CAPÍTULO 020

Kate salió del baño recompuesta después de una sesión intensa de Richard. Pero, justo al salir, se dio cuenta que había sido una mala idea. El escritor, parado frente a ella, no tenía ninguna intención de salir, aun, de esa habitación. - Rick... No me pongas esa cara. Tenemos que ir a la playa... Lanie...

- ¿Qué pasa con Lanie?

- Pues que ella sabía que venía a hablar contigo... - se sonrojó.

- Y hemos hablado... - sonrió pícaro.

- No me lo pongas más difícil. Han venido a vernos. Tenemos que salir ya... Además, tenemos todo el tiempo del mundo para encerrarnos el uno con el otro. - se acercó hasta él dejando un casto beso en su mejilla.

- ¿Vas a salir por esa puerta con ese beso?

- Es el adecuado para poder salir por la puerta. Sino no saldremos.

- Kate... - puso pucheros.

- Rick... - le acarició la cara - Vamos a estar con ellos. Lo pasaremos bien. Y esta noche seguimos por donde lo hemos dejado.

- ¿Prometido?

- Prometido.

- ¿Y si ahora te robo un beso?

- Creo que me dejaría. - sonrió. Y Richard, se lo robó.


NaNi y Alexis salieron al encuentro de sus padres en cuanto los vieron salir de casa. - ¡Mamá! - gritó NaNi abrazándola.

- ¡Dad! - Alexis siguió sus pasos con su padre.

- ¿Todo bien? - NaNi.

- Todo perfecto, cariño. - Kate.

- ¿Ya no estáis enfadados? - Alexis.

- Todo solucionado. - Richard les guiñó un ojo.

- ¿Sois novios? - preguntaron las dos a la vez.

- Sí, somos novios. - confirmó Kate.

- ¡Bien! - NaNi y Alexis.

- Eso quiere decir que estaremos siempre juntas. - se alegró Alexis.

- Sí, como dos hermanas. - continuó NaNi.

- Vosotras dos corréis mucho, ¿no? - sonrió Kate.

- A mí también me gusta la idea. - le susurró Richard en el oído. Kate cortó su respiración.


- ¡Bienvenidos! - gritó Lanie cuando los vio acercarse - Ya pensaba que tenía que ir a buscaros... Aunque claro... No era plan...

- ¡Lanie! - Kate se sonrojo ante la risa de su amiga y de Richard.

- Me voy con las niñas al agua, ¡os dejo! - Richard cogió la mano de cada una de ellas y se alejaron de allí.

- ¡Cuéntame todo!

- ¡Shhh! ¡Cállate!

- ¡Ni lo pienses!

- ¡Te va a oír!

- Qué va... se nota que lo has dejado en otra dimensión... - rio.

- ¿No puedes tomarte nada en serio?

- Deja de quejarte y suelta todo.

- Lo hemos solucionado.

- Ya... Eso se ve con solo miraros.

- No vas a parar... - bufó.

- Vamos, ¿qué te cuesta? ¿Ha sido increíble, verdad? - le dio un toque con el codo.

- ¡Sí, sí, sí! ¿Contenta? ¡Ha sido increíble! - sus mejillas se pusieron rojas como un tomate.

- ¡Lo sabía! ¡No hay más que verlo!

- ¡Lanie, para ya!

- ¿Qué? ¡Es cierto! Y me encanta que sea con mi amiga, ¡porque lo necesitabas!

- Vas a conseguir que vuelva a casa.

- ¿Preferirías que se lo preguntase a él?

- ¡No! ¿Estás loca?

Sin saber cómo ni porqué, de pronto, su espalda golpeó contra la toalla y Richard apareció encima de ella, entre sus piernas, completamente mojado, sacudiéndose. Riendo sin parar. - ¡Rick! ¡Para! ¡Mira como me estás poniendo! - intentó quitárselo de encima sin mucho éxito - ¡Me estás mojando!

- Me gustaría estarte mojando de otra forma. - susurró muy bajito para que solo Kate escuchase la frase. Kate soltó un pequeño suspiro. Richard la besó y se sentó a su lado, sonriendo a Lanie que los miraba atontada.

- ¡Te veo muy feliz escritor! - Lanie.

- Lo estoy. - miró a Kate que estaba recomponiéndose y esta le dio un toque en el brazo.

- ¡Parar los dos o me voy a casa!

- ¡Oh, Kate! ¡No tienes sentido del humor! - sonrió su amiga.

- Si queréis podemos ir todos para casa, arreglarnos y dar una vuelta. - Richard se levantó al ver que NaNi y Alexis llegaban del agua. Cogió un par de toallas y las envolvió en cada una de ellas. Lanie alzó las cejas ante Kate, dándole el visto bueno a aquella relación que estaba comenzando.


Tardaron alrededor de media hora. Espósito y Ryan eran incapaces de salir del agua, peleándose entre ellos, a base de ahogadillas, hasta que Richard se acercó y los hizo razonar. Eran más complicados que tratar de convencer a NaNi y Alexis. Cuando consiguió su propósito, avisó que en 45 minutos saldría el tour turístico.

- Kate... – Richard abrió la puerta de la habitación de la inspectora y metió su cabeza.

- ¡Rick! ¿Qué haces? - se terminó de colocar su vestido.

- Quería verte y me alegro de haber entrado. Me gusta ese vestido... - se fue acercando como león que acecha a su presa.

- Ni un paso más, escritor.

- Me estás limitando mucho.

- Es que si no lo hago estaríamos todo el tiempo en ese colchón. - indicó su cama - Quieto.

- Pero...

- Ni peros ni nada. Hemos dicho que te aguantes hasta la noche. - sonrió.

- Eso es mucho tiempo... - la estrechó entre sus brazos.

- Rick...

- Me cuesta un poquito mantener mis manos alejadas de ti.

- Pues tendrás que intentarlo.

- Kate... - descendió una de sus manos hasta la piel de su pierna para acariciarla.


- ¡Mami!

- ¡Kate!

Ambas niñas entraron corriendo a la habitación. Kate dio un respingo y Richard se quedó inmóvil, ante ambas pequeñas, como si no hubiese roto un plato en su vida.

- ¿Qué hacíais? - preguntaron a la vez.

- ¡Nada! - respondieron sus padres.

- No tenéis cara de eso. Tenéis la misma cara que cuando nosotras hacemos alguna trastada. - explicó Alexis.

- Esta vez te equivocas, señorita. - Richard entrelazó su mano a la de Kate, que la aceptó gustosa - ¿Estáis las tres listas? - Alexis y NaNi sonrieron felices al ver a sus padres tan unidos.

- Seguro que tenemos que esperar nosotros. - Kate.

- Si tardan mucho, nos vamos los cuatro. - Richard.

- ¡Eso! ¡Eso! - gritaron NaNi y Alexis.

- Un poquito de cariño hacia vuestros titos. - rio Richard. Kate le dejó un pequeño toque en el brazo.

- No hacen más que pelearse. Son peores que nuestros amigos en clase. - NaNi.

- Seguro que se vuelven a pelear. - rio Alexis.

- No mejoran ni en vacaciones. - Kate sonrió - Anda, vamos.


A lo largo del paseo hasta el restaurante al que Richard tomó la decisión invitarlos, el escritor consiguió quedar retrasado junto a Kate.

- ¿Lo estás pasando bien?

- Hmmm... - lo miró sonriente - ¿No lo parece?

- No es eso, es que quiero que disfrutes de tus vacaciones. Tú trabajo es muy complicado y...

- No me arrepiento para nada. Es más, no quiero que acaben estos días.

- Esto... - titubeó.

- ¿Qué te preocupa?

- ¿Esto no será como un amor de verano, verdad? - Kate lo miró perpleja - Digo... Para mí no lo es, yo quiero estar contigo. Quiero tener una relación contigo.

Kate frenó en seco y se plantó ante él. - ¿A qué tienes miedo?

- A que volvamos a la ciudad y me digas que no podemos continuar juntos. - le lanzó una tímida sonrisa.

- No va a pasar. Siento algo de vértigo porque lo que siento por ti es más fuerte de lo que pensaba. Solo tengo que acostumbrarme... Llevo mucho tiempo sin una relación y tu mundo frívolo me aterroriza...

- No existirá más ese mundo. Hablaré con mi editora, con quien haga falta.

- Me quieres prometer la luna, Rick. Yo prefiero ir poco a poco.

- Tengo la sensación de que si vamos poco a poco, terminarás saliendo corriendo. A veces puedo leer el miedo en tus ojos.

- Mira... - apoyó sus manos en su pecho - Te aseguro que seré sincera contigo. Si siento tanto miedo como para salir corriendo, te lo diré. Así podrás retenerme.

- Con mis abrazos y mis besos... - la estrechó contra él.

- Eso es. - Kate acarició su espalda.

- Quiero decirte que soy consciente lo que esta relación implica. No solo por nosotros, sino también por nuestras hijas y estoy de verdad. No eres un capricho o algo similar. Nunca me había sentido con nadie, como me siento contigo.

- Rick... - se estremeció al escucharle.

- ¡Oye! - NaNi y Alexis corrieron a su lado - ¡Os estamos esperando!

- Tantas carantoñas os atontan, dad. - bromeó Alexis.

- ¿Queréis que volvamos a casa? - siguió NaNi con la broma de Alexis.

- Estas niñas nos están saliendo más revoltosas que sus titos. - Richard les sacó la lengua.

- Creo que tenemos un gran futuro por delante. - le susurró Kate, dejándole un beso en la mejilla. Richard le sonrió, entendiendo lo que aquellas palabras significaban para ambos. Tener la seguridad de que aquello caminaría lento pero a paso firme. Confiar. Tener esperanza. Seguir adelante ante las dificultades. No flaquear.