Increíblemente Hyoga había logrado pasar por la casa de escorpión... aunque pensándolo detenidamente era evidente que al igual que el resto de los valientes antos de bronce que estaban atravesando las 12 casas el ruso estaba rosando el séptimo sentido.
La gran amistad entre Camus y Milo hacían innecesarias las palabras en muchas ocasiones y el paso del cisne por el templo de escorpio no fuè la excepción. Camus comprendia muy bien el acto de honor y respeto de Milo hacia su Alumno, tanto y las repentinas dudas sobre la verdadera identidad de Saori Kido, quien remotamente podría ser ni mas ni menos que la verdadera Diosa Athena. Pronto los caballeros de bronce se internaron por el templo del centaruro, los minutos corrian llenos de incertidumbre haciendo caminar en círculos nerviosamente al acuariano en el salón principal de su templo. De pronto la tierra se sintió estremiecer bajo sus doradas botas la batalla estaba muy cerca...
-Camus... Hyoga es el precioso legado que los dioses nos han concedido. Lo he visto a traces de los ojos de Quine realizar hazañas que ningún mortal ha logrado desde a era del mito, gracias a ti, a tus enseñanzas, a tu amor...
El francés guardò el mechon de cabellos plateados junto a la joya en forma de copo de nieve debajo del pectoral de su armadura cerca de su pecho y luego dio un profundo suspiro. De pronto un ultimo estruendo lo sacò de su ensoñación. Se trataba de una enorme estrella fugaz que se dirigía a gran velocidad hacia el firmamento, con ella el cosmos de Shura de Caprocorio desaparecio convirtiéndose en polvo estelar.
Mientras admiraba como el dragon ascendia hacia el cielo junto al portador de la espada sagrada, el caballero de acuario se planto firme y amenazante frente a la entrada de su templo. Pudo notar a la distancia que tres de los caballeros de bronce se hallaban en las escalinatas rumbo a su templo. Cuando los tres jóvenes se enconraban a pocos metros de la entrada de la casa de acuario, Hyoga tomo la delantera del grupo y les pidió a sus compañeros le dejanen en ese sitio para enfrentarse a su maestro.
-Camus- Hyoga, a estas alturas no voy a oponerme
-Hyoga- Maestro Camus ¡debo agradecerte todo lo que hiciste por mi!¡Todo lo que me enseñaste alla en Siberia oriental!¡sin embargo me siento incapaz de expresar mi agradecimiento con palabras!¡por eso en lugar de expresarlo con palabras lo demostrare con hechos!
El joven ruso fue ascendiendo decididamente por las escaleras, su paso era firme y en sus ojos brillaba la determinación y ausencia de dudas. Durante años Camus hizo de todo para lograr esa frialdad en su alumno. Ahora, de repente algo había cambiado en su pupilo.
-Hyoga- ¡Pienso derrotarte maestro Camus!¡Sirviéndome para ello de todas tus enseñanzas!
El francés sonrio de lado aceptando el reto de su joven discípulo.
-Camus- ¡Pues te devolverè los ataques con la misma intensidad y no escaparàs de una muerte segura!
Tan proto como los caballeros de Pegaso y de Andrómeda dejaron atrás a Camus y a su disccipulo el francés incitó a su pupilo de envalentonarse y de lanzar el primer ataque de la feroz batalla, siendo correspondido por su alumno quien ni tarde ni perozoso lanzo un potente chorro de aire frio en contra del caballero dorado.
-Hyoga-¡Polvo de Diamantes!
Desepecionado el santo de Acuario atrapó el ataque de su pupilo utilizando solamente su mano derecha, y con un tono bastante frio reprendió a su alumno por la falta de estrategia a la hora de enfrentarlo por segunda vez.
-Camus-¡Te lo dije en la casa de libra!¡¿Cómo pretendes atacarme con la técnica básica que te enseñè yo mismo?!
Tras deshacer el soplido helado del cisne, el santo de oro se dispuso a atacar a su oponente.
-Camus- Te enseñarè el verdadero poder de congelación
Una violenta ráfaga de aire glacial salio disparada desde la mano del francés logrando alcanzar la pierna izquierda del jovencito rubio que se retoia de dolor en el suelo de la undécima casa y levantándose con dificultad debido a la lesión de su extremidad. El francés estaba resuelto a dar todo de sí para cumplir su promesa a Misha.
"Camus, Cuida a Hyoga, guialo por la senda del amor y la justicia"
Las palabras de Misha se clavaban como agujas en el dolido corazón del acuariano mientras las imágenes de aquellos tiempos felices le torturaban.
-Camus- ¡Hyoga!¿recuerdas que es el cero absoluto?
-Hyoga-¿El cero absoluto?
FLASHBACK
Hace seis años en Siberia Oriental.
-Camus- Ahora pongan atención... El ero absoluto es el nombre de la temperatura de 273.15 grados bajo cero. A esa temperatura absolutamente toda la materia queda congelada y sin posibiliad de movimiento a nivel atòmico.
La blanca nieve brillaba bajo los brillantes rayos del sol y una ligera brisa arrastraba algunos copos de nieve .
-Camus- Todo lo que existe en el universo està compuesto de àtomos. Las particulas atòmicas se encuentran en constante movimiento. La temperatura es la escala que mide la velocidad de ese movimiento. A mayor velocidad, mayor temperatura. Asi mismo, a menor movimiento atòmico la temperatura será menor. La clave de toda técnica de congelación reside en a interrupción de ese movimiento.
Hyoga e Isaak miraban atentamente como su maestro congelaba una roca que levitaba entre sus manos, hasta que llegó a tal punto que se hizo pedazos por la congelación.
-Camus-Cierto es que el principio de la destrucción consiste en la destrucción atómica. ¡Pero las técnicas de congelación son distintas! ¡no consisten en la destrucción del atomo sino en la relantizacion progresiva de su movimiento!
Dirigio su penetrante mirada hacia el ruso para incitarle a congelar también un pedazo de roca.
-Camus- ¡Ahora te toca a ti Hyoga! ¡vas a detener el movimiento de los atomos con tu cosmos!
FIN DEL FLASHBACK
Tras otro ataque del caballero de oro la pierna derecha del santo de bronce fue congelada igualmente.
-Camus- Como tu sabes la temperatura extremia de congelación es el cero absoluto. Sin embargo incluso para mi resulta imposible llegar a esa temperatura tan baja. El vencedor en un combate entre caballeros de hielo será el que se acerque mas al cero absoluto.
-Hyoga- ¡Pero eso depende del cosmos!
En sus adentros el caballero de Acuario sabia que para llegar al cero absoluto el dominio del cosmos era vital, alcanzar el séptimo sentido no era lo único. El control absoluto de las emociones era la clave para llegar a ese punto máximo de congelación, cosa que hasta para él resultaba imposible al no poder deshacerse del eterno luto por la pérdida de su amada Misha, y Hyoga no seria capaz por su perpetuo duelo por la muerte de su madre. El cero absoluto era algo totalmente inalcanzable.
-Camus- En efecto, Hyoga ¡Por mas que te esfuerces jamas podras llegar a mi nivel de congelación!¡No podras acercarte mas que yo al cero absoluto y esa es una diferencia determinante que decide el combate!
Ante los sorprendidos ojos del ruso Camus tomo nuevamente la postura del la ejecución de Aurora, su técnica suprema. Sin piedad alguna lanzo su rayo congelante en contra del joven santo del cisne que salio volando algunos metros lejos de su maestro. Pero para sorpresa del Frances el joven ruso se puso en pie aunque tambaleante.
-Camus- ¡¿Como es que has podido resistir a mi ejecución del Aurora?!
-Hyoga-¡Maestro! ¡No se puede utilizar dos veces la misma técnica contra un caballero! ¡es algo que tu me enseñaste! ¡Te mostrare como supero tu capacidad de congelación aunque no llegue al cero absoluto y te derrotare!
El Ciste dio un par de pasos firmes hacia el santo dorado y elevando impresionantemente su poder lanzo su ataque.
-Hyoga- ¡Kholodnyi Smerch!
Y aunque el golpe del ruso alcanzo a mandar a volar al santo de oro, Camus alcanzo a contraatacar a su discípulo con un soplido de aire frio que lanzo aun mas lejos al ruso haciéndolo estamparse violentamente contra una columna, mientras el caballero de acuario dio una graciosa pirueta en el aire y cayo grácilmente de pie sin mayor daño.
-Camus(en sus pensamientos)- Aparentemente lo que sucedió en la casa de escorpio no fue mas que un milagro, y a como se ha ido desarrollando el combate hyoga parece incapaz de repetir tal ahazaña.
-Camus- Parece que ya has entendido la inutilidad de tu insistencia.¡Aunque de todos modos te felicito por haber logrado esquivar la Ejecución de Aurora!¡No me apetece seguir torturándote en una pelea que de antemano ya esta decidida!
El acuariano levanto su brazo derecho tal y como lo hizo en la casa de libra y prosiguió a cubrir el cuerpo de su aluno con una gruesa y brillante capa de hielo, encerrándolo nuevamente en un ataúd de hielo, que le onferiria un descanso eterno ya que era tan duro que ni varios caballeros dorados podrían romperlo.
Cuando el santo dorado daba por terminado el combate mucho se sorprendio sentir elevarse el cosmos del ruso con una fuerza tan grande que logro hacer mil pedazos el ataúd de hielo en el que lo había aprisionado una hazaña imposible hasta para un santo dorado. Sin duda alguna Hyoga estaba rosando de nuevamente el milagro del séptimo sentido... o incluso una hazaña aun mayor...
-Camus-Para destruir ese ataúd de hielo se necesita una temperatura aun inferior.¡Pero la tempera tura del ataúd es de -273 grados!
El corazón del Caballero de la undécima casa comenzó a latir frenéticamente mientras sus ojos miraban incrédulos a su joven pupilo quien yacía semi inconsciente en el piso lleno de heridas y moretones y su mirada se encontraba totalmente perdida por la disminución progresiva de su conciencia.
-Camus-¡No, no puede ser!¡tus piernas han sido gravemente dañadas!¡¿De donde le habran salido fuerzas para lograr semejante hazaña?!
-Hyoga-¡Maestro!¡te lo prometi!¡Te prometi que te vencería aunque no llegara al cero absoluto!¡Te demostrare como supero tus habilidades de combate!
-Camus- ¡Detente, tu cuerpo ya no podrá resistir mas!
En ese momento ambos lanzaron un rayo de congelación que chocaron en medio del gran salón principal de la casa de acuario haciendo estremecer los muros y congelando todo a su alrededor.
-Camus-¡¿Qué significa esto?! ¡el rayo de congelación ha quedado suspendido equidistante entre nosotros! ¡eso es absurdo, eso significa que Hyoga ha llegado al mismo nivel que yo!
-Camus- ¡Eres formidable Hyoga!¡formidable! has llegado al mismo nivel que yo! sin embargo siento decirte que no podras derrotarme con eso!¡todas las cosas poseen un punto de congelación!al igual que el agua se congela al bajar los cero grados y el alcohol a los -145 grados , las armaduras tienen un punto de congelació armaduras de bronce como la tuya pueden resistir temperaturas como máximo de 150 grados bajo cero.¡Nisiquiera la tuya surgida de un glaciar es una excepción! Las armaduras de plata pueden soportar temperaturas muy inferiores del orden de los 200 grados bajo cero. En cambio resulta imposible congelar una armadura de oro! a no ser que se llegue a los 273.15 grados bajo cero
Durante su somnolencia, el ruso alucinaba con el rostro de su madre que descansaba en el fondo del mar siberiano, no... a pesar de todo no podía olvidarla, a pesar de todo su corazón seguía siendo tan tibio y sentimental como cuando llego a la región de los hielos eternos.
En su mente daban vuelta frases y alucinaciones que no sabia donde o cuando los había vivido, eran como un sueño... un sueño o una ilusión...
-Hyoga... Hyoga
La voz tierna de una joven mujer se dibujaba extraña y sobrenatural en la mente del ruso
- Extrañas a tu madre, ¿verdad?
El caballero del cisne continuaba seminconsciente lanzando la ejecución aurora hacia su maestro, sus ojos se entrecerraban difuminando la silueta del santo de oro confundiéndose con la luz de sus poderes.
- Yo también extraño mucho a la mía, se lo que dice Camus sobre dejar ir los recuerdos y no aferrarse, no importa cuanto les lloremos ellos no volverán a la vida, y tiene razón. Durante muchos años lloré la muerte de mi madre y eso me impedía vivir, el dolor me impedía disfrutar de la belleza que hay a mi alrededor.
El rostro de su madre que tenia grabado en la mente se fue transformando lentamente en otro, mas juvenil y mágico, sus ojos rojos brillaban sobrenaturales entre la blancura del hielo polar.
- Hyoga, a diferencia de Camus yo no te digo que olvides a tu madre, ni que la dejes de amar, yo creo que debes vivir para honrar su memoria, debes de dejar de llorarla y vivir con alegría pues eso es lo que ella hubiese deseado.
Esas palabras grabadas en lo mas profundo de su alma le dieron un ultimo aliento al santo del cisne quien en un breve instante alcanzo el milagro del cero absoluto y no abandonando los sentimientos como Camus le había enseñado. Sino abrazando el amor por sus seres queridos y haciendo de ellos su fuerza para superar sus habilidades, una lección que la ninfa de las nieves y olvidada segunda madre de Hyoga grabo en lo mas profundo de su corazón. Lección que ni siquiera la poción del olvido pudo ser capaz de borrar.
De pie frente a frente ambos caballeros agonizaban por la profunda hipotermia, sus pieles azulosas se partían por la inclemente escarcha que los adornaba. El mas joven de ellos apenas y tenia signos vitales y su conciencia flotaba en un lugar muy lejano. El mayor temblando de admiración y de orgullo comprendió el milagro que acababa de presenciar.
-Camus-Eres formidable Hyoga. Has aprendido la técnica Ejecución de aurora durante la batalla y has sabido apropiártela con maestria. Por lo tanto debo considerar que ya te he transmitido todos mis conocimientos. ¿A pesar de encontrarte ante el abismo de la muerte por congelación! y con los cinco sentidos neutralizados has conseguido aprender el cero absoluto!¡con ello me has superado.
El francés admiraba maravillado su aradura completamente congelada para luego posar sus ojos en su joven alumno.
-Camus-¡Has despertado el séptimo sentido!¡El nivel de expansión máxima del cosmos!
El corazón de Camus sufría ante su ultimo fracaso, los milagros vistos a través de Quione eran un sueño que apenas se roso con la punta de los dedos ante la inminente muerte de Hyoga.
-Camus-Quisiera... quisiera que conservaras ese poder para que lucharas por lo que crees... quisiera que pudieras seguir viviendo. Sin embargo me temo que ya no puedo hacer nada por ti.
Una tibia lágrima rodó por la congelada mejilla del francés.
-Camus- Perdoname Hyoga...
Fueron las ultimas palabras del caballero de acuario antes de caer a los pies de su joven pupilo, mientras sus ojos se cerraban lentamente presa de la profunda hipotermia.
Una suave nevada cayo como una autentica lluvia de polvo de diamante en una estación calorosa, los copos de nieve brillaba cuales diminutas lagrimas que lloraba el viento del norte, el caballero de acuario y la ninfa de las nieves.
