Capítulo 13
Se llegó el día del cumpleaños número veinte de Hinata, Ino y Sakura llevaban semanas organizando una fiesta sorpresa para la Hyuga, todos estaban invitados y tenían instrucciones específicas para ese día y una de ellas era que ninguno debía felicitarla si no hasta la fiesta incluso Kakashi había sido advertido cosa que le molestó, lo único que él deseaba era encerrar a su novia en su departamento toda la noche y darle su merecido regalo una y otra vez (ustedes saben a que me refiero XD) pero no le quedó otra mas que aceptar, no quería arruinar la sorpresa y el esfuerzo de las chicas pero como odiaba compartir a su Hinata.
Con la ayuda de Hanabi habían logrado mantenerla ocupada todo el día, la celebración iniciaría a las ocho de la noche en el departamento de Ino.
-Hanabi-chan, llevamos horas de compras ya quiero descansar, los pies me estan matando.
-Onee-san, todavía no encontramos lo que usaras en tu cita.
-Ya, ya, Hana terminemos con esto de una vez.
-Oye Nata, aún me parece increíble que andes con Kakashi sensei, es tan sexy y atractivo...¡ah¡...tienes tanta suerte, como le hiciste dime tal vez si hago lo mismo pueda conseguir uno así, me imagino que ha de ser un experto en la cam...
-¡HANABI!-p-pero que cosas dices, alguien podría escucharte.
-Y eso que importa ya deja de hacerte la mojigata, además estoy segura que ustedes dos ya recrearon todo el libro del viejo Jiraya.-dijo la castaña levantando una ceja.
-Podríamos buscar el vestido de una buena vez, Hana.-la peliazul suspiró derrotada y demasiado avergonzada mientras intentaba ocultar su rostro.
-Bueno pero tarde o temprano tendrás que contarme como fue la primera vez.-Hinata apenas podía mantenerse consciente ante la falta verguenza de su hermanita.
-Pero que tiene en la mente esta niña.-murmuró la mayor para si misma.
-¡Onee-san! ven aquí encontré el vestido perfecto.-chilló emocionada juntando sus manos frente a ella.
Hinata tenía que admitir que Hanabi tenía un buen gusto y la prenda parecia haber sido hecha especialmente para ella.
Luego de pagar por todo dejaron la tienda y según la peliazul el "pequeño" viaje de compras había acabado pero lamentablemente no era así.
-Nata, recuerdas que me prometiste hacerte un corte de cabello?
-¡Oh no! Hanabi, no pienso hacerlo.-Hinata se negó rotundamente.
-Pero lo prometiste.-la pequeña embustera puso sus mejores ojos de perrito y armó todo un drama en plena calle.
-E-está bien bien, pero solo las puntas no más, y ya deja el drama.-le advirtió mientras su hermana reía con orgullo ante su victoria.
Media hora más tarde la pobre Hinata se encontraba desmayada en el lugar donde yacía mas de la mitad de su tan preciado cabello.
-¡Ups! creo que nos pasamos un poquito.-dijo la castaña a la estilista mientras intentaba hacer reaccionar a su inconsciente hermana.
Se veía en el espejo y no podía creer que su largo cabello el que tanto le había costado dejar crecer ahora apenas y cubría su cuello, solo esperaba que a Kakashi le gustará su nueva apariencia, suspiró resignada y comenzó a alistarse.
Una hora después salió de su pequeña cabaña y se dirigió a la casa principal en donde cenó con su padre y Hanabi luego cada uno le entregó su respectivo presente, su padre le dio unos pendientes de diamantes y un hermoso brazalete un obsequio demasiado costoso para su gusto pero de igual manera agradeció a su otou-san por el gesto, luego abrió el de Hanabi y casi se cae de la silla al ver tres conjuntos de lencería casi transparente y muchos condones de sabores, cubrió rápidamente el paquete para evitar que su padre lo viera y le lanzó una mirada de muerte a la castaña quien solo reía con burla, el pobre Hiashi veía la escena mientras sobaba su sien.
Hinata no podía evitar sentirse un poco triste ya que al parecer ninguno de sus amigos había recordado su cumpleaños, ni siquiera sus dos mejores amigos/hermanos Shino y Kiba cosa que le resultó bastante extraña ya q ellos nunca lo olvidaban.
Mientras seguía inmersa en sus pensamientos el sonido de la puerta abriéndose la trajo de vuelta, frente a ella se encontraba Kakashi igual de apuesto que siempre con unos pantalones negros y una simple camisa blanca y en sus manos llevaba un gran arreglo de rosas rojas.
-Buenas noches, me disculpo por la tardanza pero tuve un pequeño contra tiempo.-Kakashi hizo una pequeña reverencia, sus ojos viajaron de su suegro hacia su pequeña cuñada y por último hacia la sexy mujer parada frente a él y no tardó ni cinco segundos en reconocerla.
Tragó en secó, Hinata llevaba un vestido de color azul con unas pequeñas flores blancas estampadas a lo largo de todo el lado izquierdo, cuello alto, mangas muy cortas, llegaba abajo de la rodilla, la prenda en si era muy ajustada, se ceñía perfectamente bien a su perfecta figura de reloj de arena y por primera vez la veía con un maquillaje bastante notorio, sus ojos delineados con un fuerte tono negro, sus largas pestañas aún mas voluminosas, sus cejas bien definidas y en los labios un intenso color rojo, simplemente perfecta.
Pero lo que mas lo impactó fue el cabello, por dios de cualquier forma se veía hermosa pero con el cabello así un poco corto atrás y mas largo adelante y el flequillo recto la hacía ver un poco mayor y mas sensual, esa mujer era definitivamente la fantasía de cualquier hombre, rió de lado sabiendo que ella sólo podía hacer realidad las suyas.
Se acercó y la rodeó con sus fuertes brazos enterrando su rostro en el sedoso cabello de Hinata, mientras susurraba en su oído.
-Te ves hermosa Hinata...mmm...que tal si te doy un pequeño adelanto de tu regalo en tu habitación.-el rostro de la Hyuga cambio de color en distintas tonalidades de rojo y las piernas amenazaban con dejarla caer en cualquier momento.
-Ahmm...
Ambos se apartaron rápidamente y voltearon hacia Hiashi quien los veía con recelo.-al parecer olvidaron su presencia y la de su hermana quien reía divertida ante la escena.
-Hatake, Hinata debe venir a dormir a su casa ¿entendido?.-dijo mientras daba la vuelta retirándose a su habitación.
-Entendido Hyuga-san.
Luego de entregarle las flores y salir del complejo ambos caminaban por las calles de Konoha abriéndose paso entre las muchas personas que se encontraban en el festival que se llevaba a cabo en esas fechas.
Kakashi estaba molesto y es que por dónde pasaran todas las miradas masculinas eran dirigidas a Hinata, algunos incluso trataban de acercarse y hablar cualquier idiotez con su novia y estando él a su lado, varias veces estuvo a punto de mandar a algunos cuantos a la sala de urgencias pero como siempre su dulce y noble Hinata se lo impidió y luego de varios minutos de una tortuosa caminata salieron del centro de la aldea.
Se dirigían a la casa de la rubia claro que sin el conocimiento de la Hyuga, Kakashi la notó bastante cabizbaja.
-¿Sucede algo Hinata?
-N-no nada.
-¿Estas segura?
-S-si...bueno...no...e-es sólo que parece que todos mis amigos olvidaron mi cumpleaños incluso Shino y Kiba.-unas cuantas lágrimas amenazaron con salir de sus ojos.
-Mmhh entiendo pero no te preocupes estoy seguro de que no lo olvidaron, además el día aún no acaba.-dijo guiñando el ojo Hinata, lo que la dejo bastante confundida.
-Creo que tienes razón, ellos no lo olvidarian ¿cierto?
-No lo creo.
Luego de unos minutos llegaron al departamento de Ino, la peliazul volteó hacia su novio con una expresión de duda.
-Debo informar a Ino sobre una misión a la que partiremos mañana en la noche, ¿me acompañas serán unos minutos nada más?
Ella asintió y lo siguió hacia la entrada.
Kakashi estaba por tocar la puerta pero esta se abrió sola, fingiendo preocupación decidió entrar lentamente, cuando ambos estuvieron adentro todo estaba obscuro y Hinata empezó a preocuparse, iba a decierle a Kakashi que debían tener precaución cuando la luz se encendió haciéndola saltar del susto y en un abrir y cerrar de ojos todos sus amigos salieron de sus escondites y gritaron al mismo tiempo.
-¡FELIZ CUMPLEAÑOS HINATA!
La Hyuga sintió sus mejillas húmedas, no lo podía creer la habían engañado para hacerle una fiesta sorpresa.
Se sentía como una tonta por haber dudado de sus amigos, todos la veían embobados por lo hermosa que se veía pero de un momento a otro el ambiente se torno bastante pesado, todos excepto Ino y Sakura intercambiaron miradas al verla tomada de la mano del Hatake, incluso Naruto se mostró algo incómodo.
-¡PERO QUE DEMONIOS SIGNIFICA ESTO HINATA!-gritó un muy molesto Kiba.
-K-kiba-kun...yo...
-Hinata y yo somos pareja, tenemos una relación y mejor si se van acostumbrando a vernos juntos de ahora en adelante y les advierto que será muy seguido.-dijo alzando un poco la voz para que todos pudieran escuchar.
Todos quedaron en shock ante la fría declaración de Kakashi.
-¿Hinata lo que dice es cierto?-Kiba parecía no creer lo que escuchaba.
-Kiba-kun, te prometo que te explicaré todo pero no ahora si.
-Bueno, bueno ya basta de drama no voy a permitir que arruinen la fiesta que tanto me esforcé en organizar para Hinata-chan.-una muy molesta Ino fulmino a todos con la mirada.
Todos decidieron hacer caso a la advertencia de Ino y comenzó la fiesta no sin antes de recibir una mirada reprobatoria por parte de sus compañeros en especial de Kiba.
-Luego del pequeño incidente Hinata se mostró mas tranquila y veía feliz a todos sus amigos y pudo notar que de verdad se habían esforzado en cada detalle, había mucha comida, todo el departamento estaba adornado con muchos globos y serpentinas y muchas luces, todo se veía impecable.
Kakashi, que en toda la velada no se había despegado de Hinata, tuvo que dejarla por unos minutos ya que Kurenai se acercó a hablar con él mientras que Hinata fue interceptada por su antiguo y rubio verdugo.
-Hinata, te ves muy bien.-el rascaba su cabeza apenado.
-Umm..g-gracias Naruto-kun.
-Te sienta bien el cabello de esa forma.
-Me alegro que te guste, a Kakashi también le gustó.
-Si, me imagino por qué.-Murmuró en un tono sarcástico y casi inaudible.
-¿Cómo?
-¡Eh! nada, no dije nada, ¡ah! se me olvidaba aquí está tu regalo.-le entregó una pequeña cajita negra.
-N-no debiste haberte molestado Naruto-kun.-un poco avergonzada quitó la envoltura y abrió la caja, el Uzumaki le regalo una bonita peineta con muchos cristales incrustados, era realmente hermosa.
-Es hermosa, muchas gracias.
-No tienes nada que agradecer, cuando la vi supe que era perfecta para ti.
-Gracias de nuevo.-lo observó por unos segundos detenidamente mientras el le regalaba una enorme sonrisa y por un momento pensó que estaba alucinando, porque o su mente jugaba con ella o de verdad Naruto Uzumaki estaba totalmente sonrojado.
'Por qué razón podría sonrojarse si Sakura-chan no se encuentra cerca, a menos que...no, no, no, ¿es por mi? ¡oh no!'
El Uzumaki la observaba intensamente, no podía apartar sus ojos de ella, ciertamente no sabía que sucedía con él
-N-naruto-kun, ¿te encuentras bien?
-¿Eh?...sí claro...es sólo que...no entiendo porque estas con Kakashi-sensei, digo yo se que no tengo derecho a opinar en tu vida pero estoy seguro de que aún no me has olvidado y estar con alguien más no hará que lo logres mas rápido y menos con él, además es mucho mayor que tú y...
-¡Suficiente! no sigas.- tomó aire y continuó.
-Yo te confesé mis sentimientos y tu fuiste sincero conmigo al decirme que no podías correponder a ellos y también me hiciste saber sobre tu relación con Sakura-chan, sabes que en ese momento mi corazón se rompió en mil pedazos pero la vez me alegre por ti porque sí tu eres feliz yo también lo soy y lamento que no estés de acuerdo con mi relación con Kakashi pero nada de lo que digas o hagas me hará cambiar de parecer, él se ha ganado los sentimientos que hoy tengo hacia él, así que te pido que aunque no estés de acuerdo no intentes arruinarlo.
Naruto que se encontraba demasiado sorprendido ante la respuesta de la Hyuga sabía que lamentaría el resto de su vida el haberla dejado ir.
-Hinata yo...
-Ya hemos hablado lo que teníamos que hablar, gracias por haber venido y también por el regalo.-hizo una reverencia, se dio la vuelta y desapareció entre los invitados, dejando a un muy confundido y arrepentido Naruto, a unos pocos metros se encontraban dos personas en cada extremo viendo la escena, uno de ellos era Kakashi quien se había percatado del acercamiento del rubio hacia Hinata y estuvo a punto de intervenir pero Kurenai lo detuvo diciéndole que ella debía manejarlo sola, a regañadientes aceptó pero no despegó los ojos de su novia y la otra persona era nada más y nada menos que el heredero Uchiha quien vio divertido como la Hyuga hacia callar al Dobe pero obviamente la mención del Hatake por parte de ella no le hizo mucha gracia, después de que ella se alejara de Naruto él se dispuso a seguirla.
Se abrió paso entre la multitud y logró divisarla en el jardín trasero de la Yamanaka, estaba admirando la hermosa vista a la luz de la luna, se acercó hasta estar a unos escasos centímetros de la pequeña Kunoichi y la tomó por la cintura, acto que ocasionó que volteara inmediatamente asustada.
-Hyuga, que haces aquí afuera tan sola?
-S-sasuke-san, suelteme por favor.-Hinata trataba de empujarlo con todas sus fuerzas pero era en vano no podía soltarse de su fuerte agarre.
-No, no, no aún no te he dado tu abrazo ni tu regalo.
-No quiero nada de usted, déjeme ir.
Se inclinó a la altura de ella y la inmovilizo por completo, mientras hablaba a su oído.
-Me gustas Hyuga y tarde o temprano vas a terminar en mi cama.
-Eso no sucederá jamás, se lo aseguró.
-Eso ya lo veremos.-y con furia estampó sus labios contra los de la Hyuga, la pobre abrió los ojos desmesuradamente y forcejeo con él Uchiha por unos segundos pero solo logró aumentar el deseo del azabache, quien aprovechó la oportunidad para introducir su lengua cuando Hinata quiso gritar.
Este fue el capítulo de hoy, espero que les guste y me disculpo por la demora.
En el próximo capítulo veremos la reacción de Kakashi...mmm...yo creo que le va a ir mal a Sasuke XD.
GRACIAS X LEER Y X LOS REVIEWS *-*
HASTA EL PROXIMO CAP XP
