No tengo derechos sobre ningún personaje de juego de tronos y sus respectivas sagas, series.
Sera una mezcla tanto de la serie como de los libros, tomando lo importante de ambas partes.
Advertencia: Este fic contiene escenas de violencia, contenido explicito, etc. Muertes de Personajes principales.
*Puntos a tener en cuenta. Esto es un universo alterno pueden haber ciertos cambios.
Summary:Paso el ultimo año de su vida, entre el pueblo libre esperando el momento de regresar a su guardia en el muro, pero las cosas han cambiado. Su familia lo necesita, ¿Que era el honor? Cuando sus hermanas estaban desaparecidas siendo perseguidas por monstruos, ¿Que era el deber? Cuando su hermano y Rey se encontraba atrapado, la mitad de su familia yace muerta y esta decidido a salvar a lo que queda de ella, incluso si eso implica descubrir el secreto mas grande de los siete reinos sobre su nacimiento.
Jon Stark marcha hacia el sur con un ejercito de salvajes y gigantes, luego de recibir la carta de Robb, solo espera llegar a tiempo para poder salvarlos a todos.
Resumen capitulo: La niña que desea ser amada sin importar quien es, la niña que desea ser Reina. Mentiras, traiciones, la guerra es una catástrofe que no da cuartel.
La guerra aunque a su final se acerca, su crueldad no cesa.
I
Apretó con furia la carta que se le fue entregada esa mañana, intentando controlar su ira y su coraje ante las palabras escritas que confirmaban mucho de sus mas grandes temores internos. Llevaba tan solo una semana de marcha luego de dejar la capital atrás en buenas manos o eso esperaba.
Desembarco del Rey quedo a manos de Galbart Glover una de las pocas personas en quien Jon realmente podía confiar dada las circunstancias, era un hombre honorable que estuvo a su lado todo el tiempo, desde que apareció ese día en el campamento de Macen con la carta de legitimación de su hermano Robb hace ya tiempo atrás.
Muchas cosas habían pasado desde que cruzo el Muro, esos días para Jon pasaron demasiado rápido, las semanas se convirtieron fácilmente en meses y lo que comenzó con la misión sagrada ante sus ojos de marchar rápidamente para recuperar el norte y salvar a su hermano de las fuerzas Lannister que lo estaban sitiando, pero Robb murió antes que pudiera llegar ayudarlo y sinceramente nunca pensó que las cosas terminaran saliendo de la forma como están ahora.
Robb esta muerto, peleo incontables batallas para poder salvarlo y termino aliándose de forma inconsciente con sus verdaderos asesinos, ahora en sus manos, en estos momentos tenía la confesión escrita de Rhaenys sobre la contratación de un asesino de una organización conocida como los Hombre sin Rostro para que se hiciera responsable del asesinato de su hermano de crianza.
Ya fuera cierto o no todas las leyendas de esta orden religiosa de asesinos que se encontraban en Braavos.
Ahora solo tuvo que intentar controlar sus propias emociones, arrugo la carta rápidamente y la puso sobre la vela que tenia sobre su mesa para que el fuego la consumiera rápidamente, observando como las cenizas la consumían y esta caía al suelo para poner su bota encima asegurándose que no quedara rastro alguno.
No era por que deseara ocultar algo, sencillamente tuvo que tragarse demasiado en ese momento, si lastimaba a Rhaenys la gente comenzara a pensar que lucho contra Aegon no para salvar la ciudad y sus habitantes, si no por motivos mas mundanos como para deshacerse de otro candidato al trono.
Robb podría ser su hermano ante sus ojos, pero para muchos en el reino era su primo y esa era la verdad. Matar a su hermana lo hará ver como un pecador, una persona que no merecía ostentar el trono, los dioses castigaban aquellos que se convertían en asesinos de su propia sangre. Aegon murió por sus heridas y eso era lo que le diría a todos, ahora era el Rey no podía permitir dudar, le dolía pensar de esa manera pero tenia dos hijas ahora, tenía que cuidar también a Arya y a Sansa, incluiría a Daenerys en la lista pero se sentía confundido en las acciones de esa mujer y no sabia si podía confiar en ella.
Además, matar a Rhaenys o castigarla de una manera que pudiera levantar el resentimiento en Dorne podría empeorar su intento de establecer una paz durare en el Reino, Oberyn y Doran Martell podrán aceptar abiertamente que sus sobrinos heredaron el enojo de su abuelo, pero seguían siendo sus sobrinos y no iban a permitir que la única que seguía con vida y con el nieto de Elia Martell fuera lastimada.
Era necesario mantener la paz, no podía luchar guerras en varios frentes que el sur del reino se decidiera rebelar ahora solo demostraría que era incapaz de detener el derramamiento de sangre.
Además, tenía otros asuntos en mente.
Daenerys era ese otro asunto, aunque no se le acuso directamente, incluso Rhaenys aseguraba que ella no sabía nada sobre la conspiración – No podía creerle – era así de sencillo y a la vez doloroso aceptar que perdió la confianza en ella, una parte dentro de él le indicaba que le estaban mintiendo además la carta también le indicaba varias cosas como que el hijo de Rhaenys estaba aún a salvo un agradecimiento especial a Oberyn y su basto conocimiento de venenos y sus antídotos, personalmente no sabrían que tan grave fue el daño hasta el niño naciera. Su hermana estaba tan débil que necesitaba los mayores cuidados.
También todas las investigaciones hechas parecían indicar que los Lannister era realmente los responsables del intento de asesinato, pero Jon no podía creerlo, era demasiado beneficioso si alguien se lo preguntara, no creía que un hombre tan peligroso como Tywin hubiera cometido un acto tan irresponsable, si hubiera intentado asesinar alguien se hubiera asegurado que fueran los cuatro Targaryen o usaría esa persona infiltrada en Rocadragón para inventar deshacerse de los dragones usando venenos en los alimentos de estos.
Tal vez se estaba volviendo paranoico y no deseaba aceptarlo.
Cuando le conto a Arya la verdad tras la muerte de Robb, ella se puso demasiado tensa y sin mencionar que los nervios parecían consumirla. No quería saber como reaccionaria ante este asunto de los hombres sin rostro, ahora que se enteraba a quienes habían usado para el trabajo.
Sobre Arya, tenia tantas preguntas para hacerle sobre todo el tiempo que estuvo escondida, huyendo y luchando para sobrevivir, tenia la esperanza que ahora que estaban solos como en los viejos tiempos ella volvería a confiar rápidamente en la amistad y la cercanía que una vez compartieron y le diría todo, pero por ahora Arya parecía poco dispuesta a compartir sus experiencias.
Mientras seguía sumergido en sus pensamientos en su tienda de campaña sintió unos leves pasos acercándose, alzo la vista y noto a Arya ingresando con una mirada conflictiva en su rostro.
"¿Ocurre algo?"
Pregunto Jon deseando que no hubiera más malas noticias, ya bastante problemas tenia con Rhaenys, una ciudad llena de refugiados y en ruinas para empeorar las cosas.
"Un mensajero ha llegado, trae un mensaje de los Florent"
Algo no estaba bien, esperaba realmente no tener que combatir los distintos bandos en el Dominio, todos lo han reconocido como Rey y esperaba que esto sirviera para establecer negociaciones. Tal vez era un poco ingenuo pero Jon esperaba solo hacer una leve presencia, clavar los estandartes con el Dragon y el Lobo para poner fin a la maldita guerra que se estaba librando para poder asegurar que el envió de granos y alimentos comenzara a enviarse hacia la capital.
Si no solucionaba el asunto pronto iba a tener una hambruna entre manos y eso era lo último que deseaba.
Arya se le acerco algo molesta y le entrego el mensaje, Jon lo tomo con algo de interés al ver las reacciones de su hermana. Lo primero que noto fue que el sello estaba roto, miro fijamente a Arya y esta pareció darse cuenta que termino volteando la mirada – Debo explicarle sobre no leer mi correspondencia – Pero como culparla, Jon siempre le dio y aun le daba demasiadas libertades.
Cuando Jon comenzó a leer la Carta de Peticiones de los Florent realmente comenzó a olvidarse de su enojo anterior, esto era tan indignante que si no estuviera tan lejos de Desembarco del Rey daría media vuelta solo para regresar con todo el ejército.
Como se atrevían a exigirle literalmente su retirada. Deberían saber que ya tenían bastantes problemas con haberle asegurado su lealtad a Aegon en un principio, y debido a esto sus asesores le aseguraron que no debía confiar en ellos, esperaba solucionar el problema con algunos matrimonios entre los distintos bandos.
Pero esta carta le estaba exigiendo que debía entregarles el control del Dominio y el otorgamiento de todos los títulos nobles de la Casa Tyrell a ellos, hablaban de unas viejas leyendas sobre los antiguos Reyes del Dominio que les revindicaban sus reclamos, Jon realmente no sabía mucho del asunto.
Aun así, le aseguraban que lo mejor para él era que sencillamente dejara el asunto en sus manos y que debía asegurarles un puesto en el consejo privado para garantizar su apoyo, sobre el envío de Granos hablaron de poner importantes cuotas que la corona debían pagar mas adelante.
"Deben saber que no traes los Dragones contigo, se están tomando muchas libertades"
Fueron las palabras de Arya y les dio bastante razones a estas. Por un lado, Jon dejo a Snow para que sanara de sus heridas, Drogo jamás permitiría que él lo montara y sabia muy bien que la idea tampoco le agradaba a Daenerys.
Los Florent deben creer que no tengo ya dragones para combatir o que evitare el enfrentamiento directo.
"¿La mitad de las casas del Dominio le están apoyando?"
No sabia que tan cierto era eso, pero la carta decía que tenia el apoyo de una gran cantidad de casas nobles y Jon quería saber el motivo de esto.
"Varys no nos ha informado nada sobre esto, pero dijo que los Florent robaron parte del tesoro de Stannis cuando vieron su inminente derrota"
Claro los Florent apoyaron a Stannis en su momento, luego a Aegon y ahora en teoría quería que Jon les apagara todo lo que han perdido. Sobre sus peticiones era claro que Arya tenia razón, sabia que estaba marchando sin el acompañamiento de dragones – Alguien lo estaba espiando – Fue su primer pensamiento.
"¿Qué haremos?"
Pregunto Arya mientras se acostaba sobre su cama, Jon le miro con interés al ver como su hermanita parecía estar tan tranquila ante la situación, parecía mas interesada en envolverse en sus pieles y rodar con estas.
Una pequeña sonrisa apareció en su rostro algunas cosas parecían poco cambiar, así que solo se le quedo mirando mientras se tranquilizaba puesto que ya aprendió a no tomar decisiones apresuradas.
"Por ahora, me reuniré con mi único aliado viable que es Lord Tarly"
Arya levanto su cara entre las pieles para mirarle con interés.
"El hombre está casado con una Florent, pero tenemos a su hijo debe ser todo un predicamento para este hombre decidir si te apoya o no"
Jon lo sabia perfectamente pero su hijo Dickon Tarly era su prisionero, capturado en la Batalla de Rocadragón, estaba bastante seguro que el hombre solo levanto sus ejércitos en su nombre para conseguir la libertad de su único heredero.
Por qué Sam le llego a contar muchas cosas poco agradables sobre su padre, lo orgulloso y arrogante que podía llegar hacer, realmente debido a su amistad con Sam no quería tener contacto o entablar algunas palabras con este sujeto que amenazó con matar a uno de sus mejores amigos.
Solo fue cuando vio a su hermana quitándose sus botas, luego su pechera entendió que se estaba desvistiendo. Se sonrojo notablemente y comenzó a tartamudear levemente hasta que consiguió dejar a un lado su vergüenza.
"¿Qué estás haciendo Arya?"
Arya pareció no inmutarse hasta que solo quedo con una camisa que Jon reconoció rápidamente como suya y regreso a la cama de Jon para acostarse.
"hemos marchado toda la noche Jon, debo dormir un poco si vamos a ir a la guerra"
Estaba totalmente de acuerdo, pero no entendía por que su hermana estaba tan empeñada en dormir en su cama, eso sin mencionar que probaba todas sus comidas, se aseguraba de no dejarlo mucho tiempo solo.
Es como si tuviera miedo de que algo malo le fuera a pasar.
Solo suspiro mientras se acercaba a Arya, se sentó sobre la cama en una esquina y estiro su mano para acariciar su cabeza lentamente.
"¿Me dirás que es lo que te pasa?"
Susurro suavemente esperando alguna reacción de Arya esta solo tomo con mas fuerza las pieles que cubrían la cama – El invierno esta llegando hasta el punto que se comienza a sentir tan al sur – pensaba Jon mientras esperaba alguna respuesta.
"¿Me harías un caballero?"
Jon se quedo en silencio, realmente tenia pocas palabras para ello. Él podría hacerlo, pero ¿era correcto nombrar a una mujer como caballero? Las primeras mujeres Targaryen eran guerreras, pero no portaban títulos algunos.
Además, Arya es una Stark no una jinete de Dragones, aunque esta Stark tenía a una manada de lobos siguiéndole el paso, tampoco sabía si había algún antecedente – Además los caballeros siguen la fe de los siete – Eso era otro asunto, no creía a Arya fuera una mujer muy devota, pero dudaba que ella renunciara a los antiguos dioses.
"¡Puedo darte una corona!"
Fue algo que jamás pensó que le diría a la niña que tanto amo desde que eran pequeños, pero Arya ya no era una niña, tampoco el seguía siendo ese niño bastardo asustado de las amenazas de su madrastra o eso quería creer.
"¿Una corona? ¡Eres un tonto Jon!, ¿para qué quiero una corona? Ambos sabemos que no soy una dama digna"
Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Jon, si esa era su Arya. Pero se sentía cansado, agotado y decidio acostarse al lado de su dulce Arya mientras jugaba con su cabello.
"Te daré entonces una nueva espada, un escudo y una armadura para una problemática como tú"
Arya soltó una pequeña risa entre sus labios mientras se volteaba lentamente para poder ocultar su rostro en el pecho de Jon, extrañaba cuando era una niña y se escapaba en secreto a las habitaciones de Jon para poder estar a su lado.
"¿Recuerdas cuando éramos niños? jugábamos a que éramos el Rey Aegon y sus hermanas"
Jon se sorprendió un poco ante esas palabras, claro que lo recordaba, pero no pensaba que Arya quien era tan pequeña pudiera hacerlo, bueno no le sorprendía siempre fue el juego favorito de Arya y también el de Sansa, si lo recordaba perfectamente.
"Lo recuerdo te gustaba mucho jugar a ser Rhaenys, pero de repente dejaba de ser el Aegon el Conquistador para ser tu dragón, te subías sobre mis hombros y corríamos por todo el patio"
Si eso eran buenos recuerdos, Arya apretó con mas fuerza su rostro sobre el pecho de Jon como si temiera que este fuera a irse.
"Sansa se molestaba contigo, diciendo que un Rey no debería actuar así, te arrastraba de las manos a su castillo de nieve"
Fue en ese entonces que Jon soltó una gran carcajada, debido al hecho que recordó a Arya también llorando, después le obligaba a construirle otro castillo de nieve, ambas hermanas se pusieron a pelear por eso y termino en una pelea de bolas de nieve.
En ese entonces Sansa no le importaba que Jon fuera un bastardo, era pequeña no entendía lo que la palabra significaba y estaba deseosa de jugar con el único hermano dispuesto hacerlo.
"Lo recuerdo"
Fue cuando el silencio se formo entre ellos, Jon sintió fue entonces la tranquila respiración de Arya, intentando descansar en esos momentos. El abrazo con fuerza sin querer soltarla y pensando lentamente sobre como cambiaron las cosas entre ellos, con Sansa, con todas las personas de su infancia.
El también necesitaba descansar así que comenzó a cerrar levemente sus ojos intentando dejar atrás todos sus problemas.
II
La flota de quince barcos comenzó acercarse lentamente al puerto de Desembarco del Rey, los marineros presentes en los muelles miraban con temores a los hombres que estaban atracando en el puerto.
Eran naves realmente grandes que solo demostraban una vez mas el poder que parecía ostentar Jaehaerys el Implacable. Esos barcos traían consigo velas negras y el símbolo del Kraken dorado dibujado sobre estas.
Las personas estaban asustadas muchos aun intentaban desesperadamente sacar a sus familias de los escombros o buscar en los distintos campamentos establecidos alguna persona a quien pudieran identificar.
Las capas Doradas juraron lealtad pronto al nuevo Rey, nadie sabia donde estaba Joffrey o la antigua reina Cersei algunos hablaban de que fueron capturados, estaban muertos o que los Dragones se los habían devorado.
Los dragones estaban resguardados por los Inmaculados y el Dragon de Hielo parecía haber decidido anidar en unas de las colinas cercanas a la ciudad donde se encargo de congelar todo lo cercano a este, también creo una especie de cúpula de Hielo que le rodeaba.
Pocas personas estaban interesadas en ir a verlos, la gente estaba temerosa y llena de miedo. Los Norteños caminaban por las calles con sus hachas de guerra y sus grandes lanzas. Sin mencionar a los tenebrosos Gigantes y sus extrañas bestias.
Aunque hasta el momento no se presentaban problemas era mas debido al temor de la población misma que a la falta de descontento. Las personas tenían hambre y hasta el momento los barcos que sobrevivieron a la batalla de los Dragones iban hasta lo profundo de mar para traer tantas toneladas de pescado como pudieran.
Pero había demasiados civiles necesitados y cada día llegaban mas personas del campo buscando alimento ante las noticias que un nuevo Rey se llego a establecer esperaban que este les pudiera ayudar las catástrofes sufridas por la guerra.
Entonces ahora llegaban más barcos, pero no con alimentos si no con mas guerreros y estos parecían formar una calle de honor a la mujer que bajaba de las embarcaciones. Una chica joven descendió de la plataforma que conectaba al barco con el puerto y los marineros permanecieron en silencio mientras soldados con lanzas parecidas a garfios les indicaba mantener una fila y que no generaran ningún caos.
Asha Greyjoy llego a la Ciudad después de tanto tiempo de estar encerrada en esa maldita Isla de Skagos luchando y pariendo a sus hijas, aunque hubiera decidido marchar tan pronto como sus preciosas niñas se lo permitieran, Jon ordeno que sus primos Stark fueran traídos también, sin mencionar a que debieron esperar a una comitiva de Invernalia para poder encontrarse con Shireen Baratheon y con Lyanna Mormont quien estaba comprometida con el pequeño Rickon Stark.
Asha tenía poco interés en opinar sobre esto, sus intereses eran otros mientras caminaban por las calles vio como llegaba una carroza para ella. Se impresiono cuando vio a varias capas Doradas asegurando que tendría un viaje seguro, lo cual lo dudaba, la población estaba tan desesperada con alimentos que pensarían que sus barcos deberían estar repletos de estos.
Por otra parte agradecía en verdad la carroza, sería más fácil para su viaje hasta la fortaleza roja, sus hijas gemelas eran Maega Targaryen quien nació primera, la segunda la llamo Valyria le encontró divertido el nombre además su abreviación era Val y aceptaba pero no reconocería que le tomo un gran respeto a la mujer – Asha sonrio ante esto, sabia que Jon iba a ser un activo importante, pero ahora podía conseguir mucho más – El dios ahogado le estaba sonriendo en esos momentos.
Val quien no se sentía cómoda entre tantos sureños intentaba por todos los medios cargar a la pequeña que llevaba de cierta manera su nombre, no se sentía a gusto en tal labor lo suyo era mas portar una espada, un escudo o un hacha, no era fanática de una lanza, pero agradecería tener una en ese momento.
Los hermanos Stark bajaron emocionados o al menos eso hizo Rickon. Por su parte Bran estaba siendo ayudado por Hodor, mientras que Osha tenia una sonrisa en su rostro al ver a la lejanía los gigantes sintiéndose mas cómoda entre mas miembros del pueblo libre veía.
Meera quería ir a ver a su padre con urgencia, pero lamentable este estaba con las tropas en las tierras de los Ríos preparándose en caso que los Lannister decidieran lanzar una ofensiva. Al menos ahora con los caballeros de Valle de su lado, se generaba cierta confianza en su interior sobre la seguridad de su padre. Además, su hermano le aseguraba que el momento de muerte de su padre aun tomaría tiempo.
"Recuerda Bran, debes permanecer alejado del dragón de Hielo"
Su hermano Jojen no parecía nada alegre que no decidieran al final cruzar el muro para buscar al cuervo de los tres ojos, pero Meera siendo un poco egoísta se alegro que su prometido se quedara a su lado.
Sobre el dragón bueno, era cierto que la peligrosa bestia en sus sueños siempre perseguía a Bran, su hermano le aseguro que era una visión clara de que el Dragon a quien el Rey Jon, llamo Snow no se sentía a gusto con Bran, este lo despertó de su sueño por error y el Dragon respondió viajando al sur buscando al responsable.
Pero ahora Snow tenía un jinete y se alegraba que ese jinete fuera Jon, el hombre jamás lastimaría a Bran y no permitiría que algo malo le pasara.
Se escucho el sonido de los cuernos. Vieron como un hombre con el estandarte del puño de Hierro se acercaba a ellos.
"Mis Lores y mis Lady, soy Galbart Glover gobernador encargado de la Capital por órdenes de su majestad Jaehaerys Targaryen III"
Se escucho un leve asentimiento entre los presentes, Rickon quería ir a recorrer la ciudad, mientras la niña Lyanna parecía poco emocionada, Val y Meeren se preguntaban si esta nunca sonreía. Serian una pareja muy peculiar pensaron muchos.
"Soy Asha Greyjoy Señora de las Islas de Hierro, estas son mis hijas, las princesas Maega Targaryen y Valyria Targaryen"
Galbart alzo sus cejas con interés, ante los peculiares nombres que se les había dado, pero no quería dar ningún comentario sobre ello. En su opinión debió haber sido su rey, y solo este quien debía nombrar a las jóvenes princesas.
Asha acerco mas a su pequeña primogénita a su pecho mientras caminaba directo a la carroza sin esperar ninguna otra palabra de Galbart de seguro el hombre tenia resentimiento en su contra, durante el inicio de la guerra Asha se encargo de saquear varias veces sus tierras.
Val miro con desaprobación el comportamiento de su amiga – Realmente ese pensamiento le era algo incomodo – Pero le debía la vida a Asha durante la rebelión de los Skagos.
Los norteños al menos saludaron con felicidad entre ellos. Galbart no dudo en mostrar su felicidad y demostrar su lealtad al joven Bran a quien no dudo en llamar Lord Stark, aseguro su lealtad y la de su casa al joven chico.
III
Catelyn quería estar en los puertos, en los muelles recibiendo a sus hijos abrazándolos y diciéndoles lo mucho que los amaba. Pero no toleraría la presencia de la mujer Greyjoy jamás recibiría o estaría presente con la hermana del traidor de Theon Greyjoy.
Esa mujer era una vil pirata, pero consiguió meterse dentro de los pantalones del mocoso, siempre supo que Jon tenía sus defectos, pero en el fondo pensó que al menos podría mantener su polla alejada de mujeres tan peligrosas como era Asha.
Ahora la mujer era la madre de dos princesas Targaryen. Una clara desventaja esperaba que la Reina Daenerys no decidiera atraer la gracia de la mujer debido a su propia falta de poder tener hijos propios o incluso peor decidiera de cierta forma adoptar a las niñas bajo sus alas.
Eso le estaba quitando el sueño a Catelyn, se estaba esforzando demasiado para que una de sus hijas intentara salvar a su familia de este desastre, pero Arya escapo para seguir al chico a la batalla y Sansa no podría intentar ganarse el amor de Jon cuando el Rey luchando para reestablecer el control en el Dominio.
Nunca pensó que estaría luchando para que el bastardo se fijara en una de sus hijas, pero si iba hacerlo esperaba que fuera en Sansa, por que su hija menor era simplemente rebelde, se negaba a escucharla, actuaba mas como un hombre y no sabía qué clase de Reina seria, pero en el fondo esperaba no saberlo.
"Madre debes descansar"
Susurro sansa mientras le ponía una manta sobre sus hombros intentándola alejarla de la ventana, mientras le susurraba pequeñas pero agradables palabras de amor.
"Llegaron las niñas, ¡las bastardas!"
Escupió con rabia Catelyn. Sansa intento no voltear los ojos o mostrar su molestia ante el comportamiento de su madre. Claramente no le gustaba la situación, pero las niñas eran inocentes de los pecados de los padres.
Cuando fue cautiva de Joffrey se dio cuenta de la forma tan degradante en que eran tratados muchos inocentes solo por compartir sangre con los únicos responsables de sus actos.
Le sirvió una bebida para los nervios a su madre. Apenas consiguió convencerla de sentarse, tenían una de las pocas alas del castillo que no se afecto en gran medida por la batalla por el control de la ciudad y del reino.
Se aseguro que su madre tomara tanto como pudiera eso al menos le permitiría descansar y sumergirse en sus propios pensamientos. Su madre estaba en mal estado, esta guerra le afecto en gran medida mas de lo que la gente piensa.
No puedo tenerla a mi lado y menos cuando me vuelva la reina. No es bueno tampoco teniendo en cuenta lo mucho que Jon detestaba la compañía de su madre, sin mencionar lo paranoica que esta últimamente.
Debería enviarla a Aguasdulces que fuera su tío Edmure quien se encargue de ella. Pero recordó su trato con Arya, era cierto iba asegurarse que las Tierras de los Ríos y todo el tridente le fueran entregados.
Los Tully iban a perder su señorío, no sabia como sentirse con respeto a ello claramente quería ser Reina, se sentía lista y preparada para la tarea. Siguiendo las enseñanzas de Margaery salía a las calles a entregar pan y sopa a los más necesitados, asegurarse que los mas pobres no les faltara una manta para pasar las duras noches.
La gente agradecía por ello, celebraban sus actos como una muestra que los Stark eran los benevolentes nobles a diferencia de la tiranía de Joffrey o la locura de Aegon. La gente no culpaba directamente a Jon, pero sabía que le temían.
Tomara mucho tiempo recomponer las lastimadas relaciones entre la Corona y el resto del reino. Pero Sansa le aseguraría de ello, sabia o tenia entendido que la reina Daenerys era una mujer mas guerrera que diplomático, una muestra de ello es que se encontraba marchando con sus fuerzas hacia las Tierras de las Tormentas a establecer el control de las fuerzas aun rebeldes.
Solo esperaba que este chico Gendry y sus hermanos bastardos que se le hubieran unido no fueran un problema – Espero que Arya no genere un escandalo con su muerte – La cual en su opinión era bastante segura.
"Debes ir a recibir la comitiva, asegúrate de demostrar que la Fortaleza es ahora tu hogar"
Sansa volteo la mirada para ver a su madre quien parecía tener un ataque de nervios otra vez. No importaba a cuantos Frey hubieran asesinado, sus muertes se seguían sintiendo poco satisfactorias al ver el daño tan grande que le han causado a su madre.
"Gran parte de la fortaleza está en ruinas madre"
Ella le toco la mano con suavidad, intentando transmitir algo de calma a su madre, pero esta reacciono apartándola, le dio esa mirada de desaprobación que le daba cuando era una niña, cuando solo quería jugar con Jon a ser su reina.
Su reina siempre soñó con eso, cuando era pequeña quería jugar esperando que algún día los sueños se volvieran realidad – tonta niña soñadora – Joffrey era todo lo que las canciones decían de los príncipes y resulto ser un monstruo, Jon era todo lo contrario a las canciones, no era de noble nacimiento en ese entonces solo era su hermanastro bastardo que siempre estaba dispuesto a jugar con ella, que le seguía sus caprichos. Que cargaba a su hermanita en sus hombros e intentaba hacerla reír haciendo divertidas voces cuando le leía un cuento, aunque admitía que Jon era un lector algo pobre pero la hacia reír y eso le importaba mucho.
Ahora su madre le daba esa misma mirada, con los ojos fijos sobre ella con desaprobación. Su madre fue una gran madre, que nadie la mal interpretara estaba segura que cualquier otra mujer noble hubiera reaccionado de la misma manera ante la presencia de un bastardo en su hogar.
Pero Sansa dudaba mucho que pudiera odiar a un niño sin madre.
Solo se dio por vencida con su madre y decidio levantarse, se inclino levemente y si su madre quería que ella jugara a ser la mejor pretendiente a Reina eso mismo iba hacer. Nada podría dañar eso ahora, Arya acepto su propuesta algo sorprendente, pero parecía que su hermanita tenía tan poco interés en la corona y todo lo que esto conllevaba, su hermana siempre quiso a Jon, aunque hasta ahora no sabia si como mujer o como una hermana celosa a perder a la única persona que siempre la comprendió, esta ultima parte ella podía entenderlo.
En realidad, podía entender ambas ideas sobre el amor hacia Jon.
Lo único que arruinaría todo es que Daenerys pudiera tener hijos, pero todo parecía indicar que ella era incapaz.
Salió del salón en silencio mirando por una ultima vez a su madre quien parecía estar perdida en sus recuerdos. Sus ojos estaban llorosos y sabia perfectamente que estaba llorando a su padre y su hermano mayor.
Como los amaba, como los extrañaba, pero le dolía mucho mas saber los errores que cometieron, ella no los cometería, aprendió de las mejores. Aprendió de Cersei y de Margaery sobre cómo debería gobernarse a sí misma y tratar a los enemigos.
Fue unos minutos después que Catelyn Tully alzo su mirada dándose cuenta que Sansa ya había salido del salón, se enfoco entonces en intentar mirar nuevamente por la ventana hasta que sintió el leve toque en la puerta.
"Adelante"
Dijo con tranquilidad mientras una sirvienta entraba con un plato de comidas, entre ellos divisó pasteles de limón y supo que su hija fue quien se los había enviado. Una sonrisa apareció en su rostro tal vez estaba siendo algo dura con Sansa, siempre su hija perfecta, no debería ser tan dura con ella, sabía que haría un buen trabajo.
La sirvienta dejo los platos sobre la mesa y Catelyn empezó a disfrutarlos, estaban deliciosos, suaves y crujientes. Algo no andaba bien pensó la matriarca Stark cuando alzo su vista, observando a la joven sirvienta.
"¿Os gusta? Fue difícil moler los huesos de vuestro hermano, sobre todo asegurarme que la carne y sus partes no se pudrieran, fue un largo viaje, pero sabía que valdría la pena cuando viera ese rostro de felicidad en usted Lady Catelyn"
Catelyn se sintió asqueada rápidamente y comenzó a vomitar con fuerza mientras miraba aquella mujer con fuerza, se sintió levemente mareada y tomo uno de los pasteles hasta que sintió un hueso, luego diviso un ojo en estos.
"No es nada personal"
Fue lo que dijo la sirvienta de cabellos negros y piel pecosa ojos color cafés. Tenia una nariz larga que era difícil de olvidar. La sirvienta la pateo con fuerza lanzándola de inmediato contra el suelo, luego acerco sus manos a su rostro y comenzó a desprenderlo con facilidad dejándolo caer al suelo como si se tratara de una máscara.
En su lugar había una niña de baja estatura, cabello rubio corto y era joven, tanto que podría estar cerca a la edad de Arya.
"Tu pequeña hija estuvo a punto de matarme, abandono nuestra orden y he venido a recordarle, a arrebatarle todo lo que ama"
La niña se lanzo sobre Catelyn poniendo su cuerpo sobre la vieja mujer, golpeándola un par de veces ante el intento desesperado de estar por pedir ayuda, pero no podía ni siquiera hablar. Se estaba asfixiando, sentía que su garganta se estaba cerrando, los pasteles estaban envenenados fue lo único que consiguió pensar.
"Tranquila, solo necesito tu rostro, yo cuidare muy bien de tus niñas"
La niña tomo un cuchillo y lo paso sobre su rostro, pero lentamente todo comenzaba a oscurecerse -NED, NED – Fueron sus únicos pensamientos en esos momentos.
IV
"¡Como se atreve! Lo hare pagar por esto, lo hare pagar"
Los comandantes inmaculados, mercenarios y los Dothraki miraban sin decir una palabra adicional alguna ante la mirada de furia de la reina Dragon. Daenerys Targaryen rara vez explotaba de esa manera, pero acaban de traicionar de una manera realmente despreciable su lucha.
Jon Connington acaba de traicionarlos junto con toda la Compañía Dorada, era seguro que estos eran fieles a sus palabras de seguir siempre incondicionalmente a la persona que los contrataba y esa persona fue Connington quien parecía no tomarse muy bien el destino de Aegon.
"Nuestros informes indican que el traidor Lord Connington ha asegurado Bastión de las Tormentas para un largo asedio"
Claro que lo hizo, podría volar con Drogo en esos momentos, pero podría ser arriesgado solo tenia un Dragon. Drogo le era fiel completamente, era el mas grande de sus hijos, pero no sabia hasta que punto la fortaleza pudiera resistir su ataque o si la compañía Dorada había ideado algún medio para repeler su embestida.
"¿Mi sobrina Rhaenys?"
Gusano Gris le miro con tranquilidad parecía el mas tranquilo de sus comandantes y confiaba plenamente en sus palabras.
"Aun sigue en la isla mi Reina, parece ser que no tiene conocimiento de lo sucedido"
Esperaba que siguiera siendo así, no quería lastimarla, Oberyn nunca se lo perdonaría, pero conocía lo suficiente a Rhaenys para saber que aprovecharía las circunstancias para ir donde Connington e intentar proclamarse como la legitima reina.
Ya fue difícil hacerle sacar la confesión sobre la muerte de Robb Stark y que ella no tuvo nada que ver, si la niña en verdad valoraba la vida de su hijo no nato esperaba que no hiciera ninguna estupidez.
"Marcharemos hacia Bastión lo mas pronto posible"
No tenia mas alternativa que aplastar pronto esta rebelión, los Lannister aún tenían el control de uno de los siete Reinos, no tenían noticias de la reina bruja Cersei y su bastardo, pero tendrían que solucionar primero estos problemas.
"Mi reina no creo que fuera prudente, mientras sitiamos a los traidores las tropas de bastardo Baratheon podrían atacarnos por la retaguardia"
Daenerys sonrio en esos momentos, claro el mocoso Gendry y sus hermanos, ¿Cuántos hombres tenían cinco mil? ¿Seis mil? Dudaba incluso que llegaran a los tres mil, pero no podía subestimarlos.
"Debemos solicitar la asistencia de los Caballeros del Valle tan pronto como sea posible"
Jorah Mormont hablo claramente mostrando una gran aprobación en su consejo de guerra, pero Varys le aseguro que no debía confiar en las fuerzas del Valle mientras Lord Petyr Baelish fuera el lord protector de este.
Pero que otra opción tenia, la mitad de sus fuerzas eran caballería y dudaba mucho que los Dothraki pudieran ser buenos a la hora de sitiar una fortificación tan grande como lo era Bastión de las Tormentas.
"¿Alguien tiene otra idea?"
Todos le miraron en silencio, ninguno de ellos se atrevió a decir u opinar alguna palabra adicional no tenían demasiadas opciones.
"Los caballeros de valle han jurado lealtad a mi prometido, seré la futura reina de los siete reinos están en obligaciones de acudir a mi llamado"
Se entendieron sus palabras y los hombres salieron, por el momento tendría que esperar refuerzos para aplastar la maldita rebelión, también esperaba que el chico Gendry fuera inteligente y no quisiera cruzarse en su camino.
Podría volar con Drogo y atacarlo, pero una semana en esta maldita tierra de colinas, lluvias habían demostrado que no sería tan fácil encontrar a estos rebeldes.
Iba a matar realmente a Connington por esto, siguió mirando el mapa hasta que una parte de este llamo su atención.
"¿Qué es este lugar?"
Daenerys señalo una parte que parecía tener un bosque tupido en este.
"Es la Selva mi reina, es uno de los bosques mas grandes de toda la región"
Entonces fue cuando Daenerys sonrio, acaba de encontrar a sus rebeldes estaba segura de ello, por ahora tendría que esperar los refuerzos para tratar con la Compañía Dorada, pero iba a deshacerse del uno de sus problemas.
Por eso sus jinetes y exploradores no encontraban a los rebeldes, ni a los bastardos de Robert, se esconderían en la única parte donde su imponente caballería no pudiera maniobrar o encontrarlos con facilidad.
V
Fueron los gritos, luego una mano gruesa sobre este que le despertó. Jon miro con molestia a Tormund que parecía algo desconcertado al encontrarlo durmiendo con Arya, pero negó rápidamente con el rostro, le indico que lo necesitaban con urgencia.
Jon se levantó, parecía ser que el ruido también despertó a su prima. El rey caminaba rápidamente por el campamento, se dio cuenta que la noche había vuelto a caer, aunque no entendía a que se debía el escándalo.
Pero cuando llego y vio a varios hombres que no distinguía, estandartes apenas reconocibles y ante todo muchos de ellos heridos entendió que las cosas estaban mal.
El primero en caminar hacia este fue un hombre de alta estatura, mirada severa y con poco signo alguno de aprecio por su presencia.
"Mi Rey, soy Lord Tarly"
Oh genial el padre crédito de Sam. Jon intento hacer su mejor sonrisa mientras saludaba al hombre.
"Es un placer tenerlo entre nosotros mi Lord"
El hombre pareció poco animado por su saludo, pero su molestia les trasladaba claramente a los soldados, a las mujeres y todo aquel que aparentaba ser un miembro del pueblo libre.
"ojalá fuera en mejores circunstancias mi Rey, pero debemos levantar rápidamente el campamento, mis hombres y yo llevamos varias horas marchando intentando escapar de las fuerzas Florent, varios de mis aliados me han traicionado y fuimos emboscados"
Esto era malo, demasiado malo para su gusto intento escuchar todo lo que el hombre le decía con la mayor de las tranquilidades.
"¿Cuántos hombres aún conserva mi Lord?
La mirada de Lord Tarly le indicaba que habían perdido a demasiados, aun así este miro a varios de sus comandantes y lo que parecían ser otros nobles de la región que dieron un informe rápido de heridos y sobrevivientes.
"Unos quince mil aproximadamente, la mitad de ellos están heridos majestad"
Bueno en pocas palabras tal vez diez mil de ellos podrían luchar adecuadamente. Se maldijo en silencio, en verdad estaba molesto debió haber esperado que Snow mejorara, que este mostrara signos que pudiera volver a volar y seguirlo.
Sentía que cometió un error al apresurarse, pero la ciudad necesitaba alimentos y el Dominio, era indispensable para que el pueblo no se muriera de hambre.
"Debemos plantarles batalla"
Jon volteo la mirada para ver a Arya quien mostraba una fuerte determinación.
"Con todo respeto mi Lady, este es un asunto de soldados"
Arya miro con disgusto al hombre, un viejo hombre consumido por las canas y la barba tan larga que no tendría ningún problema en derribarlo si decidía jalarle esta.
"No soy una dama mi señor, pero aun no tenemos el placer de saber su nombre"
Jon intento ocultar su suspiro realmente conocía el humor de Arya mejor que nadie, era divertido en verdad, aunque la idea de enfrentarlos en batalla podría ser la única solución, no podía simplemente salir huyendo hasta desembarco del Rey, podría alentar a otras casas nobles a rebelarse.
"Soy Lord Leyton Hightower, Señor de la Casa Hightower, soy el protector de la ciudadela"
Arya alzo sus cejas divertidas, pero contuvo su lengua ante la mirada penetrante de Jon, le estaba claramente indicando que se comportara de la mejor manera.
"Soy Arya Stark"
Ese nombre pareció detener todas palabra alguna que el viejo soldado tuviera que decirle, claramente no quería enfurecer a la prima del Rey.
"La niña tiene razón en algo, me asegurare de cuidar la retirada de su majestad, intentare que mis hombres resistan lo más que puedan"
Jon miro con sorpresa las palabras de Lord Tarly a pesar de mal estado de su gente este parecía dispuesto a luchar hasta el final con tal de asegurar que pudiera dar una retirada segura.
"¡No!, preparemos la mejor defensa posible nos retiraremos a las colinas altas cercanas y organizaremos el terreno, ¿Cuántas tropas tienen los Florent y sus aliados ahora?"
Lord Tarly cerro los ojos, cansado de la lucha, pero decidido a continuar hasta el final para asegurar la libertad de su hijo, miro a este muchacho que ahora medio reino reconocía como Rey. No entendía por que Sam lo desafío en su nombre cuando le dijo que se dirigía a la ciudadela para convertirse en un maestre.
Pero el tonto de su hijo parecía confiar en este chico, un desconocido que descendió desde las tierras heladas con un poderoso ejército, un dragón y un nombre que le daba derecho a gobernar el mundo.
"Aproximadamente cincuenta mil hombres, son todas las fuerzas restantes del Dominio, aunque la mitad de ellas son solo conscriptos entre el pueblo llano"
Bien la mitad eran campesinos armados, aun así, seguían siendo demasiados, con sus fuerzas y las de Tarly eran treinta mil hombres, no tenía ninguna intención en usar a los heridos o aquellos que apenas pudieran luchar.
¿Cuántos más tendrán que morir? Estaba cansado de esta guerra, cansado de luchar, Jon solo cerro los ojos dio una leve respiración.
"¿Cuántos hombres aún conservan los Tyrell?"
"Willas Tyrell se ha encerrado en Altojardín con unos tres mil hombres tal vez menos"
Perfecto cualquier posibilidad de negociar con el hombre se acaba de ir por las cloacas, solo podía luchar y ganar esta batalla. Su hermana dijo que deberían tomar las posiciones en las colinas cercanas y una pequeña idea comenzaba a generarse.
"¿Cuándo llegaran las tropas enemigas?"
Lord Leyton Hightower parecía cansado completamente de las palabras del joven Rey comenzando a creer que se llego a equivocar de bando, pero la sonrisa de Lord Tarly le comenzó a generar algo de confianza.
"Al amanecer"
Bien tendrían el tiempo necesario para organizar la defensa. Volteo a mirar a Arya quien parecía estar emocionada y realmente Jon también, aunque no por la batalla, sino porque podría definir el fin de la guerra en el Dominio de un solo golpe.
"Bien preparémonos para la batalla"
El rugido de los hombres se escucho en ese momento.
