Capitulo 20: Hermana Buena contra Hermana Mala
Tres días han pasado desde que nos enteramos del secreto de los dioses y de que nos enviaron a una misión que consiste en viajar por el mundo y buscar siete gemas de colores. Este desafío nos complicaba ya que Imperia envía a sus secuaces a arrebatárnoslo de nuestras manos, pero todo, afortunadamente, llegaría a su fin. En Australia, Alisa y el dios del trueno no estaban peleando con su mayor poder frente a Nitara que todavía tenía la gema celeste en sus manos hasta que ella uso su cabeza, que funciona como bomba, para hacerla explotar y enviarla muy lejos de aquí; con eso, obtuvieron el diamante. En África, Lili y el dios del fuego cayeron en la trampa del espejismo y no podian escapar del falso palacio; ella la tuvo fácil en su pelea contra su oponente que admitió su derrota, pero nos advirtió que su reina y sus compañeros seguiran al acecho para armar el Armagedón que terminara con la tierra al borde de la inexistencia. Por otro lado, el dios del fuego corrió lo mas que pudo para encontrar una salida, después de que Lili le diera la gema antes de que Tanya apareciera; cuando se encontraron, ambos vieron que hallaron la joya y emprenden vuelto de regreso a la fortaleza. En la India, la diosa del aire estuvo buscando la gema violeta sin ningún resultado por el momento, pero sus esperanzas renacieron cuando la encontró dentro de una caja, a la cual, esta misma estaba brillando; luego corrió en mi auxilio después de de sobrevivir a una dura golpiza que me ofrecieron Imperia y Céfiro, su nuevo soldado, el más fuerte de los que tiene. Ella se culpa por haber terminado en esas condiciones, pero le dije que no responsabilice porque el único quien carga con la derrota en la pelea de desventaja fui yo. En la fortaleza, todos estaban reunidos y esperando por nuestra llegada; cuando Alisa me vio malherido y sangrando, lloro de angustia y responsabilizo a la diosa del aire por acabar teniendo en esas condiciones, pero Aire enmendó su error curándome de sus heridas y aliviándome por completo. El dios de trueno recibió las gemas azul y violeta y las junto con la celeste para completar la corona con las primeras cuatro, la roja, la anaranjada, la amarilla y la verde, para activar con ella la "Espada de la Eternidad" y ese inmenso poder oculto que solo poseedores lo podrían invocar. Entonces, el dios del trueno pensó que dependería de mi y de mis amigas el poder salvar el destino del planeta, por eso, me la entrego para que sea el portador de la espada y asuma el rol de líder del grupo con miras al enfrentamiento final contra Imperia. Este reto lo asimilo con mucho entusiasmo porque la tierra dependerá de mucho más que tres simples mortales para acabar con la maldad que pretende acechar nuestras vidas desde un comienzo, pero será muy importante ya que debemos confiar en sí mismos para que todo salga como planeamos hacer.
"¿Ya te sientes mejor después de que te dieran una paliza que, de seguro, pretendes olvidarla?". Pregunto Alisa, luego de todos regresaríamos a la casa después de unos días llenos de intensidad porque… al menos, mereceríamos unos días de descanso y tranquilidad.
"Completamente. Sin embargo, aun no les confese a los dioses sobre lo que soy: un androide como tú, pero deberia hacerlo ahora porque si no pasa, ellos me quitaran toda la responsabilidad de poseer la 'Espada de la Eternidad' y llevar nuestro planeta a la salvación definitiva". Dije, con un problema que aun estoy llevando que no tiene que ver con la oportunidad que tengo para proteger nuestro planeta por segunda vez.
"Entonces, ¿Qué estas esperando para que lo digas, Lars? Toma la iniciativa de decirselo personalmente a los dioses antes de que nos enfrentemos contra Imperia y que todo lo que digas sea en vano por mas de que sea verdad y no solo eso, ademas, habran consecuencias inevitables". Dijo Alisa.
"Cierto, tienes razón. Debo contar a los dioses lo que paso conmigo antes de que realizáramos la misión de juntar las siete gemas alrededor del mundo". Dije, convencido de que sería muy capaz de confesarle a los dioses antes de enfrentarnos a Imperia por el destino de nuestro planeta.
"Chicos, perdonen que los interrumpa con su charla, pero me llego una carta de Julia; nos hace mucha falta ya que, por nuestra culpa, la abandonamos en el hotel ante la presencia de su hermana Jaycee que nos acecho a cada rato queriendo cumplir con su propósito cuando piso Los Ángeles por primera vez". Dijo Lili que vino con una carta que el cartero lo dejo en la puerta del hotel y cuyo remitente fue Julia, nuestra a quien la queremos mucho y que, por nuestra culpa, la dejamos de lado.
"Permíteme abrir el sobre y leerla, por favor". Dijo Alisa que le pidió a Lili que le entregue la carta para leerla y compartirla con todos. La carta decía:
Queridos amigos:
Los saludo cordialmente y paso a decirles que, desde hace horas, deje el hotel por temor de seguir estando más sola que nunca desde que falleció mi hermana gracias a su torpeza. Ahora, si quieren visitarme, pueden hacerlo porque estaré en la casa de Zafina cuidándola al igual que Melinda, la prima de Lars.
Todavia siguen envueltos en esta cruzada que podría cambiar el destino de la tierra; lo comprendo y desde ya, les doy todo mi apoyo en su lucha contra Imperia y con ese cuartel de villanos que quieren, junto con ella, conquistar o destruir el planeta. Espero que esto se termine rapido para poder reencontrarme con ustedes y decirles que me hicieron mucha falta desde que se fueron del hotel.
¿Cómo esta Lars? ¿Esta adaptándose a su vida como androide? Melinda me lo conto con lujo de detalles sobre el accidente que termino con la vida de mi hermana Jaycee y como lo transformaron en humanoide tan fuerte como Alisa. ¿Cómo se encuentra Lili también? Denle mis saludos a ella también.
Bueno, será mejor que continué cuidando a Zafina junto con Melinda; le daré sus medicinas recetadas por el doctor de cabecera para que no vuelva a tener sus recaídas, así como la que tuvo después de que se vino desde su casa a visitarlos. Cuídense mucho y estaremos en contacto siempre.
Besos, Julia.
"¡Que bueno que ella piensa en nosotros! Sin embargo, me preocupa Zafina. ¿Quién sabe si ella seguirá teniendo las mismas recaídas? Si se sigue descuidando mas, en cualquier momento, podría morir". Dijo Alisa cerrando la carta enterada de que Zafina se sintiera delicada de salud luego de que ayer nos visitara la casa.
"Es imposible que Zafina recayera de nuevo un día después de visitar esta casa. Cuando estuvo aquí, ella no tenia ningún problema, pero después... ella pudo tener una visión que afectaría su salud una vez mas. Es mejor que guardemos la compostura porque no sabemos que pasara mas adelante". Dije.
Una noche, en su casa, Zafina se encuentra en su cama tranquila reposando, tal como lo indico su medico, después de la recaída que tuvo luego de visitarnos el día anterior. De repente, y de forma inesperada, aparece su hermana Imperia dispuesta a jugarse una de sus ultimas cartas.
"Hola hermana, hace mucho que no te veo y menos aquí en tu hermosa casa. Después de cuanto tiempo que no entablamos una conversación de mujer a mujer y, sobre todo, una charla en la que me permite saldar cuentas contigo". Dijo su hermana, mientras Zafina se despierta y se sorprende ante su presencia.
"¿Imperia? ¿Qué haces aquí y como llegaste a mi casa sin que abrieras la puerta de mi cuarto?". Pregunto Zafina que se levanta de su cama, impactada.
"Se que estas delicada de salud, así que aproveche para verte y para saldar ciertas cosas contigo; en primer lugar, quiero saber… ¿Por qué me quitaste a mis tres dioses para que formen parte de tu ejercito para que recluten a tus elegidos para salvar el planeta de lo que puedo ocasionar yo?". Pregunto Imperia, mientras que Julia sintio su presencia, se levanto de su cama y se acerco, de manera sigilosa al cuarto de la astrologa, para escuchar parte de la charla.
"Yo no te lo quite; lo que tu hiciste es obligarlos a que sean tus esclavos para que prepares tu venganza contra mi y ellos no quisieron por el simple hecho de que, en tu corazón, habita una maldad que no tiene límites y que puede ser capaz de hacer una desgracia que acabaría con el planeta entero. Por ese motivo, les quitaste sus vidas, pero ellos han vuelto como espectros benditos y ahora, son los nuevos guardianes de mis elegidos y que ambos grupos han vuelto para vengarse contra tu persona". Relato Zafina, defendiendo a los dioses y a nosotros, también.
"Ellos debieron ser míos, debieron formar parte de mi ejercito para acabar con esos dos príncipes, exterminar la tierra y que la población viva al borde de la extinción. Ese asunto ya fue saldado y en mi contra; la otra cosa que quería saber es que si te enteraste que mi escuadrón y los tuyos fueron a recoger unas gemas alrededor del mundo". Dijo Imperia que estaba más cerca de querer tomar venganza contra su hermana.
"Si y lo que me acabo de enterar, de primera mano, es que ya lo consiguieron todo; con eso, harán algo que ni tú misma lo imaginaste venir, eso te lo puedo decir por ahora". Dijo Zafina, quien fuera la primera en sabe que nosotros, sus elegidos, obtuvimos las gemas, las juntamos y con ellas, activamos "La Espada de la Eternidad", el arma que necesitaríamos para acabar con la maldad de Imperia; estas cosas, ella los desconoce por el momento.
"Magnifico, bien por ellos, se han salido con la suya. Y en cuanto a ti, Zafina, tú no cambias, sigues siendo la misma estúpida a la que siempre conocí desde que eramos jovenes. Siempre te envidie porque vivías feliz y eras la engreida de nuestros padres, mientras que yo me aislaba por mi mal comportamiento. Cuando me expulsaron al bajo mundo y volvi para vengarme, me reencuentro contigo y mas feliz ahora por tus elegidos que dieron un paso importante en su lucha por acabar conmigo. Tu estas pendiente en todo momento de lo que hacen ellos y, más aun, cuando los dioses también están protegiéndolos desde el instante en que se comprometieron en cuidarlos cuando llegue a la tierra por primera vez para conquistarla o destruirla y eso me frustra. ¿Y sabes que es más fastidioso? Que todas las artimañas que realizo con mis secuaces, siempre me salen mal, pero ya habrá un día en el que su mundo se les vendrá encima y de un Armagedón no podrán escapar". Explico Imperia, mientras la cólera que se le acumulo estaba por desatarse.
"Si todas las artimañas que tú dices, te salen mal, es que no tienes las ideas fijas como las que mis elegidos ostentan. Te doy un consejo, Imperia; si continuas con la mentalidad negativa de querer vengarte de mí y de destruir la tierra, las cosas continuaran saliéndote mal y un día de estos, terminaras por volverte loca". Dijo Zafina en su primer consejo que le dio como hermana.
"Vaya, me diste un consejo de hermanas, es un tanto sentimental, pero… ¿Sabes lo que pienso de esto? Pienso mandar al diablo este y los tantos consejos que pretendes darme, me importa poco; yo hago de mi vida lo que me plazca y tú no eres nadie para que digas que debo hacer. Eres una decepción para mí y de eso, me cansaste". Dijo Imperia que se canso de esta charla que tiene con Zafina, agarro su puñal y apunta hacia ella amenazando con matarla.
"¿Qué pretendes hacer, hermana?". Pregunto Zafina.
"Algo que debí realizarlo desde un comienzo, hermanita: matarte. Que desaparezcas de mi vida va a ser un gran peso que me quitare encima y de la que tus elegidos y los dioses que te acompañaron hasta ahora, en este viaje, lo lamentaran de por vida. Di adiós a este mundo para siempre". Dijo Imperia.
"No te atrevas hacerlo porque te arrepentirás de por vida". Aseguro Zafina, pero a Imperia le importaba poco lo que asevera y clavo el puñal en su abdomen terminando por dejarla inconsciente y tirada en el suelo sangrando. Después, tomo su pañuelo y limpio su puñal manchado de sangre.
Julia sintió el dolor que tiene y se fue al cuarto de Melinda para despertarla. Cuando entraron a la recamara, vieron que su amiga estaba tirada en el suelo a diferencia de su hermana que estaba puesta de pie con el puñal en su poder y las miradas de las chicas eran de impacto.
"¡Zafina, Dios mío, despierta, por favor! ¡Imperia! ¿Cómo llegaste aquí y que le hiciste?". Pregunto ella, impactada por el suceso y corrió para ahuyentarla.
"Nada que yo no quiera comentártelo. Mi venganza está hecha, solo falta vencer a los príncipes y después, hare que el mundo caiga en decadencia". Dijo Imperia que, usando su magia, desaparece ante la presencia de Julia quien pide la ayuda de Melinda para cargar el cuerpo de Zafina hacia su cama.
"Dios mío, ¿Cómo pudo Imperia venir aqui para agarrarnos desprevenidas y aprovechar el momento para asesinar a sangre fría a su hermana?". Pregunto Melinda que sintió pena por lo que le hicieron a Zafina y trato de controlar su sangre antes de que pierda más de lo que perdió.
"No se, pero lo que escuche era algo que tiene que ver con los dioses y con una rivalidad entre ellas que comenzo desde que eran jovenes". Dijo Julia.
"Julia, Melinda… Imperia llego y esta dispuesta a todo por destruir a sus amigos como parte de su venganza que ha comenzado conmigo". Dijo Zafina.
"Eso es terrible. Hasta ahora, no sabemos cómo apareció aqui para seguir haciendote daño, tanto que llego a un extremo de querer matarte. Y ni siquiera sabemos cómo los dioses pisaron la tierra y te pidieron para que se queden al cuidado de Alisa y Lars, protegiéndolos del mal que Imperia podría causar ni bien arribaba a nuestro planeta". Dijo Melinda.
"Chicas, díganles a sus amigos que, tanto ambos como las millones de personas en el planeta, están poniendo sus vidas en un grave riesgo. Sin embargo, esta en ellos esa chance de evitar que un Armagedon creado por Imperia, destruya todo. Mi cuerpo pronto se hara polvo, pero mi alma permanecerá con ustedes de por vida; recuerden que siempre estaré orgullosa de Alisa y Lars por lo mucho que hicieron por la tierra… se los agradezco…". Dijo Zafina; con estas palabras y un ultimo suspiro, su corazón dejo de latir y ella dejo de existir.
Nuestra amiga partió hacia la eternidad y ya está con Dios, Julia y Melinda fueron las primeras en ser testigos de su muerte y lo lloran porque saben que Imperia la mato. Ahora que ya no esta con nosotros, nada será lo mismo sin ella y este es un duro golpe para quienes tuvimos la oportunidad de conocerla en persona; por eso, la honraremos en su memoria y salvaremos la tierra por segunda vez aunque sabemos siempre que la venganza no conducirá a nada.
