OHAYO!

Aquí reportándome con ustedes con la última actualización de "Me importas" :,) ¡que emoción! (llora gaymente)

Bueno primero quiero disculparme por haber desaparecido ya un buen ratito n.n pero estaba en exámenes finales, me fue muy bien y ya estoy de vacaciones (YAY!) y pues en segunda, les quiero agradecer por haberle dado oportunidad a mi fic :,) la verdad no creí que llegaría tan lejos debido a que es fem!Armin, pero al recibir cada follow, favorito y review, aunque no sean muchos como en otros fics, me han hecho muy feliz. Este capítulo se lo dedico a ustedes mis querid s lectore(a)s ;3 les daré también unos anuncios abajito.

ADVERTENCIA: Este capítulo contiene lemon, si no les agrada pueden saltárselo. Los personajes son de Hajime Isayama. Sin más preámbulos, disfruten la lectura ;)

Capítulo once: Seguir adelante

REPORTE FINAL:

Año 845. Después de cien años, la paz que vivía la humanidad dentro de las murallas se vio abruptamente interrumpida tras la aparición de dos titanes nunca antes vistos: El Titán Colosal y el Titán Acorazado. Se perdió más del veinte por ciento de la población, sin contar a los sobrevivientes del muro María que fueron prácticamente sacrificados al acompañar a la Legión de Reconocimiento en las expediciones a las tierras infestadas de titanes.

Año 850. Se gradúa el Escuadrón 104, más de la mitad del Escuadrón se unió a las Tropas Estacionarias, cerca de un tercio a la Legión del Reconocimiento y solo una cadete nueva en la Policía Militar. Nuevamente se aparece el Titán Colosal, amenazando la paz en el Distrito Trost en Rose. Se descubre que el 5to lugar del Escuadrón recién graduado, Eren Jaeger, es capaz de transformarse en titán, logrando sellar Trost. Un mes más tarde se realiza la Expedición 57 de la Legión, donde se descubre a otro Titán anormal jamás antes visto: la Titán Femenina, quien asesinó a muchos soldados nuevos y de antaño, al igual que al Equipo de Operaciones Especiales, dirigido por el Capitán Levi. Se descubre la identidad de este Titán, siendo Annie Leonhardt (4ta) de la Policía Militar (su estado sigue siendo el mismo, cristalizada). Se descubre a otro soldado del Escuadrón 104 con la capacidad de transformarse en titán, Ymir, al igual que los dos más grandes enemigos de la humanidad: Berthlodt Fubar (3ro) y Reiner Braun (2do), siendo el primero la identidad del Titán Colosal y el segundo del Titán Blindado (estas últimas tres personas escaparon de la Legión, saliendo al territorio del Muro María, se busca investigar su paradero). Se conoce la verdadera identidad de Christa Renz (10ma) siendo su verdadero nombre Historia Reiss, de quien su familia podría saber la razón de la existencia de los titanes (paradero de la familia en proceso). Desaparece el soldado Mike Zackarius, quien después de cuatro meses se le dio por muerto. Un nuevo Titán es visto por el Equipo de Investigaciones, liderado por Hanji Zoe, a quien se le denominó como Titán Simio, nombre propuesto por la soldado Armin Arlert. De este último no se le conoce nada más y no ha vuelto a aparecer.

FIN DE CUADERNO DE INVESTIGACIÓN #187

Armin POV

Algo raro está pasando. Después del fin de semana haciendo investigaciones en Eren, Hanji-san regresó el Martes, y se ha quedado en todos estos días acá con nosotros. Hace un par de días, después de que le ayudé a Jean con la leña-lo cual también fue raro por que se acababa de traer hacía dos días-entramos a la casa y vimos a todos-incluyendo a Rivaille-reunidos en el comedor, sin hacer nada, y al vernos a ambos, se pararon rápidamente y siguieron con sus tareas. Ayer entré al cuarto y no estaba Historia, entonces oí ruidos en el otro cuarto, y al querer entrar para saber que pasaba, prácticamente me sacaron a patadas poniendo como excusa que todas tenían gripe y por eso se quedaron en un mismo cuarto-vaya tontería, todavía imaginando que eso me lo iba a creer, pero ya no insistí y esa noche dormí sola-Jean me contó que también ayer Eren y Connie estaban algo extraños, y que incluso vio a los dos y a Hanji-san salir de la oficina del Sargento, esta última con una sonrisa de oreja a oreja en el rostro. Y hoy en la mañana, cuando desperté no encontré a Historia. No le tomé mucha importancia, así que me bañé, me vestí y me cambié, y después de como una media hora, mientras limpiaba el patio de adelante, vi a la chica entrar a la casa con una canasta, en donde tenía varios tipos de flores, entre las cuales alcance a notar rosas rojas y no me olvides-de esas había mucho en Shinganshina-y lo peor es que ahora si no tengo ni idea de lo que está sucediendo, no tengo una suposición o alguna pista…

Jean POV

"Estoy lista para entregarme a ti"…

Eso no me lo he podido quitar de la cabeza desde el Viernes, el día en que le propuse matrimonio a Armin. Después de unos quince minutos hablando, llegamos a la conclusión de que debíamos compartir cuarto, y decidimos hablar con el Sargento. Le explicamos la situación y la razón del por qué pedíamos eso… a lo que nos dio un "no" por respuesta.

"Hanji pasará la siguiente semana acá, otra razón por la que no pienso hacer caso a su cursi berrinchito… sin embargo, después de que esa cuatro ojos haga lo que tenga que hacer aquí y se vaya, tal vez lo pueda tomar en cuenta"

Bueno, supongo que no hay otra opción. Tendremos que esperar a que la castaña se vaya y así saber la decisión de Rivaille, si he esperado varios meses entonces lo puedo hacer por unos días más, y si es que no nos da la autorización, entonces ya buscaremos otra forma… supongo que no importaría que algunos días por semana desaparezcamos un par de horas en el bosque… ¿¡pero qué demonios estoy pensando!? Sacudo mi cabeza, golpeándome mentalmente, aunque tampoco puedo evitar imaginarme a Armin en el suelo, besando su piel y oyendo sus gemidos y jadeos, repitiendo mi nombre una y otra… ¡mierda! ¡Lo estoy haciendo de nuevo! ¡No debo pensar así, no debo…

–Jean–una mano toca mi hombro, haciendo que me exaltara y sacándome de mis pervertidos pensamientos. Genial, hablando del Rey de Roma…–¿Escuchaste lo que te dije?

–Ehm… no, perdón, estaba distraído… ¿qué dijiste?

Armin suspira de frustración, rodando los ojos–Te dije que tu y yo vamos a limpiar el establo…

–¿Qué? Pero se supone que tengo que ayudar con la limpieza adentro…

–Si, pero el Sargento me dio esa orden en persona, que dejáramos de hacer lo que estábamos haciendo y nos dispusiéramos a hacer eso…

–Bueno… en ese caso…–dejo la escoba en una esquina, y sigo a Armin afuera de la casa. Entramos al establo, sacando primero a los caballos, empezando a sacar el heno viejo, limpiando el estiércol y lavando el piso, para después acomodar el heno nuevo y volver a meter a los caballos, los cuales empezamos a cepillar y a alimentar. Me parece algo extraño que hayan mandado a Armin a hacer esta tarea, comúnmente nos tardamos un par de horas o más en solo limpiar el establo, se supone que Eren, Connie y yo nos hacemos cargo de eso ya que es un trabajo pesado. Ahora que los menciono, el ambiente tiene algo diferente que lo usual…

–¿No te parece que está algo silencioso?–le comento a Armin después de un rato estando en silencio. Estamos terminando con el último caballo, al parecer no hay prisa ya que lo estamos haciendo a un ritmo tranquilo.

–Bastante. En estos últimos días todos han estado muy extraños… ¿Tu crees que tenga algo que ver en relación con nosotros?–me responde, lo último acercándose un poco a mi cuerpo y susurrándolo como si fuera un secreto, a lo cual alzo levemente una ceja.

–La verdad no lo había pensado así ¿Por qué crees eso?

–¿No te sientes excluido? Es como si fuera un secreto que ellos saben pero nosotros no…

La verdad no lo había pensado y no le había tomado importancia, pero ahora que lo dice, podría ser, aunque no creo que sea algo tan grave… supongo. Me encojo de hombros, dando a entender que no tengo ni idea, a lo cual Armin suspira algo frustrada, volviendo a retomar la tarea del cepillado.

Unos cinco minutos después terminamos, entrando a acomodar al caballo en su sitio. Volteo a ver a Armin, quien está con la vista perdida, acariciando con la yema de sus dedos el dije de la luna y el sol de la cadena que le di hace unos días. Sonrío de lado, satisfecho de ver que la ha usado todos los días desde que se la di. Al parecer nota mi vista, ya que me voltea ver, respondiéndome la sonrisa con sus mejillas levemente encendidas. No puedo evitar sentir un cosquilleo en mi cuerpo entero, es demasiado tentador para mí ese gesto suyo. Me acerco a ella y subo su barbilla, juntando sus labios con los míos en un acto casto, paso mis brazos por su cintura y junto nuestros cuerpos, sintiendo su calor, su cuerpo, sus manos pasando por mi cuello. Trato de mantener la cordura, pero no creo que lo pueda hacer por mucho tiempo, siento calor, más del que se sentía mientras limpiábamos. Empiezo a caminar, dirigiendo el cuerpo de Armin hasta toparlo con la pared, me dispongo a lamer su labio inferior, sacando un leve quejido por parte de ella, dejándome profundizar el beso. Esto hace que sienta una descarga en mi espalda, mis manos empiezan a masajear los lados de su cuerpo, por su cintura y caderas, para luego dirigirlas hacia su espalda, pasando mis manos por debajo de su playera, dejándome oír un gemido más fuerte de los pocos que había oído de Armin, haciéndome desear seguir oyendo esos dulces sonidos que salen de su boca.

Dejo de besarla en sus labios, sustituyéndolo por uno húmedo pasando por su barbilla, su cuello y sus clavículas, las cuales muerdo levemente.

–Mnngh, Jean… e-espera… alguien p-puede…–la voz de Armin se interrumpe al jadear un poco más fuerte, en el momento en que vuelvo a recorrer el mismo camino por su piel, pasando por un lado de su cuello, lamiendo y mordiendo el lóbulo de su oreja. Al hacerlo, siento como una de las piernas de Armin se mueve, acariciando mi cintura, a lo cual respondo agarrándola por ambos muslos, cargándola y haciendo que rodee sus piernas en mi cintura, lo cual es fácil ya que trae puesto un pantalón.

Regreso a sus labios, profundizándolo inmediatamente, mordiendo y jalando su labio inferior, haciendo que exclamara mi nombre. Sintiendo cada vez más calor, subo mis manos por su espalda y jalo la parte trasera de su brassier, ahogando su gemido entre nuestras bocas…

–Arlert, Kirschtein–oímos una gélida voz, acompañada de unos pasos entrando en el establo. Siento como mi sangre se congela, a lo cual rápidamente acomodo la playera de Armin, quien en un segundo baja sus piernas y se acomoda la pate trasera de su cabello, para después ambos salir del espacio del caballo, viendo al Sargento en el pasillo, con las manos cruzadas. Siento como mi corazón late por mil, eso si fue un verdadero susto.

–¿S-sí señor?...

–¿Qué tanto estan haciendo?

–Terminábamos… de cepillar al caballo–responde Armin, con sus mejillas aún coloradas y su cuerpo algo tembloroso. El Sargento se nos queda viendo, a lo que a los pocos momentos levanta una ceja.

–Sí claro… en ese caso si ya terminaron ya no tienen nada que hacer aquí. Acomoden estas cosas y entren ya.

–Sí señor–ambos respondemos al unísono, empezando a levantar los cepillos, cubetas y trinches, mientras vemos como Rivaille se aleja, entrando nuevamente a la casa. Nos volteamos a mirar, para lo cual nos empezamos a reír silenciosamente. Ya acomodado, cerramos el establo y nos dirigimos hacia la casa. Abro la puerta y dejo pasar a Armin, y al entrar, ambos nos quedamos quietos y algo extrañados. Rivaille, Eren y Connie están vestidos con pantalón y saco negro, y Sasha, Mikasa, Historia y Hanji-san con falda y camisa, cada una con una gardenia adornando su cabello, y al vernos entrar nos reciben con una sonrisa-excepto el Sargento y Mikasa-.

"¿PERO QUÉ DEMONIOS?"

–Ehm… ¿Debería preguntar qué está pasando?–al parecer Armin piensa igual que yo.

–Bueno… un pajarillo nos comentó por ahí que dos ciertas personitas pensaban empezar a ser marido y mujer…–responde Hanji-san, acercándose hacia nosotros por la espalda y dándonos palmadas en los hombros. Armin y yo volteamos hacia Eren, quien esta sonriendo levemente "Le borraré esa maldita sonrisa de su cara"–y ya que ninguna de esas dos personitas comentó nada, nos tomamos la libertad de organizarles una pequeña ceremonia…

–¿Qué?–ambos volteamos y exclamamos al unísono. Aunque ahora todo tiene sentido, la razón por la que Hanji-san esté aquí por más tiempo, la razón por la que anduvieron actuando tan raro, aunque me sorprende que Rivaille haya aceptado a participar.

–Bueno, no pudimos traer a un sacerdote de verdad, pero son jóvenes, hay cosas que se deben aprovechar experimentar cuando se tiene la oportunidad–continua la castaña, diciéndolo en modo materno y algo melancólico, haciendo que relajáramos nuestras miradas–Y ¿saben algo? Esta es una de esas veces, y tómenlo en cuenta de ahora en adelante… todos…

–Hanji-san…

–No se queden ahí parados, muevan sus malditos traseros–comenta el Sargento, chasqueando la lengua.

–¡Vamos Armin!–exclama Sasha, acercándose y jalando a la mencionada de las manos–nosotros nos ocuparemos de la novia…

–¿¡Q-qué!? P-pero…

Armin no pudo decir más ya que la chica patata e Historia se la llevan escaleras arriba, con Mikasa y Hanji-san atrás de ellas.

–Y tu–menciona Connie, tomándome de un hombro–deberías darte un baño, apestas…

–Estuve en el establo genio, obviamente no voy a oler a rosas–volteo a ver a Eren y Connie, inspeccionándolos de nuevo–¿De donde sacaron esa ropa?

–El saco me lo presto Hanji-san–comenta Eren.

–Me lo presto el Sargento…

–Y más le vale regresármelo limpio soldado–comenta Rivaille, dirigiéndose a su oficina–saldré cuando empiecen a hacer toda esta barbaridad… ah y Kirschtein, sobre la solicitud que usted y Arlert me habían pedido, ya se tomaron cartas en el asunto, una de las habitaciones ahora será suya…

–¿En serio?–no puedo evitar sentir alegría en mi interior. Me pongo en firmes y hago el saludo militar–gracias señor…

Rivaille solo asiente la cabeza para esta vez meterse a su oficina, justo cuando lo hace, Eren se acerca a mí–¿Tu y Armin habían hecho qué?

–Ya ya, no es el momento–lo interrumpe Connie, alejándolo de mí–el novio debe prepararse…

Armin POV

–¿Hicieron qué?–les pregunto sorprendida, al oír lo que me han comentado. Historia está terminando de tejer unas flores a algo, Sasha está cepillando mi cabello húmedo después de haberme bañado, y Mikasa y Hanji-san están sentadas, escuchando la conversación.

–Si, mientras ustedes dos estaban afuera, movimos los cuartos–comenta sonrientemente Sasha, agarrando unos mechones derechos de mi cabello, empezando a unirlos entre ellos.

–Ahora un cuarto será de ustedes, el otro de Eren y Connie, y la azotea de nosotras tres–comenta Mikasa, viéndome con una mirada relajada.

–¡Listo!–exclama victoriosa Sasha, alejándose un poco para visualizarme–bueno, no se puede hacer mucho con tu cabello corto, pero un detalle no le hace mal a nadie…

–¡Aún falta algo más!–exclama Historia, acercándose a mí. En su mano trae una corona de flores hecha de margaritas y no me olvides, la cual pone amablemente en mi cabeza, acomodando mi cabello. Las cuatro me miran y sonríen, a lo cual hace que me sonroje.

–Hermosa–comenta Mikasa, dándome una mirada maternal–te queda bien eso en la cabeza…

–G-gracias…

–Bueno, ahora falta que te cambies–Hanji-san saca de un cajón de uno de los burós algo de color blanco, lo cual no ubico bien que es, pero al desdoblarlo… no puedo caber de la impresión. Me acerco y agarro esa prenda, viéndola, aún sin poder creer.

–E-esto es…

–Lamento haberte dejado sola en el dormitorio el otro día–comenta Historia–pero necesitábamos ya acabarlo entre todas.

–¿Ustedes… lo hicieron para mí?

–Claro–comenta Sasha–la idea es de Mikasa, dijo que no sabía coser, pero ayudaría con el diseño, y Hanji-san nos ayudó a conseguir tela. Es algo sencillo pero…

–Es perfecto–le digo, sonriéndoles, sintiendo una enorme calidez en mi interior–en verdad, muchas gracias...

–Sabes que no hay problema, te apreciamos y te queremos–comenta Historia, a lo cual entiendo que significa en el fondo–dejaremos que te cambies y nos dices si necesitas ayuda.

Asiento con la cabeza, a lo cual después mis tres compañeras salen, atrasándose la otra, la cual se acerca a mí–Hay algo más…–me susurra, dejándome en incógnita. Se acerca de nuevo al mismo buró, sacando otra prenda blanca, extendiéndolo. Al verlo, siento como mi cara se enciende inmediatamente ¿Pero qué…–Ponte esto debajo del vestido.

–¿¡EH!?–exclamo, sintiendo un profundo calor en mis mejillas, y más cuando Hanji-san pone la prenda en mis manos–¡P-pero H-hanji-san!

–Vamos, está será la noche especial de ambos–me dice sonriéndome. No se si mi rostro se pueda encender de vergüenza más de lo que está–dile a Jean que lo tome como un pequeño regalo de bodas de mi parte–al decir lo último, me guiña un ojo, para luego salir del cuarto, dejándome en mis pensamientos de la noche.

Será hoy, hoy será el día que me entregue a Jean. Recuerdo por unos momentos el día que lo conocí en el pasillo del cuartel, solo le había hablado para saber si necesitaba ayuda. Jamás me hubiera imaginado que me enamoraría de él, ni que fuera a llegar a tener una relación. Aprieto levemente las prendas en mi mano, sonriendo. Hemos pasado por muchas cosas, así que es cierto ¿Por qué no aprovechar las oportunidades?

Jean POV

Realmente no estoy usando nada fuera de lo normal. Tenemos una chaqueta color marrón oscuro de la Legión que llega arriba de las pantorillas, lo único que hice fue ponerme un pantalón oscuro, una camisa manga larga blanca y la chaqueta, supongo que para hacer diferencia de los otros tres.

–En serio no se si agradecerte o romperte la boca por hablar–le comento al ojos de moho. La mesa la acomodaron al final del espacio, obstaculizando la puerta de atrás. Connie y Eren se encuentran esperando conmigo del lado izquierdo–pero debo admitir… que fue un buen detalle por parte de ustedes…

–Ya no digas más–comenta Connie, abriendo sus brazos–ven amigo, abrázame.

–No pensaba hacerlo.

–Arruinas el momento sentimental–me dice entre refunfuños, volviendo a ponerse como estaba. Luego de unos momentos Mikasa, Sasha, Historia y Hanji-san bajan.

–¡Ya sal de tu madriguera enano que vamos a empezar!–exclama Hanji-san, refiriéndose a Rivaille, quien unos momentos después sale de su oficina con el seño fruncido–Si vuelves a decirme así cuatro ojos de mierda…

–Si si, lo que digas–lo interrumpe, poniéndose del otro lado de la mesa. Las otras tres se ponen del lado derecho, mientras que el Sargento aún molesto, se para en el espacio izquierdo–Eren, sube por Armin, ya está lista…

–Hey ¿Por qué el debe hacerlo?

–Relájate muchacho–me dice la castaña de lentes, agarrándome del hombro–La novia va del brazo del padre o de un familiar cercano, y Eren es lo más cercano a eso.

Eren me rodea los ojos para luego dirigirse a las escaleras y subirlas, mientras lo maldigo internamente. Son unos segundos, los cuales siento como una eternidad, puedo sentir una sensación extraña en mi pecho y mis manos me sudan, como si estuviera en verdad en una iglesia esperando a la novia. Bueno, técnicamente lo estoy haciendo, solo que en vez de una iglesia estamos en una caba…

Mis pensamientos se interrumpen rotundamente al ver a Eren bajar con Armin, dejándome boquiabierto. Trae puesto un vestido blanco en cuello v y mangas que le cubren una parte de sus hombros, y en su cuello colgando el dije. Tiene una cinta gruesa de color turquesa pasando por su cintura y dejando caer una falda blanca hasta el piso, arrastrándole un poco más por atrás, los mechones derechos de su cabello están atados en una trenza, y en su cabeza adorna una corona de flores. En su mano derecha trae un ramo de rosas rojas, y con la izquierda agarrada del brazo de Eren, y sus mejillas están levemente encendidas. Sin duda, parece una diosa, mi diosa.

Llegando a lado mío, Eren extiende la mano de Armin a mi, dirigiéndome una mirada entre seria y amigable. Recojo su mano, con la cual entrelazo los dedos, apretando levemente el agarre y teniendo una respuesta de ella. No puedo dejar de mirarla, se ve hermosa, en verdad desearía cumplirle la dicha de tener una boda de verdad, quiero ofrecerle más, aunque eso tampoco significa que no aprecie lo que han hecho los demás. Como dije antes, fue un gran detalle de su parte.

Hanji-san carraspea su garganta, obteniendo nuestra atención–Hoy estamos aquí reunidos para poder unir en matrimonio a Jean Kirschtein y Armin Arlert. Ambos, a partir de ahora, serán formalmente una pareja, se cuidarán mutuamente, se respetarán y se apoyarán, en las buenas y en las malas, en cualquiera de los casos mencionados y por mencionar. Esto es un paso más de la vida, donde ahora no solo serán "el" y "ella", sino "ellos"–pausa por un momento, dándonos unas miradas y sonriéndonos gentilmente, para luego continuar–antes de continuar, si hay alguien que no esté de acuerdo con esta unión, que hable ahora o que calle para siempre…

Armin y yo volteamos a ver a Eren, al igual que Connie y me imagino que las otras tres, incluso el Sargento desvía la mirada hacia él.

–¿¡Qué!? ¿¡Por qué me voltean a ver a mí!?

–Bueno, eso se toma como un nadie–comenta la castaña, acomodándose los lentes y volviendo a tener nuestra atención en ella, oyendo unos murmullos por lo bajo del ojos de moho–entonces… Jean Kirschtein ¿aceptas a Armin Arlert como tu esposa, para amarla y respetarla siempre, apoyarla en la salud y en la enfermedad, ver por ella en expediciones futuras, estar ahí en las buenas y en las malas, hasta que la muerte los separe?...

–Acepto–respondo, apretando nuevamente el agarre en su mano.

–Armin Arlert ¿aceptas a Jean Kirschtein como tu esposo, para amarlo y respetarlo siempre, apoyarlo en la salud y en la enfermedad, ver por el en expediciones futuras, estar ahí en las buenas y en las malas, hasta que la muerte los separe?...

–A-acepto…

–En ese caso, quedan confirmadamente unidos en matrimonio… el novio puede besar a la novia…–eso ultimo me lo dice más directamente a mí, guiñándome un ojo. Trago fuertemente, sintiendo mis orejas calientes. Agarro a Armin de los hombros y le doy un casto beso en los labios, oyendo el leve aplauso de las personas presentes.

–¡Si! ¡Armin ahora es Armin Arlert de Kirschtein!–exclama alegremente Sasha, aplaudiendo como niña pequeña. Sonrío internamente, supongo que esa personalidad tan infantil nunca la dejará de lado.

–N-no se oye mal…–susurra Armin, agarrándome del brazo y sonriendo levemente–me agrada.

–Neh, podría haber estado mejor...

–No es el momento de que te quejes "cuñado"–respondo al ojos de moho, la última palabra más como si la hubiera escupido–tuviste tu oportunidad hace un minuto…

–Si lo se… ya me he acostumbrado a que Armin te tenga como pareja, no será tan difícil diferenciar esta situación…

–Mocosos–la voz de Rivaille se deja oír, estando con los brazos cruzados, llamando la atención de los presentes–Arlert, Kirschtein, esto se los voy a decir una sola vez así que escuchen bien. A partir de ahora es su responsabilidad cuidar las acciones que hagan en su relación, están siendo más adultos que mocosos. Por lo tanto, actúen como tales, tomen responsabilidad de lo que venga les guste o no ¿quedo claro?

–Si señor–ambos decimos al unísono, haciendo el saludo militar. El sargento asiente levemente con la cabeza y se dispone a retirarse a su oficina. Tiene razón, es momento de actuar diferente, aunque de todos modos, todos dejamos la inocencia y juegos infantiles desde hace varios años, cuando decidimos unirnos a la milicia, sea cual sea el camino que se tome.

–N-no es necesario que hagas esto…

–¿De que estás hablando? Te dije que cuando estuvieras vestida como una novia te cargaría así–le respondo a Armin, quien la traigo cargada entre mis brazos, sonrojada hasta las orejas y desviando su vista de la mía. Después de haber cenado como normalmente, cada quien se dirigió a su cuarto correspondiente. Al ver que no había ya nadie en el pasillo, cargué a Armin para caminar al cuarto, a nuestro cuarto. El pasillo no es largo, pero me tomo mi tiempo, no hay prisa. Admiro de nuevo a la chica que tengo entre mis brazos, sin poder creerme aún que ya sea mi esposa. Al conocerla, jamás hubiera imaginado que a aquella niña de largo cabello rubio que me ayudó a ir a la enfermería la fuera a amar tanto…

–¿P-pasa algo?–me pregunta Armin, sintiendo mi mirada en ella.

–Nada, solo que traigo cargada a una diosa caída del cielo…

–¿En serio… c-como puedes decir cosas tan vergonzosas así de fácil?–susurra, notando que su rostro se pone más colorado de lo que estaba.

–Siempre digo lo que pienso, te irás acostumbrando.

–Llevo casi seis años conociéndote y no me acostumbro a que no tienes pelos en la lengua…

Simplemente río silenciosamente de su respuesta, mientras flexiono un poco las piernas para alcanzar el pomo de la puerta y abrir. Si, tal como habían dicho, nuestras cosas estaban ahí, todo…

–Mas les vale no haber estado inspeccionando en mis cosas–bajo a Armin suavemente al piso, quien pasa sus manos por mi cuello, al tiempo que yo lo hago por su cintura y le beso la mejilla, quedándonos así por un par de minutos, en un silencio agradable.

–Te dije que nos ocultaban algo–la voz de Armin rompe el silencio, mientras acaricia mi mejilla con la suya, dándome gracia su comentario.

–Si, tenías razón…

–Creo que ya debería quitarme la corona–comenta, quitando de su cabeza las flores y poniéndolo en el buró, al igual que el ramo de rosas–mañana las pondré en agua, no se marchitarán fácilmente…

Me acerco a la silla, quitándome la chaqueta y depositándola en el respaldo de esta. Es en ese momento cuando veo la situación: estoy con las manos apoyadas en la silla, Armin esta con la vista por el lado contrario, acariciando las rosas, estamos en silencio… se nota que no sabemos como continuar.

Ya se lo que pasará hoy en la noche "Nos entregaremos el uno al otro en cuerpo y alma"-lenguaje poético y cursi de mi padre-el problema es que ahora no sé como actuar. No quiero hacer un movimiento brusco que pueda asustarla, es al fin y al cabo la primera vez de ambos… ¡Mierda, y se supone que para este momento tuve esa INCÓMODA plática!

–Jean… ¿Podrías ayudarme a desabrocharla?–me dice Armin de repente, ladeando un poco su cabeza para el lado izquierdo, lo que provoca que su cabello se pase para esa dirección y deje descubierto el broche de la cadena.

–Ah, claro…–me acerco y agarro la cadena, desabrochándola y separando ambos lados. Antes de que la subiera para quitarla de su cuello, Armin apoya sus manos en las mías, acariciándolas y al mismo tiempo zafando la cadena de mis dedos, sintiendo que el corazón me late por mil. Me encuentro detrás de ella, por lo que tengo una buena vista de su espalda superior descubierta… y su nuca, y la piel de su cuello que se une con su hombro… esa tersa y deliciosa piel…

Inconscientemente me relamo los labios, queriendo sentirla… un momento, ya entendí… me pidió que hiciera eso a propósito, me está ayudando a hacer el primer paso. "Gracias".

Deposito mis manos por sus brazos descubiertos, subiéndolas y bajándolas lentamente, mientras me acerco y beso castamente su cuello, sintiendo el estremecimiento en su cuerpo. Recordando lo de la tarde, me encamino a su oreja, de la cual beso y lamo su lóbulo, oyéndola suspirar. Paso mis manos por su cintura, pegándola más hacia mí. Lamo y beso desde su lóbulo, encaminándome por su cuello. Me topo con la manga de su vestido, el cual jalo con los dientes por su brazo, dejando su hombro descubierto, beso y muerdo levemente, oyendo otra exclamación de su boca, deseando oírla más.

Con un rápido movimiento la volteo, quedando esta vez frente a frente y atacando rápidamente sus labios. Lamo su labio superior, dejándome entrar y así profundizarlo más. Pasa sus manos por mi cuello, mientras que yo apoyo una en el buró y la otra en su cintura, paseándola también por sus caderas y su muslo escondido en su vestido. Sintiendo que nuestro calor corporal sube cada vez más, muerdo y jalo su labio inferior, oyendo un jadeo ahogarse en su garganta. Una mano suya se comienza a deslizar por mi cuello, hasta que da con mi camisa y empieza a desabrochar los botones, teniendo contacto con mi piel y provocándome un escalofrío agradable al sentir su mano masajeando mi torso. Sin separarnos, me ayuda a quitármela, dejándola caer al suelo. Interrumpo el beso para comenzar a bajar por su mentón, mientras ambas manos las utilizo para zafar la cinta de su cintura, también tirándola al suelo, para luego subir por su espalda, tratando de bajar las mangas de su vestido. Aunque es algo más tardado, finalmente paso las mangas por sus brazos y dejo caer la prenda, a lo cual Armin se zafa rápidamente de mí, exclamando de sorpresa y llevando sus manos a su cuerpo.

Me sorprende su acción, pensando que hice algo mal, pero mi mente se pone en blanco cuando veo lo que tengo en frente mío: esta totalmente sonrojada y con la mirada desviada con su pelo ocultándola, sus hombros descubiertos y solo vestidos con los tirantes del brasier, del cual cae una ligera tela de gaza color blanco que le llega hasta sus muslos, abierta de en medio, la transparencia dejando ver todo su hermoso cuerpo. Siento un cosquilleo por mi cuerpo, y un sentimiento: deseo.

–Armin…

–Y-yo…–finalmente conecta su mirada con la mía, sus ojos se ven cristalinos, dejándola ver más vulnerable, haciendo que pueda perder el control en cualquier momento–H-Hanji-san… me d-dijo que era su… regalo…

–Regalo ¿eh?...–me acerco a ella y paso ambas manos por la espalda, cargándola, a lo que se pone más colorada–luego me ocuparé de darle las gracias…

Camino y deposito a Armin en la cama, subiéndome después y quedando encima de ella. Trato de regular mi respiración, siento como el corazón me late rápidamente, pasando la vista por todo su cuerpo, sin evitar relamerme los labios.

Bajo hasta su cuello, acariciándolo con mi nariz y boca, pasando una mano por su espalda descubierta por debajo de la tela de gaza, haciendo que exclamara de sorpresa–Te ves tan… deliciosa…–susurro pesadamente, dando una primer lamida a su piel, recibiendo un gemido de su parte–Te deseo tanto…

–Jean…–su voz entrecortada llama mi atención, haciendo que la volteara a ver–es… mi primera vez… se amable…

Esas palabras son suficientes para que pierda más el control. Me acerco y la beso en sus labios de una manera más deseosa, abriéndome paso casi de inmediato en su boca. Armin pasa sus manos nuevamente por mi cuello, acercándome más, sintiendo el contacto de nuestros torsos. Masajeo sus caderas y cintura, subiendo poco a poco, hasta que siento el contacto con su pecho y apretándolo inconscientemente, a lo cual ella interrumpe el beso, exclamado levemente.

–Lo siento ¿te lastime?

–N-no, no no. Perdón… solo me sorprendió un poco…–agarra mi mano y la vuelve a apoyar en su pecho, haciendo que tragara duro–p-por favor, continua…

La miro a los ojos por un momento, para luego volver a besarla y apretar mi agarre, ahogando una exclamación suya en nuestras gargantas. Masajeo suavemente al principio, aumentando un poco la fuerza y los movimientos, sintiendo el cuerpo de Armin temblar bajo el mío. Separo nuestras bocas, dejando un leve rastro de saliva, bajando por su mentón y nuevamente por su cuello, besando y lamiendo. Paso mi mano por debajo de la copa del brasier, teniendo contacto con su piel, al momento en que succiono una parte de la piel de su cuello.

–¡Hya-a!–su respiración se entrecorta, apretando el agarre en mi nuca. Con mi calor corporal en aumento, paso mis manos por su espalda, al tiempo que beso sus hombros y bajo los tirantes del brasier. Juego por un momento con el broche de la prenda, para finalmente zafarla y bajándola por sus brazos, dejando al descubierto sus pechos blancuzcos y sus delicados botones rosados. Admito que varias veces en el pasado había tenido curiosidad de verlos, y ahora me doy cuenta que son un poco más grandes de lo que me imaginaba. No se por cuanto tiempo me quedo inmóvil, apreciando la vista que tengo, pero vuelvo a reaccionar cuando cruza sus brazos–N-no me veas de esa forma… es vergonzoso…

–Perdón…–acerco mis manos a sus brazos, quitándolos suavemente. Me acerco y beso su mejilla y su oreja–Eres tan hermosa…

Comienzo un camino de besos por su cuello y su clavícula, esta vez sin detenerme, hasta llegar a su rosado botón ya erecto, el cual atrapo en mi boca y succiono–¡Ah! N-noooahh…

Es tan delicado. Tan suave, tibio, delicioso, con un sabor a vainilla, tan adictivo. Succiono, chupo, muerdo y rodeo con la lengua, mientras con la otra mano me ocupo de masajear el otro, sabiendo que hago un buen trabajo al oír sus gemidos que busca callar de alguna forma, arañando mi cabello desesperadamente. Su movimiento empieza a debilitarse, hasta que deja caer sus brazos por los lados. La volteo a ver, quedando fascinado al ver a Armin roja hasta las orejas y un hilillo de saliva bajando por su mentón. Beso sus mejillas y acaricio sus mechones, dejando que vuelva a regular su respiración.

–D-déjame intentar… estas haciendo todo…

Es cierto, pero no me molesta, al contrario, me fascina saber que provoco esas reacciones en ella. Sin embargo tampoco voy a negarle si me lo pide, así que cuidadosamente la levanto y nos volteamos, quedando ella arriba de mí.

Baja por completo el brasier y lo deja caer al suelo, desabrocha mi cinturón y me ayuda a quitarme el pantalón, quedando así ambos en interiores. Se acerca a mí y junta nuestros labios, sintiendo como sus manos pasan por mi torso, ahogando el gruñido entre nuestras bocas, mordiendo levemente su labio inferior. Desciende por mi mentón y mi cuello, sintiendo una sensación agradable y excitante al sentir sus labios posarse en mi piel. Baja por mi pecho y mi torso, besándolo y mordiendo en algunas partes. Se siente tan bien, el deseo despierta cada vez más y más, al igual que el hormigueo en la parte baja de mi abdomen, al parecer no lo pasa por desapercibido, ya que lo roza intencionalmente con su trasero varias veces.

–Nngh, mierda…–levanto mi torso de la cama, teniéndola sentada en mi regazo. La vuelvo a besar en los labios, acariciando su cuerpo por los lados y apretando el agarre en varios lugares, con la intención de seguir oyéndola.

–Armin… quiero… estar dentro de ti…–las palabras salen automáticamente de mi boca, sin medir, otra vez. Me detengo, sin poder voltear a verla, sintiéndome algo avergonzado por lo que acabo de decir.

–Si…–no puedo evitar voltear a verla con sorpresa, dándome cuenta que sonríe. Besa mi frente y apoya la suya en la mía–Hazme tuya Jean, estoy lista para entregarme a ti…

Le devuelvo la sonrisa, abrazándola y apoyando mi cabeza en su hombro, manteniéndonos así por un rato más. Finalmente, vuelvo a voltearnos, quedando como al principio. Beso y muerdo su mentón, acercando mi mano a su parte íntima. Bajo la prenda lo suficiente para que mi mano entre y la acaricie, recibiendo un gemido por su parte. Teniendo cuidado de no lastimarla, comienzo a mover un dedo de adentro hacia fuera, sintiendo la calidez de su interior.

–Estás tan húmeda…–luego de un rato comienzo a utilizar dos dedos, esta vez con un movimiento más continuo.

–¡Nnagh!–sus gemidos se vuelven más fuertes al utilizar tres. Se agarra de las sábanas y aprieta sus puños fuertemente. Después de un rato, estoy seguro que está lista para el siguiente paso.

Bajo totalmente la última prenda que tiene, al igual que la mía. Abro suficientemente sus piernas y me posiciono entre ellas, le beso la mejilla y rozo nuestras intimidades para que sepa de mis intenciones. Armin me sonríe, indicándome que puedo continuar. Apoyo mis codos a cada lado de su cabeza, moviéndome poco a poco hacia delante, gruñendo en lo bajo al empezar al sentir el contacto con su piel.

–¡Mnngh! D-duele…–sus ojos se humedecen, cerrándolos fuertemente y dejando salir unas pequeñas lágrimas, inconscientemente lleva sus manos a mis brazos y los aprieta hasta evitar su circulación.

–Tranquila preciosa…–le susurro a la oreja, besándosela y acariciando su cabello–aguanta solo un poco más.

Su respiración empieza a regularse, al sentir que está más relajada, continuo adentrándome. Se siente tan bien, Armin está estrecha y caliente, provocando que una sensación placentera corra por todo mi cuerpo, finalmente mis caderas quedan al mismo nivel de las suyas. Su cabeza está echada para atrás, dejando descubierto su cuello, y mi oportunidad de poder atacar su vulnerable piel, la cual lamo y chupo por varias partes. Oigo un gruñido provenir de su garganta y un leve movimiento en sus caderas, haciéndome recordar mi anterior tarea.

Muevo mis caderas para atrás y de nuevo para adelante en un movimiento lento para no lastimarla. Armin muerde su labio, arqueando su espalda y oyendo los jadeos ahogarse lo más que puede en su garganta. Mi respiración vuelve a entrecortarse, con cada embestida siento una sensación tan excitante y placentera, empujando más a fondo, queriendo oírla gritar.

–¡Ahhhhh!–sus piernas rodean mi cintura, oculta su rostro en mi hombro y araña mi espalda, sintiendo su calidez y desesperación hago las embestidas más rítmicas. De mi cabello comienzan a salpicar pequeñas gotas de sudor, los mechones del cabello de Armin se pegan a su frente, sus ojos lucen opacos y su cuello tiene varias marcas rojas.

–Te amo Armin…–le susurro en un hilo de voz, ya que siento un sofocante calor rodeándome, sintiendo que el cosquilleo de mi abdomen se vuelve más fuerte.

–Jean…–la voz de Armin se agudiza más, diciendo mi nombre varias veces–Jean ¡Ah!... M-más… más r-rápido ¡nngh!...

Finalmente, pierdo la poca cordura que me queda, entregándome totalmente al deseo. Sostengo sus manos y entrelazo nuestros dedos, haciendo las embestidas más profundas y más rápidas. Más y más rápido…

–¡Ah! ¡Ah! ¡Ah! ¡Jean!

La cama se mueve por completo, sin importarme que nos oigan. Sus gritos y mis gruñidos acompañados del choque de nuestras pieles inunda la habitación junto con el calor corporal. Nuestras pieles están bañadas en sudor y los pechos de Armin rebotan por el movimiento, apoyo mi frente en su cuello, sintiendo que puedo llegar al éxtasis en cualquier momento–Mnngh, mierda… Armin, voy a…

Fueron suficientes unas embestidas más para que sintiera su cuerpo temblar, gritando mi nombre una vez más. Su interior se hace más estrecho, apretándome entre sus paredes, lo suficiente para que también sienta mi cuerpo temblar, yéndome por un momento de la realidad y vaciándome en su interior.

Dejo escapar un último gruñido al salir, aún quedándome arriba de ella. Nos quedamos viendo por varios segundos, jadeando y regulando nuestra respiración. Me irgo lo suficiente para mover las sábanas y cubrirnos. Beso su frente, su nariz y sus labios en un movimiento casto, para finalmente recostarme en su pecho, pasando las manos por su espalda y entrelazando nuestras piernas. Me siento algo cansado, por lo que me duermo casi de inmediato, no sin antes sentir que araña cariñosamente mi pelo y que hable con un hilo de voz.

–Yo también te amo Jean…

Armin POV

Mis ojos se empiezan a abrir pesadamente. No se ni siquiera que hora es, mi cuerpo se siente descansado, pero estar en la cama es obviamente más cómodo. Mi ropa la siento más holgada que de costumbre, ah ya recuerdo, durante la noche me puse la camisa de Jean, lo he hecho varias veces ya que es agradable sentir su aroma, y hablando de el…

Volteo mi cuerpo para el otro lado de la cama, viéndola vacía. Al parecer ya está despierto ¿entonces cuanto tiempo he estado dormida? Justo pienso eso cuando oigo un sonido, la puerta se abre y entra Jean con una taza humeante.

–Buen día bella durmiente…

–Buenos días–bostezo, irguiéndome de la cama–¿Ya es tarde?

–Descuida, aún es buena hora–se acerca y se sienta a lado mío, acercándome la taza. Le sonrío y la recibo, dándole un trago. Té de limón, reconforta mucho por las mañanas. Su mano derecha acaricia mi pierna descubierta, mientras que la otra pasa por los mechones de mi cabello.

–Ya te ha crecido un poco más.

–Si, por ahora ya me cubre los hombros–le doy otro sorbo al té caliente–Por cierto, me estaba acordando ayer ¿No has sabido de Leandro?

–Le pedí el favor a Hanji-san que me pudiera investigar de su paradero, ya vez que los primeros años del entrenamiento es teórico y ella tiene más acceso a esa sección. Supongo que está bien, tampoco quiero ser sobreprotector con él ni nada de eso.

–Si, tienes razón. Ya ha pasado un año desde que se enlistó, el tiempo pasa tan rápido…

–Creo que has pensado en mi hermano más que yo–me dice sarcásticamente, parándose de la cama–me iré a duchar. Recuerda que Hanji-san viene hoy.

–Claro que me acuerdo, siempre viene los fines de semana–le respondo, dejando la taza en el buró y empezando a extender la cama. De repente, siento como una mano me da una nalgada, encendiéndome de la cara rápidamente y llevando mis manos a esa zona inconscientemente–¡Oye!

–¡Lo siento, no lo pude evitar teniendo eso a la vista!–Jean exclama riéndose, cerrando la puerta de la habitación. Hago un leve puchero, pero rápidamente se convierte en una risa. Hace un año que me casé con Jean, y el tiempo me ha parecido tan rápido.

Después de acomodar la cama, salgo para bañarme y cambiarme con un pantalón, botas y una camisa manga larga, ha estado algo frío últimamente y una falda no me cubre lo suficiente. Me da el tiempo suficiente para el desayuno, ya todos despiertos a esa hora.

Han pasado muchas cosas en este año: el Escuadrón 105 empezó su entrenamiento, sin embargo, debido a que se lleva demasiado tiempo en esto y se busca que sea más rápido, se está buscando la manera que el próximo año se empiece a utilizar otro método que sería un poco más cansado, pero daría el mismo rendimiento del entrenamiento de cinco años, llegando a acortarlo hasta a tres años solamente. Este año también hubo muchos expedientes nuevos:

El expediente "Traición" trata sobre el caso de Reiner, Berthlodt e Ymir, el nombre le queda bastante bien. Respecto a ellos tres, no han aparecido en todo este tiempo, no hay demasiada información que pueda ayudar para poder continuar con la investigación, por lo tanto no se puede hacer nada mas que esperar, lamentablemente.

El expediente "Titán Femenina" es el caso de Annie. Tampoco hay ningún progreso, ella sigue igual desde ese día en Stohess, la única conclusión a la que se llegó fue que ella es la única que podrá decidir el momento para salir de la prisión que ella misma creó, pero ¿lo hará? Y si es así ¿está esperando por alguna razón?

El expediente "Reiss" es el caso de Historia, del cual se ha logrado desarrollar un poco más. Después de que me comentó su pasado, busqué la manera para que lo contara al menos a Hanji-san y al Sargento, y después de mucho insistir, por aproximadamente dos meses, finalmente se los dijo no solo a ellos, sino también a los demás del Escuadrón. Por ahora esa información la sabe el Escuadrón, Hanji-san, Rivaille y el Comandante, se ha estado checando antiguos expedientes por si tienen relación, además del paradero de la familia Reiss.

El expediente "Incógnito" es el de los titanes aparecidos dentro del muro hace un año, ya que después del ataque del Titán Colosal y el Titán Blindado, literalmente desaparecieron. Aparecieron cerca de lo que es el pueblo natal de Connie, no estuve presente cuando pasó, pero el comentó que al llegar no había absolutamente nadie, y se encontró a un titán encima de la que era antes su casa. Lo curioso es que no se encontraron restos de humanos ni que haya habido violencia, la gente del pueblo se encontró un día después de eso a pie dirigiéndose a Trost, y lo más extraño, al preguntarles como habían logrado escapar de los titanes, dijeron que ni siquiera sabían de ese supuesto ataque, que ni siquiera sabían en que momento habían dejado el pueblo. Hanji-san está muy intrigada con este caso, ha llegado a la conclusión que podría haber más humanos capaces de convertirse en titanes… o más bien, que los titanes sean humanos, he ahí la razón de por qué la nuca es el punto débil, por que se encuentran ahí los cuerpos controlando, pero ¿qué tan cierta es esta teoría?

Dos expedientes han quedado estancados: El expediente "Muro Sina" el cual es el caso del titán dentro de la muralla que Mikasa descubrió, se supone que esto lo daría a conocer el padre Nick, sin embargo este fue encontrado muerto hace un par de meses. No fue suicidio, alguien lo mató para que no hablara, y se sospecha de la Policía Militar. Y el otro expediente es "Titán Simio", el mismo nombre del titán extraño que vimos cerca del castillo Utgard. No ha vuelto ha aparecer, pero ¿por qué existe? ¿cuál es su propósito?

El expediente "Jaeger" es el caso de Eren. Ha demostrado tener un poco más de control en el Titán, pero aún le falta mucho por recorrer. Hanji-san quiere que tenga el mismo control como lo mostró Annie, por que hay que admitirlo, tiene bastante experiencia, y sabe que Eren también lo puede lograr. Si lo logra, podría llegar a tener la habilidad de cristalización, y así se podría cerrar el muro María. Hace un año, cuando nos unimos a la Legión, se había dicho que la Expedición hacia Shinganshina sería en cuatro años, aún faltan tres, los suficientes para que Eren pueda mejorar sus habilidades.

Sin duda alguna, en tan poco tiempo y descubrir tantas cosas, después de tantos años con los titanes fuera de las murallas, deja mucho que desear. Ya no se sabe si los titanes nos vuelven vulnerables o si nos protegen, no se sabe con certeza quien es el enemigo y a quien hay que proteger, y me temo que aún hay muchas cosas que aún no salen a la luz, y lamentablemente las iremos descubriendo con el paso de los años…

–Hey–veo pasar una mano en frente mío, recordándome que estoy con Hanji-san en el comedor. Ya es casi de noche, Moblit regresó al Cuartel ya que la castaña se quedará en la cabaña por el fin de semana. Ya que esto se ha vuelto normal, hay una cuarta cama en la azotea para ella–te veo algo distraída ¿estás bien?

–Si, si estoy bien–acomodo los papeles en mi mano y los vuelvo a meter en la carpeta–lo siento, es solo que me deje llevar por mis pensamientos al ver todos estos expedientes…

–Es bueno, quiere decir que tu pequeña mente busca tener soluciones–Hanji-san deja las carpetas por un lado y me voltea a ver–quería hablar contigo Armin, es algo importante…

Al oírla, dejo los papeles por un lado también y me dispongo a escucharla–Durante este año que te conozco, me he dado cuenta de varios aspectos tuyos: en lo personal, eres una muchacha amable que se preocupa por los que están a su alrededor, dispuesta a sacrificar si es necesario. En lo que es tu desarrollo militar, aunque durante este tiempo has mejorado un poco con tu rendimiento físico, la verdad… bueno, te quedas abajo a comparación de tus compañeros… pero en cuanto a tu inteligencia y a tu forma de pensar, estás en primer lugar. Eres muy lista y aprovechas ese cerebro que tienes, no solo en lo que respecta a tu lectura rutinaria, sino también a la información de la Legión. Hemos trabajado juntas, por eso quiero que seas parte del Equipo de Investigación…

–¿Qué? ¿En serio?–siento una gran alegría, Hanji-san me está dando un lugar en su Escuadrón… un momento…–espere, pero… eso significa… ¿Qué tendría que irme de aquí?

–Bueno, tendría que ser así–mi animó se va más allá del piso ¿qué sucedería entonces conmigo y Jean? ¿Nos veríamos solo los fines de semana?–sin embargo no tenía eso en mente desde el principio. Mi idea, la cual ya sabe Levi, es que tu siguas aquí como parte de su Escuadrón, pero que hicieras el trabajo de alguien como parte de mi Equipo. En pocas palabras, yo solo vengo los fines de semana, y por el resto de la semana tu serías la representante del Equipo de Investigación. Si necesito que para el fin de semana me tengas muestras de sangre de Eren o algún informe o ir por algún pedido al Distrito, tu serías la responsable de eso, y trabajarías conmigo los fines de semana. Eso sí, si en algún momento necesito de ti allá en el Cuartel, tendrías que irte en alguno de los viajes que hace Levi, ya vez que casi todos los días debe salir para allá. Suena bien ¿no?

No tengo palabras, sin duda me parece una idea excelente, lo único que puedo hacer es confirmar con la cabeza. Hanji-san sonríe y me da unas palmaditas en la espalda–Muy bien, entonces bienvenida a bordo. Y como primer tarea, sube a ver como se encuentra Eren mientras guardo esto, ya van a servir la cena.

–Si Hanji-san…

Hoy Eren se transformó, lo hizo con éxito, pero las cosas se salieron de control como una hora después. Estuvo inconsciente por la mayor parte del día, y hace como unas tres horas que despertó. Mikasa ha estado cuidando de él, Historia y Sasha se encuentran terminando de hacer la cena, Rivaille en su oficina checando algunas cosas con Jean, y Connie ayuda en la cocina por si se necesita leña o algo más.

Toco la puerta y entro al oír el "adelante" de Mikasa, quien se encuentra sentada a lado de Eren, también sentado pero en la cama.

–¿Cómo te encuentras?–le pregunto a Eren, quien me da una ligera sonrisa.

–Ya bastante bien. No fue de gran importancia…

–No digas eso Eren, tu salud es de mucha importancia–le interrumpe Mikasa, viéndose algo molesta por su comentario.

–Si si, pero es normal que me suceda al transformarme. Al parecer me he vuelto un poco más resistente, en la otras veces me tomaba más de un día inconsciente y ahorita solo fue medio día.

La azabache solo suspira de cansancio, parándose de la silla–Aprovechando que estás aquí Armin, bajaré a cenar y traerle a Eren…

–Ya puedo levantarme, ni que estuviera inválido…

–No, tú quédate aquí, al menos descansa hasta mañana–Eren le lanza una mirada muy seria, ella ni se inmuta y cierra la puerta.

–No soy un niño para que me trate así. Al diablo con ella…

–Vamos no seas así. Solo te lo dice por tu bien–me siento en la silla y apoyo mi mano en su hombro–además tiene razón. Es cierto que te has vuelto más resistente, pero tampoco eres el ser más fuerte del universo…

–Ya ya, está bien–me revuelve un poco el cabello, acostándose y llevando sus manos debajo de su cabeza–ya hace un tiempo que no podíamos hablar así, cuéntame algo nuevo.

–Mmm, veamos… adivina quien forma parte del Equipo de Investigación ahora…

Eren se queda en silencio por un rato, pensando, pero entonces me vuelve a mirar con un gesto de sorpresa–¿¡Tú!?–asiento la cabeza sonriéndole. Se para de la cama y me vuelve a revolver los cabellos–¡Increíble! ¡Felicidades! Eso quiere decir que ahora apoyarás a la señorita Hanji, nada mas les faltaba juntarse.

–Tomaré eso como un cumplido–le respondo, dándole un codazo amistoso.

–Espera, pero el Equipo de Investigación se encuentra en…

–Si, también le dije lo mismo a Hanji-san–lo interrumpo–pero me dijo que tenía la idea de tenerme como representante del Equipo por la semana mientras no viene para acá, y tendría que ir al cuartel cuando sea necesario…

–El cuartel…–se pone algo melancólico, frunciendo levemente el seño–oye, la señorita Hanji no te ha… ¿comentado nada del caso de Annie?...

Me quedo callada por un momento, al parecer Eren sigue pensando en ella. Le sonrío discretamente y araño sus cabellos–Lo siento, pero no ha habido cambios. Annie sigue dentro del cristal… ella es la única que puede deshacerlo, lo único que podemos hacer es estar preparados cuando lo haga…

Eren baja la cabeza, ocultando su mirada entre su fleco, maldiciendo en lo bajo. Vuelve a acostarse en la cama, viendo en la nada hacia arriba–¿Sabes? Nunca se lo he comentado a nadie, pero… antes de que se cristalizara, cuando destrocé el cuerpo de la titán… y la ví… estaba llorando…–al decir eso, lo volteo a ver. Cierto, eso nunca lo había comentado–se veía triste, tal vez lo estaba desde antes y por eso se distrajo y ya no se defendió. Desde que eso pasó no me lo he podido quitar de la cabeza, y me preguntó el por qué de ese llanto silencioso…–me voltea a ver, conectando su vista verdosa con la mía–¿Tu cuál crees que sea la razón por la que haya hecho todo eso? Del por qué haya matado a tantas personas, que haya asesinado al antiguo Escuadrón de Rivaille, que buscaba eliminarme...

–La verdad… no tengo ni idea… siento que podría ser la misma razón de los otros, por que todo lo que ha sucedido, lo que han hecho Annie, Reiner, Berthlodt e Ymir, tiene una razón, la cual aún se desconoce…

Eren vuelve a quedarse un rato en silencio, hasta que decide cortarlo–¿Puedo preguntarte algo más personal?–vuelve a llamar mi atención su voz, esperando a que hable–Me dije a mi mismo que la odiaría, que nunca la perdonaría… pero a pesar de todo lo que hizo… simplemente… no puedo…–sus mejillas se tornan algo coloradas–¿Crees… crees que esté mal de la cabeza al sentir aún algo por ella? ¿Algo que es todo lo contrario al odio?

Sonrío internamente. Claro que no, no tiene nada de malo. Hay una razón por la que Eren se acercó a Annie durante los entrenamientos a pesar de que fuera solitaria, y también la hay por la que ella lo haya aceptado. No, no es por la misión que tenía, de haber sido eso no hubiera permitido que se le acercara, ni le hubiera enseñado las tácticas de pelea que ahora el sabe. Ambos tal vez no se den cuenta, pero tal como Eren pensaba de mi relación de antes con Jean, ellos tenían una conexión

–Te lo responderé con otra pregunta: ¿Hay algo de malo con estar loco en algunas cosas?

Eren simplemente sonríe, suavizando de nuevo sus facciones. Me alegra que haya entendido mi mensaje.

Ya han de ser cerca de las doce, pero aún me encuentro leyendo sentada en la cama. No es para acabarlo, es para poder esperar a Jean, quien después de cenar fue jalado de nuevo por Rivaille a la oficina.

Unos diez minutos más tarde, la puerta se abre y entra un Jean que se nota algo cansado–Maldita sea, por fin terminó…

Dejo el libro en el buró, me acerco por la cama hacia su lado, quitándose las botas perezosamente–Últimamente Rivaille me ha llamado mucho a su oficina para ayudarle con el papeleo y todo eso. Me halaga que busque mi apoyo, pero mierda ¡demasiado papel cansa mucho!

–No se tú, pero a mi me alegra que te tome en cuenta–le doy un beso en la mejilla, pasando mis brazos por atrás de él, los cuales acaricia con sus manos–Quien sabe, tal vez podrías llegar a ser su mano derecha más adelante, cuando descubra tu potencial de liderazgo…

–Si claro, no es por nada pero lo veo muy lejano–se queda en silencio por unos momentos, acariciando los mechones de mi cabello que se encuentran descansando en su hombro–eso también me lo había dicho Marco… la verdad no se de donde me ven que podría ser un buen líder.

–No solo yo lo pienso, los demás también lo saben. Apuesto a que podrías ser un buen Comandante en el futuro…

–¿Y ahora me subes de rango hasta ese nivel? Vaya vaya… ya que tomas ese tema, ya me contó Hanji-san que formas parte del Equipo de Investigación.

–Si, me lo dijo hace rato, la verdad no me lo esperaba…

–Que modesta. Ya que estamos en esas, apuesto a que serías una buena Líder del Equipo de Investigación.

–Ja ja, no te burles…

–No lo estaba haciendo, de hecho si lo había pensado antes… ah, y por si acaso te deja más tranquila, Leandro se encuentra bien. Le tocó hacer los primeros años del entrenamiento en Hermiha.

–Me alegro por él–me despego de Jean, acomodándome en mi lado de mi cama–creo que fue un día cansado para ti y para mí, deberías ya acomodarte también.

–Si, fue cansado…–se acuesta del otro lado, jalándome hacia él, dejándome debajo suyo–pero eso no quiere decir que no tenga fuerzas suficientes para nada…

Besa mi cuello y mis clavículas, bajando las mangas de mi camisón, dejando descubiertos mis hombros. Pasa sus manos por debajo de la prenda, acariciando mis muslos, haciendo que se encienda mi rostro inmediatamente–Mnngh, Jean… y-ya lo hicimos anoche…

–Vamos nena, solo por un rato…–lame el lóbulo de mi oreja, sin poder evitar que saque un gemido–me encanta oír esos sonidos venir de ti…

–E-res un ¡ahh!... p-pervertido…

–Pero me quieres así… ¿o no?–Jean mete su mano por mi ropa interior, sintiendo la invasión en mi parte íntima.

–¡Ah! ¡S-si!… m-me encantas así…

Jean se ríe en lo bajo, besándome de nuevo al cuello. Qué mas da, al fin y al cabo ¿qué puede salir mal?

–Armin…–después de un rato, oigo su voz ya algo alterada.

–¿Mnn?

–¿Por qué no… intentamos tener un hijo?...

Abro los ojos de sopetón, tensándome de todo el cuerpo. Inconscientemente separo a Jean de una manera brusca, lo cuál lo deja bastante extrañado. Siento que mis ojos pueden salirse de sus orbitas, las palabras de Jean retumban en mi mente aún. A pesar de eso, sé la respuesta…

–No…

Jean POV

No perdía nada por preguntarle, pero no creí que la fuera a alterar tanto. Armin me quita de encima de ella, ambos quedamos sentados en la cama, pero ella tiene la mirada desviada de mí.

–¿Por qué… me preguntas eso?

–Bueno… lo había pensado, no creí que…

–Lo siento Jean–me voltea finalmente a ver, con la mirada algo seria y melancólica–yo… te amo, lo sabes. Haré lo que sea por ti, daría mi propia vida por ti… así que de una vez te quiero dejar en claro algo: pídeme lo que sea, cualquier cosa y lo haré… menos embarazarme…–sus palabras me hieren, pero por otro lado, la entiendo. Antes de que pueda decir algo, Armin agarra mi mano, apretándola fuertemente–por favor debes entenderlo. Si estuviéramos en otra situación, tal vez podría ser. Pero aún somos muy jóvenes, y míranos, podemos morir en cualquier momento. No pienso traer al mundo a un niño el cual puede quedarse sin padre, sin madre, o huérfano, en medio de este mundo lleno de titanes…

Sus manos tiemblan levemente. No me gusta verla así, no era mi intención. Admito que desearía hacer nuestra familia más grande, me gustaría tener hijos con Armin-si, hijos-pero no había pensado mucho en las consecuencias. La abrazo fuertemente, volviéndola a acostar en la cama, beso las orillas de sus ojos para limpiar las leves lágrimas que tiene.

–Te entiendo, ambos estamos en la misma situación y sería muy egoísta de mi parte no hacerlo–acomodo nuestros cuerpos, quedando abrazados. Beso su coronilla y apoyo mi mentón. Armin oculta más su rostro en mi pecho, apretando en un puño mi camisa, sintiendo como la empieza a humedecer.

–Perdóname Jean… por favor perdóname…

–Está bien, tranquila, no hay que perdonar nada–la separo un poco de mí, limpio con la yema de mis dedos sus lágrimas y la beso en los labios por un rato, para luego volver a quedar como antes. Finalmente, se tranquiliza.

–Te amo Jean…

–Yo también te amo…

Jean y Armin POV

Este mundo en el que vivimos es muy cruel, no podemos traer vida para que sufra. Aún así, somos muy jóvenes… tal vez no ahora, pero podríamos tomarlo en cuenta para varios años más adelante, si es que vivimos…

¿Qué estás haciendo?–susurró en su oído de una manera ronca, exaltándola y haciendo que casi cayera lo que leía. Le pareció algo raro, ella no era de leer mucho ¿será que por fin enriquecía más su cultura?

¡Idiota me espantaste!–exclamó, sacándole la lengua y queriéndolo fundir con sus ojos color otoño–¿Y tú qué haces despierto a esta hora?

Me levanté por un vaso de agua, y vi que de la biblioteca sobresalía una luz–desvió su azulada mirada al libro en sus manos–estabas bastante concentrada ¿Qué es?

Sonrió de oreja a oreja, mostrándole la cubierta–El Libro de Investigación #187 de la Legión del Reconocimiento, lo encontré en la última fila de los estantes ¿¡No es genial!?

Ehm, podría… ¿pero para qué lo quisiste leer? No, más bien ¿Cómo es que quisiste leer algo por tu cuenta?

De que te la pases con la cara pegada a los libros la mayoría del tiempo no te da el derecho de decirme nada cerebrito. Además me pareció interesante ¡Podría saber muchas cosas cuando los titanes aparezcan!

Idiota, no hay titanes desde hace como once o doce años. Naciste cuatro años después de eso…

Hmm–hizo un puchero, cruzándose de brazos–No es justo, tu si alcanzaste a vivirlo. Mamá y papá lucharon contra los titanes, yo quiero ser igual de valiente que ellos…

No hagas berrinches, ni yo mismo me acuerdo de lo que pasó en ese tiempo. Apenas era un bebé y mamá y papá jamás me han querido decir nada mas que lo que ya sabemos–le jaló los cachetes, haciéndola reír un poco–además no puedes quejarte. Si, soy más inteligente, calculador y culto que tú, y soy mayor que tú…

Gracias…

Pero… a pesar de ser menor, eres más fuerte, valiente y hábil que yo. Eres como papá.

Si, y tu eres como mamá, cerebrito–le dijo con una sonrisa, jalándole también los cachetes.

Y hablando de ellos, nos podrían regañar si nos ven despiertos a esta hora. Ya deja ese libro, luego lo terminas…

Justamente llegaste y lo había terminado–acomodó el libro de nuevo en el estante, apagando la vela y saliendo ambos de la biblioteca–¿Sabes? Encontré también el Libro de Investigación #188, hasta donde sé ese fue el último que la Legión hizo–a pesar de la oscuridad, él logró ver la pícara sonrisa en su rostro–¿No te gustaría saber cómo fueron eliminados los titanes?

Suspiró de cansancio–Vaya que no tienes límites–la volteó a ver, respondiéndole la sonrisa–De acuerdo, así sabremos cómo terminó todo.

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CONTINUARÁ…

Y aquí termina el onceavo y último capítulo!

Nunca se los había comentado-no se por qué se me había pasado-las palabras en cursiva con las que empecé cada capítulo eran anotaciones que se hacían en uno de los Libros de Investigación de la Legión, los cuales leía una de las personas de la última conversación. Y parece que queda más que claro con lo último. Haré una segunda parte :) en la cual quiero darle un fin al problema de los titanes. Sin embargo necesito algo de tiempo, aún estoy perfeccionando mi teoría.

Y así es como doy el segundo anuncio. Empecé a hacer otro fic, como les había dicho en el capítulo pasado, esta vez la pareja es Levi x fem!Eren, con el título "My heart will go on" ¿a qué les recuerda? Me falta acabarlo y checarlo, lo subo entre hoy más tarde o mañana, por si gustan pasar a leerlo :D después de que acabe con ese, entonces si vendrá la segunda parte de "Me importas".

Nuevamente quiero darles las gracias por la oportunidad que le dieron a la historia al leerla, espero que hayan disfrutado el lemon uwu es el primero que escribo jeje. En fin, espero que les haya gustado esta primera parte en general, y ahí les dejo de tarea de saber quienes son las dos personas de la conversación de al final ;) jojojo.

Espero verlos pronto.

SAYONARA!

Miss Writer 04