Nota: las razones de mi falta de letra llevan en mi perfil desde diciembre, a pesar de que cierta calificación que acabo de recibir, (y otra que probablemente recibiré), las pondrían en duda. En fin, mejor no sigo el tema y os dejo leer mis Os


Opuesto.

Si había algo completamente opuesto a Haymitch Abernathy era el Capitolio. Ya lo había visto antes, pero no fue hasta que salió elegido en la cosecha que pudo comprobarlo.

Era diferente: Brillante, extravagante, limpio, hipócrita, rico y correcto.

Y Haymitch, con sus ropas raídas, e incluso manchadas. Apagadas, al igual que él. Su carácter cerrado derivando a lo sarcástico, pero siempre franco. Y el haber nacido en la veta; donde los pocos buenos modales que aprendía eran los justos y necesarios para poder sobrevivir. No podía ser más contrario a aquel lugar. Ganar los juegos no cambió las cosas, era rico pero vivía como un ermitaño. Lo había perdido todo, gracias a otra cosa más contraria que poseía. No sabía seguir las normas.

Quizás por eso el Capitolio lo odiaba, por no seguirlos. Ser opuesto. Quizás por eso él los odiaba, también.

Y así lo demostraba, siendo diferente, contrario. La única rebeldía que le permitían.


Opuesto: que se muestra completamente diferente. Contrario.

Me ha salido Haymitch, voy a saltar de alegría, ok no, jajaja. Pero es un personaje peculiar y complicado que amo que salga. Espero que os haya gustado, y a ver si batallo con mi ausente inspiración para traeros otro en estos días.