High School DxD Re: Life

Capitulo Especial

Esto ocurrió un día después del entrenamiento con Tannin.

El entrenamiento con Tannin había terminado y ahora en medio del territorio del ex Rey Dragón dos amantes compartían esa cálida y especial noche.

Una enorme cama cubierta por sábanas blancas adornada con pétalos de rosas resaltaba en la oscuridad de la noche

Issei tomo la mano de la princesa carmesí con mucha delicadeza, sus dedos estaban entrelazados y no parecían querer soltarse.

Era una linda unión o solo querían sentir cerca de ellos la presencia del otro.

El rostro de la pelirroja adquirió un notable sonrojo, no era la primera vez que pasaban más de solo besos con el castaño, cuando tenían tiempo jugaban un poco pero jamás al nivel al cual estaban por cruzar.

Su corazón latía con locura tanto así que pensaba que saldría de su pecho.

Sus ojos zafiros parpadeaban rítmicamente.

— Rias — Le dijo Issei con suavidad, el tono de voz que usaba el chico no ayudaba en nada, su voz sonaba más adulta y madura y eso solo hiso que el corazón de la chica latiera el doble de rápido.

— "Tranquila, ya lo habíamos pensando muchas veces, es tu momento Rias Gremory no lo arruines" — No era la primera vez para ella que sentía nervioso, desde niña asistió a conferencia como heredera del clan Gremory y hermana menor del Maou Lucifer, pero esta vez era diferente, lo que hiciera hoy marcaría el inicio de su relación adulta con el castaño — "¡Pero que se supone que haga!, jamás he hecho este tipo de cosas y no tuve el valor de ver películas de este tipo… — Su rostro poseía un intenso sonrojo de vergüenza — "No quiero que Ise se avergüence de mi o piense que soy una inútil… y si me deja por eso. No, no, no…. Ise no es esa clase de persona.

— Quizás es muy pronto — Issei sentía perfectamente como el cuerpo de su prometida temblaba con fuerza y lo menos que quería era forzarla a hacer algo que ella no quisiera.

Estaba por soltar su mano pero para su sorpresa Rias se tiro sobre él y se abrazó con fuerza a su pecho.

— No digas eso, es solo que tengo miedo de decepcionarte — Dijo en voz baja la pelirroja aun con su cabeza oculta en el pecho del chico — Ise es un chico fenomenal y no quiero que se decepcione de mí en este momento.

Sin poder evitarlo el castaño rio un poco molestando a la chica la cual al escucharlo golpeo levemente su costilla callando al instante.

— Era eso, a veces eres lista pero en algunas ocasiones eres tonta y tierna — La mano del chico acaricio sus precioso cabello carmesí, el cabello que lo enamoro desde el primer día — Decepcionarme, aburrirme… eso jamás pasara — Issei tomo el mentón de la chica y lentamente hiso que ella lo viera a los ojos — Ya que yo seré el primero y último hombre que tenga el privilegio de tocar tu cuerpo y robar tu corazón.

Lentamente ambos se acercaron y conectaron sus labios en un tierno beso.

Las palabras cálidas del chico hicieron que las dudas fueran despejadas de la mente de la pelirroja, si algo iba a suceder esa noche solo dejaría que pasara y ya.

No dudaría más.

Ese beso se fue intensificando cada vez más hasta llegar al punto donde ambos peleaban por obtener el liderazgo de esa acción.

El castaño paso sus brazos por la cintura de la chica y a través de paso lento se fue acercando a la cama.

Rias sintió cuando sus piernas chocaron con la madera de la cama pero no le importo y solo siguió besando con pasión al chico.

Empujando delicadamente a la chica.

El cuerpo de la pelirroja callo por completo sobre la cama y el chico siguió besándola con pasión sin quitarse de encima.

La llama se había encendido oficialmente.

Issei soltó la mano de su prometida y comenzó a quitar la camisa oscura que cubría su pecho pero se detuvo al sentir como las manos de Rias tomaron nuevamente las suyas.

— ¿Qué pasa? — Pregunto el castaño.

— N-No… es nada, solo pensé… que yo debía hacerlo — No tartamudeaba por nervios sino porque aunque lo quisiera en ese momento no podía articular bien las palabras.

Issei sonrió y dejo que la chica quitara su camisa.

Las cálidas manos de Rias quitaron un botón tras botón de su camisa, los ojos zafiros de la chica veían fijamente el pecho del castaño que a cada movimiento quedaba al descubierto.

Esa escena era erótica, mucho más erótica de la que el chico hubiera pensado.

— Sé que eres un Demonio, pero ahora no puedo dejar de verte como el más puro Ángel — La mano de Issei acaricio la mejilla de la princesa carmesí con mucha ternura.

La camisa cayó al suelo e Issei tomo nuevamente los labios de la chica, pero a diferencia del primer beso no solo se concentró en sus labios sino que a los pocos segundos bajo por su blanco cuello y levemente soplaba detrás de su oído haciendo que la princesa tuviera leves espasmo de placer.

Las manos del chico llegaron a los tirantes de su simple vestido veraniego blanco y bajo sin vergüenza alguna los tirante que lo sostenían.

Dejando al aire el erótico sostén negro que cubría los grandes pechos de su novia.

El sostén de la pelirroja quedo suelto y segundos fue despojado de su cuerpo dejando libre sus perfectos pechos.

La mano de Issei rodeo el pecho izquierdo de Rias y al tocarlo Issei sintió como el corazón de la chica latía con locura.

— Hazlo — Susurro la pelirroja con un tono atrevido — Ya llegamos muy lejos para retroceder… cariño.

Esa última frase encendió por completo el cuerpo del Sekiryuutei.

La boca del chico se acercó al pezón izquierdo de la chica y como si fuera un bebe tomo el pezón y comenzó a succionarlo con fuerza.

Ella gimió al sentir la lengua de su amante tocar tan sensible parte de su cuerpo y no pudo evitar gemir con más fuerza cuando la mano izquierda de Issei comenzó a amasar su pecho derecho.

Solo la estaba acariciando pero era suficiente para comenzar a volverla loca.

— "Es cálido y adictivo, siento que estoy tomando el más costoso néctar" — El sudor de la chica se fusiono con los líquidos de su pezón dando en el proceso el perfecto sabor que el chico tomaba como si fuera un biberón.

Rias gimió con fuerza al sentir como su pecho era succionado y curvo su espalda mientras apretaba las sábanas blancas de la cama que ahora compartía con el chico.

— I-Ise… yo… me siento rara… mi cuerpo arde… yo, yo… quiero sentir más a Ise — La expresión de sus ojos expresaban el deseo que sentía, el sudor que ahora corría por su cuerpo lo confirma y sus labios entreabiertos por los cuales salía un leve rastro de saliva solo encendían más al chico — "Mi garganta se siente seca pero no quiero agua, mi pecho hormiguea y hay abajo arde… Ise… se siente bien…"

— Rias — Issei dejo de succionar su pezón y miro a los ojos a la pelirroja — Voy a empezar Rias.

La nombrada asintió torpemente.

Su vestido blanco fue quitado completamente de su perfecto cuerpo.

Los dedos de Issei delinearon su abdomen y bajaron a sus mulsos, las manos del chico no se detuvieron y tomaron las bragas negras con detalles rojos que cubría su zona íntima.

— I-Ise… es muy avergonzando que tu… — Las bragas de la chica fueron bajadas por el Exorcista castaño y dejaron al descubierto su feminidad — haaa… no te quedes mirando, es vergonzoso — Rias miro a un lado para evitar mostrar el sonrojo que adorno sus mejillas el cual incremento mucho más cuando el aliento que salió de la boca del chico golpearon sus labios inferiores — H-Hazlo — La boca del castaño se acercó a la feminidad de la princesa carmesí y cuando se llegó por completo una corriente eléctrica paso a través de su columna vertebral, Issei lamia su feminidad como si fuera la más dulce paleta del mundo.

Sus ojos se abrieron con fuerza al sentir como el chico introdujo uno de sus dedos en su feminidad, su espalda se curvo con fuerza al no poder resistir tales espasmos de placer que solo incrementaron cuando el castaño introdujo un segundo dejo, tanto placer estaba haciendo que perdiera levemente la cordura.

Cada centímetro, cada milímetro de su cuerpo ardía en placer.

Existe un mito que dice que solo un Dragón es capaz de transmitir placer a su pareja solo con el simple tacto, Rias no lo creía posible pero mientras estaba con el chico lo comprobó, cuando Issei la besaba y tocaba su cuerpo un placer indescriptible la invadía y solo no cedía porque el castaño insistió primero en conocer a sus padres.

En vez de ser el chico el pervertido la situación la catalogaba a ella como poseedora de tal papel.

— Esa expresión que posees — Issei dejo de lamer su feminidad y subió su cabeza para verla a los ojos — Es completamente pervertida.

Él había adivinado sus pensamientos.

Ella era una pervertida. No, es culpa de Issei haberla vuelto de ese modo, cuando estaba en este tipo de escena con el chico olvidaba cada clase de modales que recibió de niña, todo se volvía nada y solo quedaba el placer que invadía su cuerpo.

— Lo siento Rias, pero… — Issei llevo acerco su masculinidad que era cubierta por su pantalón en el cual ahora estaba un bulto para que la pelirroja lo sintiera — Ya no puedo contenerme más.

Asintiendo la chica se levando y gateo desnuda hasta el cierre del pantalón de su prometido.

Sus dedos desabrocharon el botón y luego bajaron el cierre de tal prenda.

Rias sintió de inmediato como algo completamente duro golpeo su mejilla derecha, giro intrigada y descubrió que ese algo era nada menos que el miembro del chico.

— "Es grande, a eso se referían las leyendas de un Dragón, no por nada es mi lindo Ise" — Pensó la chica viendo hipnóticamente la masculinidad del castaño.

Issei por alguna razón se sintió orgulloso y lleno de arrogancia por su masculinidad.

Quitando por completo su pantalón y bóxer, ahora justo en esos momentos ambos amantes estaban tal y como vinieron al mundo.

Desnudos juntos en la misma cama y a solo un paso de convertir su relación de prometidos en oficial.

Rias hiso un quejido cuando sintió la punta del miembro del chico abrirse paso en su interior.

Nuevamente las sábanas blancas fueron sujetadas con fuerza por sus manos, era muy diferente a cuando Issei utilizo primero su dedo y luego el segundo, ahora sentía perfectamente como su pureza se iba yendo poco a poco.

El miembro del castaño siguió abriéndose paso dentro de ella hasta entrar hasta la mitad, no era que se hubiera detenido por gusto sino que algo lo detuvo, la señal de pureza de Rias le impedía el paso.

La mirada miel del chico realizo por si sola una pregunta la cual ella entendió y asintió gustosa.

El castaño robo los labios de su prometida y de un solo movimiento introdujo por completo su masculinidad en la feminidad de la heredera del clan Gremory.

Rias ahogo un quejido de dolor en los labios de su amante por la ruptura de su pureza, pero aun así no se arrepentía, este momento era el cual quiso vivir con el chico desde que oficialmente se convirtieron en pareja.

La pelirroja rodeo sus brazos por la espalda de Issei y sus uñas se clavaron hay con fuerza.

— Te amo — Susurro el castaño al oído de la princesa carmesí.

— Yo también… te amo…

Luego de eso duraron unos segundos en espera, Issei sabía que a pesar de que Rias no lo dijera le dolía haber dejado de ser virgen y lo menos que podía hacer como caballero era esperar un poco.

Es cierto que su adrenalina y excitación estaba al tope pero esperaría por ella el tiempo necesario.

— "Al fin somos uno, Ise y yo… somos uno" — El gozo de alegría invadió la mente de la joven de cabello carmesí.

Issei era el hombre al cual le entrego su corazón y él le recompenso infinidades de veces.

La entreno y volvió más fuerte.

La dio una segunda familia a la cual amaba.

Luego de eso llegaron dos chicas a las cuales quería como si fueran sus verdaderas hermanas y ahora, le había entregado lo más valioso que poesía y ella sabía que jamás se arrepentiría de esa acción.

Un leve hilo de sangre roja salía de su intimidad y manchaba las sábanas blancas que cubrían la cama, su virginidad había sido robada por el hombre que ahora tenía tanto su corazón como su cuerpo solo para él.

— Ise — Lo llamo la pelirroja en voz baja — Puedes moverte.

El chico sonrió y asintió gustoso.

Nervioso el castaño ya que también era su primera vez comenzó a mover sus caderas hacía dos opuestas direcciones.

Sacándole gemido tras gemino a su prometida.

— "Se siente bien, que algo como esto existiera… yo… siento que enloqueceré" — Rias decidió dejar que el chico tomara el liderazgo.

— Rias se siente increíble, tu eres increíble… — El chico decía las primeras palabras que venían a su mente, estar conectado con la mujer que amabas. Issei jamás pensó que se sentiría tan bien, pero ahora que lo comprobó quizás podría incluso volverse un adicto.

Obteniendo a medida de los segundos más confianza las envestidas del castaño comenzaron a obtener más fuerza, su miembro moldeaba a su forma el cálido interior de la pelirroja.

Issei sentía como su hombría era presionada por el interior de Rias.

Pero no se quejaba, la sensación era increíble y demostraba que solo el podía estar así con ella.

El castaño en cierta medida era un Dragón y cuando un Dragón toma algo como suyo jamás lo dejaba ir.

Rias era de él y eso jamás cambiaria.

Las estocadas incrementaban su rapidez y cada vez más se acercaban al punto final. Rias soltó un fuerte gemido y clavo aún más sus uñas en su espalda, Issei supo que había tocado la entrada del útero de la pelirroja y por eso su novia tubo tal espasmo.

— Ise te amo, te amo Ise… quiero más de Ise… quiero sentir mucho más a Ise.

Los grandes pecho de Rias subían y bajaban por cada estocada dada por el chico, era excitante solo verlos fijamente, la imagen tan erótica que mostraba Rias Gremory en esos momentos era algo que Issei Hyodo jamás podría olvidar.

— I-Ise… algo viene… y-yo… yo… — El interior de Rias apretó con fuerza el miembro de Issei — Me corro… me corro Ise…

— Y-Yo también… — Issei beso nuevamente a la pelirroja y ambos ahogaron un gemido muto de placer al haber tenido al mismo el primer orgasmo de la noche.

El interior de la pelirroja quedo completamente lleno del semen de Sekiryuutei, oficialmente ambos ya eran una pareja adulta.

Horas Después

Acostados en la cama.

Desnudos y solo cubriendo las partes inferiores de sus cuerpos con la sábana blanca.

Habían dejado de tener relaciones hace unos minutos y ahora veían el estrellado cielo que estaba sobre ellos.

Las estrellas y el cielo eran artificiales pero parecían tan real que decidieron omitir ese pequeño detalle.

— Ise.

— ¿Qué pasa?

— Me amas.

— Por supuesto, ¿Qué pregunta es esa?

— ¿Y a Ravel y Le Fay?

El chico guardo silencio.

No supo que responder en ese momento.

Amaba a Rias y era su prometida, pero… ¿Qué sentía por el dúo de rubias?

— Yo… no lo sé…

— Lo supuse — Rias se acercó más al chico y se acurruco en su pecho — Sé que si alguien intenta algo inapropiado con ellas lo más seguro es que tú lo mates — Una linda risa salió de los labios de Rias — Por eso te pregunte, ¿Qué sientes por ellas?

— Rias, yo no quiero que pienses que te soy infiel sino que….

La pelirroja puso su dedo sobre el labio del chico.

Interrumpiéndolo.

Obligándolo a mantenerse callado.

— Las amas ¿Cierto? — El castaño asintió — Era de suponer, estuviste años con ellas y poseen un vínculo tan fuerte que incluso en estos momentos es más fuerte que el mío.

— Entonces…

— Oka-sama me dijo hace tiempo que mientras eras un Exorcista activo jamás te interesaron las relaciones amorosas y que incluso te aburrían.

— Bueno, en esa época solo pensaba en volverme más fuerte y también golpear a mi maestro aunque eso ultimo no lo logre… por ahora.

Issei Hyodo aún no superaba ese trauma y no ayudaba que cada mes seguían llegando recibos de deudas de cualquier parte del mundo los cuales él tenía que pagar.

Eso solo lo empeoraba.

— Lo pensé mucho y entonces Oka-sama dijo "¿Qué pasaría si tu no hubieras sido la primera en la vida amorosa de Issei?" — Dijo Rias las palabras dichas hace tiempo por su suegra — Entonces entendí que era cierto, te interesaron las relaciones amorosas porque viviste un año como un humano normal y no como un Exorcista, pero así como yo me volví tu novia también lo pudieron haber sido Ravel o Le Fay e incluso ambas.

— ¿A qué quieres llegar?

— Lo que quiero decir y escúchalo bien porque no lo repetiré dos veces Ise, yo Rias Gremory como tu novia, prometida y ahora mujer te concedo el permiso de formar un harem — Le explico Rias al castaño — Siente afortunado que te de tal permiso, pero escucha, seré yo quien lo administre y no tú, solo mujeres que acepte pueden tener el privilegio de formar parte de nuestra familia.

— ¡Espera un momento! — Issei se había perdido hace mucho — Un harem, en enserio, eso es muy excesivo. En dado caso solo serían Ravel y Le Fay, un harem es excesivo.

— Según mi Oka-sama has ido mucho al territorio Sitri, ¿Quién te manda a llamar tanto?

— Te lo dije hace tiempo, me convertí en amigo de Sera.

Sera era Serafall Leviathan.

La mujer que odiaba a la gran mayoría de los hombres y aparte de su padre y allegado no se relacionaba con ningún otro.

— Harem, es la única solución — Esa fue la conclusión de Rias al escuchar el nombre de Serafall.

— "Siento que debería ser yo quien dijera eso y no ella" — Pensó Issei con miedo — "Ahora te entiendo papá, ya veo cual es el miedo a mamá"

Una de las verdades del mundo es que las mujeres poseían el poder en una relación y eso el castaño llamado Issei Hyodo lo comprobó en ese instante.

Las luces bajaron en forma de estrellas del cielo.

— Ya comenzó — Dijo Issei llamando la atención de su novia — Por eso es que te traje aquí.

Efectivamente.

Issei trajo a Rias al territorio de Tannin este día en particular además del momento que vivieron hace poco era por esta razón.

Cuando los bebes Dragón nacen por alguna razón la energía almacena en la atmosfera bajaba al sentir como nuevos seres hechos de pura energía nacían y la escena podría hacerse pasar como el cielo estrellado más bello de todos los mundos.

Issei quería que Rias lo viera y que gracias a eso jamás olvidara ese momento y mucho menos ese día.

— Si no fuera un Demonio puro quizás hubiera quedado embarazada.

— Tanto deseas tener un bebe.

— Por supuesto, quiero ser la mejor madre del mundo y tener no solo uno ni dos sino muchos hijos de Ise.

— Entonces — El castaño tomo la mano de la pelirroja — Cuando todo este caos termine, cuando detenga la amenaza que intenta cubrir el mundo — Issei miro junto con Rias el hermoso cielo — Tu y yo junto con las demás tendremos una familia.

— Lo prometes.

— Sí… lo prometo…

Ese fue el día que ambos consumaron su amor y realizaron aquella promesa.

Hola soy ReyEvolution terminamos con el capítulo 19 de mi historia…

A pesar de que ayer actualice mi Fanfic decidí volver a hacerlo con el tan esperado momento de Issei y Rias. Aunque este capítulo como su nombre lo dice es un Capitulo Especial.

¿Qué les pareció?

Les gusto.

Voy a admitirlo, esta es la primera vez que escribo algo como esto, como todo hombre sano soy un pervertido pero solo en hacerlo más no escribiéndolo.

Pero lo escribí lo mejor que pude así que espero que sea de su agrado.

Este fue un capítulo especial por lo tanto fue más corto que los normales, se los había prometido hace mucho y decidí hacerlo de una vez por todas porque el siguiente arco que escribiré es más oscuro y no siento que un Lemon o como se diga encajara bien allí.

Pero bueno…

Solo son pequeñeces.

Espero de corazón que les haya gustado amigos pervertidos, no lo nieguen, sé que todos lo leyeron fijamente sin omitir detalle.

Para aclarar algo esto sucedió el último día luego del entrenamiento y Issei acepto por fin crear su harem el cual manejara su novia así que no se extrañen que cree cercanía con las demás mujeres.

Recuerden que en el arco de Kokabiel el castaño amenazo a Irina de que le robaría su pureza y si lo piensas el jamás jugaba con eso pero ya que este capítulo canónicamente sucedió antes de Kokabiel ya vieron porque su comportamiento.

Los comentarios serán respondidos en el próximo capítulo y además espero recibir más por este especial que tanto me consto escribir en 4 horas, lo se amigos… soy un padrote.

¡DEJEN SUS REVIEWS!

Hasta la próxima se despide ReyEvolution…