- ¿Qué demonios te pasa? - le preguntaba Caroline a Jeff al momento de entrar de regreso a su dormitorio, Jeff la ignoro por completo y se puso a guardar un par de cosas en su mochila, Caroline se molesto aun mas y corrió a detenerlo.
- ¿Jeffrey qué demonios estás haciendo? - sujetándolo de las manos y resistiendo a mostrar su cara de vampiro.
- Caroline, dejame - le dijo Jeff y se zafo de su agarre. - Lo tengo que hacer, tengo que ayudar a Castiel.
- ¿Castiel? ¿el que te gustaba? pensé que… también había muerto
- Si yo también pero resulta que no… el está vivo, solo que… ahora tiene 12 en lugar de 32 - explico Jeff con una sonrisa torcida.
- Ok, entiendo… ¿pero tú crees que estuvo bien lo que hiciste? Esa bruja… te pudo matar o te pudiste quedar en el viaje, pudiste morir.
- Si mamá, ya se - lleno de ironía.
- ¡Hablo enserio Jeff!
- Si yo también Caroline, mira… se que estuvo mal pero Stephen me explico las cosas, me dijo que para a salvar a Cass necesitamos recuperar su gracia, y también me dijo donde está.
- Y como estas empacando, me imagino que vas a ir tras la dichosa gracia.
- Correcto, me iré un par de días… no tardare lo prometo Caroline.
- No me hace gracia que arriesgues a si tu vida, eres mitad vampiro pero eres mortal, aun puedes morir Jeff.
- Ya se Caroline, pero estaré bien… además las cosas que tienen la gracia de mi angelito, son las cosas para las que soy experto en asesinar. - dijo Jeff con una sonrisa, Caroline se quedo en blanco pues conocía a la perfección la respuesta… eran vampiros.
Mientras tanto en la cabaña de Rufus, Deán y Sam estaban cara a cara con el nuevo ángel a quien después de unos segundos de haber aparecido, Cass se le fue encima en un abrazo y ahora estaban hablando de quien sabe qué cosa y sonriendo como si se conocieran de toda la vida.
- Oye tu, niño ¿vas a decirnos a que viniste o tengo que patear tu trasero fuera de aquí? - pregunto Deán amenazante y solo porque Cass estaba cerca del sujeto no le disparaba ahi mismo.
- Eres bastante molesto ¿alguien te lo ha dicho? - pregunto el chico fastidiado de la actitud de Deán, luego empujo a Cass hacia la cocina con el pretexto de que le llevara una lata de refresco, cuando la verdad era que no quería que el niño escuchara la conversación.
- Bueno, como se han dado cuenta… soy un ángel y por lo tanto soy el hermano de nuestro angelito aquí presente… vine porque mis planes no salieron como yo quería.
- ¿De qué planes hablas?
- De Haziel, miren…. No lamento que los haya querido matar, porque siendo sincero ustedes son algo irritantes y no me agradan mucho, pero tampoco mande a Haziel aquí para que le hiciera daño a Cass
- ¿Tu mandaste a Haziel? ¿Cómo es posible que un mocoso como tu haya enviado a un sujeto tan abominable como ese? - pregunto Sean incrédulo
- En resumen… Haziel también era mi hermano mayor y yo … yo era algo así como… su consentido, como yo no podía salir del cielo, le pedí de favor que bajara por Cass.
- ¿Y cómo demonios supiste donde estaba Cass? - pregunto Deán molesto de la actitud y el tonito de gallo de corral del chico.
- ¿No eres muy inteligente verdad Deán? Joooo… te lo explico con manzanitas, Yo estaba en el cielo cuando recibí una oración de Cass, imagina mi sorpresa cuando gire mi mirada y descubrí que el pobre de Cas… estaba solo en el purgatorio! - grito el chico molesto, ese comentario le llego mucho a Deán pues sintió que el mocoso lo estaba culpando de todo.
- SI y no hubiera estado ahí si ustedes, malditos desgraciados no lo hubieran dejado solo. - reprocho Deán
- ¿Disculpa escuche bien? Porque no me puedes decir a mí eso, NO A MI… no sabes lo que he tenido que hacer para conseguir que mis otros hermanos perdonen a Cass y lo dejen regresar, no sabes lo que he pasado sin mi Pa… - el chico dejo de gritar y se quedo callado, los hermanos Winchester se miraron el uno al otro intrigados.
- ¿Sin tu qué? - pregunto Deán capcioso
- No te incumbe… como sea, yo desobedecí y escape del cielo por la puerta que Haziel abrió… no tuve más remedio que asesinarlo pues si no, el hubiera seguido viniendo tras de Cass… no se hubiera cansado hasta destruirlo - decía el chico consternado y como si estuviera intentando justificarse a sí mismo. - Entonces busque a Cass e imagina mi sorpresa cuando me doy cuenta de que es un niño… que no tiene memoria, el ya ni siquiera es un ángel y lo peor de todo es que no pude dar con su localización porque a los hermanitos les dio por jugar a la casita. - se quejo.
- espera… espera… espera… si no podías dar con su localización ¿Cómo llegaste hasta aquí? … además si eres un Ángel, ¿Cómo controlaste a los demonios del restaurant hace un rato? - pregunto Deán y le apunto con la pistola, ya que por un segundo había olvidado esos de los demonios, algo que jamás había visto en los poderes de los ángeles.
- ¿Qué demonios? ¿De qué hablas Deán? - pregunto Sam sin entender y escudándose detrás de su hermano.
- Pues nada Sam, que hace un rato tu sobrino y yo estábamos comiendo fuera cuando aparecieron un montón de demonios y este mocoso apareció y todos le besaron el trasero antes de desaparecer… ¿Ahora mocoso dime qué demonios eres? Porque un Ángel no puede hacer eso.
- Jaajaja primero, dame eso - dijo haciendo que la pistola volara de la mano de Deán hacia la suya y tirándola al suelo. - segundo, si soy un Ángel… mira idiota - dijo el chico y entonces mostro sus alas negras, justo como las de Cass.
- Woowww - exclamo un Cass alegre que regresaba de la cocina, dejando caer incluso la lata de refresco al suelo, estaba muy impresionado con las alas que había visto.
- Cass aléjate de el - le dijo Deán
- Ho vamos, no le voy a hacer daño… estoy aquí porque lo voy a ayudar a que regrese a ser lo que era, lo voy a llevar a casa - dijo el chico.
- El esa en casa - le dijo Deán enojado.
- jajaja no me digas, miren… el no es de su propiedad, no pertenece aquí, el pertenece arriba… tiene que estar con nosotros, con su familia.
- Nosotros somos su familia - Deán lo seguía apuntando con el arma y le seguía retando, Nate se empezó a reír pero no de una forma agradable.
- Vale… si tú crees que eres su familia… entonces que soy yo… que soy su propio hijo - dijo el chico irritado, Sam se quedo en blanco al escuchar eso, Cass no entendía nada de lo que estaban diciendo pues no había escuchado toda la conversación completa y Deán se empezó a reír.
- ¿Tu, su hijo? Jajajaja no me hagas reír mocoso, había conocido ángeles manipuladores pero tu vas mas allá de eso. - Deán estaba renuente a creer lo que el chico había dicho, entonces apareció alguien más en la habitación.
- Pero el está diciendo la verdad- dijo la voz, los hermanos se giraron para verlo y descubrieron que se trataba de Crowley
- Hola chicos, cuanto tiempo - dijo antes de sonreír.
* Les dije que los iba a sorprender con Nathaniel, espero poder terminar esta historia antes de navidad... ya no quedan muchos caps, pero prometo que el final les encantara...
Porfavor Review
