CAPÍTULO 13:
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Una Nueva Invasión
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DEDICO ESTE CAPÍTULO A HIROMI TSURU, SEIYUU DE BULMA EN JAPÓN (QDEP)
Vegeta yacía cruzado de brazos en la habitación de entrenamiento, estaba sentado, al parecer sostenía un entrenamiento mental, habían pasado varios días desde la última reunión con los terrícolas y durante esos días había acumulado pensamientos insulsos, así los consideraba él, entonces entrenar su mente, serviría para evitar esos molestos pensamientos que últimamente rondaban por su mente, estaba decidido en lograrlo, nunca dejaba de persistir hasta que lograba lo que deseaba y esto no sería la excepción
Mientras intentaba concentrarse, unas fluidas imágenes y recuerdos invadieron su mente…
El príncipe la sujetó fuertemente de la cintura evitando que ésta cayera, pero fue un movimiento tan rápido que sin pensarlo, la atrajo hacia él y sintió las respiraciones y latidos agitados de la princesa, como tumbos estruendosos, ella estaba apoyada en su pecho con su rostro hundido en él, mientras que sus manos habían abrazado su cuello, asustada, él permanecía inmóvil, sin poder romper esa "incómoda" posición; su respiración agitada cedió un poco y entonces dudosa, despegó su rostro del torso del príncipe y subió la mirada a los ojos de éste, él la miró también, ambos lo hacían inermes a todo, la expresión endurecida y diabólica del joven se había disipado, ahora sólo tenía una perpleja, llena de duda; la chica se percató y por primera vez vio esa mirada de ojos negros, distinta, algo que la intrigó a sobremanera, pero no pudo evitar sonrojarse al verse tan cerca de él en esa posición, con un completo extraño que además aborrecía; el príncipe por un momento se perdió en esos ojos azules, bajó la mirada y observó las mejillas sonrojadas de ésta y su confusión aumentó… pero con ella despertó de ese momentáneo letargo y soltó a la chica detrás de él, haciendo que esta cayera de rodillas al pasto.
…
-Príncipe Vegeta, le propongo un trato, porque no intentamos llevarnos bien –le ofreció.
-Llevarnos bien ¿tú y yo? –expresó irónico.
-Sí tú y yo –le sonrió.
-Cuando eso suceda, este planeta dejará de existir –le desvió la mirada.
La princesa resopló, tratar con él era demasiado difícil.
-Entonces porque no intentamos sólo por esta noche bajar la guardia y disfrutar de la velada.
…
De pronto recordó su sonrisa divertida, dibujada en sus labios, tan fresca y pura… tan…
-Bajaste la guardia príncipe, es un error imperdonable –decía mientras sostenía ambas espadas.
El saiyajin se percató de su torpeza y se molestó consigo mismo.
-Hmph…
-Te gané este duelo, debes admitir que no soy una adversaria fácil –dijo entre risas.
Vegeta enmudeció, iba a expresarle toda su inconformidad con sus usuales palabras, pero sus labios no pudieron despegarse, la miraba, su sonrisa era tan…
-¡Demonios, ya me harte de esto! –se giró para marcharse.
-¡Espera! –le tomó el brazo, sintió la calidez de su tacto en la tela de su traje, logrando traspasarla e impartiéndole calidez.
-No tienes nada que hacer aquí humana, ¡lárgate!
-Oye espera, no tienes por qué molestarte sólo era una práctica y…
-¡Suéltame! –se soltó violentamente del agarre y la miró con dureza. Ella tenía algo que lo ponía muy mal, de alguna manera lo hacía perder el equilibrio.
-¿Por qué siempre te comportas así? –lo encaró –¿Por qué siempre tienes que ser tan descortés?, que no entiendes que he venido hasta aquí a verte… -se escuchó a sí misma y se ruborizó, corrigió en seguida –Eeh… es decir a brindarte mi amistad –dijo convencida.
-Yo no necesito la amistad de nadie y mucho menos la tuya –le gritó.
-¿Y por qué no?... porque somos de razas distintas, porque eres un saiyajin y yo una humana… o más bien porque no conoces la amistad –le dio de llenó al alma perdida del príncipe.
-Tonterías, todo lo que dices son…
-No son tonterías, tu estás encerrado en ti mismo, no es porque seas un saiyajin ni por tu condición, es porque tu no quieres interactuar con nada, no entiendo como puedes vivir así
-Así soy yo humana y no me interesa en lo más mínimo si te parece o no.
-Te veo mañana – le volvió a entregar los dulces y se marchó.
…
-Maldita sea… que demonios pasa conmigo, maldita sea esa humana, es como una pesadilla –decía entre dientes, mientras abría sus ojos y terminaba con su entrenamiento mental, se sentía tan incómodo y estúpido, ¿porque le estaba pasando eso?… ¿a él?... al príncipe orgulloso, al príncipe guerrero, sanguinario y sin sentimientos…
…
…
En una pequeña aldea se encontraba una morena, quien cocinaba para su padre, suspiraba, mientras pelaba una decena de patatas…
-Mi Kakarotto ¿Qué será de ti?... te echo tanto de menos y lo peor es que no puedo seguir ocultando mi embarazo, ¿que pasará cuando se enteren que espero un hijo de un saiyajin? o peor aún que al nacer detecten que no es un humano común… podrían… no quiero ni imaginarlo –comenzó a sollozar, mientras sus manos comenzaron a temblarle.
-¡¿Qué has dicho Milk?! –le gritó su padre, quien había escuchado todo.
-Pa-padre… -sus lágrimas comenzaron a fluir como la bajada de una cascada.
-¡Contesta!...
-¿De qué hablas padre?
-No trates de ocultarlo… escuché todo… estás embarazada y de un… de un monstruo, de uno más de esos malnacidos que se apoderaron de nuestro planeta –decía envuelto en ira y decepción.
-Padre… perdóname por favor… yo
-¡Ahora todo está perdido, que no lo ves, esos saiyajin te matarán, tendrás que ocultarte siempre y ocultar a tu hijo! –el hombre se sentó y colocó sus codos sobre la mesa y cubrió su rostro con sus manos –Aun no he podido superar la muerte de tu madre, quizá si ella no se hubiera ido tu… sé que no he sido un buen padre para ti, te he descuidado y dejado a tu suerte, he pasado los últimos años embriagándome hasta perderme para poder con el vacío que dejo tu madre y ahora no sé de qué manera vamos a salir de esto –decía mientras contenía su congoja.
Milk se acercó a su padre y le tomó el hombro.
-Padre… no tienes la culpa de nada, no te preocupes, se cuidarme si debo esconderme toda la vida así lo haré.
-Y si ese saiyajin quiere reclamar al niño y…
-No puede hacerlo padre, él está en la misma situación que yo, pero quiero que sepas que él no es malo, él me quiere padre, en verdad me quiere –dijo mirándolo a los ojos.
-Y si te quiere como dices… ¿Por qué no viene por ti y crían juntos a ese niño que viene en camino?
Los ojos de la mujer entristecieron…
-Sólo se aprovechó de ti, fuiste sólo una diversión para él, esos monos no tienen sentimientos entiéndelo, se levantó de su asiento y abrió la alacena, extrajo una botella de licor y comenzó a bebérsela desesperadamente.
-No es verdad Kakarotto me ama lo sé –murmuró.
…
Kakarotto pensaba justo en ese momento en Milk y su hijo, la extrañaba, sólo esperaba un momento en el que su padre bajara la guardia para ir a ver a su amada, pero Bardock parecía tenerlo muy bien vigilado y permanecía en todo momento cerca de él, eso frustraba más y más al joven saiyajin.
…
Bulma había dejado de visitar a Vegeta, estaba consternada y muy frustrada por la situación de los suyos, su padre no la estaba pasando nada bien, esos días no había querido salir de la cama.
-¡Rey Maximus!... –gritaron desde fuera de la casona, era una muchedumbre de hombres armados.
Bulma y su padre se asomaron por el balcón inmediatamente…
-Hemos venido a informarle que a partir de hoy lo desconocemos como nuestro rey ante la actitud cobarde que adoptó, entregando en charola de plata a esos monos, nuestros bienes y nuestro futuro, iremos a luchar contra esos saiyajin y estableceremos una nueva corona, su familia será exiliada –se marcharon finalmente.
El rey llevó su mano derecha a su pecho
-¡Por Dios, no puede estar sucediendo esto! –comenzó a sentirse mal.
-¡Papá! –Lo ayudó a llegar hasta el sillón –Papá, tranquilízate, sólo son unos estúpidos, no saben a lo que se enfrentan, en cuanto lleguen frente a los saiyajin, no dudarán en eliminarlos.
-Así es hija… pero es nuestra gente, es nuestro deber protegerlos, hija debemos detenerlos, por favor.
La princesa azul asintió
-Los detendré ya vuelvo –cogió su capa y su espada y salió a toda velocidad con rumbo al reino del Norte.
Voló en su nave a toda velocidad afortunadamente llegó antes que los humanos enardecidos.
-¡Alto… no deben avanzar más, los saiyajin son muy poderosos, no pueden ganarles, ni siquiera nuestro ejército pudo derrotarlos! –advirtió la princesa.
-¡Hágase a un lado! Prefirieron venderse a ellos, porque usted y su padre son unos cobardes –gritaban descontrolados.
-¡Ya dejen de hacer especulaciones estúpidas, luchamos con todas nuestras fuerzas, pero nuestras capacidades no los superan! –Apretó los puños indignada –Luchamos con todo y muchas vidas se perdieron, como se atreven a decir que no intentamos derrotarlos, no tienen idea, la lucha sangrienta que sostuvimos… mi ejercitó murió… mis amigos –sus ojos se llenaron de lágrimas. –No quiero que más vidas humanas sean sacrificadas, si estamos en esta situación, es para sobrevivir, mientras no tengamos un buen plan para derrocar a los saiyajin no podemos lanzarnos a luchar así nada más, sean pacientes por favor.
-No más paciencia, hemos esperado ya mucho tiempo y cada vez nuestra situación empeora, morimos de hambre
La mujer resopló.
-Comprendo y comparto su sentir, pero por favor, si ustedes siguen avanzando y enfrentan a esos saiyajin, estoy segura que no lograrán seguir con vida y lo único que lograran es que exterminen a nuestra raza.
-¡Eso es mejor que quedarnos de brazos cruzados sin hacer nada!… ¡Avancen! –uno de los hombres dio la orden de seguir y así lo hicieron, la situación se salió de control.
-¡Tontos, no saben lo que hacen!
En su desesperación por detenerlos empuñó su espada y los miró desafiante.
-¡No seguirán avanzando, no lo permitiré!
-Así que estás de parte de los saiyajin… lo sentimos mucho su alteza, pero ni usted logrará detenernos –se lanzaron a atacarla.
Bulma comenzó a luchar contra ellos, logró turnar la batalla, pero eran demasiados, se lanzaban a atacarla con todas sus fuerzas y ella no podía lastimarlos, sólo luchaba cuerpo a cuerpo con ellos.
No logró esquivar algunos golpes y lograron lastimarla, la situación estaba en total descontrol y lo peor justo iba a empezar…
Un puñado de saiyajin llegaron a la escena de batalla, el rostro de la chica empalideció y los humanos dejaron de atacar a la chica.
-¿A que han venido sabandijas?... está prohibido acercarse a estos territorios –habló uno de los soldados saiyajin.
Bulma miraba atónita
-Hemos venido a acabar con ustedes malditos impostores
…
La nave de Cooler finalmente aterrizó en la Tierra
El soberano bajó de la nave junto a su tropa, admiraron los al rededores y su sonrisa maliciosa se dibujó en su rostro afilado.
…
Vegeta inmediatamente percibió el inmenso poder de pelea, no sabía de quien se trataba, pero lo sacó de plano en cuanto lo sintió, inmediatamente salió volando en dirección a ese ki monstruoso…
…
…
-Así que las basuras humanas, han venido a enfrentarnos –farfulló Bardock. –Kakaroto hazte cargo de ellos, yo observaré divertido.
Kakarotto observó a la muchedumbre humana y a Bulma, sabía que era amiga de Milk… se quedó inmóvil, no sabía si obedecer a su padre, desde que se enamoró de Milk, dejó de ser un ser despiadado, no tenía ningún interés de lastimar a los humanos y sobre todo porque su mujer era una de ellos.
Bulma miró a Kakarotto casi suplicante para que no dañara a los suyos.
-¡Obedece Kakarotto, elimínalos a todos… es una orden! –ordenó severo.
Kakarotto tragó saliva.
-¡Hazlo! –continuó presionándolo.
Bardock golpeó en el estómago a su hijo al no ver respuesta de este. Kakarotto escupió sangre.
-Eres una deshonra para los saiyajin –le regañó.
Formó una gran bola de energía. Bulma lo observaba como en cámara lenta, debía reaccionar y hacer algo de inmediato sino los mataría a todos, ese saiyajin era demasiado cruel y no se contendría como Kakarotto.
-¡Espera!... Espera sirviente, antes deseo hablar con el príncipe Vegeta –habló con seguridad dejando el miedo atrás.
…
…
Vegeta aterrizó en el sitio donde se encontraba Cooler y sus hombres, los miró de frente.
-Pero mira a quien tenemos aquí… –rio el hermano del emperador del frío. –Nada más y nada menos que al príncipe Vegeta… vaya has crecido –dijo en tono de burla.
-Huh… ¿A qué has venido Cooler?
-Qué bueno que me reconozcas, creí que sólo conocías a mi hermano… naturalmente he venido a cobrar venganza por la muerte de mi hermano, vengo a derrotar al legendario super saiyajin y a apoderarme de este planeta, Freezer tenía razón al decir que era un paraíso.
-Ya veo, pero no te será tan fácil –aumentó su ki para iniciar una pelea.
…
…
-Ha ha ha… humana engreída ¿Cómo te atreves a solicitar hablar con el príncipe con tanta familiaridad?
-Haz lo que te dije, eres un sirviente ¿no?
-Sirvo a los saiyajin no a ti humana –se colocó frente a ella, con mirada asesina.
-Ni intentes hacerme daño Bardock, estoy segura que lo lamentarás
-¿Y porque habría de lamentarlo?
-Porque yo… -necesitaba buscar una excelente excusa para deshacerse de ese saiyajin –porque…- respiró hondo –Porque el príncipe Vegeta y yo tenemos una muy buena relación de amistad y estoy segura que no le agradará nada saber que tu intentaste matarme, así que largo de aquí –sonrió complacida.
Bardock gruñó, sin duda odiaba a los humanos y a esa princesa mucho más siempre intentando humillarlo y recordarle su status no le agradaba para nada, acabaría con ella a como diera lugar.
-Lo dudo mucho niña, el príncipe es muy reservado y evita hacer todo tipo de amistades y sobre todo con cucarachas como ustedes –se acercó más a ella para amedrentarla.
-Porque no se lo preguntas, anda haz la prueba, ve y hazle saber sobre tus intenciones… pero yo te aconsejo que lo pienses dos veces sirviente.
-¡Ya me hartaste maldita humana! –la levantó del cuello y comenzó a estrangularla, debía aprovechar, sabía que el príncipe estaba en su entrenamiento y no tendría oportunidad de percatarse de lo que sucedía, además creía que le estaba haciendo un enorme favor a su alteza.
Goku observó a su padre, debía hacer algo, que tal si la humana tenía razón, Vegeta lo torturaría hasta asesinarlo, además Milk estimaba mucho a Bulma, apretó sus puños.
-¡Basta padre! –lo tomó de la espalda intentando apartarlo de Bulma, quien luchaba por deshacerse del agarre.
-Hazte a un lado cobarde, observa lo que somos los saiyajin –decía mientras se burlaba.
…
…
Vegeta había eliminado a más de la mitad de soldados poderosos del ejercito de Cooler
-Sin duda eres muy fuerte príncipe Vegeta, mis felicitaciones, pelearé contigo cinco minutos, después dejaré que mis hombres te eliminen.
-Huh… ya lo veremos –se lanzó a atacarlo con todas sus fuerzas.
…
…
El oxígeno en los pulmones de la princesa comenzaba a extinguirse.
-¡Es verdad lo que la humana te ha dicho, ella es muy amiga del príncipe, me consta… no le gustará nada saber que le hiciste daño!… ¡detente!
Bardock, razonó unos momentos y recordó la vez que la defendió y lo reprendió por intentar estrangularla, no entendía porque el príncipe la había defendido, pero definitivamente no molestaría a su alteza, deshizo el agarre.
-Tienes mucha suerte humana.
-Y al parecer tú tienes algo de cerebro –decía mientras tocía, recuperando el oxígeno.
Llegaron más soldados saiyajin para su mala suerte.
-Acabaremos con estos humanos, han desafiado las normas de nuestro soberano y están pisando territorio prohibido –expresaron los saiyajin recién llegados, se prepararon para atacar.
-¡Un momento!… -una vez más la princesa intervino –Esta gente está aquí por otros motivos por eso les informe que quería hablar con el príncipe, venimos en son de paz –dijo.
Los humanos comenzaron a alegar molestos
-¡Eso es mentira hemos venido a luchar! –decían
Bulma no podía creerlo estaban echándolo a perder todo, a pesar que era una guerrera fuerte, podría con algunos de ellos, pero contra Bardock sabía que su fuerza no le sería suficiente, además eran decenas de ellos contra ella sola.
-"¡Estúpidos!" -pensó -Solicito hablar con el príncipe –dijo segura de sí.
-El príncipe no puede recibirte –dijo uno de ellos. –Ahora tenemos que deshacernos de todos ustedes.
Bardock se cruzó de brazos, le ahorrarían el trabajo.
Los humanos comenzaron avanzar y corrieron contra los saiyajin al ataque…
-¡NOOO! –gritó la peliazul.
Los saiyajin comenzaron a masacrar a algunos de los humanos.
-¡Alto!... déjenlos ir, yo asumo todas las consecuencias, extendió sus brazos, formando una barrera de protección.
Los humanos comenzaron a temblar al ver a los suyos destazados en el suelo, el miedo comenzó a concentrarse en sus cuerpos y decidieron salir corriendo.
Uno de los saiyajin formó una bola de energía para eliminarlos.
-¡Basta… yo peleare contra ustedes! –dijo, no tenía de otra más que pelear, para dejar que los humanos escaparan.
La princesa desenvainó y comenzó a enfrentarse a los saiyajin, logró deshacerse de unos cuantos de ellos, pero eran tan resistentes, comenzaba a cansarse con el trascurso del tiempo.
Kakarotto la observaba pelear y en verdad que era buena, no sabía porque pero más allá de que esa mujer fuera buena amiga de Milk le causaba mucha simpatía, sobre todo su gran valor, valor que a él le faltaba.
La princesa recibió algunos cortes en su cuerpo, estaba comenzado a ser lastimada, esto no estaba yendo bien, quizá sería su fin y por alguna extraña razón, recordó a Vegeta, justo en ese momento, no entendía porqué…
…
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Después de cinco minutos Vegeta yacía muy lastimado en el suelo, sólo cinco minutos habían bastado para lastimar muy gravemente al poderoso príncipe de los saiyajin, era inédito…
-Será un honor asesinar al hijo del rey Vegeta –rio a carcajadas.
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-¡Alto! –Kakarotto tomó valor y se interpuso entre el saiyajin y la princesa, la estaba defendiendo –Al príncipe no le agradará que lastimes a la princesa Bulma.
El saiyajin de inmediato detuvo su ataque.
-Está bien, entiendo, pero traicionaron las leyes del rey Vegeta, no podemos pasar su atrevimiento por alto –dijo el soldado.
Bardock, aprovechó el momento.
-La llevaremos prisionera, se decidirá cuál será su destino frente al rey, llevémosla a las mazmorras –ordenó.
Sabía de antemano que la palabra del rey era absoluta y seguramente este pediría la ejecución de esa mujer, frente a esa decisión ni el mismo príncipe Vegeta podría hacer nada, rio por lo bajo.
…
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Cooler tomó violentamente de los cabellos al príncipe que tenía todo el rostro ensangrentado y su cuerpo muy malherido; de su dedo extendió un rayo.
-Adiós su alteza… -iba a arrojárselo a quemarropa –Aunque pensándolo bien, te dejaré vivir un poco más quiero que sientas el dolor de la humillación ha ha ha y sobretodo deseo matar a ese saiyajin… -lo lanzó fuertemente, dejando tendido en el suelo y junto a sus soldados se marcharon.
-Mal-malditos… m-me las pagarán –arañó el suelo lodoso con sus dedos y perdió el conocimiento.
…
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Arrojaron a la princesa a la gélida mazmorra, había humedad en ella, pero lo peor es que abundaban las ratas, la princesa se sentó en el suelo.
-Tengo que salir de aquí… mi padre me necesita –decía preocupada, recordando la recaída del anciano.
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Pasaron varias horas, la chica estaba helada, muerta de frío de hambre y de sed.
-Esos despiadados no me alimentaran, sino me ejecutan, me matarán de inanición… quizá la única persona que pueda ayudarme es Vegeta, aunque… no sé es muy extraño puede que me deje a mi suerte, soy una tonta como puedo creer que él me salvará, no me considera su amiga y dudo que algún día lo haga…
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Tarble seguía en depresión lo de Tights le había pegado muy duro, se sentía muy humillado, pero a la vez no podía dejar de pensar en ella, en su fina hermosura y delicadeza… de pronto, tuvo un mal presentimiento, algo no andaba bien…
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Las horas siguieron pasando hasta que amaneció, la familia de Bulma estaba muy preocupada por ella, no había llegado a dormir…
-Mi querida hija… sólo espero que no le haya pasado nada.
-Tranquilízate querido o vas a empeorar, estoy segura que Bulma está bien –decía nerviosa Bunny.
-Sí padre, no te hará bien, mi hermana es muy fuerte, ya verás que pronto regresará –lo animaba.
…
La princesa se cubrió con su capa, sentía que su cuerpo estaba congelado y moría de hambre.
-Dios… cuanto tiempo permaneceré aquí –durante toda la noche intentó averiguar la manera de salir de allí, pero esas prisiones estaban diseñadas para evitar cualquier escape.
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Vegeta se había arrastrado y caminado dificultosamente durante horas, necesitaba llegar al palacio, pero no tenía energías.
…
…
Bulma observó una sombra en la rendija de la puerta.
-¿Quién anda allí?
-Shh… princesa soy yo Kakarotto –dijo hablando en voz bajísima.
-¿Kakarotto que hace aquí? –preguntó en voz casi inaudible, muy extrañada.
-La liberaré…
-¿Cómo? –de pronto la puerta se abrió.
-Debe marcharse ahora o la descubrirán, yo la cubriré… váyase
Bulma lo miró sorprendida y luego reaccionó, para sonreírle luego…
-Muchas gracias Kakarotto, hoy me salvaste dos veces, ahora entiendo cuando Milk decía que eras bueno… -le dio la espalda –por cierto Milk está bien… creo que deberías ir a verla de vez en cuando –el rostro de Kakarotto se iluminó –Ojalá puedan estar juntos –se retiró finalmente.
La princesa salió del lugar y pudo observar a uno de los guardias golpeado e inconsciente, corrió con todas sus fuerzas, lejos de allí, debía regresar a donde su padre, seguro estaría muy preocupado.
Afortunadamente no estaba malherida, sólo unos cuantos moretones y heridas superficiales, continuó su camino durante horas, tuvo que irse a pie, no tenía su nave. Comenzó a caminar más despacio pues moría de hambre, necesitaba comer algo, observó algunos árboles con frutos y no dudo en coger muchos en su capa, fue comiendo algunos en el camino, mientras caminaba, escuchó el ruido de unos arbustos moverse, se puso en alerta y empuñó su espada.
Finalmente alguien salió de entre los arbustos; era Vegeta estaba ensangrentado, muy malherido con su traje destrozado, no lo podía creer.
El saiyajin la miró de frente, ni siquiera sabía si estaba alucinando y cayó al suelo, por su extrema debilidad.
La princesa dejó caer su espada…
-¡Vegeta! – se acercó a él y colocó su cabeza en las rodillas -¿Qué te sucedió? –decía preocupada.
-In-infelices… j-juro que los eliminaré –decía casi en un murmullo.
-¿Quién te hizo esto Vegeta?
-Humana…-trató de incorporarse, al verse así se sentía humillado y más frente a esa mujer.
-No debes esforzarte, estás muy malherido…
-¡Suéltame, no te metas en mis asuntos! –dijo retirándole la mano a la mujer.
-No es momento de tonterías –observó el lugar y miró una pequeña cueva –lo ayudó a levantarse y lo llevó hasta la cueva.
-¡Déjame! ¿Qué crees que haces maldita humana?
-Sólo deja de hablar e intenta descansar, te ayudaré –se quitó la capa y lo cubrió, la temperatura había bajado, Vegeta la miraba anonadado, Bulma tiró de su blusa y rompió un amplio pedazo para cubrir las heridas sangrantes, Vegeta no lo podía creer, ¿por qué lo ayudaba? –Espera un poco… no tardaré muy cerca de aquí hay un arroyo, traeré agua para limpiarte esas heridas y bebas un poco de agua…
Estaba tan débil que no pudo hacer ni el intento de marcharse, a los pocos minutos regreso la mujer con agua, los frutos que había colectado y un poco de leña.
Tomó una especie de cascara honda y dura de un fruto y vertió agua, se la dio de beber a Vegeta, que refunfuñaba.
-Anda bebe –el saiyajin bebió un poco de agua – humedeció, el pedazo de tela y comenzó a limpiar sus heridas muy cuidadosamente. Vegeta por supuesto le detuvo la muñeca.
-Lárgate de aquí humana, no necesito tu ayuda
-No me iré Vegeta… puedes alegar todo lo que quieras, no te dejaré solo en estas condiciones.
Volvió a limpiarle las heridas, el tacto de sus manos en su piel lastimada, tenía un efecto muy agradable y muy cálido, solo la observaba curarlo, cuidadosamente, su corazón comenzó a sentir una calidez abrasiva y profunda que jamás había experimentado…
-Por ahora no te preguntaré nada, debes descansar, tienes heridas muy feas –decía
-Soy un saiyajin, pronto estaré bien.
-De acuerdo, descansa, pescaré algo para cenar, sé que comes mucho –se marchó a pescar.
El saiyajin cerró sus ojos un momento, cuando los abrió observó a la mujer calentando en una fogata varios pescados.
-Ya despertaste ¿Cómo te sientes?
-Hmph… -volteó la cara, Bulma solo sonrió.
-Listo, a cenar –se sentó a su lado y ofreció un bocado a Vegeta en la boca, eso lo incomodo, era demasiado para su orgullo, pero ya ni siquiera podía moverse. –Vamos saiyajin altanero, necesitas comer, sino jamás te recuperaras, acaso quieres morir sin vengarte de quien te hizo esto
Giró el rostro, Bulma lo ayudó a comer, a decir verdad ella estaba muy preocupada por él se veía muy mal, a pesar que había curado parte de sus heridas, no sabía siquiera si pasaría la noche, había perdido mucha sangre… comenzó a sentir angustia en su interior, no quería que Vegeta muriera, no lo comprendía, si el moría era más fácil derrotar a los saiyajin, pero… por alguna extraña razón lo único que deseaba es que se recuperará… el saiyajin finalmente se durmió.
Lo observaba, velando su sueño, así dormido, no parecía tan temible, todo lo contrario.
-Vegeta… ¿Qué fue lo que te sucedió? -por inercia, sus dedos se deslizaron en su rostro, jamás se había percatado de sus perfectas facciones varoniles, esa noche se había dado cuenta que era apuesto, muy apuesto… -Pero que tonterías estoy pensando y más en un momento como este –se maldijo a sí misma –llevó su mano a su corazón, su latir era muy acelerado. -¿Por qué siento esta calidez en mi corazón?
CONTINUARÁ…
MUCHAS GRACIAS A TODOS POR HABER LEÍDO, SE VIENEN CAPÍTULOS MUY EMOCIONANTES NO DEJEN DE LEER.
Y CON UNA TERRIBLE NOTICIA PARA EL MUNDO DE DRAGON BALL EL RECIENTE FALLEMIENTO DE LA ACTRIZ QUE DOBLA A BULMA EN JAPÓN FALLECIÓ AYER, ES MUY LAMENTABLE, SIN DUDA YA NO SERÁ LO MISMO, SU VOZ ERA MUY ESPECIAL… DEDICO ESTE CAPÍTULO EN SU MEMORIA Y QDEP HIROMI TSURU.
HASTA PRONTO.
