Subio aquella noche a su habitación, necestiba hablar con Shikamaru rapidamente, inclusive con Yona, estaba rogando a los cielos que ella y Saki no se hubieran acercado lo suficiente como para compartir secretos. ¡Pero inclusive Theo! ¿Que pasaba con la lealtad en este castillo? No le habia sorprendido tanto la intervencio de Hidan, ese tipo le demostro desconfianza desde el primer instante que lo conocio.

Entro a su habitación, estaba a punto de amanecer, la fiesta habia terminado ya, todos los guardias estaban somnolientos y Shikamaru roncaba en su cama, ¿tanto asi se preocupaba por su esposa? - Oye. - Temari le grito y tras suyo cerro la puerta, miro en todas las direcciones, en este momento desconfiaba de todo. - Shikamaru. - dijo un poco mas fuerte, el chico se estremecio en la colcha y abrio los ojos.

-¿Donde estabas? - Shikamaru se sento en la cama. - ¿Porque no subiste enseguida?

Temari lo miro y le guiño un ojo, se dirgio hacia la mesa y tomo papel y pluma, sin temor a ensuciar las camas embarro la pluma de tinta y rayo sobre el papel.

Escuche una conversación muy comprometedora, personas muy cercanas estan involucradas... ¿le dijiste a alguien que estaba alli oculta?

Alzo el papel y lo mostro frente al chico, el se acerco, estrujo sus ojos y leyo con cuidado, cada que avanzaba sus cejas se elevaban poco a poco, el nego. Temari asintio. Rayo nuevamente.

¿Podemos ir mañana a la torre? Quiero hablarte con mas libertad... pero nadie de saber la verdadera razon. Nadie.

Shikamaru miro el papel y asintio, Temari se acerco a la chimenea y lo lanzo alli, la hoja desaparecio en menos de quince segundos, haciendose cenizas. - Buenas... ¿Noches? entonces... - Temari entro en el baño, necesitaba quitarse toda la rompa y lanzarse un balde agua encima, no le interesaba la hora que fuera.

Kankuro desperto aquella mañana leyendo una de las cartas que su hermana le habia enviado a Gaara, Temari parecia bastante preocupada, y eso le incomodaba, se suponia que ahora era un rey, alguien con el poder suficiente como para manejar los problemas que ocurrieran a su alrededor.

- Su alteza. - Ki le dijo con una sonrisa. - La reina hace su entrada, junto a su hermano, el ministros Gaara. - Kankuro alzo la vista, estaba perdido en aquel papel, lo introdujo en el sobre nuevamente y lo dejo a un lado, Gaara lo podria leer luego, lejos de Tenten.

- Hola Kankuro. - Gaara sonrio y miro a la chica a su lado. - Tenten y yo fuimos por algunos frutos secos al mercado... ¿Quieres algunos? - Kankuro sonrio incomodo, Tenten jugaba con las bolsas de compras en sus manos.

-Esta bien. - Kankuro asintio y se puso de pie, rodeando el escritorio y parandose frente a ellos, su esposa le extendio una funda de frutos y el la cogio. - Gracias.

-Sabes Tenten... ahora deberias pedirle que te cuente ese chiste. - Gaara parecia de verdad divertido. - Sabes que mi sentido del humor no es tan bueno...

- Fue gracioso. - Le dijo la morena al pelirrojo, Gaara sintio un poco de celos por aquella escena. - El hecho de que intentaras lucir gracioso... fue gracioso.

- ¿De que chiste hablan? - Kankuro miro a Gaara, el pelirrojo nego.

- Ese que me dijiste de las concubinas y el cangrejo. - Kankuro se sonrojo y Gaara sonrio. - Tenten me dijo que le gusta leer chistes asi que recorde el mejor chiste que me llegaste a contar.

- Es bastante vulgar. - DIjo la muchacha mirando de reojo a Gaara.

- Es muy vulgar. - Kankuro bufo y Tenten comenzo a reir, luego todos en la sala se unieron a la carcajada. - No le cuentes eso a mi esposa Gaara. Viniendo de ti quizas fue extraño.

Gaara sonreia mirandolos a ambos. - Bueno... intento ser simpatico con mi cuñada.

-Fue extraño. - Dijo la chica, quien ahora lucia mucho mejor que algunos dias atras, en los que sus ojos hinchados demostraban el dolor de una perdida. - Pero me gusta mucho tus intentos de ser simpatico cuñado. - Ella comenzo a reir otra vez y Gaara se sonrojo, rascando su nuca, el era alguien bastante serio.

- Bueno... debo irme. - Gaara miro en el escritorio, habia una carta con un sello de Konoha abierta, miro entonces a Kankuro y nego. - Deja de leer la correspondencia del resto.

- Te quiero. - Dijo Kankuro, intentando evitar una futura pelea con su hermano. En realidad Gaara no le molestaba, Kankuro no era el mismo desde hace mucho tiempo, le alegraba mirarlo con una sonrisa, tampoco imagino que entre ellos dos, el grande fuera a ser el mas cobarde con respecto a asuntos de mujeres, si Gaara tenia que intervenir para ligerar el ambiente, lo haria... El castillo era tan triste y pesado ultimamente que inclusive estaban comenzo a correr rumores.

- Adios Tenten. - Gaara miro de reojo a su hermano, la morena asintio y con una sonrisa miro a su esposo.

- Nunca me contaste un chiste Kankuro... - El asintio, tratando de entender la nueva normalidad de la chica. - A mi me encantan los chistes... me se muchisimos, era la payasa de Konoha.

- Te contare algunos. - El mastico con dificultad un fruto seco. - ¿Te sabes el del cangrejo y las concubinas? - Tenten sonrio y el la acompaño.

Despertaron muy tarde al otro dia, Shikamaru no dejaba de mirarla con curiosidad durante el almuerzo, todos en el castillo tenian ojeras o lucian cansados, Temari intento tratar a Saki y a Theo de la misma forma que antes, pero para ella era muy dificil... queria hablar con Yona, necesitaba hacerlo pero en este punto no habia una cosa que Yona no hiciera sin que Saki supiese.

Nadie los cuestiono cuando dejaron el castillo, Shikamaru insistio en que queria estar a solas con su esposa, soltando un monton de tonterias mas, todos rieron y Temari sonrio avergonzada, no por el hecho de estar solos, si no por las tonterias que se le habian ocurrido al moreno.

- ¿Como se te ocurre decirle a todos que vamos a besuqueranos en el bosque? - Temari cubria su rostro entre pinos, hasta ahora era capaz de reprocharle. - Es estupido.

-Pero te apuesto a que se lo creyeron. - Shikamaru la miro orgulloso. - Nadie se espera que me digas algo.

-Tienes que ser idiota.- Temari caminaba con continuidad, las cosas en el bosque eran tan pacificas y calmadas como en ningun lugar. - Te dire... no creo que hay nadie que nos pueda escuchar en este punto...

- Finalmente. - El muchacho la miro de reojo y ella sonrio, tenia que admitir que lo habia hecho sufrir todo aquel tiempo.

- Cuando me encontraste ayer entre los arbustos es porque... escuche una conversacion entre Hidan y Saki. - Shikamaru se detuvo en seco y la miro preocupado, Temari arrugo su frente, sabia que su expresion habia cambiado por completo. - Hablaban... Hablaban sobre un asesinato. - Shikamaru alzo una ceja. - El obejtivo del hombre es llegar a ti como sea, no se que pinta Saki aqui, pero se que ella tuvo que ver con el asesinato.

-¿Llegar a mi? - Shikamaru nego. - ¿Saki? ¿Estas segura? - Temari alzo una ceja, en serio le iba a cuestionar aquello. - No te ofendas pero ella... no creo que siquiera sepa leer.

- Lo estoy. - Temari asintio. - No habia nadie mas alli, y estoy segura de que ni se imaginan que yo los escuche. - Shikamaru comenzo a mirar a la nada, y Temari pudo saber en que estaba pensando. - Hablaban de Kurenai. - Shikamaru alzo la vista, sus ojos mostraban preocupacion. - Y al parecer... el asesinato fue el de su esposo. - El chico perdio el equilibrio y su rostro perdio toda la compostura, estaba poniendose algo palido.

- No puede... no puede ser. - El comenzo a negar. - Es imposible Temari. - El alzo la vista y comenzo a asentir. - Asuma murio en batalla, es imposible que Saki haya hecho algo, aun estaba con Tenten y... Hidan... - El se paralizo, sus manos comenzaron a temblar. - Hidan encontro su cadaver...

- Yo... - Temari balbuceo. - Yo creo que estan planeando algo contra Kurenai y su hija, inclusive contra mi. - Shikamaru negaba a cada momento. - No se hace cuanto fue lo de Asuma, pero parecian desesperados, parecia, sobretodo Hidan, que necesitaba terminar aquel trato que inicio con Saki.

- Lo voy a matar. - El Nara miraba en todas las direcciones, ninguna en especifico, desesperado. . ¿Que mas sabes? - Temari trago, nunca antes lo habia visto de esa forma. - ¡Dime que mas sabes!

- ¡No me grites! - Temari le dijo asustada. - Solo se que Theo tambien lo sabe. - Shikamaru la miro boquiabierto, los ojos del chico estaban a punto de explotar. Temari sintio que su corazon se habia roto, verlo asi era... desgarrador. - Se que quizas Saki e Hidan fueron pareja, pero Saki tiene un novio entre los guardias, un pelirrojo... No se que pasa con Theo, pero el parece ser el intermediario. - Shikamaru habia soltado las lagrimas, ellas caian sobre sus mejillas. - Es todo lo que escuche, por eso... temia decir algo en el castillo.

- Y me trajiste aqui. - El le dijo desde la nada. - Mi madre esta alla, Kurenia, Mirai... con ellos. - Shikamaru respiro profundo. - Esto tiene que ser una broma, no puede ser posible.

- Lo escuche, y no parecian estar bromeando. - Temari lo tomo por los hombros tratando de que regresara alli con ella. - Yona no debe estar al tanto, ella... ella podria ayudarnos.

- Theo encontro a mi padre muerto Temari. - El la miro a los ojos, estos estaban repletos de lagrimas que no dejaban de salir. - Ahora no se que pensar... ¿Murio el por su enfermedad o no? - La rubia sintio un enorme peso en sus hombros, escuchar aquello definitivamente la dejo sorprendida, podria o no ser una coincidencia pero, dejaba mucho para pensar. - Theo es como mi hermano... estamos juntos desde hace unos siete años.

Temari no supo que mas decirle, su cabeza en estos momentos estaba trabajando buscando la manera de resolverlo, descubrirlos, hacer que confesaran su crimen... o sus crimenes. - Hablare con Yona... ella podria decirme si escucho algo, ella-

-Yona... no. - Shikamaru nego. - Ella y Theo estan saliendo... o algo asi.

-¡QUE! - Temari abrio la boca sorprendida. - Mientes. - El nego, aun preocupado, pero con una sonrisa en sus labios. - Ella no me ocultaria eso. - Temari no lo podia creer, su Yona, la tranquila y virginal Yona estaba saliendo con un chico. IMposible.

- Theo me lo menciono, pero Yona teme decirte. - Aun con su cabeza en otro lugar le respondia a su esposa. - Puedes acercarte a ella pero... ¿No le salvarias el pellejo a tu novio? - Shikamaru miro a Temari preocupada, la rubia nego y sonrio.

- Yona no es de ese tipo de chica. - Ella tomo la mano de su esposo y la apreto muy fuerte. - Tengo el plan perfecto. Creeme.

Temari entro hecha un demonio al castillo, su rostro mostraba ira y lagrimas caian por sus ojos, Shikamaru la seguia vergonzado, de acuerdo al plan, esto funcionaria.- YONA. - La rubia grito desde el gran salon, donde Saki cuidaba de Mirai. - ¡YONA!

- ¿Puedo ayudarla con algo? - Saki la miraba con preocuación, Temari se preguntaba si en realidad se encontraba a arrepentida.

-No. - La rubia bufo. - Alcahueta. - Saki entonces miro a Shikamaru, el chico solo se encogio de hombros.

De las escaleras bajaron acalorados Yona y Theo, ambos respiraban con dificultad y miraban todo el lugar. - ¿Que pasa? - Yona le dijo preocupada.- ¿Te paso algo?

- Asi te queria encontrar. - Temari se cruzo de brazos. - Yo he sido capaz de confiarte mi vida y no puedes decirme de esto Yona. - La chica miro a Theo, el en cambio miraba a Shikamaru. - Vamos a mi habitación. - Yona negaba, con preocupacion, siguiendo los pasos de Temari. - ¡Y QUIEN SE ATREVA A ESPIAR MI CONVERSACIÓN LO MATO! - Dijo lo ultimo alzando una navaja, la misma que habia llevado el dia anterior al bosque, incluso los guardias retrocedieron.

- Lo siento Theo... - Shikamaru se encogio de hombros. - Se me salen las cosas cuando estoy nervioso. - Theo sin embargo nego, aquel chico sensible... no podia creer que fuera alguien peligroso.

Temari se sento en la cama, miro a Temari con verguenza, la rubia dejo la navaja a un lado, en realidad no iba a usarla, fue parte de la actuación, le avergonzaba que ahora el resto pensara que acuchillaba a sus trabajadores, pero en este momento esto seria un ventaja.

- Lo siento... no podia decirte... me daba verguenza... - Yona cubrio su rostro y Temari solo aclaro su garganta.

- Necesito que a partir de ahora hagas el juramento de la verdad de Suna. - Yona descubrio su rostro poco a poco y miro confundida a la reina, aquel juramente solo se hacia ante los reyes, para enfretar castigos, o a la justicia. - Tengo la navaja cerca por si te estas negando. - Temari la miraba bastante firme, Yona no podia entender aquello. ¿Tanto iba a hacer por besar a un chico? No se queria imaginar si justo ahora hubieran terminado lo que iban a empezar.

-Yo... - Yona subio su mano derecha. - Juro ante los soles que iluminan nuestras mañanas, ante la... ante la luna que se refleja en el rey por las noches, juro ante la arena que acariciaba los pies de esclavos y las piramides que guardan secretos y... - La chica nunca antes habia recitado aquello. - Secretos y tesoros, ante usted mi rey y reina, que como hermana me dirijo, que le hablare con la verdad, teniendo en cuenta que quizas de antemano este escrita y si me... y si me equivoco... - Yona estaba temblando, ¿hace cuanto no era usado aquello en Suna? - Mi cabeza sera lo que quedara del recuerdo de esta promesa. - La pequeña morena de ojos azules estaba a punto de llorar, Temari no sabia que pensar de aquello.

- ¿Lo hiciste con Theo? - Aquello no era parte del plan pero... le daba curiosidad. - Ya me lo han dicho todo, quiero que sepas. - Yona nego, y sus lagrimas caian, Temari la miro a los ojos y resalto. - Todo.

- No, no mi reina, no lo he hecho, solo nos besamos. Nada mas. - Yona se lanzo al suelo, sus piernas temblaban al igual que sus manos. - Lo juro, si el llego a decirle algo al rey debe ser una mentira, pueden examinarme... no le amo tanto para eso, no podria... yo.-

- ¿Algo mas que necesite saber Yona? - Temari lanzo la navaja al piso aproposito, la chica temblo y nego. - ¿Algo que no tenga que ver exactamente con tu relación? - El rostro de Yona ahora cambio, se encontraba mas confundida que asustada.

-No Temari. - Dijo esta vez su nombre, porque pudo encontrar que la reina se encontraba sonriendo. - ¿ESTAS MOLESTANDOME? - Temari solto una carcajada y Yona se puso de pie, decidida a golpearla. - No puedo creerlo.

- Yona. - Temari tomo las manos de la chica en el aire. - Theo esta traicionando al rey. - Dijo aquello en voz muy baja, Yona abrio los ojos como plato, estaba bastante sorprendida, le parecia imposible. - Saki igual. - Agrego Temari. - Y no es una traicion de joyas y secretos... - Yona fue arrastrada bastante cerca del rostro de la reina.- Asesinaron a alguien. - EL cuerpo de Yona se volvio debil ante aquellas palabras, sentia un poco de mareo y el vomito estaba alcanzando rapidamente el tope de su garganta. - Voy a necesitar que te aproveches de esto... voy a necesitar que te sacrifiques por mi. - Yona temblaba evitando soltar lo que ocupaba su boca, devolviendolo a donde correspondia, sus ojos comenzaron a llenarse de lagrimas nuevamente. - ¿Lo haras?

La morena temblando, entre sollozos y con un sabor amargo en su boca asintio. - Lo hare mi reina. - Temari sonrio con empatia. - Entiendo a que te refieres con tu propuesta. - La rubia la abrazo, acurrucandola en su pecho, Yona comenzo a llorar con mas fuerza aun.

- Lo compensare. - Temari tomo el rostro de la chica y la miro a los ojos. - No te estoy pidiendo que te entregues... estoy pidiendo que ganes la confianza de ambos, tanto asi que sean capaces de cometer errores frente a ti, errores que los delataran aun mas. - Yona lloro y asintio. - Apuesto que es un buen chico que solo... se ha dejado llevar. - Yona gimio de dolor. - Pero hay chicos mejores Yona, ya veras.

- ¿Que te dijo la reina Yona? - Saki la miraba preocupada. - ¿Que le pasa ultimamente? - Yona miro con verguenza a Saki, su cara estaba hinchada de tanto llorar.

- Esta amargada... ella es asi.

-¿Te prohibio salir con Theo? - Yona la miro, ¿que le importaba aquello a Saki? Siempre parecia desinteresada con todo el asunto, los ojos oliva de la chica esperaban una respuesta.

-No. - Yona nego y se acosto en su cama. - En realidad desea que sea muy feliz junto a el. - Saki sonrio ya aplaudio.

-Eso es genial Yona. - Ambas sonrieron. - Theo es un buen chico. Puedes confiar en el.

-Lo se. - La chica le sonrio nuevamente y se cubrio con su manta. El plan habia comenzado.

-Hidan dice que te reunas con el en las cavernas del norte. - Theo le susurro a Saki en aquel oscuro rincon de la cocina. Nagato un guardia, recorria el lugar con su mirada, al pendiente de cualquier intruso. - Necesita tu ayuda.

-No quiero Yahiko. - Ella nego. - No voy a ir ahi, he dejado la magia negra, y lo sabes.

- Pero es la magia quien nos ha mantenido ocultos. - Respondio el moreno, que al pasar una mano por su cabello salio a relucir un tono totalmente diferente al que llevaba a diario. - No te hagas la tonta.

-Me gusta como estoy viviendo. - Ella miro al guardia. - Estamos tranquilos... ¿Que demonios quieren ustedes juntandose con el? Es un asesino.

-Tu lo asesinaste. - Dijo el guardia en un susurro. - No te hagas la tonta.

Los ojos de la chica se llenaron de lagrimas, le gustaba cuando ambos mantenian su falsa actitud, cuando ella era una chica divertida, cuando Yahiko era el timido guardia, cuando Nagato la ayuda a escapar a fiestas. - Ire. - Yahiko sonrio. - Pero a terminar esto.

- Konan. - El pelirrojo suspiro. - Todo esto podria ser nuestro.

- No. - Ella nego. - Sera de Hidan, y nosotros solo seguiremos siendo sus lacayos, asesinando, robando... fingiendo. - Todos se miraron entre si. - Esa chica le gustas... ¡Estas jugando con ella!

- A mi no me gusta ella. - El nego. Mirando en otra dirección sus mejillas se volvieron rosaceas.- Solo ve mañana. Adios. - El desaparecio, dejando a solas a la chica, el guardia hizo lo mismo, los sollozos inundaron la cocina.