Hola Lectores!!! Muchas gracias por los reviews, alertas, y favoritos!!! Aquì està el nuevo capitulo. Estoy tan feliz!! Ya el fic pasò los 100 reviews… Y todo gracias a ustedes!!! Son lo máximo!!! Muchas muchas gracias!!

Disclaimer: Nada es mìo, solo el argumento, Tony y Christine. Todo lo demás es de la buena Stephanie Meyer.


Bella POV.

El camino a casa con Charlie fue silencioso. No le estaba prestando atención al silencio, por lo tanto no era incómodo. En pocos minutos llegamos a la casa. Cuando bajé del auto, fui hacia el vagón para bajar mi valija.

- Yo haré eso, Bella. Tu ve adentro. – Me interrumpió Charlie. Asentí con la cabeza y entré en la casa con mis llaves. Fui directo a mi cuarto, Charlie me seguía de cerca. Subí las familiares escaleras y llegué hasta mi cuarto. Estaba bastante vacío, y definitivamente no era como el que tuve en casa de los Cullen.

- Todo está como lo dejaste. Aquí está tu valija. – Me susurró Charlie. Yo asentí de nuevo y me senté en mi cama, deseando que él se fuera y me dejara a solas en mi miseria. Sí, escucharon bien, miseria. Charlie suspiró audiblemente y se sentó a mi lado, para mi desgracia. Pero creo que, a fin de cuentas, le debía una explicación. Me sonrió levemente y sentí una urgencia de tranquilidad, así que me lancé a sus brazos. Ni cuando me vine a vivir con él nos habíamos abrazado así. Sentí que él acariciaba mi cabello rudamente, pues no estaba acostumbrado a este tipo de muestras de cariño de mi parte. Nos separamos unos segundos después.

- Renèe llamó esta tarde, una hora antes de que llamaras. Me dijo que por primera vez en años se sentía orgullosa de ti. – Me dijo Charlie. Mis ojos se humedecieron… Ya mi madre estaba acostumbrada a que la decepcionara. Tal vez este era el tipo de aceptación que Edward me mencionó en nuestra discusión. En ese momento dejé de culparlo por no querer decepcionar a sus padres. Charlie removió una lágrima que bajaba por mi mejilla con su pulgar. – No estés triste, Bella. Pero vas a tener que hacerte responsable por tus acciones… Quiero que hables con ella mañana, y quiero que le digas por qué dejaste el trabajo. No me lo tienes que decir a mí… Solo quiero que se lo expliques. Ambos sabemos cómo es tu madre. – Agregó. Se me retorció el corazón con tan solo pensar que tenía que hacer eso.

- ¿Estás enojado conmigo? – Le pregunté a Charlie. Él negó con la cabeza.

- No lo estoy. Encontrarás un mejor trabajo. O quizás no debiste haber tomado una decisión tan drástica con respecto a dejar la casa de un día para otro. Esos niños son huérfanos de madre, son muy propensos a que los rechacen. Tú más que nadie sabes cómo son. La van a pasar muy mal ahora que otra persona importante en su vida los ha dejado… -- Dijo Charlie. Increíblemente y, a pesar de no expresarlo, de mis padres él era quien me entendía mejor. Más lágrimas bajaron por mis mejillas, las cuales él secó.

- Lo sé, Papá, es solo que… -- Dije, pero en ese momento no quise decirle nada de lo que había pasado.

- Está bien, Bella. No te estoy exigiendo explicaciones. En cambio, creo que tu madre sí se las merece. Que descanses, hija. – Me dijo antes de besar mi frente y salir de mi cuarto.

Empecé a llorar aún más fuerte, pensando en el daño que le había hecho a Edward y a Nessie. Pensando que nunca, nunca sería capaz de repararlo. Y el daño que le haría a mi mamá al dejarle saber que dejé el trabajo. Soy un monstruo, pensé, no merezco ni siquiera el derecho a vivir. Continué llorando hasta que me dormí.

Los siguientes días fueron horribles. Me la pasaba encerrada en mi cuarto, no comía, de malas dormía, me la pasaba pensando en Nessie, y más importante, en Edward. Me preguntaba si se sentían tan miserables como yo, si me habrían olvidado o si me recordaban a cada momento. Pasaron un par de días, semanas, lo que fuera, y yo seguía igual. Nunca llamé a mi mamá, cuando Charlie estaba en casa, él iba hasta mi cuarto a llevarme comida, la cual yo botaba en el basurero. Los días transcurrían y cada vez me sentía más débil, más insignificante, más invisible, menos persona.

Una tarde, decidí por fin levantarme de la cama, de la cual no salía, y la cual estaba atestada con ácaros y las sábanas estaban sucias… Todo era un desastre… En fin, me levanté de la cama y fui hacia el baño. Caminé lentamente hasta llegar al sucio espejo, el cual aclaré con mi mano. Al ver mi reflejo sentí asco y lástima por mí misma. La chica en el reflejo estaba pálida, tenía ojeras, ojos rojos e hinchados de tanto llorar y de tantas noches en vela. Aparté mi mirada de mi reflejo y vi que mi celular estaba en la repisa del baño. Lo alcancé y tenía siete llamadas perdidas. Todas de Jacob. No pude evitar sentirme decepcionada al ver que no había ni rastro de los Cullen. ¿Me habrán olvidado?, pensé. Después vi que tenía tres mensajes de texto. También de Jacob.

Estas bien? Contestame pronto~ J

Bella!? Te fuiste de la casa? Contestame ~ J

Bella estoy tan preocupado que no puedo ver bien. Contesta ya ~ J

Apagué el celular y lo tiré de vuelta a la repisa. Volví a mirar a mi reflejo. Te odio, me dije a mi reflejo, eres tan tonta. Sentí completo odio por mí misma, así que golpeé mi reflejo, haciendo que el vidrio chasqueara y cayera por doquier. Lancé un quejido de dolor cuando saqué mi mano de entre los vidrios que quedaron en el marco del espejo y vi que había pequeños pedazos incrustados. Puse mi mano lastimada en el lavamanos y abrí el grifo. Los pedazos cayeron y la sangre quedó borrada. Agradecí que mi padre no estuviera allí en ese momento. Saqué unas vendas del botiquín y enrollé mi mano con ellas. No le di más importancia al asunto y ni me inmuté en limpiar el desastre.

Regresé y me acosté en mi cama. Yo era un completo desastre. Me sentía horrible y empecé a tener arcadas. Rápidamente salí de mi cama y me fui al baño. Las arcadas siguieron, así que fui al retrete y abrí la tapa. Mi estómago vacío se vació aún más y sus contenidos fueron a dar al retrete. Me sentí demasiado sucia y enferma, y la verdad solo quise limpiarme y acostarme a dormir. Lavé mis dientes, y me sentía tan sucia, que me quité la ropa y me metí bajo la regadera. Dejé que el agua cayera sobre mi cara, mi cabello. Eso me dio una pequeña satisfacción. Me continué bañando por unos diez minutos hasta que sentí que la suciedad dentro de mí se había ido por lo menos temporalmente.

Me cambié a una simple playera negra y a un short gris, y volví a mi cama. Solo queriendo dormir y desconectarme, pero sin una pizca de sueño, empecé a desesperarme. Me levanté y fui hacia el baño, buscando algo que pudiera servirme. Busqué en el botiquín, y vi un frasco con píldoras casi nuevo. Stilnox, somníferos. Sonreí una media sonrisa, pero con un poco de satisfacción y con nada de felicidad. Tomé el frasco y fui hasta mi cama. Puse el frasco en la mesa de noche y empecé con dos píldoras. No tenía intención de esperar por nada, por lo tanto me tomé otro par para acelerar el efecto. Aún no llegaba. Agarré otro par. Dentro de unos segundos, empecé a sentir una presión en la cabeza. Después de ahí, sentí que me desvanecía y eso es todo lo que recuerdo.


Edward Pov

Vi a Bella, el amor de mi vida, irse de la casa y alejarse. Antes de que subiera al auto, nuestras miradas se cruzaron, pero eso no hizo que dudara en irse. A penas la vi alejarse, bajé a paso apurado a la sala de estar. Ahí estaban todos los inquilinos actuales de la casa, la mayoría con expresiones de tristeza en la cara. Yo estaba aún peor que ellos, pero decidí que iba a ponerme fuerte y a restablecer mi casa, pasara lo que pasara. A penas me vieron, algunos, como Alice, Mike y Christine, me miraron con reproche. Mike y Christine intentaban reprimirlo, pero se notaba que estaban muy enojados conmigo. Rose y Tony me miraban con orgullo, mientras que mi pequeña Nessie ni me miraba. Yo decidí no mostrar emoción alguna en mis facciones. Esa era mi coraza. Aclaré mi garganta para que obtener la atención de todos.

- Escuchen todos. Escuchen claramente porque no lo repetiré. Bella solo fue una etapa para todos en esta casa. Aparte de Rosalie y Alice porque no viven en esta casa, nadie podrá llamar a Bella. Nadie se pondrá en contacto con ella para nada. Todos ignoraremos que ella estuvo alguna vez aquí y que formó parte de nuestras vidas. Será un pecado mencionarla. Voy a reconstruir lo que queda de integridad aquí, cueste lo que cueste. ¿Entendido? – Dije severamente. Los presentes asintieron, con miedo de contrariarme. Bueno, todos asintieron menos Nessie. -- ¿Nessie? – Pregunté, mirándola a ella. Por primera vez en el tiempo en el que estuve en la sala, me miró a los ojos.

- No, Papá. ¿Qué no ves lo que has hecho? Bella se fue por tu culpa. ¡Te odio! – Me gritó Nessie, y salió corriendo de la sala. Alice me lanzó una mirada de reproche.

- Tú sí que sabes arreglar las cosas. – Susurró Alice negando con la cabeza, antes de seguir a Nessie. Miré hacia abajo, dolido por las palabras de ambas. Escuché los pequeños pasos de Anthony caminando hacia mí.

- No te preocupes, Papá. Hiciste lo correcto. Te quiero. – Me dijo Anthony abrazándome. Dudosamente le devolví el abrazo. Un pensamiento se me vino a la mente; sentí como si estuviera abrazando a Tanya. Me exalté, pero Tony no lo notó. Claro que lo quería inmensamente, era mi hijo. Pero era como si fuera lo que quedó de Tanya.

- Es cierto, Edward. Fue la mejor decisión que pudiste haber tomado. – Me dijo Rosalie. Intenté creerlo, intenté sentirme bien al haber dejado que Bella se fuera, pero simplemente no podía. Porque la amaba. Me separé de Tony y le dediqué una pequeña sonrisa fingida, y me fui hacia mi despacho.

Los días transcurrieron sin mejora alguna. Rosalie se fue, pero Alice se quedó. No se irìa hasta estar segura de que Nessie iba a estar bien. Nadie en la casa (además de Tony) era feliz. Ni siquiera Mike y Christine.

Pero una tarde, recibí una llamada. Miré el identificador y vi que era Carlisle. Fruncí el ceño a su llamada, pero le contesté.

- ¿Carlisle? – Pregunté. Nunca me había gustado llamarle "papá".

- Hijo. Disculpa que te interrumpa, pero ¿Puedes decirme si conoces a Isabella Swan? – Me preguntó. Me confundí aún más.

- Sí… Ella es la niñera más reciente de Nessie y Tony. ¿Por qué la pregunta? – Le pregunté.

- Porque está aquí en el hospital. Tuvo una sobredosis… -- Tiré el teléfono. De apuro me puse mi abrigo y salí directo hacia el hospital de Port Ángeles.


Review si les gusto!!! Gracias por leer :). Besos a todos!!