Holi! Me encantó imaginarme este capitulo y escribirlo asi que espero que lo disfruteis tanto como yo y me comenteis. merci.


-¿Marco?

Entre el sonido alto de la música se pudo distinguir a la lejanía la voz de Kate, juguetona, mencionar esa palabra. Sólo lo estaba provocando.

Sonrió recordando cual fue su sorpresa un buen rato atrás cuando, tras recibir todas las indicaciones pertinentes, llegó a ese almacén.

Sonrió recordando cómo se había emocionado como un loco cuando vio a su pareja, con los chalecos del láser tag, y las pistolas.

-¡No pienso caer en tu provocación!-masculló mirando a todos lados.

Todo estaba oscuro, los pasillos eran estrechos, y apenas algunas zonas estaban iluminadas con luz negra. Obviamente, ambos iban de negro y así era imposible iluminarse con esa luz y ser descubierto.

Sabía perfectamente por que habían ido a esa sala de juego, previamente concertada en una cita para ellos dos solos, gracias a un favor que le debían a la detective.

Ese no era terreno de nadie. Ni de Beckett, ni de él, nadie jugaba con venganza… y eso era la guerra.

-¿Marco?-gritó Beckett. Supuso que cerca.

Castle se tensó. Se puso alerta. Se giró. Nada.

-¡Polo!-contestó cayendo en su trampa.

Castle se movió rápido y vio su chaleco iluminarse de un azul eléctrico, iluminado casi todo su cuerpo.

Beckett salió de su escondite y sonrió victoriosa alzando su arma, soplándola juguetonamente.

-¡Vamos Castle era un juego!

-Me has ganado tres veces seguidas sin piedad…

Beckett sonrió y se mordió el labio. Se acercó a él y le dio al botón de reiniciar la partida. La música no dejaba de sonar, esta vez ACDC.

-Haremos algo… jugamos una última partida, a por todas… ¿si?

-¿Quién gane, gana todo?

-Eso es-contestó la detective, preparándose- es más, te daré ventaja.

-No hace falta.

-Castle, confía en mí, no te arrepentirás…

El escritor se lo pensó dos veces y finalmente asintió. Miró una última vez a la detective y esta salió corriendo.

-¿Qué clase de ventaja es esta si sales corriendo? ¿Me has trolleado?

-No-Beckett gritó a lo lejos-Confía en mi, cuenta a 20 y ven a buscarme…lo entenderás todo…

Castle se encogió de hombros, empezó a contar lentamente pensando cual sería su estrategia para ganarle, algo debía hacer por que su ego y su orgullo estaba pisoteado por Beckett como si nada… y eso no podía seguir así, el Master del Laser Tag era él…

-¡Ya!-dijo alto y claro, cuando mentalmente llegó a 20 y supo que Beckett ya no necesitaba más, aun no entendía el concepto de ventaja en ese sentido-¡Voy!

Castle caminaba lentamente por los pasillos de la sala de juegos, intentando enfocar su vista a cada movimiento extraño a su alrededor, oyendo a lo lejos la risa de la detective. Miró el suelo y encontró una bota de ella, frunció el ceño, giró la esquina para cambiar de dirección y encontró el otro par, y los calcetines.

Alzó una ceja, siguió su camino y sonrió al ver los vaqueros negros y la camiseta del mismo color en un rincón. Su respiración se detuvo al comprenderlo todo. Jadeó. Sintió como un calor inundaba su cuerpo.

-¿Becks?

-¿Rick? ¿Entendiste?

-Creo que si…-Castle se giró rápido y vio el destello de ella al correr delante suyo, tan solo en ropa interior y con el chaleco. No pudo esperar más y salió corriendo, esa partida debía ganarla si o si.

-Tendrás que esforzarte si quieres tu recompensa.

Castle sonrió y disparó fallando. Beckett le devolvió el tiro. Perdió. Su chaleco volvió a iluminarse. Tres disparos y 10 minutos después, ambos estaban en igualdad de condiciones y competían en ropa interior.

Castle no se movía. Delante tenía a Beckett quien seguramente no sabía que estaba siendo acechada por Castle. El escritor disfrutaba de la silueta de su oponente. Piernas delgadas. Figura estilizada. Castle movió su cabeza intentando sacar esa imagen de su cabeza, si había acabado en calzoncillos era por que su cuerpo lo distraía del juego y desde luego había descubierto que el strip laser tag era la mejor manera de jugar con ella.

Castle se acercó rápido y la disparó. El chaleco de la detective se iluminó de verde.

-¡Gane!

Beckett sonrió mirándole provocativamente, se desabrochó la cinturilla del chaleco para estar más cómoda, y sin dejar de mirarle agarró con sus dedos el borde de sus braguitas.

Castle tragó saliva sin perder detalle de cada movimiento.

-¿Esto…o prefieres…?-Beckett subió su mano por su vientre por debajo del chaleco y la llevo a su espalda, desabrochando con facilidad su sujetador. Se deshizo rápidamente y se lo tiró a Castle. Volvió a abrochar su Chaleco, sin mostrarle nada.

-¡Eso es trampa!

-Para nada. Podía quitarme lo que quisiera.

-Me estabas dando a escoger.

-Era una trampa, si-asintió Beckett- y esto también-le disparó a traición haciendo que el chaleco de Castle, habiendo pasado los 30 segundos que impedían que ella disparara y iluminando el chaleco de Castle, de un azul intenso y resolviendo la partida-¡Game Over!

Castle frunció el ceño y entrecerró los ojos.

-Tramposa.

-Su prenda, señor Castle.-Beckett estiró la mano-.

Castle se quedó mirándola y apretó el gatillo. El chaleco de Beckett se iluminó de Verde.

-Eso es ser tramposo también.

Castle se acercó a ella sonriendo, quedando bien pegado y lentamente se deshizo del Chaleco, dejando su torso descubierto. Sus dedos, juguetones, acariciaron con intensidad sus pezones hasta endurecerlos. Beckett soltó un jadeo y tiró con fuerza del chaleco de Castle tirándolo al suelo junto con ambas pistolas laser.

El escritor se inclinó y la besó con ansia mientras sus manos se perdían bajo sus braguitas, casi rompiéndolas para quitárselas. Beckett sintió la fricción de su miembro erecto tras la tela de su bóxer negro, frotándose con ahínco en su cadera, volviéndola loca.

-Merece la pena hacer trampas.

-Si-jadeó cuando sintió como chocaba contra una de las paredes, fría, helando su espalda, mientras que su cuerpo ardía en llamas de deseo y se deshacía de la última prenda que impedía que ambos cueros se fundieran en uno-mi recompensa…-la mano de Beckett acarició lánguidamente la erección de Castle, durísima entre sus dedos, y este agarro su mano para que hiciera más presión, haciéndolo gemir roncamente.

Beckett alzó su pierna enroscándola a la cintura de Rick y este empeñó hasta penetrarla de una sola embestida, hundiendo su rostro en su cuello, mordiéndolo. Se apoyó con una mano en la pared y con la otra en su cadera mientras embestía rápido y conciso.

Kate se agarró del cabello de él para apremiarle, estaba apunto de llegar y lo necesitaba como agua en el desierto. Gimió varias veces y clavó su talón en el trasero del escritor en el mismo instante que se produjo su orgasmo e hizo que el de él fuera imparable viniéndose a borbotones en su interior.

Los dos, aun fundidos en los brazos del otro, intentando recuperar la respiración y la temperatura corporal natural de su cuerpo se separaron lentamente entre besos y caricias.

-Dios…eso ha sido…

-Si, tenemos que volver a jugar a Laser tag así otra vez…-Beckett buscó sus braguitas-me las has roto maldito.

Castle trató de peinar su pelo, empapado en sudor que se pegaba a su frente y le pasó el chaleco.

-Póntelo y sal corriendo a buscar tus vaqueros…si te disparo... y gano….-sonrió maliciosamente-no hará falta que te los pongas.

Beckett se mordió el labio y entre risas salió corriendo.


Continuará...