¡Holis queridos lectores!, ¡Aquí otro capítulo más!, ¡Gracias por sus comentarios, las lecturas y sus votos!, ¡Ya estoy con los trabajos y estudios de la universidad!, es la primera semana y ya estoy física y mentalmente agotada, ¡Pero eso no me detuvo para subir este capítulo!
Atención: El capítulo 13 será dividido en tres partes, debido que al inicio del capítulo que pasan seis meses desde que Gu Jun Pyo se fue. Súper atención: este capítulo contiene alto contenido para adultos, es explícito, pero no llega a Lemon. Por favor, si van a leer es bajo su responsabilidad, si no quieren leer saltar esas partes. No queremos traumas.
¡Es la fiesta del cumpleaños de Woo Bin! Espero les guste, y después a buscar a Jun Pyo.
Advertencia: Boys Over Flowers/Chicos ante Flores, no me pertenece, hago esta historia por entreteniendo.
"bla bla bla" son pensamientos.
- Hola -Idioma en español.
- Hello*-Idioma en inglés. La traducción estará al final del capítulo.
En esta historia TÚ eres la protagonista, del mismo modo que está narrado en segunda persona.
Disculpen si hay algún error ortográfico.
_ _ para tú nombre y tú apellido.
Espero les guste.
Capítulo 13 parte 2
No sabías que cara poner, trabas de sonreír, pero sentías que era más una mueca, tendías la mano, pero no te recriminabas mentalmente que eso no se hacía en Asia y terminabas inclinándote de más y toda ruborizada. Habías tomado varios compas de ponche debido al estrés y, además, Woo Bin no quería que bebieses nada con alcohol.
- ¿Recuerdas a mi novia, Omma? -Los padres de Woo Bin aparecieron por primera vez en la fiesta, con la excusa de que estaban arreglando a las gemelas y también había un pequeño problema que el CEO debía resolver.
- Desde luego que sí -Dijo ella con una sonrisa- ¿Cómo olvidarla? ¡Me ha hecho tan feliz!
- Omma… -Dijo Woo Bin notablemente irritado.
- ¡_ ven a…!
- ¡… jugar con nosotras!
Las gemelas te tomaron las manos y comenzaron a jalarte tratando de que fueras con ambas a su cuarto de juegos, donde tenía grandes peluches, casas de muñecas más grandes que ellas y otros juguetes.
- Eh… yo…
- Young Mi -Woo Bin miró a la pequeña castaña de ojos marrones- Yang Mi -Dijo viendo a la otra niña, podía diferenciarlas porque la última tenía pecas- _ viene a estar con nosotros en mi cumpleaños.
- ¡Pero, Oppa, tú nunca la traes! -Chilló Young Mi.
- ¡Young Mi! -Dijo la mujer frunciendo el ceño, te miró regalándote una sonrisa- Vayan juntas a buscar a su padre -Con caras tristes, ambas se fueron del lugar tomadas de la mano luciendo sus hermosos vestidos de diseñador- Ve a saludar a los demás invitados, querido -Dijo la mujer.
"Menos mal que es pequeña la reunión", pensaste ya cuando iban por la 29° persona- E-Es un placer -Te inclinaste con las mejillas sonrojadas y volviste a tu postura original.
- Es una linda señorita -Dijo el esposo de aquella mujer, la cual te miraba con el ceño fruncido, había escuchado el rumor de que su ex amante había comenzado a salir con una muchacha un año menor que él ¡Y encima occidental!; esperaba que fuese un rumor. Sus esperanzas se vinieron abajo cuando te vio entrando al salón tomada de la mano de aquel hermoso hombre. Suspiró y te regaló la sonrisa más falsa del mundo, tanto que supiste que a la mujer no le agradabas ni un poco, y ella no había sido la única que te odiaba; varias mujeres te miraban como si fueses poco cosa, un capricho del mafioso.
Abrazaste con fuerza a Ji Hoo cuando lo viste vestido de blanco como un hermoso príncipe, después, con la misma intensidad, abrazaste a Yi Jung que vestía un elegante traje negro; miraste bien para ver si tus amigas estaban por ahí, pero no había rastro de ellas, te giraste para ver a Woo Bin- ¿Dónde está Jan Di y Ga Eul?
Woo Bin hizo una mueca- Jan Di no se sentía muy bien -Dijo el rubio, te giraste para poder verlo.
- Ga Eul tenía otro compromiso -Dijo el pelinegro con una de sus encantadoras sonrisas- De todos modos, me pidieron que te entregarán estas cartas, Woo Bin -Dijo el muchacho dándole unas lindas cartas con cintas rojas y verdes, el muchacho las tomó y sonrió, se guardó las cartas, las leería más tarde.
- Hubiese sido mejor que Jun Pyo estuviese aquí -Dijo Woo Bin.
- Sí, debe estar muy ocupado -Dijo Yi Jung.
- Appa está aquí -Susurró tu novio, te giraste para poder ver al presidente de Construcciones II Shin tomando del brazo de su esposa bajando las escaleras, varias personas se acercaron para poder saludar al presidente, Woo Bin tomó tu mano y después de saludar rápidamente a los dos chicos, se fueron hasta donde tus suegros- Appa…
- Otro año más -Dijo el hombre con una gran sonrisa, mantenía sus manos tras su espalda, pero lo que más quería era darle un gran abrazo a su hijo por su cumpleaños, recordaba cuando su hijo había nacido y cuando lo tomó entre sus brazos por primera vez. Yendo en contra de sus principios, colocó una mano sobre el hombro de su hijo, luego reparó en ti- Señorita _.
- B-Buenas noches -Te inclinaste con las mejillas sonrojadas- Gracias por invitarme.
El hombre sonrió, había estado al pendiente de ti por si eras una buena muchacha para su hijo, se sorprendió al ver tus expedientes académicos y tu historia familiar, aunque ya sabía sobre tus padres- Gracias a ti por venir, querida -Esta vez, la voz de la madre de Woo Bin resonó, haciendo que te relajarás solo un poco.
La música que comenzó a sonar era suave, relajante, te giraste un poco, la pequeña orquesta que había en el salón, estaba compuesta por un pianista y varios violinistas y otros músicos- ¿Quieres bailar? -Te giraste para ver a Woo Bin que te extendía una de sus manos, te fijaste un poco en el salón donde habían algunas parejas bailando, incluyendo los padres de Woo Bin.
Te mordiste el labio inferior, jamás habías bailado con Woo Bin y está parecía el momento perfecto- Okey -Dijiste tomando su mano, el pelirrojo colocó la otra en tu cintura acercándote más a él, para luego comenzar con pasos lentos. Sus ojos tenían un brillo divertido, sonreíste de lado y Woo Bin te correspondió con un beso en tu frente. Se podía ver cuán enamorados estaban los dos, cosa que no les gustaba mucho a algunas mujeres presentes.
- Los invito a la piscina para el bufete -Dijo el padre de Woo Bin y este, después de terminar aquella danza donde se dijeron de todo con solo la mirada, apretó nuevamente tu mano y todos los invitados salieron del lugar.
Era una hermosa terraza, tendría una vista espectacular si no fuese de noche; había una enorme piscina con luces blancas por todos lados, algunas que otras flores, también había mesas y un bufete con el personal listo para servir la comida a los invitados. También, cerca de ahí, estaba un enorme pastel de unos cinco pisos, era blanco con trozos de chocolate encima y alrededor de cada pedazo se podía distinguir frezas y cerezas.
- Es enorme… -Murmuraste observando al pastel.
- Sí, el año pasado creo que tenía un piso menos.
- Y a mí que me hacen una torta pequeña… -Murmuraste- Los ricos de hoy en día.
Woo Bin te miró de reojo, no sabía cómo era la situación en tu país, sabía que tus padres eran médicos y por consiguiente, debían tener dinero, pero quizás no lo gastaban como ellos lo hacían- En tu cumpleaños haré que te preparen una gran torta de chocolate -Tocó tu mejilla con su dedo pulgar.
- No gastes en mí -Le recriminaste- Hazlo cuando tenga…
- ¡Pero que niña tan linda! -Dijo una mujer, aquellas de las que te odiaban- ¿Por qué no vienes con nosotras, querida?, los hombres siempre hablan de lo mismo: Trabajo y dinero.
- Es verdad -Otra mujer, un poco más joven y soltera apoyó a la mujer anterior, es más, tomó tu mano incitándote a ir con ellas.
- Eh… yo… -Miraste de reojo a Woo Bin, lo que menos querías hacer era estar cerca de las mujeres que te echaban fuego con la mirada, Woo Bin tampoco quería que estuvieses cerca de sus ex amantes, pero al instante se vio rodeado de algunos hombres, presidentes o directores de otras empresas.
- ¡Ven, ven! -Una te rodeo el brazo- ¿Y cuántos años tienes, linda?
- Tengo 17 años… -Murmuraste mirándola.
- ¿Y cómo aprendiste hablar coreano tan fluido? -Dijo otra- Es un idioma difícil por lo que tengo entendido… -La miraste- O ya sabes, para los occidentales.
- Aprendí desde los 14 años -Dijiste- Quería venir aquí desde esa edad y me esforcé en aprender el idioma.
- Es fabuloso -Dijo otra mujer frente a ti, todas seguían caminado, hasta que se pararon frente a la piscina- ¿Cómo conociste al hijo del presidente? -Preguntó.
Te mordiste el labio inferior- Fue en el instituto, el pasaba por los pasillos y lo vi.
Las mujeres rieron- Hablamos de como empezaron la relación, linda.
- Oh… pues… -No tenías planificado nada sobre ese tema, ya que no todo había salido como los cuentos de Disney- Me invitó a comer.
- ¿A sí?, ¿Sin más? -Otra muchacha que parecía de unos 21 años se sorprendió- No sé qué pudo ver Woo Bin Oppa en ti.
- ¿Perdón?
- Solo eres una simplona -Dijo la misma muchacha- Puede que tengas un poco de pecho, pero… seguramente solo eres un juego para Oppa.
- Es verdad -Otra concordó con ella- Solo eres una niña, no le puedes dar a Oppa lo que de verdad quiere.
- Lo siento, pero debo… -No querías estar cerca de tales arpías, así que había decidido irte antes de que se formara un problema, pero a penas te moviste un poco, una de las mujeres que te tenía agarradas te dio un pequeño empujón, tus tacones resbalaron con el cemento mojado de la piscina- ¡AHH! -Gritaste cayendo al agua, justo en la parte honda.
Tenías los ojos cerrados y habías tomado aire esperando el impacto del agua contra tu cuerpo. Ahora, tus pulmones pedían aire, hacía que moviste un poco tus brazos para subir a la superficie, pero tus pies no podía moverse mucho, los zapatos no te ayudaban a nadar, más bien, parecían que te estaban hundiendo más.
Dejaste escapar un poco de aire que subió rápidamente en burbujas, te tapaste la poca evitando que el poco aire que tenías se escapase, antes de que te dieses cuenta te tomaron de la cintura y te subieron a la superficie, te agarraste con fuerza del muro de cemento y tosiste.
- ¿Estás bien? -Ji Hoo había visto la pequeña revuelta de mujeres, también cuando caíste al agua así que sin muchos miramientos, se tiró a la piscina para salvarte.
- ¡¿Estás bien, niña?! -Parecían unas interesadas, las miraste mal y no dijiste nada, Woo Bin, llegó corriendo junto a varios hombres, él y Yi Jung te sacaron del agua y a Ji Hoo también.
- ¿Qué fue lo pasó? -Preguntó Woo Bin con el ceño fruncido.
- ¡Nosotras lo vimos! -Dijo una de las mujeres- Se resbaló y cayó al agua.
- ¡Sí!
Miraste a las mujeres como ellas te miraban a ti, te abrazaste, el frío comenzaba a surtir efecto en tu cuerpo mojado y la ropa no ayudaba mucho, Woo Bin pasó un brazo por tus hombros- Vamos a dentro -Murmuró- Tú también, Ji Hoo -La madre de Woo Bin también se acercó, al verte mojada y al rubio también ordenó que les entregará unas toallas y una muda de ropa.
Estabas sentada sobre una gran cama, Woo Bin te había llevado hasta allí y te pidió que esperases un poco, te mordiste el labio y observaste un poco el lugar, sobre una de las mesitas de noche, había una foto donde aparecía Woo Bin con las gemelas.
- ¿Será… el cuarto de Woo Bin?
- Ya no… -Te sorprendiste un poco cuando el pelirrojo entró al cuarto con una muda de ropa en mano, sentiste tus mejillas arder un poco- Te dije, esta casa es de mis padres ahora.
- Es verdad… -Recordaste cuando fuiste tanto a la casa de Woo Bin como su apartamento.
- Encontré esto, no creo que te quede bien -Dijo el muchacho- Omma guardó un poco de mi ropa de cuando era más joven, así que…
- D-Deberías dásela a Ji Hoo.
- También le di ropa -Dijo el pelirrojo y sentiste sus manos sobre tus hombros- ¿De verdad te caíste?
Te mordiste el labio, era el cumpleaños de Woo Bin, no querías armar una escena frente a él y arruinar su fiesta, pero tampoco te querías quedar callada sabiendo lo que esas arpías habían hecho.
Woo Bin al no obtener una respuesta tuya, te volvió a preguntar, esta vez tomando tu mentón delicadamente con sus dedos- Yo… sí, me resbalé por el agua -Sonreíste un poco- No debimos estar cerca de la piscina.
Woo Bin suspiró- Al menos estás bien -Beso tu frente; al contacto de tu piel con sus labios, sintió que estabas completamente helada- Te prepararé la tina del baño -Dijo el muchacho- Ve quitándote el vestido, luego lo mandaré a lavar.
- G-Gracias… -Dijiste, Woo Bin entró al baño y cerró la puerta, suspiraste mientras comenzabas a quitarte la ropa, primero los zapatos y después tratando de bajar el cierre.
- ¿Por qué nunca pides ayuda cuando la necesitas? -Preguntó el pelirrojo saliendo del baño viendo que luchabas contra el vestido.
- Yo puedo -Dijiste como niña pequeña tratando de bajar el cierre.
- Eres terca -Se acercó a ti y coloco sus manos en tus hombros. Su dedos fueron directo al cierro que estaba medio bajado; te mordiste el labio inferior y tu corazón comenzó a latir rápidamente. El cierre llegó a su final, pero las manos de Woo Bin estaban muy tentadas en tocar la piel de tu espalda, dejó escapar un jadeo y sus yemas hicieron contacto con tu piel.
- W-Woo Bin… -El muchacho, sin escuchar tu llamado, atacó tu cuello, dejaste escapar un gemido de sorpresa. Las manos de él entraron por la el broche abierto rodeando tu estómago, estaba tan excitado por la escena que no quería dejarte ir por nada del mundo- W-Woo Bin, el baño…
- Olvídalo… -Sacó sus manos del vestido y te dio la vuelta rápidamente, apreció el pequeño chupetón que te había hecho aún lado del cuello, luego te miró a los ojos y tomó tus mejillas con sus manos para luego acercarse y besarte con fiereza.
Tú no te quedaste atrás, no querías quedarte atrás, así que también le devolviste el beso con el mismo ímpetu y enredaste tus brazos alrededor de su cuello. Te estiraste de puntas para alcanzar más sus labios, ambos gimieron cuando se separaron unos milímetros y siguieron con el beso.
Woo Bin tomó el borde del vestido y comenzó a dejarlo caer al piso de madera. Tu corazón latía con fuerza, no es que tenías pena por estar casi semidesnuda, era como estar en traje de baño y él ya te había visto en traje de baño; estabas agitada porque lo delicado que tocaba tu piel y por lo sensual de la situación.
Woo Bin dio unos pasos adelante, tú le seguiste la andanza y cayeron sobre la cama. El pelirrojo bajó de tus labios por tu cuello, volviendo a besar la marca que te había hecho, gemiste incitándolo más, agarraste las mantas de seda con fuerza. Los labios de él siguieron bajando hasta el inicio de tus pechos, sé detuvo y se alzó con ayuda de sus brazos para admirar la escena que tenía bajo su cuerpo.
Tenía un bra sin tiras de color piel, mientras que la braga que tenías puesta era de color rosa con algunos encajes y un lasito en el medio. Sonrió divertido al ver la escena, sin duda era la ropa interior de una niña, cuando decidió darte un beso en el estómago alguien tocó la puerta.
- ¿Hijo?
Abriste los ojos como platos y apartaste al muchacho con una fuerza que desconocías, rápidamente corriste y te metiste al baño cerrando la puerta y poniendo pestillo, te apoyaste en la puerta y caíste lentamente hasta llegar al suelo y tocaste tu pecho, tu corazón quería salirse a como dé lugar.
- ¿Omma?, ¿Qué… sucede? -Woo Bin estaba que se le caía el cielo encima, si no hubiese sido por su madre, había continuado. Él estaba sentado sobre su antigua cama con el corazón acelerado y la ropa un poco revuelta al igual que tu cabello.
- ¿T-Todo bien? -Las mejillas de la mujer enrojecieron al ver aquella extraña escena, trato de calmarse un poco al no verte por ahí o a su hijo contigo en un acto íntimo- ¿Dónde está _?
- Se está bañando.
- Oh, está bien -Dijo ella y notó el vestido en el piso- Deja que traiga a una sirvienta para que lleve su vestido a lavar.
- No, lo haré yo -Dijo Woo Bin tomando la ropa y salió de la habitación.
Te mordiste el labio inferior cuando entraste a la tina, está, era muy grande, bien podían entrar tres personas, ¡Quizás cuatro!, dejaste que el calor del agua llegara hasta tu médula, y cuando creíste que ya era momento saliste de la tina, fuiste directo a la ducha y soltaste tu cabello de aquel complicado moño, para luego ver los innumerables botones que tenía esa extraña ducha.
- Ashh… ¿Pero qué es esto? -Te preguntaste, te mordiste el labio inferior y tocaste cualquier botón, por suerte tuya salió agua de la regadera mojándote nuevamente, diste un pequeño saltito cuando las gotas tocaron tu cuerpo, estaba completamente fría- ¡Mierda! -Tu cuerpo chocó contra la pared de vidrio, estiraste una mano tocando otro botón, pero se volvió extremadamente caliente quemándote la mano y los pies- ¡No pego ni una! -Dijiste y volviste a tocar otro botón, el agua se detuvo. Suspiraste y tocaste otro, esta vez el agua salía tibia, justo como la quería.
- Estúpida ducha -Dijiste mirándola con enojo, lavaste tu cabello y cuando fuiste a buscar el champú, no lo encontraste, te giraste a todos lados tratando de buscarlo- ¿Qué rayos, no hay champú aquí?
Te giraste para ver, justo había un botón diferente a los demás, era plateado, te mordiste el labio y le apretaste para luego caer un poco de champú sobre tus ojos y tus pies.
Gritaste como si tu vida dependiese de eso- ¡AHHH, AHHH! -Seguías gritando.
- ¡¿Qué es lo que pasa?! -Preguntó Woo Bin al otro lado de la puerta, había dejado el vestido a las sirvientas para que lo lavaran, luego volvió junto con sus dos amigos a la habitación, esperaba que estuvieses puesta la ropa que te había traído, pero no había señales tuyas en la habitación, pero si la ducha prendida. Ji Hoo se sentó en el escritorio con la ropa prestada de su amigo esperando que la que traía puesta estuviese limpia y seca, Yi Jung se sentó en la cama mirando su celular, y Woo Bin se quedó parado aun lado de la puerta del baño y fue cuando gritaste con fuerza alertándolos a los tres haciendo que los dos chicos sentados se pararan.
- ¿_? -Woo Bin giró la perrilla varias veces, tu intentabas, en vano, que el con ayuda del agua se fuese el ardor de tus ojos, pero había sido demasiado champú- ¡Abre la puerta, _! -No podías escuchar a tu novio gritar al otro lado de la puerta debido a la ducha escandalosa, además estabas preocupada por tus ojos, seguramente debían estar rojos, te echaste un poco de agua en estos y los abriste un poco, volviste a echarte agua y los volviste a abrir- ¡Maldición! -Sus amigos trataban de que también abriera la puerta. A Woo Bin no le quedó de otra que derribar la maldita puerta de una patada.
Cuatro pares de ojos se abrieron a más no poder y fue cuando pegaste otro grito tratando de ocultar tu cuerpo desnudo- ¡FUERA, FUERA! -Ji Hoo se sonrojó y miró a otro lado, salió corriendo del baño arrastrando a Yi Jung y a Woo Bin.
Tenías las mejillas rojas y la vergüenza por el espacio, enrollaste tu cuerpo en una toalla y saliste de la ducha para luego pegar tu cuerpo a la puerta rota- ¿Baby?, ¿Estás bien?
- Vete…
- No vimos nada, te lo juro -Dijo el muchacho, había un poco de verdad en sus palabras, el vidrio había evitado que se viese un poco de tu cuerpo al igual que el vapor, pero tu silueta llena de agua era algo que el pelirrojo no podía olvidar, por otro lado, Ji Hoo y Yi Jung habían decidido dejar a la pareja, ambos tratando de borrar la imagen tuya desnuda-Baby…
- ¿No… no vieron nada? -Preguntaste.
- No, no -Dijo el muchacho tratando de convencerla- ¿Ves el vidrio?, evita que se vea por el otro lado.
Te mordiste el labio no muy segura de la situación- La ropa Woo Bin…
- Sí, sí -El pelirrojo buscó la ropa que había traído y movió un poco la puerta, estiró su mano y agarraste la ropa- ¿Por qué gritaste así?
- Me cayó champú en los ojos.
- Oh… debí decirte que esta no es una ducha normal.
- Sí, se te olvido ese pequeño detalle -Dijiste- Me voy a vestir.
- Estaré aquí afuera -Dijo seguiste pegada a la puerta, ya que no se podía cerrar bien y seguramente se abriría en cualquier momento. Te pusiste la ropa rápidamente y saliste abrazándote, te sentías tan incómoda sin tu bra puesto, ya que estaba mojado junto a tu braga y debía lavarse y secarse.
- Ya… tranquila -Woo Bin te abrazó con fuerza, respiró un poco la fragancia tuya y la de él mezclada gracias a la ropa que traías puesta, eso no lo olvidaría- Vamos a secarte el pelo, no queremos que te enfermes, ¿Verdad? -Trataba de mantenerte cómoda, negaste con la cabeza mientras mirabas el suelo, tus mejillas estaban rojas, no tenías las fuerzas para verle ahora.
Te sentó sobre la cama mientras pasaba la toalla por tu cabello, te mordiste el labio inferior- Debemos ir a por el pastel.
- ¿Ya te cantaron cumpleaños? -Preguntaste.
- No, quiero que estés presente -Dijo Woo Bin-Listo- Dejó la toalla nuevamente en el baño, te levantaste y fuiste hasta él, Woo Bin te miró nuevamente de arriba y se sacó su chaqueta para colocarte encima de tus hombros, te los rodeó después con su brazo y salieron de la habitación después de calzarte un par de sus zapatos.
Las mujeres comenzaron a murmurar sobre tu situación y la ropa que llevabas puesta. Algunas sonreían satisfechas por su labor, otras simplemente querían estar entre los brazos de Woo Bin- ¿Segura estás bien, linda? -Preguntó la madre de Woo Bin, asentiste y viste cerca de ustedes a Ji Hoo y a Yi Jung, tragaste duro esquivando la mirada, ¿Cómo los podías ver ahora?, estabas muerta de la vergüenza.
Cantaron cumpleaños, apretabas la mano de Woo Bin, él te rodeaba mientras sonreía, tener en ese momento era asombroso para él. Comías la rica torta con ganas, la verdad es que estaba muy buena el dulce, Woo Bin te veía comer y sonreía, el resto de la fiesta los dos estuvieron dentro, hasta que tu vestido estuvo listo y Woo Bin decidió dejarte en el apartamento.
- Gracias por traerme -Ambos habían entrado al apartamento- ¿Quieres algo?
- A ti…
- Woo Bin… ¿Qué cosas dices? -Dijiste con las mejillas sonrojadas y cuando ibas a subir las escaleras te abrazo por atrás- Woo Bin… -Murmuraste sintiendo el corazón latir.
- Deja que me quede está noche -Tu corazón se aceleró ante esa declaración.
Te mordiste el labio inferior, no sería la primera noche que él se iba a quedar a dormir, así que asentiste con la cabeza; Woo Bin lo tomó con una invitación hacia lo que tenía planeado hacer, así que te dio la vuelta rápidamente y tomó tus mejillas entre sus manos, te dio un beso tan diferente a los anteriores, tan urgido que creíste que te desmayarías de la impresión.
- Woo… -Pero siquiera antes de terminar de decir su nombre, aprovechó que tenías la boca abierta para introducir su lengua, darte un beso francés, un beso muy profundo. Las manos de Woo Bin dejaron de tocar tus mejillas; ahora estaban en tu cuello y seguían bajando, por tus hombros, tus brazos, y se quedaron en tu cintura, luego te rodeó con sus brazos.
"Maldición, que beso tan divino" pensaste y enredaste tus brazos en su cuello, para luego jugar un poco con sus cabellos rojizos. Se separaron por falta de aire, pero Woo Bin volvió a besarte esta vez con más urgencia que antes, apretó con fuerza tu cintura, comenzaste a caminar hacia atrás, cuando él daba pasos hacia adelante.
Te alzó con fuerza, creíste que te ibas a caer, pero el pelirrojo solo te sentó encima de la mesa de la cocina, apretaste el borde de la mesa con tus manos; él dejó de besarte los labios y pasó a tu cuello, te mordiste el labio inferior con los ojos cerrados sintiendo todas esas sensaciones que el chico producía en ti. Soltaste la mesa y tus manos fueron directo a su cuello rodeándolo otra vez.
- Woo Bin -Dejaste escapar en un aliento.
- Me tienes loco, baby -Dejó escapar el chico y volvió a atacar tus labios, mientras sus manos iban directo al cierre de tu vestido. No le dificultó en lo más mínimo, ya que tenía una habilidad descomunal, el vestido rosa fue bajando hasta tu estómago.
Los ojos marrones de Woo Bin se dilataron con solo verte así semi desnuda, otra vez. El chico se mordió el labio y sonrió de lado, su lado oscuro se hacía presente esta vez y tragaste duro- ¿Estás asustada? -Preguntó al ver un poco de inseguridad en tus ojos.
- E-El lado oscuro está en ti… -Susurraste, pero él lo entendió perfectamente.
Sonrió divertido por tu comentario- Eso creo -Dijo él y volvió a besarte el cuello, volviste a agarrar el borde de la mesa con fuerza- Relájate -Pidió él- Estás muy tensa.
- ¡Lo estoy porque…Ahhh! -Dejaste escapar un gemido ahogado cuando te mordió un poco y tocó tus pechos por encima del bra- ¡Woo Bin! -Lo llamaste desesperada por aquella corriente eléctrica que descendió desde tu columna hasta tu vientre.
El muchacho sonrió en respuesta contra tu piel y cuando iba directo para quitar aquella molestosa prenda, su celular comenzó a sonar- Woo Bin… tu celular -Dijiste escuchando el sonido, pero el chico poco le importó, y en segundos te quitó el bra.
Su mirada oscura te recorrió por completo, quería comerte con ella. Te cubriste intimidada, pero Woo Bin tomó tus brazos y se volvió a acercar a tu cuello- No vuelvas hacer eso -Ordenó- No lo hagas -Dejó un beso- Eres hermosa.
Tu corazón no podía latir tan rápido con esas palabras; las manos del muchacho subieron por tu estómago hasta posarse sobre tus senos, gemiste un poco por el contacto frío, te volviste a morder el labio y agarrar el borde la mesa, tus pechos eran perfectos para las manos de Woo Bin, cabían a la perfección y a eso a él le encantaba.
Tus pezones comenzaron a doler bajo las manos del muchacho, más aún cuando comenzó a estimularlos- ¡E-Espera… Woo Bin! -Dijiste un poco adolorida, pero él no se detuvo, apretó uno de tus pezones dejándote gemir con fuerza y apretaste tus piernas una contra la otra. El pelirrojo bajó tus besos por tu cuello y se quedó estático frente a tu pecho.
Otra corriente eléctrica bajó por tu espina dorsal cuando sentiste sus labios sobre tu pequeño pezón, lo comenzó a besar, lamer y morder, mientras que con el otro era apretado por sus dedos.
El celular de Woo Bin volvió a sonar aturdiéndolos un poco- El celular… -Volviste a decir, pero el muchacho volvió a hacer oídos sordos, estaba más interesado en comerte por completo que en aquella llamada. Él, entonces, cambió de lado y siguió estimulándote hasta que con su mano libre de obligó a abrir las piernas, se coló entre estás sintiendo como presionaba su pantalón contra tu ropa íntima.
El celular volvió a sonar, esta vez Woo Bin tuvo que separarse de ti- Lo siento, ahora lo apago -Dijo el muchacho buscando el aparato en su bolsillo trasero; te mordiste el labio y te cubriste tanto por la pena como por el frío- ¿Qué sucede? -Al parecer lo habían llamado tanto el Director Lee como su padre- Estoy ocupado -Te miró de reojo, tu respiración seguía agitada y tu cabello un poco alborotado cayendo por tus hombros- ¿No puede ir alguien más? -Apretó los ojos con fuerza y se alejó de ti, luego colgó el teléfono.
- ¿Woo Bin?
- Lo siento, de verdad, lo siento -Decía mientras buscaba su chaqueta, ¿Cuándo se la había quitado?- No me iría si no fuese algo importante, baby.
- Pero…
El pelirrojo entonces te beso los labios- Deja que resuelva esto y ahora vuelvo, ¿Sí? -Dijo él- No te vayas a dormir, terminaremos lo que comenzamos -Te sonrió de lado y antes de que dijeras alguna otra palabra, se calzó los zapatos y salió de tu departamento.
Te bajaste de la mesa aun abrazándote, tus mejillas se encendieron al darte cuenta lo que acababa de pasar ahí en esa mesa- ¡AHHH! -Chillaste de pena, luego agarraste el bra y colocaste un poco el vestido sobre tu pecho, para después subir las escaleras y cambiarte la ropa.
Te tiraste a la cama con tu pijama puesto, miraste el techo aun sintiendo los labios del pelirrojo sobre tu cuerpo, te llevaste una mano a uno de tus pechos y te sonrojaste- ¡Bastardo, lo que me hizo! -Chillaste y te revolcaste en la cama de un lado a otro toda agitada, no sabías si era de la emoción o de la pena, quizás una mezcla de ambas.
Seguiste removiéndote inquietamente como un gusano, hasta que por fin te quedaste quieta y completamente dormida. A la media hora, Woo Bin ingresaba en el apartamento esperando continuar donde se habían quedado- ¿_? -Preguntó, todo estaba apagado y, con cuidado, subió las escaleras para encontrarte profundamente dormida en la cama.
Suspiro un poco molesto, si no hubiese sido por la llamada, habrían tenido una noche activa. Se pasó la mano por el rostro hasta llegar a sus cabellos, se lo revolvió un poco; no iba a mentir, también estaba cansado de aquel día tan agitado, bostezó un poco y procedió a quitarse las prendas de vestir, solamente se quedó en bóxer y se acostó aun lado tuyo, con cuidado de no despertarte, te abrazó por la cintura atrayéndote a él; murmuraste algo poco entendible y te giraste para quedar la cabeza sobre el pecho del pelirrojo, este tuvo que contenerse al sentir tus pechos dentro de la tela del pijama sobre su torso desnudo.
Pasó un brazo por encima de tu hombros y con su otra mano te tocó desde el brazo hasta enredar sus dedos; sin querer habías puesto una pierna por encima de una de las suyas, haciéndolo suspirar un poco, miró el techo y trató de conciliar el sueño.
Fue en la mañana en la que encontraste al pelirrojo tratando de hacer café- Hola… -Le dijiste con las mejillas sonrojadas al notar la mesa.
- Duermes mucho -Dijo él.
Frunciste el ceño aun con las mejillas rojas- ¿Quieres morir acaso?, ¡No digas esas cosas!
Woo Bin rio divertido- ¿Cómo se hace café en está cosa?
- El niño rico no sabe hacer café -Sonreíste divertida.
- No tengo la culpa de que esto sea de la prehistoria, en mi casa tengo una cafetera de modelos modernos que preparan café con un solo botón, no tienes que hacer más nada.
Frunciste de nuevo- De verdad quieres morir… ¿Y a qué hora llegaste?
- No lo sé -Dijo el muchacho- Pero ya estabas completamente dormida -Sonrió divertido.
Te sonrojaste, te cruzaste de brazos y miraste a otro lado cohibida y avergonzada, recordaste lentamente todo lo que había pasado sobre esa mesa- Estaba cansada.
- Me imagino.
- ¿Qué quieres desayunar?
- Claro -Dijo el pelirrojo y te tomó de la cintura- Y el plato principal serás tú.
- W-Woo Bin… -Susurraste evitando verle a los ojos, sentiste sus labios sobre tu frente- Y-Yo… t-tengo cosas que hacer… -Murmuraste.
Woo Bin suspiró lentamente, te abrazó con delicadeza- Está bien, la próxima no te salvas-Rio divertido al ver tu cara roja de la pena.
…
Habían pasado dos semanas desde el cumpleaños de Woo Bin y ese día no tenías mucho que hacer, le habías marcado a Woo Bin para pasar juntos un rato en algún lado, pero el pelirrojo debía estar en la empresa, tenía una reunión junto a su padre y no sabía cuánto iba durar. Desde lo sucedido en tu casa en su cumpleaños, nada había avanzado, el padre del pelirrojo lo tenía atareado con la empresa y algunos clubes que tenía que ocuparse.
Fue cuando recibiste una llamada de Ji Hoo- ¿Sunbae? -Preguntaste, no era extraño que te llamase, pero después de esa escena tan incómoda en el cumpleaños de Woo Bin, los chicos parecían como fantasmas.
- Estoy debajo de tu edificio.
- ¿Eh? -Preguntaste- ¿Por qué, pasó algo?
- Iré a llevar a Jan Di al hospital -Dijo el muchacho al otro lado de la línea.
- ¿Por el hombro? -Dijiste un poco alterada.
- Ah…
- ¿Quieres que les acompañé? -Con una respuesta afirmativa del rubio, fuiste a cambiarte rápidamente- Me hubieras avisado antes -Le recriminaste al verlo en la entrada frente a un auto blanco, desviaste un poco la mirada con las mejillas rojas.
Ji Hoo entonces sonrió divertido por la escena, te obligó literal a subir al auto y luego ambos fueron hasta la casa de Jan Di, pero la muchacha no se encontraba, así que fueron hasta la tienda de ganchas, el chico llamó a tu amiga y a los pocos minutos ella salió.
- Sunbae… -Dijo al verlo junto al chofer del auto, bajaste el vidrio.
- ¡YO! -Dijiste al verla y le sonreíste.
- Unnie…
- ¿Qué ha pasado? -Preguntó Jan Di.
- Hay un lugar al que las quiero llevar a las dos -Dijo Ji Hoo.
- ¿A dónde? -Ibas a decir algo, pero Ji Hoo habló antes.
- Lo sabrás cuando lleguemos -Entonces abrió la puerta del auto dejando pasar a Jan Di primero y luego a él, te abrazaste a la pelinegra y el carro comenzó a andar sin darse cuenta de que un anciano los había visto.
Jan Di se quejó mil veces al ver el gran hospital, no quería, no quería ir allá adentro, ustedes trataron de convencerla y al hacerlo, fueron directo al médico especialista, le hicieron una tomografía y los resultados no habían sido lo que ninguno esperaba, más bien, esperaban que fuese algo que no afectase las actividades de la pelinegra.
Jan Di pidió ir a la piscina del instituto; no hablaron más en el camino, siguieron los pasos de la pelinegra hasta que se sentó en una silla admirando el agua. Fue cuando comenzó a llorar, Ji Hoo colocó una mano sobre su hombro bueno, dándole apoyó, por tu lado, tomaste tu su mano, Jan Di la apretó con fuerza.
- ¿Qué es lo que voy hacer ahora? -Preguntó ella- ¿Qué debo hacer a partir de ahora?
- Puedes empezar a buscar algo más que te guste -Dijo el rubio.
- E-es cierto, hay tantas cosas que te pueden gustar, Jan Di -Dijiste tratando de alentarla.
- Sunbae, tú tienes tu música… -Dijo ella- Unnie, tienes tu patinaje, Yi Jung Sunbae tiene su cerámica… Gu Jun Pyo y Woo Bin Sunbae van a heredar sus negocios -Dijo ella- Todos están siguiendo el camino que deben tomar… pero yo no sé qué se supone que debo hacer ahora.
Ji Hoo entonces se levantó y dio un par de pasos hasta quedar frente a ustedes dos, se agachó y entonces estiró su mano, sus dedos quitaron los rastros de lágrimas que surcaban por las mejillas de la pelinegra, te abrazas a su brazo y colocaste delicadamente tu cabeza sobre su hombro, tratando de no hacerle daño.
Ella necesitaba a sus amigos otra vez.
- Te ayudaré -Dijo Ji Hoo- Yo te ayudaré.
- Sí, cuenta con nosotros, Unnie -Dijiste.
- Podremos encontrar tu camino, juntos -Dijo Ji Hoo, pero Jan Di parecía inerte, el rubio volvió a quitarle las lágrimas, ella comenzó a bajar la cabeza, tragó duro varias veces y sollozo con fuerza.
Habías estado en la casa de Ji Hoo, pero no la habías visto con tanta belleza como ahora, en verdad era una hermosa casa- De verdad que tu casa se parece tanto a ti, Ji Hoo Sunbae.
- Gracias -Dijo el muchacho con su elegante sonrisa- Vengan a sentarse -Dijo al notar como Jan Di observaba una foto familiar. Jan Di se sentó al lado del rubio, tú tomaste el asiento en el sillón.
- Fue mi culpa, ese accidente -Ambas fruncieron el ceño, se miraron de reojo, tenían un signo de interrogación marcados en sus mentes.
- ¿Qué? -Preguntaste.
- Lo recuerdo vagamente… -Dijo Ji Hoo- Estaba en el asiento de atrás, jugando y cubrí los ojos de mi padre cuando estaba manejando -Fue cuando ambas se miraron al entender lo que estaba diciendo el muchacho rubio- Dijeron que me envolvieron en sus brazos para protegerme, todos dijeron que había sido un milagro y eventualmente, mi abuelo dejó de venir a esta casa. Él probablemente no quiere ver al nieto que mató a su hijo.
- Ella tomó mi mano y me ayudó a empezar de nuevo-Hablaba de Seo Hyun-Ahora creo que es mi turno.
Ambos, Jan Di y Ji Hoo se miraron, ella sonrió, hizo una mueca más bien, agarró la taza y tomó un poco. Se quedaron tomando el té y galletas por un rato, invitaste a Jan Di a quedarte en casa, pero debía ir a la suya para darles la noticia a sus padres.
…
- Te veo… te veo sacando cuentas -Dijiste a lado de la pelinegra, ella sonrió divertida- No me gustan los números.
- Lo sé -Dijo ella, ambas estaban en la tienda de ganchas, entonces se levantó- Espera aquí -Asentiste mientras te comías un poco del especial del día- Uhm… -Dijo Jan Di frente a Ga Eul y el Chef- ¿Puede darme un adelanto? -Preguntó.
- ¿Un adelanto? -Preguntó el hombre.
- Sí, un adelanto.
- Jan Di -Dijo Ga Eul- ¿Tu papá se metió de nuevo en problemas?
Miraste atentamente la situación, ella negó con la cabeza- Sólo lo necesito para algo -Echaste el ojo hacia la hoja donde Jan Di escribía, había tanto números y palabras, pero una te pareció muy importante, "Hotel", ¿Por qué Jan Di había escrito eso?
- ¿Cuánto necesitas?
- 2.000.000 ₩.
Los tres se sorprendieron, ¡Eso era mucho dinero!, ¿Pero qué pensaba Jan Di?- ¿Qué vas hacer con dos millones de won?
- Es para un boleto de avión.
- ¿Boleto de avión? -Entonces Ga Eul sonrió- ¿De casualidad, tú…?
Jan Di asintió- Jan Di, ¿Puede ver esto? -Se tocó la cara- La piel es la vida para un chico guapo, pero mi piel se volvió áspera por el estrés. Me encantaría dártelo si pudiera, pero no puedo hacerlo antes de que esto se convierta en un éxito -Agarró la mezcla de comida que traía en un pote.
Entonces se les ocurrió la maravillosa idea de vender la comida en potes de anime- Si vendo uno, gano 500 von, ¿cierto? -Dijo mirando todos los materiales para la venta.
- Si son cien; serían 50,00 won -Dijo ella.
- Si son mil, 500,00 won -Dijo Ga Eul.
El chef les entregó algo a la chicas, las miraste desde tu puesto- ¡Disfruten la venta! -Dijo.
Miraste tu celular, Jan Di se estaba esforzando mucho para ir a ver a Jun Pyo, ¿Y si le ayudabas un poco?- ¿A dónde vas? -Preguntó Ga Eul al verte salir de la tienda a paso rápido.
- ¡Al banco! -Dijiste, primero llamaste a tu proveedor, que desde luego accedió, aunque tuvo curiosidad por saber por qué querías ir allá- Vacaciones -Dijiste.
- ¿Por un par de días?
- ¡Es lo que hay! -Dijiste.
- Bien, pero a cambio, la revista Hola! Quiere hacerte una entrevista y tomar fotos, también ESPN.
- Ahs… dije que no quería esas cosas.
- ¿Lo tomas o lo dejas?
- Malvado -Dijiste- Eres un agente malvado, está bien -Tenías suerte de que el agente era un familiar cercano, había estado con tu familia desde que tenías uso de razón. Fuiste al banco para ver si habían depositado ya el dinero, desde luego estaba todo en tu cuenta, te mordiste el labio, irías ahora a ver una línea área, pero antes le avistaste a Ji Hoo, a Yi Jung y a Woo Bin que fuesen a la tienda de Ganchas.
Saliste corriendo, seguías corriendo, corrías más, el frío era tan intenso, creías que te iba a dar algo en medio del camino. Entonces unos gritos llamaron tu atención- ¡Madre mía!, ¿Qué es esto? -Había una revuelta de feromonas en la entrada de la entienda, comenzaste a mover a las chicas entre empujones y jalones de cabello hasta que por fin caíste al suelo de la tienda mientras algunas muchachas se quejaban de que te habías coleado.
- Las mujeres no deben arrodillarse frente a sus hombres -Dijo una voz conocida, alzaste un poco la mirada encontrándote a un sexy pelirrojo con un elegante traje marrón a cuadros, y una camisa un tonó más oscura. "¿Por qué tiene que ser un jodido Dios griego?"- ¿Te gusta lo que ves, baby? -Frunciste el ceño y te dio un tic en un ojo.
- Tch… Debí prever que esto sucedería -Dijiste, Woo Bin te ayudó a pararte, comenzaste a arreglarte- Mira lo que ocurre cuando tres muchachos coreanos venden comida.
- Te falto, "hermosos" -Dijo Yi Jung.
- No veo donde iría "hermosos" en esa oración -Susurraste, arreglándote el cabello, esas locas te lo habían jalado y tu toda adolorida, entonces Woo Bin quitó tus manos y empezó a arreglártelo él.
- Se ven tan bien los dos… -Susurró Ga Eul, te sonrojaste por su comentario.
- Ya… ya… yo puedo -Dijiste dando un paso lejos de él- Bien, vayan a solucionar el problema que hicieron, shu, shu -Hiciste un ademán con la mano.
Los chicos empezaron a vender con la ayuda de Ga Eul y Jan Di, cuando todo terminó, los seis fueron a un café, hicieron la cola para pedir algo de tomar y unos postres y el la vitrina un rico dulce de chocolate te estaba llamando, lo mirabas cada tanto, Woo Bin se dio cuenta- ¿Lo quieres?, cómpralo.
- No me lo tienes que decir dos veces -Dijiste frunciendo ligeramente el ceño, pediste el rico dulce y cuando Woo Bin iba a pagar entregaste tu tarjeta- ¡No le acepte nada! -Chillaste.
- No empieces -Dijo Woo Bin, el muchacho tomó tu tarjeta y le tendió la suya la chica al otro lado que estaba que se caía desmayada por ver a tres chicos tan hermosos.
- ¡Woo Bin! -Chillaste.
- Vamos, calla y come -Dijo este, se sentaron en una mesa.
- Creo que debes sacar la cuenta, Jan Di -Dijo Yi Jung, la pelinegra tomó el sobre con una sonrisa.
- Wow -Exclamó al ver tantos billetes- ¡No pensé que serían demasiados!, de verdad que no… pero no he ganado este dinero yo sola, ¿Está bien si me quedo con todo?
- Puedes tomarlo -Dijo Woo Bin a tu lado con una sonrisa.
- Fue divertido para nosotros también -Dijo Yi Jung.
- Pero… -Dijo Ga Eul- ¿Por qué vinieron de repente?
- Un lindo pajarito nos avisó -Woo Bin te miró de reojo. Te atragantaste con el café- ¿Estás bien? -Te dio unas suaves palmadas en la espalda.
- También, hay un lugar al que queremos que vengan -Dijo Ji Hoo con una sonrisa.
Ga Eul y Jan Di se miraron.
Fueron hasta la piscina del instituto, literal obligaron a Jan Di a cambiarse, ella se negó un poco, pero luego accedió y se puso su traje morado y negro de natación. Los F4 les habían dicho que era una despedida de la nadadora Geum Jan Di.
La pelinegra les sonrió- Nadadora, en su marca -Dijo Woo Bin, Jan Di dio un gran suspiro y fue hasta el borde de la piscina y se colocó los lentes- ¿Lista? -Se agachó un poco- ¡Empieza! -Se tiró al agua y comenzó a nadar.
Ga Eul agarró tu brazo, una lágrima corrió por su mejilla. Te mordiste el labio inferior, tampoco querías llorar sabiendo que tu mejor amiga no podría nadar más nunca. Yi Jung escuchó un pequeño sollozo de la pelinegra, la miró de reojo y agarró un pañuelo que tenía guardado en su camisa y se lo extendió, ella tomó y comenzó a limpiarse sus lágrimas.
Jan Di llegó de nuevo al punto de inicio y Ji Hoo comenzó a avanzar con las manos metidas en sus bolsillo, se inclinó en el borde de la piscina y le extendió la mano a la pelinegra, salió de la piscina y las tres fueron directo al baño- Estuvo bien -Dijiste, la pelinegra te sonrió y se metió a cambiarse.
- ¿Tenías idea de esto, _? -Preguntó Ga Eul.
- No realmente -Dijiste- Es increíble, el cómo estos chicos pueden ser tan…
- ¿Sorprendentes? -Completo Ga Eul- Todo lo que hacen por Jan Di es…
- ¿De qué hablan ustedes dos? -La pelinegra traía puesta un sweater blanco con rayas azules y otros dibujitos, también un pantalón azul y su cabello recogido. Salieron del vestidor y se encontraron con los tres muchachos sentados, cuando llegaron frente a ellos, se levantaron.
Ji Hoo traía consigo una carpeta azul- Tenemos algo para ti -Dijo el rubio- A partir de ahora… -Su voz estaba nerviosa, incluso parecía que no pudiera leerlo, ustedes tres sonrieron- A partir de ahora… vamos a empezar, nadadora Geum Jan Di -Dijo el rubio con una mano en su bolsillo- La ceremonia de su retiro. Primero, vamos a presentarle nuestro distinguido reconocimiento… -Ji Hoo miró a la pelinegra- Ahh~ -Los tres chicos rieron cuando el rubio se quedó pegado, así que Woo Bin tomó la carpeta en sus manos.
Ustedes se miraron y sonrieron- Hmmm, distinguido reconocimiento. El distinguido reconocimiento es presentado a Geum Jan Di, del Instituto Shinhwa por su natural impertinencia -Las tres rieron ante la palabra- Y su espíritu de mala hierba, como la única estudiante con habilidad especial en natación de la prestigiosa y aristocrática escuela Shinhwa.
Yi Jung colocó una mano sobre el hombro de su amigo- Además de contar con la especialidad de domar a los F4 y a Gu Jun Pyo, ella es la primera en todo -Dijo el pelinegro- Por lo tanto, elevando los niveles de su espíritu deportivo, es condecorada por tan distinguido servicio por los miembros de F4 de Corea -La carpeta azul pasó a manos de Ji Hoo y este se la entregó a la pelinegra, la tomó y se inclinó a la vez que todos comenzaron a aplaudir.
- Geum Jan Di -Dijo Yi Jung- Un final significa un nuevo comienzo, ¿Lo sabes, cierto?
- Ahora ve a Macao, por Jun Pyo y dale ánimos -Dijo Woo Bin.
Jan Di asintió- ¡Gracias!
- Jan Di -Dijo Ga Eul y las dos atacaron a su amiga con un gran abrazo- Te un buen viaje -Dijo la pelinegra.
- ¡Lo haré! -Dijo para luego reír.
…
- Tengo un poco de miedo que vayas sola -Comentó Ga Eul mientras estábamos caminando.
- No irá sola -Comentaste y ellas te miraron sin entender- Le pedí a mi agente que si podía gastar dinero para viajar a Macao, aceptó, así que iremos… ¡Juntas! -Dijiste mientras la abrazabas- Puedo pagar por tu pasaje también, Ga Eul.
- No, no -Dice ella- Alguien se tiene que quedar en la tienda y, además, mis padres no me dejarían.
Asentiste- Bien, entonces preparé la maleta, señorita, ¡Nos vamos a Macao!
Pediste, en el cafetín, un par de días libres, la mujer aceptó, pero a cambio no podría darte parte del sueldo- Descuide, no pasa nada -Le dije a la señora por el teléfono- ¡Muchas gracias! -Y trancaste la llamada.
Te estiraste un poco, moviste tu cabeza de un lado a otro y trancaste la maleta que te ibas a llevar después de asegurarte que tenías todo, bajaste las escaleras y agarraste el bolso de mano- Nos veremos en un par de días, casa… -Susurraste, recordaste también en llamar a la señora de la limpieza para que faltara ese domingo, después llamaste al pelirrojo.
- ¿Estás ocupado?, estás distraído.
- No, simplemente leo algunas cosas -Mintió, pero no te diría lo que de verdad estaba planeando.
- Muy bien, ya voy a buscar a Jan Di y nos vamos al aeropuerto -Sonreíste- No me vayas a extrañar.
Woo Bin sonrió- Pides algo imposible.
Tu corazón se aceleró- Pfff, esas frases son muy cursis.
- Lo sé -Dijo él.
- Debo dejarte, nos vemos… Oppa -Woo Bin volvió a sonreír, se pasó una mano por su cabellera.
- Nos vemos, baby, diviértete.
- Gracias, adiós.
- Adiós.
Colgaste la llamada y saliste del apartamento, lo cerraste y bajaste por el ascensor, en la entrada del edificio ya había la tan conocida limosina esperándote, subiste y le mandaste un mensaje a Jan Di de que ya iban por ella. Después de pasar buscando a la pelinegra, se dirigieron al aeropuerto.
El proceso había sido un poco lento y frustrante, esperaban el avión ya en la zona de embarque, fue cuando notaste que Jan Di tenía unas botas negras con tacón puestas- Unnie… ¿No te molestan los tacones? -Preguntaste, ella negó con la cabeza.
- Estoy bien, realmente son cómodas -Dijo mirándolas.
- Oh, bueno, genial -Le sonreíste, pasados unos minutos en donde tomaron un café y comieron unos dulces, el avión había llegado y estaban pidiendo a todos los pasajeros que se formaron para poder entrar.
Lo bueno, es que habían comprado el pasaje juntas y habían decido tener los asientos uno al lado del otro- ¿Prefieres la ventana? -Preguntaste, ella negó con la cabeza, entonces procediste a sentarte aún lado de la ventana- ¿Sabes cuánto dura el viaje?
- No, la verdad no -Dijo ella. Notaste como Jan Di estaba muy nerviosa, sonreíste enternecida, la admirabas mucho, después de todo, Jan Di debía estar muy enamorada de él, porque para hacer esto por un malcriado como Jun Pyo había que tener un enorme corazón y estabas segura de que la pelinegra lo tenía.
Al llegar a Macao, se dieron cuenta de lo costoso que se veía el lugar- Es hermoso -Dijiste- Y solo es la entrada del aeropuerto.
Un señor se nos acercó y pidió 100 dólares para llevarlas a la ciudad, te quedaste mirándole- ¿100 dólares? -Te quejaste frunciendo el ceño, Jan Di solo te miraba- Okey… here…* -Le tendiste el billete y ambas se subieron al taxi negro.
- Do you have a hotel?* -Preguntó el hombre, después de nombrar el hotel de Gu Jun Pyo, el auto avanzó. Jan Di se la pasó observando los alrededores a través de la ventana, por otro lado, tu mirabas en desconfianza al taxista, suspiraste sin remedio, aunque mentalmente estabas preparada por si tenían que saltar del taxi, por suerte, nada sucedió, las dejó en la entrada del hotel.
- Es… es simplemente hermoso -Murmuraste admirando las columnas, las flores, entre otras cosas, fue cuando dos limosinas pasaron frente a ustedes y de la primera de bajó Gu Jun Pyo.
- ¡Oh! -Exclamó Jan Di sorprendida, y las dos corrimos llamándolo, pero el pelinegro no parecía escucharlas, entraron al hotel, pero cuando se dirigieron a los ascensores, por donde había ido el rizado, dos guardias las detuvieron.
- ¡Pero que tenemos que hablar con él! -Reclamó Jan Di.
- You bastards!* -Chillaste- Let us go!
- Sorry, Ladies, but we can't let you pass!* -Dijo uno de ellos. Trataron de insistir, pero no les dieron paso, incluso las tomaron de los brazos y agarraron sus bolsos para tirarlas al suelo en la entrada del hotel.
- You are some…* ¡Maricones! -Les gritaste- ¡Tratar así a unas chicas!, ¡¿Dónde les quedó la caballerosidad?! ¡Maricones! -Jan Di solo te miraba decir, en español, todo tipo de improperios contra aquel par de hombres, no dijo nada y simplemente se levantó. Después de calmarte, suspiraste y también te levantaste- ¿Y si les digo que soy novia de uno de sus amigos?, ¿Nos dejaran pasar?
- No lo creo -Dijo Jan Di.
- ¿Y ahora qué?
Traducción:
-Okey… aquí…*
-¿Tienen hotel?*
-¡Ustedes bastardos!*
-¡Lo siento, señoritas, pero no podemos dejarlas pasar!*
-¡Ustedes son…!*
