Rosas.

Makoto observa que su preocupada tía ya esta mas tranquila, pero en el rostro de sus amigas puede percibir que estas no le creen. De pronto observa con Mina la ve insistente mientras se toca el cuello, por lo que Makoto se imagina a que se refiere su amiga y se hecha el cabello para enfrente.

-Tía, anoche estuve en casa de Akane, ¿si la recuerdas verdad?. Esa chica que estudiaba conmigo en la facultad de gastronomía. Después de irme de la casa de Rei me la encontré y platicamos por largas horas, fuimos a un antro y me caí.- Dice Makoto a su tía señalándole su tobillo hinchado.- Después me llevo a su casa, me encontraba muy adolorida así que no quería manejar.- Termina de decir Makoto aquella mentira en la que la única verdad era el accidente de su tobillo.

-Makoto, se que no eres una niña, pero estuve muy preocupada por ti, incluso tus amigas también se preocuparon.- Le dice la señora Mika.- Te quiero mucho Mako, no vuelvas a hacerlo por favor..

-Te lo prometo tía, ahora subiré a mi cuarto, creo que necesito un baño relajante en la tina y después tomarme un te para quitarme todo este estrés y dolor de cabeza.

Makoto camina hacia las escaleras para subir a la planta alta de la mansión donde tiene su recamara y le hace una seña a las chicas que inmediatamente entienden que Makoto quiere que suban…

Hansford Hotel Corporation.

Andrew se vuelve a recostar una vez mas en el sofá, a pesar de que había pasado una noche maravillosa con Makoto se sentía un poco cansado, había pasado gran parte de la noche despierto contemplando a la chica dormir encima de el.

Se siente agradecido con la vida de que su secretaria le haya pedido el día de descanso, ya que no seria muy grato que lo viera en esa situación, con la camisa rota y la espalda arañada. De pronto escucha el sonido de su Messenger y disgustado de que interrumpan sus pensamientos se acerca a la lap TOP en su escritorio.

: Andrew ¿Dónde te has metido?... Te he estado hablando a tu celular y no contestas. Recuerda que es importante que me devuelvas la llamada, en dos semanas se va a inaugurar el hotel en Japón y quiero que todo este perfecto. Recuerda que el bien de la cadena hotelera esta en tus manos. Háblame pronto.

Andrew observa que su padre se encuentra conectado pero siente un poco de pereza de hablar con el, sobre todo porque sabe que la platica giraría alrededor de la inauguración del dichoso hotel.

No era precisamente que Andrew tuviera pereza por el hecho de tener que trabajar y tomar parte de los negocios de su familia, pero en ese momento no tenia cabeza para otra cosa que no fuera Makoto, la mujer de su vida. Irónicamente su padre quien siempre había estado en contra de su relación con Makoto era quien prácticamente lo había orillado a ir a Japón para inaugurar un hotel mas de la corporación.

Decidido a no hablar con su padre, Andrew le baja el volumen a su lap top para no escuchar cuando su padre le este hablando. De pronto voltea hacia su izquierda y observa tirado en el piso un pequeño aparato rosa que le llama la atención. Rápidamente lo levanta y se da cuenta que es el celular de Makoto.

-El celular de Makoto.- Piensa en voz alta el joven mientras recuerda como la noche anterior la chica había apagado y lanzado al piso el molesto aparato que no paraba de timbrar y que bien podría haber sido un detonante para interrumpir aquel candente encuentro.

El celular se encuentra apagado, pero el muchacho de pronto siente la curiosidad y le dan ganas de encenderlo, seguro al hacerlo le esperaría una autotortura, pues seguramente estaría lleno de mensajes románticos entre Makoto y el odioso de Neflyte.

Algo dentro de si le dice que no esta bien hurgar entre lo ajeno, así que mejor se lo guarda en la bolsa del pantalón y sale de la oficina. A su salida puede observar a los empleados encargados de terminar la decoración del hotel de un lado a otro, solo recordar el porque estaba ahí en Japón lo hacia sentirse molesto y agradecido con su padre. Molesto por la ambición de su padre que lo había mandado a Japón sin tomar en cuenta lo que iba a sentir cuando viera a Makoto y agradecido ya que gracias al dichoso proyecto del hotel en Japón había podido volver a verla.

Mansión Kino.

Después de haber subido a su cuarto, Makoto se había metido en la ducha, había llenado la tina de agua y espuma, además de que también había encendido unas velas aromáticas con esencia de vainilla para darse un baño relajante.

Sentada en la tina y con los ojos cerrados no podía mas que pensar en ese encuentro pasional con Andrew, aun podía recordar cada beso, cada caricia, cada rincón de la piel de su amado Andrew.

-¿Por qué tengo que amar a un idiota?.- Piensa la joven para si misma.

Después de algunos momentos recuerda que sus amigas estaban esperándola afuera en su habitación mientras ella se tomaba la ducha, así que decidida a enfrentarlas sale de la tina.

Mientras se cambia con su pijama, que era un short y un camisón de tirantes, se observa desnuda frente al espejo, puede ver enrojecidos sus pechos y en el lado inquiero de su cuello una marca rojiza, mientras sus labios aun se encuentran hinchados por los besos de Andrew.

-Idiota, estupida, eso es lo que soy una idiota y estupida como pude terminar acostándome con el otra vez.- Se dice molesta la joven así misma frente al espejo.

Finalmente, después de cambiarse con la pijama y secarse el cabello con la secadora sale hacia su recamara donde puede ver a sus amigas sentadas en una mesita dentro de la habitación, cada una con un tazón de te y un pastel de chocolate en el centro.

-¿Ahora si nos dirás donde estuviste anoche?.- Cuestiona Minako.

-Habías dicho que terminaste con Neflyte, pero por tus marcas en el cuello deduzco que se reconciliaron.- Picaramente la chica rubia.

-Chicas, yo no me he reconciliado con Neflyte, en verdad como les dije me encontré con Akane y …-

-Makoto no mientas, sabemos que no estuviste con Akane. Somos amigas acaso no confías en nosotras.- Dice la sacerdotisa.

-Además anoche me encontré a Akane afuera de… bueno no importa donde me la encontré, el caso es que la vi y punto y estaba con su novio.- Termina diciendo Amy que había omitido que se la había encontrado saliendo del hotel a donde ella fuera con Taiki y no precisamente a dormir.

-Bien chicas, tienen razón, no estuve con Akane, pero tampoco me reconcilie con Neflyte.- Termina diciendo Makoto.- Y lo de las marcas en el cuello, bueno no se, me rasguñe yo sola.- Miente la joven a la vez que se ruboriza dejándole saber a sus amigas que mentía una vez mas.

Si bien Makoto sabia que podía bien ocultarles a las chicas que había pasado la noche con Andrew y tal vez se lo creerían, claro con excepción de Rei que la miraba con sus ojos amatistas penetrantes como sabiendo lo que había pasado.

-No me mires así Rei por favor.- Pide Makoto mientras se recuesta en su cama y da un sorbo a la taza de te.

-No te estoy mirando de ninguna manera, y si no quieres contarnos esta bien, tampoco te vamos a presionar.- Responde la sacerdotisa.

-Pero yo quiero que Mako nos cuenta sobre su noche de pasión.- Lloriquea Mina.

Makoto cierra los ojos y respira profundamente. Después de todo, haber pasado la noche con Andrew la había causado una confusión enorme de sentimientos, de pronto se sentía feliz porque en su corazón había sentido que las palabras de Andrew habían sido sinceras cuando le hacia el amor anoche, pero por otro lado la razón le decía que todo era una mentira creada por se rubio de ojos azules, tan solo una mentira para satisfacer sus mas bajos deseos sexuales en la cual ella tontamente había vuelto a caer.

-De acuerdo chicas, les diré, pero tiene que quedar entre nosotros, no quiero que lo comenten con nadie.- Dice Makoto con voz seria.- Sobre todo lo digo por ti Mina.- Termina diciendo la joven de ojos verdes mientras clava su mirada en la rubia.

-¿Por qué sobre todo yo?…¿Acaso no confías en mi tanto como en Amy y en Rei?…¿Qué acaso me consideras menos amiga que a ellas?.- Lanza interrogantes la rubia que se había sentido lastimada por la falta de confianza de su amiga.

Makoto se levanta de la cama y se acerca a la mesita con sus amigas, se sienta a un lado de la rubia y la mira con cariño.

-Por supuesto que confío en ti Mina, te quiero tanto como a Amy y Rei a ninguna mas que a la otra. Pero esto que les voy a contar tiene que ver con Andrew, y bueno pues el es tu primo y…-

-¿Te acostaste con Andrew?.- Lanza la interrogante la chica peliazul interrumpiendo a Makoto.

-Si Amy.- Responde Makoto.- Bueno cuando salí de la casa de Rei vine para acá, me encontré a Naru llorando… bueno el caso es que fui a reclamarle a Andrew que hubiera tratado de seducir a Naru cuando éramos novios y…

-¡Naru es una mentirosa, mi primo no seria capaz de eso!.- Defiende la rubia molesta a Andrew.

-¿Y porque no creer que Andrew es el mentiroso eh?…¿Acaso no mintió por tres años haciéndome creer que me amaba solo para acostarse conmigo?.- Cuestiona la joven de ojos verdes con molestia a su amiga.

Mina aprieta sus puños para contenerse, no se siente molesta con Makoto, pues la comprende, entiende que es normal que Makoto le tenga resentimiento a su primo, pues cualquier mujer se sentiría mal después de que su novio al que creyó el amor de su vida la haya dejado de manera tan cruel. Siente ganas de gritarle a Makoto en la cara que su primo siempre la ha amado y sufría por ella, siente el impulso de decirle los motivos que llevaron a Andrew a dejarla, pero sabe que después de todo eso no le corresponde a ella y se detiene.

-Bien chicas, no vallamos a pelear de nuevo, evitémonos hablar a favor o en contra de Andrew o de nuevo saldremos mal.- Trata de poner calma entre sus amigas la pelinegra.- Simplemente que Makoto nos cuente lo que nos tiene que contar y ya.

-Amigas, me acosté con Andrew, así de sencillo, fui a buscarlo al lugar donde van a abrir el mugroso hotel de su familia y pues bueno me caí de las escaleras, después me llevo para su oficina. Empezó a llover y el imbecil no me dejo ir y pues lo demás ya se lo imaginan.-Termina diciendo Makoto.

-¿Fue por eso que no me contestaste el teléfono entonces?.- Cuestiona Amy que recuerda haberle llamado a su amiga en la noche.- Pues ya veo que estabas muy ocupada querida y aunque bueno aunque yo estoy de tu lado y odio a Andrew por lo que te hizo ay que reconocer que el desgraciado no esta del todo mal…

Calles de Tokio.

Después de haber salido de la oficina, Andrew había salido en su auto directo a la casa de Darien, que es donde estaba viviendo mientras estuviera en Japón. En su cara se nota el desvelo pues se había despertado varias veces en la noche para comprobar que Makoto realmente había dormido en sus brazos y que no había sido un sueño, lleva la camisa puesta la cual trae abierta dejando a la vista un poco de piel, pues la chica de ojos verdes se había encargado de hacer caer los botones de esta. A su lado observa el celular en color rosa de la joven el cual aun no había encendido, entonces llevado por la curiosidad se estaciona frente al parque Jubangai, toma el celular y sin pensarlo mucho lo enciende.

-Esto no esta bien.- Se reprende a si mismo cuando al encender el celular observa una foto del rostro de su adorada Makoto en el fondo de pantalla.

Rápidamente y sin dar tiempo a arrepentirse pulsa las teclas hasta llegar a la bandeja de entrada de celular donde ve que la joven tiene dos mensajes sin leer, no estaba interesado en hurgar entre los mensajes privado de la joven, pero al leer que los mensajes eran enviados por Neflyte no puede aguantar la curiosidad y los empieza a leer.

"Makoto mi amor, tenemos que volver, no puedes romper nuestro compromiso así como así. Respóndeme"

"Makoto, por favor, los planes para la boda ya están listos, no puedes cancelar la boda así como así y menos por ese odioso tipo que no te merece. El ni nadie te amara nunca como yo.".

Al terminar de leer el ultimo mensaje, Andrew siente que el corazón le da un brinco de alegría, se sentía mejor de saber que Makoto había cancelado su compromiso, pero el segundo mensaje donde había leído que Makoto lo dejaba muy posiblemente por amar a otro lo hacia feliz. Algo en su interior le decía que la hermosa joven de ojos verdes lo seguía amando, pues aunque se portaba muy grosera con el, anoche mientras hacían el amor había visto esa dulzura en su mirada, la misma con la que lo miraba en su adolescencia.

-¡Makoto, mi Makoto no se va a casar!.- Grita el joven en ingles dentro del auto sintiéndose feliz. Teniendo la esperanza de que aun tenia una oportunidad de arreglar las cosas con su Makoto.

Mientras tanto, en otro lugar de la ciudad la joven sacerdotisa de ojos amatistas y corto cabello negro camina por la ciudad con una bolsa de mandado.

-Zafiro porque no me has buscado, te hecho de menos.- Piensa la joven que se había enamorado.

La chica esta tan absorta en sus pensamientos, que esta a punto de cruzarse la calle con el semáforo en rojo, cuando alguien la toma con fuerza del brazo y la hace girar logrando que el mandado se salga de la bolsa.

-¿Tu?.- Cuestiona la joven con una sonrisa en su rostro al tener frente a ella al hombre de ojos azul que la había cautivado.- No te había visto en varios días, que gusto verte.

-Iba a cruzarse el semáforo en rojo Señorita Ion…¿En que estaba pensando?.- Cuestiona Zafiro todavía asustado de imaginarse que la joven hubiera tenido un accidente.- ¿Qué acaso una miko no percibe el sentido del peligro?-

-La verdad no me di cuenta del semáforo en rojo y si quieres saber en que estaba pensando, pues déjame decirte que tu eres el culpable, te has metido en mi pensamiento y en mi corazón Zafiro y eso logra que hasta la mejor miko pierda su equilibrio.- Responde la joven dejando en silencio al muchacho.

-No digas esas cosas Hotaru, solo eres una adolescente.

-Si una adolescente, pero tu también te mueres por mi, acéptalo.- Le dice la joven que después se acerca a el y lo besa en los labios.

Zafiro siente que no puede controlar sus impulsos por estar cerca de la joven miko, pero de pronto al separarse por la falta de aire la mira con dureza.

-Hino por favor, yo soy mayor que tu, tengo 24 años y tu eres una adolescente, eres una menor de edad y yo soy un policía lo cual implica que estar contigo es un delito.- Le responde el joven.

-A mi no me importa la edad, yo te quiero y tu sientes lo mismo aunque lo niegues. Además algún día seré mayor de edad, ocho años de diferencia no son muchos.

-No solo lo digo por eso Hotaru Hino, eso es lo de menos, sabes que mi trabajo es peligroso y no puedo involucrarme sentimentalmente con nadie. Además solo me gustas, como me puede gustar cualquier otra mujer y eso es todo.-

La joven siente que las palabras de Zafiro le han roto el corazón en pedazos. Entonces lo mira con dureza y levanta su mano sintiendo el impulso de darle una bofetada, pero arrepentida se detiene mientras las lagrimas empiezan a aflorar de sus ojos.

Hotaru sin decir mas se da la media vuelta y se aleja corriendo olvidando recoger el mandado.

-Hotaru espera…- Grita el joven. Pero de pronto la ve perderse entre la multitud.

Zafiro regresa a la esquina donde el mandado aun se encuentra tirado y lo recoge depositando todo de nuevo en aquella bolsa de plástico. El joven esta dispuesto a buscar a la joven entre la multitud cuando sus ojos se fijan en un muchacho alto de cabello negro y ojos azules que lo mira, el cual lleva tomado de la mano a una pequeña niña de cabello rubio amarrado en dos coletas.

-¡Darien!.- Exclama Zafiro emocionado.

-¡Zafiro, hermano que gusto verte!.- Contento Darien camina hacia el muchacho tan parecido a el y se dan un fuerte abrazo.

-Hermano tengo poco mas de un mes que regrese a Japón, no te había visto, no has ido a casa, mamá, papá y Setsuna te extrañan.

-Si y yo también los extraño a todos.- Responde Zafiro con pesar, quien se había alejado de su familia, ya que no quería que su trabajo los pusiera en peligro.- ¿Quién es esta linda niña?.- Cuestiona Zafiro.- No me digas que es…

-Si Zafiro, ella es mi pequeña Usagi, es la hija que tuve con Serena, la novia de la que te platicaba cuando hablábamos por teléfono.-

-¿Quién es el papi?.- Cuestiona la niña rubia.

-Hija, el es tu tío Zafiro, es mi hermano.- Le dice Darien a la pequeña.

-¡Increíble, tengo otro tío además de mi tío Andrew!.- Exclama la niña emocionada.- Sabes tío Zafiro, yo soy la favorita de mi tío Andrew, así que espero también ser tu sobrina favorita.

Zafiro sonríe al ver a su sobrina de la que ya conocía su existencia pero nunca antes había visto en persona.

-Tu no me conocías pequeña Usagi, pero ya he visto fotos de cuando eras bebe, y siempre has sido mi sobrina preferida.- Le responde el joven a la vez que le acaricia el rubio cabello.

-Zafiro, tenemos muchas cosas de que hablar hermano, papá ya me comento sobre lo que ahora haces. Se que dejaste la universidad y que ahora te dedicas a…-Aquí Darien hace una pausa pues no quiere tomar un tema tan delicado delante de su hija.- Bueno hermano, yo te quiero ayudar, deberíamos de tener una charla a solas de hermano a hermano.

Zafiro agacha la mirada, pues dentro de todo le da tristeza que su familia piense que anda en malos pasos. Le gustaría sincerarse con ellos, pero sabe que el trabajo al que se dedica podría poner en peligro a toda la familia Chiba.

-Hermano, las cosas no son como mamá y papá piensan, y si con alguien podría sincerarme es contigo. Pero otro día a solas hablamos.- Le responde Zafiro.

-¿Podrías darme tu dirección para ir a visitarte?.-

-Mejor tu dame la tuya.

-De acuerdo hermano, esta es mi dirección.- Dice Darien extrayendo una tarjeta personal de su cartera en la cual viene apuntada la dirección de su casa.- Ahí estoy viviendo con mi cuñado, el hermano de Serena, si quieres ir en estos días ahí me encontraras, pero la próxima semana voy a mudarme a casa con papá y mamá.

Mansión Kino, algunas horas después

Han pasado varias horas desde que Makoto había subido a su habitación, las chicas aun seguían con ella, habían pasado la tarde juntas e inclusive se les había subido la comida a la habitación. Makoto aun seguía vistiendo su pijama.

-Bien chicas, creo que yo ya me tengo que ir, son las 7 de la tarde y ya he dejado mucho tiempo sola a Hotaru.- Dice la sacerdotisa.

-Yo también tengo que irme, he olvidado que tengo una cita con Seiya a las 8 y apenas me alcanzara el tiempo para ponerme linda para el.- Recuerda la hermosa rubia de ojos azules.

Amy como buena doctora que es, mira insistente a su amiga de ojos verdes como queriendo preguntar algo y sin rodeos pregunta lo que había estado rondando por su mente.

-Mako, quisiera saber una cosa…¿se cuidaron tu y Andrew ayer?.- Cuestiona la peliazul.

Makoto que hasta ahora no había pensado en ese detalle, se levanta del piso alarmada, camina hacia su tocador y abre uno de sus cajones del cual extrae una agenda y la abre.

-¡Ahhh!.- Lanza un grito la joven de ojos verdes mientras en su rostro se refleja la angustia.

-¿Qué sucede Makoto?.- Cuestiona la sacerdotisa que camina a su lado.

-Soy una estupida, como pude acostarme con alguien sin tomar precauciones, soy una imbecil chicas, estoy en el periodo de ovulación.- Alarmada la joven de ojos verdes.

-¿Qué estas diciendo?.- Cuestiona Minako.- Eso quiere decir que tal vez puedo tener un lindo sobrinito.

-Mina por favor no es el momento.- La reprende Rei.

Amy se levanta y camina hacia su amiga que se encuentra presa de pánico, mientras saca algo que ha extraído de su bolsa.

-Makoto, lo que hiciste es una actividad riesgosa, creo que no tengo que explicarte que puedes quedar embarazada si tienes relaciones en tu periodo, bueno eso se lo he explicado a cientos de adolescentes que han sido atendidas por mi.- Dice la peliazul.- Querida, espero por tu bien que no vallas a embarazarte, por lo pronto tomate esto, son pastillas de emergencia, son efectivas si se toman antes de que pasen 72 horas después del acto sexual.

-Amy por favor no empieces con tus discursos.- Dice la rubia.

Makoto camina asustada hacia la mesita donde se encuentra una jarra de agua y se sirve en un vaso, después se traga la píldora que le ha dado Amy.

-¿Con esto es seguro que no me embarazo verdad Amy?.- Cuestiona Makoto con voz suplicante.

-Mira querida, la píldora es eficaz en alrededor de un 95% de los casos, aunque no te ocultare que me ha tocado atender mujeres que a pesar de tomarla quedaron embarazadas.

-Eso no sucederá conmigo, yo no puedo quedar dentro de ese pequeño 5% no yo, no puedo tener un hijo de ese imbecil no.- Molesta Makoto

-Makoto, tranquilízate, te puede hacer mal estar nerviosa, mejor esperemos algunas días mas a que venga tu menstruación, mejor por ahora relájate.- Aconseja la sacerdotisa.

Después de algunos momentos las chicas se despiden dejando sola a Makoto dentro de su habitación.

La joven de ojos verdes se tira a su cama aun con el cabello revuelto, sin duda esperar a ver que la píldora haya surtido efecto le parecerá eterno. Aun se siente cansada, así que desea dormir todo el día hasta mañana, pero entonces su tía Mika llama a la puerta.

-Makoto, ha venido Neflyte a visitarte.- Escucha la voz de su tía del otro lado de la puerta.

-¡Joder, tan solo quería dormir y a Neflyte se le ocurre venir a visitarme!.- Reniega la chica en silencio

-Dile que ya voy tía, me arreglare rápidamente.- Responde Makoto.

Makoto se levanta de la cama y camina directo hacia su guardarropa pensando en que ponerse. No tenia humor de arreglarse ese día y ver a Neflyte menos. En ese momento se repudiaba a si misma por amar a Andrew y no a Neflyte que según ella creía era un hombre integro y bueno…

Templo Hikawa.

Rei se encuentra parada frente a la estufa mientras prepara unas hamburguesas para cenar con su hermana.

-Sabes que la cocina no se me da Hotaru, no soy tan bueno como Mako en esto, pero al menos las hamburguesas me quedan decentes.- Dice la sacerdotisa de largo cabello, pero su hermana parece no escucharla.- ¿Hotaru que te sucede?.- Cuestiona la sacerdotisa.

-Ahh… no nada.- Responde Hotaru.- Rei…¿te sentiste muy triste cuando Kaido desistió de casarse contigo por mi culpa?.- Cuestiona Hotaru.

Rei apaga la estufa y camina hacia la mesita donde se encuentra sentada su hermana la cual tiene algunas lagrimas en los ojos.

-Hotaru, hermanita no digas eso, tu eras aun mas pequeña, yo no te podía dejar sola y tampoco quería hacerlo. Si me dolió que Kaido me dejara, pero si lo hizo es porque hombres como el no valen la pena.- Le responde Rei.

-Rei, yo quiero que tu seas feliz.-

-Y lo soy, tu y mi trabajo me hacen feliz, me siento muy satisfecha.-

-No me refiero a eso, me refiero a tener novio.- Dice Hotaru.

-No necesito un novio hermanita. Pero ya que estamos hablando de eso dime una cosa…¿Quién es el hombre del que estas enamorada?.- Cuestiona Rei.

Hotaru mira sorprendida a su hermana de que le haya preguntado eso y siente que se le va la voz.

-Somos dos Mikos hermanita, sabes que no nos podemos ocultar nada.- Vuelve a hablar Rei.

-No estoy enamorada de nadie Rei. Sabes que voy afuera, necesito respirar un poco de aire, en unos 15 minutos que tengas listas las hamburguesas vuelvo.¿No te molesta?.- Cuestiona Hotaru.

-Anda ve hermanita, aun tengo que picar las verduras.- Dice Rei.

Hotaru sale fuera de la cocina y camina por afuera del templo. De pronto parado en los escalones observa la alta figura de Zafiro el cual lleva un ramo de rosas blancas en la mano.

-¿Qué haces aquí?.- Cuestiona Hotaru al verlo.

-Perdóname Hotaru, sabes que no eres cualquier chica, yo también te quiero.- Le responde el joven que camina hacia ella y le entrega el ramo de rosas.- Son para ti Hotaru.

La hermosa Miko toma entre sus delicadas manos las rosas blancas y sonríes.

-Son lindas, gracias.- Responde la joven.- Por un momento pensé que de verdad no me amabas.

Zafiro sonríe y acaricia la mejilla de la joven la cual cierra los ojos y suspira.

-Entonces veo que tus poderes de Miko no están funcionando del todo bien. Se supone que una Miko puede percibir las emociones de los demás.- Responde el joven mirándola mientras le sonríe.

-Si funcionan mi amor, pero no como tu crees. Tampoco soy adivina.- Responde Hotaru.

-Tal vez no seas adivina, pero si eres divina.- Les responde Zafiro y después se acerca a los labios de la jovencita atrapándolos con los suyos.

-Te amo Zafiro, te amo.- Responde la jovencita después de que se separan por la falta de aire.

-¿Estas consciente de que ahora sere un policía encubierto que se convertirá en un corrupto?.- Cuestiona el joven.- Porque soy mayor que tu y si Rei quiere me puede meter a la cárcel.

-No lo hará, ella es muy temperamental y algo mandona, pero sabrá entenderlo. Claro se lo diremos mas adelante.- Responde la chica.

-Por lo pronto tendremos que mantener nuestra relación en secreto, no quiero ponerte en peligro.

-Zafiro, no te preocupes, mas peligroso era que me rompieras el corazón haciéndome creer que no me amas.

-Hotaru, la comida esta lista.- Se escucha la voz de Rei que grita desde dentro de la cocina.

Hotaru de pronto sale de su mundo donde solo existen ella y Zafiro al escuchar la voz de su hermana mayor.

-Mi amor, tienes que irte o Rei te puede ver.- Asustada la joven.

-Ya veo, te veo el lunes a la salida del colegio. Te amo mi Hotaru.- Responde el joven que se acerca y le da un beso en los labios.

-Yo también te amo Zafiro, adiós amor, cuídate.- Responde la joven.

Hotaru observa como su enamorado desaparece de su vista y esta dispuesta a regresar a la cocina cuando recuerda el ramo de rosas blancas, las cuales debía ocultar de la vista de Rei, así que antes de ir a comer con su hermana camina hacia su cuarto para dejar el ramo de rosas blancas.

Mansión Kino.

En la sala de la mansión Kino se encuentra sentado el apuesto hombre de larga cabellera castaña, a su lado, la señorita Osaka se encuentra junto a el.

-Veo que vienes dispuesto a recuperar a la idiota de mi prima.- Burlona la joven al observar que Neflyte lleva un ramo de rosas rojas para la chica.

-Claro Naru, no voy a perder la fortuna de los Kino, solo mirar esta mansión que es enorme me hace suponer que Makoto debe de tener mucho dinero en el banco.

-La herencia que le dejaron mis tíos a esa perra es inmensa, pero recuerda que el dinero no será para ti solo, lo compartirás conmigo.

-Así será, tu eres la que me gusta.- Responde Neflyte.- Eres mas idiota que tu prima Naru Osaka, pensar que compartiré el dinero contigo, por supuesto me interesa el dinero de tu prima, pero también me interesa tenerla en la cama.- Piensa el joven.

Makoto llega hasta la sala donde se encuentra Neflyte esperándola, se da cuenta que Naru le había estado haciendo compañía para que no se aburriera lo cual lo agradece.

No tenia humor de recibir visitas, por lo cual se había puesto algo que la hiciera sentir cómoda, un pantalón de mezclilla que se pegaba a su cuerpo, una blusa en color turquesa que dejaba al descubierto un poco de su plano abdomen, una sencilla chaqueta en color café ya que el día era un poco fresco, unos sencillos zapatos de piso en color turquesa y una mascada en el cuello del mismo color, la cual se había puesto para tapar las marcas rojizas que tenia en el cuello, su cabellera la llevaba recogida en una coleta.

-Hola mi amor, te vez hermosa.- Dice Neflyte que se para y le entrega el ramo de rosas a la chica.- Son para ti, espero que te gusten.

-Gracias Neflyte.- Responde la joven al tomar las rosas.

Makoto amaba las flores de todo tipo, mas sin embargo parecía que Neflyte aun no la conocía del todo bien pues las rosas rojas no eran precisamente sus favoritas.

8 años atrás.

Makoto acababa de salir de clases ese día de invierno. Era su cumpleaños numero 16 y sus amigas se habían encargado de regalarle un vestido, libros, un álbum de fotografías donde aparecían todas juntas y unas zapatillas. Pero aun se sentía incompleta pues le faltaba el regalo de su novio.

-Creo que Andrew no se acordó de mi cumpleaños.- Comenta la joven de ojos verdes con tristeza.- Ni siquiera me ha mandado un mensaje de texto ni me ha hablado por teléfono.

-Cuñadita por supuesto que se acuerda, toda la semana lo ha tenido presente, pero recuerda que todo el día hemos estado en la escuela, al día todavía le faltan muchas horas para que se acaba.- Responde la rubia de coletas.

De pronto Makoto observa que Mina, Rei y Amy que se encuentran frente a ella y a la rubia sonríen maliciosas.

-¿Qué sucede ustedes que se traen?.- Cuestiona la chica de grandes ojos verdes.

De pronto Makoto siente que unos brazos le rodean la cintura y se sobresalta cuando siente un beso en su mejilla.

-Feliz cumpleaños preciosa.- Escucha de pronto en su oído la voz de Andrew.- ¿Pensaste que se me había olvidado tu día?.- Cuestiona el chico.

La joven se da la vuelta para quedar de frente a su amado y lo observa feliz.

-Andrew mi amor, te acordaste de mi te amo.- Le responde la chica.

-¡Mi amor, mi Mako feliz cumpleaños!.- Exclama el joven.- Esto es para ti, se que te gustan las flores, hubiera querido regalarte rosas rojas pero no encontré preciosa, recorrí todas las florerías de Tokio y no tuve suerte solo encontré rosas en color rosado.- Responde el joven rubio que en verdad se había esperado por encontrar las tan comunes rosas rojas, pero parecía que ese día el mundo hubiera conspirado en su contra poniéndole a la vista solo rosas en ese color rosado.

¡Mi amor me encantan, son hermosas!.- Exclama la joven feliz.- Las rosas de este color son mis favoritas, me gustan mas que las rojas, todos los novios regalan rosas rojas pero a mi me gustan mas en este color, siempre me han gustado.

Andrew sonríe mas tranquilo de haber encontrado el regalo perfecto para su novia y conocer un poco mas sobre sus gustos.

-Entonces te regalare rosas de color rosa siempre…¿De acuerdo preciosa?.- Cuestiona el joven rubio.

-Si mi amor, me encantan te amo, eres el mejor novio que pude haber tenido te amo.- Feliz la joven de ojos verdes.

-Yo también te amo con todo mi corazón.- Le responde Andrew mientras la abraza y le da un beso en los labios.

-¡Que romántico, que escena tan linda!.- Exclama la joven pelinegra.- Bien Andrew, es el cumpleaños de Makoto, sabemos que es tu novia que la adoras y que seguro quieres celebrarle el cumpleaños tu solo, pero en los últimos años hemos sido nosotras quien se lo celebramos, así que tendrás que prestarnos a tu novia un rato.

Andrew y Makoto entonces recuerdan que no son ellos dos solos en el mundo y voltean hacia donde se encuentran las cuatro chicas.

-Bueno creo que ustedes ya la tuvieron mucho tiempo ahora en clases.- Responde Andre mientras sonríe y abraza posesivamente a su novia.

-Si Andrew ya sabemos que Makoto es toda tuya tu novia, pero nosotros también queremos estar con ella.- Suplica Minako.

-Chicas no se preocupen, dejare que mi Makoto pase el día con ustedes desde ahorita hasta las 5 de la tarde, después de esa hora la tendré para mi todo el día.-

-Valla, ahora resulta que mis amigas y mi novio hablan de mi como si fuera un objeto.- Finge molestia la chica de ojos verdes.

Fin del Flash Back.

-¿Te parece si salimos un rato para platicar Makoto?.- Cuestiona Neflyte a la joven.

-Neflyte, no quiero lastimarte, pero de eso ya hablamos el otro día y…-

-Por favor.- Suplica el joven de larga cabellera castaña.

-Prima, no seas mala, al menos escúchalo, mira que el te adora.- Aconseja Naru.

-De acuerdo, vallamos al restaurante, no he ido todo el día para allá y me gustaría saber como están las cosas.- Pide la joven de ojos verdes

-Como tu digas Makoto.

La joven de ojos verdes camina hacia la salida de su casa con el ramo de rosas rojas en sus manos y después sube al auto de Neflyte el cual empieza a conducir por las calles de Tokio. De pronto la joven nota que dos carros los van siguiendo.

-¿Qué sucede con esos tipos que nos siguen?.- Cuestiona Makoto a su novio.

-Son mis guardaespaldas personales.- Responde el joven.- Desde que el imbecil americano me provoco he decidido llevar siempre a esos hombres que me respalden, el muy imbecil me pudo haber dejado desfigurado, así que quien quiera volver a tocarme tendrá que vérselas con mis hombres.

-Creo que estas exagerando, Andrew no es una persona peligrosa.- Responde Makoto.

Mientras tanto, el auto de Andrew circula por las calles de Tokio, había descansado todo el día por lo que se sentía lleno de energías.

Ese día después de tanto pensarlo había decidido ir al restaurante Kino's Delicious, pues quería ver a su Makoto para hablar con ella, sabia que ahí la podía encontrar y la vería con el pretexto de entregarle su celular.

Kino's Delicious.

Makoto y Neflyte platican afuera del restaurante, la joven de ojos verdes se encuentra recargada por fuera, en el lado de la puerta del copiloto del auto, mientras platica con Neflyte.

-Neflyte, eres un buen hombre, pero sabes que no te amo, tu mereces a una mujer que este dispuesta a amarte como tu lo mereces y esa no soy yo.- Dice Makoto que a pesar de todo le dolía lastimar al joven, pero sabia que era lo mejor.

-Makoto yo te amo, te prometo que me esforzare y lograre que me ames, hare que saques de tu corazón a ese estupido americano.- Trata de convencer Neflyte a la chica.

-No menciones a Andrew, el es un hombre que no vale nada y tampoco estoy interesada en tener una relación con el.

-Makoto por favor.- Suplica el joven.- Maldita perra desgraciada sino vuelves conmigo me encargare de desaparece de este mundo a tu estupido extranjero, tu dinero tiene que ser mío no de el.- Piensa el joven en silencio.

-Neflyte, no abra boda es mi ultima palabra. Y no te preocupes, cuando la gente me pregunte diré que fuiste tu quien termino conmigo, para que no te apenas.- Responde la joven.

De pronto el celular de Neflyte suena y lo contesta de mal modo.

-¿Qué quieres Malachite?.- Cuestiona.- Estoy ocupado con mi novia…esperame un poco.

Neflyte observa a Makoto y entonces habla:

-Makoto, me hablo Malachite, tiene algo que importante que decirme, tu sabe es de la agencia, sobre un cliente, voy al baño a hablar por teléfono, aquí afuera se escucha mucho ruido, ahora vuelvo.- Dice Neflyte a la chica.

-No te preocupes, ve.- Responde la joven.

Despues de que Neflyte desaparece de su vista, Makoto se siente mas tranquila. Aunque le duele lastimar los sentimientos del joven sabe que a la larga será lo mejor para los dos.

De pronto Makoto se da cuenta de que ha empezado a oscurecer y las estrella empiezan a salir en el firmamento.

-Porque no puedo amar al hombre correcto.- Piensa en silencio la muchacha de ojos verdes mientras mira hacia el cielo.

De pronto un auto negro se estaciona a un lado del auto de Neflyte, donde la joven se encuentra recargada, del cual para su sorpresa baja un hombre rubio de ojos azules.

-Mi amor, que coincidencia encontrarte afuera del restaurante.- Dice Andrew mientras baja del auto.- Pensé que tendría que entrar y pedir a uno de los empleados que me comunicara contigo.- Dice el joven.

-¿Qué haces aquí Andrew?.- Cuestiona la joven sintiendo que el corazón se le va a salir del pecho.- Fui muy clara esta mañana y no te quiero ver, no te quiero en mi vida.

Andrew se acerca a la joven y coloca sus brazos alredor de ella mientras acerca sus labio al oído de ella.

-Pues tus ojos me dicen que mientes, que te da gusto verme aquí y ahora.- Le susurra el joven al oído.- Te amo Makoto, dame una oportunidad, te juro que siempre te he amado y no te deje por falta de amor.

-No me interesa escucharte, además estoy comprometida con Neflyte Sanjoi y me voy a casar con el.- Responde la joven.

-Mentirosa, tu sabes que no te vas a casar con el, no me mientas, lo terminaste porque no lo amas.- Le dice Andrew mirándola a los ojo.

Makoto traga saliva, la asusta que Andrew sea capaz de adivinar sus sentimientos hacia el y que la quiera utilizar nuevamente para satisfacer sus deseos sexuales como ya lo había hecho en el pasado….

Hola!

Bien chicas, aquí esta el siguiente capitulo de esta historia de amor. Pero que metiche es Andrew ¿verdad?…Miren que yo personalmente pienso que revisar los mensajes ajenos del celular de una persona es de muy mal gusto y sin embargo termine haciendo que Andrew el galán de la historia se pusiera a leer los mensajes de Mako, acepto tomatazos por esto, no importa que bien los recibiré con gusto.

Ahora antes que nada les agradezco a todos los que se toman el tiempo de leer cada capitulo que publico.

MarinaQuino: Me da gusto que te hayas animado a dejarme un comentario, siempre es bueno saber lo que opinan los lectores sobre el trabajo que uno hace. Me da gusto que al igual que yo seas una Mako-fan, ahora ya se que las do compartimos algo y eso es ser fans de Mako. Espero que te guste el capitulo. Por cierto quería contactarte pero veo que no tienes cuenta en fanfictión, si gustas puedes mandarme tu email y te agrego. Esperare que me digas mas adelante que te parece este capitulo.

Yeyé-Kino: Chica, gracias por ser tan constante y dejarme tu comentario en cada capitulo, y pues si acertaste, suponías que el capitulo anterior era lemon y si que lo fue. Pero en fin tan pervertida eres tu por leerlo y yo por escribirlo, a mi también me encanto el lemon que leí en tu fic y espero pronto la continúes.

Nick-River: Amiga, que gusto me da haberte contactado por msn, eres una pervertida mas aparte de Ellie y yo, haha, gracias por haberme recomendado el poema, ya lo leí y me encanto, aparte que pude visualizar a Makoto porque el verde cómo tu dices es su color y me dio mas ideas para el cachondeo ajajá. Así las tendré bien contentas a ti y a Ellie que son unas pervertidas y claro yo también porque me encanta escribir ese tipo de escenas.

Ellie, Nick y yo nos iremos al infierno por pervertidas ajajá….¿Quién nos quiere acompañar?…

Bien chicas, mucha gracias por sus comentarios en el capitulo anterior y también al resto de lectores. Por ultimo y antes de irme quiero hacer una aclaracion en cuanto al titulo de este capitulo. Se que este es un fic perteneciente al fandom en español, el titulo de este capitulo como veran esta titulado como "pink roses", que significa rosas rosas en español, en un principio pense en ponerlo asi, pero no me gusta como suena.

Tengan buen fin de semana.

Atte.:

Mademoiselle Rousseau.