Capítulo 14: La boda de...

Nota: Los personajes son de Masami Kurumada yo solo hice una historia con sus personajes. Yo quiero agradecer a las personas que me comentan y ¡espero que agreguen esta historia a sus favoritas y que las sigan!

Ya pasaron 3 años, tres hermosos años, para Shun llenos de besos, abrazos, entrenamientos, y sobre todo amor.

Amaneció en un día muy despejado, ninguna nube en el cielo azul, el sol brillaba como siempre, un amarillo que iluminaba cada rincón de la mansión Kido.

Era un día muy especial, ese día era el cumpleaños de Shunrei.

Todos se despertaron como eso de las 9:00 a.m. para desayunar, pero para sorpresa de todos, Shiryu estaba en la cocina, aunque ayudando a Shunrei, pero el casi nunca le gustaba estar en una cocina.

El picaba la verdura que hiciera falta, para un caldo de pollo para Mei, que jamás se había enfermado de resfriado pero el día anterior...

Flash back

Era un día nublado y frío, Hyoga salió al patio trasero a realizar algunas de sus técnicas, un grito despertó a Mei

¡Polvo de diamantes!

El vidrio se cubrió de pequeños cristales tan finos y muy peculiares.

Ella se cambió, se puso un vestido casual, uno blanco que le llegaba a la rodilla, unos zapatos blancos y bajó.

Llegó a la puerta del patio y poco a poco el hielo, donde ella pasaba se derretía lentamente.

- Impresionante - dijo el rubio

- Oh, lo siento, mi cosmo suele no dejar que mi temperatura corporal baje o suba rápidamente. - dijo ella mientras observaba el piso, estaba verde por el pasto que se encontraba rodeado de nieve blanca.- Jamás he sentido la nieve caer en mí, ni su frío que hace temblar a muchos - dijo Mei mientras formaba un copo de nieve en su mano. Hyoga la observaba con cierta curiosidad. -¿Raro no? Producir hielo sin poder sentirlo en ti- dijo mientras cerraba el puño y la nieve desaparecía.

-¿Ya intentaste dejar de pensar en cosas cálidas, e intentar pensar más fríamente? Tal vez eso te ayude- dijo Hyoga

-Está bien.- Apagó su cosmo e intentó dejar de pensar en el amor e intentó pensar en su padre, Ares, a quien no conocía pero sabia lo frío que podía llegar a ser, y al instante un copo de nieve tocó su nariz

Con la poca nieve que había, se divertía mucho.

-¡polvo de diamante!- ese grito interrumpió el silencio

-¿Qué significa eso? - preguntó Mei, mientras se sentaba en la fría nieve.

-Pues es una de mis técnicas, todos tenemos distintas, pues no todos tuvimos el mismo maestro. Esta técnica lleva este nombre porque en Siberia, mi lugar de entrenamiento, cuando había una tormenta de este tipo, eran como diamantes que lastimaban la piel.- dijo el caballero.- ¿Quieres ver mi técnica especial?

Mei asintió muy interesada pues quería sentir el frío en su piel.

-¡Ejecución de aurora!-lanzó su ataque al cielo, para no lastimar a nadie.

De repente el jardin estaba repleto de nieve, muy fría, Mei no se congeló porque como diosa, ni el cero absoluto la congela

- Wow, es tan hermosa, es curioso cómo sale el símbolo de acuario, y lo que es más curioso es que yo soy acuario.- un estornudo interrumpió la plática. Mei se disculpó y se metió a la casa e intentó arder su cosmo para calentarse, se metió a bañar y estaba en el sillón estornudando y haciendo flores para distraerse, en lo que Shun llegaba, porque salió a ver a June y Jabu, pues él quería proteger a su amiga, por eso fue a amenazar por diezmilecima vez al caballero.

Fin del flash back

Terminaron el caldo, quedo exquisito, sirvieron en un plato hondo y se lo subieron a la enferma. Todos se sentaron para disfrutar el rico caldito mientras Shun bajaba las escaleras y se sentaba.

Terminaron de comer y una voz interrumpió el silencio.

— buenos días. Tengo misiones para ustedes.— dijo Saori mientras entraba al comedor.

— ¿Qué? Pero hoy es…— un codazo en su brazo calló al joven Seiya, el golpe proveniente de Shiryu.

— Yo iré, hace mucho que no salgó y pues quiero estirar un poco las piernas — todos lo miraron con una cara de desconcierto pues hoy era un día tan especial…

— Muy bien Shiryu, tu irás, Shunrei sube a preparar sus maletas, que parte en una hora — Shunrei asintió, mientras una pequeña lágrima se asomaba en su rostro, subió y se perdió de vista.

— Estás loca Saori, ya hiciste llorar a la pobre Shunrei, hoy que es su cumpleaños — dijo Hyoga

— Por eso— dijo Saori — Shiryu y yo junto con Mei tenemos un plan, pero si siguen metiendo sus narices donde no les corresponde, van a conocerme enfadada, y estar encerrado en Cocytos les parecerá un paraíso, así que ya saben… - dijo viendo a Seiya, que tenía fama de ser bocón y un poco chismoso.

Shun vio a Saori con ojos de "¿Qué es? ¿Cómo sabes o eres parte del plan? " pero ella lo ignoró, confiaba plenamente en el pero… él era malísimo para mentir y si Shunrei le preguntaba de seguro de soltaba toda la sopa.

Hyoga observaba todo y dijo entre risas, pues le causaba gracia ver como intentaban ocultar su plan

— Hey, Shiryu, ¿puedo llevar a Flare? — el caballero de dragón, actualmente libra, asintió

— ¿A dónde? ¿Por qué no me dicen nada? Yo quiero saber… — dijo el joven de sagitario con una cara de perrito triste.

— Seiya, si yo te dijera todos mis planes, no sería la diosa de la estrategia — todos asintieron con la cabeza, pues Seiya solía arruinar fiestas sorpresas con cualquier tipo de comentario.

— está bien me callare, pero si prometen que me tocará el pedazo de pastel más grande. Bueno me paso a retirar, tengo que ir con Miho, se a sentido mal y pues… ¿nos vemos en…?

— en los 5 picos, espero que puedas llegar a tiempo, pues sueles llegar hasta que se te hincha la gana— dijo un poco serio Shiryu

— hay estaré, espero no tardar mucho— cuando termino su oración, cerró la puerta mientras que Ikki entraba.

— Nos vemos Burro con alas — dijo Ikki

— hasta pronto… ¡rayos! No se me ocurre nada, pero cuando vuelva… — dijo Seiya mientras se iba quejándose, dejándole al Fénix, o al actual Leo una sonrisa de satisfacción.

— Bueno, ¿donde nos vamos a ir este año? — dijo Ikki mientras se sentaba y agarraba un trozo de bolillo.

— Hermano, ¿Donde andubiste toda la noche? Me prometiste que me ayudarías con la adaptación de mi armadura, para ponerle las cadenas pero no llegaste. Kiki se enojó mucho, pues llegó puntual y ni señales de ti— dijo Shun viéndolo con esos ojos tan penetrantes que te transmiten cualquier sentimiento, ya era sabido que ninguna persona podía resistir la mirada de el, salvo Mei, ella lo miraba a los ojos, si le transmitía sentimientos, pero no tanto al nivel de creerle todo.

— Pues por ahí

— ¿Sabes qué no es normal desaparecer 2 días sin aviso verdad? — dijo una voz duramente

— Perdón papá Hyoga - dijo sarcásticamente Ikki al rubio que solo se limitó a enchuecar sus ojos azules.

— Bueno, el plan es el siguiente — dijo Saori mientras que todos se acercaban para eschuchar mejor — Hyoga, tu llegarás a los 5 picos con el pastel, uno de zarzamora con queso. Shun, mmm... Tu... Vas a ir a buscar ropa para Shunrei, para la ocasión y yo te recomiendo que ya te vayas.

Dijo mientras señalaba una puerta. Shun salió, sin reclamo, pues conocía a la perfección el motivo por el cual lo corrían de la sala.

— Ikki, tu... Bueno lo que quieras pues después de todo, jamás me haces caso.

— En eso tienes razón, soy impredecible - dijo mientras sacaba el pecho y estiraba el cuello, una pose de un hombre triunfador

— Pues... Yo también me voy, aquí solo se van a quedar Shunrei y Mei

— Pues nos vemos en los 5 picos...

Bajaba las escaleras Shunrei, sus ojos tenían un leve color rojizo, eso la delataba, había estado llorando.

— Ten, tus maletas, cuídate Shiryu, tu eres mi vida y si te pasara algo yo no se que haría sin ti - dijo mientras Shiryu se a cercaba por sus maletas y la abrazaba.

— No te preocupes, mejor cuida a Mei que parece que empeora en vez de mejorar

— Esta bien, llega para cenar ¿ok?

— Cuenta con eso— le dio un beso en la mejilla, tomó sus maletas y se fue.

Nadie quedaba en la casa, solo ella y Mei, ni Tatsumi que era un entrometido se encontraba, pues unas vacaciones con todo pagado a Hawai nadie lo desaprovecharía.

Shunrei subió a la habitación de Mei, en busca de consuelo, pues ella lo único que quería de regalo era tener a Shiryu a su lado

— ¿Por qué?

— ¿Por qué que?— dijo confundida Mei

- ¿Por qué los dioses son tan crueles y no piensan en el daño que hacen sus acciones? — tal vez a Shunrei se le había olvidado que Mei era una diosa o tal vez no...

— No somos crueles, solo ponemos en una balanza nuestras prioridades. Tal vez suene feo pero es, para mi, perder mi vida a ver sufrir al mundo y si solo tengo que sacrificar a una persona a cambio de salvar millones, es un gran trato, claro, si no hay otra alternativa

— Pero hoy es mi...

— Lo se — un estornudo interrumpió la oración — pero siempre hay un mañana.

— No si alguien muere...

— Querida Shunrei, la muerte solo es una transformación que los seres humanos tendremos en algún momento de la vida

— ¿Por qué reencarnan en seres humanos ordinarios, mortales, pudiendo tener todos los beneficios de estar en el Olimpo?

— Fácil, porque ser un ser humano puede ser el peor de los castigos o el mejor de los regalos, dependiendo como la quieras ver tu. Es triste ver como gente que amas muere pero eso es parte de la vida. La tristeza, odio, amor, coraje, valentia, entre otros son los sentimientos que nosotros (en el caso de Athena y mío) son cosas que solo viviendolas puedes disfrutarlas al 100 y si me disculpas quiero dormir.

Shunrei se levantó y dejó sola a Mei. Se fue a su recamara y empezó a leer un libro titulado "Los viajes de Gulliver" que era una joya literaria del milenio.

Pasó un largo tiempo cuando dio la hora. Mei tosió como nunca, y exageraba como actriz de telenovela

— Ve a traerme algo

— Tendría que ir a los 5 picos, ahí hay de todo tipo de hierbas para tu mal

— ¿Y qué esperas? — dijo como niña mimada Mei

Shunrei hizo una maleta muy pequeña por si se le hacía tarde o algo así. Salió de la mansión subiéndose a una camioneta roja y partió.

Mientras tanto Mei se paraba, se quitó su pijama rosa pastel y se cambió por un vestido negro, uno ajustado junto con sus zapatillas del mismo color. Se peinó, se terminó de asear y salió en un carro deportivo color negro.

En el camino Shunrei pensaba " De los cientos de días que tiene el año, este día se le ocurre a Saori darle una misión a Shiryu". Bajó del carro al llegar al pueblo, suspiró al ver el camino para llegar a los 5 picos y empezó su recorrido.

Mei llegó detrás de ella prácticamente, en su rostro no había señal alguna de el resfriado.

Shunrei entró a su humilde morada y encendió una luz.

Vio a Shiryu ahí, sentado y... ¿¡Pero cómo!? Si se suponía que estaba en una importante encomienda de su Diosa.

Shiryu la abrazó y le dijo al oído

— Feliz cumpleaños.

La cara de Shunrei quedó atónita, detrás de ella estaba Shun con una caja de regalo, Hyoga el cual sostenía 2 libros. De un cuarto salió Saori gritando, con un pastel en las manos ¡feliz cumpleaños!

Oh, no lo podía creer, su mente apenas podía procesar lo que había oído. Estaban ahí felicitándola cuando hace un par de momentos estaban arruinándole su día.

Hyoga se acerco, de su mano estaba Flare.

— Ten Shunrei, Shiryu me ha hablado de tu amor por el arte culinario y me pase todo un mes preguntando todas las recetas clásicas de Rusia y te hice este recetario - le dio un abrazo y le extendió el libro y esta lo agarró

— oh, pero que coincidencia— dijo la rubia — yo me he dedicado a buscar en la biblioteca de Hilda el recetario. Tiene como titulo "101 recetas para eventos especiales", tiene recetas de Asgard así que te lo traje - le dio el libro y también un gran abrazo.

— Si tan solo estuviera aquí Mei...

— Aquí estoy— dijo Mei mientras abría la puerta.

— También yo— dijo Seiya asomando la cabeza junto con Miho.

— O ¿pero que... Les pasa?

— Pues...— Dijo Saori — planeamos todo estoy yo, Shiryu y Mei. Ella te entretenía mientras nosotros te esperábamos aquí para tu fiesta sorpresa

— ¿ Entonces no estabas enferma?— dijo Shunrei viendo a Harmonía

— No, pero me encantó fingir que si, jamás me sentí más consentida

— Uff... Creí que tenia que pagarte el doctor, Mei

— Hay Hyoga como si no me conocieran, cuando me lo propongo soy toda una loquilla

— Ya habrá tiempo de explicaciones, bueno habré nuestro regalo— Dijo Shun estirando una caja. Ella lo abrió y sacó un hermoso collar con adornos de oro y en medio una hermosa flor de loto.

— Shunrei — dijo Shiryu mientras esta observaba su collar — ¿Te casarías conmigo?

Quedo atónita...

— claro que si, si si y mil veces si

Lo abrazó y cuando por fin se separaron le puso un anillo hermoso

— Te lo dije — dijo Seiya a Miho — nosotros...

— ¿Nosotros? — Dijo Miho viendo a Seiya

— Bueno, Miho con un poco de mi ayuda, bordamos y confeccionamos tu vestido de bodas. Ten espero que lo uses.

Lo sacó de la bolsa y era un vestido blanco con hermoso bordados en forma de flores. Parecía de princesa.

— Ya llegó Ikki — interrumpió mientras abría la puerta— ten mi regalo Shunrei, espero que te guste

Era un broche en forma de flor, una rosa color azul

— Sabia que hoy era el día que mi querida lagartija escupe fuego se animaría a pedirte matrimonio así que te traje algo azul, espero que te agrade

Shunrei lo observo, y notó como casi toda su boda se organizaba por si sola

— Yo — dijo Saori— te daré el pastel y te organizaré y pagaré toda tu boda y sin reclamos porque todo el tiempo y las innumerables veces que Shiryu me salvó la vida no se las he pagado ni podré con todo el dinero del mundo.

Shunrei sonrió y besó a Shiryu. Se sentaron en la mesa y comieron pastel y unos ricos tacos que compró Ikki en el camino.


Pasaron los días, hasta llegar el día de su boda.

Shunrei se estaba cambiando, con todas de la casa ayudándola. Todas reunidas; Miho, Saori, Hilda, Flare, Shaina, Marín, June, Mei y por supuesto una que otra aprendiz de amazona.

Iba caminando con el vestido de Miho, vio a Shiryu con un traje perfectamente blanco, una camisa blanca y una corbata verde. En el recorrido varios floreros de color verde con rosas blancas como adorno.

Termino la ceremonia, a la cual solo asistió la orden dorada y uno que otro caballero y aprendiz. Pasaron a comer a un patio que estaba enorme, ubicada en la mansión, pasaron a la mesa que estaba enorme, que tenia un banquete exquisito: pavo, pescado, ensalada de manzana, pierna, camarones, eran unas de las cosas que estaban servidas. Peo aquella mesa parecía mas bien una mesa de debate.

— ... No las amazonas somos más ágiles— dijo Shaina

— ¡Mentira! Somos los caballeros, no por nada tenemos las armaduras divinas — dijo Ikki

— Si fuera así, Marín no sería la patriarca

— ¡Basta!— dijo Mei— ya hay que comer para después seguir con al baile y si, las mujeres somos mejores en todo, hasta entre los dioses

Las mujeres presentes rieron, pues un ejemplo era Athena, al derrotar a los dioses varones.

Cuando finalizaron de comer empezó un vals, era hermoso, todos bailaban. Termino la canción y Mei levantó su copa, con un fino vino tinto

— Quiero brindar por los novios y que sean felices por siempre

Todos respondieron con un salud y Mei pasó al centro y empezó a decir

— bueno, quiero cantar para los novios, esta canción que tiene como título "amor inmortal"— en seguida empezó la pista, que era solo el sonido del piano.

¿Acaso existirá un amor inmortal?

Por el mundo estará y lo voy a encontrar.

Mis lágrimas son una canción,

tan dentro de mi llevo el dolor, él robó mi corazón.

¿Que puedo hacer para cambiar esta oscuridad?

Creer en mí ir mas allá, de la adversidad.

Aún puedo sentir como si estuviera aquí,

por el mundo olvidará, nuestro amor que era inmortal.

Cuando tuvo que marchar, se llevó mi corazón

no lo puedo olvidar, su recuerdo es mi dolor.

No acepto que ya no esté,

por el mundo lo he de encontrar

mis sueños me llevarán a mi amor inmortal.

Su niñez fácil no fue pues muy solo él creció,

a la luna le pidió que calmara su dolor.

El destino lo traerá,

muy pronto a mi mundo él volverá.

Sé que en mi piensa donde sea que esté,

Esto es mas fuerte porque es amor inmortal.

Shunrei lloró, pues esa canción era simplemente la descripción de su vida y de su amor por Shiryu que para ella era la luz de sus ojos.

— Espero que les haya agradado — dijo Mei mientras tomaba asiento. Observo que varios se limpiaban las lágrimas que les sacaba esa canción tan emotiva para todos.

— ¿Crees que fue una buena elección, Shun?

— Si, la mejor canción que pudiste haber cantado amor?— contestó el joven virgo mientras pasaba su mano sobre el hombro de su amada.

Todo termino, pero a altas horas de la noche, así que Saori decidió que esa noche que quedaban a dormir en la mansión todos y que mañana regresaban a sus respectivos lugares.

Por ello, Mei y Shun durmieron juntos, abrazados, ella mirando para la pared y el rodeando la cintura de ella observando su cabello y respirando su aroma a rosas...

Nota: pues ya saben espero sus comentarios sobre el capitulo y que sea de su agrado los quiero mucho :D XD :) ;) :*