Apple Bloom, Sweetie Belle y Scootaloo caminaban lentamente al lado de Rarity y Applejack. No habían dormido bien durante el fin de semana desde su visita al hospital el viernes pasado, y ninguna de ellas se sentía con ánimos de ir a la escuela, pero se sentían obligadas a hacerlo.

"¿Cuánto tiempo va a permanecer en el hospital?" Sweetie preguntó.

"Supongo que depende del criterio de los doctores si se ha sanado lo suficiente como para irse". Rarity respondió. Sus ojos normalmente vibrantes estaban opacos y presentaba ojeras. Por lo general, caería en un dramático desmayo si creyese que se veía peor que en su mejor estado, pero hoy simplemente no iba a darse darse ese lujo.

"¿Y si las personas preguntan dónde está?" Apple Bloom preguntó.

"Díganles la verdad, que está en el hospital. Pero guarden silencio sobre el 'por qué'. Eso no les incumbe." Applejack contestó, sonando más malhumorada de lo que pretendía. Ella también presentaba ojeras y estaba mucho más letárgica en sus movimientos de lo usual.

Las cinco muchachas caminaron en silencio mientras entraban por las puertas de Canterlot High.

De repente, Apple Bloom se encontró tendida en el suelo. Cuando Sweetie Belle y Scootaloo trataron de ayudarla a levantarse, las tres niñas se vieron atacadas con bolas de papel, que después de una inspección más cercana, se reveló que era papel higiénico.

Levantaron la vista y vieron a Diamond Tiara y a Silver Spoon riéndose ante su desgracia.

"Oops. Perdón, Apple Bloom, es que te ves tanto como la basura que no pude resistir el impulso de limpiarte." Diamond se burló, sosteniendo otro trozo de papel higiénico.

"Por qué tú-" Applejack protestó esforzándose por pensar en una palabra apropiada para maldecir mientras se paraba entre su hermana y las abusivas.

Sinvergüenzas, deténganse en este mismo instante!" Rarity gritó, uniéndose a Applejack en defensa.

Diamond se limitó a rodar los ojos. "Ay por favor, es sólo papel. Comparado con lo que reciben de los demás, esto no es nada". Ella tiró de un mechón de su pelo y cruzó los brazos. "Además, no es como si no se lo merecieran, esas tres casi arruinaron mi amistad con Silvy y destrozaron a varias personas. Esto es lo que se ganan por difundir los secretos de la gente."

"... ¿Y cómo crees que obtuvimos esos secretos?"

Todo el mundo se sorprendió por Apple Bloom quien de repente estaba hablando. Lentamente, se levantó y se dio la vuelta, con los ojos ocultos detrás de sus flequillos.

"Y bien, contéstame. ¿Cómo crees que los conseguimos?"

Diamond se burló. "Como si importara dónde los consiguieron. Lo que importa es que los publicaron."

Apple Bloom levantó la vista y Diamond tuvo que retroceder ante la intensidad de su mirada. "Esos secretos no cayeron en nuestros regazos, Diamond, fueron enviados hacia nosotras por otros estudiantes. Tú de todas las personas debería saber eso, GurlzBestFrnd."

Diamond se volvió de un verde pálido y miró a su alrededor. Otros estudiantes se habían puesto curiosos y comenzaron a susurrar sobre ellas. Silver Spoon miró a su amiga, confusa.

"Yo sé lo que hicimos, yo sé que soy un lamentable pedazo de mierda." Apple Bloom contestó ignorando la llamada de atención de su hermana. "No necesito que me digan eso, y no creo que pueda perdonarme a mí misma. No por un largo tiempo, y ya me harté de ser el desahogo de todo el mundo para que puedan sentirse mejor por lo que hicieron. "

"¿De qué diablos estás hablando?" Diamond se burló, poniéndose cada vez más inquieta mientras más estudiantes se reunían alrededor de ellas.

"¡Es cierto!" Sweetie Belle gritó, sintiéndose lo suficientemente valiente como para encontrar su voz. "¡Yo tampoco pienso tolerarlo más! ¡No les pusimos la pistola en sus cabezas! ¡No obligamos a nadie a enviar esos secretos! Pudimos haber comenzado todo, ¡pero ustedes ayudaron a difundirlo!"

"Nos usaron como una herramienta para intimidar a otros estudiantes". Scootaloo añadió, mirando a Diamond, "Al igual que usaron a Sunset como un chivo expiatorio para salirse con la suya. Lo que hicimos fue inexcusable, ¡pero al menos lo admitimos!"

El rostro de Diamond se puso escarlata de indignación y alzó la mano para golpear. Pero antes de que Applejack, Rarity o alguien pudiera reaccionar, una mano disparó y tomó la muñeca de Diamond.

Apple Bloom miró a Diamond, y le apretó la muñeca ligeramente.

"¿Quieren odiarnos? Adelante y ódienos." Apple Bloom dijo suavemente. "No los culparemos por eso, pero ya me cansé de ser su bolsa de arena."

Diamond le arrancó la mano libremente, gritando: "¡Eso no es de tu incumbencia!"

"Tal vez no has escuchado a mi hermana." Applejack habló, y se adelantó, imponiéndose sobre la mocosa ricachona. "Se acabó, y tú también."

Diamond se encogió ante la fría mirada de Applejack y, mirando a su alrededor, se dio cuenta que nadie la apoyaba. Con una frustrada rabieta, pasó furtivamente por delante de ellos y marchó furiosamente por el pasillo, Silver Spoon no se quedó atrás.

Sin otra palabra, Apple Bloom cogió su mochila y pasó junto a la aturdida y silenciosa multitud. Dobló por una esquina y se dirigió a la oficina de la enfermera.


Una estudiante joven con el cabello rojo rizado y gafas púrpuras observó a Apple Bloom desde una distancia. Había escuchado lo que ella y sus amigas habían dicho y ahora se sentía muy culpable. Ella miró hacia abajo, mordiéndose el labio.


La Directora Celestia miró las notas de la enfermera Redheart con las cejas fruncidas. "¿Estás segura sobre esto?"

"Sí, señora." La enfermera asintió con fervor. "Ha estado sucediendo desde hace bastante tiempo. Sólo lamento no haberlo reportarlo antes."

"Entiendo." Celestia cerró el expediente, su ceño se profundizó. "Gracias, enfermera Redheart. Me ocuparé de que esto se investigue a fondo."

Con una última inclinación de cabeza, la enfermera Redheart se dio la vuelta y salió de la oficina.

Celestia se echó hacia atrás sobre su silla pellizcando el puente de su nariz. Luna recogió el expediente y lo escudriñó. "Dios mío. Incluso Sunset Shimmer no fue tratada tan mal después del Baile de Otoño... ¿Tia?"

"Esto ha ido demasiado lejos." Celestia murmuró apretando entre dientes. Se sentó y buscó el altavoz del intercomunicador.

"¿Qué vas a hacer?" Pregunto Luna nerviosamente. Sólo una vez había visto a su hermana así de enojada.

"Lo que debería haber hecho desde el principio." Celestia respondió. Inclinándose hacia delante, presionó el botón del intercomunicador. "Atención a todos los estudiantes de Canterlot High..."


Los altavoces del intercomunicador crepitaron con vida mientras que la voz de la Directora Celestia retumbaba a través de la escuela. "Ha llegado a mi atención que algunos estudiantes han recurrido a la intimidación y agresión física, como resultado del incidente de Anon-A-Miss del semestre pasado. No puedo empezar a decirles lo disgustada que me siento por esto. Había esperado - había orado - que todos ustedes aprenderían de esta experiencia, que dos males no hacen un bien. Siempre he creído en lo mejor de mis estudiantes, y confiaba en que ustedes serían mejores que esto. Tristemente, han demostrado - una vez más - que esa confianza estaba fuera de lugar.

"Las culpables detrás de Anon-A-Miss ya han sido castigadas por sus acciones, y no fueron las únicas culpables. Varios de los secretos publicados fueron presentados por otros estudiantes. Tenemos sus direcciones de correo electrónico y todavía estamos tratando de ubicarlos. En retrospectiva, puedo ver la culpa al no decirles todo esto, pero eso no excusa este comportamiento despreciable.

"Por tanto, estoy anunciando un ultimátum. A menos que los estudiantes que enviaron los secretos se presenten al final del día escolar, el uso de todas las computadoras de la escuela y todas las actividades extracurriculares y después de la escuela serán suspendidas indefinidamente. Los encontraré, y serán expulsados... ¿Creen que estoy bromeando? Adelante. Pónganme a prueba.

"Las acciones tienen consecuencias. Y sin nada más que decir, espero que al menos aprendan eso. Eso es todo."


Un silencio siguió al anuncio. Luego vino el susurro.

"¿Crees que esté hablando en serio?"

"¡No puede ser! ¿No habrá fiesta de graduación? ¿Ya no habrá los Juegos de la Amistad el año que viene?"

"No lo sé, Celestia nunca bromea" Mientras esto sucedía, una estudiante de cabellos rojos se detuvo en sus pensamientos, luego se levantó de su asiento y preguntó, "Dishculpe, ¿puedo ir a losh shervichios higiénicosh, porsh favorsh?"


"Así que, señorita Twist... ¿admites que eres el usuario de la dirección de correo electrónico, Twizzler409?"

"Shí, sheñora." Twist respondió, con la cabeza inclinada.

"¿Y entiendes que habrá consecuencias por el contenido que enviaste al perfil de Anon-A-Miss, correcto?"

"Shí, sheñora."

Celestia suspiró decepcionada. "Muy bien, a partir de hoy tendrás seis semanas de detención, y se te prohibirá el uso de las computadoras de la escuela a menos que un maestro te dé permiso." Una pausa. "Sólo tengo una pregunta: ¿por qué?"

Twist alzó la cabeza y miró a su directora. "Diamond Tiara y Shilver Shpoon shiempre me estaban moleshtando, sólo quería vengarme de ellas." Ella bajó los ojos. "Pero todo lo que hishe fue convertirme en una abusiva, y dejé que Apple Bloom asumiera toda la culpa. Y esho no es justo."

Ella levantó los ojos. "Apple Bloom y sus amigash tomaron la reshponshabilidad por lo que hicieron. Debo tomar la reshponsabilidad por lo que hice."

"Me alegra oírte decir eso." Celestia reconoció. "Aunque para ser justas, tú no eres la única. ¿Hay algo más?"

"Shí..." Twist metió la mano en el bolsillo y sacó su celular. "Hay algo que neceshita ver."


"¡¿Suspendida?! ¡¿No puede hablar en serio?!"

"Al contrario, señorita Gilda, hablo muy en serio." dijo Celestia con severidad. "Atacar a un estudiante en los terrenos de la escuela es una ofensa muy seria."

"¡Esto es una mierda! ¿Dónde está su prueba?"

"Le sugiero que cuide su lenguaje, jovencita, a no ser que quiera probar durante cuatro semanas en lugar de dos. Y en cuanto a su otro comentario, verá que tengo pruebas."

Celestia colocó una foto en el escritorio. Mostraba a una furiosa Gilda golpeando a una niña de cabellos rojo y un listón rosa en el ojo. Los ojos de Gilda se contrajeron.

"La próxima vez, debería informarle a sus amigos para que no registren sus transgresiones, y mucho menos enviarlo a otros estudiantes." Celestia sonrió sarcásticamente. "Si te sirve de consuelo, estarán compartiendo tu castigo."

Gilda apretó los dientes con rabia. "¡No puedo creerlo, esa mocosa casi destruyó la escuela! ¡¿Por qué la defiende?!

Celestia suspiró y luego dijo, con firmeza. "Gilda. Entiendo lo enojada y lastimada que tú y los demás estudiantes se encuentran por las acciones de Anon-A-Miss. Pero las reglas son las reglas, independientemente de lo que hizo, no cambia el hecho que asaltaste a una niña indefensa. Apple Bloom, Sweetie Belle y Scootaloo han sido castigadas por sus acciones, y debes ser castigada por los tuyos."


Antes de la hora del almuerzo, 27 estudiantes se presentaron, incluyendo una muy renuente Diamond Tiara, y confesaron enviar los secretos a la página del perfil de Anon-A-Miss. Todos ellos recibieron castigo y se les prohibió utilizar las computadoras de la escuela. Al final, sólo una persona terminó siendo expulsada, aunque Celestia se retractó de su amenaza sobre suspender los extracurriculares, ya que la mayoría de los estudiantes responsables habían confesado.

Cuando sonó la campana final, Celestia comenzó a recolectar sus papeles cuando tocaron la puerta de su oficina.

"Sí, ¿quién es?" preguntó Celestia. Ella alzó la vista y jadeó de sorpresa. "¡Tú!"


Applejack y Apple Bloom caminaban hacia la casa cuando Applejack oyó que su celular timbraba. Miró y vio que la persona que llamaba era una persona a quien no pensaba que la llamaría.

"Sunset..."

Ella presionó para responder y preguntó a regañadientes, "... ¿Hola?"

"... Creo que tenemos que hablar."

Applejack pareció sorprendida, y luego no tan sorprendida. Suspirando, ella respondió, "... Sí. Yo también creo lo mismo."