Buenas a tod s! Bueno pues ya aquí traigo un nuevo capi, espero que les guste!
En la sala común de Slytherin había un revuelo con los de primer año, Harry y Alec se acercaron al tablón de anuncios y observaron que hoy en la tarde había clases de vuelo.
Oye Draco, ¿ya tú has volado en escoba?-pregunto Alec con curiosidad
Desde luego, llevo montando en escoba desde los 9 años – respondió sonriendo
¿Y vosotros, chicos?- pregunto Harry
También, hemos volado juntos cuando nuestros padres se reúnen- contesto Blaise
Cuando llegaron al Gran Comedor todos se fueron a su sitio, justo en ese momento llegaron las lechuzas, que les trajo varias cartas a Alec y a él, la lechuza de Draco trajo una carta con varios paquetes de golosinas, al igual que a Blaise, Vicent, Gregory y Theo. Harry abrió sus cartas y vio que eran de Adrián, Carlos, Nadia, Óscar y Amalia, mientras que Alec recibió cartas de Rafael, Robert, Alberto y José, ambos ponía más o menos lo mismo, que se cuiden, que hagan bromas, que si tienen cualquier problema que les escribamos y que se vengan de inmediato, que ellos están gastando muchas bromas, pero que todos les echan mucho de menos, etc. Harry pensó que en un día de esos tendrían que buscar algún pasadizo para que Alec y él se escaparan para ir al orfanato, pero tendrían que esperar a que encontraran el Mapa del Merodeador que les había dicho Canuto.
Ya habían ido al cuarto del senador pero allí no había ni rastro del Mapa, pero en cambio sí que había un montón de incidencia de los Merodeadores con todas las bromas que habían hecho, a lo que Harry había hecho unas copias a las más graciosas para poder utilizarlo de chantaje si se llegaba el caso.
Por la mañana asistieron a todas sus clases, cuando llego las 15:30 de la tarde los Slytherin fueron al patio donde los esperaban Madam Hooch, mientras que los Gryffindor llegaban corriendo y de forma ruidosa. Una vez que todos llegaron Madam Hooch empezó
Bueno ¿qué estáis esperando? —bramó—. Cada uno al lado de una escoba. Vamos, rápido.
Harry miró su escoba. Era vieja y algunas de las ramitas de paja sobresalían formando ángulos extraños.
Extended la mano derecha sobre la escoba —les indicó la señora Hooch—y decid «arriba».
¡ARRIBA! —gritaron todos.
La escoba de Harry saltó de inmediato en sus manos, pero solo los Slytherin lo consiguieron, porque algunos Gryffindor como la escoba de Hermione que no hacía más que rodar por el suelo y la de Neville no se movió en absoluto.
Luego, madam Hooch les enseñó cómo montarse en la escoba, sin deslizarse hasta la punta, y recorrió la fila, corrigiéndoles la forma de sujetarla.
Ahora, cuando haga sonar mi silbato, dais una fuerte patada
dijo la señora Hooch—. Mantened las escobas firmes, elevaos un metro o dos y luego bajad inclinándoos suavemente. Preparados... tres... dos...
Pero Neville, nervioso y temeroso de quedarse en tierra, dio la patada antes de que sonara el silbato.
¡Vuelve, muchacho! — gritó, pero Neville subía en línea recta, como el corcho de una botella...
Cuatro metros... seis metros... Harry le vio la cara pálida y asustada, mirando hacia el terreno que se alejaba, lo vio jadear; deslizarse hacia un lado de la escoba y… BUM... Un ruido horrible y Neville quedó tirado en la hierba.
Su escoba seguía subiendo, cada vez más alto, hasta que comenzó a torcer hacia el bosque prohibido y desapareció de la vista.
La señora Hooch se inclinó sobre Neville, con el rostro tan blanco como el del chico.
La muñeca fracturada — la oyó murmurar Harry —. Vamos, muchacho... Está bien... A levantarse.
Se volvió hacia el resto de la clase.
No debéis moveros mientras llevo a este chico a la enfermería. Dejad las escobas donde están o estaréis fuera de Hogwarts más rápido de lo que tardéis en decir quidditch.
Vamos, hijo.
Neville, con la cara surcada de lágrimas y agarrándose la muñeca, cojeaba al lado de la Madam Hooch, que lo sostenía.
Cuando Madam Hootch se fue, Ron Weasley reto a Harry a una carrera hasta el Bosque Prohibido, cosa que por supuesto, a pesar de no haber tocado nunca una escoba, acepto el desafío. Los dos montaron en sus escobas y Draco, a pesar de que pensó que el pelinegro está loco por acceder a eso fue el que dio la señal para que empiece la carrera. Ambos se elevaron en sus escobas al mismo tiempo y se inclinaron hacia adelante para coger velocidad y Harry se dio cuenta de que había descubierto algo que podía hacer sin que se lo enseñaran. Era fácil, era maravilloso. Empujó su escoba un poquito más, para volar más alto, y oyó los gritos y gemidos de las chicas que lo miraban desde abajo, pero aun así ya había adelantado a Ron, de repente vio que un objeto parecido a una piedra estaba a punto de chocar en su cabeza, y en una maniobra desesperada para que no le diera giro la escoba y con una rapidez sorprendente la consiguió atrapar. Cuando llego al Bosque Prohibido dio la vuelta y se cruzó con el pelirrojo que también estaba a punto de llegar así que se inclinó más y cogió más velocidad dejándole bastante atrás, cosa que le pareció graciosa. Estaba a punto de aterrizar cuando apareció Snape y con su siniestra voz le ordeno a Harry que le siguiera. El ojiverde estaba seguro que minimo lo iba a castigar dos semanas sin recreo limpiando los calderos pero, al ver que no se dirigía a las mazmorras sino al segundo piso le miro confuso
¿Adónde vamos, profesor Snape?
A buscar al capitán del equipo de Quidditch- le contesto con un brillo ambicioso
¿Para qué?
Ya lo verás-contesto enigmáticamente
No me digas que le va a pedir que me hagan las pruebas para entrar al equipo de Quidditch- grito Harry eufórico
Efectivamente, aunque más específicamente para el puesto de buscador, al parecer las pociones no es lo único que se te da bien-contesto sonriente pensando que este año también le podía restregar por la cara a Minerva de que sus serpientes volvieron a ganar la Copa de Quidditch, de igual manera que la Copa de Las Casas
Muchas gracias, profesor Snape-le agradeció sonriendo James, esperando poder decirle a Sirius que estaba dentro del equipo desde primer año
Más te vale que cojas siempre la Snitch, sino creeme que te pondré a limpiar calderos hasta final de curso- le amenazo, no quería perder la oportunidad de restregárselo a Minerva, no señor
Desde luego profe, no se preocupe- prometió de forma solemne. Snape lo único que pudo hacer antes de tocar la puerta fue rodar los ojos con exasperación, más le valía al chiquillo conseguir la Snitch en todos sus partidos
Una vez que Snape saco a Marcus Flintt, el capitán de Slytherin, los tres se fueron a un cuarto privado para informarle a Marcus de las nuevas novedades
Me parece bien, se ve que tiene cuerpo de buscador, pero igualmente creo que debemos incluirlo en las pruebas del equipo por si hay alguien mejor, ¿qué le parece profesor?- dijo Marcus contento por la posibilidad, aunque sabía que ese niño iba a salir elegido dado que si Snape daba la cara por algún alumno es que tenía talento para ello, pero igualmente se quiso asegurar y de todas maneras necesitaba a un nuevo buscador.
Perfecto, entonces esta todo dicho, dime para qué día quieres hacer las pruebas para darte un pase y reservar el campo
Pensaba hacerlo este sábado para tener lo antes posible el equipo y comenzar a entrenar antes que el resto
Perfecto, me encargare de todo en tal caso- Sin decir nada, se volvió para la mesa que estaba allí y le escribió a Harry una justificación para que se la diera a Madam Hootch y que así no le quitara puntos.
Harry, luego en la Sala común te digo la hora exacta para que te presentes y pongas tu nombre en la inscripción, te aconsejo que te compres una escoba, dado que las del colegio son malísimas e irías en desventajas, te voy a pasar un catálogo para que elijas una y te la traigan en una semana, ¿de acuerdo?- le indico entusiasmado Marcus una vez que el profesor Snape se fuera
Muchas gracias Marcus, entonces nos vemos después en la Sala Común- le dijo y acto seguido Marcus se fue a su clase, y lo mismo hizo Harry.
—Es una broma.
Era la hora de la cena. Harry había terminado de contarle a Draco, Vincent, Gregori, Blaise, Theo y Alec todo lo sucedido cuando dejó el parque con el profesor Snape
¿Buscador? —dijo—. Pero los de primer año nunca… Serías el jugador más joven en...
Un siglo —terminó Harry, metiéndose un trozo de pastel en la boca. Tenía muchísima hambre después de toda la excitación de la tarde.
Eso es genial hermano, felicidades-dijo Alec alegrándose mucho por él
Si tío muchas felicidades- les dijeron los demás.
Quede con Marcus para inscribirme y decirme la hora del entrenamiento, pero es mejor no difundir que voy a realizar las pruebas, por si acaso- les informo a sus amigos
Descuida que no diremos nada- respondieron todos con una sonrisa
