Capítulo 19: ¿Eso es todo?


En ciertas instalaciones subterráneas...

"... Pero cambie esa cara, tenga la seguridad de que este hallazgo lo usaremos para bien"

El interlocutor de lentes sentía inmensa culpa ante cada palabra.

Sabía que el objetivo de su 'colega' era derrotar a Piccoro. Sin embargo una preguntaba pasaba por su cabeza una y otra vez: '¿A que precio?'

Y es que el Doctor Brief sabía que otorgarle tan tremendo hallazgo a Gero era algo que sin dudas ponía al mundo en otro riesgo.

"Sin embargo mi estimado doctor, no se equivoque. Usted está aquí dado que ha probado ser de utilidad, es solo por eso que usted y su esposa siguen vivos"

El dueño de la corporación cápsula frunció el ceño, sabiendo que solo estaba siendo usado para un fin tan nefario como la existencia del mismo Piccoro y que no tenía más opción hacerlo.

"Ahora... Si no es mucha molestia, continúe con lo que le indiqué. Se le traerá algo de comida en breve"

Gero se retiró del lugar sin más, dejando al padre de Tights y Bulma guardando silencio.


En las inmediaciones de las ruinas de la Corporación Cápsula

Un ruido sordo se escuchó, una especie de impacto había hecho retumbar las ruinas de la otrora Corporación.

"¿Que fue eso?" Krillin inmediatamente reaccionó, el miedo hacía que se le escarapelara el cuerpo.

"Oh no..." Satán se comía las uñas de solo pensar en la posibilidad.

"Vino de afuera" Aclaró la hermana mayor de las Brief, todos dirigieron su mirada hacia donde estaba la entrada de las ruinas.

Otro golpe hace retumbar el lugar, haciendo un poco de tierra caiga del techo.

"¡Tenemos que salir de aquí!" Tights dijo apresurándose en dirección contraria de aquella por donde había entrado Bulma.

"Esperen... ¿Y Kakarotto?" Bulma preguntó haciendo que el par de estudiantes de Roshi se mirarán entre si.

"Se quedó afuera" Respondió el niño calvo rememorando.

Las pupilas de los ojos de Bulma se contrajeron del miedo al pensar en la posibilidad...


"Interesante..."

Drum había quedado brutalmente desecho... aun si hubiese sobreviviese era evidente que jamás podría volver a pelear debido a la cantidad de contusiones y rupturas de su estructura ósea. Para mal suyo, Kakarotto había no solo roto, sino triturado su columna vertebral.

Y es que al monstruo no le quedaba más que combatir al saiyajin o morir en manos de su amo.

Para mala suerte suya terminó viviendo... pero sin posibilidad de mover nada más que su cabeza.

Un contragolpe bastó para causarle ese daño tan tremendo.

...

Sin embargo, lejos de alterarse, Piccoro solo sonreía ante la capacidad de su oponente.

"M-mátame..." El monstruo sabía que ya no le quedaba nada más. Al fin y al cabo no tenía poderes regenerativos de ningún tipo.

Kakarotto consciente de esto se asegura de darle el golpe final con una ráfaga de poder.

Este método no consistía en algo particularmente cruel... no era su estilo hacer un espectáculo de una muerte al fin y al cabo.

~ Nota: Recomiendo escuchar este tema: Dragon ball Kai 2014 OST - 32. Let it Burn ~

"¿Que ocurre, no sabes hablar? Si sigues riéndote así tendré que dar por hecho que tienes alguna discapacidad mental" El saiyajin buscó provocar al namekiano.

Ambos se analizan mutuamente desde sus lugares.

Ninguno podía sentir la energía del otro, pero estaban plenamente confiados en su propia fuerza. Por otra parte... algo si podían sentir, y eso era que su respectivo oponente era muy diferente a cualquiera que hubiesen podido enfrentar en ese mundo.

Solo cabía analizar los movimientos del otro...

Un estruendo colosal se hace presente en el lugar. Piccoro había dado el primer ataque, siendo este bloqueado por los brazos cruzados del saiyajin.

No se quedó ahí sin embargo, y es que ahora intentó darle una patada, siendo esta esquivada, retrocediendo cada uno volviendo a la posición inicial.

Nuevamente se analizan mutuamente.

Ambos eran confiados... pero en diferentes formas.

Mientras que Kakarotto solo miraba de forma burlesca lo que hacía el namekuseijin para reafirmar su superioridad, Piccoro atacaba sin usar mucha fuerza a fin de medir la resistencia de su oponente.

Y esto ambos lo sabían...

Rápidamente su expresión cambia y esta vez Kakarotto le da un golpe colosal en el estómago.

Un instante después Piccoro entre sorpresa y enfado intenta tomar el brazo del saiyajin para quebrárselo. Muy sin embargo, este último aprovechó esto para golpear duramente su mentón con el otro brazo, evitando que Piccoro consiga romper algún hueso.

Piccoro se separa elevando su energía y Kakarotto intenta arremeter nuevamente, sin embargo, esta vez un golpe de Piccoro le da directamente en uno de sus pómulos haciendo que este se vea forzado a retroceder con una voltereta para prevenir una caída.

Antes de que dicha voltereta fuera completada el joven rey aprovechó el momento y estiró su brazó hacia una de las piernas del otro muchacho, contrayéndolo apenas lo alcanzó, arrastrando el cuerpo de este hacia si para darle un fuerte golpe en la espalda, que a duras penas fue bloqueado por la cola del saiyajin.

Kakarotto entonces aprovecha la situación y enrosca su cola en uno de los brazos de Piccoro, girando sobre sí para darle un conjunto de golpes sucesivos en el abdomen. Cada colisión se hacía más dañina que la anterior.

Piccoro queda aturdido momentáneamente debido al daño, Kakarotto sonríe ante esto, dando por sentado que ganaría a través de un uso mínimo de su fuerza pero...

...

Un estruendo espantoso se apodera de las inmediaciones.

Entonces algo colisiona con una fuerza enorme en el rostro del saiyajin, no solo repeliéndolo sino propulsándolo en dirección opuesta a la que encaraba.

"¿Q-que rayos?" Kakarotto trató de recomponerse inmediatamente, sin embargo para cuando se dio cuenta una enorme cantidad de energía en forma de haz lumínico morado se aproximaba hacia el.

"¡Makankosappo!"

El haz era relativamente delgado pero los colores de este eran de alerta para el niño de cola de mono. No cabía duda, aquel rayo era tan concentrado que podría perforar de lado a lado quizás incluso a un pequeño planeta. Ni hablar de piel y huesos, por mucho que sean los de un saiyajin.

Un pensamiento le vino a la mente producto de su ego, pero instintivamente lo descartó. El sabía que tentar a su destino tratando de rechazar algo así podría costarle el brazo por mucha fuerza que tuviese.

Solo quedaba esquivarlo.

Y así fue.

Sin embargo, esto no evitó que mirase con cierta consternación el haz de luz pasar. Y no era para menos, esta ráfaga colisionó con una montaña en las lejanías, perforándolo como si de mantequilla se tratase.

Para cuando miró a su oponente, Piccoro afiló su mirada, volviendo a mostrar una sonrisa de lado a lado.

Kakarotto frunce el ceño pero igualmente sonríe.

Entonces lo decidió. Al fin y al cabo, este tipo podría soportar su verdadero poder...

No lo había hecho desde hacía tiempo, pero esta era la oportunidad perfecta.

...

Espectadores salen de las ruinas, en lo que el suelo comienza a temblar.

Un ki de tamaño desmesurado se hace más y más palpable en el aura de saiyajin...

Todos salvo el rey miran impresionados la situación...

Finalmente Kakarotto fija un poco de poder en sus manos a fin de comprobar su fuerza.

...Era más fuerte que antes.

Piccoro entonces reaccionando a esto eleva su propio poder. Era lo justo al ver que su oponente hizo lo mismo.

En aquel momento el ego toma control en la mente de Kakarotto... pues teniendo la oportunidad de interrumpirlo lo deja continuar.

Tanto Bulma como su hermana y el par de alumnos del maestro Roshi no podían creer lo que veían.

Instintivamente Tights toma el brazo de su hermana para correr, pero Bulma se queda inerte...

! ! ! !

Un golpe casi cataclísmico hace que las mismísimas montañas tiemblen.

Un puño contra el otro habían colisionado.

Tanto el saiyajin como el namekiano sonríen, en lo que una ráfaga de golpes colisionan contra los del otro.

Patada por patada, puñetazo por puñetazo.

Cada estruendo hacía temblar de miedo a propios y extraños.

Sin embargo aun no se estaban tomando en serio el uno al otro...

Para Bulma y Tights era algo terrorífico, especialmente porque ninguna de las dos podía ver que era lo que realmente ocurría debido a la velocidad de los movimientos de los contrincantes, más sin embargo la menor de las hermanas sabía el motivo, y eso le dejó en estupefacta.

Satan y Krillin no estaban muy lejos de ese estado, y es que si bien podían ver fragmentos de la pelea, el poder demostrado estaba a años luz del suyo. Cada impacto les hacía imaginar lo que sería ser el objetivo de dichos golpes. Algo que resultaría obviamente en su caso, en una inminente muerte.

Los sentidos afilados por el ki, hacían que Kakarotto y Piccoro peleasen de una forma muy pareja. Lo que para ellos parecía ser minutos los otros solo lo veían en cuestión de micras de segundos.

Estaban a un nivel más allá de cualquier humano que haya existido.

Pero uno de ellos dos no estaba consciente de algo...

Y es que ese uno de ellos...

No era consciente de la situación en la que realmente estaba...

Un puño hace colisión con un abdomen, haciendo que el cuerpo aun no desarrollado del joven guerrero tenga una hendidura hacia el lado contrario del golpe, como si estuviese al borde de atravesarlo.

...

Sangre emergía de su boca e hizo contacto con el suelo al caer del mentón del guerrero.

"¿Q-qué? No puede ser... algo como esto no me hubiera hecho daño antes"

Su poder le estaba fallando...

Y no por el daño o cansancio.

La chica de cabellos celestes verdosos se tapa la boca del horror.

Una risa casi demente hace burla de lo sucedido.

"¿Que ocurre?... No me digas que eso basta para dañarte"

Kakarotto afila la mirada y se recompone.

'...No. Solo fue suerte, sé que puedo derrotarlo'

El niño de cola de mono carga poder en su brazo derecho.

Piccoro, sin embargo se mofa dejando su guardia abierta...

Entonces el poder de Kakarotto se eleva nuevamente de forma brusca mientras se dirige hacia el namekuseijin.

El joven de piel verde esquiva el golpe por poco, acertando uno en la cara del saiyajin...

O al menos eso pensó ya que era solo una imagen falsa.

Un codazo impacta contra la cara de Piccoro resquebrajándole el hueso del pómulo.

El saiyajin sonríe...

Muy sin embargo, lejos de dejarse aturdir, Piccoro aprovecha el momento para tomar del cuello al salyajin y estrellarlo contra el suelo, arrastrándolo a toda velocidad hacia un monte cercano, en lel cual, una vez que lo dejó en una superficie vertical empezó a golpearlo a toda velocidad.

El hijo menor de Bardock, aguantando los golpes, ve la oportunidad y la toma, esquivando uno de los golpes que se enterró en la pared de tierra y roca, quedando el brazo del namekiano incrustado por un breve instante... breve instante que finalmente se alargó ya que haciendo uso de su cola lo mantuvo ahí, dándole un golpe descomunal en el abdomen, dejando a Piccoro sin aire.

Entonces el saiyajin intercambia de lugar con el, siendo el esta vez el que lo golpeaba contra la superficie horizontal.

Cada impacto hacía que su sangre de saiyajin hirviera más y más... pero esto también le hizo perder noción del poder que usaba y lo volvió descuidado.

Fue entonces que Piccoro, claramente lastimado, tomó esta vez uno de los brazos de su contrincante, concentrando una cantidad de poder casi absurda en su mano libre para darle un golpe devastador...

Un crujido suena.

El brazo izquierdo del saiyajin queda inerte, prácticamente colgando de su hombro...

El niño saiyajin observa rabioso al namekiano, siendo el orgullo lo único que le prevenía de gritar de dolor ante la ruptura del húmero de su brazo izquierdo.

Una mirada con sed de sangre se encienden el saiyajin por un instante en lo que este se limpiaba la sangre de la comisura de sus labios.

Ese momento de quietud provocaba una ansiedad casi agónica entre los demás presentes.

No solo había alguien con un poder similar al de Piccoro, algo que hasta hace poco para ellos era impensable... sino que este guerrero portador de esperanza para el planeta, estaba perdiendo.

"Oh no... le rompió el brazo" Satán confirmó lo que ya era obvio.

"No... no... no, tenemos que sacarlo de aquí, si el muere nadie podrá ganarle a Piccoro" Bulma finalmente salió de su trance.

"¿Pero como? No quiero ser pesimista pero Piccoro podría hacernos mierda con su dedo meñique, ¡No podemos hacer nada!" Desde la perspectiva de Krillin esto era inequívoco, ellos peleaban en una realidad completamente ajena y diferente a la suya, intervenir sería para morir en vano.

...

'Maldición... esto es malo. Sin mi brazo estoy totalmente limitado, y si intento escapar probablemente me alcance o termine aniquilando a esos tarados... ¿Que hacen ahí parados? Lárguense carajo, ustedes no serían más que daño colateral en el mejor de los casos'

Kakarotto intenta idear un plan aprovechando que Piccoro se recocijaba de sus habilidades. Era poderoso, pero muy inmaduro para el combate. Al no tener verdaderos oponentes seguramente se habría vuelto demasiado confiado cuando se encontraba en una situación de ventaja.

'Eso es...' Pensó.

El saiyajín entonces comenzó a reír... dicha risa pronto se convirtió en carcajadas.

El namekiano frunció el ceño ante esto.

"¿Que te causa tanta risa?" Preguntó el de piel verde.

"No sé... quizá sea el hecho de que aun si solo me quedase un solo dedo, ganarte seguiría siendo fácil"

Una mirada de furia demente se dibuja en el rostro de Piccoro ante esto.

'Si... ven para aquí chico pepinillo'

"¿Fácil? ¡Fácil será romperte el cuello ahora mismo!"

Sin esperar más se dirigió hacia el saiyajin cual relámpago, estirando su mano cual cuchilla para degollar a su víctima.

Ya se había cansado de jugar con él...

...

Una explosión se dio apenas hizo contacto.


"¿Que... diablos?"

Todos observaron la situación anonadados.

Sangre caía a borbotones...

"¡ARGHH! ¡MALDITO!"

Humo emanaba de la mano que cubría los globos oculares del ser de antenas.

Su visión le había sido arrebatada por una ráfaga concentrada de energía.

El joven saiyajin sin embargo, no había calculado del todo bien su movimiento...

Y es que este había sufrido un corte profundo en el hombro del mismo lado de su brazo roto.

'Vamos... solo debo concentrar más...'

El saiyajin forzaba su cuerpo a revelar una vez más su verdadero poder...

Pero no podía lograrlo...

'¡¿Por que?!'

Su poder caía y volvía a subir de forma inestable... en un instante era absurdamente fuerte y al otro no parecía ser más fuerte que satán y krillin combinados.

'¡¿Que le pasa a mi cuerpo?!'

Esta vez el poder que emanaba de el comenzaba a causarle quemaduras, afectandolo de forma cada vez más severa mientras más poder intentaba concentrar.

"¡Maldición!...¡VAMOS!... ¡Funciona!"


Continuará...


Fin del capítulo


Nota de Autor:

Problemas técnicos pero bueno, aquí está el capítulo.


Respuestas a comentarios:

Deadpool1991:

Bueno me tomé demasiado tiempo ._. xD. Solo espero que la pelea sea lo suficientemente decente.

Pero bueno, ojala sea de tu agrado, muchas gracias por comentar y seguir esta historia!

Guest:

Todos sabemos que Yamcha es el Light Yagami de Dragon Ball, no cabe duda que ya sabe hasta el plot del capítulo 50 y que el ya salvó al universo 3 veces desde que esta historia comenzó sin que nadie se diese cuenta.

xD

Lamentablemente de una u otra forma termino absorbido en mis deberes ._. ojala esta espera haya valido la pena para ustedes. Muchas gracias por comentar y seguir este fic!

Lucky the Skeleton:

Hagan sus apuestas jaja. Realmente espero que esta pelea cumpla con la expectativa y la espera.

Muchas gracias por seguir esta historia!


Y de que hubo, hubo nuevo capítulo peeeeeero... lamentablemente no tengo fecha para el siguiente.

._.

De cualquier modo gracias por esperar y seguir esta historia muchachos, en verdad lo aprecio bastante.

Si algo les gustó o no les gustó, no olviden comentarlo, con criticas constructivas el cielo es el límite.

Hasta pronto!