XIII: Miradas intrigantes
— Entonces, ¿Cómo te fue en la ciudad? –me pregunto Hiyori de camino a la habitación.
— Nada que me sorprenda, es una ciudad común y corriente. Lo único que muy silenciosa en comparación a otras –respondí a su pregunta en base a cuando me perdí cuando trataba de llegar aquí.
Pero claro que va a ser silenciosa, los vampiros en general van tras gente escandalosa o que llame mucho la atención. Eso, o es que las personas de aquí son muy frías.
— Es cierto, pero es que es un pueblo pequeño –respondió mi comentario.
Al llegar a la habitación saque mi toalla, ropa de cambio y me fui a los baños.
— Cuando te bañes el director me dijo que te hiciera saber que tienes que pasar por su oficina –asentí y seguí mi camino.
Ya en el baño hice mi rutina diaria, cepillar mis dientes, desvestirme, hacerme un moño alto-envolver la cantidad de pelo que tengo es algo que se toma mucho tiempo-, tomar la ropa de cambio y la toalla para finalmente entrar al baño.
La ducha de agua fría-para no decir helada- me relajo los músculos.
"Déjame explicarte algo..."
Su voz, sus palabras resonaban en mi mente agitando mi tranquilidad con fiereza.
"Yo no estoy para más dramas ni para hacer que te diviertas, tampoco para escuchar tu risa, a honestidad no te soporto"
Su expresión, sus ojos clavados en los míos, sus palabras tan firmes modulando todo para que se entendiera de una forma tan nítida que se grabara como un tatuaje en mi mente.
Tres respiraciones y deje que el agua fría que caía en mi rostro se llevara lejos las lágrimas que caían por mis mejillas, apreté los puños y me dedique respirar tranquilamente para no llamar la atención de cualquiera que entrara-no quería asustar a nadie con mi respiración pesada por mis lágrimas.
— ¡Ya basta! –me grite en el baño, era común hablar conmigo misma— Eventualmente si el no me puede recordar, lo hará a la fuerza… Él lo necesita… y….y muy en el fondo –mi voz iba bajando el tono según avanzaban mis palabras. Cerré el grifo y me envolví en una toalla.
Seque mi cuerpo, me cambie y la ropa sucia la lleve conmigo hasta la habitación entre y encontré a Hiyori durmiendo. Seguramente se había trasnochado buscándome…
Deje la ropa sucia en la canasta y salí rumbo a la oficina del director.
Empezaban los primeros rayos de sol a tocar los árboles y la mañana era fresca, mire el color verde de las hojas y me termine de calmar.
Seguí mi camino y ya frente a la oficina del director, toque tres veces la puerta y me adentre en la misma tras la respuesta.
— Buenos días director –salude con una sonrisa.
Sin embargo, él estaba serio.
— ¿Dónde estuviste anoche? –pregunto sin tapujos y sin pelos en la lengua, algo me decía que si mentía me iría muy mal.
Suspire y mire con desgano la mesa repleta de papeles.
— No le voy a mentir, estuve con Zero tras un encuentro algo violento con uno de los estudiantes de la clase nocturna, ¿desea un reporte más detallado? –Pregunté y su silencio fue la respuesta— Ayer en la noche, tras la charla con usted, el alumno Daiki Housen salió a mi encuentro y ataco por lo que usted me dijo. Aquel encuentro con la señorita Yuuki Kuran que ella se buscó. Tras el intercambio de palabras con el susodicho vampiro, exploto un intercambio de ataques en el cual yo iba a dejar inconsciente al chico y muy mal herido si lo ejecutaba, pero Zero Kiryuu intervino en esto y me llevo a su habitación para evitar que yo fuera tras el estudiante que intentó agredirme.
— Emmm… -me miro a los ojos como si descifrando si era verdad o mentira, entonces de repente sonrió y flores salieron a su alrededor para abalanzarse sobre mí— Menos mal Hikaru-chan~ pensé que había hecho alguna locura, pero esta vez te atacaron a ti y trataste de contenerte, así me gusta, que controles tu fuerza~ -seguía hablando con una voz fina y apretando mi cuello en un abrazo.
— Directo…me asfixio…-dije agitada por todo el movimiento.
— ¿Qué clase de circo es este? -pregunto otra voz y el director y yo miramos ambos hacia atrás encontrando a Zero.
Mi corazón sintió una punzada.
— Zero-kun~ -exclamo el director como un canto volando de mi cuello al de Zero.
— ¿Qué paso?-me miro el por el rabillo del ojo medio nervioso aunque el director no se daba cuenta.
— Nada, solo le decía al director lo buen compañero que eres que evitaste que me enfrentara a Daiki Housen, sin más que decir, me retiro tengo algo pendiente que hacer en la ciudad –notifique por si las moscas y me iban a buscar a algún continente.
El director había dejado a Zero tranquilo ya que había recibido un puñetazo.
Zero estaba parado y erguido frente a mí, sin despegar sus ojos de mí, yo hice lo mismo pero no lo miraba enojada sino con desdén.
— Espero y estés satisfecho de que haya encubierto tu cena de ayer –susurre cuando pase a su lado.
Sus puños se apretaron y no pude evitar sonreído ante ello.
Tenía muchos puntos a mi favor para controlar a Zero y así cumplir mi cometido.
(…)
Como había anunciado antes, fui a la ciudad pero me cambie primero.
Me puse un vestido simple color negro de manga larga para ocultar aquel mecanismo de defensa y ate mi pelo en una cola alta, unas zapatillas y mi bolso de mano.
Hoy ejecutaría la primera parte y era localizar a uno de los que sirvió directamente a Shizuka Hio, es decir, al hermano de Zero…. Ichiru.
Si quiero tener el control sobre Zero, la mejor forma para llegar a él es a través de su hermano.
Aquí esta su capitulo, espero que les haya gustado y a COMENTEN.
