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¡Si lo pude hacer!
¡Qué emocionada que estoy de poder dejarles el día jueves la actualización de este fic!
¡Empezamos la segunda mitad de este fic!
¿Están listos?
Abajo como siempre, mi rinconcito con muchas cosas a acotar.
¡Preparen el oxigeno (?)!
Beteado por Princessqueen
Palabras: 4549
«Cuando la verdad sale a la luz, necesitamos muchas respuestas.»
Viaje de Sanación
VIII
"Revelaciones"
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Tikki seguía a Marinette, quien corriendo por las calles de Lago di Como, avanzaba en dirección al lago.
La Kwami no entendía nada y de pronto, su portadora se puso de pie, tomó el centro de la manzana que había estado comiendo y salió de la casa. Algo había descubierto pero, por alguna extraña razón, no le decía el porqué.
Marinette llegó a la ribera del lago, juntó agua en un vaso que llevaba y luego colocó un par de semillas de su manzana en el agua.
El agua era el elemento que da vida.
Las semillas eran las cápsulas que contienen la vida.
Las cápsulas inmortales, eran las semillas de una manzana.
Aquella formula decía que cualquier Kwami que bebiera una infusión con agua y semillas rompería el hechizo. ¿Por qué algo tan simple era la respuesta de aquel sello?
Confundida, miró a Tikki que la observaba expectante.
—¿Te gusta el agua saboreada con semillas? —ante la pregunta, la pequeña roja miró a su elegida, muy confundida.
—No lo sé, aunque en varias ocasiones le acepté el té a Wayzz. Los Kwamis no solemos tener sed —Marinette la miró, comprendiendo el asunto. Por eso era una infusión, el método para romper ese sello.
Con el agua y las semillas de la manzana juntos, Marinette volvió hacia la casa a hervir ambas cosas para que Tikki se las tomara.
Puso la taza humeante frente a su Kwami, intrigada. El olor a manzana era fuerte, así que no tendría que saber mal… o eso esperaba.
—Confío en ti —dijo la Kwami, tomando una cucharita de aquella rara infusión. Lo saboreó y bebió en su totalidad. Marinette la observó expectante pero no parecía suceder nada—. Bien, ahora puedes explicarme, ¿de qué era…? —pero no pudo terminar de hablar, al ir adormilándose.
—¿Tikki? —el pánico de Marinette se reflejó en sus ojos celestes al ver como la pequeña de motas negras caía cual pluma sobre la mesa— ¡Tikki! —la tomó en sus manos y una fuerte luz las cubrió a ambas— ¡Tikki! —volvió a gritar desesperada pero su Kwami no reaccionaba.
Con la Kwami entre sus manos, subió a su habitación, la acostó en la cama y tomó el Grimorio buscando la información de Tikki.
…
Adrien llegó junto con Nino a la casa del maestro Fu. Cuando fueron recibidos por el hombre mayor, el moreno se despidió de su mejor amigo, dejándolos a solas.
—Pasa, Chat Noir —le indicó la mesa donde había dos tazas humeantes, antes de extender sus manos para que le pasara a Plagg.
—Parece que me hubiera estado esperando —comentó, mientras dejaba a Plagg junto al maestro.
—Tenía que llegar este día —y antes de que pudiera decir algo, un Kwami en tono lila apareció frente al rubio, con mucha vergüenza.
—Buenos noches, joven maestro —Adrien observó al pequeño, intrigado por su forma de mariposa y pudo comprender de quien se trataba—. Soy Nooroo.
—Hola —lo saludó, desviando la mirada hacia lo que Fu hacía con su compañero. Plagg fue acostado sobre la cama del anciano, quien empezó a mover sus manos sobre él, como si estuviera transmitiéndole energía— Plagg… —susurró.
— Él estará bien —comentó Nooroo—. Solo fue liberado el sello que él y Tikki tenían.
—Wayzz también me dijo lo mismo —comentó Adrien—. ¿Qué sello rompió Marinette? ¿Realmente me mintió y no fue a buscar su sanación emocional?
—En parte es verdad —Fu rompió su concentración y sonrió al ver como el Kwami negro parecía más dormido que desmayado en esos momentos—. Marinette se fue para calmar la desesperación de su alma, pero a terminar su trabajo como Ladybug, también.
—¿A qué se refiere? ¿No recuperó ambos Miraculous?
—Lo hizo —afirmó con la cabeza el anciano, juntando sus manos en la espalda—. Pero, cuando los perdí hace muchos años atrás, uno de ellos se dañó de gravedad —le indicó el cojín en el suelo para que el joven se sentara y luego se sentó él—. Escúchame atentamente, Adrien, porque esto que te voy a contar no es algo fácil de asimilar —el rubio afirmó—. Hace años atrás, existía una orden de guardianes de los Miraculous en China. Nosotros éramos instruidos para evitar que las joyas mágicas cayeran en manos de gente inescrupulosa. Sin embargo, hubo un accidente en el templo, un gran incendio. Mi profesor tomó el Grimorio, un libro que detalla cada don y peculiaridad de estas joyas y la caja de los miraculous, y me las pasó, ayudándome a escapar del incendio, pereciendo él en mi lugar… —el maestro, rodeó con sus manos, la taza de té para tomar fuerzas—. El templo estaba en lo alto del Himalaya, cerca del Tíbet así que, con la protección de Wayzz, anduve en la nieve con la pena que me invadía por perder a la única familia que había conocido. No pude avanzar mucho hasta que una corriente helada me hizo perder el equilibrio y soltar la caja de Miraculous y el grimorio al vacío. No quería perderlos, así que me lance por ellos. Conseguí salvarme gracias al poder del Miraculous, pero al llegar a la caja, faltaban dos de ellos. El broche de Moth y el Prendedor del Pavo Real.
—El Grimorio era el libro que mi padre tenía en su poder, ¿verdad? —Fu afirmó con la cabeza.
—Así es, Tikki lo recuperó cuando aquella chica mentirosa lo botó a la basura y Marinette me lo trajo en esa ocasión —ante aquella información, Adrien sacudió la cabeza.
—Marinette le trajo el libro, ¿eso quiere decir que ella se lo devolvió a mi padre? —Fu volvió a afirmar—. Cada día que pasa, más cosas descubro de Marinette —dijo, sin saber si sentirse emocionado o asustado por todo lo que sabía y que aún le faltaba por descubrir.
—Adrien —la voz de Nooroo, lo regreso a la realidad—, ¿recuerdas cuando tenías nueve años y tus padres salieron de viaje por su décimo aniversario? —el rubio afirmó, tratando de recordar a donde fueron, y cuando lo recordó, miró a ambos, sorprendido—. Tu madre y tu padre encontraron los Miraculous y el Grimorio en su viaje al Tíbet.
—No puede ser, ¿ellos dos? Es decir que mi madre es ¿Mayura?
—No —Nooroo negó con la cabeza—, Mayura no es tu madre, Mayura es la asistente de tu padre.
—Nathalie —exclamó, perdiendo la voz en el proceso. No estaba equivocado después de todo.
—Duusu y yo —continuó el Kwami en forma de mariposa— estuvimos junto al Grimorio hasta que tu madre nos encontró. Ella me entregó a tu padre junto con el libro.
—¿Y dónde está ella? —desesperado, Adrien se puso de pie— ¿Saben dónde está?
—Tu madre está en tu casa —ante la respuesta, el rubio cayó de nueva cuenta al piso, con la impresión marcada en sus ojos verdes.
—¿Qué?
—Duusu se enfermó cuando el maestro Fu nos perdió —explicó el Kwami bajando la mirada—. Como estaba enfermo, su Miraculous no funcionaba bien. Ella representa los sentimientos y como tu madre era tan bella persona, no pudieron evitar llevarse bien, pero la enfermedad del Kwami fue afectando a Emilie hasta que ya no pudo soportarlo más y cayó dormida.
—¿Cayó dormida? —preguntó, tratando de no llorar, pues no quería perderse ningún detalle—. ¿Me dices que mi madre está dormida en mi casa? —Nooroo afirmó.
—Marinette recuperó ambas joyas y el libro, después de hablar con tu padre —el maestro Fu, retomó la conversación—, pero nunca me confirmó que Gabriel Agreste era Hawk Moth. Lo supe por Nooroo, tiempo después de su partida.
Adrien llevó ambas manos a sus cabellos rubios y tiró levemente de ellos.
—Entonces, ¿Marinette sabe todo esto? —esperaba que le dijera que no, que Marinette no le había ocultado algo tan grave, pero escuchó una respuesta afirmativa.
—Ella lo sabe todo. Fue por eso que quería encontrar la forma de reparar el Miraculous del Pavo Real, de volver a tu familia a la normalidad sin necesidad del poder absoluto.
Adrien no podía soportar saber más nada y bajó la cabeza hasta pegarla al suelo con ambas manos, cubriendo los oídos. ¿Por qué había hecho eso? ¿Por eso ella creía que él no se lo perdonaría? ¿Por eso se había negado a contárselo a Chat Noir? Por miedo a que no se lo permitiera… o… —elevó su verde mirada al hombre frente a él— Dígame, por favor, que Marinette nunca pensó que yo podría llegar a estar de acuerdo con mi padre.
—No lo sé —negó con la cabeza—. Ella nunca me dijo eso. Cuando vino a informarme sus planes y pedirme los Miraculous de Carapace, Rena Rouge y Queen Bee, solo me dijo que necesitaba dejarte ayuda en caso de algún problema. No hablamos de ti, como Adrien Agreste, solo de ti como Chat Noir, como el fiel compañero que ella tenía que dejar para embarcarse en buscar una solución.
El joven apretó los labios, tratando de recapitular tantas cosas, en tan poco tiempo y desvió la mirada hacia la única alma que había sido leal en todo ese tiempo, acostado en esa cama. Se arrastró hasta quedar junto a su Kwami, el único ser viviente en el que podía confiar plenamente.
—Adrien —la voz del ser de la destrucción, hizo que el mencionado lo elevara con cuidado entre sus manos—, mi Tikki… necesito hablar con ella…
—¿Quieres ir con Marinette? —ante la afirmación del Kwami, Adrien se puso de pie.
—¿Adrien?
—Nos vamos, maestro —dijo observándolo—. Gracias por contarme todo esto.
—No vayas a cometer una locura, muchacho —le pidió. Él negó con la cabeza.
—No se preocupe, estaré bien —y se marchó. Fu se miró con Nooroo muy preocupado. Sabía que no estaba bien y realmente tenía miedo de lo que llegara a pasarle.
…
Adrien caminó sin rumbo por las calles hasta que vio como Plagg iba abriendo más y más los ojos. Sonrió cuando al fin flotó frente a él, con las mismas energías que conocía.
—¿Crees poder transformarme? —le preguntó, preocupado.
—Venga primero el queso —ordenó, extendiendo su brazo y Adrien sonrió. Aquel pequeño ser era una gran contradicción en su vida. Era oscuro, pero era la única luz que tenía en su vida… representaba la destrucción y era lo único que evitaba que él mismo se destruyera. Le entregó el queso y esperó. Tenía que hacer una visita esa noche.
…
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Lago Di Como, Italia
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Marinette intentaba, por todos los medios posibles, despertar a su Kwami. Las lágrimas brotaban de sus ojos, sin consuelo, mientras invocaba el conjuro que Fu, alguna vez le enseñó. Intento controlarse al no tener resultados, pero era casi imposible.
Apretó los ojos con fuerza, intentando que las lágrimas dejaran de salir. Pensó en todo lo que vivió con ella, en que realmente la necesitaba para seguir. La necesitaba en su vida porque era lo más real que tenía.
—Tikki —susurró, aspiró profundo, volviendo a extender sus manos sobre su Kwami—. Hemos pasado por muchas cosas juntas, somos una sola… Por favor, despierta.
Y como si su rezo hubiera sido escuchado, Tikki lentamente volvió en sí, abriendo sus brillantes ojos azules.
—¡Tikki! —la tomó entre sus manos, la Kwami parecía aturdida por lo que acababa de pasar.
—Marinette —susurró—. Sé a donde tenemos que ir… Sé dónde encontrar a Niffa.
Ambas se miraron decididas. Era hora de terminar con todo eso, de una vez por todas.
…
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Mansión Agreste, París
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Adrien abrió las puertas de la oficina de su padre, usando más fuerza de la necesaria, sobresaltándolo.
—¡Adrien! —exclamó, molesto por la intromisión.
—¿Dónde está? —enfurecido, se acercó a su padre para tomarlo de las solapas de su chaqueta blanca— ¿Dónde la tienes? —la ira que provenía de su hijo, lo aturdió completamente.
—¿De quién hablas?
—¡Ya lo sé todo! —exclamó, soltándolo con un poco de brusquedad. Gabriel trastabilló un poco, pero no se cayó—. ¡Dime la verdad! ¡¿Dónde tienes escondida a mi madre?!
La cara de Gabriel Agreste se contrajo de toda emoción en su rostro.
—¿Esa niña te contó lo que vio? —la pregunta, en vez de contener la ira que empezaba a brotar en Adrien, solo la avivó.
—¿Te refieres a Marinette? —lo interrogó, moviendo el cuello como si fuera un robot— ¿Me estás confirmando que Marinette la vio? ¡¿Marinette sabe que has tenido a mi madre por seis malditos años, oculta en mi propia casa?! —y lo volvió a tomar de las solapas, pero ahora sí Gabriel utilizó fuerza para separarse de su hijo.
—Sí, lo hizo —aquella revelación, le hizo perder un poco de las fuerzas de sus manos—. Lo hizo, pero no como una civil normal, sino con la máscara con la que ha frustrado cada uno de mis planes… —lo miró de reojo, mientras el rubio se miraba las manos, intentando contenerse— junto contigo —ante esa frase, Adrien abrió con impresión sus ojos verdes, antes de volver a mirar a su padre.
—¿Cómo?
—Siempre he sospechado de ti —respondió, caminando hacia el cuadro de Emilie—, pero, así como yo he logrado despistarlos, veo que sacaste mi astucia para hacer lo mismo.
—¿Cuándo? —no podía moverse de su lugar.
—El día que la señorita Marinette se fue —Adrien llevó su mano derecha a su rostro y se mordió el dedo índice para no gritar—. Fui a buscarte para hablar, pero solo alcance a ver cómo te transformabas frente a mí y huías por la ventana, supongo, como lo has hecho todos estos años —y antes de que dijera algo, digirió las manos a los botones del cuadro—. Sígueme.
Sin decir nada, siguió a su padre hasta llegar a un puente. Empezó a sentirse ahogado por cada paso que daban en la sonora escalera metálica, pues se acercaba a una especie de cápsula… No, era como una urna de cristal, así, como en la que los enanos colocaron a Blanca Nieves en el cuento que su mamá le leía, antes de ir a dormir.
Los latidos de su corazón comenzaron a aumentar cuando empezó a ver el rostro de quien se ocultaba tras el cristal.
—Ma… —no pudo continuar de hablar porque las lágrimas empezaron a desprenderse de sus ojos verdes, mientras apresuraba sus pasos hacia el lugar donde su madre descansaba— Mamá —susurró, sin poder creer que ahí estaba… que no lo había dejado, que no lo había abandonado como había creído todos esos años… Siempre había estado cerca… — ¿Qué planeabas hacer?
—Moldear la realidad a nuestro favor, evitando que tu madre encontrara el Grimorio —respondió, observando a su esposa dormir—. Si ella nunca hubiera tenido contacto con el Miraculous del Pavo Real, nada de esto hubiera pasado.
Adrien no quitó la vista de su madre, ¿Qué hubiera pasado si su padre hubiera conseguido su objetivo? Realmente, ¿él pudo estar en peligro? ¿Ella estaría con ellos? Qué hubiera pasado con sus amigos… y con…
—Mamá —susurró, deslizando los dedos por el vidrio hasta empuñar la mano—, hay tantas cosas que me gustaría contarte… —sonrió, pese a que sus mejillas aún estaban mojadas por las lágrimas que desprendían sus ojos— ¡Me gradué de la escuela! —contó con emoción—. Hice amigos, muchos y también… me enamoré —dijo moviendo sus hombros—. Fue tal y como lo describiste —bajó la cabeza hasta apoyar la frente en el vidrio—. Cayó de golpe frente a mí, nuestras miradas se cruzaron y sentí que ella era la única para mí… Ella es preciosa, mamá —continuó—. Aunque su cabello es oscuro, brilla tanto como una noche estrellada… tiene los ojos celestes como la más hermosa de las mañanas, y su personalidad es amable y muy cariñosa. Aunque es algo torpe, su timidez la hace ver increíblemente tierna. Es fuerte y decidida… Mamá… me gustaría tanto presentártela…
—Lo harás —Gabriel recuperó la voz, mientras también apoyaba la mano en el vidrio—. Si la señorita Marinette logra encontrar la cura para el Miraculous es probable que las recuperemos, a ambas, hijo. Yo recuperaré a tu madre después de tanto tiempo, y tú, al amor de tu vida.
—¿Cuándo supiste que Marinette era Ladybug? —preguntó, separando la frente del vidrio para mirarlo.
—Cuando recuperó el Grimorio, le entregué unas anotaciones que hice en un viaje a Milán, cuando tu madre cayó dormida. Le conté que fui a estudiar el Grimorio en aquella ciudad para poder manejar mi Miraculous así que, supongo que por eso ella fue a Italia. Al inicio, pensé que era una coincidencia, pero al saber que rechazó ser mi aprendiz, las dudas se hicieron más grandes. Y todo cobró sentido cuando supe que eras Chat Noir. Ella realmente te adora, pero no más que a su compañero de batallas.
Gabriel cerró sus ojos con rabia. De solo pensar que estuvo a punto de lastimar a su hijo tantas veces, lo hacía sentir completamente infeliz. Aun con el miedo a ser rechazado, se acercó a su hijo quien pareció perder la firmeza de sus piernas al caer de rodillas frente a la urna de cristal de Emilie Agreste, y lo abrazó. Adrien no lo rechazó, simplemente quería llorar hasta caer rendido, una vez más.
…
Marinette entró al departamento de Paola cerca de las ocho de la mañana. Su amiga era madrugadora, así que era probable que la encontrara preparándose el desayuno. Y no se equivocó, ya que la chica de cabellera oscura estaba cocinándose unos huevos revueltos, cuando la parisina entró a la cocina.
—Hola, Marinetta —la saludó con una sonrisa—. ¿Desayunas conmigo?
—Ya —afirmó, tomando asiento—. Necesito pedirte un favor, así que mejor te lo pido con el estómago lleno —la sonrisa enorme en los labios de Marinette, le indicaron que la de ojos azules se traía algo entre manos.
Tras terminar de desayunar, Paola se sentó frente a Marinette con ambas manos sobre la mesa.
—Ya, suelta, ¿Qué necesitas?
—Odio pedirte esto, pero…. —agachó la cabeza y pegó la frente a la mesa, mientras juntaba sus manos en alto en señal de súplica— ¡Necesito que me prestes dinero!
—¿Dinero?
—Sí, dinero —repitió, volviéndola a mirar—. Necesito salir urgente a China, y no tengo recursos suficientes. No te lo pediría si no fuera realmente…
—Tranquila —la frenó, con ambas manos extendidas frente a ella—. ¿Cuánto necesitas?
—¿Me lo prestaras? —exclamó, emocionada.
—Claro —afirmó con una sonrisa—. Sé que eres una persona de fiar y que odia estar en deuda con los demás.
—¡Gracias! —Marinette tomó las manos de su amiga con los ojos llorosos— Te pagaré con intereses, te lo juro.
—¿Qué necesitas?
—Un pasaje a China —contestó con seguridad.
…
El joven rubio de ojos verdes, bajó los lentes oscuros de sus cabellos a sus ojos, antes de salir del aeropuerto de Milán. Había decidido dejar de dar vueltas y enfrentar a Marinette, de una vez por todas. Estaba cansado anímicamente y solo escuchando la verdad de sus labios, iba a poder encontrar un poco de paz.
—¿Listo, Plagg? —preguntó, cuando el Kwami se asomó por el chaleco negro sin mangas que tenía sobre la camisa blanca que vestía, junto con un jean negro.
—Ya estoy saboreándome esa tarta de ricota —Adrien sonrió antes de encaminarse a su destino.
En la cafetería de Paola, el ambiente estaba bastante sombrío para el cuarteto de amigos que no entendían bien a donde se había ido a meter su parisina amiga. Bueno, Violetta porque los dos chicos aun no salían del asombro que Paola le hubiera prestado cinco mil euros, así nada más.
—No puedo creer que ella en cuatro meses haya conseguido sacarte casi diez mil euros —Michelangelo se acomodó los lentes con algo de sospecha— ¿Será que nuestra superheroína es realmente una súper ladrona?
—No seas ridículo —Paola estaba a punto de darle un revés en la nuca a su amigo, cuando la campanilla de la puerta, sonó—. Disculpe —dijo elevando un poco la voz—, estamos en hora de descanso y… —los brillantes ojos verdes de Paola se abrieron de la impresión al ver quien estaba parado en la puerta, tanto que si le dio el zape a Michelangelo para saber que no estaba soñando.
—¡Qué demonios! —protestó el de lentes observando la puerta que, imitado por los otros dos, estaban paralizados en sus sitios.
—Buenas tardes —dijo algo nervioso, Adrien, quitándose los lentes de sol.
—¡Pellízquenme! —exclamó Michelangelo, y Violetta no desaprovechó la oportunidad, apretándole con fuerza la mejilla. Claude miró a sus amigos preguntándose por qué aún se juntaba con ellos y, tranquilamente, se acercó al rubio que los miraba, aun nervioso.
—Soy Claude —se presentó, extendiendo la mano— ¿Eres Adrien Agreste?
—Sí —afirmó, correspondiendo al apretón de mano—. Soy yo.
—¡Ah! —gritaron los otros tres, acercándose a él. Michelangelo lo tomó del brazo, guiándolo a una de las mesas.
—¿Y a qué viene? —le preguntó Violeta, apoyando los codos en la mesa frente a él para observarlo con detenimiento.
—Vine a buscar a Marinette —comentó, algo cohibido. Paola se acercó a él con una sonrisa emocionada.
—¿A sacarla de la Friendzone?
—¿Friendzone? —Adrien levantó la ceja derecha, confundido— Yo no la mandé a la Friendzone. Ella lo hizo —respondió, bajando la mirada—. Más bien, era una Fanzone.
—¡Lo sabía! —festejó Paola con el puño en alto— Después de todo, ella está enamorada de su compañero.
—¿Perdón? —Adrien no estaba entendiendo nada, así que miró a esos cuatro locos que lo estaban rodeando— ¿A qué se refiere?
—A Chat Noir —contestó Violetta, sonriéndole—. Solo bastaba verla de aquí para allá, pegada a su teléfono cuando leía algún tweet de él.
Adrien no pudo evitar dibujar una sonrisa tímida en sus labios al oír eso, pero luego se dio cuenta de un gran punto que pasó en alto.
—¿Ustedes saben?
—Obviamente —respondió el castaño de ojos celestes, moviendo sus manos como si eso fuera lo más normal—. Nuestra pequeña Marinetta no es nada discreta y lo descubrimos al instante.
—Vaya —el rubio estaba sorprendido.
—¿La gente de París es ciega? —preguntó Michelangelo, acomodándose las gafas.
—Parece —respondió el francés. «Pero más yo» Sacudió la cabeza y volvió a lo que venía—. Pero, en fin, ¿dónde puedo encontrar a Marinette?
—La encuentras en un vuelo de treinta y siete horas camino a China —respondió Claude, antes de cruzarse de brazos.
—¿Se fue a China? —sorprendido, se puso de pie, pero Michelangelo lo volvió a hacer sentar.
—Eso discutíamos cuando entraste —comentó Violetta, haciendo que Paola resoplara—. Aquí su benefactora le prestó cinco mil euros para que se fuera.
—¿Quién presta cinco mil euros a una prófuga? —ante aquella frase de Adrien todos se miraron entre sí, antes de mirar al joven frente a ellos.
—¡Lo sabía! —Michelangelo chasqueó los dedos de la mano derecha, dándole la razón a Adrien.
—¿Perdón? —Paola saltó al inmediato y los otros tres retrocedieron. No querían estar en el lugar de Adrien en este momento— ¿La estás tratando de prófuga? —sin bajar su mentón, Adrien afirmó— ¿Y de que está huyendo o qué robo?
—Ella —Adrien bajó la mirada hacia sus manos—, tomó todo de mí y huyó como una cobarde. Y sigue huyendo —suspiró, dejando salir toda la frustración dentro de sí. Ante el silencio de los amigos italianos de Marinette, elevó su mirada verde para observarlos. Los cuatro lo veían con ojos llorosos y tomados de las manos— ¿Qué hice o dije? —preguntó confundido.
—Que romántico, tanto como el gato desafortunado—dijo Claude, tomando la manga de la camisa de Michelangelo para secarse los ojos, mientras éste lo miraba de reojo.
—Así es… —Paola suspiró, mirando a sus amigos— ¿Nos pueden dejar solos?
—Solo si nos dejas sacar una foto —la morocha los miró con cara de pocos amigos, pero Adrien accedió así que, tras sacarse la foto, los tres se retiraron, dejando a la dueña del local con la visita.
—¿Quieres algo de comer? —le preguntó—. Voy a traer unos cafés —ante la indicación, recordó el pedido de Plagg.
—La torta de Ricota, estaría bien —respondió. Paola afirmó.
Adrien observó aquella cafetería con detenimiento mientras esperaba. Las mesas cuadradas y las sillas de madera barnizada, adornadas con un cojín en tono café tostado, mientras la música sonaba despacio desde una emisora italiana. Estaba perdiéndose en la melodía, cuando el olor a café recién preparado inundó sus fosas nasales.
—Ya —dijo, poniendo las tazas frente a ellos y dos trozos de pastel. Adrien agradeció con una sonrisa—. Qué curioso —comentó, dejando la bandeja en la mesa de al lado—, para ser tu primera vez en mi cafetería, conoces muy bien mi especialidad —Adrien se tensó por un momento, tratando de buscar una excusa creíble.
—¡Chloé! —soltó. Su buena amiga le iba a servir en esta ocasión—. La vi esta mañana y me dijo que, si venía, no dejara de probar tu torta.
—Vaya —Paola sonrió de lado, revolviendo su café—. Chloé dijo muchas cosas ese día, pero nunca quiso probar mi torta de Ricota.
—Eh… —nervioso, llevó la mano a la nuca.
—Tranquilo —le indicó ambas porciones de torta—, seguro que a tu amigo le gusta.
Aquello lo petrificó. ¿Cómo esa chica sabia tanto?
—Fui confidente de Marinette este tiempo —respondió a la pregunta no realizada—. Así que conozco a Tikki —le comentó, bebiendo de su café—. Y quizás, tus amigas comentaron algo de que eras un gato desafortunado… —bajó la taza hasta apoyarla en su correspondiente plato blanco—. Unluckychat vino de inmediato a mi cabeza.
—¿Eres buena atando cabos? —preguntó, abriendo su chaqueta para que Plagg pudiera disfrutar de su porción de tarta.
—Sí —afirmó—. Estoy segura de que fui detective en mi otra vida —comentó riéndose para romper la tensión, mirando al Kwami frente a ella—. Así que eres Plagg. Tikki te mencionó una vez. Mucho gusto.
—Amo tu torta de Ricota —exclamó el ser oscuro, abrazándose de la porción de tarta.
—¿Sabes a qué lugar de China se fue?
—Iba a la provincia de Yunnan —indicó, sacando su celular para revisar el historial de visitas—. Sí, tomó el avión hacia Lijiang, en la provincia Yunnan.
Adrien se cruzó de brazos, apoyándose contra el respaldo de la silla.
—Tenía razón —Plagg, terminó el primer trozo de torta e iba a atacar el segundo—. Van en busca de Niffa —el Kwami miró a su portador—. La última vez que la vimos fue donde la dinastía Qing construyó el Estanque del Dragón Negro.
—¿Debemos ir? —preguntó el rubio, pero Paola negó— ¿Por qué?
—Marinette se iba muy confiada. Fuera lo que fuera que iba a buscar —explicó—, estaba segura de cumplir con su objetivo para regresar a Francia.
—¿Va a regresar a Francia? —preguntó, poniéndose de pie. Paola afirmó.
—Al mismo tiempo que se iba a China con una mochila, envió sus maletas a París, pues su abuela había decidido quedarse en Roma unas semanas más.
—Va a volver —se dijo, impaciente.
—Y antes de lo que crees, chico —comentó Plagg, acabándose los trozos de comida—. Porque Niffa nunca querrá trabajar con Tikki si yo no estoy presente. Solo me hace caso a mí.
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El rinconcito de la que escribe:
Bueno, espero que hayan sobrevivido a esto... ¿Qué tal? ¡Adrien ya sabe todo! ¡Pero, Marinette se le volvió a escapar!
Quiero aclararles algunos puntos de este fic:
¿Por qué semillas de Manzana?
Realmente fue algo inconsciente, Marinette estaba comiendo una manzana cuando leía el Grimorio de pura casualidad, al otro día, mientras pensaba que hacer, me salió una publicación en Facebook, donde explicaban que el manzano es considerado inmortal en algunas culturas y fue como *Boom* tengo que usar esto.
Lo que Fu le cuenta a Adrien, es lo que creo que pasó con Fu tras el incendio... ¡Espero mucho el capitulo «Festin» para saber más!
El enfrentamiento entre Gabriel y Adrien no me costó tanto como pensé, me costó más sus choques con Marinette que con su padre xD. ¿Será que tenía ganas que lo gritoneara? xD Quien sabe.
El Tema de Emilie y el Miraculous del Pavo Real, se imaginarán mi grito cuando salió la información de que Emilie estaba así por usar el Miraculous fue como ¡Por el momento mi fic tiene sentido! Me sentí tan contenta por mi desquiciada mente xD
No sé si se fijaron o se los dije yo, ¿Alguien pronunció el seudónimo de Chat en voz alta? «Unluckychat» xD Suena como Lucky Charm xD Y como verán, no se vio, pero Chloé y Alya hicieron de las suyas con los nuevos amigos de Marinette en Milán xD
Paola es la benefactora de Marinette xD Es que cuando vi los pasajes dije, Marinette no tiene para costear tanto dinero xD Necesito hacerlo real. (Los otros 5000 que mencionan los chicos, son los que Marinette recibió por trabajar con Paola en la cafetería)
Ah, y una de las cosas que quiero aclarar... ¡Para mí, Adrien está en la Fan-zone! ¡Porque ahí los mandó Marinette a ambos! xD Ella solo es una fan, ¿Qué culpa tiene Adrien de creerle a Marinette? xD Él cree que ella es honesta xD
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¡Tras los reviews le dejo un sabroso avance!
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Respuesta a los reviews: ¡Gracias por dejar huella en esta historia!
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laurenImprincess: ¡Muchas gracias por leer! ¡Adrien necesita un abrazo con urgencia! En algun momento, mejorará.
paulayjoaqui: ¡Gracias por leer! En el capitulo hay varias respuestas a tus preguntas... ¡Veamos cuanto dura el buen animo de Adrien!
Sagittarius no Liz: ¡Sii! ¡Lo hago a propósito para que sigan leyendo! xD Y sí, subí imagenes de Niffa a mi página :) ¡Saludos! Gracias por leer!
darkdan-sama: ¡Con Gabriel explotó, a ver como le va a Marinette! ¡Gracias por leer!
Dessirenya: ¡Sí, los cambios de Chloé no se ven sobre exagerados! No aparecen mucho, pero tienen sus participaciones justas y necesaria. Quizás a más futuro haga algo donde participe más. ¡Gracias por leer!
Neko lila:¡Muchas Gracias! Si, Niffa es bastante gruñona y arisca, la conocerán en el proximo capitulo. ¡Gracias por leer! x3
SakLiEsme: ¡Si! Al fin Niffa ve la luz después de tres meses de su creación xD Yo sí puedo imaginarmela diciendoselo xD sabine es muy honesta con eso de los sentimientos. No iba a dejar que Adrien esté triste, tenía que animarlo... y así, lo consiguió. ¡Gracias por leer!
deisy320: ¡Me encanta que me dejen reviews con su sufrimiento (?)! Nah, es que me gusta cortar los cap en el momento justo, para que queden con ganas de Más! xD ¡gracias por leer!
karen Agreste: A Adrien le queda mucho por saber, pero a Marinette también... ¡Pronto le explotará una bomba a Mari en la cara! ¡Chan! ¡Gracias por leer!
Michelle: Gracias por tus palabras, espero no echarlo a perder! ¡Muchas gracias también por leer!
Amo del vacio: En el cap que viene arde troya xD ¡Muchas Gracias por leer! Y Sí, mi pequeña Niffa tiene una interesante historia detrás...
sofihikarichan: ¡Algo! xD Gracias por leer!
Zara: ¡Bienvenida! Y con respecto a Marinette, más bien, lo está usando de excusa, ella no tiene motivo pero para protegerse de lo que siente, ha puesto esa barrera con Adrien, que él está dispuesto a botar :) Gracias por leer!
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Este fic será actualizado con el capitulo 09: "Enfrentamiento" el lunes 22 de Abril de 2019
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Les dejo un previo de Capitulo IX
—Vendrás, verdad, My Lady…
Y como si la hubiera invocado sintió el sonido del hilo tensado del Yoyo mágico de Ladybug a sus espaldas.
—Chat —y su voz, era inconfundible. Se giró con cuidado, lentamente, sin querer reventar la ilusión si es que era producto de su imaginación. Pero, era ella. Ella con su nueva versión de Ladybug, mirándola con una sonrisa—. Volví…
—My lady… —susurró poniéndose de pie, para luego saltar frente a ella.
—¿Esa rosa es para mí? —preguntó, esperándola. Su corazón latía con fuerza al volver a ver a su compañero, era la primera vez que estaba frente a él después de descubrir que había caído en sus garras.
—Eso esperas, verdad, princesa —interrogó con la sonrisa ladeada y con ese tono de voz coqueto que Ladybug tantas veces había rechazado.
—Por supuesto —afirmó elevando el mentón—. Vengo a verte con un dolor de cabeza que me mata, y espero al menos un poco de galantería de mi compañero.
—Pensé que te molestaba —dijo, avanzando hacia ella.
—Yo también lo pensaba —respondió, mirando fijamente al superhéroe
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Recuerden que pueden encontrarme en "Los Castigaré en el Nombre de los Pokémon de Agua" en Facebook, donde suelto spoiler a lo loco (?)
Sí llegaron hasta aquí, otras pista del próximo capitulo:
¡Niffa tiene su primera aparición!
¡Y Marinette está a punto de saber algo increíble!
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¡Hasta el lunes!
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¡Aquatic fuera!
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18 de Abril de 2019
