Capítulo 19

--- EL COMIENZO DEL FIN ---

Había pasado la mayoría del tiempo de descanso. Todos lo tenían bastante merecido y las vidas que empezaban a tomar les agradaban mucho.

Las chicas habían decidido hacer, ese fin de semana, una especie de día de campo invitando a un chico especial: Darien. Serena se había empeñado en que lo conocieran más y que le dieran la oportunidad de estar con él y sus amigas no objetaron al respecto.

-Y bien Darien… ¿estudiaste algo?

-No Amy, no pude hacerlo. Las cosas que se suscitaron en mi vida no me lo permitieron.

-Hablas muy bien para ser alguien que no ha sido educado como nosotras.

-Bueno, si somos pobres no veo el porqué no podremos aprender de los demás. Antes de trabajar con la familia Tsukino tuve la oportunidad de prestar mis servicios a otras familias y siempre tuve la capacidad apara prender fácilmente. Además me gusta mucho leer y cuando he podido, me he escapado a la biblioteca para cultivarme, nunca está de más saber algo de este mundo.

Había dejado sin palabras a Amy, cosa que casi nadie podía hacer. Algo no le inspiraba suficiente confianza en ese chico, pero al ver que podía contestar cualquier pregunta sin temer y sin nerviosismo, supuso que sus presentimientos estaba mal infundados y pensó que si Serena lo quería no había porqué ser grosera con él.

-¿Y qué es lo que te gusta Darien?- preguntó Raye.

-Pues es obvio que yo, Raye- contestó animosamente Serena, acto que hizo a todos estallar en risas, especialmente al aludido.

-¿Te burlas de mí?

-No es eso princesa, es que sólo a ti se te ocurren semejantes respuestas.

-¿Entonces no es verdad?- todas se le quedaron viendo a Darien quien no sabía cómo zafarse de esa pregunta… no era de esos chicos afectuosos ni melosos, su amor lo demostraba… de otras formas más personales.

-No es eso, pero eso ya deberías saberlo tú mejor que nadie, princesa- decidió decir las palabras adecuadas, justo en el momento indicado.

Así siguieron degustando sabrosos manjares, jugando con las flores y conversando. No podían divertirse más, entre toda esa alegría vieron cómo el sol se iba poniendo y ya era hora de regresar.

-Amy, quisiera quedarme con Darien un rato más.

-Claro que sí Serena. Nos vemos en la casa. Ten cuidado.

-Sí, allá nos vemos dentro de un rato.

Las chicas se fueron dejando a ese par de tórtolos, querían estar un rato así, solos.

-Darien…

-¿Sí Serena?

-Quisiera hablar contigo de algo que me tiene un poco preocupada.

-Dime, sabes que puedes decirme todo.

-Bueno… es que papá ha estado muy aprensivo y algo intranquilo.

-¿No crees que sea por la pronta llegada del bebé?

-Sé que falta sólo una semana para el alumbramiento pero…

-Te preocupas… es natural- hizo una pausa para poder verla fijamente a los ojos.

-Sí, tienes razón. Nada podría pasarles… nada.

Las palabras de Serena hicieron un hueco en la cabeza de Darien. Él sabía perfectamente que algo andaba mal, sobretodo con los últimos encargos que le hacía su jefe. No podía decirle nada a Serena y eso era algo que le pesaba, no quería tener más secretos pero las circunstancias lo ameritaban.

-¿Pasa algo?

-No.

-Es que te quedaste pensando…

-Sí, cosas mías, tonterías.

-Tus cosas para mí no son tonterías…

-Pero no quiero aburrirte, no ahora que te tengo conmigo.

-¿Por qué sólo puedes ser tierno cuando estamos juntos?

-Porque eres la única persona con la que me interesa mostrarme así. No tengo porqué hacer que todos a mi alrededor sepan que te amo, con que lo sepas tú es más que suficiente para mí.

Se quedó estática, ni un músculo podía moverse… ¿había dicho las palabras te amo? En verdad… debía ser todo un sueño, sí, tenía que serlo. Ella lo sentía pero nunca se las había dicho, no sabía porqué, tal vez miedo, expectación, la espera por el justo momento y él… ya se las había dicho… ¿o no?

-¿Serena?

-¿Eh?- trataba de volver a la realidad, a su ahora cada vez más bella realidad. Pero costaba mucho trabajo el hacerlo.

-Te amo- nuevamente las dijo, como si adivinara que necesitaba oírlas para creerlas. Se acercó a su rostro y nuevamente la hizo partícipe de la demostración de cariño que entre los enamorados se puede dar.

-Yo… también te amo.

-No era necesario que lo contestaras.

-Pero para mí si lo era… era necesario que lo supieras…

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-Ha sido un verdadero placer poder acompañarlas.

-Más enorme es el placer que nos das con tu presencia.

Se podían ver claramente la figura de dos personas adultas acompañadas por una niña que jugaba a pocos metros de ellos.

Sin darse cuenta, pasaron por un lugar muy lúgubre que no era visitado por nadie y a decir verdad, nadie quisiera nunca atravesar por ahí ni mucho menos entrar ahí.

-Tío Artemis…

-¿Qué pasa Hotaru?

-¿Qué es este lugar? Me da un poco de miedo.

-Bueno, aquí es donde reposan las almas de nuestros seres queridos.

-¿Entonces aquí está mamá?

Setsuna hizo una pausa. Hotaru era muy pequeña cuando su madre falleció y nunca se habían detenido a explicarle ese paso ni se había optado por llevarla a donde reposaban sus restos.

-Sí. Aquí es.

-Quisiera poder…

-Sí. Las acompañaré gustoso- Artemis comprendió que las dos necesitaban valor para ir a esa cripta tan especial para ambas.

Caminaron largo rato entre flores, tumbas y aunque quisiera decir que era algo muy alegre, obviamente no lo era. Era un cementerio muy bien arreglado, pero no por ello daba menos temor.

Al fin se acercaron a la cripta en la que reposaba la madre de Hotaru. Fue un momento donde las dos debían permanecer y estar juntas. Artemis se limitó a hacerle señas a Setsuna, la cual entendió que se verían en un rato más.

El chico caminó lentamente hacia la salida pero una hermosa figura vestida de negro, adornada por un sombrero y con una bella cabellera rubia llamó su atención.

-Armand…- la chica depositó flores blancas en una tumba, al mismo tiempo que lloraba amargamente al haber perdido a ese ser especial.

Artemis se acercó cautelosamente y aunque quiso no hacer ruido, una vara que estaba en el piso lo delató. Ella volteó a verlo, pero no se quitó los lentes de sol que cubrían su desvelado rostro.

-Lilyet…

-Debes estar buscando a otra persona. Yo tengo que irme.

De un momento a otro el chico miró el nombre de la persona a la que pertenecía la tumba. Armand Fuu había fallecido hace apenas dos días. Se sintió tan miserable… él en una supuesta nueva vida, albergando su dolor con otra persona y ella… ella había estado sufriendo lo indecible todo ese tiempo.

-Lilyet yo…

-Deja de llamarme así. Mi nombre es Mina Fuu.

Justo en ese momento su corazón dejó de latir por breves instantes. Incrédulamente buscó algún indicio de esa infamia que acababa de decir, pero vio lo innegable: su anillo de matrimonio. Ella se había casado… ya era de otra persona aunque no estuviera presente.

-Te casaste…

-Sí. Me casé.

-Pero…

-Debo irme, tengo algunos asuntos que atender.

-Mina necesitamos hablar.

-¿Hablar? Jamás me permitiste hablar y ahora no pienso hacerlo. Respeta la memoria de mi esposo, por favor.

La palabra esposo simplemente parecía ser una pesadilla traída a la realidad. Aún la amaba y lo acababa de constatar pero ella, ella ya no. No se veía rastros ni indicios del amor que alguna vez le demostró sentir, y todo por las cosas y vueltas que dio la vida. Aparentemente podrían estar juntos ahora pero ella estaba demasiado lastimada como para darle una oportunidad a alguien que simplemente, ante sus ojos, no la merecía.

-Esta es la verdadera despedida Artemis. Te agradezco por todo y por nada.

-Mina…

-Fue un placer conocerte, en verdad. Sigue tu vida y trata de ser feliz.

La mujer de temple firme se dio la media vuelta dándole la espalda a ese chico que ahora estaba más destrozado que antes. Sus acciones no habían sido las más maduras y debía reconocerlo. Por un lado su corazón quería correr tras de ella, pero por otro, su razón le decía que debía ir por Setsuna, que quizá en ella encontraría la puerta al verdadero amor.

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-Vaya… el romance de esos dos va viento en popa- dijo Raye mientras caía pesadamente en el sofá de la sala.

-Sí me alegra por ellos, se les ve muy enamorados.

-Es verdad, al principio tenía mis dudas pero hoy pude ver claramente que él la quiere tanto o más que Serena.

-Lo mejor será que descansemos, lo más seguro es que tarden mucho.

-Tienes razón. Mejor iré a darme un baño. Muero de calor.

-Está bien Lita. Nosotras esperaremos aquí.

La castaña subía las escaleras hasta entrar a su habitación. Se despojó de sus ropas y entró a la tina de hidromasaje. (N.A. ¿a quién no se le antoja?)

Poco a poco se iba relajando, a pesar de todos sus esfuerzos no podía alejar de su mente a ese amor que parecía no dejarla tranquila. Cerró sus ojos y comenzaron a resbalar algunas lágrimas por sus mejillas. Ese día era una fecha especial… dos años atrás la habían pedido en matrimonio… ya habían pasado dos años desde ese día, el día que creyó sería el más feliz de su vida.

Se levantó y envolvió con la toalla. Como aún era temprano necesitaba calmar un poco esos pensamientos. Bajó nuevamente ataviada con la ropa de jinete y se despidió de sus amigas para ir a montar un rato. Lo necesitaba…

Anduvo cabalgando por un rato, el olor a hierba fresca bañada por gotas de rocío le hacía mucho bien. Necesitaba calmar ese dolor que aún, a pesar de todo ese tiempo, se negaba a irse.

Después de un rato paró, desmontó y fue a observar un rato las flores, después de todo si había algo que amaba era la naturaleza y todas sus creaciones…

-Quisiera… saber qué pasó. ¿Por qué se murió este amor que teníamos?

-Por mi culpa…- se sintió morir, esa voz, era… no imposible, no podía ser él, no ahora, no ese día.

Dejó caer la flor que sostenía entre sus manos y aunque quiso alejarse lo más pronto posible de ese lugar, sus piernas no le respondieron. Y las manos de él recorriendo su cintura hicieron que ese deseo fuera aún más entorpecido.

-Lita…

-Déjame- atinó a decir en un susurro y por más que evitó que las lágrimas resbalaran, no pudo contenerse.

-No, ya basta de seguir sintiendo esto.

-¿Qué pueden sentir personas como tú?

-Mucho y lo sabes.

-Mentira… todo lo que me dices siempre no son más que mentiras.

-Lita… tengo que explicarte.

-¿Ahora?... ¿después de haberme hecho sufrir? Aún si me dijeras la verdad no creo poder perdonarte todo lo que me has hecho y dicho.

-Pero yo te amo.

-Aquél que ama no hace llorar y mucho menos rechaza a la otra persona.

-Tuve razones para hacerlo.

-¿Y crees que me interesan tus razones? Alguna vez pude haberte perdonado. Hoy las cosas han cambiado.

-Lita…- sin que la chica pudiera resistirse y mucho menos predecirlo, Diamante la tomó por la cintura y la besó. La besó como años atrás lo había hecho por vez primera. Siempre que reñían por alguna tontería lo hacía, así sin más y ella siempre cedía a sus encantos, como cualquier chica tremendamente enamorada.

En esta ocasión, Lita lo golpeaba fuertemente por los hombros y forcejeaba, pero él no cedía, después de todo era un hombre muy fuerte y aunque no la lastimaba, quería que de alguna forma entendiera y le brindara la oportunidad de hablar.

-¿Ya podemos hab…- fue interrumpido por una fuerte cachetada en el rostro.

-Esto es lo menos que te mereces. ¿No entiendes que ya lo nuestro acabó? Y no es porque yo lo haya querido así. Tú fuiste el que echó todo por la borda sin importarte jamás mis sentimientos. Te odio, te odio por haberme hecho esto, por creer que todavía sigo siendo la misma que alguna vez suspiró por ti. Ya no hay nada, nada entre tú y yo y eso debes entenderlo porque yo ya lo hice hace mucho tiempo.

-Espera- la sujetó del brazo y al fin comprendió que no la dejaría ir hasta decirle lo que debía.

-Tienes tu oportunidad pero te advierto que una vez que te haya escuchado me iré y no me detendrás.

-De acuerdo…

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-Ojalá estés bien… espero que seas feliz mi amor- una mujer abrazaba anhelantemente una fotografía que guardaba siempre celosamente en un arcón de recuerdos muy antiguo. Justo en ese momento un joven vivaz entraba en su habitación espantándola y haciendo que guardara inmediatamente la imagen.

-¿Qué hacías madre?

-Recordando cosas sin importancia mi vida.

-Venía a decirte que habló mi hermano Taiki y te envía saludos. Dice que está muy ocupado pero que pronto enviará por ti para que pases una temporada allá con él y su esposa Kakyuu.

-Sería un placer y más porque está esperando su primer bebé.

-Sí mamá pronto serás abuela.

-Ni menciones esa palabra que hace que parezca una anciana.

-Aunque fueras una anciana, serás siempre la mujer más bella del mundo.

-Pues ahora lo dudo… con eso de que estás enamorado.

-Pero es diferente… anda no te pongas celosa- dulcemente depositó un beso en la frente de su progenitora y bajaron a cenar.

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-¿Pasó algo Artemis?

-No, no pasó nada.

-La viste… lo sé.

-Sólo la encontré aquí. Su esposo falleció hace pocos días.

-Lo lamento por ella, debió haber sido muy duro.

-Sí, imagino que debió serlo.

-Lo mejor será irnos, no me gusta que Hotaru esté en un lugar tan triste. Ya sabes lo sensible que puede ser.

-Sí. Lo mejor será que nos vayamos.

-¡Hotaru!

-¡Ya voy tía!

Y así, al unirse la niña con los dos adultos, salieron del lugar y caminaron por un rato. Artemis se sintió un poco indispuesto y después de llevar a las chicas a su casa decidió pasar un rato a la oficina, ya que tenía algunos asuntos pendientes por resolver.

-¡Buenas tardes Kaori!

-Buenas tardes Artemis- la chica se sorprendió mucho de verlo ahí. Si algo sabía es que había terminado con Mina/Lilyet y se imaginó que no lo vería sino hasta muchos días después.

-Tengo trabajo así que por eso estoy aquí- le guiñó el ojo como si hubiera leído sus pensamientos. La chica se tranquilizó de verlo tan optimista y vio cómo cerraba la puerta de su despacho para ponerse a trabajar. Ella por su parte, comenzó a ordenar archivos y documentos que debía firmar su amigo y jefe.

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Tocaron a su puerta pero no se animó a abrir, últimamente no tenía muchas ganas de hacer las cosas. Le había perdido sentido a todo lo que hacía. Era raro en ella, una chica tan hermosa y talentosa debía tener miles de pretendientes pero su realidad era otra, la única persona que deseaba que estuviera con ella, no estaba presente.

-¡Mitchiru! Ábreme.

Los golpes a la puerta siguieron haciéndose presentes pero la chica no tenía ánimos de nada.

-Sino me contestas tendré que derribar la puerta amiga. Sé que estás aquí, ábreme.

-Vete, déjame sola.

-Ahora que me has contestado menos lo haré. Abre, en verdad necesito hablar contigo.

-De acuerdo, tú ganas. Voy a abrir.

Cuando Mitchiru abrió la puerta pudo ver a su vieja amiga del conservatorio donde estudiaba magistralmente el arte del violín, pero pese a algunos problemas e incluso su inicio de relación con esa chica tan especial, se había olvidado de todo aquello y jamás regresó.

Ahora estaba presente una linda muchacha de escasos 25 años. Era delgada, de facciones finas. Sus ojos denotaban gran sinceridad y alegría, eran azules al igual que su cabello, que era tan claro como las aguas mansas del Mar Caribe.

-Pensé que no volvería a verte…- se lanzó a sus brazos. La había extrañado mucho y como cambió de casa no había podido comunicarse con ella, todo había sido tan repentino.

-Viluy- contestó su abrazo, ella también extrañaba su antigua vida, pero ella lo dejó todo por el amor, cosa que siempre le había reprochado a Haruka, pues según desde su perspectiva, ella no había hecho lo mismo.

-¿Por qué jamás te despediste de mí? Pensé que era tu amiga y no confiaste en mí.

-Era muy difícil… sigue siéndolo.

-¿Pero qué puede ser tan difícil como para alejarte?

-El amor.

-¡Pero eso es maravilloso!

-No en mi caso, jamás podría serlo.

-No entiendo.

-Viluy yo… me enamoré…

-¿Y?

-Me enamoré de una mujer.

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-¿Serena?

-Mande…

-Quisiera que supieras algo.

-¿Qué pasa Darien?

-Bueno… en realidad no es que quiero que sepas, más bien quiero que tengas algo.

-¿Algo?

El joven sacó de entre su saco una bella caja musical en forma de estrella, en el centro tenía una especie de esfera que al abrirse, tocaba una singular música que a Sere le tranquilizaba.

-Es hermosa.

-Es mi regalo para ti, para que sepas lo importante que eres en mi vida.

-¿Tan especial es?

-Sí, es un regalo de mi madre. Fue lo único que me dejó cuando… ya sabes.

-Pero Darien…

-Consérvala, en verdad, es tuya mi amor.

-Darien…- lo abrazó tiernamente y el la cargó como si fuera una niña chiquita. En verdad se sentía muy feliz con ella y aprovechaba el mayor tiempo posible para demostrarle que la amaba.

Vieron oscurecer el cielo y las estrellas empezaron a brillar. En verdad era un hermoso panorama y aún más bello viéndolo con la persona amada.

-Son las estrellas más lindas que he visto.

-¿Por qué lo dices princesa?

-Porque es la primera vez que las vemos juntos.

-Es verdad- Darien la abrazó con más fuerza y comenzaron a besarse nuevamente. De pronto, de la nada Darien la invitó a bailar y Serena, gustosa y divertidamente aceptó.

Era su primer baile, sin más música que el vaivén de las hojas de los árboles que se alcanzaban a mover con el aire que soplaba. Darien tarareaba en el oído de su novia una canción, una hermosa canción que hacía que Serena se moviera al compás de la música de su corazón.

Todo cambió cuando te vi,

de blanco y negro, a color me convertí;

y fue tan fácil quererte tanto,

algo que no imaginaba

fue entregarte mi amor con una mirada.

Todo tembló dentro de mí,

el universo escribió que fueras para mí;

y fue tan fácil quererte tanto,

algo que no imaginaba

fue perderme en tu amor,

simplemente pasó y todo tuyo ya soy.

Antes que pase más tiempo contigo amor

tengo que decir que eres el amor de mi vida.

Antes que te ame más escucha por favor,

déjame decir que todo te di

y no hay cómo explicar, pero menos dudar,

simplemente así lo sentí cuando te vi.

Me sorprendió todo de ti;

de blanco y negro, al color me convertí.

Sé que no es fácil decir te amo

yo tampoco lo esperaba

pero a ciegas el amor,

simplemente pasó y todo tuyo ya soy.

Antes que pase más tiempo contigo amor

tengo que decir que eres el amor de mi vida.

Antes que te ame más escucha por favor,

déjame decir que todo te di

y no hay cómo explicar pero menos cómo dudar,

simplemente así lo sentí cuando te vi.

Todo cambió cuando te vi.

-Es hermosa…

-Sí, como tú y como lo que siento por ti.

-Darien, yo nunca te he dado regalos ni nada parecido.

-Yo sólo necesito saber que me quieres.

-Te quiero…

-¿Ves? Con eso me basta y sobra.

Nuevamente se volvieron a abrazar y a bailar, el mundo podría pensar que no se podía dar una relación así entre dos personas que no pertenecían a la misma clase ni al mismo mundo, pero ¿quiénes somos para juzgar eso?... ¿Qué poder se nos da para decidir qué nivel de vida nos conviene amar?... sólo importa el corazón, siempre debe ser lo esencial.

En ese momento, vieron una estrella fugaz cruzar el firmamento. Ambos pidieron un deseo, un deseo más allá del tiempo y del destino, un deseo que quizá no podría cumplirse, al menos no para uno de ellos.

-"Por favor, haz que siempre esté a su lado… no quiero que deje de amarme…"

-"Que nunca se entere de nada, que no sepa que me contrataron para matarla…"

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HOLA!!!!

-//-//- La CoNeJa ReSpOnDe -//-//-

Sé que ya estarán cortandose las venas con galletitas de animalitos o algún otro instrumento punzocortante y dulce peeero no se me inkieten. El título q he puesto esta vez es algo trágico y podría confundirse con q ya voy a terminarla pero NO, NPO aún no llegará a su fin pq falta retearto jajaja. En esta ocasión no personalizaré reviews, prometo para la próxima hacerlo pq ya me urge actualizar y además ando desveladona jajajaja (si supieran!!) (nada malito eh no soy pandita jajajajaja chiste lokal) bueno en verdad agradezco cada una de sus palabras de apoyo para seguir con esta historia. En los próximos días tendré q entregar el segundo capítulo de mi obra maestra... LA RESOLUCION DE PROBLEMAS ESCOALRES EN PRIMER AÑO, osease mi tesis así q creo q tardaré un pokitín en actualizar, pero a partir del próximo viernes seré libre!!!! a según yo. bueno chikas me despido por el momento, espero comentarios buenos (jajajajaja) y caritas lindas no se me achikopalen x los sucesos d este capi, q todo será monito bonito. ) saludis a tutis!!! (en españolito... saludos a todas(os) )

Besos y abrazos a mis fans (jajajajajajajajajaja coneja ilusa!!!):

♥ LOLA Y LALO
♥ ANAIS/ YDIEL (la amiwis pues)
♥ DOUSA (chikis drikis)
♥ ANGIE (la amigui!)
♥ SUYI (pandita)
♥ LESLY! (la tocayis)
♥ NANCY
♥ MARINITA
♥MOON-CHIBA

y a todos los demás q escriben reviews y leen, en vd se les kiere mil!!! (ay q fresa me leí jajajaja)

bueno me despido no sin antes enviarles saluditos y bexitos...

Atte: La MiSs CoNe!!!