se que últimamente no e estado muy activa, pero bueno.. por fin regreso con los capítulos más largos.. el fin se acerca... D:

Cerebro-chan ya escribió el final... D: ...! odio a cerebro-chan.. es alguien muy... *sonido de golpe* (cerebro-chan acaba de golpearme... ) Como me dan miedo los golpes de cerebro-chan ya no diré nada más y les dejare con el capi...:3

bueno nos leemos luego.. (ya no digo fechas pues nunca cumplo XD .. lo siento)

que disfruten del capitulo y cerebro-chan y yo agradecemos sus reviews..:3


Destino

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Los residuos de la última batalla aun persistían en el lugar como si en lugar de días apenas hubieran transcurrido unas cuantas horas.

Se maldecía a sí mismo, pues se sentía culpable de lo ocurrido. Habían solicitado su ayuda y no había acudido a tiempo y gracias a eso su hijo estaba muerto.

Aquel chico que un día reconoció como invencible había caído por culpa del momento.

Desde la muerte de su amigo Rick sabía que él no había estado bien mentalmente, en ocasiones lo había encontrado soñando despierto y sus ojos ya no mostraban el brillo que tenían cuando lo había salvado de aquel que quería acabar con su vida.

Sabía que no estaba estable como para acudir a una misión. Más allá de eso la gente ya no lo apoyaba y había tenido la suerte de observar como lo evadían y en las batallas lo hacían a un lado.

Entonces, ¿Por qué el presidente lo mando a misión? ¿Por qué? No lo comprendía y no podía odiar o hacer algo en contra del presidente, pues había sido su culpa que hubieran mandado a Kuon a pelear.

Él había estado ocupado en una misión que no le correspondía y cuando solicitaron su ayuda había estado ocupado y en su lugar habían mandado a Kuon. Cuando había llegado al lugar, la batalla había terminado. Y en cuanto había llegado a la agencia le habían dicho la peor noticia que pudo haber escuchado.

Kuon había muerto.

Por su culpa.

El remordimiento acababa con su razón y el dolor con su conciencia, sin darse cuanta había vuelto al lugar del incidente como si estuviera en búsqueda de algo que le indicara que todo era una cruel broma y Kuon aún estaba vivió y tal vez se encontraba en alguna otra misión.

Pero las horas que llevaba buscando no había encontrado nada y su mente se resignaba a que en realidad no existía tal prueba pues en realidad Kuon había muerto, además ¿Por qué mentirle?, Que sentido tenía hacer algo así.

Un sonido lo devolvió a la realidad, sus sentidos se habían alertado advirtiéndole del peligro.

Saco su espada justo a tiempo para detener el golpe mortal. Evito un nuevo golpe a duras penas pues por un momento se había perdido en los recuerdos. Siguieron intercambiando golpes hiriéndose mutuamente.

El enemigo atacaba mostrando una mirada fría. Kuu se defendía apenas esquivando los golpes. No podía evitar pensar que perdería la batalla, pues el enemigo era bastante fuerte, mucho más fuerte de lo que recordaba.

Un nuevo golpe que no pudo esquivar y la espada se le incrusto en el abdomen dejándolo sin respiración y haciéndolo caer al suelo.

Su energía disminuía a la velocidad en que su sangre abandonaba su cuerpo. Ya no era capaz de continuar peleando. ¿Quién iba a decir que seguiría el mismo camino que su hijo acababa de recorrer?

Vio cómo su enemigo se acercó a él con paso lento, deleitándose del momento. La espada del otro se alzó brillando con el ocaso.

La espada entro en kuu atravesándolo por el pecho dándole muerte.

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-En realidad no se mucho de él – Ren pensaba que al final de cuentas podía decir medias verdades- Él era un agente muy reconocido entre todos los demás, era alguien muy fuerte y admirable, lamentablemente nunca tuve el gusto de conocerlo.- Tsuruga-san ¿Cuánto tiempo lleva en la agencia? Ah, perdón si..

-Tranquila, llevo dos años en la agencia.

- ¿Enserio? Por la forma en la que pelea pereciera que llevará más tiempo…

- Bueno, tal vez sea gracias a la experiencia que he adquirido en este año… E participado en innumerables batallas.

Dos energías llegaron a la casa. Kyoko feliz corrió hasta el lugar de donde provenían. Vio a Kanae caminando a un lado de Yashiro y corrió a abrazarla, La otra inútilmente trato de esquivarla pero fallo y termino abrazada por Kyoko.

-¡Mouko-san! Te extrañe.

-Mou... Ya suéltame, solo estuve un día afuera.

-Pero para mí pareció todo un año.

Cuando por fin consiguió Kanae soltarse de Kyoko avanzaron hasta la sala principal y se sentaron. Con el tiempo despertó Chiori y juntos comieron.

-Yashiro ¿Él presidente ya te comento? – Le dijo Ren mientras buscaba una cuchara.

-Si así es.

-Está bien, entonces ya solo falta Kanae y Chiori. Chicas volvemos al campo de batalla dentro de una semana. Lo siento trate de evitarlo pero no lo conseguí.

-No se preocupe Tsuruga-san. Nosotras ya hemos decidido participar en todas las batallas.

-Esta semana vamos a entrenar un poco más y vamos a tratar de reunir la mayor cantidad de energía que podamos. Tengo el presentimiento de que esto muy pronto terminara.

Todos siguieron comiendo en silencio, cada quien pensando en sus propios problemas.

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-Mi señor ya está todo preparado.

-Entiendo, Necesito que empiecen a movilizar todo el armamento y los explosivos. Vamos a reunir todas nuestras fuerzas en el centro de nuestra organización.

Kazuo empezó a caminar observando como sus planes se iban formando tal cual los había predicho.

-Parece que todo va como lo has planeado, el enemigo está en tus manos. La guerra la tienes prácticamente ganada.

Kazuo observo por un momento al hombre frente a él, gracias a él podía ahora cumplir con su venganza.

- Así es, pero de momento no descansaré hasta ver a LME destruido y a Kuon muerto. – Kazuo le respondió mientras observaba a unos hombres mover unas grandes cajas de madera.

-Hablando de Kuon, un nuevo enemigo poderoso ha despertado en tu contra.

-¿De quién hablas?

-de Kuu Hizuri

- ¿No lo habías matado?

- Pensé que lo había hecho, pero de alguna forma ha sobrevivido y por lo que se estuvo en el ataque hacia Reino.

-Entiendo. Será mejor que nos preparemos. Según mis fuentes tienen planeado atacarnos la próxima semana y llegarán a caer en nuestra trampa.

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-Valla es un gusto el conocerlas por fin

El presidente se acercó a las tres chicas, el las observaba detenidamente y ellas lo miraban con curiosidad.

-Mi nombre es Takarada Lory, aunque usualmente me llaman presidente.

- Un gusto, mi nombre es kanae Kotonami

- Yo soy Amaniya Chiori

-Y yo soy Mogami Kyoko

Las tres chicas se inclinaban en una reverencia mientras decían su nombre. Ren y Yashiro asistieron a la escena observando un poco apartados.

-Valla puedo observar una gran fuerza en su interior, creo que al final no falle en decir que ustedes pertenecen a este mundo. Ren, Yashiro, vengan.

Los dos hombres se colocaron a un lado de las chicas.

-Mañana reiniciaremos la batalla, atacaremos su base principal así que va a ser más complicado, pues es ahí donde concentran la mayoría de sus fuerzas. Por eso les pido que mantengan la mayor precaución y por favor yo quiero que regresen todos a casa. Eso es lo único que deseo.

El presidente se dio la media vuelta dándoles la espalda y camino hasta los grandes ventanales que estaban en la habitación.

-Ren, entiendo tus preocupaciones – volvió a girar para observar a Ren – Así que hare algo al respecto. Mogami-san, Kanae-san, Amaniya-san, durante la batalla participaran de una forma diferente a la vez anterior. Quiero que en esta ocasión las tres no se separen, así que van a estar entre la división de los de nivel 3 y 4. Yashiro tú te encargaras de protegerlas.

-Entiendo no las perderé de vista.

-Pero yo..

-¿Ocurre algo Mogami-san?

-Es que yo quería volver a pelear a lado de Takeshi-san...

-Ya tendrás otra oportunidad. Esta batalla se convertirá en un infierno pues nos peleamos el todo por el todo. Los de enfrente se llevarán la peor parte y no deseo que ustedes a pesar de su gran energía vivan algo así como las principiantes que son.

Ren observaba aliviado al presidente, odiaría no estar cerca de ellas, pero era mejor así, además Yashiro estaría con ellas.

-Bueno eso es todo, vallan a prepararse pues mañana por la mañana saldremos de aquí para dar inicio por la noche. Nos vemos después de la batalla. Suerte.

El presidente observaba como todos caminaban hacia la salida. Aún estaba indeciso, pero era este el momento, después si no lo decía sería demasiado tarde.

-¡Ren, Mogami-san! Esperen un momento, necesito hablar con ustedes dos.

Ambos jóvenes se detuvieron confundidos, se miraron por un momento preguntándose con la mirada lo que ocurría. Mientras los demás salían de la habitación ellos dos se acercaron al presidente.

-¿Qué pasa? –Le pregunto Ren aun con el ceño fruncido.

-Hay algo que quiero que sepan antes que cualquier cosa.

- Escuchamos.

-¿Sabían que el destino ya está escrito? Claro, aun no se sabe con exactitud como ocurrirán las cosas, si eso fuera la vida no tendría sentido. Pero al menos esto nos da una idea de lo que podría ocurrir.

"Hay algo que quiero contarles. En la agencia por un tiempo existió una leyenda la cual decía lo siguiente: Cuando los tiempos de guerra regresen, cuando los amigos traicionen a sus amigos volviéndose sus enemigos y estos empleen la oscuridad de los demás en su favor, cuando la única salida se vea oscura y confusa: existirán dos jóvenes capaces de cambiar ese "destino" y guiar a la humanidad hacia la luz de la cual nunca debió salir."

-¿Por qué nos cuenta esto? No le encuentro sentido.

-Tiene todo sentido, esa leyenda que con el tiempo se volvió el destino de la humanidad se está desarrollando en estos momentos.

-¿Cómo estar seguro de eso? Además eso podría ser un simple cuento inventado por aquellos con miedo al futuro.

-Yo no lo creo Ren, ¿Cuándo me has visto creer algo que no sea cierto? Y además todo eso aplica a esta situación. Los tiempos de guerra han regresado, anteriormente hemos tenido batallas, pero son pequeñas y sin tanto significado. Pero en está ocasión se ha vuelto una verdadera lucha de poderes. Ya no es lo justo y lo injusto, sino el bien y el mal, lo bueno y lo malo.

"El enemigo utiliza la oscuridad en los corazones de los demás para poder crear su ejército, y además el enemigo era anteriormente un agente de nuestra agencia. "

Kyoko no pudo evitar sorprenderse por aquel comentario, sabía que el enemigo odiaba a Ren, pero en realidad no conocía nada de este.

-Eso podría ser una simple coincidencia.

-Coincidencia o no creo en ella, y no creo que nos afecte el tomarla un poco en cuenta, además eso no es todo. Hay algo más que yo veo como el destino, pues se dice que dos jóvenes serán capaces de acabar con esa oscuridad. Esos jóvenes iniciaran su propia lucha.

"Se dice que uno de esos jóvenes tendrá siempre una lucha frenética en la cual no resultará vencedor y morirá, mientras que el otro será el "salvador" quien a pesar de todo será quien asesinará al enemigo. Anqué en realidad dice algo mucho más confuso, pues habla de estas dos personas como una misma y ve a dos enemigos uno bueno y el otro como el verdadero enemigo"

-Y todo esto ¿Qué tiene que ver con nosotros?

- Ren, Mogami-san, yo creo que ustedes dos son aquellos dos jóvenes y sé que ese es su destino.

- Presidente, no creo en que algo así pudiera ocurrir, pero aun así, ni creo que ninguno de nosotros caiga en manos de la muerte. Eso sin duda alguna es lo único de lo que estoy seguro y puedo afirmar. Ahora si nos disculpa nos retiramos.

Ren tomo a Kyko por el brazo y se la llevo para sacarla del lugar. ¿Qué sentido tenía el decirles algo así? ¿En realidad necesitaban saberlo? Conocía al presidente desde hace ya un buen tiempo y podía asegurar que lo que él decía siempre tenía razón.

Pero decirles algo así cuando estaban a punto de iniciar combate era algo sin sentido y además había visto la cara de Kyko y sabía que le había afectado aquella información al menos mucho más de lo que le había afectado a él. Prácticamente no les había dado salida. Solo dos opciones.

Ser asesinado o asesinar.

-Mogami-san…

-Tsu…Tsuruga-san… ¿Usted cree en lo que dijo el presidente?

- Mogami-san- Ren observo que la chica temblaba y sin pensarlo la abrazo – no creas lo que dijo el presidente, por favor olvídalo. Sé que es algo difícil sin duda alguna nada de eso ocurrirá pues yo no lo permitiré. Además yo no dejaré que nada malo te ocurra.

La chica dejo de temblar y Ren la soltó poco a poco. Siguieron caminando en un silencio cómodo hasta que Kyoko lo rompió

-Tsuruga-san, ¿Quién es el enemigo en realidad?

Ren se tensó un poco, pero decidió contestar a las preguntas de la chica.

-Su nombre es Kazuo, antes como ya sabes, estaba en la agencia.

-¿Pero por qué se volvió en nuestra contra?

- Ocurrió un incidente hace un tiempo, en realidad lo encerramos por que creímos que el dolor había sido el que lo había llevado a afectarlo y a atacarnos, pero después de un tiempo escapo y empezó a formar su ejército y no nos quedó más remedio que verlo como un enemigo bastante poderoso, pues sabe de qué forma nosotros actuamos.

- ¿Qué clase de incidente llevaría a una persona hacer algo así?

-En medio de una misión, su esposa fue asesinada.

- Que mal… pero Tsuruga-san, ¿Por qué odia a LME? Si fue en una misión, entonces no fue culpa de LME ¿Entonces...

-Odia a LME por que no castigaron a su asesino.

- ¿Pero por qué no fue castigado esa persona?

-porque tenía prioridad en la agencia, entonces su odio hacia la agencia es por lo injusto que fue al no haber castigado a un asesino solo por ser alguien cercano al presidente y a gente de gran importancia en la agencia. Por eso quiere destruir a LME porque lo ve como una agencia de una falsa justicia la cual tiene que ser destruida.

- ¿quién asesino a su esposa?

Ren se detuvo y Kyoko lo imito. Ren observo la cara de la chica la cual mostraba confusión.

-Mogami-san… Quien asesino a Hikari, la esposa de Kazuo… Fui yo.

Ren no quiso ver la expresión de la chica y en cuanto había soltado las palabras se había dado media vuelta y se había marchado a paso rápido dejando a una Kyoko completamente confundida en medio de los pasillos de la base principal de la agencia LME.