Sorry por la demora, explicaciones cortas al final. Capítulo algo sad, prepárense para los problemas...

CAPÍTULO XVI: "Hermanos"

Yuri estaba casi seguro que sería un dilema lidiar con ambas hermanas Nikiforov cuando fueran a Pemberley y aunque tenía ciertas dudas con respecto a Mila (por lo que Otabek le mencionó en su carta), estaba seguro de que tendría bastante lidiando con la bruja mayor... Ojalá la maternidad-paternidad haya podido cambiarla un poco. Al llegar a Pemberley junto a su tía, la sorpresa fue el solo encontrar a Mila presente, junto a una nerviosa Alina Altin y su institutriz. Ambas saludaron con cortesía; ya sentados, la conversación inició entre la institutriz y Yuuko. Alina no se animaba a hablar a Yuri, mientras que este solo daba comentarios al azar en la conversación de su tía. Podía notar la mirada de Mila sobre él, lo cual sólo tomó como un desafío, por lo cual decidió hablar un poco con Alina, enterándose que al día siguiente sería su cumpleaños. Sorprendido y notando aún que Mila no quitaba su mirada de ellos dos y estaba pendiente a su conversación, le prometió conseguirle un regalo. Luego de este arranque de valentía, Yuri volvió a quedarse callado, pensando en que ese día volvería a ver a Otabek y no sabiendo cómo debía actuar frente a él. Esperaba que el viejo calvo fuera de ayuda para desviar un poco la atención. Ya había sido lo bastante cruel, así que le diría algunas cosas de su hermano y así evitaría hablar con Otabek. Luego de un rato, los sirvientes de la casa les trajeron algunos bocaditos, que todos ellos probaron. Con el tiempo avanzando sin demora, Yuri empezó a pensar si quería realmente ver a Otabek o si prefería evitar eso. Esa clase de pensamientos solo lograron ponerlo nervioso, más cuando sabía que Yuuko estaría atenta a cualquier actitud suya y que probablemente Mila Nikiforov también. Recordó que alguna vez pensó que ella podría estar interesada en Otabek, pero nunca lo comprobó. La actitud que tuviera, podría confirmarle o negarle esta hipótesis.

Otabek y Takeshi junto a otros caballeros estaban pescando en el río, pero apenas el segundo mencionó de la visita que harían Yuri y Yuuko a su hermana, decidió dirigirse a la casa. Yuri sólo notó que alguien entraba al salón y pudo ver a Otabek con su mirada fija en él. Decidió mantenerse lo más tranquilo posible, sobre todo porque notaba todas las miradas sobre ambos; Mila parecía fijarse especialmente en las reacciones de Otabek al verlo, lo cual sólo le hizo pensar en una cosa: celos.

Al ver a su hermano unirse al grupo y sentarse junto a ella, Alina se mostró más abierta a la conversación, y Yuri pudo notar que Otabek parecía estar de acuerdo con que ellos dos intimaran más. Mila parecía algo molesta por la falta de atención hacia ella, lo cual mantenía a Yuri con una sonrisa en el rostro. Si tan sólo la bruja supiera que Otabek se le había confesado, seguro se moría del coraje. De repente, su conversación con Alina se vio interrumpida por Mila:

-¿Tiene alguna noticia nueva de Meryton, señorito Bennet? Sara me contó algo de los oficiales pero nunca aclaró nada.

Yuri vio como la actitud de Alina cambiaba, mientras que Otabek trataba de mantenerse calmado. Notó que Mila sonaba curiosa, ansiosa de entrar a la conversación, pareciéndole algo extraño, así que contestó de manera despreocupada sobre la ida de los oficiales. Parecía que la alfa no había notado el cambio de actitud en ambos Altin, pareciendo pensativa. Se dio cuenta entonces que Mila no estaba celosa de él por Otabek, sino que más bien actuaba curiosa por ver la actitud del alfa para con él. Al parecer lo que le había dicho Otabek en la carta, era verdad. Mila incluso no parecía saber nada de los problemas entre ambos alfas y que incluía a Alina, intentó cambiar el tema para evitar más malos ratos, lo cual le valió una sonrisa de agradecimiento de parte de Alina. Después de esto, la visita no se alargó más, siendo Yuri y sus tíos acompañados al carruaje por Otabek. En cuanto se fueron del salón, Mila empezó a hablar con Alina sobre Yuri, para saber la opinión que ella se había formado del menor. Le preocupaba que Alina, siendo tan pegada a su hermano, se sintiera desplazada por Yuri, pero lo que ella le dijo sobre este, solo le confirmó que Alina deseaba la felicidad de su hermano y que eso era suficiente para aceptar al omega menor. En cuanto Otabek llegó al salón, empezó a hablar de Yuri:

-Parece que el señorito Bennet disfrutó muy bien sus vacaciones, se notaba bastante bronceado- Otabek, notando el ánimo de Mila de fastidiarlo, solo mencionó que cualquiera que viajara en verano, terminaba bronceado.

-¿Y sigue siendo atractivo para ti?- habló la pelirroja con una sonrisa traviesa en el rostro. Otabek sólo asintió antes de darse cuenta de lo que decía.

-Ah, todavía recuerdo el primer baile, cuando escuchamos de la belleza de los Bennet y que yo misma te mencioné que parecía cierta, a lo que dijiste que sobre todo el menor de los Bennet parecía bastante normal- habló Mila, con cierta malicia invadiendo su tono. Quería que Otabek fuera más honesto con ella y con sus sentimientos para poder ayudarlo. Sin embargo, pareció que tuvo el efecto contrario.

-Puede que en ese entonces hubiera dicho eso sólo para librarme de ti. Que si te decía algo bueno de ellos, no ibas a dejar de fastidiar.

-Vaya, Otabek. Parece que realmente estás interesado en él.

-Eso no es problema tuyo Mila- Pensando que Mila sólo deseaba molestar, Otabek cortó la conversación con un tono enojado.

-Pero Ota...- antes de que Mila dijera algo más, Otabek se retiró del salón. Alina tuvo que contener la risa. Le parecía realmente extraño que su hermano actuara así, lo que sólo le hacía notar cuan enamorado de Yuri estaba y que Mila a pesar de querer ser una buena amiga, solo había logrado enojar a su hermano.

-Creo que debiste ser más directa si sólo querías ayudarlo- le dijo Alina a Mila

-¿Por qué a veces suenas más madura que yo, jovencita? Sólo quería ayudar a tu hermano y para eso tiene que admitir que está enamorado.

-¿Y cuando dijo él lo contrario? Que no te lo haya mencionado no quiere decir que no lo piense y note por él mismo.

Esto sólo dejó a Mila pensando y lamentándose el haber sido tan poco perceptiva.

-Me sorprende a veces lo inmadura y despistada que puedo ser, seguro que Viktor me lo está pegando.

-Creo que es de familia- mencionó Alina sonriendo, haciendo que Mila actuara como ofendida y luego ambas rieron sobre eso.

Por otro lado, Yuri esperaba los comentarios de su tía respecto a Otabek y Alina, pero para su sorpresa, hablaron de todo menos de ello. Se recordó a sí mismo que le debía un regalo a Alina para el día siguiente y al no tener ideas, pidió la opinión de Yuuko. Esta luego de pensarlo un rato sin decidirse, solo mencionó una palabra, como si fuera la idea más genial del mundo.

-Bordado

Inmediatamente Yuri supo lo que pensaba y aunque le faltaran las puntadas finales, podría terminar esa noche para llevar el regalo temprano. Desgraciadamente, no tenía buena iluminación con la luz de las velas, por lo cual, al día siguiente, mandó una carta a Pemberley, felicitando a Alina por su cumpleaños e informándole que tendría su regalo para mañana, por algunos problemillas menores. Ese día se dedicó a avanzar y no notó que la carta de su hermano mayor que debía llegar ese día, no apareció. Terminado ya el bordado casi para el anochecer, se quedó dormido por el cansancio. Al día siguiente, mientras se alistaba para salir, recibió tres cartas. Dos de casa y una de Pemberley. Sus tíos habían hecho planes para ese día, así que lo dejaron solo. Primero leyó la carta de Pemberley, escrita por Alina, quien le agradecía las felicitaciones y mencionaba que esperaba con ansias por su regalo. Le contaba también que su hermano le había dado un piano y que practicaría una canción para él. Yuri sonrió, notando lo animada de la actitud de Alina en la carta, parecía ser mejor expresándose por escrito que hablando. Luego revisó las cartas de su hermano mayor. La primera llevaba una nota diciendo que se había extraviado y recién habían podido llevarla a su destino, parecía que Yuuri había escrito mal la dirección y eso le extrañó pues el pelinegro era muy cuidadoso con ello. Tenía un retraso de 5 días. La carta empezaba narrándole los últimos hechos de casa, sobre las peleas entre Sara y Mickey, alternadas a las visitas de Emil y las conversaciones con su madre y padre. La última mitad de la carta, estaba fechada un día después y se notaba la preocupación y agilidad con que había sido escrita:

«Mi pequeño gatito, después de todo lo que te he contado que han sido cosas bastante alegres, tengo que darte pésimas noticias que han ocurrido solo en la noche de ayer. No te alarmes demasiado que todos estamos bien. Sin embargo, esto concierne a Isabella. Como decía, cuando ayer íbamos a ir a acostarnos, nos llegó una carta del coronel De La Iglesia informándonos que Isabella se había escapado a Escocia con uno de los oficiales, con el joven Leroy. Imagínate nuestra sorpresa y tristeza. Yo mismo he estado bastante preocupado por todo esto, mi pequeña Bel escapando así con un alfa. Solo espero, que aun con todo, termine bien. No creo que el afecto de JJ por Isabella sea falso y por interés, ya que bien saben todos en el pueblo la situación de padre. La que más sufre con esto es nuestra madre, que está inconsolable. No llora ni grita, pero se ha negado a salir de la habitación. Papá se lo está tomando algo mejor. El esposo del coronel supone que se fueron a las doce del sábado, pero no se les echo de menos hasta ayer en la mañana e inmediatamente mandaron la carta. ¡Yuri, deben haber estado muy cerca de donde estás! El coronel dice que llegará enseguida. Isabella dejó una carta para el esposo del coronel, hablándole de sus motivos de la fuga. Debo acabar esta carta, pues no puedo extenderme más por mi propio nerviosismo y que papá quiere ayuda para lograr que madre salga de su encierro. Tengo miedo de que no entiendas nada, pues he escrito con la cabeza en las nubes y pensando solo en mi pequeña Bel y en lo que hizo.»

Despotricando contra la inmadurez de su hermana mayor, contra JJ por haberla arrastrado con él y con el tonto de su hermano mayor Yuuri, que obviamente había escrito de manera rápida y muy nerviosa ya que la letra era un desastre y apenas podía ser leída; abrió la otra carta; leyendo lo que decía su hermano un día después:

«Mi querido Yuri, a estas horas ya habrás recibido mi apresurada carta anterior. Ojalá esta sea más inteligible, pues aunque hay tiempo, aún estoy tan nervioso que no puedo mantener las ideas en orden en mi cabeza. Yuri, quisiera no abrumarte con más cosas malas, pero tengo malas noticias y no puedo con todo yo solo. Por más imprudente que parezca, esperamos que si Isabella fue marcada por JJ, que sea haya llevado a cabo la boda entre ellos; todo parece indicar que no están en Escocia. El coronel que llegó aquí ayer, salió camino a Brighton, por indicaciones de uno de sus soldados, que se había hecho amigo de JJ y al que había contado que no estaba en sus planes ir a Escocia, ni más aún casarse tan pronto. Logró seguir el rastro de ambos hasta Clapham, pero no pudo continuar ya que llegados a este punto, ellos habían conseguido un coche de alquiler camino a Londres. No se sabe más de ellos. Investigó más, en todas las posadas y lugares cercanos a Londres, pero no ha podido dar con ellos. Apenas hoy en la mañana ha llegado a Longbourn a comunicarnos su infructuosa búsqueda con pesar. Realmente está muy apenado con todo esto, al igual que su marido. Ya hablé con el coronel y mandé una carta a su esposo, para que sepan que nadie puede culparlos a ellos de nada. Papá y mamá esperan lo peor, que JJ haya marcado a Isabella antes de casarse, sobre todo cuando mamá notó que el celo de Isabella estaba bastante cerca, detalle del que no se había percatado antes y que ahora se recrimina a sí misma. Por mi parte, solo espero que JJ sea la persona de la cual me hablaba Isabella en la fiesta de los Nikiforov, pues si es así y ellos dos están destinados a estar juntos, es muy probable que ya se hayan casado en la capital. El coronel De La Iglesia no comparte mi opinión, mencionando que JJ desde siempre le había parecido el menos maduro y más impulsivo de sus soldados, sumado a su estatus como alfa. Mamá ahora sí no sale de su cuarto y la preocupación parece haberla enfermado. Papá anda serio, parece bastante preocupado a pesar de que Isabella no era muy cercana a él. Sara está bastante preocupada también y Mickey aunque no lo demuestra, parece estar bastante afectado. Cuando llegó a visitarlo el señor Nekola y a mostrar su apoyo a la familia, prácticamente lo echó de la casa. Mi pequeño gatito, me alegra que no hayas tenido que ver nada de lo que vi yo, pues créeme que lo peor ha sido tener a mi querido Mickey llorando en mi hombro, murmurando sobre marcas en no casados y alfas desprestigiados. Sara también estuvo allí, apoyándolo y al igual que yo, entendiendo a lo que se refería. Parece que aunque el señor Nekola parecía estarse ganando su afecto, si todo va de la peor manera posible, nosotros nos veremos afectados también como omegas solteros. Después de descansar, esta algo mejor, pero el aura triste y de preocupación que hay en la casa está desmoronando a todos aquí. No soy lo suficientemente egoísta para pedirte que regreses de inmediato de un viaje que has esperado tanto, pero ahora que ya todo está así, de veras quisiera que estuvieras aquí conmigo, con nosotros. Adios. De nuevo escribo, para pedirte lo que dije que no haría, las circunstancias son tan desalentadoras, que no puedo hacer más que suplicar a los tres que vengan cuanto antes. Conozco bien a la tía Yuuko y al tío Takeshi y sé que no se negarán. Al tío, debo pedirle otra cosa... Papá va a ir a Londres con el coronel para ver si la encuentran. No sé qué piensan hacer, pero todo se ve tan desalentador que no podemos actuar de otra manera y el coronel debe estar en Brighton cuanto antes. Mi tío, sus consejos y ayuda, serán bastante alentadores en estas circunstancias. Él podrá hacerse cargo de todo, cuento con su bondad.»

-¡Maldita sea con el intento de Bolena!* Ni siquiera escuché a donde iban Yuuko y el tío Takeshi-Yuri se levantó sumamente enojado y apresurado a buscar a sus tíos, más al llegar a la puerta, se encontró con un criado que daba paso a Otabek Altin. Le sorprendió ver a Yuri en ese estado de agitación, pues su enojo parecía destilar por todos sus poros y notaba el olor de ello; no era sólo enojo, podía sentir algo de tristeza en ese olor también. Su alfa rugió ante el estado del rubio, necesitaba acercarse, calmarlo, asegurar que no se lastimara y decirle que todo estaba bien. Antes si quiera de que pudiera decidirse a decir algo, Yuri con su ceño fruncido le habló:

-Discúlpeme, con su hermana, no podré llevarle el regalo. Supongo que puede ser usted un buen mensajero y llevárselo. Yo debo ir por mis tíos inmediatamente-claro que Yuri no iba a olvidarse de Alina, después de todo, había estado todo un día trabajando en terminar su bordado como para echarlo a perder sólo por las estupideces de la china loca. Sintió de repente el sutil olor de Otabek en sus fosas nasales al haberse acercado, lo incitaba a tranquilizarse y de alguna manera funcionó. Relajó su expresión y volvio sobre sus pasos a recoger el bordado que le entregó a Otabek sin decir nada más. Antes de que pudiera marcharse, Otabek lo sujetó del extremo de su chaqueta.

-Señorito Bennet, ya está más calmado ahora, pero me temo que no puedo dejarlo ir así sin más. Un cambio de humor tan brusco no es bueno, si necesita a sus tíos de manera urgente, deje que mande a un criado o a mi cochero por ellos- Otabek sabía que su voz y sus expresiones demostraban más de sus sentimientos de lo que quería mostrar, pero no se sintió mal por ello; la prioridad en ese momento era saber que había hecho que Yuri estuviera así. El menor dudó un poco, pero rindiéndose ante la mirada decidida del alfa, mandó a un criado a traer a sus tíos inmediatamente. Se sentó en una de las sillas a esperar, sintiendo la mirada de Otabek sobre él. Estuvieron en silencio durante varios minutos, hasta que Yuri explotó de nuevo:

-Debería marcharse señor Altin. No creo que su hermana aprecie el que le haga esperar.

-Creo que antes de eso, debería conocer los motivos de su estado. Sino, no podré excusarlo correctamente con ella; pensará que está usted rechazando su amistad- Yuri se debatió entre contarle o no lo que pasaba, aunque seguramente se enteraría igual de una forma u otra.

-Llegaron malas noticias de Longbourn. La idio...mi hermana Isabella se fugó con un oficial de Bighton, tememos que la haya marcado sin haberse casado ya que su celo estaba cerca y dudo que ella haya llevado inhibidores- aunque quisiera decirle toda la verdad, sentía que no era correcto que Otabek se enterara por él de lo que había causado su medio hermano. JJ era un idiota, pero Otabek lo ayudaría inmediatamente y seguro a su hermana también... por lástima. Puede que Isabella no fuera su hermana preferida, pero aún eran familia, por más insoportable, inmadura y egoísta que fuera. No aguantaba la idea de tener la lástima de Otabek, no en esos momentos y con el riesgo de que se enterara luego y todo, no reveló el nombre del oficial. Otabek por otro lado, se quedó inmóvil. Ahora no entendía nada de la actitud de Yuri, ese enojo mezclado con tristeza, hasta que recordó ciertas cosas de los bailes y que parecía haber cierta enemistad entre ambos omegas.

-La china esa siempre ha sido así, haciendo lo que le da la gana, sin siquiera pensar en nadie más. Ni siquiera en la vieja que la considera su favorita o en cómo dañaría indirectamente sus errores a los demás- su tono pasó de enojado a uno con un tinte notorio de tristeza. Otabek no era tonto y supo inmediatamente lo que significaba. Tener a un omega marcado sin casarse con un alfa antes era considerado una deshonra, si este tenía más hermanos omegas, difícilmente conseguirían alfas que quisieran casarse con ellos, los prejuicios aún eran demasiado grandes- aún cuando el cerdo pudo haber tenido una oportunidad con Nikiforov mayor... Ahora eso no es posible- le dolía, Yuri se sentía demasiado dolido de que por culpa de la inconsciencia de Isabella, Yuuri, su hermano mayor, su apoyo, consejero y mejor amigo, tuviera que verse condenado a ser soltero siempre, cuando había un alfa que lo correspondía con la misma fuerza con que él lo amaba. Sin darse cuenta, unas lágrimas traicioneras resbalaron por sus mejillas. Otabek no sabía qué hacer, nunca había sido bueno consolando a las personas, pero en ese momento, su alfa le dijo que hacer. Acercó su mano con cuidado y limpió las lágrimas de Yuri, quien se sorprendió ante lo que hacía el alfa, más cuando este lo acercó suavemente a su cuerpo, abrazándolo y apoyando su cabeza rubia en su hombro. Sintió como el olor del alfa lo cubría por completo, tratando de calmarlo, y escuchó a Otabek hablar en un tono suave mientras le acariciaba la cabeza.

-No llores Yura, estoy aquí para ti- las lágrimas de tristeza y enojo empezaron a mojar el traje de Otabek, sin que a este le importara mucho esto. Estuvieron bastante tiempo así, sus aromas mezclándose, mientras lo único que se podía oír en el salón era los sollozos del menor; el bordado de tigre olvidado en un sillón. Poco a poco, sintió que el llanto de Yuri remitía un poco, pero aún se negaba a dejarlo ir, y este parecía también reacio a dejarlo.

-¿Están completamente seguros de la fuga?-habló Otabek, para distraer un poco a Yuri y saber más de la situación.

-Si, desaparecieron el domingo en la noche y aunque sospechan que están en Londres, aún no han encontrado rastros de ellos- la voz de Yuri sonaba débil. Apenas pudo ser escuchada por Otabek, el rostro del menor aún escondido en el pecho del alfa.

-¿Qué han hecho al respecto?- finalmente Otabek soltó a Yuri, mientras su mirada se desviaba al regalo dejado en el sillón-¿Saben el nombre del oficial con el que se fugó su hermana?

-Mi padre fue a Londres y Yuuri quiere que mi tío nos ayude también a buscarlo. Supongo que nos iremos en una media hora a Londres- Otabek asintió; Yuri a propósito, evitó la última pregunta hablando sobre otros detalles - Isabella siempre fue la favorita de mamá y por eso es que es como es. Ahora solo espero que haya una solución; o puede que deba aguantar la depresión no solo del cerdo, sino de todos en la casa- Otabek no contestó ni preguntó nada, parecía que ni siquiera estaba escuchando a Yuri, empezó a pasear por la habitación, su rostro imperturbable, más estoico que nunca. Yuri pareció comprender entonces la razón de sus lágrimas. Le dolía por su hermano mayor, es cierto, pero le dolía aún más por lo que Otabek podía pensar de su familia. La atracción que pudo haber sentido por él se había esfumado, lo notaba allí, en su actitud y sus acciones con él. Lo que había pasado allí, esos brazos consolándolo y apoyándolo, solo habían sido debido a la lástima y al instinto protector de los alfas. Las acciones de Isabella habían logrado que Otabek viera la peor versión de su familia, la deshonra que sufrirían desde ahora. Con el corazón destrozándose en su pecho, se dio cuenta de sus sentimientos. Le bastaba ser su amigo aunque anhelaba más que eso y ahora lo había perdido para siempre. Era en ese momento en que sintió más que nunca que su omega podría ser feliz al lado de un alfa como Otabek, podría haberlo amado, aún cuando todo amor era imposible en ese momento. Con esa sensación aún atenazando su conciencia, decidió que sería mejor centrarse en los hechos actuales, en lo que la loca de su hermana había hecho y en cómo podría ayudar. Escuchó de repente la voz de Otabek, en un tono comprensivo, amable que solo lo lastimaba más:

-Debo retirarme en este momento, para poder cumplir con lo que me encargó. Ojalá pudiera decirle algo más que pudiera aliviar su ánimo, pero creo que nada de lo que diga sonará bien en esta situación. Espero que todo llegue a buen fin y le daré su mensaje a mi hermana.

-Por favor, no le diga la verdad-Yuri tenía la mirada baja y no pudo ver nada más, solo escuchó a Otabek hablarle, asegurándole que su hermana no sabría nada de sus labios. Pensó entonces que era en vano, pues las noticias correrían igual, lamentaba aquello, pero esperaba que su regalo fuera aceptado, más por su esfuerzo final, en el que había agregado el apellido de los Altin en el borde del mantelillo. Escuchó cuando se fue, sin mirar hacia atrás, con la misma expresión de siempre, aunque más endurecida.

En cuanto Otabek se fue, Yuri entendió que la cordialidad con la que se habían visto en los últimos días no se repetiría, probablemente ni una amistad podría surgir allí y recordó todo sobre ellos, el cómo su orgullo lo había privado de conocer realmente al moreno, de cómo se dio el cambio en su perspectiva, el olor del alfa le causaba un sin número de emociones y en ese momento su omega gritaba de dolor, deseaba correr tras él y regresar a la seguridad con la que su aroma lo había envuelto; todos sus deseos, todas las expectativas apenas percibidas y dadas a luz destruidas con solo una acción que ni siquiera era suya. Aún no entendía como alguien como Isabella podía haber terminado fugándose con JJ, aunque si lo veía desde otro ángulo, su hermana era una omega bastante bonita aunque exasperante al mismo tiempo. Recordó entonces las miradas de odio que le dirigió todas las veces que JJ conversaba con él y algo hizo clic en su cabeza… Puede que no haya demostrado el mayor interés en él cuando estaban en Longbourn, pero si era cierto lo que pensaba y JJ había llamado la atención de su hermana, pues la salida a Bighton solo le había abierto camino para que coqueteara y sedujera al alfa. No estaba seguro de que se llegaran a casar, no podía imaginar a ese tipo queriéndose casar con alguien que no tenía dinero (como había ocurrido antes con la señorita King), pero tampoco podía negarlo por completo. ¿Podría ser que JJ se había llegado a sentir atraído por su hermana Isabella? El solo pensamiento le provocó un revoltijo de emociones, así que decidió dejar ese asunto de lado, centrándose en esperar a sus tíos, impaciente por regresar a casa, para ayudar al cerdo con todo lo que seguramente se estaba echando encima. Una cosa era segura, la ayuda de su tío iba a ser muy valiosa en ese momento, así que apenas llegaron les comunicó todo, no dejando que notaran su tristeza, sino más bien mostrando el enojo que sentía de todo eso, no era el momento de mostrarse triste, debía ser fuerte por Yuuri, por la vieja que seguro estaba destruida aunque no lo dijera y aunque era el menor, era el mejor de todos ellos. Después de que sus tíos escucharan la historia y los gritos de Yuri, se mostraron muy sorprendidos por todo. Nunca habían sido muy cercanos a Isabella, pero la desgracia de todo esto, no solo la afectaba a ella, sino a toda la familia; Takeshi ofreció toda la ayuda que pudiera dar y Yuri asintió, mientras que Yuuko se encargaba de disponer todo para el viaje inmediato de los tres de regreso a Longbourn.

-¿Qué harás con el regalo Yurio? ¿No debías llevar hoy el regalo de la señorita Altin a Pemberley? John nos dijo que el señor Altin se encontraba aquí cuando fue a buscarnos.

-No te preocupes por eso Yuuko, solucioné eso

-"Solucioné eso"- mencionó Yuuko, aún moviéndose para alistar todo-me parece que se hicieron más cercanos, porque diría que le contaste todo. ¡En cuanto se arregle este lío tienes que decirme todo lo que has estado guardando para ti jovencito!

Los tres se enfrascaron en alistar todo y encargar cartas a todos los conocidos y amigos de Lambton para disculpar su repentino regreso con excusas que parecieran creíbles y menos terribles que lo que pasó con Isabella. En una hora, tenían todo listo. Takeshi se encargó de pagar la estancia en la fonda y partieron inmediatamente.

-Lo he estado pensando Yurio- le dijo su tío en el carruaje mientras salían de la ciudad-y empiezo a creer que este joven no se fugó con tu hermana solo por un capricho y puede que no la marque sin antes casarse con ella. No creo que conociendo a tu familia, piense que sus acciones quedarían impunes en caso de llevarse a cabo. Definitivamente sabría que sus amigos y conocidos empezarían a moverse para encontrarlos y que luego de cometer algo tan grave como marcar a una omega fuera del matrimonio, nunca más sería aceptado en el regimiento del coronel De La Iglesia.

-¿Lo crees así?- dijo Yuri, sin saber si creerle o no a su tío.

-Yo pienso igual. Estoy más que segura que ese joven no tiene malas intenciones con tu hermana, sino que ambos fueron algo imprudentes nada más. No notaron como afectaría lo que estaban haciendo a todos los demás.

-Con esos dos puedo imaginarme algo así. Son el uno para el otro, pero lo que hicieron no tiene justificación.- habló Yuri, con los brazos cruzados sobre el pecho

-Me sorprende que aún en Londres no los encuentren, si están allí escondiéndose, no podrán llevar a cabo ninguna boda ni nada por el estilo- mencionó Takeshi.

-Tal vez piensan casarse en secreto y presentarse ya cuando estén vinculados y sean alfa y omega.

-Ja, esperas demasiado Yuuko. Si hablamos de Isabella, ella querrá una boda de la que todos se enteren. No va a aceptar nada menos que figurar al menos en los periódicos.

- Con lo que ganan en el Cuerpo de Oficiales, dudo que el joven Leroy pueda cubrir los gastos de una boda y tu padre tampoco es muy rico. Eso es lo que me hace dudar por momentos- mencionó Yuuko, la preocupación en su rostro era notoria.

-Creo que aún con todo eso, la loca de mi hermana es aún bastante orgullosa como para quedar como una Omega marcada sin boda.

-Y tu hermano Yuuri piensa igual- completó Takeshi.

-El cerdo piensa bien de todos sin excepción. Aunque nosotros sabemos detalles del JJ ese, por ello puede afirmar eso

-¿En serio?- dijo Yuuko, intentando alargar la conversación para entrar en detalles.

-No ssiempre las personas son lo que parecen- dijo Takeshi, para evitar que su mujer y su sobrino empezaran a discutir con tal de sacar más información de otro (Yuuko) o empezar a renegar con todo (Yuri). Después de pasar esa noche en una posada de camino, llegaron a Longbourn casi a la hora del almuerzo del día siguiente. Las hijas de los Nishigori, atraidas por el ruido del carruaje, ya los esperaban en la puerta y se lanzaron contra Yuri, no dejándolo pasar hasta que Yuuri bajo hasta la entrada y las apartó para que su hermano entrara.

-¿Ya los encontraron?- fue lo primero qte preguntó Yuri a su hermano mayor.

-Aún no. Ahora que nuestro tío Takeshi nos ayudará, espero que los encuentren.

-El viejo ya está en Londres entonces- mencionó Yuri al no ver a su padre allí.

-Como te había dicho; no ha mandado muchas noticias desde que se fue, sólo que llegó bien y donde está ahora. Sabes que detesta mandar cartas, seguro no escribirá hasta tener algo importante que comunicarnos.

-¿La vieja y los italianos?-

- Mamá aún está sin salir de su cuarto, seguro se alegra de verte. Sara está bien, pero Mickey me preocupa.

-¿El idiota italiano tiene algo?

-Ha rechazado al señor Nekola y parece muy afectado- Yuri no le dio importancia a esto, así que siguió hablando:

-Me preocupas más tú cerdo. Mírate, tienes unas ojeras enormes y encima seguro has tenido que hacerte cargo de todo.

- Estoy bien Yuri, al ser el mayor, debo hacerme cargo- justo en ese momentí ingresarán los esposos Nishigori, después de ser recibidos por sus hijas. Yuuri corrió a su encuentro, agradeciéndoles por la ayuda. Ya en el salón, ellos se encargaron de preguntar sobre las últimas noticias y luego de escuchar lo mismo que su sobrino, decidieron que sería buena idea ir a ver a Lilia en su habitación.

La mujer se encontraba acostada, se notaba algo pálida y las ojeras empezando a notarse en su rostro, pero recibió sentada a los visitantes.

-Gracias por ayudarnos Yuuko. La ayuda de tu esposo nos vendrá bien, no soy de ayuda aunque soy alfa debido a que soy mujer. Yakov fue sólo a Londres a buscar a Isabella. Fue muy inconciente, no sé en que pensaría al hacer algo así, seguro voy a tener que aguantar sus reclamos en cartas, y si está demasiado enojado puede batirse en duelo con el joven Leroy, no durará nada contra él, sólo nos avergonzará

-Lilia sabes que te apoyamos, mi Takeshi irá a Londres a ayudar a Yakov a encontrarlos, seguramente en menos de dos días tendremos buenas noticias.

-Si tienen suerte, aún no habrá entrado en celo cuando los encuentren, así que deben casarse de inmediato para evitar más habladurías. Dile a Isabella que su comportamiento me ha dedecepcionado un montón, que pensé que era más lista y que ni piense en retrasar todo por hacer una boda más elaborada. Se tendrá que ganar mi afecto después de decepcionarme de esta manera.

Takeshi aceptó darle ese mensaje, que parecía una completa reprimenda, pero en el que se notaba aún la preocupación de la alfa por su hija favorita. El regaño real vendría después, cara a cara, y bien sabían todos los hermanos Bennet sobre lo brutal de ellos. No era nada físico, Lilia sabía exactamente como destruir a una persona con unas cuantas palabras y al regañar, sabía exactamente que decir para que la persona rogara por su perdón de rodillas.

Dejando de lado lo que ocurría en la habitación principal, Sara aún estaba abrazada a su hermano Mickey, consolándolo. Sólo había llorado el primer día, que fue la escena que contó Yuuri a Yurio en la carta, ahora andaba solamente entristecido, apático, sin que nada ni nadie pudiera sacarlo de ese estado. Sara cuando se sentía demasiado sobrecogida al ver a su hermano en ese estado, lo abrazaba, susurrandole palabras de aliento, esperanzas que ella misma intentaba no perder. Todo iba tan bien hace solo unas semanas; se negaba a creer que de verdad todo pudiera dar un giro tan drástico con lo que había hecho Isabella. Mickey se había estado mostrando más abierto en las visitas de Emil, después de que ella tuviera cierta conversación con su mellizo y podía notar cierto aire de coqueteo entre ellos que nunca llegaba a nada más. Ella misma estaba emocionada al saber por una carta de Sara que ella y su hermano estaban por volver aunque la alfa le había pedido mantenerlo en secreto de todos. Ahora su hermano estaba allí, en sus brazos, inconsolable al saber lo que podría pasar debido a las irresponsables acciones de Isabella.

Michele había pasado demasiado tiempo en su nube de felicidad, eso se repetía a sí mismo en ese momento. Siempre que Emil iba a verlo y hablar o coquetearle, se repetía que no lo aceptaría, que sólo sería una ves más, pero siempre que el alfa le daba un beso en la palma de su mano y se despedía mencionando que lo vería otro día, no se podía negar a ello. Los primeros días solo podía recordar el dolor de su madre, negándose a todo, y un día llegaron las palabras de Sara; esa vez que él había despedido a Emil de mala manera:

-No debiste hacer eso Mickey, ¿Qué pasará si Emil no viene la próxima vez por lo que le dijiste? ¿Y si se rinde contigo?

-No me importa, sería lo mejor- se había dado la vuelta para evitar a su hermana, cuando sintió a ella sujetarlo del brazo y voltearlo a la fuerza, mientras la mano de la Omega impactaba en su mejilla.

-¿Quieres dejar de ser tan inconsciente?- dijo con enojo Sara ese día- Yo se por qué lo haces Michele-fue la primera ves que la escuchó llamarle por su nombre- papá y mamá se amaron y eso fue lo más hermoso que les pudo pasar. No te concentres sólo en evitar el ser herido, porque si realmente estás enamorado, con eso, sólo te herirás más profundamente.- él no sabía que decir a las palabras de su hermana, solo escuchaba todo atentamente- Mickey, el amor no tiene que ser doloroso, menos entre un alfa y un omega, si mamá murió no fue solo porque amaba demasiado a papá- no entendía lo que le decía sua hermana, pero ella continuó- mamá llevaba un hermanito nuestro en su vientre- se sorprendió al escuchar esto, no entendía como su hermana sabría algo así de ser cierto, más aún porque le estaba contando todo con lágrimas en sus ojos- un día escuché que le contaba a papá sobre eso, pero querían que fuera un secreto y luego no pudieron decirnos nada porque llamaron a papá y murió. Mamá luchó con todo lo que podía, pero el bebé necesitaba a papá también y por eso no pudo lograrlo- esa vez quedó en shock al oír toda la revelación de su hermana. Se habían abrazado llorando, entendiendo él porqué su madre había sufrido tanto. Se enojó consigo mismo al no poder ver la verdad, debió haber una señal o algo, pero no pudo verla. Una omega embarazada sin alfa, más porque su madre estaba triste por la muerte de su padre... Hasta cierto punto siguió pensando igual, el amor sólo causaba sufrimiento. Pero algo diferente quedó en el fondo de su conciencia, ese algo es el que había logrado que aceptara aunque fuera en parte los sentimientos de Emil. Empezaba a pensar que podría aceptarlo, que tal vez no era tan malo amar... Y entonces vino la mala noticia: Isabella se había fugado con JJ. Si pasaba lo peor, que era lo que pensaba, ninguno de ellos podría conseguir pareja. Emil le había contado, emocionado al ver su cambio de actitud, que sus negocios en el banco iban viento en popa. Siendo así, si se enlazaba a un omega de una familia deshonrada, podría perder a los clientes que estaba ganando. Es por eso que hizo lo que hizo, por eso lo botó de su casa, no debía tener ninguna relación con ellos mientras aún necesitara ganar clientes...

-Él será feliz Sara, no tienes que intentar consolarme siempre. Seré fuerte- dijo Michele a su hermana en ese momento. Casi no hablaban ahora, pero Sara lo vio y entendió todo. Aunque la tristeza seguía en él, ella lo apoyaba y apreciaba eso.

-Mickey, estaremos bien, todo se solucionará, ya veras- le alegraba escuchar a su hermano.

-Y si lo hace, puedes jurar que Isabella sufrirá una venganza estilo italiano ¿No estás de acuerdo?- Mickey habló con una sonrisa sádica en el rostro, intentando con eso cubrir y dejar de lado su tristeza, ya había sufrido demasiado, debía ser fuerte por Sara, por el mismo y por Emil. Su hermana asintió, cuando escucharon a una criada llamándolos para almorzar. Ambos se miraron y asintieron, bajando juntos al comedor, donde encontraron a sus tíos y a Yuri que recién llegaban.

*Intento de Bolena: Referencia a la reina Ana Bolena, que fue la segunda esposa del rey Enrique VIII, madre dede la posterior reina Isabel I. No duró demasiado en el trono debido a que no logró dar hijos varones. Aquí me acordé de la película La otra Bolena, entonces eso hace referencia a un mal intento de reina.

Sorry por demorar tanto, esta semana que pasó debía actualizar y se me juntaron tantas cosas que me fue imposible hacerlo... Se que todo va mal, pero pronto se solucionarán las cosas. Me dice tb mi beta que me he ensañado con la pareja de Mickey y Emil... ¿Qué piensan ustedes?Voy a intentar hacer capítulo semanal, para poder terminar antes de Navidad y hacer un especial o empezar los extras... Aceptó sugerencias para el especial navideño y para extras... Gracias por leerme y hasta el fin de semana si logro hacerme tiempo en el bus para escribir.ME OLVIDABA CONTARLES QUE AYER ESTUVE EN EL EVENTO FERIA YAOI MINI 2, QUE FUE EN LIMA, EN EL CHIFA LA MURALLA QUE ESTÁ AL FRENTE DEL CENTRO COMERCIAL. FUE BASTANTE BUENO, ME ENCANTÓ AUNQUE HUBO MENOS GENTE QUE EL ANTERIOR. SI ALGUIEN TB FUE, REPORTENSE