Los personajes y la historia no son de mi autoría (que triste, ¿no? jajajaja)

Hola chicas, una disculpa por la demora en actualizar. Saludos!

CAPITULO XX

Candy volvió revisar su celular. Era la una de la mañana y acababa de enviarle un mensaje de texto a Archie. No había tenido respuesta. Quizás estaba dormido. O tal vez estaba despierto, pero no quería volver a saber nada de ella. Sin embargo, tratar de comunicarse con él era lo único que se le ocurría que podía hacer.

Cuando se alejó de los Claustros y percibió el aire fresco de la noche, su mente comenzó a aclararse. Cuanto más se apartaba de aquél lugar, mejor se sentía. La presencia de Albert y su energía dejaron de influir poco a poco en ella, y de pronto, sintió que podía volver a pensar con claridad.

Por alguna razón, mientras estuvo con él le fue imposible pensar por sí misma. Su presencia era tan absorbente, que de hecho, le era inevitable pensar en nada o nadie más.

Ahora que estaba alejada de él y sola de nuevo, Archie volvió a ocupar su mente. Candy se sentía culpable de su atracción hacía Albert porque creía que había traicionado a Archie de alguna manera. Él había sido muy amable con ella en la escuela y se había portado muy bien en su cita, y ahora Candy se preguntaba lo que él habría pensado tras verla salir corriendo de aquella manera. Lo más seguro era que la odiara.

Candy volvió a pasar por el parque Fort Tryon y revisó el celular de nuevo. Por suerte se trataba de un teléfono diminuto que había podido ocultar en el bolsillo interior de su falda. De alguna forma, había sobrevivido a todo lo que sucedió.

Pero no era el caso de la batería. Llevaba casi dos días sin cargarse y cuando Candy se fijó, se había encendido la alerta de que la batería estaba por agotarse. Le quedaban solo unos cuantos minutos antes de que se terminara por completo. Esperaba que Archie le contestara antes de que eso sucediera porque, de lo contrario, ya no tendría manera de comunicarse con él.

¿Estaría durmiendo? ¿La estaría ignorando? De ser así, no podía culparlo. Ella misma se habría ignorado también.

Candy caminó a través del parque sin saber a dónde se dirigía. Lo único que tenía claro era que necesitaba alejarse de aquél lugar. Alejarse de Albert, de los vampiros, de todo aquello. Solo quería volver a su vida normal. Incluso llegó a pensar que sí caminaba lo suficiente, tal vez todo podría desaparecer. Quizás, el sol traería consigo un nuevo día y todo lo sucedido se desvanecería como si solo hubiera sido una terrible pesadilla.

Volvió a revisar el celular y vio que la batería ya se había acabado casi por completo. Por experiencia sabía que solo le quedaban unos treinta segundos, por lo que no aparto la vista de la pantalla en espera de que Archie le respondiera, que le llamara de repente y le dijera: "¿En dónde estás? Voy para allá", en espera de que la rescatara.

En ese instante, el celular se apagó. Estaba muerto, por completo.

Vencida, lo guardó de nuevo en su bolsillo. Estaba resignada a su nueva vida, a no tener nadie. De ahora en adelante tendría que contar solamente consigo misma, como siempre lo había hecho.

Cuando salió del parque Fort Tryon, llegó al Bronx y se encontró de nuevo en las coordenadas centrales de la ciudad. Eso le agradaba porque le transmitía una sensación de seguridad, de dirección. Y a pesar de que no sabía adónde ir, le gustaba el hecho de dirigirse hacía el centro.

Sí ahí era adonde debía ir. A Penn Station. Ahí tomaría un tren y se alejaría de todo lo que había sucedido. Tal vez regresaría al último pueblo en el que vivió, quizás su hermano estaría ahí. Podría empezar una nueva vida y actuar como si nada hubiera sucedido.

Miró alrededor y vio grafitis en todos lados y estafadores en cada esquina. Sin embargo, en esta ocasión ya no la molestaron. Probablemente porque se notaba que había tocado fondo, que no había más que quitarle.

Vio un letrero: Calle 186. Tendría que caminar bastante; recorrería ciento cincuenta calles para llegar a Penn Station. Le llevaría toda la noche pero eso era lo que quería, aclarar sus pensamientos acerca de Albert y de Archie. Acerca de los sucesos de las últimas dos noches.

Candy vio otro futuro frente a ella y estaba preparada para caminar toda la noche.