Cap. 14

Santana subió las escaleras rápidamente abandonando la habitación de Quinn, un sollozo la alerto al subir, encontrándose con la puerta de la habitación de Judy entreabierta mientras el sonido trataba de ser omitido.

La latina se preocupo acercándose a la puerta de la madre de su amiga para golpear una dos veces para luego abrir lentamente la puerta blanca, entrando a la habitación de Judy que sentada en su cama tomaba con fuerzas una fotografía que al ver a santana guardo para secar sus lagrimas rápidamente, tratando de mantener la compostura.

-Judy, ¿se encuentra bien?-cuestiono la latina con voz triste al ver a la madre de Quinn tan triste aunque tratara de ocultarlo

-Santana-se sorprendió mientras se serenaba

-¿estás bien?...siento entrar así, pero escuche-explico la latina siendo interrumpida por el llanto de Judy nuevamente sin poder controlarlo

-No te preocupes-murmuro con la voz entrecortada sin poder dejar de llorar mientras trataba de limpiar las lagrimas que caían sin control alguno, Santana se sentó a su lado acariciando su hombro en señal de apoyo algo nerviosa y triste por aquel estado de la mujer.

-Lo siento-murmuro Judy avergonzada sin mirar a la amiga de su hija

-¿Es Quinn?-susurro santana temiendo de la respuesta al momento de terminar con aquella pregunta, Judy asintió rompiendo a llorar mas fuerte mientras la latina la abrazo fuertemente tratando de no llorar junto con ella

Quinn por su parte en su habitación buscaba su diario, aquel diario que nadie podía ver ni tocar, lo tenía con ella siempre. Lo encontró en el último rincón de la habitación, guardado entre su ropa del armario.

Lo tomo con un poco de dificultad al no poder mover sus piernas, estiro su brazo para tomarlo y lo cogió rápidamente mientras caía en el suelo abriéndose de golpe en una de las páginas escritas, el titulo era ¨Que me sucede¨.

¿Porque siento esto dentro mío? ¿Qué ocurre con mi corazón? ¿Porque late tan rápido? ¿Porque no puedo dejar de observarla? ¿Qué me sucede?...

14 de Enero de 2009

Ahí está de nuevo con su pelo suelto, con su suéter de renos, sus polleras y aquella sonrisa que ilumina mi día. De nuevo con aquella simpatía y luz de siempre.

Hoy me hablo, no supe que decir…creo haber dicho solo HOLA hasta perderme en sus ojos chocolates y sus labios…no se qué hacer…Jamás me fije en ella, pero ella busca gente para el Club Glee que Finn acepto con gusto…yo vi como le sonreía mi novio a Rachel, pero ni siquiera me molesto solo lo envidie por no poder hacerlo yo con ella.

¿Qué sucedería si tan solo le sonriera? ¿Si le comenzara a hablar? ¿Si me uniera al club Glee?

Quinn lo tomo entre sus manos a aquel diario leyendo todo aquello, el diario se lo había regalado su madre para las navidad del año anterior.

A Quinn le pareció una idea absurda la de tener un diario, pero los días pasaron dando el regreso al Mckinley a los estudiantes y la rubia descubrió para que lo iba a utilizar.

Todo lo relacionado con su chica se encontraba a allí y lo que más llamaba la atención de Quinn era que jamás había cambiado, allí se encontraba plasmado la muerte de Rachel, el dolor de Quinn al perderla en el cumpleaños de Noah esa noche de Agosto.

Quinn comenzó a leer entre líneas como se conocieron, como se enamoraron, su primera cita, su primer beso…Todo se encontraba allí, la prueba de que no estaba loca se encontraba en el diario dedicado únicamente a su novia Rachel Berry.

-Quinn-llamo santana al verla de espaldas con suma atención al diario que leía

-¡San!-sonrió al verla aunque su rostro estaba un tanto triste y su maquillaje de alguna manera estaba corrido-¿sucedió algo? ¿Dónde está mi madre?-cuestiono rápidamente al verla en ese estado, dejo el diario en su escritorio para acercarse lentamente a su amiga que la abrazaba de manera sorpresiva rompiendo en llanto, para que la rubia no lograra entender nada de lo que le ocurría y solo la consolaba, calmándola para poder hablarle.

-San-susurro Quinn al separarse de aquel abrazo tan sorpresivo y fuerte que le había dado su amiga-¿Qué sucede? No me asustes-se alerto pensando en el día que era y como su vida había cambiado

-Quinn, te quiero. Eres mi mejor amiga-se sincero la latina limpiando su rostro que se encontraba empapado en lagrimas-No hagas algo estúpido

-no entiendo-espeto confusa la rubia mientras Santana se sentaba en su cama tratando de calmar aquella angustia

-Tienes la enfermedad de tu padre-sentencio su amiga mirando nerviosa a Quinn que solo se sorprendió sin decir absolutamente nada-Di algo-exclamo ante mutismo de su amiga que parecía estar en otro mundo en aquel momento

-¿Mi madre te lo dijo?-cuestiono preocupada

-Si-asintió sin entender mucha aquella pregunta-tienes que cuidarte, tu cabezota-sonrió la latina-esta colapsando

-¿Qué quieres decir?

-Quinn-se acerco tomando sus manos que se apoyaban en su regazo nerviosas-si vuelves a sufrir nuevamente estos ataques puedes…-se detuvo la latina con mucha tristeza sin poder mirar a su amiga a los ojos-Puedes morir-concluyo abrazándola nuevamente mientras la rubia solo aceptaba la información un tanto asustada

-¿Dónde esta mi book de fotos?-cuestiono Quinn fría y distante

-¡Quinn!-la reto-reacciona-espeto la latina sin ni siquiera poder creerse aquella actitud de la rubia

-¿Dónde está?

-Tu madre no quiere que lo baje

-¿Qué?

-Tu padre hacia aquello siempre, tomaba una fotografía teniendo los ataques que tu tuviste esta mañana y yo no voy a permitir que lo hagas

-SANTANA-grito Quinn-necesito mis fotos-se alerto nerviosa

-Lo siento, Quinn-murmuro algo dolida por la insistencia de la rubia que con lágrimas en sus ojos se acercaba

-Por favor. Nada va a ocurrirme-susurro al estar cerca de su amiga que solo se acerco a la puerta de salida

-No puedo-concluyo la latina saliendo de allí mientras se encontraba con Judy que la despidió mientras la rubia rompía a llorar en su habitación tirando las cosas de su habitación, golpeando sus piernas por no poder tener el control de caminar y llegar hasta allí.

Nadie iba a ayudarla, Rachel era la única persona que solo tenía consigo aquellas fotos.

Ella era la única que podía ayudarla con aquello, pero debía hacerlo con cautela para que su madre no se enterara.

Quinn tomo su celular escribiendo un mensaje al celular de Rachel que ya llegaba a la fiesta de cumpleaños de Noah junto con Finn que la había pasado a recoger puntualmente como a ella le gustaba.

-Voy por algo para beber-espeto Finn besando su mejilla-¿quieres algo?-cuestiono ante la negación de su novia que miraba todo su alrededor tranquilo, sin mucha excitación por la fiesta, solo conversaban, algunos bailaban tranquilos, otros solo bebían acompañados o solos.

La mirada de la morena buscaba a una única persona que no encontró en ningún momento Quinn Fabray al pensarla su celular comenzó a vibrar dando aviso de un mensaje de aquella rubia mientras la morena esbozaba una sonrisa.

-Tal vez si necesite que alguien me lleve a la fiesta de Noah-Quinn

Rachel mordió su labio inferior tener un mensaje en su celular de Quinn era algo que desde año nuevo no ocurría, Quinn no se encontraba bien, no tenia socialización con nadie solo a veces con Artie que la ayudaba psicológicamente con lo que le estaba ocurriendo, aunque Quinn no deseaba charlar con él que estaba de novio con Brittany la ex de Santana.

Quinn ya no era aquella rubia, amable y tierna. Su lado más serio y frio había sido desvelado luego de aquel accidente, su maltrato hacia su madre, sus amigas y su novia eran la prueba existencial de aquello.


Ni Glee Ni Los Personajes Me Pertenecen

[El Lunes o Martes próxima actualización]

Gracias a todos los que leen este Fanfic y aquellos que se toman el tiempo de dejar un comentario :) Se lo Agradezco...