Hola que paso a todos chicos y chicas, Hoy estoy de pocas palabras, al igual que el capitulo... jeje entendieron "pocas palabras por que tiene menos que los demás"... ejeje pocas... si ... cof coff. Bien de tal forma espero que les guste, no incluí mucho ya que la historia se alargaría y la resumiré un poco, en mi perspectiva estamos llegando a menos de los ultimo 10 capítulos y conste que he dicho menos y no 10 exactos.

De tal forma que léanlo, disfrútenlo y déjenme su Reviews.


Angie: Si puede esa puede ser una idea bastante peligrosa, para mi, ya que tendría que alargar de nuevo mi historia. Originalmente pensé en una de 10 capítulos y ve ya son 20. Pues no se me es dificl pensar como una mujer mayor y que a pasado lo de McGonagall solo que intento hacerlo y pues poco a poco lo descubrire. Gracias espero que si, por que casi me tengo que meter en su pellejo para hacerlo. Jeje gracias por esperar.


Los derechos de los personajes son de J. K. Rowling.


La dedicatoria especial es para... pues como nadie mas que Satori opino pues me la guardo.

La mención honorifica pues es para Satorichiva

Todos pueden pasar por su cerveza de mantequilla a las 3 escobas, claro que primero deben encontrar Hogwarts.

Por ultimo la siguiente dedicatoria es para quien me diga... ¿Cual es la persona que dice en el cuarto libro? -"Nos ha contado lo del partido contra tu equipo, el año pasado... Se lo dije, le dije: esto se lo contaras a tus nietos... Les contaras...¡Que venciste a Harry Potter!"-


Capitulo 20.- Roja Navidad.

Harry en la mañana.

Nunca, sin pensar en cualquier posibilidad de su vida, había pensando que despertaría con una sonrisa enorme en su rostro y solo era por verla a ella. Hermione. Dormía entre sus brazos, con el cabello revuelto, sus labios semi abiertos y sin saber que el la miraba desde hacia mas de una hora. Y temía que eso fuera a terminar.

Había pasado cuatro días desde que ella llegara a la mansión Potter, y aun dudaba cada día al abrir los ojos, tenia miedo de que al despertar esos momentos junto a ella fueran solo un sueño que la vida le arrebataba. Pero no, ella seguía ahí con el, pocos minutos durante esos largos días se separaron, incluso se duchaban juntos y ni pensar en estar lejos de ella en las noches que era cuando mas disfrutaba de tenerla tan pegada a su cuerpo.

No habían tenido mas relaciones desde el primer día y no era como si Harry las necesitara, solo tocar su piel y verla dormir le hacían ser feliz. Felicidad esa sensación que solo provocaba ella, cosa que pensó ya no sentir jamas, algo que le hacia sentirse igual que antes. Como si, el Harry que casi fue destruido por tantas torturas, intentara salir a flote.

Su mano sostenía la espalda de Hermione, mientras su pecho subía y bajaba con mas rapidez demostrando que estaba a punto de despertar, sus ojos se movieron dentro de sus párpados y sus manos aferraron su pecho clavando un poco sus uñas.

-¿Harry?- es lo que siempre preguntaba cada mañana antes de despertar por completo.

No contestaba, principalmente por que no tenia idea si el era el Harry que buscaba o solo el pedazo al que se aferraba, lo siguiente era que subía los ojos buscando los suyos y el solo podía sonreír.

-¿Por que nunca me despiertas cuando tu lo haces?- pregunto algo molesta.

-Me gusta verte dormir- contesto besando su frente.- Eres tan hermosa que si llegara a perturbarte me sentiría mal-

La pequeña arruga en su frente se fue, apareciendo un sonrojo y intento esconder su rostro en su pecho. No podía creer que aun después de todos esos días, de cada beso que planto en su piel, de cada segundo que la admiraba, ella un no pudiera creer que era hermosa. Pero el se lo repetiría cada día al despertar hasta que ella entendiera que era la mas bella mujer del mundo.

-¿Que hora es?-pregunto Hermione alzando de nuevo su vista.

-Cerca de las 9- contesto Hedwing parándose sobre de ellos con su forma original.- Y me volveré diabética de solo ver los, de verdad pueden dejar de ser tan...-

-¡Hedwing!- reprendió Hermione sabiendo que su familiar soltaría un improperio.

-¡Esta bien! Hermione eres peor que mamá lechuza- dijo convirtiéndose en un gato, dando un zarpazo que fue parado por las cobijas, luego se escabullo de la cama y agitando su cola fue directo a la puerta.- Los veré abajo, no quiero estar en su mañanas acaramelada, por cierto Harry creo que ahí un cabrón al que debes patearle el culo ¿O ya se te olvido?-

-¡HEDWING!- Dijo Hermione levantándose.-¿Por que no puedes soltar una frase sin ser grosera?-

La felina en que estaba convertida Hedwing maulló una risilla, para después salir de la habitación. Harry miraba la escena, divertido y cayado. Eso se venia repitiendo cada mañana cada tarde o incluso algunas veces en la noche. Solo que el no se pondría entre aquellas dos mujeres, si no, por muy poderoso que fuera, no podría ni tocarlas por que las amaba a ambas.

Hermione le vio con el entre cejo fruncido.

-No te rías, tenemos que hacer algo con su sucia boca- dijo Hermione cruzado los brazos sobre su pijama color crema. Si ella doria con pijama, mientras el prefería tener menos ropa.

-Yo también soy muy mal hablado- dijo Levantándose, acercándose a su rostro y sonriendo de forma maliciosa.- ¿Que harás con mi sucia boca?-

Un leve quejido de Hermione le hizo quitar su sonrisa, ¿acaso la asusto?.

-Entonces tendré que hacer que pases mas tiempo callado- dijo tomando su rostro, plantando un beso que duro varios segundos.-De esa forma no dirás nada grosero-

-Me parece una oferta muy tentadora- dijo Harry apretando sus manos alrededor de su cintura y bajándolas casi hasta su glúteos, esos que tanto le gustaban.

-No- dijo Hermione advirtiéndole cuando ya tenia cada mano alrededor de uno.- Tengo hambre-

-No tienes hambre- dijo Harry sonriendo de nuevo, mientras besaba su cuello- Pues yo si, creo que empezare por el postre- lamió un poco su cuello, mientras ella soltó un leve gemido- Delicioso-

-Basta… sabes a que… me refiero- dijo Hermione con una voz algo sensual por recibir sus caricias.- Me enojare-

-Okey- dijo Harry soltando sus manos con suavidad, dejando de besar su cuello y mirándola, directo a los ojos.- Pero me debes mi regalo de Navidad-

Hermione abrió la boca al principio para protestar que la dejara, o para reprenderlo según le pareció a Harry, pero ante la mención de la fecha ella lucio desconcertada.

-¡Es cierto! ¡Hoy es Navidad!- dijo con un leve grito.-¡No me acordaba!-

- Señorita Granger, creo que el que debería perder la noción del tiempo soy yo- dijo Harry estirándose, haciendo que cada articulación le tronara- Usted debería saber mejor que un servidor que hoy es Navidad-

-Discúlpeme señor ...Hunter por confundir las fechas, solo creo que perdí la noción por todo lo que ha pasado- dijo Hermione siguiéndole el juego- Me alegra que usted sepa bien al fecha-

-¿Y mi regalo?-pregunto Harry acercándose a ella después de pasarse por la cabeza una playera y colocarse el collar de la naturaleza que enseguida lo vistió con una sudadera roja, simple y unos jeans negros.

-¿Y el mio?-pregunto Hermione sacando ropa del ropero y sin darse la vuelta.

Sabia bien a que se refería Hermione, hacia cuatro días no tenia intenciones de regalar nada a nadie, pero en cuanto ella pareció su mente no dejo de pensar una y otra vez en que le daría. Por su parte, podría darle todo su dinero, su mansión, cada logro de su vida, incluso su vida y eso era poco para demostrarle cuanto la amaba. Era por lo único que le interesaba la fecha. Gracias a la vida que encontró lo único que le demostraría cuanto la amaba.

-No lo se- dijo Harry mirándola fijamente mientras se cambiaba- Tal vez en la noche-

-Ahí tienes tu contestación- dijo Hermione mirándole con una mirada seductora mientras se quitaba todo quedando en ropa interior- En la noche te mostrare tu regalo completo-

-No puedo esperar- dijo Harry sabiendo a que se refería ella, y sin saber que el tenia planes muy distintos-Y hasta esa hora ¿Que desea hace hoy mi ángel?-

Hermione paro a medio ponerse unas medias cuando lo vio, luego giro sus ojos a la ventana y hizo un leve puchero de tristeza. Cosa que hizo que el se sintiera algo alterado.

-¿Que sucede?-pregunto Ya serio.

-Es que… mis padres- dijo Hermione continuando con su labor de vestirse, después de todo no tenia un collar mágico que le diera la ropa que quisiera.- Estas navidades están en estados unidos y, pues quisiera decirles que ahora soy feliz, que te tengo a mi lado y que has sanado mi corazón-

-¿Solo eso?- dijo Harry con una leve carcajada.

-No te rías, es importante para mi- dijo Hermione bufando.

-No me da gracia que no sea importante, mas bien por que estas olvidando que puedo ir a cualquier lugar del mundo e incluso de otras existencias con tan solo pensarlo- dijo Harry levantándose y extendiéndole la mano.- Si quieres ir a verlos y contarles lo que quieras puedes hacerlo yo me asegurare de ello-

-¿De verdad?- dijo Hermione ya vestida- Eres muy lindo-

-¿Lindo?-pregunto Harry alzando una ceja.- Prefiero ser llamado un Galan, guapo o todo un hombre, lindo no es un buen adjetivo para mi-

Hermione rodó los ojos.

-Vamos a desayunar primero- contesto con paso seductor a la puerta- Recuerda que McGonagall se enoja si bajamos muy tarde-

-O si… ella puede enojarse las veces que quiera- dijo Harry acercándose solo por que ella estaba apunto de desaparecer de su vista.

Mientras la veía caminar adelante regalándole una vista genial, el chasqueo los dedos, un mini portal a el limbo abismal se abrió soltando una pequeña caja roja en su mano. El la guardo en su bolsillo mas seguro de lo que pasaría en la noche, claro que antes tendría que esperar con muchas ansias a que esa hora llegara.

Dumbledore muchas horas despues.

- ¡Con eso no lograras nada!- dijo la voz de James jadeante- Ya estoy muerto, nada de lo que me hagas hará que lo diga-

Estaba parado frente de el mientras su varita apuntaba una de sus extremidades, la cual estaba quemándose con lentitud, haciendo que el hombre soltara leves gritos, suponía que estando en la otra vida uno perdía sentido del dolor.

-Te lo preguntare una vez mas ¿Donde queda la mansión Potter?-pregunto Dumbledore mirando a James con enojo.

-Púdrete viejo- dijo James soltando una carcajada- La ubicación de la mansión, es el mas grande secreto de los Potter, incluso yo solo la supe cuando mi padre murió-

-Es gracioso no mocoso- dijo una voz gruesa, venia de una sombra grande sentada en el piso- Que puedas controlar nuestras acciones, pero nuestro pensamiento no, es como si te faltara poder para llegar a ser como la muerte-

-Silencio- dijo el profesor soltando un gruñido- Nadie pidió tu opinión-

-Pareces muy listo, por que no puedes simplemente conformarte con el poco poder que tienes- dijo la voz de una mujer, igual de oculta en las sombras pero mirando por la ventana- Según por lo que veo tienes un alto estatus en la sociedad mágica-

-No me interesa ese poder, yo quiero algo mas importante, algo que me arrebataron- dijo Dumbledore incendiando con mas fuerza en brazo de James.

-Y nosotros donde entramos en tu tan increíble plan- dijo alguien que flotaba sobre el escritorio.- Entiendo que le tengas miedo, pero traerlos a los cuatro no es muy exagerado… a menos que el este sobre nosotros cuatro combinados-

La llama que tenia sobre james titilo.

-Creo que has dado en el clavo, niña- dijo otra voz silbante solo que esta se encontraba mirando lo que había en el pensadero a su derecha.-El teme por su vida. Ese, al que su alter ego es Wild es poderoso, mientras que su version original Harry tiene un sentidos para combatir el mal innatos. Creo que es una combinación peligrosa para Dumbledore-

-He dicho que guarden silencio- dijo Dumbledore con la varita de causo tambaleando le en la mano.

-El que no lo hagamos no quiere decirte algo- dijo de lily, saliendo de la sombras y mirando a James impotente, pero los ojos demostraban la furia que profesaba al profesor.-Cada momento que nosotros estamos aquí recuperamos control, mientras que usted...-

-¿Me debilito?- soltó Dumbledore con una carcajada siniestra- No mi querida Lily. Si ustedes pueden decir todo eso es por que mi concentración ahora esta en evitar que el cuerpo de su amado James se consuma.-

-Así que es por eso que no pudo traerla a ella de vuelta- dijo James desde el suelo-Si, ahora entiendo, usted la quería a ella de regreso, pero no puede cierto. -

-Yo, lo único que deseo, niño, es vencer a Tom y Harry, obtener el respeto y admiración de todos para de tal modo controlar al ministro. Lamentablemente cuando creí que todo eso lo obtendría, tu, Lily, lo echaste a perder. ¿Que pensabas a darle tal poder a un niño de un año? Arruinaste mis planes, hiciste que todos admiraran al "niño que vivió" cuando al que tenían que admirar era a mi-

-SOY UN IDIOTA- grito James furioso- CONFIÉ EN USTED, LE DI LA SEGURIDAD DE MI HIJO Y ESPOSA.-

-No me vengas con eso después de tantos años- dijo el profesor cansado, caminando a la su escritorio y tomando asiento. La mujer que flotaba sobre de este se movió a donde la otra veía el cielo- Nunca se enteraron quien fue el que de verdad le dijo a Tom donde estaban-

-Creí que Peter nos traiciono-dijo James jadeando.

-No, por supuesto que no fue el. Fui yo- canturreo Dumbledore con alegría- Lastima que te enteraras tan tarde, después de todo el pequeño Peter lucho con valor intentando proteger el secreto. En cuanto Peter se escondió fui a verlo, con la escusa de revisar la seguridad de su escondite, solo basto un movimiento de mi varita y sus recuerdos cambiaron, fue directo con Voldemort a ofrecerse de vasallo. Pero aquel que le metió en la necesidad compulsiva de divulgar su localización a Voldemort fui yo. Yo, necesitaba saber donde estaría, y en cuanto los matara a Harry lo derrotaría, haría que su muerte fuera la mas trágica historia pero también de aquella historia me alzaria como el mas grande mago de todos los tiempos. E protector del mundo mágico-

-Ninguno de mis amigos me traiciono.- jadeo James gruñendo con fuerza, ya sin su brazo y comenzando a quemar su torso-Infeliz, hizo que Lupin pensara que fue Sirius, que Sirius fuera a azkaban y que Peter se volviera un vil sirviente de ese cabrón-

-Que mejor idea que separar al grupo que bien pudo haberme enfrentado y ganar -dijo Dumbledore con su sonrisa de abuelo y una mirada angelical- No dejaría que Sirius fuera tras Peter y se diera cuenta que tenia un maleficio, explote toda la calle cuando lo acorralo y sin que se dieran cuenta disfrute cada expresión que apareció en su rostro. Vi como Peter se trasformaba en una rata y iba a lado de Tom. Luego Lupin vino a mi buscando consejo si hablar con Sirius, lo manipule de tal forma que pensara mal de su amigo. Fue un placer ver como lo convencí de dejar al pequeño Harry con sus tios, como el caía en tristeza por saber que era un inútil-

-Valla, es peor que esa serpiente- dijo el hombre sentado en el suelo señalando al que aun veía el pensadero.

-No cambiaras nunca, tus rugidos no me alteran en lo mas mínimo- dijo aquel hombre sin moverse - Dumbledore, ya veras cuando pueda inyectarte mi veneno-

-¿Y dicen que mi bebe es el demonio?- dijo Lily apretando la mandíbula – USTED ES EL QUE DEBIÓ SUFRIR TODAS SUS TORTURAS-

El silencio recorrió la estancia, con los ojos clavados en la pelirroja.

-No miento cuando digo que eres apreciada por mi. Me recuerdas tanto a ella. Tu cabello rojo, tu inteligencia, esa forma de sonrerir- dijo Dumbledore con una mueca triste- Prefería evitar hacer esto, pero veo que tu esposo no soltara nada, de tal forma que no me deja otra opción-

El fuego salto del cuerpo de James al de Lily que la inundo por completo, ya no solo siendo una pequeña llama, ahora estaba cubierta de pies a cabeza, la mujer jadeo y cayo al suelo.

-NO A ELLA NO-grito llames casi arrastrarse para llegar a su amada.- MALDITO, DÉJALA EN PAZ, DEJARLA-

-Solo si me das el secreto- dijo Dumbledore con la mirada sobre el fuego que quemaba el cuerpo.

-NO JAMES, NO LO HAGAS, SI LO HACES TE ODIARE POR TODA LA MUERTE- grito Lily con desesperación.

-Yo… no… no lo haré- dijo James rasgando el piso con sus dedos, a pesar de no tener sangre se vio como estos se cuartearon y soltaron un liquido negro.

-Déjalos en paz- dijo una voz a su espalda, era una voz fria y que por un momento fue cruel.

Dumbledore giro en redondo viendo a un hombre de sombrero de copa, con un traje bien cuidado y los ojos de un rojo intenso. Por un momento pensó que era Harry, al siguiente se dio cuenta que no lo era. Alzo una de sus enguantadas manos y las llevo a su rostro, el miro como fue tan rápido que incluso se sintió lento, antes de que lo tocara paro, tan solo a medio centimetro de su rostro.

-Maldición- gruño el hombre-Por que tenia que pedir mi vieja capa-

-Hasta que te dignas en aparecer- dijo la mujer que veía el cielo girándose y mostrando unos ojos tan azules que parecían entintados.- Esperaba que vinieras a acabar con las tonterías de este vejete-

Dumbledore miro la cara del sujeto contraída en intentar alcanzarlo, pero sin poder tocarlo. Sonrió al darse cuenta.

-Es todo un placer que vengas, muerte- dijo Dumbledore regresando la mirada y continuando con la tortura a Lily.- ¿Te gusta el espectáculo?-

-He dicho que los dejes en paz- dijo la muerte dejando de intentar alcanzarlo- He esperado a que entiendas que esto solo te condenara a mucho mas que a mi, te llevara a un lugar que ni yo ni mi esposa te podamos alcanzar, es un lugar donde sufrirás para siempre-

-Ya me lo han dicho- dijo Dumbledore mirando al único que estaba sentado en uno de los sillones, con la cabeza baja y temblando, mientras con su mano sostenía el muñón de la otra. No parecía tener ganas de hablar o hacer nada en si, lo desecharía, pero aun quería ver esa expresión de terror en su rostro- No es así, ¿Anthony?-

Asintió levemente.

-Pero como le he dicho, no pienso morir- dijo Dumbledore sonriente.

-Yo nunca dije que morirías- dijo la muerte pareciendo resignado.- No soy del tipo de entidad que le gusta hablar mucho, solo advierto, mando señales e intento preparar a todos. Espero que cuando llegue el momento sepas el significado de mis palabras-

-¿Ya te vas? No gustas ver si me dan la información- dijo Dumbledore lanzando una mirada a Lily que se retorcía entre el fuego.

-No, muchas gracias- dijo la muerte girándose – Al contrario, yo te la daré-

-¿Que?-pregunto James desde el suelo- NO LO HAGAS, NO PUEDES TU...-

-Tranquilo James, es un pequeño regalo para el pequeño Albus- dijo La muerte moviendo su enguantada mano, y escribiendo con algo parecido al chapopote en un pergamino sobre la mesa.-

-¿POR QUE?-grito Lily desde el suelo.

-Yo soy el encargado de proteger a todos aquellos que han terminado su vida, no aquel que se encarga de los vivos. Mi esposa se enoja mucho por eso. Pero mi trabajo es este.- dijo la muerte terminando de darle el secreto.- No permitiré que te siga haciendo daño-

-Veo que podemos ser unos buenos socios- dijo Dumbledore con una sonrisa triunfal y sosteniendo el pergamino en lo alto- El señor de la muerte y la muerte en persona-

-Jamas- dijo la muerte desapareciendo entre un destello de negrura y chispas doradas.

El fuego que cubría a Lily se disipo, demostrando el daño echo, casi todo su cuerpo estaba calcinado, solo quedaban un cuerpo negro, con ojos verdes mirando en dirección del escritorio y aun con su estado seguía moviéndose. Con las cenizas arremolinarse alrededor, al igual que james que las cenizas que pegaban a su amputado brazo y que empezaba a regresar a la normalidad.

-Tu- dijo Dumbledore señalando a Anthony que se levanto y lo miro.-Busca a Gideon y deseaste de el. A ustedes cuatro les tengo una misión y a quiero que mis dos niños estén a mi lado, por favor-

Las cuatro sombras se acercaron mostrando a un sujeto alto con mucho musculo barba roja y un cabello indomable, uno medio alto delgado luciendo desinteresado aunque sus ojos eran como dos rendijas de serpiente, las damas eran diferentes con vestidos azul plata y amarillo, una con el cabello negro y la otra café, una baja y regordeta la otra delgada y sus ojos fríos.

-Creo que tardaran, pero en cuanto rompan la barrera lo tendrán a su merced- dijo Dumbledore relamiéndose los labios y luciendo excitado- Vallan a la mansión Potter-

Harry noche.

Estaba parado en la punta de la antena del Ampare State ¿Por que?, bueno era difícil fácil de explicar, o mas bien no quería matarse pensando en que lo llevo hasta ahí. Solo diría que dejo a Hermione con sus padres que estaban de visita con unos perecientes y que ellos estaban ahí. Ella le pido estar a solas con ellos, por lo cual simplemente acepto, tal vez hablarían de el, suponía que no estarían tan cómodos teniendo a un psicópata en su sala y mas aun cuando ese tenia los ojos rojos y una marca horrible en su rostro. Aunque le importaba poco si Hermione lo quería cerca.

El problema empezó en cuanto hizo el viaje celestial, apareció a unas cuantas cuadras de donde estaban los padres de ella, primera por que podría ser la causa de un infarto, la segunda su habilidad para ocultar su sed de sangre le era casi nula y por ultimo Hermione quiso caminar hasta ahí. Así que estaba en medio de la calle caminando con las manos en la sudadera espantando a todo muggle que lo viera, algunos se quitaban de su camino de inmediato, otros casi pegaban un grito. Conseguiría un buen lugar donde tomar algo caliente, aunque tal vez no era buena idea sin dinero, debía pensar mas en llevar siempre algo de oro.

Estaba a punto de entrar a una de esas cadenas comerciales de café cuando los sintió, eran mejores que los Aurores que derroto hacia semanas, pero aun así no diría que eran un buenos contrincantes. Se paso entre los altos edificios un buen rato, hasta que sin pensarlo llego a central Park, era muy distinto a lo que imaginaba, pero se sentó en una banca solitaria bostezando. Era increíble que la nieve hiciera lucir mucho mas hermoso todos los lugares.

Los sujetos se acercaron a el desde las sombras, con gabardinas negras, sombreros y algunos otros con ropa punk, el los miraba como si fueran trasuntes normales. Aunque no lo eran. Tenían las varitas apuntándolo, algunos ya con el hechizo medio a formular.

-Usted a parecido en la zona prohibida y mas aun sin pasaporte o aviso, a trasgredido las barreras de protección y entrado ilegalmente a Estados Unidos- dijo Uno de los Aurores.- ¿QUIEN ES Y PARA QUE ESTA AQUÍ?-

Harry bostezo de nuevo, sacando un montón de vaho que se disipo con rapidez.

-No lo quieren saber- dijo Harry alzando la mirada.

-Le he preguntado su nombre y sus intenciones. Por la autoridad que me da Magi Congreso como jefe de Aurores le ordeno que me lo diga-dijo el mimo sujeto.

-¿Eres el mejor de todos ellos?-pregunto Harry señalándolos con la mano.- Demonios creo que me aburriré mucho-

-Es la ultima advertencia- dijo ya con todo el grupo en un circulo muy cerrado sobre su persona.- Su nombre e intenciones-

-Y esta es mi única advertencia, dejen me en paz, largase y no los enviare a todos a una camilla- dijo Harry sonriendo, extrañaba un poco la acción de una pelea.

-Incarcerou...-

Harry saco su guadaña, girando sobre la banca y abanicando de tal forma que creo un circulo de viento que salio expulsa, cortando arboles y esparciendo toda la nieve por todos lados. Varios hechizos volaron hacia el parándolos con otro giro de su guadaña, mientras lo clavaba en la nieve y la alzaba, miles de bolas de nieve se crearon.

-¿En serio?-dijo uno de los Aurores que menor edad tenia.

-Okey. Quieres algo mas filoso- dijo Harry ya con una sonrisa maniatica.

La bolas de nieve giraron sobre su eje y antes de saberlo eran agujas de hielo que fueron expulsadas, hicieron retroceder a todos los aurores y algunos desaparecieron. Segundos después aparecieron encima de Harry con las varitas listas, subió la vista abrió la boca y el vaho expulsando un leve vaho, que se convirtió vapor tan caliente que descongelo la nieve y mojo sus zapatos.

-Jhonson, Martin a su derecha- dijo el jefe auror- Selena, Nukles a su izquierda, los demás enfrente y atrás-

-¿Encerrándome?-pregunto Harry soltando mas vapor por la boca- Eso no les ayudara-

Se movió tan rápido a la izquierda, Con la parte sin filo golpeo a Selena en el rostro y convirtió su guadaña en un bate plateado, de un solo movimiento envío a volar a Nukles por los cielos.

-Se va, se va y se fue- dijo Harry riéndose.- ¿Creen que los Meets me pidan entrar al equipo?-

Antes de que bateara a otro hasta el otro lado del parke (entendieron), se retiraron, pero intentando aun rodearlo.

-Llevemos esto a nuevas alturas- dijo Harry regresando a su usual guadaña.- ¿Espero puedan seguirme el paso?-

Se paro al escuchar la voz dentro de su ropa.

-Demonios ¿No puedes ir a un lugar sin armar revuelo?-pregunto Hedwing saliendo de su ropa, bastante acostumbrada a estar pegada a su cuerpo estaba.

La serpiente, en la que estaba trasformada, salio de entre su ropa y miro la situación.

-¡Que jodido frío hace en este puto lugar!- grito Hedwing, aunque el silbido resultante hizo saltar a todos los Aurores, como si los amenazara.

-Estas trasformada en una criatura de sangre fría, necesitas calor y aquí no ahi mucho- dijo Harry rascándose la nuca.- Toma una forma mas...-

-¡Que le rompa la cara a todos estos que me despertaron!- dijo Hedwing haciendo una serpentino sonrisa, antes de salir y cambiar a otra cosa.

Fue como un oso con una cola enorme, el oscuro y la cabeza casi totalmente iguales y sin ojos o eso parecía, tenia colmillos enormes, mucho pelaje blanco con las patas rojas y un punto negro sobre la espalda. Lucia como si un enorme lagarto le saliera pelo y creciera diez veces mas. Hegwing rugió haciendo vibrar los lejanos arboles, que algún Auror se desmayara y que su saliva cayera sobre el jefe Auror.

-Asi o mas asustados- dijo Hedwing petulante- Ese incluso se a meado-

-Bueno supongo que nunca han visto a un … ¿Que eres?-pregunto Harry subiéndose sobre su lomo.

-Ni idea, pero tiene mucho pelaje- dijo Hedwing ahora ronroneando o eso pareció.

-No me digas que solo lo hiciste por sentirte caliente- dijo Harry riéndose.

-He …. no. Por eso-dijo Hedwing haciendo que el punto de su espalda brillara, de esta salio un polvo color blanco que se convino con la nieve.

-NO LO HUELAN- grito el jefe Auror.

-Si no apesto- dijo Hedwing molesta.- Además esto no es para asquerosas narices-

Entonces el polvo callo al agua que cubría todo el suelo, esta se congelo y comenzó a formar pilares de hielo desde la tierra haciendo que algunos fueran apuñalados casi al instante. Hedwing salto y cayo muy lejos de la escena.

-¿Y si no ah agua?- pregunto Harry curioso- ¿Que haces?-

-Yo que se- dijo Hedwing caminando con tranquilidad.- No es como si supera que puta magia tiene cada criatura, solo sigo mis instintos-

Momentos después Hedwing cambio su forma a un escarbato que se escondió en su ropa.

-¿y AHORA?-Pregunto Harry sorprendido.

-¿Por que tengo yo que llevarte? Camina, huevon- dijo Hedwing desde adentro.

-¿Quien carajo te entiende?-dijo Harry y sintió como le mordía desde adentro- ¡Oye!-

-AHÍ ESTA- Escucho una voz.

-¿Estos no se cansan de recibir golpes?-dijo Harry antes de hacer hacer un viaje celestial y terminar en donde ahora estaba

Veía la nieve acumularse, esperando que algo entretenido pasara. Habían pasado dos horas desde que los Aurores lo enfrentaron en el parque, y si no los había matado era por que deseaba pasar lo desapercibido y evitar recibir un regaño de Hermione. Pero vio las escobas que se dirigían a el, con varias personas montadas y de cada lado posible. Soltó un suspiro antes de tornarse el cuello, tendría que ponerse serio.

-¡Ya podemos irnos Harry!- dijo la voz de Hermione en algún lado.

Su hechizo en el listón del cabello ahora le permitía escuchar, lo que ella quisiera enviarle, así que al instante sonrío, esperando a los Aurores. Cada segundo que se acercaban parecían ir a máxima velocidad, faltaban menos de medio metro para que estuvieran ahi.

-ATRÁPENLO- Gritaron.

-Hoy no es el día- dijo Harry antes de hacer un viaje celestial desde esa zona vio como los Aurores chocaban entre ellos, destruyendo algunas escobas otros quedando colgados de la antena y otros cayendo al vacío.

Llego a donde Hermione, con una risa

-¿Que te da tanta risa?-pregunto Hermione al verlo.

El la miro al instante se silencio, tenia los ojos rojos, lágrimas recorrían sus mejillas y lucia muy triste.

-¿Que paso? ¿Quien te hizo llorar?-pregunto Harry sacando su guadaña mirando el lugar, una sala de estar donde pudo observar a muchas personas-¿QUIEN DE ELLOS LO HIZO?-

Nadie se movió lucían petrificados.

-¡Harry no!-dijo Hermione abrazándolo- ¡Ellos no hicieron nada, fui yo la que se los he echo!-

-¿Que?-pregunto tomándola con fuerza.

-Mis padres jamas entenderán mi mundo. Quiero estar junto a ti, pero para ellos siempre estarán preocupados por mi, incluso… cuando les conté todo ti… ellos me dijeron que tu eras un monstruo- dijo Hermione llorando a lágrima viva.- Les dije lo que te paso, y aun así no comprendieron, intente de todo, de verdad, ellos… no querían que estuviera contigo -

-Yo…-trago duro pensando en que algo la alejara de Hermione, si fuera otra persona le arrancaría la cabeza de los hombros, siendo los padres de ella, no creía que se lo fuera a tomar bien.

-Les he borrado mi recuerdo- gimoteo pegada a su pecho y mojándolo.

-¿Que hiciste que?-pregunto Harry alejándola para mirarla.

Su expresión triste le dolió mucho.

-NO, no, no- dijo Harry sosteniendo su cara entre sus manos- Puedo revertir lo, tu puedes estar con ellos y lo nuestro… nosotros podemos… yo creo que… debemos-

No deseaba verla seguir sufriendo y mas aun que el fuera la causa de ese sufrimiento.

-¡NI SE TE OCURRA DECIRLO!-dijo Hermione enojada.- ¡HE TOMADO MI DECISIÓN HARRY POTTER!-

¿Que reacción debía tomar? Se pregunto mientras veía a todos los presentes, cada uno con la mirada perdida y luciendo desconcertados. Se dedico a quitar todo su pasado, a borrar incluso la existencia de que ellos tenían una hija ¿Solo por el? ¿Se podía llegar a amar tanto a una persona? Luego comprendio que si, el haria lo mismo y mucho mas por estar a su lado.

-Intentare regresar los a ti- dijo Harry besándola con amor- En cuanto termine con Dumbledore y Voldemort, inmediatamente buscare la forma de que ellos me acepten y de que ellos sean parte de nuestra familia-

-Mientras sigas siendo Wild Hunter para todo el mundo, ellos podrán saber lo que has echo y...- dijo Hermione apretando la mandíbula, y con ambos labios temblando le- No quiero alejarme de ti-

-Ya lo arreglaremos- dijo besándola una y otra vez- Te lo juro, no importa el tiempo que me lleve, esto lo arreglaremos-

-Vámonos… por favor- pidió Hermione temblando mucho.

Harry la envolvió entre sus brazos antes de regresar a la mansión, ahí estaba la cama que compartían, el pequeño espacio donde ellos dos podían ser uno, donde se abría a ella por completo y el lugar que por primera vez pudo llamar Hogar. Paso mucho tiempo abrazada a ella, hasta que lo separo sonriendo le y limpiándose los ojos.

-Estoy bien- dijo Hermione mas tranquila- Necesito tiempo… para hacerme a la idea-

Camino lejos de el directo a la salida, no era como en la mañana, apenas y alzaba los pies, lucia decaída y casi destrozada. El le había arrebatado a sus padres. Antes de que saliera puso una mano en la puerta y la cerro de golpe, Hermione se quedo de espaldas y tembló. Se acerco por ella desde atrás, la paso un brazo por su pecho tomando su antebrazo y abrazándola, la pego a su pecho mientras temblaba. Ella no dijo nada, suponía que como otras veces el la besaría o la consolara. Pero esa no era su idea. Metió su mano libre a su bolsillo, saco una caja afelpada de color rojo, la paso a la vista de ella y la dejo sobre su palma.

-¡Feliz Navidad!- dijo Harry a su oído.- Puede que no compense lo que te he echo hacer.. pero es todo lo que tengo-

Hermione no reacciono, con manos temblorosas subió ambas hasta tener la pequeña caja en sus manos, por un segundo quiso voltear se, pero el al ya no tener la caja paso su mano por su cintura abrazándola por completo.

-¡Es… esto es… es ... lo que... creo!-dijo Hermione con voz temblorosa.

-Te dije que serias mi mujer, y yo tu hombre. -dijo Harry con la voz casi plana esperando la respuesta de ella. - Después de todo, no solo eres mi mejor amiga, mi amante, mi razón de vivir, eres el ángel que le da esperanza de este demonio-

Aun con manos temblorosas levanto la tapita, adentro había dos anillos, ambos dorados y deslumbrantes, nada ostentoso o mágico. Dos simples alianzas.

Por unos segundos se congelo, Hermione no decía nada ni se movía, empezó a dudar cuando ella se agito un poco la cabeza. Antes de que incluso el supiera estaba en el suelo con ella encima, besándole mientras le sostenía el cuello de la sudadera apretando ambas manos, la caja estaba a un lado abierta y sosteniendo los anillos.

-Claro que si- dijo Hermione al separarse.- Pero no quiero esperar, quiero ya ser tu esposa ya-

-Lo suponía- dijo Harry acariciando sus mejillas con la sonrisa mas grande que podía, una igual de grande que la de ella.- Por que crees que compre alianzas y no un anillo de compromiso. No me importa las formalidades, solo tu y yo, eso es todo lo que quiero-

Hermione no espero mas se sentó en el suelo, tomando la caja y desprendiendo los anillos, Harry también se sentó enfrente de ella mirándola con un atención. Cada movimiento que hacia le era tan especial, mas aun cuando sostuvo ambos anillos y lo miro con un sonrojo. Luego tomo el mas grande y estiro su mano.

-Su mano señor Potter- dijo Hermione acercándose mas. El la obedeció dándole la mano izquierda, con sumo cuidado ella coloco el anillo en su dedo anular. De inmediato no pudo sentir que ese era el momento mas feliz de toda su vida, aquel por el cual volvería a sufrir una y otra vez ese año completo de torturas.- Yo Hermione acepto ser tu esposa-

Harry tomo el otro anillo de la palma de Hermione, sostuvo su mano con suavidad sintiendo su tersa piel, llevo su mano a sus labios dando un beso y mirándola a los ojos. Con cuidado cambien coloco el anillo en su dedo anular izquierdo. Antes de que lo colocara por completo la miro a los ojos.

-No soy digno de ti, pero si tu me amas yo, Harry James Potter, también conocido como Wild Hunter, prometo ser el mejor esposo para ti, sin importar que pase siempre estaré ahí para ti, cada día y cada momento de mi vida. Te amare y protegeré cada segundo para siempre. Y… jamas alejarme de nuevo de tu vida.- dijo mientras ella soltaba una lágrima de sus ojos, pero tenia una sonrisa que parecía irreal en su rostro.- Ahora entrego mi cuerpo, mi mente, mi alma, mi vida y mi corazón a Hermione Jean Granger-

Al terminar de poner la alianza, lo sintió un cambio en la habitación, la magia los rodeo y creo un circulo alrededor de ellos, uno que brillaba de color blanco puro.

-"Lo que nosotros hemos unido, nadie mas puede separarlo"- dijo la voz de una mujer, una adolescente y un hombre.

Sus miradas se cruzaron. De ambas alianzas salio un hilo rojo, que conecto la mano ella con la de el, el hilo se engroso, cambio de forma y se convertir en una cadena que envolvía ambos brazos, cruzaba por su hombro y bajaba al lado hasta sus corazones. Lo sentían sus vidas estaban mas que conectadas, ahora compartían todo.

-¿Que esperas?-dijo la voz de Hedwing saliendo de entre su ropa en forma de una una paloma- Besa a tu esposa antes de que yo te picotee-

-Primera vez que no dices una grosería -señalo Harry

-Eres un idiota- dijo Hedwing mirando a Hermione.

Harry la miro, lucia ansiosa y temblaba. De inmediato le tomo el rostro, le sonrío y ubio sus labios, las cadenas entraron en su piel, mientras que ambos brillaban de un color rojo intenso. Señalando el fin de su casamiento.

-Te amo, señora Potter -dijo Harry.

-Te amo, Señor Potter- contesto Hermione.

Ambos con las frente unidas y mirándose a los ojos. Luego sintio un inigualable deceo de tener a Hermione en su cama, sin nada puesto y acompletar su union mucho mas.

-Hedwing podrias dormir en otro lado esta anoche- Pidio Harry levantando a Hermione en sus brazos.

-¿Por?-pregunto curiosa. Solo hasta que vio que la recostó en la cama, y apoyo sus manos a lado del cuerpo de ella.- O por la vida, no quiero ver esas cochinadas, Saben que solo tengo 8 años ¿Verdad?-

-Hedwing- dijo Hermione con leve gemido cuando el mordió su cuello- Por favor-

-Demonios, creo que me ire a molestar al perro- dijo Hedwing abriendo la puerta, antes de callarla grito -PONGAN UN HECHIZO SILENCIA...-

No escucho nada mas, el hechizo fue puesto por Hermione que tenia la varita en una mano y en la otra le quitaba el collar del cuello. Esa noche Harry recibió el mejor regalo de toda su vida, el por fin unir su vida al de Hermione y hacerla su esposa.

A las afueras de los terrenos Potter.

-Bien llegamos- dijo el hombre pelirrojo que montaba una escoba y traía una reluciente espada plateada.- ¿Como destruiremos las protecciones?-

- Es sencillo- dijo el otro hombre montado en un Thestral – Solo necesitamos esperar a que salga el sol-

-¿Traes lo necesario Helga?-dijo la mujer de azul flotando en el aire.

-Siempre traigo todo lo necesario- dijo la mujer regordeta detrás del de barba roja y montando también una escoba .- No soy tan perezosa como Godric-

-Como si hiciéramos esto por gusto-dijo Godric mirando a su compañera- No quiero irrumpir en este lugar. ¿Tienes alguna idea de como evitarlo, Rowena?-

-Estamos igual a ti- Dijo Rowena moviéndose para tomar un montón de objetos que le entregaba a Helga.- Con excepcion de Salazar, ¿Que te atrae tanto de atacar este lugar?-

-Me interesa el muchacho, parece un buen contrincante para mi ultima batalla- dijo Salazar con una sonrisa serpentil- Mira que morirme por fiebre de dragón… es una estupidez-

-Tienes razona, lo bueno que yo morí de viejo, que si no ahora mismo me estarna apuñalando con mi propia espada- dijo Godric a carcajada limpia.

Los cuatro se separaron, dirigiéndose a un lugar en conciso, rodeando la propiedad potter por los cuatro flancos. Sin saber que mucho mas arriba alguien los veía, un sujeto con los ojos rojos y una mirada fría. La muerte sonrío.

-Eso es, vallan por Harry- dijo con una enorme sonrisa.- Es lo que necesita ese muchacho-