Ahora sí, prepárense :(

Que lo disfruten.

Capítulo 18:

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Seguir adelante.

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Pese a los esfuerzos de Heather y Ruffnut para hacer entrar en razón a Astrid, no conseguían que se levantara del frio suelo, ni mucho menos que les prestara atención; la participante de Mema tuvo la intención de dejarla ahí, sin embargo también tenía sus valores morales, así que con una fuerza descomunal se quitó de encima a la berkiana, la tomó de la cintura y se la llevó arrastrando hacia el interior del hotel, mientras que Heather procuraba que ninguna de la dos se lastimara.

Al entrar, las pocas personas que había en el lobbit las miraron con curiosidad, notaron que algunos traían cámaras y conforme más las miraban empezaron los murmullos y señalamientos.

— ¡Go, go, go! (vamos, vamos, vamos) —Apuró Heather sospechando que alguno de ellos podría ser algún reportero que no desaprovecharía una nota escandalosa.

Ruffnut como pudo siguió arrastrando a Astrid, quien cada vez dejaba caer más su peso, totalmente ida de la realidad, con el corazón en pedazos..

Where is Tuffnut when I need him? (¿Dónde está Tuffnut cuando lo necesito?) —Se quejó la gemela al borde del cansancio.

La berserker al ver que tenía más dificultad para llevarla, la ayudó a cargarla poniendo uno de los brazos de Astrid por encima de su cuello, Ruffnut la imitó una vez que Heather la sostuvo, apoyándose la una a la otra lograron entrar en uno de los ascensores, alejándose de las curiosas miradas de los huéspedes y empleados.

Heather le explicó a Ruffnut (en su idioma) que Astrid estaba en el mismo piso que ella, contándole que la había visto salir de la habitación el día anterior con su entrenadora; por supuesto que Ruffnut no entendió nada de lo que decía por lo que se limitó a sólo asentir como si comprendiera, deduciendo por ella misma que el botón que había oprimido la berserker era el del piso de su rubia rival.

Cuando llegaron al piso de su destino, Heather la guio hasta la habitación. Tocó la puerta dos veces, tratando al mismo tiempo que Astrid no se le cayera, esta parecía que se había sumido en un dolor muy profundo y seguía balbuceando cosas poco comprensibles para ella. Al no recibir respuesta, Ruffnut tocó la puerta con más rudeza, sin embargo, nadie abrió, tampoco podían abrir la puerta puesto que no tenían la llave que era una tarjeta que introducían en una pequeña ranura.

—Hiccup…—hipeó Astrid, dejándose caer más peso sobre las chicas.

Se había desvanecido.

What do we do? (¿Qué hacemos?) —Preguntó Ruffnut ya no aguantando el peso.

Heather le hizo una seña hacia la izquierda, luego señaló la puerta de la habitación, tratando de explicar sus intenciones con mímica.

You room? (¿Tu habitación?)

Quedando comprendida la idea ambas encaminaron a Astrid hacia la habitación de la berserker. Lo hicieron a prisa, pues muy apenas en inglés, Heather le explicó a Ruffnut que si su hermano la veía con ambas se podría enojar, así que debían moverse rápido; aunque por otra parte estaba tranquila, Dagur había bebido demasiado como para darse cuenta de quien estaba en la habitación. Una vez en la habitación Heather las guio hacia donde se estaba quedando momentáneamente.

— ¡Wow! —Eso y unas cuantas palabrotas fue el grito de un chico de cabello castaño y ojos azules que se encontraba muy campante acostado en la cama de la berserker, el cual del susto salió disparado de la cama, casi cayendo de esta.

Heather se puso colorada al ver a su novio ahí, con lo de Astrid había olvidado que habían quedado de dormir juntos. Mientras tanto, Ruffnut puso una cara picarona, riendo por sus adentros, sospechando lo que pasaba con aquellos dos.

Con mucha paciencia Heather le explicó a Spinel la situación de Astrid o lo que podía comprender, el hombre entendió y tímidamente salió de la habitación, dando risitas nerviosas al haberse visto descubierto en la cama de su novia con su pijama de dinosaurios.

¡Oh my… godness! (¡Oh, mi dios!) —Suspiró Ruffnut sin dejar de ver al entrenador hasta que este retiró. — ¡He's hot! (Es ardiente) —Comentó logrando poner celosa a Heather, quien soltó un bufido molesto. —Ok, ok…don't get mad (no te enojes) What do we do now? (¿Qué hacemos ahora?) —Preguntó señalando a la rubia que aun cargaban.

Heather señaló la cama. Una vez que la acostaron, le señaló a la gemela que debían cambiarla de ropa, pues se había mojado en ciertas partes. Siendo chicas no tuvieron ningún problema en hacerlo, aunque la gemela no pudo evitar envidiar los brazos fuertes de la berkiana, que a comparación de los suyos y del ejercicio eran muy delgados.

Una vez lista, Heather la arropó con las colchas, poniéndola donde anteriormente había estado Spinel ocupando su lugar, y la dejó dormir.

Take care… you can go…(Cuídate… puedes irte). —Dijo Heather señalándole la puerta.

Is… "I'll take care of her" (Es…"Yo la cuidaré") —Corrigió la gemela con sarcasmo, cruzándose de brazos, resistiéndose de esa forma a irse de la habitación.

Whatever… you understand (lo que sea… entendiste) —Contestó su rival poniéndose a la defensiva.

You are crazy if you think I'll leave her with you (Estás loca si crees que la voy a dejar contigo)

Ruffnut se rehusó a abandonar la habitación pensando que su rival se aprovecharía la de la convalecencia y el dolor de su otra rival. Obviamente Heather se ofendió ante la insinuación, y al ver que esta se resistiría a irse no le quedó de otra más que invitarla también a quedarse; para calmar la tensión de ambas le ofreció un poco de café y en lo que esperaban que Astrid reaccionara practicó su ingles con ella. Pronto el sueño las invadió a ambas, y al ver que su otra invitada no tenía intenciones de despertar se echaron sobre la cama, envolviéndose en lo que quedara de las colchas, quedándose de inmediato dormidas.

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El molesto sonido de un despertador retumbó en la habitación de Stormfly. Con pereza, la chica sacó uno de los brazos tratando de apagar la fuente de sonido, una vez que su mano dio con él, apretó el botoncito que desactivaba el ruido para después meter otra vez el brazo entre todas las colchas.

Stormfly sonrió dentro las cobijas, se sentía con mucha energía a pesar de haber dormido poco, pues se había despertado en la madrugada cuando Fishlges y Luggy entraron a la cuarto cantando a todo pulmón "¿A dónde vamos a parar?", pero era tanta su felicidad que ni siquiera se molestó en callarlos, la que pensó que sí estaría molesta por el escándalo era Astrid.

¡Cierto! Se incorporó en la cama de golpe, debía contarle a su amiga lo que había pasado, rápidamente se levantó, dirigiéndose a la habitación anexa que correspondía a la de su aluma.

— ¡Astrid! —Abrió de golpe la puerta no importándole si estaba dormida o no, necesitaba contarle, ya después se disculparía., aunque grande fue su sorpresa al ver la cama vacía. —Qué extraño.

Entró a la habitación tratando de localizarla, tocó la puerta del baño pensando que estaría ahí, pero nadie respondió. Luego fue directo a la habitación que correspondía a la de Luggy y que estaba anexa del otro lado de la habitación de Astrid, la abrió con sutileza viendo que la adolescente se encontraba dormida, roncando ruidosamente. Repitió la misma acción con la habitación de Fishlegs encontrándolo en la misma posición.

— ¿Habrá salido sola? —Pensó en voz alta.

Creyó en aquella probabilidad, había muchos espectáculos por motivos navideños y pensó que de seguro estaría viendo uno de ellos, o tal vez desayunando en el restaurante del hotel, pues Astrid era de las que madrugaban.

Ya no le dio más vueltas al asunto, miró el reloj, eran las 08:44 de la mañana, tenía que alistarse para su cita.

Una hora más tarde estuvo lista para marcharse; ni Luggy ni Fishlegs se habían despertado, tampoco Astrid había vuelto por lo que salió sigilosamente de la habitación. Una vez en el exterior del hotel, sintió mucho más frio el ambiente a comparación de la noche anterior. La nieve había cubierto en su totalidad el pavimento y sólo ciertas áreas habían sido despejadas para los transeúntes y el tránsito. Viendo aquel panorama nevado, Stormfly se ajustó su gorro para cubrir más sus orejas, se aferró a su abrigo y caminó hacia el lugar donde había quedado con Tannlos.

Llegó justo a las 10:00 de la mañana, una mesera la atendió y le proporcionó una mesa; en lo que su cita llegaba pidió un café para quitarse el frio, y se dedicó a ver la televisión donde estaban dando las noticias, estas con referente al clima que al parecer empeoraría, puesto que había nevadas en otros puntos de Berserk.

Miró por la ventana tratando de divisar a su novio, eran las 10:20 y aun no llegaba, se impacientó, las otras veces que habían salido siempre había sido muy puntual, por lo que no pudo evitar preocuparse. No quería pensarlo. Decidió no hacer conjeturas precipitadas y siguió esperando tomando más café para calmar su ansiedad, tratando de entretenerse con las noticias deportivas, donde al parecer Berk estaba ganando en la categoría de hockey, después de las noticias, empezó un programa de entretenimiento del cual no entendía absolutamente ni una palabra.

Le dio otro vistazo al reloj: 11:10, el tiempo había pasado rápidamente y Tannlos no se presentaba, se rehusaba a creer que la hubiera dejado plantada, pero si Tannlos se había quedado dormido se lo haría pagar. Marcó su número, tamboreando los dedos en la mesa, tratando de no enojarse, pensando que el chico debía haber una muy buena excusa para su tardanza.

La respuesta por parte de la operadora que indicaba que "No está disponible por el momento" terminó por decepcionarla por completo. Se sintió tonta. Plantada en la primera cita, muy buena manera de empezar una relación. Pagó la cuenta, ya no le encontró caso estar ahí, regresaría al hotel a seguir durmiendo, como pensó que debió haberse quedado.

Saliendo de la cafetería notó que empezó a nevar levemente y el frio se hacía más intenso, por lo que se puso en marcha de regreso al hotel antes de que empeorara.

— ¡Storm!

El grito de Eret la detuvo de su andar, se giró para ver a su amigo el cual estaba saliendo de un taxi de forma presurosa.

— ¡Espera! —le gritó mientras pagaba al conductor.

Al ver al reportero tan agitado sintió un mal presentimiento, rápidamente acudió a su lado, al mismo tiempo que este también se acercaba.

— ¡Eret!… ¿dónde está Tannlos?

El hombre dio un silencioso suspiro, tratando de pensar adecuadamente cómo dar la noticia.

— ¡Eret! ¿Él está bien? —Preguntó Stormfly empezando a sentir que algo malo pasaba.

—Él está bien… dentro de lo que cabe. —Respondió. —Storm… regresó a Berk.

— ¿Eh? —la noticia descolocó a la entrenadora.

—Su hermano murió…

La chica dio una suspiró ahogado que trató de acallar con su mano. Comprendiendo ahora el motivo de su ausencia.

—Falleció en la madrugada. —Siguió explicando el reportero. —Tannlos… no se lo tomó bien, quiso regresar de inmediato, lo llevé al aeropuerto y pudo conseguir un vuelo directo a las 6:00 de la mañana.

Stormfly no concebía que aquello fuera real, sabía del afecto que Tannlos sentía por su hermano, y lo mucho que estaba sufriendo por su convalecencia, y ahora con esto, supuso que estaría destrozado.

— ¡¿Por qué no me hablaron?! —Reprochó sintiendo un nudo en la garganta. — ¿Por qué no contesta mis llamadas?

—Eso es… Tannlos rompió su celular al enterarse, estaba muy mal. —Recordó Eret con tristeza. —Traté de que hablara conmigo sobre lo ocurrido en lo que esperábamos el vuelo, pero se negaba, estaba muy reacio con la noticia… no fue hasta antes de entrar a los hangares que me dijo que te avisara, pidiéndome que te dijera que lo perdonaras por no haber llegado y que no te preocuparas, que él estaría bien… aunque la realidad es todo lo contrario.

Con aquella información, Stormfly sintió un vuelco en el corazón, ella pensando otras cosas cuando la realidad era otra, y Tannlos hasta en los momentos difíciles pensaba en ella, de alguna manera quería corresponderle de la misma forma.

— ¡Eret, llévame al aeropuerto!

— ¡¿Qué?!

—Por favor. —suplicó al borde la desesperación. —Debo ir con él… estar con él.

— ¿Estás loca? —Replicó Eret. —¿No has visto las noticias? Hay una tormenta de nieve rondando, debido a esta tardé una eternidad en llegar aquí… por suerte el avión de él pudo despegar.

—Está bien, iré yo sola. —Determinó la rubia al ver que no contaría con su ayuda.

La entrenadora caminó hacia la orilla de la poca visible acera de la calle, tratando de ubicar un taxi que la recogiera y la llevara al aeropuerto.

— ¡Espera! ¿Qué haces? No puedes irte así.

Stormfly hizo caso omiso a los comentarios de Eret y dando un fuerte silbido detuvo un taxi, entró rápidamente y antes de cerrar la puerta, el reportero la detuvo y se adentró con ella al auto.

Cansado, Eret dio las instrucciones al chofer para que los llevara al aeropuerto.

— ¡Muchas gracias Eret! —Sonrió Stormfly agradecida.

— ¡Te haré pagarlos linda! —Respondió el rendido hombre.

El aeropuerto estaba retirado de la capital de Berserk, debido a la nieve el chofer tenía que tomar sus precauciones, sin embargo, conforme avanzaban la nevada empezó a empeorar, obligando al conductor a ir mucho más lento.

—Maldita nieve, buen día se le ocurrió nevar. —Bramó Stormfly contra el clima.

—Te lo dije…

El taxista, que muy apenas hablaba el idioma inglés, les dijo que era una de sus típicas nevadas pasajeras, que generalmente el primer día era el peor, luego se calmaba, aun así no logró quitarle la impaciencia a Stormfly.

El clima empezó a hacer de la suya empeorando la tormenta con cada metro que avanzaba, al ya no tener una visibilidad clara del camino, el chofer se vio obligado a detenerse en una pequeña comunidad, llevando a sus pasajeros a un pequeño restaurante.

—No te enojes… no podemos hacer nada como quiera.

No teniendo de otra Eret y Stormfly entraron al restaurant donde los acomodaron en una mesa, en lo que lo peor de la tormenta pasaba.

— ¡Claro que sí!... yo debería estar con él… yo…

—No me lo tomes a mal Stormfly, pero si te ibas ¿qué pasaría con Astrid?

Aquella pregunta la hizo reaccionar, Eret tenía razón, no estaba de vacaciones en aquel lugar, estaba para acompañar y aconsejar a su amiga; aun así Tannlos la necesitaba, no supo que responder, bajó la cabeza avergonzada al no tener una respuesta congruente.

—Confío en que Tannlos estará bien, siempre fue muy reservado con el tema de su familia, supongo que por eso me pidió que te dijera que no te preocuparas. Tal vez necesite estar por el momento solo.

— ¡Es mi novio! —Confesó Stormfly sorprendiendo al reportero. —Se supone que debemos apoyarnos entre los dos… comprendo que no quiera preocuparme pero…—se detuvo al sentir otra vez aquel nudo que se le atoraba en la garganta. —Me hubiera… gustado poder… —Sentía impotencia por no poder hacer nada que las palabras no salían.

—Tranquila. —consoló Eret tomando su mano para calmarla. —Verás que pronto se comunicará contigo, dale un poco de tiempo.

Stormfly asintió comprendiendo, de cualquier manera no podía hacer nada; por una parte tenía un compromiso con Astrid, y por la otra parte porque ahora estaba atrapada en un tormenta de nieve en un punto perdido de Berserk.

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Abrió los ojos poco a poco, no podía ver bien, le dolían demasiado, los sentía irritados, además que la habitación estaba algo oscura. No supo en qué momento se había dormido o desmayado, aun sentía un dolor en el pecho, no lo había olvidado, Hiccup se había ido.

El haberlo perdido le había impactado demasiado, le había hecho caer en una cruda realidad, su querido Sr. Fantasma estaba muerto, siempre lo había estado. Empezó a temblar de nuevo al recordar aquel hecho, y no sólo eso, cosas que nunca había considerado.

La manera horrible en que había muerto.

El sólo pensar que su querido Hiccup había tenido una accidente de avión había hecho que la cabeza le diera vueltas y el estómago se le revolviera; al imaginarlo inconsciente, siendo devorado por las llamas que consumían aquel pequeño avión. De sólo imaginar que había tenido una muerte dolorosa y que había sufrido, hizo que la piel se le erizara de sobremanera y que un extraño vértigo la invadiera.

Él no se lo merecía. Lo sabía. Hiccup tenía una mayor calidad humana que ella, por eso se había enamorado de él, tanto que no le importaba las circunstancias ni que la consideraran loca, incluso había sido aceptada, así se lo había hecho saber.

Trató de contener las lágrimas al recordar la emoción con la que se le había declarado. Se había sentido tan dichosa cuando le había dicho que también la amaba.

¿Cómo es que ahora ya no estaba con ella? No lo comprendía. Apoyó su cara contra la almohada evocando más preciados recuerdos.

El como la apoyaba y la motivaba a seguir adelante no importando la circunstancia, siempre diciéndole:

"Tú puedes Astrid, yo sé que puedes". Levantando el pulgar en señal de que había hecho un buen trabajo, brindándole una de sus hermosas sonrisas, poniéndose furioso con aquel que se atreviera a hacerle daño, recordando graciosamente como se ponía celoso cuando hablaba con su amigo Nero.

Hiccup, al igual que Stormfly, Camicazi, Nero y Lya, también había sido su entrenador, quien le enseñó algo más valioso que sólo técnicas de patinaje y caracterización sobre el hielo. Le enseñó lo valioso que era la vida y que debía vivirla sin desperdiciar ni un momento, algo que le dejó claro cuando pretendió dejarla para que ella siguiera con su vida y fuera feliz.

Algo que ya no sabía si era posible.

Con las emociones haciendo estragos en ella se revolvió entre las colchas para tratar de levantarse, sin embargo; sintió un peso sobre sus piernas, se reincorporó como pudo para ver que impedía que se moviera. Su visión se aclaró de golpe, al ver que a quien casi tenía encima era a sus rivales: Ruffnut y Heather.

Miró alrededor de toda la habitación, no era la que había adoptado como suya durante las olimpiadas, era diferente. ¿Dónde estaba? También no sabía qué hora era. Había perdido la noción del tiempo.

Se removió más tratando de zafarse de sus rivales, sin embargo, con el movimiento sólo consiguió que ambas chicas empezaran a despertarse, la primera en notar su presencia fue Heather, quien después de tallarse los ojos con pereza le dijo algunas cosas que no comprendió.

¡Oh, you wake up! (Oh, despertaste) —Exclamó Ruffnut en un gran bostezo, estirando sus brazos para quitar el entumecimiento.

Aquella expresión si la entendió, aunque aún tenía la duda dónde estaba y cómo había llegado ahí, entonces recordó que unas personas la habían ayudado. ¿Acaso habían sido ellas?

— ¿Cómo sentirte? —preguntó Heather tratando de hablar español.

— ¿Cómo… me siento? —Preguntó Astrid confundida.

Heather asintió varias veces con una gran sonrisa, sin embargo, Astrid dio un suspiro largo recordando de nuevo todo, no estaba bien. Al no recibir ninguna respuesta, Deranged se levantó de la cama, dirigiéndose a las cajoneras donde tenía su equipaje guardado, Ruffnut y Astrid la vieron curiosas en aquella labor; después de buscar en el cuarto cajón, la berserker alzó en su mano un pequeño aparato, un traductor de mano.

Volvió a sentarse en medio de la cama, formando un círculo con sus dos rivales, tal como amigas que jugarían a preguntas y respuestas. Rápidamente tecleó en el aparato lo que quería preguntar, el cual se tradujo al idioma natal de Astrid y en el de Ruffnut.

"¿Qué te pasó?" —Era la pregunta.

Heather le ofreció el aparato a Astrid para que le respondiera, esta lo tomó sin animo y sin saber realmente qué responder, Ruffnut al verla ensimismada, decidió ir al grano, le quitó el aparato y preguntó:

"¿Quién murió?"

Este se tradujo en el idioma de Heather y Astrid, la primera le reprochó con la mirada la pregunta tan directa.

—Hiccup. —respondió Astrid cabizbaja.

— ¿Hiccup? —Preguntó Heather con angustia. — ¿Brother? (hermano) —Astrid lo negó. — ¿Boyfriend? (¿novio?)

La rubia asintió, ciertamente Hiccup había sido un especie de novio para ella. Las chicas se miraron entre sí, ahora comprendían más el dolor de su rival.

"¿Dónde está él?" —Preguntó Ruffnut tomando de nuevo el traductor.

Al leer la pregunta, Astrid se encogió de hombros. Algo que se les hizo extraño. Por parte de Heather sintió que ya había hecho demasiadas preguntas personales y su rival no quería hablar respecto al tema. Quería darle palabras de apoyo, pero no hablaba bien el español y en el traductor no cabía todo lo que quería decirle.

I understand you. (Te entiendo). —Dijo. —If my boyfriend died…I would go crazy( si mi novio muriera… me volvería loca) —Se asustó de sólo pensarlo, sacudió la cabeza tratando de sacar aquellos pensamientos, así como el discurso en ingles que había preparado, ciertamente sabía que probablemente no había palabras de consuelo.

Ruffnut concordó con lo que había dicho Heather, ella no tenía pareja, pero pensó que si su hermano, la persona que más quería, le llegara a faltar no sabría qué hacer. En realidad una persona generalmente no sabía qué hacer en aquellas circunstancias. Al ver que ninguna de las dos chicas se dignaba a hablar, tomó de nuevo el traductor, había otra pregunta que la intrigaba.

"¿Abandonarás las olimpiadas?"

Otra pregunta sin responder, Astrid se encogió de hombros sin saber qué decir. Las tres, como deportistas, sabían que a veces pasaban sucesos que no podían controlar. Conocían historias de deportistas que habían perdido a un ser querido en el momento del juego de su vida; unos optaban por irse con su familia, otros lo contrario, los honraban dando lo mejor en los juegos dedicándoles su participación en su memoria.

Astrid reflexionó aquello, ¿irse? ¿A dónde? Hiccup llevaba meses muerto, no tenía a dónde ir, ni siquiera sabía si había sido velado, si contaba con alguna tumba que pudiera visitar. Lo conocía, pero a la vez no sabía que había sido de él en vida.

Por otra parte recordó algo que hizo que se le acelerara el corazón: la rutina del programa largo.

¿Cómo pudo haberlo olvidado?

Él pensó en toda la rutina, por ella; los saltos alocados que le propuso que hiciera, las piruetas, la canción: "Alcanzando el cielo". No podía fallarle. Debía patinar y seguir adelante, aunque estuviera quebrada por dentro, era algo que Hiccup quería, que viviera y siguiera con su vida.

Aunque fuera sin él…

—Me quedaré. —susurró.

Al ver que sus rivales no entendieron a qué se refería, lo escribió en el traductor, agregando al final "Por él".

Sus rivales vieron en ella una determinación mezclada con tristeza, ahora más que nada estaban expectantes de su próxima rutina. Esperando que pudiera ejecutarla a pesar de su perdida.

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Después de horas atrapados en la tormenta, Eret y Stormfly pudieron regresar a la capital. La idea del ir al aeropuerto ya no era factible; Stormfly esperaría que Tannlos se comunicara con ella, (pues no contaba con otro número de contacto), o en el otro caso esperaría a que terminara la competencia de patinaje artístico para regresar de inmediato a Berk.

Con el ánimo por los suelos regresó a la habitación del hotel, al llegar, no había nadie, estaba en total oscuridad, ni Astrid, ni Fishlegs estaban. Sin nada más que hacer, tomó asiento en la sala de estar y prendió la televisión en la espera de los demás integrantes de la familia.

Media hora después…

— ¡Llegamos, llegamos! —Anunció ruidosamente Fishlges.

— ¡¿Y adivinen quién llegó?! —Exclamó Luggy canturreando.

Stormfly suspiró, al menos ellos estaban de buen humor, trató de poner su mejor cara para recibirlos encontrándose con la sorpresa de que alguien especial había llegado.

— ¡Papá Axel está aquí! —Anunció Fishlegs como si de un presentador se tratara.

— ¡Ay, señor! Olvidé que hoy llegaría. —Dijo Stormfly apenada.

—No te preocupes, la tormenta estuvo horrible y tardamos en llegar.

—Cierto…—Concordó Fishlegs. — ¿Dónde está Astrid?

— ¿Eh? ¿No estaba con ustedes? —Preguntó la entrenadora.

—No, yo pensé que había salido contigo. —Respondió el regordete.

—No, no la he visto desde ayer...

Tanto Axel como Stormfly se asustaron, el día no era como para que estuvieran afuera, aunque Fishlegs trató de tranquilizarlos diciéndoles que probablemente andaba por una parte del hotel. La entrenadora no muy convencida y sintiendo otro mal presentimiento, marcó a su celular, sin embargo, este se escuchó dentro de la habitación que correspondía a Astrid.

Todos fueron en busca del aparato, notando que Astrid no se había llevado identificaciones, dinero, ni la tarjeta/llave de la habitación.

— ¡Iré a buscarla! —Exclamó rápidamente Stormfly.

—Yo voy contigo. —Pidió Axel.

— ¡Vamos todos! —Apuró Fishlegs. —Luggy quédate aquí por si llega, habla con Yuyan y pregúntale si está con él.

La chica afirmó con la cabeza obedientemente, claramente asustada, su hermanita no era de las personas que se iban sin avisar.

— ¡Vámonos! —Apuró la entrenadora.

Tenía la mano sobre la manija, esperando a que Fishlegs tomara unas cuantas fotografías de Astrid para buscarla por los alrededores de ser necesario; una vez listos, abrió la puerta con rudeza, llevándose un buen susto, pues Astrid estaba frente a la puerta, tenía ropa que no era de ella, el cabello enmarañado y su flequillo cubriendo su rostro.

— ¡Astrid! —Exclamó Axel feliz de verla por fin.

— ¿Dónde estabas? —Regañó Stormfly.

—Con Heather y Ruffnut. —Respondió sin querer verla, entrando a la habitación pasando por un lado de toda su familia.

—Espera ¡¿qué?! —Stormfly se desconcertó por la respuesta, y no sólo ella los Ingerman también estaban incrédulos.

—Sí… estuvimos hablando… o al menos eso tratamos. —Contó Astrid sin atreverse a verlos, un acto que no pasó desapercibido por la entrenadora.

—Astrid… ¿te dijeron algo? ¿Te ofendieron? ¿Te hicieron algo?

— ¡No! No pasó nada... De... De hecho fueron muy amables. —Contestó con la voz entrecortada.

— ¿Qué tienes hiiita? —Preguntó Axel preocupado.

Fue en ese momento que Astrid se percató de la presencia de su padre, se giró para verlo, dejando ver su deplorable estado.

— ¡Papá! ¡Qué bueno que llegaste! —Dijo tratando de sonar feliz, mientras sentía cierta molestia en su garganta. — ¿Te parece si hablamos después?

Aquella actitud preocupó a todos los presentes, además de su apariencia.

—Astrid, ¿qué tienes? —preguntó Fishlesg tratando de acercarse a ella.

—No… es decir, nada. —Respondió nerviosa, con los ojos cristalinos. —Me duele la cabeza. —Una lágrima se le escapó preocupando a todos.

—Vamos al médico entonces. —Sugirió Stormfly preocupada.

— ¡No! —Evadirlos se le estaba siendo más difícil de lo que pensaba. —Ya me tomé algo, sólo quiero dormir ¡mañana es el gran día! Y debo estar al 100%—Fingió entusiasmo, mientras otra lágrima se le escapa de los ojos. —Estaré bien. —Dijo finalmente para dar por acabada la conversación y el interrogatorio.

Se despidió con rapidez de todos sin darle tiempo de que intentaran detenerla.

Se encerró en su habitación, recargándose con cansancio en la puerta. Entrar en aquel lugar le removió otros recuerdos; miró hacia la ventana, ahí era donde Hiccup la había esperado el día anterior, donde le había dicho que se veía preciosa y que le gustaba su cabello.

Su cuerpo empezó a temblar de tan sólo recordar que también fue ahí donde se habían declarado su amor, trató de no llorar y ahogar sus gemidos de dolor, algo que se le estaba dificultando, no quería que nadie la escuchara, así que se echó en la cama, enterrando su cara en la almohada. Había decidido seguir la competencia por él, pero tenía que deshacerse de aquel dolor, así que esa noche lloraría todo lo que pudiera, sólo esperaba que con eso pudiera apaciguar su sufrimiento para que pudiera ejecutar la rutina que su amado había pensado para ella.

—No te fallaré mi amor.

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Si bien dicen que cuando tienes prisa por llegar a un lugar el tiempo se hace largo. Tannlos no había podido descansar ni un momento; la espera en el aeropuerto, el vuelo en Berk se le habían hecho eternos, y ahora que había llegado sólo faltaba minutos de recorrido para llegar a una de las tantas estaciones de tren de Hosten.

Eran aun temprano, no pasaban de las tres de la tarde, y cuando vio el anuncio de que estaban por llegar, quiso que el tiempo se fuera más lento.

Le asustaba llegar, desde que se había enterado de la noticia aún no se daba a la idea. No concebía que en pocas horas, o más bien, en pocos minutos vería a su hermano en un ataúd, pálido, sin vida, sin la esencia que lo hacía ser él, sólo un contenedor frío e insensible a cualquier emoción. Rodeado de gente llorosa en un velatorio. No quería verlo, no así.

No había podido dejar de llorar en todo el camino, imaginándose cómo sería su velación para luego ser llevado al crematorio a donde se reduciría a ceniza, no podía creer que eso fuera todo.

Su hermano, al igual que él, tenía mucho por experimentar, ahora ya no haría nada. La vida no había sido justa.

El tren empezó a avanzar lentamente, había llegado a su destino, era hora de enfrentar la realidad.

Saliendo de la estación de tren, tomó un taxi que lo llevara a su casa, no tardo más de 20 minutos, cuando vio la fachada de aquella descuidada veterinaria, que desde meses atrás no le daban su respectivo mantenimiento.

Entró utilizando una llave extra, por detrás de la veterinaria se encontraba su casa, el ver aquel lugar le revolvió el estómago, a donde quiera que volteara veía a Hiccup. Todo sería extraño a partir de ahora.

Tomó el teléfono así como la agenda donde su mamá tenía anotados todos los números de la familia, contactó su madre para hacerle saber de su llegada.

—Mamá… soy Tannlos…. Estoy en casa.

¡Tannlos! —gritó Valka sollozante. — ¡Te he tratado de localizar!¡NO ME ASUSTES ASÍ!

El chico se sintió culpable al escuchar a su madre tan afectada, la había preocupado con su falta de comunicación otra carga además de lo de su hermano, escuchó del otro lado de la línea que su padre pedía rápidamente hablar con él.

Tannlos, Alberick y yo iremos por ti… debemos hablar…

— ¿Alberick vino? —Preguntó desconcertado. —Y ha… ¿hablar de qué?

—Verás… lo que pasó es…

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Corrió a toda prisa por los largos y blancos pasillos del hospital, no le importaba empujar a cuanta persona se le pusiera enfrente, lo único que quería era llegar a su destino, verlo con sus propios ojos. Detrás de él Stoick y Alberick lo seguían.

Se detuvo al llegar a una habitación con un número asignado en la puerta, con rudeza la abrió, dando un grito ahogado al ver a su madre sentada en una silla, sonriéndole ampliamente, y en la cama viendo hacia la ventana, su hermano ¡Vivo! No lo creía, sin embargo, cuando Valka llamó a este para que lo viera, se dio cuenta que era real, no estaba soñando.

Fue tanto el impacto que casi se desmaya de la impresión, Alberick y Sotick lo sostuvieron evitando que cayera, no podía ni parpadear.

—Fue un milagro. —Exclamó Stoick derramando lágrimas de felicidad.

Valka asintió concordando con él, contagiándose de la emoción de su marido.

—¡Tú!... ¡tú! —Señaló Tannlos despectivamente a quien estaba en la cama y lo veía con una cansada sonrisa.

—Tannlos. —Llamó Valka. —No puede hablar mucho, tampoco escucha muy bien así que hablale…

— ¡MALDITO IDIOTA! —Interrumpió Tannlos con un grito enloquecido.

Dando pisotones se acercó a la cama, tomando a Hiccup por la bata, el castaño vio el dolor y la ira reflejada en sus ojos de su hermano, algo que él había provocado.

— ¡MLADITO IMBECIL! —lo zarandeó con rudeza, reclamando sollozante. — ¡TE VOY A MOLER A PALOS! ¡TE GOLPEARÉ TANTO QUE CAERÁS EN COMA OTRA VEZ!

Alzó su puño dispuesto a golpearlo, mientras que Hiccup ni siquiera intentaba defenderse.

— ¿No van a detenerlo? —Preguntó Alberick asustado.

—No. —respondió Stoick tranquilo. —Lo necesita.

—Lo… lo sie…nto. —Susurró Hiccup con la voz ronca.

Tannlos movió su brazo pero envolverlo en un abrazo, dejando salir todas las emociones a flote, toda la preocupación y el dolor se habían ido, ahora era una felicidad inmensa lo que lo rodeaba y que demostraba de una extraña manera.

— ¡Estúpido imbécil! —Regañó abrazándolo con más fuerza. — ¿Por qué nos hiciste eso? No lo vuelvas hacer idiota o yo mismo te mataré.

Hiccup con las pocas fuerzas que tenía lo abrazó, apoyando la cabeza en la de su hermano. Había despertado horas atrás, sus padres le habían dicho que prácticamente había durado una hora muerto; y no sólo de eso se había enterado, había caído en coma debido a un accidente que recordaba bien, había perdido una parte de su pierna izquierda, tenía cicatrices por todos lados, la más notoria la de su barbilla y si se tocaba su cabeza podía sentir otra.

Pero nada de eso era comparado con el dolor que le había provocado a su familia, por eso aceptó su nueva condición sin reprochar nada, estaba vivo y era lo que importaba; también por eso aceptaría cualquier reclamo o golpe que Tannlos le quisiera dar. Definitivamente se lo merecía.

Miró a su padre, madre y amigo mientras seguía abrazando a su desconsolado hermano; sonrió al tener cerca a quienes más lo apreciaban, sin embargo, sintió que algo faltaba, alguien hacía falta en aquel cuadro familiar.

La pregunta era ¿quién?

.

.

Continuará.

¿Sorprendidos? ¿Se lo esperaban? Algunos creo que sí, aunque como quiera me encantó su reacción en general, el próximo capítulo, creo yo, será el último "Alcanzando el cielo", así se llamará, y probablemente sea algo largo.

Aun no me decido si habrá epilogo.

Por cierto ¿saben cuál ha sido el record de los que vuelven de la muerte? Leí un artículo de un persona de 6 día de muerto, pero quien sabe.

Ahora sí, la sección de comentarios y dudas.

Jessy Brown: Bueno, pues ahí está no murió. Pero adivinarás que olvidó a Astrid y todo lo que pasó con ella. Ahora sólo a esperar que hará a Astrid. Saludos.

Emicastillo92: Pues adivinaste algo sobrenatural pasó, Hiccup andaba de parranda pero ya llegó a su lugar de origen, aunque podrás ver que no recuerda nada de lo que pasó con Astrid. XD. Saludos.

MAYU: sorry, pero ya pasó la tormenta y la calma medio llegó al menos para uno de los personajes, sólo a esperar que pasará en el siguiente capítulo. Saludos.

Flopi216: No fue una mentira del todo, y hay probabilidad para la pareja, para saber cómo concluirá, en el próximo capítulo. Saludos.

Missmarvel2000:Claro, está sano y salvo y desmemoriado de lo que pasó con Astrid, pero eres de las que quiere también darle una tunda por lo que pasó. Saludos.

Shazam: Muchas gracias por un comentario, es un placer, hacerlos reir y sufrir. Saludos.

Maylu Liya: XDD, no entendí muy bien, pero no soy tan mala como tu y le doy otra oportunidad XD, eso sí, bien desmemoriado XD. Con respecto a Tannlos compréndelo, pobrecitos al menos mandó mensajero. Saludos.

Ana Gami: XD, recordé a bob esponja con lo del sueter de lágrimas XD, me encantó! Para saber el rendimiento de Astrid en la siguiente competencia tendrás que esperar al próximo capítulo. Saludos.

Vanesa Veltran: Hiccup está sano y salvo, que si volverá con Astrid mmmmm tendrás que esperar al siguiente capítulo. Saludos.

Alexa HSGS: era para el drama, XD, creo que funcionó. Pero está vivito y coleando. Saludos.

Guest: No lo maté, tranquil todo estará bien. Saludos.

Tris y Ale: No los olvidé, no pusieron su nombre en el comentario, búsquense en Guest. Saludos.

Steffani: Te esperabas que esto pasara? Espero que no, ahora supongo que nuevas ideas andan cruzando por tu cabeza, pero bueno, todos están bien, o al menos físicamente hay una que sigue afectada emocionalmente y que tiene una presentación importante. Saludos.

Unbreakablewarrior: tranquila el chico está bien, ahora sólo falta si se reencontrarán o no. Saludos.

Anislabonis: Sorry, pero ahora todo está bien, o al menos la mayoría de los personajes. Saludos.

Sebas GG: XD, si fue algo cruel, pero bueno ya viste que todo fue un sustillo, sustote más bien, espero te haya gustado. Saludos.

Mad Inspiration: XD, tranquila, ya todo pasó, o al menos más o menos todo, sólo faltan algunas cuantas aclaraciones y ya terminará el sufrimiento de todos. Saludos,

Diane:jajjaja sigo sin superar lo de Si Tannlos llora todas lloramos, pobrecito, tremendo susto que le dieron, pero ahora está bien la única que falta es Astrid, me alegra que se haya captado el mensaje de apreciar lo que tenemos, espero que te haya gustado. Saludos.

DLY: XD, supongo que ahora crees que puede haber un final diferente al que de seguro se están imaginando. Eso creo, espero te haya gustado. Saludos.

Astrid Pines: Bueno no te equivocaste del todo en una de tus teorías, Astrid hará su mejor esfuerzo en la competencia, pero por el momento sigue inestable, y sólo le quedan horas para recuperarse, el anime en el que me basé es Ginban Kaleidoscope y un poquito de una de que se llama Kaleido Star, además de la película Just in Heaven y Ice princess. Saludos.

Nube: Me encantan tus reviews y eso que el mugroso FF no los pone todos, creo que es lo menos que puedo hacer por alguien que lee y le gusta mi trabajo. Con respecto a tu pregunta soy de Nuevo Leon, Mexico. Saludos.

Spell: Hola, de nuevo, gracias por seguir todavía el fic, llegaste justo en el momento del casi desenlace, espero te haya gustado, y contestando tu pregunta es sí, sí seguiré escribiendo de ellos. Saludos.

Dragon Viking: jajajaja todo lo que ocasioné… y se rie… XD, la verdad es que sí, pero ya ves que nada malo pasó, sólo una sigue sufriendo, pobre Astrid, pero bueno así es la vida y así tendrá que aprender a vivir, es broma. Saludos.

Guest: XD mmm patatas con nivel de radiación sustancia X, que rico, tengo hambre, digo que miedo XD, no se murió, no te preocupes. Saludos.

Mari Hofferson: Supongo que algunas preguntas ya fueron contestadas, Hiccup se había ido de parranda pero ya volvió XD, Astrid es la que sigue todavía mal, así que a esperar el siguiente capítulo. Saludos.

Rebeca Estrada: Puedes tener todavía esa seguridad, ;) creeme. Saludos.

Nina: yeiii logré engañarte XD, creo que a todos, con respecto a lo de la diadema tenía la idea de que Hiccup le sugiriera a Astrid comprarse una, pero se me hizo que iba de más la escena, espero te haya gustado. Saludos.

Meyrinberk: No te equivocaste del todo, Hiccup está bien, Astrid no tanto, espero te haya gustado el capítulo, con respecto a tu película, La historia de Erasé una vez un relato también estaba aquí. Saludos.

Jessy: o no me equivoqué del todo, si era tu review el anterior, y ya no te preocupes Hiccup está vivito y coleando, o más bien cojeando xD, la única que sigue mal es Astrid. Aunque tendrá que armarse de valor para hacer la rutina. Saludos.

Vivi: Hola de nuevo, espero te haya ido bien, creeme que este no terminará como guerra de los elementos, ;), o eso creo XD. Saludos.

Amai do: Hola! Me alegro que te haya gustado el capítulo, creo que si exageré en algunas cosas, pero el resultado me encantó y más la reacción de todos, es algo malvado. XD. Pero me gustó. Saludos.

Silver:Hola, mucho gusto leerte por aquí, espero que te haya gustado el capítulo y ya todo está bien o al menos para alguno de los personajes, sólo faltan las aclaraciones. Saludos.

Navid: Todo estará bien, no te preocupes, todo fue para el sustillo el Hiccup me ayudó XD, espero te haya gustado el capítulo. Saludos.

Risu chan: Por fin alcanzaste a todos los demás, me pregunto si la idea que tienes concuerda con lo que pasó, con respecto a lo del final alternativo, me gustaría saber primero tu opinión cuando ya terminé el fic ¿te parece? Saludos.

Hei Mao3: XD, alguien también me escribió lo del sueter del lagrimas, creo que me hice en realidad un ropero completo XD. Con lo de Heather y Ruffnut lo vi necesario puesto de que el deporte debe ser algo sano a pesar de las competencias, y siempre se debe respetar al oponente. Alice no creo que haga alguna otra intervención, primeramente tendría que pasar por Ruffnut para después pasar por Astrid. Espero que te haya gustado el capítulo. Saludos.

A los nuevos seguidores, favoritos y lectores anónimos hasta la próxima. Saludos.

24 de enero 2016