19: Entre serpientes y lujuria

Sasuke mirada de reojo a Sol, no habían cruzado palabra desde que salieron de Konoha y estaba empezando a molestarse, no es que ahora quisiera parlotear, solo que el simple hecho que ella no le diga nada de lo que Sakura hizo lo hacía sentir molesto. ¿Acaso no le importa? ¿No sintió ni una pizca de celos? Bueno ella desde un principio le había planteado como se sentía con respecto a él y no podía ahora reclamarle su falta de reacción pero algo muy adentro de él quería que le haga una escena de celos, típica de Sakura.

Al recordarla suspiro, su compañera solía ponerlo nervioso, alterado y cansado. Ahora con su última ocurrencia la tenía pegada en la mente, no podía desviar su pensamiento. ¿Qué estaba buscando? ¿Otra noche? No podía dárselo porque su estúpido corazón estaba debatiendo si Sol le gustaba tanto como para retirar a Sakura o retirar a Sol y dejarse de idioteces, restablecer su clan con la pelirosa porque, para que buscar cuando ella estaba ahí siempre para él. Tal vez esa facilidad es la que lo hacía dudar, Sakura era tierna, respetuosa y atenta.

No se merecía ese amor, pero ¿por qué rechazarlo? ¿Por qué no aceptarlo y ser feliz? Podría hacerlo, pero no quería. Era demasiado sencillo, demasiado obvio elegirla. Ya escuchaba a los demás diciendo que por pena la acepto, ya que nunca demostró interés en ella y no quería exponerla a eso, no se lo merecía. Talvez por eso rehuía de ella, buscaría otra opción, algo que no sea molesto, pero hasta Sol estaba volviéndose una carga, algo que lo hacía detenerse y actuar estúpidamente.

La volvió a ver y ella hablaba animada con Haki, sin tomarlo en cuenta. Tal vez esa era su escena de celos, ignorarlo, bien a él no podía importarle pero maldita sea todo, estaba afectándole.

- Ya dilo – le dijo maldiciéndose por abrir la boca

- ¿Qué? – ella giro sorprendida - ¿Cómo?

- Sé que quieres decir algo

- ¿sobre qué?

- No te hagas la tonta, sabes a que me refiero

- No te entiendo Sasuke, hoy estas muy hablador, no es típico en ti

- Carajo

Molesto camino adelantándose un poco y maldiciendo, ella quería juagar, él no tenía los deseos de hacerlo. Los vio de reojo otra vez charlando, sonrientes como si nada hubiera pasado, eso le jodia tanto. Quería verla molesta, alterada pero no, ¿Tal vez algo le dijo Kakashi? ¿Acaso ellos? Sacudió su cabeza en frustración, ¿Qué rayos le pasaba? No era el, nunca fue así, no tenía que ser así.

- Haki está cansado, vamos a detenernos

- Está bien

Giro a verlos y vio como el niño bebía agua, ella se sentó y cerró los ojos, otra vez estaba ignorándolo.

- Tu novia es muy bonita Sasuke – Haki le sonrió

- No es mi novia – dijo cortante

- Lo siento – él se sonrojo – como te beso pensé que era tu novia

- Pensaste mal – termino sentándose apoyando su espalda en el árbol – muy mal

- Pero es bonita

- Ah – sin querer se le salió y giro automáticamente a ver si Sol había reaccionado pero la muy cruel estaba sonriendo observando a una mariposa volar

- Naruto se casara con Hinata – Haki sonrió – tendrá muchos hijos

- ¿Eso te dijo el idiota? – corrigió - ¿Naruto?

- Sí, me dijo que quería tener una familia grande, yo quisiera tener una hermana, o un hermano

- ¿Por qué?

- Porque podría jugar, podría ir a la escuela con ellos

- Ya veo

- ¿Tú tienes hermanos?

- Tenía uno

- ¿A dónde se fue?

- Murió hace unos años

- Lo siento, no debí preguntar

- No, está bien, se llamaba Itachi, era muy inteligente, un prodigio

- ¿Era mayor?

- Sí, siempre lo molestaba para que me entrene pero siempre estaba ocupado

- Los hermanos mayores siempre están ocupados, unos amigos míos me decían lo mismo

- Tienen más responsabilidades, si llegas a tener un hermano, estarás ocupado en tus misiones y no podrás jugar con el

- Tienes razón, pero aun quiero

- Díselo a tu madre

- Ya se lo dije – Haki miro a Sol – pero ella siempre me dice "Olvídalo"

- ¿Por qué? – le pregunto a ella cuando los miro

- Porque no – ella sonrió

- No es una respuesta

- Para mi si

- Te cierras a la posibilidad de volver a tener compañero

- No me cierro, solo sé que no tendré más hijos

- Deberías pensarlo

- Ya lo hice durante seis años

- Crecerá solo

- Me tiene

- No es suficiente

- Lo es

- Necesitará alguien con quien….

- ¿Podemos cambiar de tema? – lo miro tan seria que quiso reírse

- Yo si quiero tener hijos

- No pregunté eso

- Quisiera restablecer mi clan, tal vez tener tres hijos

- Bien por ti

- Solo espero encontrar a la mujer adecuada

- La tienes

- No

- Si, sakura es muy bonita, tendrán hijas preciosas

Y ahí estaba lo que quería, sintió algo de amargura en la oración, sonrió de lado y la vio directo. Si estaba celosa.

- Tienes razón ella no se negaría a tener una familia grande

- Por supuesto que no – Sol miro el cielo – si la tienes tómala, mas adelante te puedes arrepentir

- Podría obedecerte

- Hazlo por favor – ella le sonrió – casado ya no me hostigarías mucho

- ¿Qué? ¿Acaso lo estaba culpando de acosador? Él no la acosaba, bueno estaba con ella casi todo el tiempo pero no la acosaba. ¿O sí?

- No te acoso

- Oh si, te tengo al frente casi 22 horas al día, ¿Me pregunto en que momento vas al baño?

- No hago eso

- ¿acosarme o ir al baño?

- Los dos, no – grito – el acoso, no lo hago

- Si lo haces, ¿Por qué estás aquí? Yo puedo ir sola

- Es diferente, Orochimaru es peligroso

- Lo dudo, tu eres más peligroso,

- En eso te doy la razón

- Sí, me acosas

- Insistes con eso

- Mamá, ya podemos seguir

Haki había escuchado todo, se levantó y camino sin importarle que ellos lo siguieran. Se levantó y tendió su mano para ayudarla pero ella ni lo toco se levantó sola y se pegó al niño. Otra vez empezaría a ignorarlo.

Pasadas unas horas el día prometía mucho calor, aun les faltaba caminata y siendo sincero estaba empezando a sudar en exceso.

Su capa no ayudaba mucho pero tampoco quería mostrar a los enemigos que un brazo le faltaba, además no quería que lo reconocieran por si se topaban con alguien indeseado.

Después simular un almuerzo un sapo les hizo el alcance, al parecer Naruto estaba impaciente, ella se agacho y recibió el pergamino. La vio leerla y pronuncias unas palabras haciendo que este desaparezca, el sapo corrió con la misma suerte.

- ¿Naruto dijo algo importante?

- No, solo quería saber si todo está bien, le avisare cuando lleguemos

- De acuerdo

Y esa fue toda su conversación, le sorprendía como el silencio empezaba a molestarlo, siempre lo había apreciado, estando con Naruto y Sakura el silencio era una bendición pero con Sol era diferente, era como si a ella no le importase su presencia, ¿Qué estaba mal en él? Tal vez si se estaba enamorando, su corazón estaba tomando el control y no quería eso, él quería el control absoluto pero estaba cediendo. Tenía que dejarse de estupideces y tomar el timón de su vida y cerrar las puertas de esa cosa que latía en su pecho.

- Estamos cerca – Salió de sus pensamientos y vio que ella tenía razón

- Se ve que recordaste el camino

- Mi memoria fotográfica es muy buena

- Lo reconozco

Y era verdad se había perdido en el camino de la vida como decía Kakashi, pero bueno él se había perdido en sus pensamientos. Ingresaron como pudieron por el agujero y llegaron a la guarida. Como intuyo Orochimaru estaba esperándolos muy arreglado para su gusto, tenía una sonrisa grande y la guarida olía demasiado bien.

- Se ve que limpiaste – se adelantó y miro todo – decoraste

- Tengo invitado importantes – su ex maestro paso de largo y se acercó a Sol – es un placer volver a tenerte aquí preciosa – beso la mano – siéntete como en Konoha

- No me diga eso Orochimaru – sonrió – porque no me siento bien ahí, gracias por recibirnos, mi hijo y yo prometemos no molestarlo

- Oh no por favor – Orochimaru se agacho a la altura de Haki – Hola, es un placer – extendió la mano

Vio como Haki miraba a Sol, ella asintió y el niño recibió la mano.

- Mucho gusto señor Orochimaru

- Solo Orochimaru

- No podría, ud. Es un ninja reconocido, eso me dijo mamá

- Ella exagera, solo soy un ninja común y corriente

- ¿Sus ojos son de ese color? O ¿Usa lentes de contacto?

- Haki

- Pero mamá mira que ojos – señalo – me gustan

- Haki

- No lo retes, si son de ese color Haki

- Wou, que genial

- A lo que hemos venido Orochimaru

Estaba de mal humor, no quería perder más tiempo. Vio como Sol lo miraba molesta y como sonreía cada vez que el sanin la miraba.

- Primero deben ponerse cómodos, comer algo y después revisare los ojos de Haki

- Por favor Orochimaru

- Síganme les aliste una habitación grande, imagino que dormirás con tu hijo

- Si

- Muy bien, Sasuke-kun tendrá su habitación de siempre

- Eso es algo obvio

Camino y una vez que llegaron observo la habitación de Sol, estaba muy limpia y olía bien. Era grande, tenía dos camas y estaba más iluminada que de costumbre. Los dejaron ahí para una ducha rápida.

- Veo que estas muy molesto Sasuke-kun

- Si tú lo dices

- Lo vez, ¿Acaso no tuvieron sexo?

- ¿Qué?

- Te di muchos preservativos, pero puedo darte mas

- Olvídate de eso

- Te sonrojaste, eso quiere decir que se acostaron muchas veces

- No es de incumbencia

- Dime – se paró frente a el – sus pechos son tan bien formados sin sujetador

- ¿Qué? – instantáneamente los pechos de sol aparecieron en su mente, despejo la idea

- Veo que sí, que envía siento por ti

- Vete al diablo – cerro su puerta de un tirón

Calmo su respiración, era un maldito pervertido. Necesitaba una ducha rápida y juraba que estaría muy al pendiente de Orochimaru porque parecía tan entusiasta de ver a Sol desnuda. ¿Acaso quería algo con ella? No, se gritó, no lo permitiría.


Sol sonrió al ver la habitación muy amplia que le habían otorgado, Haki estaba observando los diversos cajones que tenía ese armario gigante, era demasiado para tan poco tiempo, los exámenes serian dentro de poco, no más de una mes. Para ser casi verano no hacía mucho calor en el lugar, estaba demasiado fresco.

Acomodo la poca ropa que había traído en los cajones, Haki pidió usar la ducha mientras ella ordenaba. Había dos camas que estaba prácticamente juntas, al parecer el hombre maduro había pensado en todo. Al recordarlo un escalofrió la sacudió, se notaba que el sujeto tenía intenciones algo perversas con ella y no dudaba que le pediría algo a cambio de encontrar una cura para su hijo, nada era gratis.

Por un momento dudo en seguirle el juego pero estaba un poco picada por la curiosidad, el hombre era tractivo, muy atractivo para tener esos ojos afilados, además podía sentir como la olía. Si en el peor de los casos le pedía sexo a cambio de curar a Haki ella aceptaría, por su hijo haría cualquier cosa aunque pudiera ser contraproducente. Si Haki más adelante se enterase de lo que hizo ¿La juzgaría? No lo sabía, ¿Cómo saberlo? Una madre haría lo que sea por un hijo, hasta eso.

No es que estuviera vendiéndose pero si de eso dependía la salud de su hijo, tomaría lo que le ofrecían. Ya había pasado la etapa de ofenderse por propuestas indecentes, aunque dudaba que Orochimaru le pida sexo, había algo más en él. Como si su deseo no solo fuera de un buen acoston, tal vez quería ver algo más en ella.

Se recostó un momento en la cama y cerró los ojos, le ardían de muerte pero estaba resistiendo, no podía mostrarse débil ante Haki y mucho menos frente al mocoso.

Al pensar en él se levantó, no lo entendía, primero decía que Sakura era una molestia y después de besaba con la muchacha.

No es que le haya dolido, bueno solo un poco. Sakura era joven y podía ofrecerle muchas cosas, una de ellas era restableces su clan, en cambio ella solo podía ofrecerle nada. Su vida era Haki y si alguien quería complementarla bien y si no, adiós.

No estaba desesperada por tener a un hombre al lado, aunque pensar en kakashi le hacía sentir desesperada, le había dicho "Te amo" hace mucho que no escuchaba esa frase, muchos años sin que un hombre le dijera esa palabra.

En esos momentos lamentablemente no podía enfocarse en arranques de declaraciones o celos, tenía la mente ocupada en encontrar algún remedio para Hali y hallar al culpable de ese caos. Sabía que Kakashi ayudaría pero no quería deberle nada, tampoco a Sasuke.

Haki salió de la ducha sonriente y decidió imitarlo, un baño le refrescaría el cuerpo.

- ¿Mamá puedo salir a ver el lugar?

- Espera hijo, no saldrás solo

- ¿Por qué?

- Puede ser peligroso, no sabemos que hay

- Buscare a Sasuke

- Haki

- Por favor

Lo miro y analizo, asintió y lo acompaño hasta el pasillo. Trato de recordar donde quedaba la habitación de Sasuke, cuando ubico la puerta toco, al rato salió el mocoso con el cabello húmedo y la mirada más aburrida.

- Haki desea que lo acompañes a ver el lugar

- ¿Tiene que ser ahora?

- Por favor Sasuke – Haki miro el suelo

- Levanta la mirada – Sasuke parecía algo molesto – vamos ¿Iras?

- No, voy a darme una ducha

- Como quieras

Y cerró la puerta, lo vio caminar junto a su hijo, ¿Ahora porque estaba tan molesto? Se rio un poco y regreso a su habitación, cerró la puerta y empezó a desvestirse, se colocó una toalla y camino rumbo a la ducha, la puerta sonó y dedujo que sería Sasuke para insistir que lo acompañe pero sentía un aura diferente. Se acercó y abrió lento, su sorpresa fue grande al ver a Orochimaru sosteniendo unos libros.

- Hola, lamento interrumpir - el hombre sonrió dándole un escalofrió

- Estaba por ducharme – se ajustó más toalla

- Ya veo – sintió como era desnudada con la mirada – vine a dejarte estos libros, son mi investigación

- ¿En serio? – su semblante cambio al ver los libros gruesos, abrió la puerta y lo invito a pasar – pase por favor

El dejo los libros en un escritorio y los abrió, estaba buscando algo, lo observo hasta que lo vio sonreír.

- Se trata de un veneno muy antiguo, puede deteriorar el chacra de acuerdo a su poder, quiere decir que mientras más poderoso sea en individuo mas le afectara el líquido o veneno. En tu caso lo usaron agregándoles más componentes químicos que lo hacían invisible para algunos ninjas, eso imagino por si el Hokage u otro lo usara. Para eso alguien debió analizar tu sangre previamente

La miro y entonces recordó que Sakura le había sacado unas muestras cuando llegaron a Konoha pero dudaba que la pelirrosa haya sabido de eso, no podía creer que sea parte de ese plan.

- ¿Qué más hallo?

- Malas noticias – abrió otro libro – es irreversible pero usando celulas madres embrionarias, podemos restaurar algo de la vista de Haki, tendría que analizarlo y ver que tanto ha sido lastimado, el uso de esas celulas están prohibido en cualquier aldea, se considera una locura, por lo tanto, regresamos a no tener nada por ahora.

- ¿células embrionarias?

- Se tratan de células que se encuentran en los embriones que tienen pocos días de edad, me refiero a que una mujer con algunos días de embarazo posee este milagroso embrión, de ahí se puede retirar estas células, claro que el embrión se vería afectado. Por eso es algo prohibido ¿Me dejo entender?

- Si – medito un poco – pero ahora hay fecundación in vitro, se extraen los óvulos y esperma, puedes fertilizarlos y crear el embrión claro después de extraer esas células ¿Qué le pasa al embrión?

- Se destruye

- Eso suena mal

- La fecundación que dices, ¿Dónde la viste? – él se acercó un poco

- En mi mundo se usaba para las mujeres que no podían tener hijo fácilmente

- Es muy interesante, podría aplicarlo si me das una explicación profunda – estaba tan cerca que sintió su olor

- Claro, pero dime – le sonrió - ¿Tú crees que si usamos mis óvulos, podrías crear los embriones?

- Si – sintió la mirada lasciva del hombre – puedo conseguir el esperma, solo faltaría algo

- ¿Qué?

- Tu permiso para los óvulos

- Has lo quieras conmigo – y le dio una sonrisa pícara – la salud de hijo es mucho más importante a tener alguna cicatriz de corte u otros

- Usarme métodos menos agresivos – el acaricio su cabello – puedo prometerlo

- ¿Cuándo iniciamos? – lo miro sonriéndole

- Primero analizare a tu hijo, después iré preparando el laboratorio, debes estar cansada

- Algo, fue una caminata larga pero me daré una ducha ahora – camino dándole la espalda - ¿Qué más deseas Orochimaru? – le planteo directa la pregunta

- Ya lo sabes – sintió como el la miraba – creo habértelo dejado claro

- Bien – giro un poco para verlo – tienes mi permiso

Respiro profundo, soltó la toalla y siguió su camino. Llego a la ducha e imagino que tal vez había cometido un error al captar mal la indirecta del hombre, porque seguía sola en la ducha. Se sintió algo avergonzada y abrió el grifo, ¿Entonces que quería el hombre?

Estaba por abrir el shampoo cuando sintió unas manos posarse en su cintura, el escalofrió la golpeo y una lengua recorrió su cuello.

- Ahora sabré porque Sasuke-kun te desea tanto

- No estaba equivocada entonces – unos dedos jugaron con su pezón

- No, ¿Tuviste sexo con él? – otro dedo jugo en su intimidad

- Si

- ¿fue amable?

- No, es algo terco

- Entonces déjame mostrarte la diferencia

Sintió besos en su cuello y caricias que empezaron a hacerle perder la razón, este sujeto tenía una habilidad extraordinaria con sus dedos. La hicieron girar y besaron su cuello, sus pechos, su estómago.

- Lamento las marcas – dijo al sentir los besos ahí

- Silencio –

- Haki y Sasuke

- Están lejos, lo puedo sentir

Y esa lengua llego a ese lugar prohibido que le hizo morderse el labio, por Dios, que estaba haciendo. Estaba a punto de llegar al climax con unos simples toqueteos, no resistiendo más se dejó llevar. Cerró los ojos mientras su cuerpo casi convulsionaba, esas manos delgadas seguían acariciando sus muslos y esa lengua seguía jugando con su intimidad.

Al rato él se levantó y llego a su oído, lo beso. Ella quería tocar, estaba necesitada, había sido demasiada incitación. Si de eso dependía la salud de Haki no dudaría en ser una perra. Estaba esperando el momento en que el la posea.

- Tengo una solicitud más – él le hablo al odio de manera tan sensual que tuvo otro orgasmo

- ¿Cuál? – dijo casi agitada

- Me encanta tu sabor, Te parecería un insulto pedirte que fecundemos ahora mismo uno de tus óvulos. Después de 24 horas podría saber si tuvimos éxito

- Los que sean con tal de curarlo

- Así me gusta

Dicho eso él se acomodó levantándola haciendo que sus piernas se enreden en su cintura, sintió el miembro erguido del hombre y tuvo algo de miedo, pero al pensar en su hijo su determinación creció. Sintió la presión de la invasión y se dejó poseer, él no era brusco, tampoco era suave, se notaba que el también necesitaba eso.

Fue pidiendo perdón a todos los dioses en quienes creía, sabía que estaba vendiendo su cuerpo pero la vista de Haki era más importante que eso.

Trato de dejarse ir, de dejar las culpas a un lado. Después podría arrepentirse, debería disfrutarlo, si no nada tendría sentido.

Miro a Orochimaru, el tenía la vista fija en ella. Le sonrió y busco su boca, la recibió entusiasta y se besaron. Estuvieron un rato más hasta los cuerpos colapsaron, la ayudo con el aseo y después los dos salieron charlando de cuando demorarían en saberlo.

Ella mientras se cambiaba le decía datos exactos de sus últimos periodos, el anotaba mentalmente para calcular si estaba en sus días fértiles, con suerte esta sería la única vez que intentarían la fecundación de esta manera, podrían probar la in vitro pero Orochimaru no estaba tan familiarizado con eso, él tenía otros métodos más arcaicos.

Al rato el hombre se había ido, ella peinaba su cabello y se miraba al espejo. ¿Funcionaria? Miro de reojo su vientre, sabía que si quedaba embarazada solo serían unos días, después ese embrión desaparecería. Sasuke no tenía que saber eso, él no podía enterarse.

- Lo hare – volvió a mirar al espejo – hare lo que sea por que vuelvas a ver bien Haki

Sacudió su cabeza y siguió peinándose, estaba decidía a hacerlo que fuese por él.


Sasuke termino su relato, le había contado su historia a Haki, claro omitiendo algunas cosas sangrientas. Estaban regresando a la guarida, la caminata le había hecho mucho bien, ahora sentía menos estrés. El niño era agradable, no era preguntón o burlón, respetaba los silencios y no hablaba por demás.

- Tus padres desde el cielo, deben estar orgullosos de ti

- ¿Crees que ellos me observan?

- Sí, mi madre me dijo que cuando alguien muere se convierte en un ángel, te cuidan, te observan, puedes hablar con ellos. De alguna forma te responden, me dijo que uno sabrá reconocer las señales

- ¿Te dijo eso?

- Si, y es verdad. Bueno una vez le dije a mi bisabuela que había fallecido, que me sentía algo solo, mamá trabajaba de doble turno y casi no la veía, entonces mire al cielo y le dije que quería verla, para no sentirme solo

- ¿Qué sucedió? – estaba muy interesado

- Nada – rio – esa noche sentí que alguien me abrazaba, no podía despertar, pero soñé con mi bisabuela, ella hablo conmigo en mis sueño. Me dijo que ella estaba ahi

- Tu sub consiente la hizo aparecer

- Eso me dijo el psicólogo

- ¿El qué?

- Un especialista, pero creo que ella busco la forma de verme. Creo firmemente en eso, inténtalo

- Lo tendré presente – se detuvo - ¿Conoces a tu padre?

- No, bueno vi una foto. Me escondí y la vi, no nos parecemos en nada. Tampoco sentí nada cuando la vi, solo era como ver a un extraño

- Debe ser porque nunca compartiste con el

- Puede ser, pero sí sé que jamás lo perdonare

- ¿Por haberte dejado?

- No – lo miro serio – él le hizo daño a mamá, se fue sin importarle lo mucho que ella sufriría, la vi muchas noches llorar viendo las cuentas que se tenían que pagar, los gastos escolares y muchas veces ella no comía. No podría perdonar todo ese daño, mi madre es muy buena, ella dio todo de si por mí, ¿Cómo podría perdonar a alguien que le hizo daño? No, eso nunca

Se quedó viendo la determinación del niño, él tenía razón en ciertos puntos, él tampoco hubiera perdonado que alguien lastimara de esa forma a su madre.

- ¿Lo odias?

- No, ¿Qué es eso? Nunca he odiado

- ¿No sabes que es odiar?

- ¿Es lo mismo que sientes cuando comes las verduras que no te gustan?

- Puede ser algo parecido

- Bueno igual las cómo, pero mi madre no me enseñó a odiar, no sé cómo se siente eso

- El odio es un sentimiento muy fuerte, capaz de cegarte y cambiarte

- Mi madre me dijo que las personas no cambian, o mejoran o empeoran pero nunca cambian

¿Qué le había enseñado Sol a Haki? Podía ver mucha inocencia, ternura y felicidad en el niño, no percibía cierto rencor y mucho menos odio

- Creo que si viera a mi padre le agradecería

- ¿Por qué?

- Porque me dio una madre increíble

Entonces sintió lo mismo que sintió cuando Naruto le dijo que lo querían como a un hermano, como si un balde de agua fría le callera. Haki sería un gran hombre, un increíble shinobi. Alguien que amaría mucho a todos. Siguió su camino, se había quedado sin palabras o argumentos, Sol era increíble, no lo dudaba. Aunque parecía una niña caprichosa, ella haría lo que sea por su hijo y eso le inquietaba.

Esperaba que a Orochimaru no se le ocurra nada estúpido como para involucrar a Sol y que todo se vuelva caos. Tenía que estar muy al pendiente, no podía desconcentrarse.

Solo que un pequeño sentimiento de duda se instaló, como si ir con Orochimaru hubiera sido un error catastrófico.