PERDER PARA GANAR
Capitulo 13
-Sin ella-
Como era de esperarse Jurina llego muy temprano por la mañana a las instalaciones de Sakae Nagoya, y se veía bien.
Había llegado ayer por la noche y solo quería la privacidad de su departamento. No contesto ninguna llamada, a pesar de que el teléfono no dejaba de sonar, la verdad es que solo quería estar sola. Lo que le había sucedido estos días la había destrozado completamente y aparentar que está bien es muy agotador. Ella está muy segura de que no volverá a suceder. Ha aprendido la lección y ahora sabe que Rena nunca le perteneció pero eso no evita que la siga queriendo con cada parte de su ser.
Llego directo al sofá, tiro sus cosa en la entrada y se recostó sobre él con las luces apagadas mirado al techo con un brazo que pasaba por encima de su frente y otro sobre su estomago, solo pensaba en lo ilusa que había sido. Por fin se encontraba con ella misma después de haber huido estos días, ahora no había nadie más alrededor. Solo estaba ella y los sonidos comunes de los aparatos electrónicos de su departamento y un reloj de pared que resonaba muy dentro de su cabeza segundo tras segundo.
Se preparaba mentalmente para el día de mañana entre un suspiro tras otro, para enfrentarse a una verdad inminente, un realidad de la cual no puede huir y que no supo cuando se volvió esclava de ella. Aun dudaba un poco si ella de verdad se encontraría ahí pero también estaba muy segura de que sería ella en marcar la diferencia.
-No mas Jurina inmadura, no mas niñita ingenua.- Murmuro ella al cerrar sus ojos.
Ya se veía un ligero movimiento de miembros y como era una costumbre se asomo a la sala de ensayos para encontrarse con su miembro favorito Goto Rara, quien ya se encontraba haciendo calentamientos para empezar el día.
-Rara-chan, bueno días.-
Rara voltea inmediatamente al reconocer su voz. –Buenos días Jurina-san-
-¿Escuche mi nombre acaso?- Le pregunta mientras se recarga poniendo un hombro en el marco de la puerta con un tono que perturba a la otra chica.
-Sempai.- Corrige Rara.
-No, está bien solo bromeaba.- Confiesa Jurina su broma intentando poner en marcha su plan de hacer parecer que todo está perfectamente bien. Lo que ella no sabía es que Rara estaba enterada de todo.
-Jurina-san, yo…- Pronuncia Rara esas palabras trabándose un poco cuando ve a Jurina separarse del marco de la puerta.
-¿Tu?- Pregunta al ver que la chica no decía nada y verse interrumpida en su movimiento.
-Si hay algo en lo que pueda ayudarla, tenga por seguro que lo hare, sin importar que.-
Jurina se veía un poco desconcertada por las palabras tan serias de Rara pero al mismo tiempo se siente aliviada de saber que cuanta con el apoyo no solo de ella si no de mas miembros.
-Lo sé Rara, Gracias.- Y solo sonríe como es su costumbre.
Aunque Jurina quería hacer parecer que todo se encontraba bien, sabe que no es así. En primera porque estaba predispuesta por lo que oyó ayer y en segunda por que podía presumir que dada la cercanía con ella puede notar ahora muchas cosas que otras miembros jóvenes no. Así que solo sonríe y observa cómo se retira de la sala.
-Voy a cambiarme vuelvo en un momento.- Le dijo en medio de una sonrisa disfrazada.
A lo que la chica más joven solo asentó con su cabeza correspondiendo a esa sonrisa. Dentro de ella realmente quería hacer algo por su Sempai, ¿pero qué? Dado a que es muy joven y de estos temas no sabe nada.
Pronto comenzaron a llegar más y más miembros que hacía parecer que la sala se volvían cada vez más pequeña, así que sale de esa sala para tomar un poco de Aire fresco antes de ver a la ex-ace. La decisión tomada el día de ayer se hará publica al menos para ellas y se darán indicaciones pertinentes.
De igual forma alguien más ya se encontraba en el teatro y se había reunido con Yuasa para entregarle los respectivos a Yuasa, que por medio de el alguien ya ansiaba tener en sus manos, pero él aun no había llegado.
Su semblante parecía tranquilo, pero después del día de ayer lo menos que tenía era tranquilidad. Tuvo que evadir elegantemente los acosos de Evan, lucir espectacular ante la cámara y las miradas dominantes del director que le recordaban su triste realidad. Además se sentía con mucho miedo e incertidumbre, no sabía que iba a pasar cuando se encontrara frente a Jurina. Antes podía deducirlo fácilmente e incluso, inteligentemente sabia seguir su juego si se encontraba de buenas. Si peleaban era más difícil pero quien llevaba las riendas del control siempre fue ella. Pero hoy ocurre algo diferente y ese algo es que no tiene control sobre ella ni el grupo. No sabe tampoco cual será la reacción de los miembros cuando la vean entrar.
-¿Rena?-
Rena voltea al escuchar su nombre, es Churi quien la llama. Y se pone un poco nerviosa dado que ella sabe que ha estado frecuentando a Airin porque ella misma le dijo a Victoria que lo hiciera. Ambas chicas se miran pero Churi no le cuestiona nada, su mirada involuntariamente viaja a la mano de Rena que aún llevaba las banditas.
-Tu mano…- Dice en voz apenas perceptible. -Me alegra que estés mejor.- Le dice, siendo que ha estado en comunicación con Airin y con Victoria pero solo le han hablado de su estado emocional. No le han dicho nada de lo que encontraron y de la razón por la cual las cosas se encuentran de esta forma.
-Gracias.- Responde ella escondiendo un poco su mano en la sudadera que llevaba puesta.
-Airin…- Por fin habla Churi. –Airin me dijo que tienes problemas, y no te voy a pedir que me cuentes ni mucho menos se lo pregunte a ella, pero sabes que a pesar de todo somos amigas y yo no estoy del lado de nadie.-
-Yo tampoco.- Una voz que se aproximaba por el pasillo a espaldas de Rena interrumpe la plática.
-Masana.- Churi la saluda con una leve reverencia.
-Vengan, entremos aquí.- Al saber de qué tema hablaban, precisamente hoy no podían darse el lujo de que alguien más se enterara debido a lo que les dirán hoy a todas las chicas. Como mayor debía ser cuidadosa.
-¿Porque hemos entrado aquí?-
-Porque como responsable no quiero que haya murmuros y chismes extraños allá afuera. Si van a decirse algo ustedes, que sea mejor en un lugar cerrado.- Masana le explica. –Hoy es un día difícil siendo que, ustedes saben.- Masana no quería entrar en detalles pero mira directamente a Rena.
-Descuida no hare nada que cause problemas.-
-Lo sé, lo que no se es lo que he vivido por experiencia, Jurina frente a ti se transforma y te transforma al mismo tiempo al grado de olvidarse quiénes son y donde están.
-Procurare no hacerlo.-
-Rena.- Habla Churi. -¿Qué es lo que está pasando realmente?-
Masana ayer no le cuestiono nada, solo estaba defendiendo a su amiga y a su miembro, pero hoy Churi ha hecho una pregunta interesante. Ambas chicas miraban a Rena quien contemplaba si decirles algo o no.
Las palabras de Airin vienen a su mente "Acepta tu error pero enfréntalo", es verdad si ella quería enmendar sus errores debía empezar por confiar en quienes se preocupan por ella. La confianza y el dialogo es la base de todo, lamentablemente no lo entendía hasta después de lastimar a Jurina.
-Yo, me equivoque.-
Masana y Churi no podían creer lo que escuchaban. Rena Matsui estaba aceptando un error, eso era sin duda algo insólito. No todos los días Rena Matsui baja la cabeza y mira al suelo.
-¿De qué forma?- Pregunta Churi.
-Me equivoque en mis decisiones y me equivoque con Jurina.-
-¿Por eso terminaste con ella?- Pregunta ahora Masana
-Sí, pero no de la forma que piensan. Me equivoque al decirle que… se alejara.- Admite Rena la verdad que más le lastima ante la cara de asombro de las otras dos chicas.- Me equivoque al no hablarle con la verdad.-
-Oh.- Expresa Churi, ahora sabía que no había estado divagando en vano desde que salió de aquel edificio.
-¿Hay algo más aparte de Jurina que te está molestando?- Pegunta Churi como la amiga que es, reconociendo los signos de cambio de Rena. De alguna forma se siente feliz que a pesar del tiempo, después de todo Rena no era tan diferente y aun podía ser predecible para quien la conoce. La duda para Churi ahora era, ¿si eso incluía a Jurina?
-Algo más grande.- Afirma Rena. –Airin y Victoria lo saben, y quisiera decírselo a ustedes pero…-
-No te preocupes Rena.- interrumpe Masana. –No hace falta que nos des explicaciones a nosotros. Pero si te sientes de esa forma, y aunque no todo vuelva a la normalidad, ¿no crees que Jurina deba saber lo que pasa realmente?-
-Eso mismo me dijo Victoria y Airin.-
-Siendo que Jurina es la más afectada, no sé qué es lo que sienta pero estuvo muy distante durante los ensayos en Tokio y solo pude hablar una sola vez con ella. Aparentemente ha tomado todo de forma muy madura.- Dice Churi alentando a Rena. –No me gusta ser cómplice desde que sucedió lo de la revista. Se puso furiosa en el momento, pero la Jurina que vi estos días…mmm.- Churi elegía sus palabras para hablar de la forma más clara posible. Con un brazo rodeando su cintura, el apoyaba el codo sobre de él y sostenía su mentón con el puño cerrado –…Me da la impresión de que se está guardando todo y que no es honesta con ella misma. Te puedo asegurar que los sentimientos hacia ti no han cambiado, pero Jurina ya no es la misma, parece una bomba de tiempo.-
-Ciertamente Jurina es diferente, te lo dije ayer. Es por eso que no sabemos cómo se comporte hoy.-
La sala se quedo en silencio después de las últimas palabras de Masana. Rena estaba pensativa pero a pesar de que no tuvo que decirles nada a las chicas para redimirse, siente su apoyo y las mejores intenciones de ellas.
-Bien, es hora de irnos.- Masana se pone de pie e invita a las otras chicas a abandonar la habitación.
Al salir se topan con algunos miembros jóvenes que se detienen un poco y saludan a Rena y a las otras dos chicas.
-Rara, cuánto tiempo sin verte.- Dice Rena, pero la chica no la miro con su mejor cara, cosa que llama la atención de Masana y Churi que solo se voltean a ver.
Rara solo hace un pequeño movimiento con la cabeza y se retira sin decir nada antes que las otras chicas.
Donchan se acercaba a donde se encontraban las chicas, siendo otro de los miembros que se entero por medio de Churi y por la junta siendo ahora la capitana del Team E, no todas lo sabían aun, como Kanon y Sae, quienes se encontraban ya junto con ellas.
-Han empezado a hablar.- Kaotan dice en voz baja
-Es normal ¿no?- Responde Sae.
-No por ahora.- La respuesta de Kaotan inquieta las dos chicas
-¿A qué te refieres?- Pregunta Kanon
-Oh, olvide que no lo saben.-
-¿Saber qué?- Pregunta Sae ante la expectante Kanon.
-Hasta Aya lo sabe. Jurina y Rena ya no están juntas y ya se imaginaran lo demás.- Le dijo en un tono muy serio mientras les contaba toda la odisea vivida desde hace un par de días hasta hoy.
-Con que ya no están juntas, mmm.- Dice pensativa Sae, ella no pudo asistir a los ensayos en Tokio. Sin embargo su semblante ha cambiado ahora que conoce esta verdad.
-¿Jurina sabe, que Rena-san estará aquí hoy verdad?- Pregunta Donchan quien ya se había integrado a las otras.
-No. Y alguien debe decírselo y es conveniente que sea antes, ¿no?.- Bromea Kaotan volteando a ver a Donchan -¿Por qué no se lo dices tú? La última vez tú lo hiciste. Y también fue por ti que se entero de la revista.-
-¿Qué?, ¡No! De ninguna manera, en aquella ocasión estaba muy nerviosa. Y no fue mi culpa, la culpa fue suya Kaotan senpai. Yo no yo no quiero saber más de esto.- Donchan huye de la situación.
-¿Mi culpa? ¡Hey!, ¿adónde vas Donchan?-
-A mi casillero, he olvidado mis tobilleras.- Donchan miente, solo quiere salir de ahí para no ser parte de mas chismes.
Al salir de la sala de Baile y dar la vuelta choca sorpresivamente con Jurina que iba entrando nuevamente después de cambiar su ropa.
-¡Donchan!-
-¡Jurina- Sama!-
Donchan la veía extraño, y las palabras se negaban a salir. A pesar de que la cercanía con su senpai es cada vez mayor aun siente un poco de intimidación por parte de ella. Pero no es esculpa de Jurina, es culpa de ella misma y de los errores que le han hecho hacer sus nervios. Pero teniendo ahora un rango más alto puede discutir muchas más cosas con ella. Ella estuvo presente en la junta con Rena y mientras la junta se llevaba a cabo una sola idea le rondaba por su cabeza.
-¿Qué ocurre?- Pregunta Jurina escudriñando el semblante de Donchan.
-A…a…p...pues yo, quería saber, pues sobre...- Ahora que podía verla, después de todo lo que se ha enterado tenía una duda.
Jurina pone una mano sobre la cabeza de la chica. -ya lo sabes.- Y sonríe levemente aunque Donchan percibe una expresión melancólica de su parte. A pesar del balbuceo de la otra chica sabe perfectamente de que le habla.
-Déjalo así, ya no importa.-
-¿Eh?- Ahora el semblante de Donchan se veía sorprendido.
-Ya no importa.- le repite y la deja ahí parada mirándola desconcertada con forme ella entraba a la sala de práctica.
-¿Cómo que no importa?- Alza un poco su voz por primera vez a su Sempai, creando un silencio en toda la sala.
Jurina voltea inmediatamente a ver a la chica un poco extrañada por su reacción impulsiva.
-¿Y mis dedos pinchados?- Reclama juntamente ante la mirada de todas que no comprendían a que se refería.
Jurina aparte de sorprendida por los que le ha dicho veía la expresión de Donchan y se queda pensativa. Es verdad, hizo trabajar a esta chica por un capricho suyo y ahora de buenas a primeras le dice que ya importa.
En ese momento entran mas chicas, una de ella es Rena mientras y otra es Masana, quien al notar un ambiente extraño es la primera en hablar. Churi llego un poco detrás con las demás jóvenes.
-¿Qué ocurre?-
-Nada.- Responde Donchan desde la puerta haciendo una pequeña reverencia para saludar a las recién llegadas, dando media vuelta no sin antes dirigirle un mirada a su Sempai.
Ahora Jurina se sentía terriblemente mal. No puede andar por la vida disponiendo del tiempo de los demás. Donchan seguramente se ha esforzado todo este tiempo para hacer lo que le pidió. Tiene que arreglar esto cuanto antes y pero su atención involuntariamente y como si fuera un imán cae en una sola persona y si, a dejado de notar todo lo demás.
-Acabas de llegar y ya estas armando alboroto.- Masana le reprime delante de todas terminando de entrar en la habitación.
Pero Jurina se queda en silencio, observando a quien estaba detrás de Masana. Era cierto lo que Churi le dijo. Ahora se preguntaba en su mente cuantas personas más saben la versión más actualizada del chisme y que era lo que tenía que hacer, ¿Cómo comportarse? ¿Qué decir? Aun se sentía verdaderamente molesta, y ver a Rena a tan solo tres días de lo sucedido la pone inestable ¿Cuándo podría simplemente sufrir tranquilamente su desamor si ahora tenía que ver a Rena nuevamente?, pereciera que estaba destinada a cargar con su desdicha como su sombra, pero no podía mostrarse tal cual frente a las demás, así que adopta una postura que sorprende a la misma Rena.
La atmosfera del lugar se torno un tanto pesada, nadie sabía que era lo que ocurría, se supone que Jurina y Rena habían quedado en buenos términos. Y eso era algo que no ignoraban estas dos chicas. Así que Jurina, demostrando cuanto ha cambiado es quien se encarga, por si fuera poco, de que todo parezca normal dentro de sus posibilidades.
La miraba fijamente con su cabeza en alto. Repentinamente habla con una seguridad impresionante. –Bienvenida Rena, es una sorpresa verte de nuevo aquí.- Seguida de una reverencia como un auténtico saludo formal. Era todo lo que podía hacer ella y las demás chicas al ver lo que hacia Jurina siguieron su ejemplo.
Mientras Rena correspondía el saludo de igual forma, un poco sorprendida por la actitud de la chica. En su mente se preguntaba si sería capaz de decirle la verdad. Como una persona responsable y adulta debería de serlo, pero ahora no sabe si Jurina la escuchara la actitud que ha tomado la ha puesto en duda. Por ahora se preocupara por lo primero, después buscara la manera. La tensión es disipada por la entrada de todo el personal. Las chicas se sentaron sobre la duela y escuchaban los avisos atentamente.
Fue muy corta la intervención del personal y muy claras las indicaciones. Todas las chicas se encontraban sorprendidas y algunas les agradaba la idea a otras no tanto. Sin embargo sonaba como un proyecto interesante. Los ensayos no se hicieron esperar más tiempo. Algunas chicas abandonan el lugar para dirigirse a otras salas de ensayo, la que le correspondía a cada una. La cara de molestia en Jurina no tardo en llegar pero supo contenerla ante todas las demás.
Más tarde después de algunos ensayos y de escuchar quien seria le primer grupo de chicas que se encargaría de alegrarles la vida a miles de niños con capacidades especiales el día de mañana como inauguración del proyecto. Muchas chicas se disponían a retirarse, para algunas el día ya había terminado y para otras era su día de presentación en el teatro. Jurina aun tenía compromisos con diferentes revistas, comerciales y algunas juntas para sus próximos dramas.
Viéndose rodeada por otros miembros que aun permanecían en la sala, Jurina guarda la calma. No podía ocultar que sentía una mezcla infinita de sentimientos que no creyó volver a sentirse así de impotente en presencia de ella, no desde su graduación en el teatro.
Encontrándose una a lado de la otra agitadas por los ensayos conforme desaparecían miembros, la tensión no podía ser menor. Churi y Masana iban directo a la salida pero al ver por el espejo que tanto Rena y Jurina seguían viéndose únicamente por el reflejo de los grandes espejos detiene sus pasos. Sae, Kaotan y Donchan aun seguían haciendo algunos movimientos entre ellas, aparte de otros miembros. Ese ambiente ríspido es cortado por la voz peculiar de el señor que reviso el contrato de Rena que la llama desde la puerta junto con Yuasa.
Ella desvía la mirada del espejo hacia la puerta y camina en dirección de los dos señores.
-Sí, dígame.-
-Tengo noticias de tu contrato.- Le dice en voz baja.
-¿Tan pronto?- Rena le responde de la misma forma.
-Como veras Sanstugui trabaja rápida y eficientemente.- Le dice Yuasa. - ¡Jurina! ¿Me permites un momento?- Yuasa llama a la chica que estaba inmutada en sus movimientos.
-Ya veo.- Lo saluda formalmente y sigue escuchando las palabras del conocido de Yuasa.
-Claro.- Responde Jurina a lo lejos pero sin voltear a velos.
-Bueno, entonces los dejo.- Yuasa camina en dirección hacia Jurina dejando a su amigo y a Rena conversar sus asuntos en privado
Los presentes en aquel salón ven salir completamente a Rena y al otro señor y las chicas ven disipado este ambiente pesado, despreocupadamente abandonan la sala de ensayos cuando ven a Yuasa hablar con Jurina y que Rena ya no está a la vista. Ya no hay peligro.
El amigo de Yuasa lleva a Rena a su oficina (de Yuasa), al entrar no tarda mucho en revelarle sus grandiosos descubrimientos. No sin antes ofrécele asiento. Cada uno estando ya en su respectivo lugar Rena es quien inicia nuevamente la conversación.
-Y bien, ¿Qué es lo que ocurre?- Pregunta Rena un tanto nerviosa por lo que pudiera decirle.
-Pues vera Señorita Matsui.- Habla el señor Satsugui. -No tuve que ir muy lejos para encontrar anomalías en tu contrato.- Le dice mientras saca de su maletín todos los documentos y algunas copias.
-¿De verdad?-
-Sí, pues vera el contrato no se puede romper solo porque sí, eso es un hecho, pero no la ata a una exclusividad y eso es muy importante en el medio artístico. –decía el señor muy seguro de sí mismo con toda su experiencia.
-¿Eso qué significa?-
-Que usted es libre de hacer cuantos trabajos le plazca e incluso si tiene otro trabajo en otro país usted puede ir y venir libremente.-
-Ohh.-
-Como ya se habrá dado cuenta no le han dicho nada por estar trabajando con este grupo.-
Estas palabras dejan pensativa a Rena, puede decidir, aun después de todo puede decidir. Era algo que creía perdido.
-Y otra cosa que debo recalcar es que no se puede romper directamente con el director, ya que únicamente se debe contar con la autorización de los implicados. Las firmas de un acuerdo entre todas las partes y eso incluyen a su representante.-
Eso se veía verdadera difícil, Evan no estaba dispuesto a dejarla libre. Y se lo dejo muy claro ayer durante la filmación. Aunque eso es lo de menos por ahora, Evan no obtendrá nada de ella sin su consentimiento. Por otro lado tendría que poner en aviso a su representante y decirle que está viendo legalmente la forma de romper ese contrato. Las cosas se veían difíciles.
Por otra parte, el señor experto en esto estaba a punto de revelarle una verdad que no le había pasado por la cabeza ni en uno de sus mejores momentos.
-Una cosa más Señorita Matsui.- Comenta el señor con Aires de triunfo. –Posiblemente no pueda demandar directa mente al director para recuperar su libertad...- Hace una pausa con una leve sonrisa que emanaba confianza.
-¿Pero?- Rena pregunta un poco ansiosa.
-Puede demandar a su representante por abuso de confianza y de lo que es peor, falsificación de firma.- Dice sorpresivamente el allegado de Yuasa.
Rena se sorprende al escuchar eso. -¿falsificó mi firma?-
–Esta de más decir que si usted hubiera conocido los verdaderos términos desde un principio hubiera echado abajo el negocio. A menos que usted haya sufrido de parkinson en el momento que firmo el formulario adjunto donde viene todas estas clausulas, me atrevería a decir que no es exactamente su firma.- Él le tiende unas hojas para que ella misma vea de que es de lo que le habla.
Rena observa cuidadosamente ese documento y efectivamente no les familiar. Es aquí donde radica todo el asunto del negocio entre el director y su representante. Si, ella tuvo mucha culpa al confiar plenamente en el que había sido su representante por años, pero de eso a permitirle firmar por ella nunca.
-Usted puede demandar cuando lo disponga. Y eso directamente afecta al director y a ese contrato.-
-Hágalo.- Sin titubear Rena toma una decisión inminente.
-Es excelente Señorita Matsui, interpondré la demanda hoy mismo y como el contrato con su represéntate se llevo a cabo en este país no debe de haber problema en procesar. Pero dado que es un asunto de relación exterior puede tardar un tiempo en que proceda. Solo le pido que sea paciente.-
-Pero, ¿y ahora quien va a representarme?-
-Yo puedo representarla temporalmente si me lo permite.- Se ofrece emocionado el Señor. –Sera un honor ser su representante. Y por el momento es bueno que su actual representante siga creyendo que lo es.-
El amigo de Yuasa le inspira confianza, y piensa que sería bueno tener un respaldo para todo lo que se viene encima.
-Me encantaría, Sanstugui-san.-
-Bien, entonces me retiro para darle continuidad a esto y preparar los papeleos pertinentes para que firme y cambie la representación, la llamare en cuanto le tenga noticias nuevas. ¿La veré aquí mañana?-
-Sí. Aquí estaré.-
Matsui Rena se pone de pie para despedir al conocido de Yuasa y vuelve a sentarse en el asiento acolchonado para segur leyendo las copias de lo que él le entrego.
Por otro lado Yuasa hablaba con Jurina de su próxima salida Tokyo para continuar con los ensayos y al menos de mañana que estará en Nagoya para aparecer en el teatro. Pero recibe una llamada de emergencia que lo hace abandonar Salir de ahí. Pidiéndole a Jurina que vaya a su oficina por el rol. Yuasa no sabía de lo ocurrido entre Jurina y Rena. Sabía que todo estaba bien, pues no ha tenido contacto con la producción de la película desde que se grabaron las últimas escenas del video. Ni siquiera en las entrevistas ni en la promoción han coincidido ni tampoco sabía que Satsugui la llevo a su oficina. Así que Jurina obedientemente va a la oficina de Yuasa sin saber quien está ahí.
Ella camina por el pasillo tranquila al saber que Rena ya no está cerca. Va tan perdida pensando en que le debe una gran disculpa a Donchan. Ni siquiera se toma la molestia de tocar la puerta y la abre abruptamente quedando inmóvil al ver a la persona que está dentro y que al escuchar que se abre la puerta se pone de pie inmediatamente.
-Ah…Lo siento.- Se disculpa por no tocar la puerta. -Yuasa me mando por unas hojas, no creí que hubiera alguien aquí.- Dice ella vacilando un poco en sus siguientes pasos pero inmediatamente da pasos seguros hasta el escritorio de Yuasa y tomando el rol que estaba a la vista para revisarlo ante la presencia de Rena que la seguía con la mirada.
Jurina estaba tan nerviosa que no podía encontrar su nombre en aquella bitácora que hojeaba y que las grapas no la dejaban mover las hojas a su antojo. Esto fue algo inesperado y no sabe qué hacer.
-No, está bien ya estaba por irme, da un paso de costado y gira casi rosando con Jurina que estaba de pie justo ahí. -Puedes quedarte el tiempo que quieras.- Dice ella con sus hojas entre sus manos, que cubrían también las banditas y caminando rápidamente hacia la puerta pero, sorpresivamente las repentinas palabras de Jurina la detienen.
-Creí que no aceptarías un trabajo especial con SKE.- Jurina parecía leer las hojas sin voltear a ver a Rena. La verdad es que ni siquiera sabía que estaba viendo. Su corazón le latía rápidamente sin su consentimiento y estaba luchando por no trasmitir su temblor a las hojas.
Rena nota muy hostil ese comentario pero no está en condiciones de esperar otra cosa, es natural y más conociendo el temperamento de Jurina. Ahora se siente más tranquila por lo que el amigo de Yuasa le dijo sobre su contrato, siente ahora una seguridad que no estaba antes.
-¿Por qué no lo haría?- Le pregunta girando su cabeza a escasos centímetros de ella.
-A pues, eso no lo sé, quizá por algo que tu sabes mejor que yo.- El comentario de Jurina no es para nada amable pero seguía sin verla de frente, su vista y sus manos seguían paseándose por aquellas hojas.
Posiblemente no era momento de que Rena actuara pero su propia inexperiencia en estas cosas le hizo dar un inseguro paso. –Pero en fin. Es algo que a mí no me incumbe.- Jurina por fin baja las hojas, y toma un bolígrafo del escritorio de Yuasa. Apoyándose en la mesa empieza a hacer unas anotaciones.
A hecho este tipo de tramites miles de veces, siempre es lo mismo, agendar días de disponibilidad, firmar, anotarlo en su agenda personal (celular) e irse.
-Así que con permiso.- Jurina deja la pluma de donde la tomo y las hojas en su lugar. Gira sin importarle que Rena siguiera ahí parada. Pasando por un lado de ella como si nada.
-Jurina...- Rena pronuncia su nombre cuando la tenia de espaldas. Mientras que ella sintió un le escalofrió al escucharlo.
Jurina detiene sus pasos muy cerca de la puerta y su cara lucia seria pero amenazante. Simplemente volteo a verla girando levemente su cuerpo.
Rena se quedo muda al verse reflejada en sus ojos y de igual forma Jurina luchaba por no perder la compostura. Ayer mientras asimilaba las cosas en su departamento se juro así misma no perder ante Rena. Solo se veían intensamente a los ojos y ambas se sentían intimidadas por la mirada contraria pero no lo demostraban.
-Hay algo que tienes que saber.- Dice apresuradamente al ver la vacilación de la otra chica en sus ojos.
Jurina desvía su mirada y ladea un poco su cabeza, su semblante cambio a un aspecto irónico. Gira completamente su cuerpo y se para justo enfrente de Rena guardando su distancia. Pareciera como si fuera lo que estaba esperando para desahogar lo que tenía guardado. Aunque también sabía que no debía caer en lo que ella percibía como una provocación.
-No quiero escucharlo.- Le dice con una voz muy fría y dura.
-Jurina solo…- Ya sabía que esto no iba a ser fácil.
-¿Que quieres?- La interrumpe como es su costumbre. Da algunos pasos seguros hasta ella sin perder algo de distancia - ¿Quiere disculparte? Ahórratelo.-Jurina cruza sus brazos, había un opacidad en sus ojos tras esas palabras que hacen dudar a Rena pero debe terminar con lo que empezó por que seguramente no tendrá otra oportunidad.
-No es una disculpa, no merezco una. Pero es una verdad que no puedes ignorar...-
-¿Por mi te puedes ir con tu verdad.- Vuelve a interrumpirla. Pareciera como si hubiera ensayado esto en su cabeza varias veces. -¿Te lo dije antes no?, no voy a creer en ti nunca más.- Las palabras eran bastante serias y la conversación también.
Jurina ve como Rena camina hacia ella y siente como el equilibrio le falla. Ve como se pasa de largo con su semblante serio, bajo inmediatamente sus brazos y amplió sus ojos mirando hacia el frente rápidamente al escuchar como Rena cierra la puerta. No la dejara ir a ninguna parte. Esto no estaba en su itinerario del día, no tenía planeada una discusión y menos con Rena cerrando su salida. Sintió como su seguridad la empezó a abandonar al verse completamente a solas con Rena.
Esto lucia malo, no había nadie alrededor que pudiera disipar la discusión que se aproximaba como una tormenta sin piedad.
-Tal vez…- Rena empieza con sus palabras sin dudar en ellas. –Tal vez no era nuestro momento de ser felices tal vez no era nuestro tiempo, puede ser que no exista un "y vivieron felices para siempre", pero yo soy un caos para tu corazón, y eso es algo que no mereces. – Con mucha precaución Rena se separaba de la puerta y camino hacia Jurina que estaba de espaldas. –Eso es lo que pensaba.-
-Tú no puedes decidir qué es lo que merezco.- Le respondió Jurina sin voltear a verla dejando que sus sentimientos se apoderaran de ella cerrando sus puños. No podía soportar escuchar esas palabras. Mientras Rena detuvo sus pasos al escuchar esa voz fría.
-Lo sé, como también se que no estás bien…-
Jurina frunce el ceño al escuchar eso y aprieta más sus puños. ¿Qué es lo que pretende Rena?, ¿no fue ella quien no quería saber nada de ella? ¿Por qué ahora viene a decirle esto como si gozara del saber que la ama a pesar de todo y de todos? La enfurece, sin duda esto la enfurece progresivamente.
-No puede enfrentarme a los demás por ti. Aceptó mi cobardía.- Por un segundo el rostro de Jurina mostro sorpresa al escuchar eso.- ¿Eso es lo que quieres que diga para que puedas escucharme? Me equivoque Jurina, cometí el error más grande que puede existir. No me justifico pero me vi envuelta en el miedo de mis propios sentimientos.- Rena intentaba llegar de una forma sincera a Jurina, pero parecía que la chica no estaba dispuesta a entender. Ella dio un par de pasos más seguros hacia Jurina que no se movía para nada, ni decía nada.
-Eres alguien que según los demás, no ha sido profanada de una forma "impura".- Continuaba Rena en su intento de ser escuchada. Casi ya a espaldas de Jurina -Si todo se llegara a saber sería el fin para ti, para tu carrera como idol, para tu futuro, ¿cómo podría yo vivir sabiendo que la culpa de tu descenso he sido yo? Estoy atrapada en mi propia ambición, estoy atrapada y por ahora no tengo salida.-
-¿Cómo puedes…?- Por fin salieron algunas palabras de la boca de Jurina. La sorpresa había desaparecido y una vez más recordó lo que siempre ha sido Rena, ella misma lo dijo una "cobarde" – ¿Cómo puedes decidir por alguien más a la ligera?-
Jurina gira todo su cuerpo para quedar frente a Rena, pero lejos de ver un semblante tranquilo es de dar miedo. Rena titubea en cuanto ve su rostro apretando los dientes y tragando un poco de saliva, pero se mantiene firme a su convicción. Es lo menos que puede hacer. Sin embargo muy en el fondo, estas palabras hacen dudar a la ira de Jurina, no se esperaba algo así pero es tanta su decepción y la revoltura de sus sentimientos y pensamientos que no se deja llevar por las intenciones de Rena.
-Qué fácil es para ti cambiar tus pensamientos de un momento a otro, ocultarlos. BRAVO, Son bellas palabras debo reconocerlas.- Le dice con la ironía en todo su resplandor.
-Es la verdad.- Responde Rena sin titubear.
-¿La verdad?- Jurina, con todo su sarcasmo y mezcla de sentimientos avanza paso a paso amansadoramente haciéndola retroceder hasta que ya no había a donde más caminar.
La espalda de Rena topa ligeramente con la puerta que ella misma cerro. No puede leer los pensamientos de Jurina, ahora mismo ella es como un muro que esta apunto de venírsele encima.
-Que fácil olvidas las cosas Rena.- Sorpresivamente una sonrisa aparece en sus labios y no es de felicidad precisamente – Si no hubiera visto con mis propios ojos lo...-Jurina aprieta sus labios como evitando insultarla pero le es un poco difícil. -…cualquiera" que puedes llegar a ser, volvería a creer en tu "verdad" seguramente. – Ahora el semblante de Jurina es escalofriante, aquellas imágenes que encontró en ese camerino vienen a su mente como una cascada de recuerdos reprimidos.
Pero Rena no se intimida, al contrarío le hace frente como puede y la encara de igual forma retadoramente a escasos centímetros de su rostro, tampoco es que se vaya a dejar insultar.
-Así es Jurina, no tengo cara para pedirte que creas en mí. Pero tu futuro y el mío no nos pertenecen. Estoy atada a un contrato que no me permite estar contigo y se trata también del grupo, su imagen, mi imagen.- Le habla con la cabeza en alto y en tono seguro.
-¿Contrato? Claro, se trata de ser responsables y profesionales ¿Cierto? ¿No puedes estar cerca de mí, pero de él sí?- Lejos de conmoverse por las palabras de protección de Rena, se enfurece cada vez mas. -¿Y crees que con decirme eso voy a creerte de nuevo? Eres increíble Rena.- Jurina la miraba directamente a los ojos con verdadero desprecio escrito en ellos.
Rena era testigo de cómo cambiaba el semblante de Jurina de un momento a otro. Ciertamente ya no es esa niña, Masana y Churi se lo habían dicho antes. La chica da un par de pasos más hasta acortar completamente la distancia que procuro guardar anteriormente. Rena de pronto se sintió como una presa que es acorralada por una fiera pero ella permanece erguida con su temple de acero que la caracteriza. Jurina puede sentirla cerca, puede incluso detectar con su olfato ese leve ahorma que hoy, no la vuelve loca, hoy le causa repulsión tenerla cerca.
-¡ME DESTROZASTE EL ALMA!- Inesperadamente Jurina grita y golpea estruendosamente la puerta con ambos puños cerrados y con Rena en medio. Ella por inercia cerró sus ojos y se encogió de hombros ante la acción violenta de Jurina pero inmediatamente volvió a mirarla sin mostrarle temor. – ¡ME DESTROZASTE EL CORAZÓN, ¿Y tú solo puedes hablar DE UN CONTRATO?!- Grita de nuevo sin contenerse ni un segundo más.
Jurina estaba reviviendo los peores y los mejores momentos desde que Rena volvió, pero era contraproducente, le dolía. Recordaba la noche que la hizo suya nuevamente, no concebía como Rena puede ignorar lo que supuestamente sentía en ese momento, simplemente no lo comprende.-
Rena la veía realmente sorprendida pero con el seño fruncido, de verdad no se esperaba esto. ¿Qué hizo mal? ¿En que se equivoco? Ella siguió los consejos de las personas que más quiere.
-¡Lo sé! ¡Lo SÉ! ¡LO SIENTO JURINA!- Le grita prácticamente en la cara Rena con su voz cortada y sus ojos mostrando ya algunas lagrimas. Momentáneamente no sabe que mas decir. Aquellas agallas con las que inicio todo esto no la acompañaron el día de hoy. Todo dentro de ella se descomponía a una velocidad que jamás había visto en ella misma. Su cuerpo temblaba completamente y comenzaba a caer en la misma desesperación con la que destrozo su cuarto hace apenas unos días atrás
Se veían a los ojos planamente agitadas y conteniendo con orgullo su sentimientos que las destroza a ambas. Se veían con el seño fruncido y sus ojos humedecidos, una por rabia y la otra por culpa.
-No puedo creer en al alguien que prefiere mantener limpia su imagen por encima de lo que es ¿En qué te convertiste Rena Matsui?- Jurina ve en Rena cierta desesperación y sabe que ha perdido el control así que inteligente mente cambia su temperamento para demostrarle que ella también puede tener convicción y aprovecharse de esa desesperación para lastimarla como ella lo hizo antes. El nivel de orgullo de Jurina era definitivamente mayor en este momento que el de Rena.
Seguían mirándose y el tono de voz de Jurina era en extremo lúgubre. Cada palabra que salía de la boca de ella era como una puñalada para Rena, atravesando su pecho con cortés perfectos que no le permiten sangrar y que solo le causan un dolor agudo.
-Vete, simplemente cumple tu palabra de que no querer estar conmigo, vete a disfrutar de la gran vida y fama que te ofrecen. Así de simple ve con él o cuantos quieras, si eso es lo que quieres para ti, ¡adelante!- Exclama ella sintiéndose dueña de la situación. - Yo no pienso detenerte. Eso es lo que elegiste mientras estuviste en América y durante tu estadía en Japón. Una y otra vez te demostré el amor que te tengo, ¡sin embargo supongo yo QUE NO FUE LO SUFICIENTEMENTE BUENO PARA TI!- Vuelve a gritar descontrolada.
Rena podía sentir la respiración agitada y furiosa de Jurina sobre ella. -¡No digas eso Jurina!- Exclama pero en un tono más bajo. -Yo no he dejado quererte, no solo se trata de él ¿Por qué no lo entiendes?…- Pero se ve interrumpida violentamente por Jurina otra vez.
-¡NO, POR QUÉ NO LO ENTIENDES TU!- Vuelve a repetir su acción golpeado la puerta con la parte lateral de sus puños – ¡Crees saber a dónde vas, crees ser un adulto pero no lo eres!-
Rena esta desarmada, no hay excusa, razón o palabra alguna que tenga valides en esta discusión. Lo sabe y lo comprende. Hizo lo que pudo. Eso pensaba mientras se seguían viendo intensamente a los ojos una a la otra.
-Yo hare lo mismo aquí, hay muchas personas que están dispuestas a correr esos riesgos, por ejemplo…Rara, ella es perfecta. –Haciéndole saber Jurina que no está sola y que tiene una larga lista de chicas que adoran tenerla cerca. Simplemente estaba irreconocible, de pronto su tono de voz cambio y parecía estar tramando un maquiavélico plan.
-Tienes Razón Jurina y estas en todo tu derecho de hacer lo que quieras, pero tus palabras no justifican lo que vayas a hacer. No puedes jugar con los sentimientos de las otras chicas y menos con los de ella. Es una niña…-
-¡¿Y tu si puedes jugar con los míos?!- Jurina sonríe en medio de todo este drama sin quitar sus manos de la puerta, estaba muy cerca del rostro de Rena que esa sonrisa le produce escalofríos de temor. -¿Qué tiene de malo? Me la han impuesto nuevamente...- Jurina veía de forma desquiciada a Rena con forme pronunciaba sus palabras, pero vuelve a un semblante normal inmediatamente. -…Yo también fui una niña… cuando te obligaron a estar a mi lado.- Jurina gira su cabeza y mira un punto fuera de la humanidad de Rena. -Y a decir verdad, no me molesta en lo más mínimo, incluso podría ser…- Decía pensativa.
-¡Ten cuidado con lo que haces!- Le reprime Rena, e inmediatamente Jurina devuelve su vista a ella y no la veía de buena forma.
La voz de Rena de ser inestable paso a ser fuerte y amenazante. Sabe que Jurina no es consciente de lo que está diciendo ahora, y claramente esta cegada por lo que siente incluso ella lo está también. Pero Jurina hoy en día no puede equivocarse. Y por supuesto que le molesta, le enferma saber que alguien más puede estar alado de Jurina pero no tiene derecho a objetar, ella está en la misma posición.
-No puedes venir aquí y decirme que es lo que tengo que hacer. Tú me sacaste de tu vida o, ¿ya lo olvidaste?- Jurina retrocede un paso para tomar una postura de superioridad. - No voy a trabajar contigo. Agendé los días en los que tú no estás en el teatro.-
Eso sin duda fue un golpe bajo que solo le hace tomar un respiro profundo a Rena pero ella también le revela una verdad que durante la plática con el allegado de Yuasa contemplo para no dejarse caer, pero después de esto ha tomado una decisión.
-Eso no es necesario, me voy en un par de días.-
El semblante de Jurina cambio inevitablemente, es cierto que está más que enojada con Rena, pero escuchar que se va de nuevo le mueve algo por dentro sin duda alguna. Pero ella misma decide que no piensa perder nunca más ante Rena.
-Eso es excelente. Hazte a un lado y déjame salir.- Le dice finalmente sin una pizca de interés en lo que ha dicho.
Rena la mira, como si no quisiera dejarla ir a ninguna parte, pero por hoy ha sido suficiente. Enfureció a Jurina y la ha visto en facetas que desconocía. Da un paso de costado sin dejar de mirarla dejándole la manija de la puerta libre para que Jurina pudiera salir.
Inesperadamente la puerta se abre sola y Rena gira su cabeza rápidamente, pues no toco la puerta. Ambas chicas se sorprenden no por quien es sino porque no sabían si había escuchado algo.
-Chicas.- Dice Yuasa sorprendido el también por verlas ahí a dentro. Su aspecto denotaba que no escucho nada. -¿Qué sucede?- Pregunta pues el ambiente se siente más que tenso mientras el entraba completamente a su oficina.
-Compromiso.- Jurina camina hacia el frente y se despide solo con una leve reverencia de su cabeza y sale apresuradamente sin decir nada más.
Rena ve como abandona la habitación e intenta hacerlo mismo pero Yuasa la detiene.
-No sabía que estabas aquí Rena, bueno de hecho no esperaba encontrarlas aquí a las dos.-
-Ah pues… El señor Satsugui me trajo aquí.-
-Oh, ya veo.- Yuasa estaba bastante normal y Rena sabe por esa actitud que efectivamente no escucho nada.
-Bueno, yo me retiro.- Rena hace una reverencia arqueando solo un poco su cuerpo. –Gracias por todo.- Gira al terminar de decir esas palabras, toma la perilla de la puerta para jalarla mientras ella salía.
-Rena.-
-¿Si?- Responde deteniéndose en un sobre salto y girando medio cuerpo antes de cerrar la puerta.-
-¿Está todo bien?- Pregunta repentinamente.
-Sí, todo.- Responde intentando ser convincente.
-Mmm ¿Mañana participaras con nosotros?-
-Sí, si usted me lo permite, si.-
-¿Cuando te vas?-
-En dos días, hoy finaliza todo y mañana es un día de descanso.-
-Bien, entonces hasta mañana. Prepare algunas cosas y me gustaría que estuvieras antes de la inauguración de este evento.-
-Sí, está bien aquí estaré.-
Rena termina de salir completamente de la oficina cerrando la puerta como si tuviera prisa o mejor dicho tratando de evitar que Yuasa preguntara algo más.
Yuasa ve como la chica se retira, no escucho nada, pero conoce a la perfección a este par de chicas y sabe que algo ha sucedido. Ahora se pregunta si esto va a afectar su desempeño. En su mente empiezan a formarse ideas extrañas sobre lo que le pasa a Rena, se pregunta si Jurina está enterada de los problemas de Rena o si alguien más lo sabe.
Rena al salir se recarga en la puerta y cierra sus ojos mientras aprieta sus dientes. Nerviosa por la pregunta de Yuasa pero más que nada, pensando en que todo con Jurina está perdido, ¿de verdad esta perdido?
Jurina arribo a su departamento más tarde, nuevamente no le dirigió la palabra a nadie. Se dedico a hacer su trabajo y ser mejor que nunca y mejor que siempre. Mantener su carácter fuerte y centrado frente a todos era muy agotador. Ahora al recibir esta nueva noticia de la nueva modalidad de SKE antes de las elecciones la obligaba a ver a Rena al menos un par de días más. Después vendrían las primeras preliminares y su angustia crecería y debía esforzarse más por no quebrace frente a las demás chicas a demás de ser su apoyo como la líder que siempre ha sido.
Sentada de nuevo en su sofá, recarga su cabeza en el respaldo piensa en lo que le ocurrió hoy. Estaba consciente de lo que hizo, lo que dijo y de lo que Rena le dijo. Todo lo que guardo durante días lo descargo en un momento y justamente con ella. Pero aun después de eso no puede negar que Rena vive dentro de ella más intensamente que nunca.
-¿Por qué Rena, por que no puedo sacarte de mi vida? ¿Qué es lo que te hace tan especial Rena? ¿Qué es lo que hace que sienta esto?- Se preguntaba triste y enojada. Se burlaba de sí misma y de su desdichada suerte que parece acompañarla adonde quiera que va.
Rena parece una maldición, parece lo más amargo de su existencia. Realmente a veces desea no haberla conocido. Pero inútilmente sabe que en esta u otra vida, tarde o temprano se encontrarían. Hay una fuerza que la atrae hacia ella que ni ella misma sabe de dónde nace o de donde viene. Decir que siente Amor ahora es como una palabra bacía. O, ¿Será que todo este tiempo no sabía realmente que es el Amor?
Rena era su capricho, su némesis, era por quien se levantaba todas las mañanas a trabajar y si no estaba con ella la extrañaba. Era como fuente de ego y tenía que admitir que mientras sabía que Rena era uno de sus pilares a la hora de sus coreografías y estar al frente le satisfacía pues sabía que en ese momento tenía el mando, el control sobre ella. Puede sonar muy egoísta pero era parte de su vida cotidiana quedar y sin ella le destruyo todo. Tenía que aceptar que tener el dominio de alguien mayor le satisfacía.
Hoy no tiene nada de eso, hoy no es el centro de nada sin embargo cada día que pasa crece una necesidad inhumana de tenerla, de tocarla o de simplemente contemplarla. Imaginarla y escuchar su voz o soñarla ya no bastaba.
-¿Qué pasa? ¿Realmente no entiendo qué pasa?- Con su puño golpeaba repetidamente el asiento de alado de su sofá mientras repetía una y otra vez como perdió los estribos ante Rena el día de hoy.
-¿La amas tanto que ya no parece tener sentido?- Se escucha de pronto una voz familiar que hace tiempo no escuchaba. ¿Pero, como llego ahí?
Jurina se reincorpora rápidamente sentándose bien en el sofá y abriendo los ojos al momento de escuchar esa voz.
-¿Qué haces aquí?-
-Quería conocer tu nuevo hogar, ayer te llame un par de veces pero no respondiste. Desde que eres uno de los miembros más valiosos no te he visto y ahora tienes un departamento hermoso, pero tu despides una aura que lo hace sentir triste y oscuro.-
-Creo que deberías prender la luz.- Contesta Jurina un poco sarcástica, no quería hacerlo pero su actual estado de ánimo la tiene sin ganas de nada. Observa a Mariko como ampliamente se sienta en el mismo sofá, a un lado de ella mientras recarga un codo en el respaldo y apoya su cabeza en su puño. De pronto una duda invade su mente.
-Y a todo esto ¿Como entraste Mari-Chan?-
-Forcé la cerradura.- Le dice maliciosamente.
-¿Eh? ¿Qué le hiciste qué a mi puerta?-
-Si tanto te preocupa tu puerta deberías tener la precaución de cerrarla.- Mariko la reprime por tan gran descuido.- La puerta estaba Abierta- Responde inocentemente.
-Oh. Lo siento.-
-¿Por qué te disculpas?-
-No… no lo sé, la verdad es que no sé donde esta mi cabeza.- Suspira un poco frustrada.
-Yo si se donde está.- Dice ella dejando su tono de broma a un lado.
-¿Eh?-
-Tu cabeza, mente, tu alma y tu corazón los tiene Rena. ¿Cómo es que le fuiste a entregar todo a ella?- Le dijo conforme se recargo entre el respaldo y donde se apoyan los brazos mientras ella cruzaba sus brazos.
Ante esta pregunta Jurina se queda en silencio. Antes tendría la respuesta sin pensarla pero toda esta maraña de sentimientos que ahora no parecen tener un orden específico la hacen estar simplemente en blanco. Sus ojos se cristalizaban conforme intentaba construir una respuesta. Hoy no fue un día bueno y también su comportamiento frente a Rena no fue muy compresivo después de escuchar las razones de la chica, y si en algo acertó hoy Rena con sus palabras fue en decirle que "es un caos para su corazón".
Mariko comprende la situación incluso si la misma Jurina no lo hace, y sabe un poco de lo que ocurre, ella presencio aquella peculiar escena cuando Kanon y Donchan compraron la revista, y supo inmediatamente que se avecinaba una tormenta. Por ahora no sabe mucho pero dejara que el tiempo ponga las cosas en su lugar y estará apoyándola tanto si es favorable o no para ella. Ve como esta aparente y sencilla pregunta le rompe el alma a Jurina y le extiende sus brazos en una señal que Jurina conoce muy bien. Para recostarse en su regazo, como cuando era niña y ella la chiqueaba. Jurina entiende aquella mímica y se recarga en el pecho de Mariko mientras ésta la abraza sin preguntarle nada más.
