ADVERTENCIA, ADVERTENCIA LEMON

No apto para menores

"Los personajes son de Naoko Takeuchi, la historia es toda mía"

Disfrútenla y espero que sus reviews, solo tomara un segundo…

Me fui acercando lentamente a ella. Cuando me vio, soltó el cepillo con el cual estaba cepillando al caballo y dio un paso hacia atrás.

-Tenemos que hablar Serena-le dije calmadamente

-Yo…yo-titubeó-lo sé.

-Pues bien, vamos a mi despacho-le dije, ella asintió con la mirada.

Caminamos hacia mi despacho, luego cerré la puerta. Viendo que ella no hablaba, comencé yo…

-Yo entiendo si aún no estás preparada para dar un paso más en nuestra relación, yo…te esperaré no importa cuanto tiempo pase-me confesé viéndola de frente y tomando su mano.

-No es eso…yo…si quiero, pero no puedo-dijo con los ojos llorosos

-¿Por qué?-exclame sorprendido

-Te acuerdas de lo del primer beso?-yo asentí-bueno-suspiro-también hay algo respecto a mi…virginidad y mis poderes

-Te escucho-le dije apretando sus manos para darle fuerza

-Es que cuando…deje de ser…virgen …-se pauso-mis poderes se incrementarán el triple, y si no llegara a controlarlos sería catastrófico, solo imagina si me descontrolo…o acabaría destruyéndolo todo o me mataría yo misma-me dijo con la cabeza gacha-si algo malo les pasa yo…-comenzó a hipar.

-Entiendo-le dije para calmarla-y… ¿de dónde sacaste eso?

-Me lo dijo un día mi madre, cuando tenía 15, me explico todo… yo no voy a poder tener nunca una vida normal…eso ya lo asumí…ppor eso-arrastro las palabras-he decidido tomar una decisión

-¿Cuál es?-le dije impaciente.

-Te dejo el camino libre Darien, de ahora en adelante ya no somos nada

-Serena que…-no puede terminar ya que salió corriendo de la habitación, no me importaba lo que me dijera, la amaba y la amo y no me separaría de ella nunca…

Entonces corrí hasta donde supuse que estaba ella…su cuarto.

Al llegar la vi haciendo las valijas…

-¿Qué haces Serena?-le dije mientras me acercaba a ella

-Me voy…ya no puedo vivir aquí-me dijo con su voz entrecortada.

-¿Por qué? No entiendo…

-No puedo vivir asiéndote esperar

-No entiendes amor-le dije mientras tomaba sus manos entre las mías-te amo y nunca te voy a dejar, aunque no quieras no voy a permitir que te vayas de mi lado. No habrá alguna…solución…-dije un poco esperanzado.

-"el libro"-dijimos los dos al unísono.

-Mira, yo no dudo de la palabra de tu madre, no, pero y si fuera mentira

-Si es verdad tiene que estar detallado en el libro y si no…-se pauso.

-¿Y si no?-dije un tanto nervioso.

-Significa que mis padres me han mentido todos estos años…

-No es que sea un desesperado…-dije algo aún nervioso-pero… ¿donde está el libro?

Serena saco debajo de su cama una caja y en ella estaba mi salvación o mi perdición…el dichoso libro familiar.

Nos acostamos abrazados en la cama para empezar a leerlo, pero rápidamente caímos en los brazos de Morfeo.

.

.

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Los días pasaban y Serena no se despegaba un segundo del libro, buscando algún tipo de información.

Por una extraña razón, Melissa comenzó a insinuárseme, digo siempre estaba pegaba de mi cuello, pero últimamente tenia gestos seductores hacia mi persona.

Al principio la ignoraba, pero luego el instinto de macho calenturiento me estaba ganando. Aun así había tomado la decisión de serle fiel a Serena, pero eso no evitaba que fuera al baño con frecuencia para calmar mi libido.

Un día me harté de las actitudes de Melissa, la estampé contra la pared, tome sus brazos con fuerza y la amenacé que me dejara en paz. Pero ella era terca como una mula, de inmediato se zafó de mi agarre. Dio unos pasos en dirección a la puerta, y yo iba a ir en dirección contraria, pensé que iba a irse, pero pego un salto y se colgó de mi cuello besándome allí. El brusco movimiento hizo que me callera encima de ella en el sillón, que estaba al lado de nosotros.

De inmediato enredo sus brazos alrededor de mi cuello, yo intentaba pararme pero no lo lograba. En ese instante escuche un sollozo, desde la puerta. Levante mi vista, y ahí estaba ella, con sus ojos totalmente llorosos. De inmediato Melissa me soltó.

-Oh! Ya viene la metiche a interrumpirnos… ¿acaso no tienes otra cosa que hacer que interrumpir a la gente?-dijo la muy perra.

-Cállate Melissa!-le grite-amor, se que suena a escusa barata…pero no es lo que parece. Melissa dile la verdad-increpé a Melisa para que confiese.

-¿Que tengo que aclarar…creo que vio todo no?-dijo la muy p**a.

Serena paso frente mío corriendo. Yo la seguí, y antes de que cierre la puerta puse un pie en la puerta y entre. Ella se tiro en la cama, su rostro estaba totalmente cubierta por la almohada. La escuche llorar, eso me partía el alma, yo el muy idiota caí en la trampa de Melissa. Cerré la puerta para darnos intimidad.

-Amor-la llame cariñosamente-escúchame por favor-rogué, trate de tocar su hombro pero se alejo-solo te pido que me escuches-le dije y al ver que no respondía proseguí- hace unos días…-no sabias como decirlo- Melissa se puso más cariñosa de lo normal, yo le decía que se aparte de mi pero…ella no entiende, hoy fue la gota que rebalso el vaso… le grite, le exigí que me dejara en paz, cuando pensé que se iba, me salto de golpe y me hizo que me desequilibrara y callera al sillón…

Serena por fin se sentó en la cama pero me daba la espalda.

-Me beso a la fuerza…yo no quería te lo juro…debes creerme, yo te dije que te esperaría y eso es lo que estoy haciendo-le dije.

Ella hipo, y yo no resistí y la abrasé por detrás. Ella me aparto un poco y para mi sorpresa me estrecho entre sus brazos y lloro más fuerte. Yo hacía círculos con mis manos sobre su espalda para calmarla.

Cuando finalmente lo hizo, la aparte, tome su barbilla para que me mirara y le seque los restos de lágrimas que habían quedado.

-¿Me…crees?-pude animarme a preguntar

SERENA POW

Cuando vi al amor de mi vida en brazos de Melisa y besándose, mi corazón se partió en dos. No escuche lo que Darien dijo, mi mente no estaba allí. Corrí en dirección a mi dormitorio. Cuando intente cerrar la puerta Darien me interrumpió y entro en ella. Me tire sobre la cama con mi rostro sobre la almohada, y comencé a llorar.

-Amor-me llamo cariñosamente-escúchame por favor-rogo, trato de tocar mi hombro pero me aleje al instante-solo te pido que me escuches-me dijo- hace unos días …Melissa se puso más cariñosa de lo normal, yo le decía que se aparte de mi pero…ella no entiende, hoy fue la gota que rebalso el vaso… le grite, le exigí que me dejara en paz, cuando pensé que se iba, me salto de golpe y me hizo que me desequilibrara y callera al sillón…

Por extraño que parecía le creía, sabía que Melissa haría lo imposible para separarnos. Además varias veces la vi insinuársele, y el simplemente se alejaba de ella, me abrazaba con mas fervor de lo normal, como queriendo que la alejara de él, y aparte de que quería que Melissa entendiera de una vez que no quería nada con ella. Sin embargo, era hombre, era normal que callera ante los juegos de ella, pero no lo creía capaz.

-Me beso a la fuerza…yo no quería te lo juro…debes creerme, yo te dije que te esperaría y eso es lo que estoy haciendo-me dijo

Me senté en la cama pero le di la espalda.

Hipé me dolía todo por lo que teníamos que pasar, de pronto sentí que me abrazaba por detrás. Me aparte un poco y vi que se sorprendió cuando lo estreche entre mis brazos. No soporte y largue toda mi furia en lágrimas. Sentí que hacia círculos con sus manos sobre mí, logrando calmarme.

Cuando finalmente lo hice, me aparto, tomo mi barbilla para que lo mirara y me seco los restos de lágrimas que habían quedado.

-¿Me…crees?-me pregunto

Yo lo mire aun con los ojos llorosos.

-Sí, te creo-dije con mi voz dolida- a la que no le creo nada es a Melissa-le dije mientras me acercaba cada vez más a él.

Le di un beso fugas en los labios.

-Gracias!-me dijo con una sonrisa de oreja a oreja-gracias por confiar en mi…

Yo lo bese como nunca lo había besado de manera salvaje. Podía sentir muestras salivas mezclarse, nuestras lenguas luchar y armonizarse a la vez. Lo tome del cuello y lo acerque más a mí para profundizar más aun el beso. Lentamente me tumbo en la cama, hasta quedar sobre mí. Comenzó a besar mi cuello, mientras yo recorría con mis manos su espalda. Darien me rozo un pecho con sus manos, pero luego lo aparto y se detuvo.

-Lo siento-me dijo apartándose un poco.

-¿Sabes que he notado que te disculpas demasiado?-le dije de manera sugerente-además no hay nada que perdonar-le dije mientras tocaba su pecho con un dedo he hacia dibujos en el.

Me pregunto con la mirada si podía continuar y yo asentí con la cabeza. Comenzó a desabotonar mi camisa y yo hacía lo mismo con la de él, pero mis dedos eran torpes por naturaleza, ya que mientras él había terminado, yo seguía luchando con la mitad de los malditos botones.

-¿Te ayudo?-me dijo con una media sonrisa

-No, te rías-le dije mientras fingía enojo.

Nuestras camisas cayeron en alguna parte de la habitación. Luego le siguieron nuestros calzados, y pantalones. Ambos quedamos en ropa interior. Mi vista se desvió a la parte baja de su abdomen, y vi con sorpresa que el ya estaba bastante excitado.

Me quito mi corpiño que termino en el suelo, y yo no pude evitar ponerme roja de vergüenza.

-Tranquila, voy a ir lento-me calmo a lo que yo asentí, pero no podía lograr borrar ese color de mi rostro.

Tomo mi lóbulo derecho en su boca, lo lamia y jugaba con él, no pude evitar que un gemido saliera de mis labios. Se sentía tan bien.

Luego fue dejando pequeñas marcas con sus besos por todo mi cuello, hasta que llego a uno de mis pechos. Tomo una entre sus manos y lo masajeaba. Sentí la humedad de su lengua en mi pezón derecho.

Darien lo rozaba, lo chupaba y mordía. Mas gemidos salieron de mi boca y comencé a curvar mi espalda. Después le dedicó el mismo trabajo al otro pezón intercambiando labores, logrando ponérmelo a ambos duros de excitación.

Mi respiración era bastante agitada y podía sentir mi humedad entre mis piernas.

Mi braguita fue lanzada junto con las otras ropas, y así quede desnuda frente a él.

-Pídeme que pare, yo ya no puedo-me dijo con una voz ronca que por momentos me asusto.

-No, no…quiero que pares…hazme el amor Darien-le pedí.

Me dio un exquisito beso, mientras separaba mis piernas. Sus besos recorrieron el mismo camino que antes, solo que esta vez llego hasta mi abdomen.

Sentí su lengua en mi botón de placer. Miles de sensaciones me recorrían, me sentía extraña, pero era una hermosa sensación. Hizo lo mismo que había hecho con mis pezones, lo chupo, lo mordió y jugó con él. Estaba sintiendo que me corría hasta que sucedió y yo no pude más que tomar las sabanas con fuerza.

Un ronquido salió de sus labios, se saco sus bóxers, mostrando su gran miembro erecto, a mi parecer.

-¿Estás segura?-me pregunto con su voz ronca

-Segura-le dije sin titubeos.

-Si te lastimo, dímelo

-Es mi primera vez, es seguro que va a doler

Volvió a separar mis piernas, entrelazo nuestras manos, mientras sentía su miembro rosar mi intimidad. Lentamente lo introdujo. Sentí un dolor, después se topo con una pared, de una estocada entro en mi por completo. Nunca había sentido tanto dolor, no era como cuando me cortaba, por lo general dolían poco y nada. Pero no era comparado con este dolor. Un quejido salió con fuerza de mis labios, acompañados por lágrimas. El se quedo muy quietito para que mi cuerpo se acostumbrara al nuevo intruso.

Sentí que el dolor lentamente se iba, y era reemplazado por olas de placer. Comencé a moverme y el entendió que todo había pasado. Comenzó a envestidme mientras tomaba mis caderas para hacerlo más profundo. Yo rodee su espalda con mis piernas logrando una mayor penetración.

En la habitación empezaron a ser audibles los gemidos así que decidí morder mi labio para amortiguarlos, el también hizo lo mismo. Las embestidas comenzaron a ser más fuertes. Estaba tocando el cielo con las manos.

Sentí mis paredes estrecharse dentro de mí, presionando su miembro.

-Ah! Darien sigue así, mas fuerte-pedí

-Estas…tan estrecha…esto es…esplendido-dijo

Con un último enviste nos corrimos juntos, diciendo nuestros nombres y sentí como desparramaba su semilla en mi.

Me beso en el tope de mi cabeza…

-Te amo-me dijo

-Te amo –le respondí

Él se tumbo exhausto en la cama y yo apoye mi cabeza en su pecho. Darien me rodeo con sus brazos y cubrió nuestros cuerpos desnudos con la sabana, y fuimos a los brazos de Morfeo al mismo tiempo.

Uf Cuanto calor que hace en esa habitación… ¿no?

Pero ahora queda una pregunta… ¿Qué pasara con Sere? ¿Será verdad lo que le dijo su madre?

¿Y si lo destruye todo?

Respuestas en el próximo capítulo…

Espero sus reviews

BESOS

***MINAKO1413***