Historia de Sue Yagami

Capitulo 20 - Confesiones

Sue:- Vas a estar bien Naruto -. Le di un pequeño beso en la frente y lo recosté en el suelo, tapando su torso desnudo con su chamarra. Había terminado de vendarle la herida que tenía en su abdomen, entonces, encendí una fogata con pequeñas ramas, que había recogido de el bosque. Apoye mi espalda en la fría pared de la cueva, y deje caer mi cuerpo hasta el suelo, abracé mis piernas, y coloque mi mentón sobre mis rodillas. Mi mirada instantáneamente se poso en el pequeño lago, que estaba afuera de la cueva.- Debí haber echo caso...debí correr y esconderme, ahora por mi culpa, por querer hacerme la fuerte, Naruto se esta muriendo...soy una completo idiota -. Miré a Naruto que permanecía totalmente inconsciente, era raro verlo completamente quieto, el es muy hiperactivo y molesto, ya empezaba a extrañar su voz.- Lo siento mucho Naruto, todo esto es mi culpa -. Pequeñas lagrimas de tristeza comenzaban a caer por mis mejillas, me sentía demasiado culpable, y ver que el seguía sin despertar, me hacia sentir peor.- Lo siento mucho, yo no quería que nada de esto sucediera, lo siento -. Mis pequeñas lagrimas cada vez eran más grandes y no se detenían. Enterré mi rostro en mis rodillas, y deje salir mis lagrimas acompañadas de pequeños sollozos.

Naruto: Abrí los ojos, y me asombre al ver a Sue acurrucada y llorando junto a mi, como si fuera una pequeña niña.- Ya no llores, princesita -. Ella se quedo paralizada y lentamente subió su cabeza hasta mirarme. Y vi su rostro, estaba completamente empapado por sus lagrimas.

Sue:- Na-na-ruto sabia que hacer, no sabia si revisarle la herida, abrazarlo o golpearlo por preocuparme, pero decidí acercarme a él.- ¡Naruto! -. Lo abracé con mucha fuerza y volví a llorar pero esta vez las lagrimas no eran de tristeza, eran de felicidad. Me separé de el rápidamente y lo mire a los ojos .- Lo siento mucho...perdón Naruto...Soy una imbécil. Debí haberme ido. Todo esto es mi culpa, juro que la próxima vez haré caso, me esconderé, correré, haré lo que me digas...lo prometo-. Hablaba entre sollozos y lagrimas, que cada vez eran más y más.- Perdóname -. Volví a abrazarlo pero con más fuerza.

Naruto:- Esto no es tu culpa-. Me separe de ella y me senté muy lentamente y con mucho cuidado ya que la herida me dolía horrores. Me toque el estomago y me di cuenta que estaba vendado.- ¿Tu me vendaste? -.

Sue:- Te vendé, y paré la hemorragia, pero aún así, perdiste mucha sangre, cuando volvamos a la aldea Tsunade debe revisarte -. Deje de llorar, estaba feliz de ver que Naruto estaba bien.- Me tenias muy preocupada tarado -. Le di un pequeño empujón en el hombro.

Naruto:- Voy a estar bien, esto es un rascuño para mi, tuve peores, créeme esto no es nada -. La miré detenidamente, aún tenía sus ojos llenos de lagrimas.- Ya no llores, no me gusta ver llorar a las mujeres -. Limpie el resto de las lagrimas que aún quedaban en su rostro y ella solo sonrió.

Sue:- Mira el lado positivo, es la única vez que una chica llorara por ti, no volverá a suceder, disfrútalo -. Quería empezar a pelear, como siempre, pero el no pareció importarle mi comentario. Mire hacia afuera de la cueva y observe que el sol se estaba ocultando.- Esta oscureciendo ya, perdimos un día por mi culpa, ahora tardaremos más tiempo en volver -. Volví a mirar a el rubio.

Naruto:- Esto no es tu culpa, yo quise interponerme entre tu y el sable, fue mi elección no tuya, además es mi deber, no lo olvides . Deja de echarte la culpa.

Sue:- ¡¿De que hablas?!, si me hubiera ido cuando me lo dijiste, nada de esto hubiera sucedido, tu estarías sano y ya estaríamos de regreso a la aldea, ¡Así que no me digas que nada de esto es culpa mía! -. Me puse de pie.

Naruto:- No vuelvas a hacer eso nunca más -. Trate de levantarme pero no podía solo.

Sue:- No te esfuerces demasiado, aún estas algo delicado -. Lo tome de el brazo y lo ayude a ponerse de pie, quedando muy cerca . - ¿De que hablas? -. Pase su brazo por detrás de mis hombros para que no se esfuerce tanto.

Naruto:- No vuelvas a arriesgar tu vida de esa manera -. Pareció sorprenderse por lo que le dije.- Promete que no lo volvieras a hacerlo -.

Sue:- No puedo...se que te dije que haría lo que tu me digas pero, no puedes pedirme eso, se que soy una inútil en el campo de batalla, tengo mucho que aprender aún, pero si estas en peligro no dudaría ni un momento en arriesgar mi vida por ti...o por cualquier otra persona -. Rápidamente me corregí, no quería que supiera que era importante para mi.- Tu deberías prometerme que nunca más arriesgaras tu vida por mi, aunque sea tu deber, no debes arriesgarte de esa forma por mi, no es necesario -. Lo ayude a sentarse, su peso me resultaba difícil de sostener, lo apoye contra la pared y me senté a su lado.

Naruto:- ¿Enserio? -. Estaba algo confundido por lo que ella me había dicho.

Sue:- ¿Enserio que? -. Ambos teníamos cara de que no entendíamos lo que el otro estaba diciendo.

Naruto:- ¿Enserio crees que me interpuse entre tu y el sable solo porque me lo ordenaron ? -. Creí que ya se habia dado cuenta.

Sue:- Pues...si -. ¿Porque lo haría sino fuera su deber?.

Naruto:- ¿No te has dado cuenta aún? -. Ella frunció el ceño confundida.

Sue:- ¿De que tendría que darme cuenta? -. Cada vez entendía menos de esta conversación.

Naruto: Respire profundo para tomar valor.- Hay algo que debo confesarte Sue -. Volví a inhalar profundamente.

Sue:- ¿Qué cosa? -. Parecía serio, era grave lo que iba a decirme. Me coloque frente a el para verlo a los ojos.- Ya dímelo -. Lo tome de las manos para darle valor.

Naruto:- ¿Hace cuanto que nos conocemos tu y yo ? -. Sus manos me ponían nervioso y ya empezaba a sudar.

Sue:- Mm.. desde hace un par de meses ¿pero eso que tiene que ver?, lo siento pero me esta costando entenderte Naruto, explícate -. Sus manos traspiraban y le estaba resultando algo difícil expresarse.

Naruto:- Emm...veras...es algo difícil de explicar...yo.. -. Rasque mi cabeza frustrado.

Sue:- Tranquilo, solo suéltalo -. Veía su cara y mostraba nerviosismo y para ayudarlo se me ocurrió una idea.- Tengo una idea -. Di media vuelta y me coloque de espaldas a Naruto.- Vamos dímelo, no te miro así no te pondrás nervioso -. ¿Que querrá decirme? Nunca lo vi tan serio y nervioso.

Naruto:- Bueno..Sue nos conocemos hace solo unos meses...y creo que nos hicimos amigos -. Entre cada palabra respiraba profundo para poder continuar. Me resultaba algo raro hablarle a la espalda de la chica, pero me sentía más cómodo.- Pasamos muchas cosas juntos y creo que destruiste mi concepto de princesa, siempre creí que eran algo orgullosas, arrogantes, y prejuiciosas, pero tu no eres así, eres algo insoportable y molesta, y hasta algo ruda y creo que eso es lo que más me atrae hacia ti . Sue eres valiente, no pensé que te arriesgarías por mi de esa manera, eran 5 ninjas, seguramente jounin, y tu no les tuviste miedo, a pesar de que era la primera vez que tenías una misión. Sue yo no me arriesgue por ti solo porque me lo ordenaron, aunque no me lo hubieran ordenado lo hubiera echo una y mil veces más, ¿sabes porque? -.

Sue:- ¿Porque lo hiciste? -. Al fin entendí de que estaba hablando y temía cual iba a ser la respuesta a mi pregunta. Le pedía a todos los dioses que yo este equivocada. Cerré los ojos con fuerza esperando la respuesta de Naruto.

Naruto:- No puedo resistirte más Sue, necesito probar tus labios, acariciar tu pelo, sentir tu cuerpo, estar contigo...en pocas palabras me gustas...y creo..no, no creo...estoy seguro...de que...me estoy enamorando de ti -. No se de donde saque el valor para confesar mis sentimientos, pero ahora me sentía mucho más aliviado necesitaba decirlo.

Sue:- Naruto -. Yo aún seguía de espalda a el rubio.- Yo también debo confesarte algo -. Trague saliva.- Recuerdas cuando íbamos por el bosque, antes de que nos atacaran los ninjas tu me preguntaste porque me fui de mi hogar y la verdad es que...-. Unas pequeñas lagrimas comenzaban a formarse en mis ojos.- Voy a casarme -.

Naruto:- ¿Que dijiste? -. No puede ser, ella no puede casarse,¿como? Ella nunca menciono nada sobre un prometido, no es posible.

Sue:- Mi país esta en crisis, voy a casarme con un muchacho de el país vecino, es mi deber como princesa -. Miraba hacia la fogata mientras mis lagrimas seguían cayendo por mis mejillas.

Naruto:- ¡Es mentira...tu no...no, tu no puedes casarte, dime que no es verdad! -.

Sue:- No miento, mi padre arreglo este matrimonio, yo ni lo conozco al tipo. Aunque no quiero, debo hacerlo para salvar a mi país -. Ya le dije la verdad de mi huida, ahora debía hacer lo más difícil para que no haga alguna de sus locuras. Tome aire para darme valor.- Naruto, aunque yo no estuviera a punto de casarme ...lo nuestro no puede ser...yo...no siento...lo mismo por ti -. Lagrimas caían por mis mejillas, le había destruido el corazón al único amigo que tuve en toda mi vida. Pero tenía que ser así, por su bien.- Creo que sera mejor para los dos separarnos, luego de terminar la misión hablare con Tsunade para que elija otro guardaespaldas -. Las lagrimas seguían cayendo por mis mejillas, pero hice un esfuerzo para que pararan y me seque rápidamente, aún no quería darme vuelta, no tenía el valor para mirarlo a los ojos.

Naruto:- No voy a separarme de ti, no me importa si vas a casarte, no lo haré -. Sentí como se rompía mi corazón en mil pedazos con cada palabra que decía.

Sue:- No Naruto, aléjate de mi, si sigues a mi lado terminaras lastimado -. Lo que le dije no estaba funcionando, parecía más decidido que y le grite .- ¡Yo no te quiero Naruto!, nunca te quise, ni siquiera me pareces atractivo, como pudiste creer que tu me gustabas, ¡eres raro, insoportable y tarado, nunca podría gustarme alguien como tu! -. Tenía que mentir, no servia de nada que el se ilusione conmigo, yo lo iba a lastimar y eso era lo que menos quería.

Naruto:- E-e-sta bien, lo que tu digas -. Trague saliva, me dolió escucharla decir todas esas cosas, lo peor, no parecí estar mintiendo, pero no iba a rendirme, Naruto Uzumaki nunca se se levanto furiosa y se fue a recostar lejos mio. Yo no estaba muy cansado asique me quede sentado junto a la fogata.

Sue: Como pude decirle esas cosas, soy una maldita, debe odiarme en este momento, no va a volver a dirigirme la palabra. Hacía frío en la cueva y no tenía nada con que cubrirme, así que me puse en posición fetal y abracé mis piernas. Y así me quede dormida, en un profundo sueño.