Capítulo 13: Caricias
Trama: ¿Puedo tener algo tierno entre Jay y Carlos?
Sugerido por All th planets
.
.
Carlos se removió entre sueños al mismo tiempo que sentía como algo pesado se recargaba en él. Se apoyó en sus codos para poder ver que sucedía y se dio cuenta de que Jay estaba prácticamente encima de él roncando, lo que significaba que estaba completamente dormido.
Quejándose el más pequeño trató de moverse hasta el borde de la cama, pero había un pequeño problema, él ya se encontraba al borde de la cama, un poco más y lo más probable es que cayera al piso.
Esta no era la primera vez que Jay hacia eso… Por mucho que quisiera levantarse y dormir en la cama de Jay; no podía hacerlo, más que nada porque Jay no podía dormir en su cama nunca más, en otras palabras, solo podía dormir a su lado. Carlos tuvo que aguantarse, después de todo no podía decirle nada a Jay, incluso sí había noches en las que no podía conciliar él el sueño.
Carlos podía levantarse y decirle que se fuera, pero sabía que después se sentiría mal, por lo que decidió sólo quedarse ahí donde estaba y quedarse completamente quieto, con la esperanza de que pasara algo o así.
El pequeño movió su cabeza mirando al techo tratando de distraerse. De repente, Jay se alejó, lo que sorprendió a Carlos. ¡Si! Al fin podría dormir cómodamente.
Carlos se acomodó en su lugar tranquilamente acurrucándose contra la espalda de Jay. Tan pronto como cerró los ojos, dejo escapar su aliento contra Jay, quien se dio media vuelta y abrazó a Carlos acercándolo más a él. Después de eso notó que Jay ya no roncaba, por lo que dedujo que estaba despierto.
-¿J-Jay?- le llamó de manera suave
-Sentí que te movías- dijo Jay –Lo siento, estoy acaparando tu cama de nuevo- murmuró, antes de bostezar y colocar su barbilla sobre la cabeza de Carlos –Debiste despertarme-
-Está bien, no me molesta mucho- comentó abrazándolo –Además, amo cuando me sostienes de esta manera- contesto. Y era verdad, una de las razones por las que amaba dormir con Jay. Él a veces era muy cariñoso, lo que le hacía sentir muy bien a Carlos. Esos eran los momentos que el más valoraba.
Jay sonrió, mientras mantenía los ojos cerrados –Yo también- susurró cerca de Carlos, acurrucándose más cerca para volver a caer ambos en un profundo sueño.
