No me pertenece KHR.

Estoy tan feliz, "La princesa es un delincuente" llega a cien comentarios ¡cien! estoy muy agradecida con todos los que hicieron posible llegar a esa cantidad. (≧∀≦)


Escucho la puerta principal ser cerrada, asustado se metió la carta y el anillo en su bolsillo, salió apresurado de la oficina procurando cerrar con cuidado la puerta, se precipitó al pasillo y miro a Hibari con Kusakabe, sonrió.

— ¿Qué pasa con esa sonrisa tonta?— Kyoya dijo.

Tsuna resoplo, se dio la vuelta para ir a su habitación.

—Hibari-san ¿ya se enamoró de mí? —pregunto mirando sobre su hombro.

Hibari lo miro inexpresivo, sin embargo poco segundos después se dibujó una pequeña sonrisa.

— ¿Te has enamorado más de mí?

Tsuna entrecerró los ojos, mordiéndose el labio inferior gruño.

— ¿Quién podría enamorarse de alguien como tú?

—Lo dice la herbívora que ha tratado de seducirme por más de una semana… tiene más habilidades un gorila. — agrega con aires distraídos.

Kusakabe retrocede, cada vez que esos dos empiezan no hay nadie que los detenga. Mejor se va a la cocina a preparar la cena.

Tsuna mira Hibari con ojos ardientes, y se vuelve a preguntar qué es lo que ve en ese idiota. Abre la boca y no sale nada, no encuentra que decir, se pone rojo de cólera y dando media vuelta se va a su habitación. Hibari queda un poco decepcionado creía que podía burlarse un poco más de la herbívora.

Minutos después Tsuna sale con un abrigo, abre la puerta principal. Hibari lo mira y lo detiene.

— ¿A dónde vas?

— ¡Que te importa!

Hibari no le gusta la respuesta, frunce el ceño y vuelve abrir la boca, pero se le adelanta Kusakabe.

—Sawada-san ¿va donde Dino-san?

Tsuna asiente, Kusakabe mira de reojo a Hibari que no le gusta hacia donde se dirige el moreno.

—Si me hace el favor dígale Dino-san que necesito los registro que le pedí para mañana.

Tsuna vuelve asentir, no mira a Hibari porque está enojado, porque Hibari no lo tomo en serio. Cierra la puerta, y no ve el profundo ceño que tiene el cuervo. Kusakabe suspira cansado, esos dos lo harán quedarse calvo.


Tsuna se sienta en la cama de Dino, Dino suspira si Tsuna estaba en su habitación es por qué quiere algo. Trato de ignorar la presencia de su primo, trata de avanzar con el trabajo que le tiene que entregar a Kusakabe.

Tsuna se muerde el dedo pulgar, mirando la espalda de Dino, trata de pensar en las palabras adecuadas para abordar el tema. Dino sabe que Tsuna quiere algo y que no encuentra la forma para hablarle, se pasó sus dedos por su cabello, se da la vuelta y mira a su primo.

— ¿Qué es lo que necesitas Tsuna?

— ¿Hibari-san estuvo comprometido?

Directo al grano, era mejor así, eso era lo único que le importaba. Dino se sorprende, mira a Tsuna entrecerrando los ojos.

— ¿Él te lo dijo?

—Por supuesto que no.

—Entonces no te metas donde no te llaman. —aconsejo.

Tsuna no se conforma con esa respuesta, mete su mano en su bolsillo saca la carta arrugada.

—Me encontré esta carta. —la enseña —.Pide perdón por no poder seguir a su lado. Dice que de verdad lo amo una vez, pero ya no tenía esos sentimientos, que regresa el anillo que le dio.

Dino mira horrorizado el trozo de papel que enseña Tsuna. Señala con el dedo a Tsuna con tono en pánico le pregunta.

— ¿De dónde has sacado eso?

—Por ahí, eso no importa. Contéstame a lo que te estoy preguntado si no lo haces no me iré, y no podrás terminar ese trabajo para mañana.

Amenazo, acostándose en la cama de Dino. Dino gime al ver a su problemático primo. Estarían en problemas si Hibari se da cuenta que ellos tienen en su poder esa carta.

—Bien, te voy a contar pero prométeme que te vas ir en cuanto termine. —Tsuna asiente —.Y que vas a devolver de inmediato esa carta.

Tsuna vuelve asentir, se vuelve a sentar en la cama. Dino se apoya en su silla y no sabe por dónde empezar. Era tema delicado, un tema que era casi un tabú, pero Tsuna no lo dejaría solo hasta que cuento todo.

—kyoya tiene un primo se llama Fong, ellos no se llevan bien, bueno es Kyoya que no se lleva bien, al final de todo es de Kyoya que estamos hablando. Su primo vive en China de vez en cuando pasa unas temporadas en Japón, una vez vino a pasar una temporada con una de sus estudiantes. Era una chica tímida, pequeña y con trenzas. Sin embargo a pesar de su apariencia tenía una gran habilidad en las artes marciales, Fong obligo a Kyoya a que cuidara de su alumna, ellos tuvieron que vivir bajo el mismo techo casi por un año. Poco a poco la personalidad amable y tímida de I-pin fue derribando los muros de Kyoya. Para gran sorpresa de todos fue Kyoya que pidió a I-pin que fuera su pareja, todo iba de maravillas ellos tenían una gran habilidad en el combate, les gustaba el té y tener largos lapsos de silencios. Pero en su cuarto año de noviazgo I-pin tuvo que viajar a otro país, Italia, cuando volvió no fue a ver a Kyoya, evadió a Kyoya por dos meses, un día se apareció en su casa dejando una bolsa de satén en manos de Kusakabe y desapareció. Ella se enamoró de otro cuando fue a Italia, y volvió a Japón para romper con Kyoya fue una época que sufrieron muchos. —comento como si estuviera recordando una memoria dolorosa.

Tsuna apretó la carta en su mano. Piensa en que por que Hibari todavía guarda ese trozo de papel, no encuentra respuesta se siente un poco angustiado ¿y si Hibari todavía ama a esa chica? ¿Si Hibari todavía espera que regrese a su lado? Sintió el estómago revolverse, y una punzada en su pecho, no le gusta la idea de que Hibari espere a otra persona.

Cruzo por su cabeza tirar a la basura la carta y el anillo, pero pateo lejos esa idea. Mejor regresaba las cosas a su lugar y trataría de hacer un hueco en el corazón de Hibari solo suyo, después de todo es un ser egoísta, Hibari solo tiene que tener ojos para él, la única cosa que debe existir en la cabeza de Hibari era por supuesto solo él. Aunque la incertidumbre de que alguien más esté en ese lugar que quiere pertenecer no le agrada.

Le da un adiós distraído a Dino, que suspira de alivio a ver que por fin puede seguir con su trabaja. Camina por los largos pasillos, sigue preocupado por los sentimientos que pueden todavía estar sobreviviendo en Hibari. Se detiene, se asusta por la revelación que ha llegado a su cabeza. Hibari le gusta las mujeres y ese no es problema, el problema es que él no es una mujer, entre sus piernas hay un accesorio más que no debería estar. Tsuna se golpea la cabeza contra el pilar del pasillo, él solo es un sustituto de su hermana, alguien que finge ser una frágil chica. Si Hibari se da cuenta de su secreto su juego terminara, no habrá oportunidad. Siente un fuerte dolor en su pecho, presiona su mano derecha y trata de aplacar el dolor, no le gusta la revelación que tiene, se da varios golpes en el pilar pensando en lo estúpido que ha sido por olvidarse de ese detalle tan importante de fisiología.

Cenan callados, Tsuna no tiene ánimos para tener sus acostumbradas peleas a la hora de la cena. Kusakabe mira a Tsuna, y le pregunta si encuentra bien, por la mancha de sangre que tiene su frente, Tsuna no levanta mirada de su plato, dice que todo está bien restando importancia a su herida. Se levanta sin probar el postre, Hibari lo mira de reojo pensando en que le pasaría, pero lo olvida rápido gracias al postre.


El festival cultural estaba a días por empezar, eso solo significaba una cosa para Hibar: desorden, ruidos y mucho papeleo que hacer. Se pellizca el puente de la nariz, tenia horas de estar en cerrado en su oficina de su casa, necesita una recarga dulce, se echa hacia atrás para abrir su escondite donde mantiene sus dulces, pero algo le llama la atención, se agacha y recoge lo que inocentemente estaba tirado en el suelo.

Se congela a ver que era. Abre la gaveta de su escritorio, tira todo lo que hay dentro no encuentra lo que busca. Gruñe, agarra su teléfono, con una voz ultratumba le ordena Kusakabe que llegue a su oficina.

Tsuna regresa a la casa de Hibari para cambiarse de ropa, con el festival escolar las clases terminan después de almuerzo. Se detiene antes de entrar a su habitación, escucha la voz de Hibari exaltado, tiene dos tonos más altos que lo normal, Tsuna enarca una ceja, curioso se dirige hacia la oficina. Hibari está furioso, la oficina es un desastre, hay papeles tirados por todo lado, Kusakabe trata de apaciguar a su jefe.

— ¿Dónde está? No pudo desaparecer así como si nada.

—Kyo-san cálmese por favor, vamos a revisar una vez más.

Tsuna abre sus ojos, corre hacia su habitación busca en la gaveta de la mesita de noche la carta y el anillo. Regresa a la oficina, Hibari lo mira con ojos furiosos, Kusakabe se encoge y piensa que Tsuna eligió llegar en mal momento.

—Sawada-san por favor puede irse, no es el momento. —trata de advertir a Tsuna.

—Aquí están lo que están buscando. —extiende el papel con el anillo.

Los ojos de Kusakabe se abren como plato y su mandíbula pierde fuerza y cae hasta el suelo. A pesar del asombro trata de llegar donde esta Tsuna, es demasiado tarde, Hibari es mucho más rápido. La bofetada suena por toda la habitación, los ojos de Tsuna se abre, rápido el dolor se extiende en su mejilla izquierda.

— ¡Fuera de mi vista! —grita, Tsuna queda petrificada no se puede mover. Hibari amenaza dar otro golpe, Kusakabe se interpone en el camino.

—Kyo-san, deténgase. No puede golpear a ningún alumno. Sawada-san por favor salga de inmediato.

Tsuna reacciona, sale corriendo del lugar, se encierra en su habitación. Siente un gran dolor, está seguro que no es por el golpe en su cara, se deja caer en la cama y suprime todos sus gritos en la almohada. Se siente triste y desorientado, quiere huir del lugar. Agarra su teléfono celular, marca un número y espera que contesten.

— ¿Qué quieres escoria?

—Xanxus golpéame hasta que ya no pueda sentir dolor.

La línea se queda en silencio por unos minutos.

— ¿Dónde estás? Vamos estar en media hora.

Tsuna se cambia de ropa, se pone un buzo azul y espera que Xanxus venga por él cómo le prometió. Ya no escucha los gritos de la oficina de Hibari. Poco después su teléfono vibra mira el mensaje, y sale de su habitación. No mira hacia atrás, sale corriendo con un portazo de la puerta principal.

Hibari escucha el portazo y sale de la oficina, mira la puerta de la habitación de Tsuna abierta echa un vistazo. El cuarto es un desastre, pero no se encuentra Tsuna, sale detrás de Tsuna. Kusakabe se muerde la lengua, persigue a su jefe, con miedo que haga algo que se pueda lamentar.

Hibari lo único que logra ver es, a Tsuna entrar a una camioneta negra. Le grita que se detenga, pero no vuelve a ver, en cambio solo recibe una mirada del hombre que esperaba a Tsuna. Un hombre peligroso, con cuerpo fornido, moreno y con mirada amenazante.

Saca sus tonfas, la sangre bombea feliz por ver a un hombre que le puede dar pelea. Sin embargo no puede ni correr, cuando cae al suelo. Mira hacia atrás Dino lo detiene con su látigo, gruñe furioso pero Dino no encoge.

Mira a Hibari con una mirada inusualmente seria, no hay rastro del hombre despreocupado.

—Si Tsuna busco a Xanxus en por algo. Voy a ir por el mas tarde, así que no molestes.

Se dio la vuelta y se alejó dejando a Hibari solo en el suelo.


En la mesa hay varias botellas de licor fino y un montón de dulces. Xanxus lleva su segunda botella y Tsuna su sexto pastel. No han hablado desde que llegaron, ambos están muy lejos de estar satisfechos.

—Así ¿Qué paso? —gruñe Xanxus.

Tsuna sigue llenando su boca de dulces, no responde, Xanxus no exige respuesta tampoco. Se acaba la segunda botella, no tiene ni una pizca de ebriedad.

— ¿Cómo hacer para que no duela el corazón? Sabes, para mí esto nuevo, me gusta sin embargo me di cuenta que hay problema, no soy quien cree soy.

Xanxus golpe la mesa con su copa, sus ojos carmesí mira furioso Tsuna.

— ¡Basura me llamaste solo para hablar de tus fracasos amorosos!

—No me llames basura, idiota, esto es importante.

—Solo llévala a la cama, te la follas y se te pasa la calentura y te olvidas de todo ese tema problemático. —aconseja, traga de un solo golpe el licor.

—No es ella, me gusta un hombre.

Xanxus detiene su copa a centímetros de su boca, se acomoda la garganta.

—Es lo mismo, solo abre las piernas. Follan como conejos, después de todo no hay problema que quedes embarazado.

— ¿Por qué tengo que ser yo, al que se lo follan?

—Porque tienes caras de ser el que se joden.

—Cállate, además no estamos hablando de sexo. Estoy hablando enserio, me gusta pero él piensa que soy mujer, y además creo que ama a otra persona.

—Como dije todo se arregla con una buena follada. —se encoge de hombros.

—Soy un idiota para creer que podía pedir ayuda a una mierda como tú.

—Cállate escoria, y sigue comiendo.


Hibari da varias vueltas en la oficina, recuerda la mirada de Dino, no estaba bromeando, poco después Dino salió del internado en su camioneta azul, se imaginó que iba en búsqueda de la herbívora. Se mortifico pensando en quien era ese hombre con quien se fue. Quería que regrese pronto para poder interrogarla.

—Kyo-san disculpe mi impertinencia, pero quiero aconsejarle que cuando vuelva Sawada-san, se disculpe con ella.

Hibari se detiene, mira Kusakabe como si le crecieron varias cabezas. Kusakabe sabe que está pisando terreno delicado, estaba abusando de la confianza que tiene su jefe.

—Kyo-san puedo asegurar por qué Sawada-san lo hizo. —sonrió triunfante en su mente, tenía toda la atención de Hibari —.Estoy seguro que Sawada-san lo hizo por celos. Sabe cuando uno está enamorado solo quiere ser el único que exista en la cabeza de esa persona. Sawada-san joven inexperta y no conoce las consecuencias de sus actos, ella creyó que al llevarse ese recuerdo importante Kyo-san, ella podía ocupar todos sus pensamientos.

Fue sorprendente como el cuerpo de Hibari se relajó de inmediato. Su ceño profundo perdió fuerza, sus ojos miraron atentamente a Kusakabe que terminaba de apilar los papeles sobre el escritorio.

—Eso es estúpido.

—Los actos que se hacen cuando se está enamorado son estúpidos. —refuto Kusakabe.


Lussuria llego a saludar moviéndose como una lombriz, con su ropa y peinado llamativo grito emocionado por ver a uno de los gemelos Sawada.

—Kya, estoy tan feliz de ver a Tsu-chan.

Tsuna trato de alejarse de las manos opresoras de Lussuria, sin mucho éxito, era difícil de creer que ese tipo afeminado tuviera una fuerza sorprendente.

—Luss déjame ir, me duele.

Lussuria miro a Tsuna, sus ojos se abrieron aunque no se podía ver por sus ridículos antejos de sol.

— ¡Kya!... ¿Qué le paso a las mejillas rechonchas de Tsu-chan? —pregunto apretando las mejillas de Tsuna.

—Cállense basuras.

—Mou, jefe eso duele cada vez que nos llama así. Entonces jefe para que me necesitaba.

—Esta basura es de los tuyos. —señalo a Tsuna — .Enséñale algo para que mueva el culo.

Tsuna furioso agarro una de las botellas y la estrello contra el suelo. Miro desafiante a su primo, que le devolvió una mirada de muerte.

—Te voy a matar.

Y empezó una ola de destrucción, ambos primos ignoraron a Lussuria que gritaba y se retorció de la emoción por saber que Tsuna le iban a dar por el culo. Saco de a saber de dónde, juguetes y revistas para adultos, uno a uno fueron destruidos gracias a caos de destrucción de los primos.

Dino encontró el lugar en escombros, suspiro profundamente ¿el único normal de la familia era él? Se preguntó exasperado al divisar a sus primos, sudando y con sus ropas hechas jirones.


El drama es tan malo, pero bueno espero que les haya gustado.

Gracias por leer!