Bueno chicas gracias a todas las que han seleccionado mi historia como favorito o como alerta, gracias a
ahtziry-hp-twilight-host-7, DanielleRiot, Ginna de Cullen, kiiLlii, ROXXI88 BIENVENIDA horbak, gracias por pasarte y leer, espero chicas que les continue gustando la historia, me encantaria saber sus opiniones, me encantan las lectoras fantasmas, pero seria mas agradable poder recordarlas con un review, asi que sin mas les dejo actuuu
LA MEJOR DE MIS NOCHES
POV EDWARD
Después de que me baje del carro, Salí corriendo en busca de mi refugio, donde pudiera hallar paz, y llegue a la iglesia, me encontraba trastornado, sentía un fuerte dolor que recorría todo mi cuerpo, y me oprimía el corazón, simplemente me senté, en una de las butacas cercanas, necesitaba componerme y respirar, mi mundo era esto, mi labor la había elegido mucho tiempo atrás y mi corazón lo había prometido a servir no a amar, con esa afirmación me levante, tome una bocanada de aire y me dirigí a cambiarme para empezar con la ceremonia nocturna, Tony me miraba extrañado por mi comportamiento torpe y falto de energía.
- Hijo, como estas? Que tal te fue
- Bien tío, gracias – intente sonreírle pero la sonrisa no llego a mis ojos,
Tal vez lo notó porque solo palmeo mi hombro en símbolo de fuerza, empecé mis oraciones mentalmente para obtener la fuerza que sentía que se me desvanecía, y se me ocurrió tomar una copa de vino de consagrar para obtener fuerzas, fuerzas que había dejado junto a ella, mi corazón estaba destrozado y el de ella también, lo sé, sus palabras retumbaban en mi mente, pero debía hacerlo, así ella me olvidaría, sería como si nunca hubiera existido en su vida.
Después de recuperar un poco las fuerzas, me enfoque en lo de siempre, tiene una ceremonia que realizar y debía estar atento a cada cosa que dijera, me vestí rápidamente porque con el divagar de mis ideas se me había hecho tarde, cuando salí estaban en los canticos me concentre tanto en ellos que por medio de las invocaciones le solicitaba a Cristo me fortaleciera y no me dejara caer en esa tentación, después de las oraciones obligatorias y la lectura de la palabra, llegaba la bendición del pan y el vino, cerré mis ojos con fuerza, no podía ver a todas las personas que confiaba en mí como su guía espiritual, los mantuve cerrados para que la bendición fuera lo mas creíble posible, después vino el saludo de paz, esa parte de la misa me encantaba porque les permitíamos a todos los niños acercase a nosotros, eran la alegría de la ceremonia ver como todos reverenciaban ese saludo como algo magnifico, además todos eran unos niños maravillosos, alegres, y muy tiernos, todos nos abrazaban y regalaban besos en la mejilla, yo estaba perdido entre su alegría, y no me había percatado de que alguien mayor estaba junto a nosotros, hasta cuando dijo
- "La paz sea contigo "padre" –
no pude levantar mi rostro, pero esa voz, suave y aterciopelada, era inconfundible, era su voz, levante poco a poco mi cara para confirmar lo que mis miedos gritaban ¡LO SABE¡, me encontraba en shock no podía creer que todo el daño que había realizado en la tarde hubiera sido en vano, y que este secreto se hubiera revelado, precisamente aquí y así, simplemente no podía ser cierto, Señor, porque me haces esto?.
Me noto distraído y se lanzo sobre mí, abrazándome me susurro:
-"Aunque no creo que puedas tener paz" –
se separó de mí, me parecía imposible que esa fuera mi Bella, fría y distante, pero eso era lo mínimo que podía esperar, yo la había engañado de la forma mas vil y sucia posible; como pude me dirigí al altar para continuar junto a Tony, pero estaba distraído, no encontraba las oraciones que continuaban ni podía leer lo que decían, así que mi Tío se encargo de entregar la homilía y de finalizar la misa, yo estaba perdido en un mar de pensamientos que me abrumaban, aunque debía aparentar tranquilidad, temblaba y tropezaba todo que estaba dispuesto en el altar, la miraba de vez en cuando para que él ni nadie lo notara, pero ahora que iba a pasar?
Finalmente la misa se terminó se me hizo la ceremonia mas larga de toda mi existencia, como siempre Tony se dirigió a la puerta a despedir a los feligreses y escuchar sus palabras de felicitaciones o algún que otro comentario sobre los comportamientos y vestuarios de las personas que ahí asistían, yo me dirigí a la sacristía cabiz bajo, con el corazón aun mas partido de lo que estaba, porque lo que había hecho era darle una suave cortada a esto que sentíamos el uno por el otro, pero con su presencia aquí algo se había hecho polvo, y era mi corazón.
Me senté junto a la virgen, la santa madre de Cristo, para llorar, no tenia nada que ocultar, no tenia esperanza de amar a alguien así fuera a la distancia y en silencio, todo eso se había acabado, yo lloraba tanto que parecía un crio, mis brazos los tenia tapando mi rostro y apretaba todo mi cuerpo como si así pudiera sentir el calor de unos brazos que no volveria a tener, me hubiera gustado que mi madre estuviera aquí conmigo por lo menos me sentiría protegido, pero solo sentí a alguien que me palmeaba el hombro y me despertaba de mi crisálida:
- Amigo no te preocupes, todo mejorará mañana, te lo aseguro
- Gracias angie
Intente sonreírle pero no pude y caí en la cuenta que no estaba solo, entonces me arrodille frente a la imagen de la virgen, para pedirle, suplicarle que Isabella fuera feliz, como me hubiera gustado que lo fuera conmigo, pero no encontraba paz, volví a sentarme y esta vez me incline, aun sollozaba, hasta que sentí de nuevo unos pasos levante la cabeza y me gire, ahí estaba ella, como una aparición con un halo de luz a su alrededor, pase una de mis manos por mi cabello (era una manía que tenía cuando me sentía supremamente nervioso) y con la otra seque las lagrimas que aun bajaban por mi rostro, no podía dejar de verla, me parecía asombroso que estuviera frente a mí, mentalmente le pedía que me perdonara, aunque no lo supiera, así que respire profundo y le dije:
- Yo..
De pronto sentí su mano sobre mi cara con un fuertePUMP!, me calló con una bofetada, dolia sí, pero me la merecía, así que respire y la afronte como si no hubiera pasado nada, pero no fui capaz de mirarla de nuevo a los ojos, luego me grito
- TU NO ME HABLES! ME HICISTE SENTIR COMO UNA Z**** - no debía gritar de esa manera o alguien nos podía escuchar así que le dije
- Por favor, habla más bajo –mientras mantenía mis ojos en el suelo, talves así se calmara un poco, me sorprendió cuando me dijo.
- Está bien, me darás una explicación, te recojo en una hora aquí
- No puedo irme, Tony me espera para irnos a casa – era cierto, vivíamos en la misma casa y no tenia auto, lo mas sencillo era salir juntos, así que debía acompañarlo, además después de la bofetada, pensé que no tendríamos nada de que hablar
- ME IMPORTA UN CARAJO! ME MIENTES Y DEBO TENERTE COMPASION? En una hora aquí, me entendiste
- Pero..
- Pero nada, Edward me lo debes, es lo mínimo que te exijo, después de hacerme sentir tan mal como lo hiciste hace un rato, además no te conviene que te haga un escándalo aquí mismo. – buen punto, así que me resigne
- Tranquila, estaré aquí en una hora –
La lucha continuaría, no aquí, pero si los dos. Ahora como se lo explicaba a Anthony?
Como si lo hubiera llamado, llego Tony a la sacristía me miraba preocupado, su rostro denotaba tristeza, se acerco y me pregunto:
- Era ella cierto?
Tenia un nudo en la garganta, quería llorar, me sentía muy mal, ni siquiera pude responder la pregunta, tan solo me acerque a él y lo abrace, me sentía como aquella noche cuando me dijeron que mis padres habían muerto, simplemente destrozado. Me separe de él y dijo:
- Sé que sufres, pero es mejor dejarla ir
- No tio, no quiero dejarla ir. sabes, le hice daño, esta tarde la trate de lo peor con tal de alejarla y no decirle quien soy, quería que recordara los besos, las palabras y las miradas que tuvimos sin remordimientos, pero mira que si es grande el destino que llevo que nos volviéramos a ver, solo para mostrarle lo cruel que fui, su rostro, hubieras visto la decepción que mostraba su cara, al ver quien era yo, yo sé que ella me quiere de la misma forma que yo a ella y con esto que soy, AGGG! – sacudí mis manos con fuerza, como señal de impotencia – Dios es un bromista, al cual le estoy empezando a tener rencor, como es posible que me enseñe el amor, me muestre lo que es sentir, lo que es amar a una mujer como ella, y no me deje amarla como se merece, como dijo alguien un día "mira, pero no toques"; "toca, pero no pruebes"; "prueba, pero no saborees", definitivamente un bromista que juega con nosotros como si fuéramos sus marionetas, mientras él se ríe de nuestros dilemas. NO ES JUSTO!
- A ti quien te ha dicho que la vida es justa? es difícil, pero es el mas hermoso regalo que Dios no ha dado.
- Como sea, pero debo encontrarme con Isabella en una hora, así que tendrás que irte solo a casa
- Hijo no tientes al destino, la carne es débil.
- Por favor, debo hablar con ella, explicarle como fueron las cosas, por lo menos lograr que su corazón este en paz y no me odie.
- No Edward, debes dejarla ir.
- Tony por favor, esta tarde que te pedí que me cubrieras, fue para salir con ella, despedirla, pero…
- Pero que?
- Al final lo único que hice fue mal tratarla, la trate muy mal, dije que era una mala mujer una libertina, no debí insultarla así. Es lo mínimo que le debo.
- Esta bien, pero por lo menos vamos a la casa, tomas algo y te tranquilizas, porque así como estas eres capaz de hacer una locura, y no quiero que te arrepientas Edward
- Que poca fé tienes en mí
- No es eso hijo, te conozco, pero es que nunca te he visto así por una chica, sonriente y radiante de alegría, recuerda los votos que hicimos de castidad, hazlo por esa chica, tu puedes pedir distancia en tu corazón pero esta chica sufrirá. Por favor piensa, antes de sentir
- En el corazón nadie manda, y tu muy bien lo sabes,
- No me vengas con eso Edward, entre victoria y yo solo existe una linda amistad
- Si claro y yo me chupo el dedo, tío por favor tú sabes muy bien lo que ella siente por ti y te he visto junto a ella, pones una cara de ponqué, que parece que la miel te brota por la piel.
- Nuestra relación es diferente, desde hace ocho años nos conocemos, y entre nosotros no ha pasado nada.
- Tío no te estoy juzgando, no estamos en un confesionario, solo quiero que entiendas mi punto de vista
- Créeme, victoria y yo siempre nos hemos apoyado pero ella me respeta y entiende mi compromiso con la iglesia, en cambio lo tuyo con Isabella transciende, piel, alma y corazón, pero recuerda que tu gran amor esta aquí, en esta congregación.
- Si Dios amo al mundo, y nos dio su maravilloso don, porque nosotros sus pescadores de hombres no podemos?
- Edward nosotros también amamos, de una forma diferente, porque esos niños que abrazabas en la misa son tuyos, esas esposas son también nuestra responsabilidad en la construcción de fe al señor, nuestro amor es más grande que el de los demás, el nuestro transciende lo físico.
- No tio, lo nuestro es una ilusión, eso no es amar.
- Contigo no se puede hoy. Te dejo y le digo a viky que te quedaste en oración, por que si le digo que te vas a encontrar con Isabella, seguro se viene como una loca y te amarra a la pata de una cama, se ha pasado un tiempo advirtiéndome de esta chica, que es un peligro para ti, solo hasta ahora me doy cuenta que tenia razón.
- Tio por favor.
- No te preocupes, confiare en ti, eres un adulto puedes pensar por ti mismo, que Dios te guie correctamente.
- Gracias, ah una cosa más, no me esperes, lo más posible es que después de hablar con ella no quiera ver a nadie.
- Está bien, - dándome la bendición se alejó.
Al poco tiempo que Anthony se fue, tome mi morral con algunas cosas personales que guardaba en el templo; algo que tenia seguro es que esta noche no llegaría a casa, no hasta lograr recuperarme; salí y la espere en la puerta, lo cual no duró mucho, detuvo su auto frente al templo, abrí la puerta y entre, no era capaz siquiera de mirarla, ese sentimiento de culpabilidad no me dejaba levantar el rostro. No, nos dijimos nada durante todo el camino, ella solo miraba la carretera; aunque de vez en cuando la observaba pareciera que no estuviera frente a ella; no sabía ni siquiera adonde nos dirigíamos, de pronto tomó la carretera que conducía a la Push y se desvió, pensé que hablaríamos en medio del bosque, pero me lleve una sorpresa cuando ví una hermosa casa en medio de la nada.
Nos bajamos y dirigimos a la casa, cuando entramos, pude verificar que estaba vacía, en la sala solo había un sofá, un equipo de sonido, y un par de libros en el suelo, cuando sentí ¡PUMP! Contra mi rostro, y otro mas ¡PUMP!, mis mejillas ardían, por el golpe, pero me dolía mas mi corazón, al saber que solo quería golpearme.
- YA NO MAS! SUFICIENTE, SÉ QUE TE HICE DAÑO, PERO NO POR ESTO ME VAS A VENIR A GOLPEAR! – le dije. – UNA POR CANALLA, LA SEGUNDA POR MENTIRTE LAS ACEPTO, PERO LA TERCERA POR DESPREVENIDO, ASÍ QUE NO DEJARÉ QUE ME GOLPEES MAS. CREES QUE ERAS LA UNICA QUE SUFRIA CON MIS PALABRAS, DÉJAME DECIRTE QUE NO, QUERIA QUE TE ALEJARAS, QUE NO ME BUSCARAS, QUE NO TE ENAMORARAS DE MÍ, QUE NI SIQUIERA RECORDARAS QUE EXISTIA,- respire para tranquilizarme un poco y volví a decirle – por eso desde un comienzo te pedí que fuéramos solo amigos, te constan que muchas veces te lo advertí que no podías contar conmigo de esa manera que pretendías, luche por alejarte pero tu…
- Pero yo que? Admítelo, me usaste, no fuiste sincero conmigo, "CLARO APROVECHEMOS QUE LA TONTA SE VA DE LA CIUDAD Y NO SABRÁ NADA" NO ERES MAS QUE UN MENTIROSO! Y TE HACES LLAMAR SACERDOTE? ENTONCES YO VENGO A SER LA VIRGEN MARIA.
- Crees que por ser sacerdote, yo no siento – tome su mano y la coloque sobre mi pecho – crees que este corazón es de piedra, solo porque tengo sotana y un clériman como ropa de mi labor, que escogí como trabajo una vida totalmente diferente a los demás, no voy a sentir, crees que no me corre sangre por las venas, que mi corazón late así de rápido cada vez que te siente cerca, solo por jugar, YO SIENTO ISABELLA NO SOY DE PIEDRA. SOY UN HOMBRE, SIENTELO, SIENTE COMO ESTE CORAZON SE DESBOCA POR TENERTE CERCA, SIENTE COMO MI PIEL RECLAMA TU PIEL, como mis ojos reclaman verte para que su mundo vuelva a tener luz. Tú me transmites tanta energía, que desde que te conocí no he parado de sonreír, cada día tiene su propia tono y si te veo todo se pone mas hermoso, eres mi luz, eres la que me ha hecho soñar, un motor con el que no contaba, pero que debo dejar ir aunque me duela.
- TU NO SIENTES NADA!
- Crees que por ser sacerdote no siente dolor, me duele saber que no te convengo, que debes continuar con tu vida, y no estaré ahí contigo para compartirla. Si soy un sacerdote, pero también soy un hombre, porque conozco las debilidades de los hombres, es que desde un comienzo hice todo lo posible por alejarte, por alejarme, pero tu eres demasiado terca, obstinada, nunca creíste en lo que decía, no quise decirte quien era simplemente porque no te quería perder, quería por lo menos tenerte cerca como amiga, así el dolor fuera mayor para mí, pero prefería tenerte como amiga a perderte completamente y míranos hoy, te tengo más lejos que nunca. No quería que me vieras como muchas de las jóvenes donde estuve, como un trofeo a conseguir, "a ver si el curita nuevo cae", por eso también lo hice.
- Con que sientes – dijo irónica – y yo no siento?, tu crees que las palabras de esta tarde no me dolieron? Dices que la sotana que usabas hace un rato no te quita ser un hombre, pues al club que pertenezco no me quita lo de ser una buena mujer, como me trataste esta tarde, - se estremeció- me sentía como la peor mujer del mundo, como si no valiera nada, como si fuera un pequeño trozo de arena, que tuvieras que alejarlo y luego vengo y me doy cuenta que eres un gran mentiroso.
Baje mi rostro, tenía razón, la había herido de la peor manera, no era justo con ella.
- Lo siento, sé que no debí tratarte tan mal, pero los celos me cegaron, saber que otros hombres te han tocado, que has sido de otros y no de mí, me enloqueció y me desquite contigo, perdóname. Eres maravillosa, un ser único, y por eso mismo me dolería ver que fueras desperdiciada, que muchos se aprovecharan de ti y no valoraran lo hermosa que eres.
- Que ironía, me vienes a hablar de moral ahora, tu que no has hecho mas que mentir, dices que tenias celos? Entonces me amas? Si fuera así, lucharías por esto que sientes y no te esconderías en lo que tu llamas "trabajo", no sé porque lo hiciste pero esconderse bajo una sotana se llama COBARDIA, eso es lo que eres un cobarde, prefieres seguir oculto en esa sotana antes que vivir, pero te diré algo, tendrás que vivir con esos celos toda tu vida, porque yo no dejaré de vivir, TE AMO, te lo digo esta noche, así seas el mentiroso mas grande, te digo que TE AMO, pero por ti, no dejaré de vivir, tendré la oportunidad de amar de nuevo, y ese hombre será mi esposo y serás tu el me case, el que bendiga esa unión y preferirás ser ese hombre, pero serás el cobarde que mirará detrás de la barrera, que nunca vivirá, serás el que bautice mis hijos y verás como la vida que podrías tener, la tiene otro, otro que acaricie mi piel, que me haga vibrar con sus besos, como alguna vez lo hicieron los tuyos, te tendré en mi corazón como alguien especial en mi vida, pero en mi mente serás el cobarde mas grande que he conocido, si me hubieras dicho desde un comienzo quien eras de verdad hubiera luchado con todas mis fuerzas el no amarte y te había aprendido a querer tan solo como una amiga, pero mira que ya es demasiado tarde y Te Amo con todas la fuerzas de mi corazón mi querido cobarde. – yo estaba atónito escuchando sus palabras, me dolían en lo mas profundo, escuche como tomaba aire mientras cerraba sus ojos – Porque por cobarde Edward Cullen sufrirás, Irónico que la profesión a la que te dedicas sea la que me permita gozar de una venganza por el resto de mi vida, podrás ver lo feliz que soy hasta que muera.
- Isabella no me digas eso, por favor
- Que no diga que, que viviré, porque lo haré, esta noche quería saber porque carajos, me habías mentido, pero lo que me has dicho son solo excusas, por miedo, es lo mas patético que has podido decir, mañana me iré, no me volverás a ver, sino para fiestas con alguno novio, porque quiero borrar de mis labios tus besos, de mi piel tus caricias, porque no debo amar un cobarde, porque los cobarde no viven y tu eres el mas grande Edward Cullen, eres un cobard…
Me lance sobre ella, con desespero, con dolor quería poseerla, no pensaba solo sentía, sus labios se resistieron al comienzo pero luego sintió como la besaba, la besó como nunca antes lo habían besado
Acércate más - susurro ella.
Llevándome las manos hasta la parte posterior de sus muslos, después de ese apasionado beso, baje mi mirada, pude notar a través de su blusa que no llevaba sujetador, mientras sus pezones me indicaban lo excitada que estaba, la deseaba de un modo insoportable y ella a mi también, sin pensarlo dos veces tome los botones de su blusa y los quitaba uno a uno mientras mis dedos tocaban la poca piel que existía, sus manos viajaban entre mi espalda y mis nalgas, las apretaba juntando mi cadera a la suya, haciendo que me excitara aun mas, mientras mi miembro pedía a gritos ser liberado, sus manos viajaron por el botón del pantalón bajando el cierre del mismo y desahogándome de una presión, mis manos viajaban por su espalda, acariciando su tersa piel, pasándolas por su abdomen plano fui subiéndolas hasta tomar en ellas sus senos, con necesidad imperiosa los apreté, acaricie mientras mis dedos tocaban sus pezones, ¿Qué sabor tendrían?, los tome llevándolos a mi boca, los lamia, halaba y mordía con suavidad uno de sus pezones mientras entre jadeos ella pedía mas.
Su cuerpo se balanceaba más cerca de mi, mientras le rodeaba con mi lengua su otro pezón, sus manos acariciaban mi bulto oculto por mis bóxer, sin mas, quite sus pantalones y con mis labios reclamaba como mío cada centímetro de su piel, mientras viajaba entre sus piernas ella susurraba "tómame", pero quería que el momento se prolongara, subí poco a poco en busca de sus labios, besaba su cuello y oreja cuando un jadeo salió de su boca, me despojo de mi sueter, exponiendo mi pecho, el cual recorrió con sus besos centímetro a centímetro, nuestros cuerpos buscaron un mejor soporte, recostándonos en el sofá cama que había en la sala, sus manos viajaron por mis bóxers deslizándolos, dejando libre mi pene; como en mi sueño alguna vez, solo que esta vez era real; que sensaciones tan placenteras, ella bajo sus bragas dejándome ver todo su cuerpo desnudo, mi cuerpo suplicaba por ella, quería sentirla pero no sabía cómo seria para mí, seguro leyó en mis ojos la duda y me giro, quedando ella sobre mí, con una de sus manos acariciaba mi pecho mientras que con la otra acariciaba mi miembro, sentí como tomaba mi erección y la pasaba por su entrada, húmeda, lo coloco en su entrada y poco a poco lo fue introducción en ella, mi cuerpo se acoplaba perfectamente a ella, yo deseaba poder tomarla mas rápido, hasta que sentí un dulce dolor que me estremeció, me miro a los ojos en busca de aprobación la cual di con mis ojos, de repente sentí como algo se rasgaba dentro de mí, pero el placer que sentía era mayor, nuestros cuerpos se acoplaron a su ritmo, uniéndonos, hombre y mujer, apareándonos en una danza más antigua que el tiempo, caderas empujando, corazones latiendo, mientras ella aumentaba el ritmo, adquiría velocidad, sus jadeos en mi oído, gritaba mi nombre, no soporte mas sin salirme de ella la gire quedando sobre ella, la embiste con mas fuerza, tome una de sus manos y la apreté, mientras embestía una, dos, tres, sentía como mis líquidos la llenaban, mi cuerpo vibraba y se estremecía.
- Me perteneces – susurre
- ¡Oh, Dios! Sí.
Cerre mis ojos y deje caer mi cabeza junto a su pecho, mientras mi cuerpo volvía a la calma, por mi rostro descendía lagrimas, lagrimas de dolor, por ella, por mí, por mi promesa rota, por nuestro amor.
- Te … amo – susurro ella
- Y yo a ti. Abrázame, Bella, Abrázame -
¿Que sería de nosotros ahora?, no sé, lo único que sé es que esta es la mejor de mis noches.
