor a su sobrino.
.- No, ¿Por qué?
.- De seguro está con el idiota de Takaishi…
No era secreto que Hikaru estuviera saliendo con Takeru Takaishi, el mayor rival de Kouji en el baloncesto, para pesar del doctor. Aunque no lo pareciera, era celosísimo cuando se trataba de su familia, y mucho mas de sus hermanas.
.- Denme a la cosa con patas.
Se había enojado un poco por lo de Hikari, por lo que tenía que desquitarse quitándole la suciedad a su sobrino-nieto mientras murmuraba cosas inteligibles (seguramente malas) contra el pobre de Takaishi.
.- Ya dejen de pelear que estamos aquí para celebrar algo…
.- ¿Celebrar qué Izumi?
.- Pues… que estamos todos juntos, reunidos como una gran familia…
Porque para la rubia, todos ellos eran parte de su familia, aunque Yamato (su hermano) no lo aprobara. Ella misma se había superado, gracias al apoyo de su familia postiza, y juntos habían superado muchas cosas, y aunque muchas de ellas quisieron separarlos, los unieron más. El ejemplo más claro estaba en Kouji, que de un chico solitario de fuerte carácter, había pasado a un joven que aun tenía esas características, pero con un gran corazón para las personas. Ella y él se complementaban mutuamente, aunque ella estudiara Veterinaria y el combinara la Ingeniería con el baloncesto. Ambos estaban bien, se amaban, que era lo importante, y juntos superarían todo lo que se les pusiera adelante.
.- ¡La comida está lista!
.- Genial, me muero de hambre.
.- Por eso estás tan gordo.
.- Yo soy perfecto así como soy, gracias por el consejo doctor.
.- No hay de qué. Ahora pagame la consulta Takuya.
.- ¿No falta alguien? – preguntó Henry.
.- Solo Hikari, Tommy, Kouichi y tu hermana – Takuya vio el reloj que traía en su muñeca – y creo que mejor voy por ella porque ya se le hizo tarde…
.- ¡De eso nada! ¡Yo voy por ella!
.- ¡Soy su novio!
.- ¡Y yo su hermano!
.- ¡Ya cálmense de nuevo y coman! ¡Suzie llegará sola! – exclamó Izumi al ver que ambos chicos casi se agarraban a golpes - ¡Y al que no coma le voy a meter la comida por el…!
.- Mejor come tu también Izumi – la interrumpió Kouji – mira que luego se te quita el apetito por andar haciendo corajes…
La comida estaba servida en la mesa, habiendo desde yakisoba hasta un tazón con palomitas que habían hecho los chicos para ver la televisión. Todos fueron hacia la mesa y tomaron sus respectivos lugares, entonces, Izumi intentó llamarles la atención levantando su vaso en alto y dándole ligeros golpecitos con una cuchara.
.- Chicos… ¡Hey chicos! – todos voltearon a verla – quisiera hacer un brindis por todos nosotros… aunque haya varios ausentes… porque somos amigos, tanto en las buenas como en las malas… ustedes siempre me trataron igual a pesar de todo y no me juzgaron diferente por lo que hice en el pasado. Siempre les estaré agradecida por ayudarme – miró a Rika y a Kouji – por apoyarme – vio a Takuya y a los chicos – por regañarme… - ahí le dirigió una mirada al doctor – y sobre todo, por seguir siendo mis amigos. En serio, muchas gracias.
.- ¿Todo eso solo para dar las gracias? Que cursi – respondió Rika, dirigiéndole una expresión entre seria y burlona – como sea, para eso estamos los amigos, ¿o no?
.- Eso es raro viniendo de ti…
.- Calmala tío doctor…
.- ¡No! ¡No quiero una sobrina así!
.- Oficialmente no lo soy, así que te salvaste.
.- Gracias al todopoderoso – suspiró de alivio el doctor, aun con su sobrino-nieto en brazos – no le hagas caso a mami, esta medio loca del cerebro…
Izumi dejó a sus amigos en el pequeño comedor y fue por algunos platos por si llegaban los que faltaban. Estaba feliz, todo estaba saliendo perfectamente en sus vidas.
.- ¿Te encuentras bien?
.- ¡Kouji! Si, estoy bien – el la abrazó de la cintura mientras ella tomaba lo que iban a necesitar.
.- ¿Pensando en algo?
.- Pues… solo en ciertas cosas…
.- ¿En qué? Dime…
.- En todo lo que hemos pasado…
.- ¿Y tus sueños?
.- Los sueños cambian, evolucionan… varios de los sueños que no se logran cambian con el paso del tiempo, y los que se logran… bueno, entonces ya no es un sueño, sino una realidad…
.- ¿Has cumplido con alguno?
.- Mmm… si… - ella volteó a verlo, besándolo levemente en los labios – y uno de ellos eres tú…
.- ¿Solo uno de ellos?
.- Digamos que… tu inspiraste todo lo demás, mi sueño de ser veterinaria, el de estar contigo…
El la abrazó, acercando sus labios a los de ella y besándola apasionadamente, haciendo que ni el ruido del comedor ni las personas que había existieran a sus alrededores. Para ella, Kouji había sido el sueño inalcanzable, que poco a poco se fue convirtiendo en una realidad. Y qué decir de Kouji, que antes de conocerla podía decirse que había sido casi un antisocial completo, y ahora gracias a ella era otra persona, alguien que había aprendido a valorarse y a valorar a otras personas, conociendo el significado de amistad y amor.
La había cuidado, protegido, y conforme la conocía mas, aprendido a quererla. Tanto que ahora no podía vivir sin ella.
.- ¿Y cuál es tu sueño ahora Kouji? – ella lo miró dulcemente, esperando tranquilamente la respuesta. El la besó de nuevo y la abrazó dulcemente.
.- ¿Mi sueño? Bueno, el que quiero cumplir no puedo hacerlo solo… - ella lo miró interrogativamente – tengo muchos, y cada uno de ellos quiero cumplirlos junto a ti…
A una llamada de Takuya ambos se separaron, solo para ver que Suzie había llegado y que estaba peleándose con su hermano sobre la relación que ella tenía con Takuya, y por supuesto, también vieron que Kouichi había llegado con un par de cajas llenas de panecitos, los cuales comía junto con Taichi y el niño de Rika mientras miraban la discusión. Izumi y Kouji regresaron con todos sus amigos para seguir disfrutando de la reunión.
Kouji e Izumi aun tenían mucho tiempo por delante para cumplir todo lo que querían hacer…
.- Quiero decirte algo – le mencionó ella en voz baja, acercándose a el. Kouji no comprendió al principio, pero una vez que ella se lo mencionó al oído, el no pudo hacer otra cosa más que gritar de la emoción y abrazarla.
Otro de sus sueños estaba por cumplirse.
FIN
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Antes que nada, quiero darles las gracias a todos los lectores que siguieron esta historia durante los casi 2 años y medio que duré escribiéndola. Fueron tiempos muy duros, ya que durante ese tiempo pasé varios cambios en mi vida, entre ellos la graduación de la preparatoria, la entrada a la universidad, el trabajo, el fansub… también varios problemas familiares… en fin, cosas que por una u otra cosa no me dejaban actualizar (incluyendo varios bloqueos de escritor, como siempre…). Muchísimas gracias principalmente a todos aquellos que tuvieron la paciencia para estar leyendo a pesar de la tardanza, y mas especialmente a los que dejaron (y que se que van a dejar) sus comentarios, criticas constructivas, sugerencias, en fin, su punto de vista sobre el final… ¡Uff! 2 años y medio parecen pocos, pero realmente es mucho tiempo…
En fin… las respuestas a los RR las subiré a mi grupo en los próximos días (quizá mañana, dependiendo si el trabajo me deja) y también responderé poco a poco los comentarios que dejen en este capítulo final.
En fin, nos vemos en otro final (Perdidos en el Digimundo me llama) y en los futuros proyectos que tengo pensados… secciones de Bleach, Full Metal Alchemist, Tales of Symphonia, Tales of the Abyss y Final Fantasy VIII estén preparadas XD
¡Nos leemos luego!
Nayru.
