En la puerta de la mansión Kido el ave fénix contemplaba absorto el camino por donde su pequeño hermano había desaparecido bajo la lluvia, intuía que el verlo de esta manera significaba algo quizás algún aviso pero en el fondo de su corazón sabía que Shun estaba bien y que no había razón para preocuparse. Sonrió ampliamente al recordar aquellos momentos vividos con su hermano bajo un aguacero como este y que ahora le parecían tan lejanos. La voz de Hyoga preguntando quien había tocado la puerta lo saco de su ensimismamiento, todos se encontraban en la sala a la espera de la respuesta del fénix sin embargo al reconocer la flor de liz blanca que Ikki sostenía en sus manos Saori dejo caer la taza de té que tenia sobre sus manos y deformo su cara angustiada en una mueca de terror absoluto.
Saori: .-Ikki!, donde…donde conseguiste esa flor?
Ikki: .-Alguien la dejo en la entrada.
Saori: .-Fue la persona que toco el timbre hace unos minutos verdad? Pudiste verla? Como era?
Ikki: .-No no pude verla, solo estaba flor. Porque tantas preguntas Athena?
Shiryu: .-Admito que es sumamente extraño Saori, pero porque has tenido esa reacion?
Hyoga: .-Hay algo que tu sepas y no ostros no?
Saori: .-No es nada, es solo que esa flor me trajo algunos recuerdos y es muy extra encontrar una de ese color en el país.
La actitud de la diosa de la sabiduría y la guerra era por demás sospechosa, y el nerviosismo que demostró al observar aquella flor hizo suponer a los santos presentes que ella ocultaba algo que quizás pudiera darles una pista de lo que recientemente había acontecido con Seiya. Athena salió de la sala sin mediar palabra con rumbo a su habitación, estaba demasiado cansada y alterada como para responder aquellas preguntas que en la mente del resto de los jóvenes se gestaban; había recordado algo que desde hacia tanto había olvidado por voluntad propia, veía una y otra vez sus manos manchadas de sangre una y otra vez sin importar cuantas veces se las lavara, quizá por eso desde aquel entonces tenía la manía de utilizar guantes. Cuando llego a su habitación la escena de aquel asesinato que cometió venían a su mente una y otra atormentándola, se reprochaba el haber tomado la vida de ese joven a quien tanto apreciaba y que en su afán por dañar a Hades y a su padre lastimo a la única persona a la que de verdad le había importado.
En el camino rumbo a la puerta principal de una hermosa residencia victoriana se encontraban tres jóvenes bajo la lluvia, aquel de cabello oscuro con bisos castaños rojizos y verdes ojos caminaba con dificultad y cada tanto deteniéndose por un mal paso mientras que el de cabello castaño y ojos vacio del mismo color solo se limitaba a seguir a un joven de cabellos color de cielo. En uno de las breves pausas del peli matizado Cronos no perdió la oportunidad para hacer burla de la condición del joven frente a él, sin conocer el verdadero motivo del cansado andar de la persona frente de sí.
Cronos: .-Vaya vaya! Parece que la bola ya te está afectando, parece que la juventud de ahora no aguanta nada, cuando yo era caballero de…
Joven: .-La bola? Explícate Tito.
Cronos: .-La bola de años que te cargas encima jajajaja.
Joven: .-Mmmm… ya veo, muy gracioso en verdad pero yo tengo un juego mucho mejor. Es más juguemos al abuelo y yo, yo soy yo y tu el abuelo jajaja.
Cronos: .-Siempre con tus comentarios fuera de lugar, pero escúchame una cosa mocoso mocosa o lo que seas no porque yo sea…
No pudo completar la frase al ver como el chicho con quien conversaba hasta hace unos segundos golpeaba de lleno contra el húmedo piso adoquinado, el golpe en la cabeza del muchacho lo había dejado inconsciente y ante la mirada atónita del dios del tiempo la sangre del muchacho mesclada con el agua de la lluvia teñía de rojo el camino bajo sus pies; Cronos se había quedado de piedra al contemplar tal escena, nunca pensó que la persona frente a él estuviera herida y menos tan gravemente, el miedo de perder a ese ser tan querido para él se hacía presente tanto que le impedía moverse y lo único que llegaba a su mente eran las imágenes de los momentos vividos a su lado desde que era un bebé.
.-Adkiiiiiiiii!
Aquel grito y el sonido de unos pasos a toda velocidad chocando con la lluvia fue lo único que alcanzo a escuchar antes de dos tremendas bofetadas dieran de lleno a ambos lados de su rostro, aquella voz profunda y varonil la conocía a la perfección asi como también sabia del carácter del hombre a la que le pertenecía, por ello no replico simplemente se limito a bajar su cabeza arrepentido y recibir el castigo merecido por no saber cuidar a la razón de su existencia. Un puñetazo dio de lleno contra su vientre, aquel que alguna vez le sirviera de refugio a su amado hijo y de donde fuera arrancado por Urano para después desaparecerlo; un golpe más dio de lleno contra su quijada y lo lanzo de espaldas contra el piso pero no por eso detuvo la golpiza el padre de su hijo.
Hiperión: .-Por favor ya basta! Deja de estar haciendo estupideces, se lo que duele verle de esta manera y que tienes miedo de que muera pero se consciente de que Cronos siente lo mismo que tu, lo más importante ahora es curar sus heridas.
Terminando de decir esto el peli rojo tomo al joven en brazos y se dirigió con el rumbo a la mansión mientras los dos dioses le miraban examinando sus palabras; Hiperión tenía razón esa persona que yacía herida e inconsciente era muy importante para ambos, quizás había sido un error el que estuvieran juntos esa noche pero algo bueno había salido de ese pasional encuentro y prueba de ello era aquel ángel que estaba dentro de la casa. Qué pensaría su pequeño de la escena que acaban de armar hacia un instante? Como era que en tan solo un segundo habían cambiado los papeles? Que pasaría ahora con la salud de su pequeño ángel?
Cronos: .-Tienes todo el derecho de odiarme y me merezco cada golpe que me diste y mucho más por no haberlo cuidado, no es disculpa pero a decir verdad no me di cuenta yo…
.-Basta, es suficiente! Quien debe disculparse contigo soy yo, no debí actuar de esa manera; tenia tanto miedo de perderlo como cuando…
Cronos: .-A decir verdad yo en tu lugar hubiera hecho lo mismo, lo más probable es que si hubieras sido tu ya no estarías con vida…No podría decirte que el habernos acostado aquel día fue del todo malo Erebo, pero sabes…no me arrepiento…lo perdimos es cierto pero estuvo ahí y…
Erebo: .-Si, es verdad físicamente no estuvo con nosotros, pero su recuerdo aún vive en esa criatura y en nuestros corazones. Espero que lo hagamos mejor esta vez…
Cronos: .-Y hablando de hacer mejor las cosas, ya le dijiste que eres su padre?
Erebo: .-No aun, Tanatos siempre ha querido decírselo pero yo aun no estoy listo.
Cronos: .-Es mejor que no pierdas más tiempo acuérdate lo que paso la ultima vez… Pero dime que se siente poder al lado de un hijo y verlo crecer?
Erebo: .-Supongo que lo mismo que sentiste tu cuando te dijeron que eras abuelo.
Cronos: .-iiiiaaa! Soy demasiado joven para ser abuelo, eso te queda mejor a ti hielo, prefiero el adjetivo de papá-Cronos o padre ilustrísimo o simplemente Croni incluso tito como me llama ahora suena mejor que abuelo.
Erebo: .-Padre ilustrísimo? Enserio? Ya ni Urano o el esposo de Gaia. Pues a mí no me molestaría que me llamaran abuelo aun siendo joven, lo que me recuerda si sabias que tito es un apocope de abuelito?
Cronos: .-Apoco-qué? Espera, tito es lo mismo que abuelito? Noooooooo!
Erebo: .-No veo de que te quejas, siempre has tenido muchos nietos.
