Sebastian era un alma solitaria. Es decir, claro que le encantaba salir de fiesta y dormir con un chico diferente cada semana, pero al final de todo, cuando la euforia se desvanecía y el alcohol en su sistema dejaba de hacer efecto, se sentía solo... Solo, muy solo. Mucha gente tenía una mala opinión sobre el castaño. Decían que era un oportunista, una persona en la que no se podía confiar, un cínico... Y demás insultos mucho más irientes. Pero la verdad es que Sebastian solo era un joven con miedo. Le tenía miedo a quedarse solo, a sentirse débil. Tenía la autoestima muy baja y por ello se protegía tras una máscara de prepotencia y soberbia. Reconocía que no era la mejor manera de hacer amigos, pero era su instinto de supervivencia en que reinaba en su vida.
Seb tenía 25 años, vivía en Los Ángeles y estaba apunto de tomar las riendas de la empresa de su padre. Una productora musical. Vivía solo, en un dúplex, con la única compañía de su perrita Lucy. Poseía el alma de soltero eterno y también la reputación, pero en el fondo Sebastian solo era un joven necesitado de amor y un romántico empedernido.
La vida de Sebastian, llena de lujos, de gente de una noche, de fiestas y de vicios, acabó una mañana de invierno con la llegada de un nuevo vecino a su bloque de pisos...
Todo parecía normal esa mañana.
Sebastian se había levantado temprano, se había dado una ducha, se había tomado un café bien cargado y tras vestirse con su ropa favorita para salir a correr, había agarrado a Lucy y había salido de su apartamento. Entonces había reparado en las maletas y el equipaje dos puertas más allá de la suya y había descubierto la puerta de su vecino abierta. Entonces Seb se había dirigido al ascensor, pero justo cuando estaba a punto de entrar en él había vislumbrado algo que lo había hecho pararse en seco. Era su vecino. Desde donde estaba el chico de ojos verdes, el nuevo no lo podía ver, sin embargo Seb tenía una vista privilegiada de su nuevo vecino. El primer pensamiento que pasó por su cabeza fue: "Es guapísimo". En efecto, el nuevo en el edificio era guapísimo.
Tenía la piel tersa y medio bronceada. Los ojos azules y el pelo rubio oscuro. Parecía de la edad de Sebastian y mientras cogía las cajas, el castaño pudo notar sus bíceps y sus músculos pectorales. Sebastian se encerró en el ascensor en cuanto este llegó y se tuvo que recordar a si mismo como respirar. Ese chico le había quitado el aliento, literalmente.
Los días siguientes, Sebastian echaba vistazos a su vecino cada vez que podía y se aseguraba de no ser descubierto. No sabía porqué pero Sebastian Smythe, el eterno seductor, el conquistador nato, por primera vez estaba nervioso y se mostraba tímido ante un chico. Una mañana, encontró unas cartas en su buzón que no eran para él. Revisó los buzones de sus vecinos intentando adivinar par quien eran, pero ninguno de los nombres de sus vecinos correspondía con el nombre al cual estaban dirigidas las cartas. Entonces, dedujo que eran para su nuevo vecino. El chico consideró dárselas en mano, o dejárselas en el felpudo, pero justo antes de que pudiera hacerlo su teléfono comenzó a sonar. Era su padre.
-Sebastian.-Dijo.- Debes venir a la oficina. Tenemos que conseguir firmar este contrato con un nuevo artista que auguro que se hará muy popular muy pronto. Tenemos que conseguir que se una a nosotros. He hablado con él pero hay algo que aún hace que se muestre reticente. He concertado una reunión con él estA tarde. Tú asistirás en mi lugar. Ya es hora de que empieces a realizar tareas importantes. En unos meses tu serás el jefe.
Sebastian confirmó su asistencia y se preparó la ropa de la tarde.
Esa misma tarde se dirigió al estudio de grabación donde había quedado de verse con el nuevo artista. Cuando entró al edificio, se dió cuenta de alguien estaba grabando algo en el estudio. La música procedía de él y una voz baja y melodiosa atrajo a Sebastian cada vez más dentro. Allí, sentado con una guitarra en la mano y cantando se encontraba su vecino.
"I would love to be your lonely neighbor
The kind who asks you for a little sugar
You invite me in, grab the coffee from the tin
I want you now more than I did
I bite my tongue cause all I do is stutter
Tell me things you wouldn't tell your mother
I take your little hand cause I'd really love to dance
With you, across the kitchen floor
Oh to dress up in your arms
Alone with nothing but our scars
I know that he/she won't love like I love you like I love you
Oh well, oh what am I to do?
Oh well, oh what am I to you?
Ya leave your keys underneath the door mat
Ya screen my calls, I wait for you to call back
The coast is clear tonight, so I'll meet you after 9
At our favorite spot, we don't even have to talk.
Oh to dress up in your arms
Alone with nothing but our scars
I know that he/she won't love like I love you like I love you
Oh well, oh what am I to do?
Oh well, oh what am I to you?
You take all the time you need
I'm sitting here so patiently
But if you're gonna take forever, I hope I live forever less a day
Cause I can't live without you next to me
No I can't live without next to me
Oh to dress up in your arms
Alone with nothing but our scars
Oh to dress up in your arms
Alone with nothing but our scars
I know that he/she won't love like I love you like I love you
Oh well, oh what am I to do?
Oh well, oh what am I to you?"
Cuando el chico acabó se levantó de la silla, dejó la guitarra en su pedestal y salió del estudio de grabación. El chico que llevaba el estudio, Al, se acercó a Sebastian y llamó al rubio para que se acercara. Sebastian aún seguía petrificado ante la presencia de su vecino. El rubio se acercó y entonces reparó en Seb. Su cara se transformó automáticamente. Una expresión de auténtica sorpresa apareció en su rostro.
-Señor Smythe, le presento a Hunter Clarington. Hunter, este el hijo del Señor Smythe senior, Sebastian Smythe. Bueno, les dejo para que se conozcan...
Al los presentó y desapareció tras una de las puertas de la sala de grabaciones. Sebastian y Hunter aún se miraban sorprendidos.
-E... Encantado...-Murmuró Seb y le tendió la mano al otro chico.
-Tú eres mi vecino de al lado...-Exclamó Hunter atónito antes de estrecharle la mano.
Sebastián abrió los ojos como platos... Lo había reconocido... ¿Cómo?
-Me conoces...
Hunter se sonrojó...
-Claro... Tienes un perro llamado Lucy y por las mañanas sales con ella a correr, te pasas el día fuera y siempre vas a trabajar en traje...
Cuando se dió cuenta de todo lo que había dicho cerró la boca de golpe.
-Veo que si que me conocías...- Dijo Seb con una risita...- Vayamos a hablar de trabajo a otra parte... Conozco un bar cerca de aquí.
Los dos comenzaron la noche en un bar cercano donde disfrutaron de música rock y bebidas con algo de alcohol mientras hablaban de trabajo. Sebastian comenzó a sentirse tan cómodo hablando con Hunter que pronto le parecía que se habían conocido toda la vida. Al final de la noche, Hunter había accedido a firmar un contrato con la productora de Sebastian y para celebrarlo él había decido invitarlo a la última ronda en su casa. Al entrar en la vivienda Hunter se quedó sentado en el sofá mientras observaba todo a su alrededor. Sebastian se dirigió a la cocina para preparar las bebidas y de camino vislumbró las cartas de Hunter encima de su mesa.
-Hunter, se me ha olvidado decirte que no eres el único que conocía al otro de antes... Verás, yo tenia estas cartas aquí para ti...
Sebastian no pudo acabar la frase. Hunter se había acercado con una sonrisa en el rostro y cuando estuvo lo bastante cerca de él, le cogió la cara con las manos y lo besó.
Sebastian vio pequeñas estrellas detrás de sus párpados.
Al separase, Sebastian se dió cuenta de una cosa, nunca más volvería a ser un vecino solitario.
N.A. Aquí está el One-shot de Septiembre. Espero que os haya gustado. Para los que empiecen la escuela este mes como yo, os deseo mucha suerte. Buen final del verano. Dedicado a DanhyGleekSalvatore . El mes que viene el One-shot será de Klaine como padres. Debido a la petición de SamGleekKlainer. La canción del capítulo es Lonely Neighbour de OhHoney.
Besos
AnnaAfc
Klaine_is_my_life_forever
