Capítulo 13

Narumi al encontrarse con el joven que veía siempre en sus sueños sintió la obligación de hablarle y preguntarle un sinfín de cosas, pero Gaara no estaba dispuesto a ir con ella, el pelirrojo no contaba con que la rubia fuese tan insistente

Es urgente necesito preguntarte por qué es que te veo en mis sueños…hum…es por eso que quiero que hable… –Narumi fue interrumpida por el pelirrojo.

No me interesa estamos aquí para los exámenes. No vinimos a hacer amigos.

Eso se nota por tu cara de limón, pero eso no es relevante vamos te invito a comer ramen así que por favor escúchame. –decía la rubia mientras tironeaba del brazo de Gaara, este ante el insulto de Narumi se soltó y se alejó de los jóvenes genins.

Narumi comenzó a expulsar un poco del chakra del Kyubi involuntariamente llamando l atención de sus compañeros y del son genin de Suna. Sus ojos se tornaron color rojo sangre y sus marcas se volvieron más pronunciadas, una vez que logro el efecto que estaba buscando, llamar en especial la atención del pelirrojo, prosiguió:

Entonces dime que les prometió ese sujeto a cambio de aliarse para atacarnos.

No sabía que decir, hasta que esas palabras salieron de su boca de forma involuntaria. Por la expresión de la rubia se veía que estaba en un estado de confusión. Si bien no quería decir nada imprudente frente a todos, para no ocasionar ningún tipo de rumor extraño o ser la responsable de propagar el pánico en los aldeanos, no podía seguir manteniendo esa carga por más tiempo. Simplemente las palabras salieron sin siquiera haberlas pensado.

Todas esas preocupaciones que la estaban atormentando quedaron de lado cuando vio la expresión en los rostros de los genin de Suna.

Ninguno podía creer lo que acababa de decir la persona que consideraban la más ingenua de todas.

Por la expresión en sus rostros puedo suponer que tengo razón. –dijo mientras se acercaba mas a los hermanos de la arena.

Ángel, solo estamos aquí para los exámenes, no planeamos hacer nada malo durante nuestra estancia. –se apresuro a decir Kankurō esperando así lograr apaciguar a la rubia, quien comenzaba a tenerle miedo por alguna razón que desconocía.

Ya veo, entonces esas reuniones que mantuvieron sus líderes con un criminal muy peligroso de esta aldea son solo alucinaciones mías y como no tengo pruebas para demostrar nada, supongo que deberé tomarme mi medicina para dejar de ver ratones con ropa y conejos rosados. –Narumi no estaba muy acostumbrada a utilizar el sarcasmo por lo que no sabía cómo medirse.

Naruto ya basta, estas avergonzando a la aldea. –dijo Sakura mientras trataba de llevarse a la rubia, ya que conociendo su carácter era más que seguro que comenzaría una pelea con esos tres ninjas.

Tsk… como sea. –refunfuño mientras volvía a centras su mirada en los hermanos. –Déjenme decirles algo: lo que ese sujeto les haya prometido no lo cumplirá y los traicionara sin dudar, pero si aun así sabiendo lo que les ocurrirá y deciden iniciar una guerra, tengan por seguro que me convertiré en su peor pesadilla.

Las palabras de Narumi provocaron que algo en lo profundo de Gaara se asemejaban a lo que Shukaku provocaba en el. Terror. Solo pudo sostenerle la mirada a la rubia, que en un momento era la de un demonio y un segundo después volvía a verse ese brillo travieso en sus ojos azules.

Espero que nos llevemos bien a pesar de que seremos rivales durante los exámenes. –dijo mientras se marchaba junto a sus compañeros. –y Gaara espero que la próxima vez si aceptes ir a Ichiraku, preparan el mejor ramen del mundo. –se despidió tranquilamente, como si no hubiese ocurrido nada.

Pasada la conmoción inicial, tanto Sasuke como Sakura estaban llenos de preguntas, Narumi o en este caso Naruto no era del tipo que hablara fácilmente de sus problemas, preocupaciones o de algún tema que requiera seriedad. En ese aspecto era una persona cerrada.

Cansado de tanto misterio Sasuke se detuvo seguido de Sakura, Narumi al ver la expresión seria de sus compañeros pregunto si todo iba bien, iba a seguir caminando hasta que sintió que Sasuke le pregunto algo que sabía que tarde o temprano preguntaría.

Naruto ¿qué es lo que dijiste sobre que van a atacar la aldea? –Pregunto Sasuke intrigado por las declaraciones de la rubia.

Realmente no lo sé, pero últimamente tengo muchos sueños raros. –dando una respuesta vaga a la pregunta mientras se rascaba la mejilla y desviaba la mirada hacia otro lado.

Así que ya llegaste a esa edad mi querido. –Narumi sintió escalofríos cuando escucho la voz de una chica mientras la abrazaba por la espalda provocándole irritación. Solo había una persona que la llamaba "Querido" y la abrazaba de esa forma.

Hinata suéltame me rompes. –decía Narumi mientras trataba de zafarse del agarre de la recién llegada.

Vamos querido dime lo que deseas y lo cumpliré.

Deseo que me dejes respirar al menos… veo a mis padres al final del túnel. –balbuceo antes de desmayarse por la falta de oxigeno.

¡Mi querido que ocurrente! –sonreía mientras aplicaba más fuerza a su agarre provocándole a la rubia dificultad para respirar y por consiguiente pérdida del conocimiento. –Debes estar muy cansado te quedaste dormido en mis brazos. –decía Hinata mientras arrastraba a la rubia ya inconsciente y la acomodaba en sus brazos.

Hinata, creo que Naruto está inconsciente, deberías dejarlo respirar. –dijo Sakura preocupada por su compañero.

Está bien, está bien, lo dejare respirar. Aguafiestas. –protesto mientras con la ayuda de Sasuke depositaban a la rubia en una banca para que descansase.

Sasuke se quedó unos instantes contemplando a la rubia mientras dormía en la banca. Hinata ya sospechaba del interés del Uchiha hacia su "querido" lo que le provocaba mucho enojo e impotencia al saber que no podría ganarle.

Puedes irte Hyūga, me quedare con este idiota hasta que despierte. –dijo Sasuke mientras se sentaba en la banca y observaba como el rostro de Hinata se contraía. –Sakura necesito que vayas a nuestro campo de entrenamiento y notifiques a Kakashi que llegaremos un poco tarde al entrenamiento de hoy.

No te preocupes yo me encargo, aunque tratados del sensei es más probable que ustedes lleguen antes que él.

En cuanto Sakura se alejo, Hinata aprovecho para encarar a Sasuke. No quería bajo ninguna circunstancia dejar a la persona que amaba con el Uchiha y por sobre todas las cosas no quería perderla. Por lo que comenzó a atacarlo de forma verbal, buscando herir su orgullo.

No creas que te dejare solo con mi "Querido", ¿crees que no me he dado cuenta como lo miras?

No sé de qué estás hablando Hyūga. –respondió, sabía perfectamente a lo que se refería Hinata, pero aun estaba en negación, se rehusaba a aceptar el hecho de que se sentía atraído por "un chico".

Así que fingirás ignorancia. Eso es lo que siempre odie de ti Uchiha, te crees superior a todos. Crees que por ser el ultimo de tu clan puedes tomar lo que quieras sin importante las otras personas, solo que esta vez no pienso dejarte que me quites a Nar… – Hinata guardo silencio cuando vio que Narumi estaba despertando.

Hinata…Sasuke ¿Qué sucedió? ¿Acaso estaban peleando? –pregunto mientras se aclaraba la garganta.

Nada querido no tienes que preocuparte de nada, Sasuke ya se iba así que… ¿Qué te parece si tenemos una cita?

Paso, hoy tenemos entrenamiento así que tendrá que ser para otra ocasión. –dijo mientras se incorporaba de la banca y caminaba junto con Sasuke hacia el campo de entrenamiento. –Nos vemos y cuídate. –se despidió, dejando a una Hinata muy molesta por la intromisión del Uchiha.

Las siluetas de Narumi y Sasuke ya habían desaparecido, pero aun así Hinata mantenía la vista fija en la dirección que habían tomado. No podía evitar sentir tristeza al ver como la persona que amaba se alejaba más y más de ellas sin que pudiera hacer algo para evitarlo. La voz ruidosa de su compañero la saco de sus pensamientos, no se preocupo en tratar de ocultar su malestar emocional de sus compañeros de equipo. El primero en preguntar fue Shino que al ver la expresión de su compañera podía deducir que había estado discutiendo con alguien.

¿Te encuentras bien? –pregunto mientras la observaba de tras de sus gafas oscuras.

No es nada, solo tuve un intercambio de opiniones con alguien desagradable.

Ah…con Sasuke ¿Y por que pelearon? –pregunto curioso esta vez Kiba.

¿Sucedió algo? –insistió Shino al ver la expresión de la chica al escuchar el nombre del Uchiha.

No es nada Shino…es solo que él trata de robarme algo muy preciado y no sé cómo evitarlo. –respondió dejando confundido al muchacho.

Una vez que, Narumi y Sasuke, llegaron a al campo de entrenamiento se encontraron con Sakura entrenando sola, practicaba lanzamientos de kunais. Cuando ella se percató de la llegada de sus compañeros se detuvo para avisar que Kakashi se encontraba en una reunión muy importante y que había dejado instrucciones para el entrenamiento de ese día. Dado el mensaje los genins comenzaron con su entrenamiento, Narumi se dedicó a ayudar a Sakura a practicar su taijutsu, mientras Sasuke entrenaba solo y observaba de vez en cuando a la rubia sin que esta le prestase atención.

Sasuke seguía pensaba en lo que le dijo la Hyūga, sabía que ella tenía razón en cuanto al interés que tenía hacia su compañero, pero él se negaba a reconocerlo. Si bien, para él, su compañero parecía una chica, no cambiaba el hecho de que fuera un chico. Alguien de su mismo sexo. Siempre se imaginaba como serían las cosas si "Naruto" fuese una chica. Su martirio no sería tan duro.

Las cosas para él serían más fáciles. Tal vez. –Si tan solo fueras una chica –ese pensamiento siempre estaba presente, pero sabía que con pensarlo no iba a cambiar nada, a pesar de que muy dentro de él sabía que si seguía negando sus sentimientos tarde o temprano lo iba a lamentar.

El entrenamiento llego a su fin cuando el compañero de apartamento de Narumi apareció en el lugar cargando una gran canasta en la que llevaba el almuerzo. Haku se acerco a los chicos con mucha naturalidad, sonrió al ver el rostro ruborizado de Narumi.

Buenos días, Sakura, Sasuke. –saludo mientras observaba como el muchacho lo veía con mucho recelo haciéndolo sentir incomodo.

Haku, ¿Qué haces aquí? –pregunto la rubia mientras se acercaba un poco al joven.

Como te fuiste sin desayunar temí que pudieras sufrir una baja de presión a causa del hambre.

No tenías que preocuparte, te dije que comería algo en el camino.

Pregunte por ti en la mañana y la señorita Ayame me respondió que no te vieron desde ayer así que para asegurarme de que comieras algo te prepare un obento, por supuesto traje suficiente para todos. –dijo mientras tendía un mantel en el suelo y acomodaba las cajas de los almuerzos. –Listo, asegúrate de comer bien.

Está bien, eso hare. –respondió la rubia mientras se quitaba las sandalias para sentarse sobre el mantel.

¿Por qué no te quedas a comer con nosotros? –dijo Sakura imitando a la rubia. –a pesar de que ya llevas dos meses viviendo aquí no hemos tenido la oportunidad de conocerte bien. –decía expectante a la espera de la respuesta del joven.

Haku miro a Narumi esperando alguna respuesta y esta aun sonrojada asintió con la cabeza indicándole que se quedara. Él acepto la invitación de Sakura mientras comían los cuatro juntos Sakura no paraba de preguntarle cosas a Haku.

Dime Haku ¿cómo es vivir con el despreocupado de Naruto? –Fue la primera pregunta que hizo sobre la convivencia de esos dos.

Bueno tiene la mala costumbre de irse a la cama y despertar en lugares diferentes, también es muy divertida su cara cuando se está despertando. –dijo entre risitas.

¿Seguro de que no eres una chica? –pregunto curiosa mientras observaba el rostro del muchacho y la postura que tenía en ese momento.

Soy un chico. –respondió el joven mientras un pequeño tic aparecía en su ojo y contenía las ganas de golpear a la chica.

Lo siento, no quería ofender pensé… –se disculpo apenada mientras los colores subían a su rostro.

No te preocupes por eso, hasta Naruto me confundió con una, además no fue intencional. –dijo mostrando una sincera sonrisa. –coqueto –pensó Narumi mientras veía al joven de reojo.

Siguieron charlando de trivialidades mientras llevaban a cabo el almuerzo, el único que se mantenía al margen de todo ello era Sasuke. Y se debía a que la relación que se veía que había entre la rubia y el extranjero no era algo que le agrádese. La conversación fluía de forma natural, siempre era Sakura la que le preguntaba a Haku, hasta que se aventuro a un terreno donde nadie espero que entrara.

Por cierto, Naruto… ¿Cómo te hiciste esas marcas moradas en el cuello? – pregunto al ver como su compañero veía las marcas del cuello de la rubia. Esta pregunta la tomo desprevenida provocando que se ahogara con el té que estaba bebiendo. La reacción de Narumi al escuchar la pregunta, que le hizo Sakura, provoco que se encendieran varias alarmas en sus compañeros. Sobre todo en Sasuke, que agradecía mentalmente a Sakura por formular dicha pregunta.

Narumi no sabía que responder, había pensado en utilizar como excusa que fue atacado por los mosquitos, pero aun no era verano, y tampoco había llovido en los últimos días para provocar la aparición de estos insectos.

¿Y bien? ¿Cómo te lastimaste? –pregunto esta vez Sasuke. Narumi comenzó a ponerse aun más nerviosa debido a la mirada de sus compañeros, se giro para ver al responsable y este le sonrió dándole a entender que no tendría más opción que decir la verdad.

Respiro hondo, para calmar su acelerado pulso, conto hasta diez y cuando finalmente iba a articular algunas palabras, como si se tratase de un milagro llego la cuidadora de Narumi, que al retirarse la máscara podía verse un semblante serio en su rostro preocupando a Narumi.

¿Sucedió algo señorita Yūgao? –pregunto Narumi preocupada ya que no era algo normal que la fuese a buscar y mas con su uniforme anbu.

El hokage ordena verte ahora, Narumi. –su voz sonaba preocupada.

Continuara…