Fics Original:
Sweet Team Girl.

Capítulo Diecinueve: Héroes y Villanos.

Todo en la ciudad era un verdadero Caos, Héroes y villanos hacían de las suyas por todos lados y por sino fuera poco, nuevos miembros se habían sumado a este descontrol total. Miembros que habían sido corridos de su ciudad natal por andar armando demasiado alboroto; los cuales no habían pensado mejor alternativa, que subirse al primer bus que llegara, aun cuando este era un bus de turistas hacia una ciudad que solo quedaba a una hora de camino.

—¿Qué compraste Guadalupe?

Todo el grupo se había bajado en la primera parada para comprar y por desgracia, se habían quedado de su paseo. Por lo que habían decidido, divertirse un poco en la ciudad, mientras se adaptaban a esta.

—Compre caramelos de miel, chocolates rellenos con miel y miel.

—¿Tanto te gusta la miel?

—Porque crees que mi traje se parece al de una abeja.

—Tienes un punto a favor chica.

—¿Y tú que compraste, Karen?

—Adivina… —la chica en cuestión, abrió una bolsa y en ella solo habían…

—Todo es dulce de membrillo.

—Claro, es el único dulce que verdaderamente vale la pena-

—Por cierto, que es de Kei.

—¿De… Kei? —Karen pareció pensar un rato hasta que…—. ¡Lo había olvidado!

Karen corrió hacia la parada de buses, comenzó a rebuscar entre el equipaje de todos los que se quedaron.

—No me digas que lo dejaste con el equipaje.

Karen pareció encontrar algo.

—Creí que lo había perdido… —luego sacó de entre la pila, lo que parecía un lápiz de labio.

—¿Y eso? No buscabas a Kei.

—Es mi lápiz de labio sabor membrillo, jamás salgo sin el —Karen se aplicó un poco de lápiz de labio—. Que tal, no me veo hermosa.

—Admito que te ves bien, pero… ¿y Kei?

—¿Kei? Para no olvidarlo, lo amarre a la refacción del autobús.

—¿Refacción? Pero si nuestro autobús era de turismo, era un bus de dos pisos, esos buses no tienen la refacción por fuera.

—¿Ah no? Entonces donde habré puesto a Kei.

Mientras el susodicho viajaba amarrado de la refacción de un autobús destartalado con destino incierto.

—¡Karen, cuando salga de esto ya verás!

Por su parte, dentro del grupo de los no tan nuevos. Nuestros villanos, Cafetto y Oso Gominota, a quien pasaremos a llamar solo Gominota para acortar presupuesto, ya que este capítulo no disponemos de auspiciantes; estaban celebrando su éxito como empresarios.

—Fue un buen día colega.

—Ya lo creo así, colega.

—Esto de ser cirqueros ha sido muy lucrativo…

Cafetto y Gominota estaban cotando todo el dinero que habían juntando al poner a pelear a Cacahuate-Man y a Gomito. La cantidad era en verdad bastante grande.

—Que te parece si nos tomamos unas cheves para celebrar.

—Porque no, vamos. Hemos trabajado como perros todo el día.

—Es verdad, merecemos un buen descanso…

Cafetto y Gominota amarraron a Cacahuate Man y a Gomito a un poste, luego entraron a un bar para gastar el dinero que habían ganado.

Sin embargo algo pasaba con uno de sus esclavos mentales.

—Hmmmm —Gomito comenzó a temblar violentamente, haciendo diferentes movimientos rápidos, como si se trataran de contracciones musculares—. ¡GOMITO VIVE!

Gomito había logrado por fin salir del lavado mental, mientras que su ex compañero, seguía con cara de idiota mirando al infinito y babeando como perro con hambre.

—Ahora necesito conseguir como vengarme de esos y de… —Gomito miró a su anterior archi rival—. Tu estas bien así, adios…

Gomito salió a toda prisa, antes de que se percataran que se había liberado por el efecto de sus poderosas capsulas de gomita incrustadas en sus muelas. Las cuales empezaron a desintegrarse en el momento en que Gomito dejo de ingerir una peligrosa cantidad de gomas azucaradas.

Peligrosas para cualquier otro mortal, excepto para Gomito, el Maestro de las Gomas Dulces.

—Me pregunto para donde tendré que ir…

Gomito sacó una agenda y comenzó a leerla.

—Ya pelee con Cacahuate, ya esta lo del lavado de cerebro… —Gomito seguía leyendo página tras página—. Que rayos, no aparezco por otros siete capítulos, me saltaré al próximo mes… mi encuentro con la preciosa chica de Helado.

Luego de plantear su situación y decidir con la cabeza, Gomito corrió en dirección de donde el "Script" le diría que se encontraba su futura novia.

—La sorpresa que se llevará… ¿Qué pasa aquí?

Y llegó para encontrarla en una dura pelea junto a Alix, contra el villano de turno, el malvado Deth, Amo y Señor de todos los Chocorroll del mundo.

Jugando a Twistter con su novia y su amiga.

—Mano derecha al amarillo…

Deth se estiró tratando de alcanzar con su mano el dichoso color, pero su torso casi rosa con las caderas de Andrea, quien estaba en una curiosa posición usando a Alix como trípode humano.

—¡TÚ! —pero como siempre Gomito se adelantó a las explicaciones y decidió matar al que había ensuciado a su novia—. ¡Muere maldito!

Gomito se lanzó en plan suicida, cubierto hasta los dientes por gomitas con forma de Bobombs, aquellas bombas con rostros y pies, que salen en los juegos de Mario Bros.

—¿Escucharon algo?

Deth se levantó al escuchar a Gomito, pero al hacerlo, Alix y Andrea resbalaron. Para evitar hacerse daño, Andrea instintivamente uso sus poderes y creo un colchón de seguridad hecho con helados; lo que cumplió dos funciones, evitarle el golpea tanto a ella como a Alix y…

—¡Echen paja!

Hacer que Gomito se resbalase al pisarlo y terminara estampado contra una pared lejana, donde exploto con todo y bombas de gomitas.

—¡Joaquín! —Andrea corrió a ver a su novio al darse cuenta de su llegada—. ¿Qué haces aquí, no íbamos a encontrarnos hasta el capítulo Noventa y Cinco?

—Gracias, estoy bien.

—L-lo siento, es solo que…

—No quise esperar más y me adelante. Noventa y Cinco capítulos son muchos sin verte.

—En realidad serían Ciento Veintitrés, contando los especiales —lo corrigió Alix, quien solo observaba junto a Deth.

—¿Ese Gomoso es novio de la heladera?

—Prefiere que le digan chica paleta.

—No sabía que era su novio, sino lo hubiéramos obligado a hacer más cosas cuando estuvo encerrado junto al de los cacahuates.

—¿Cómo qué? Cuéntame… —Alix se notaba muy interesada en la explicación.

—Bien, pues primero los obligamos a besarse y después…

Mientras Andrea ayudaba a su novio y Alix junto con su antes enemigo, se burlaban de lo que vivieron Gomito y Cacahuate Man durante su encierro; no tan lejos de ellos, Luna y su hermana Vania, seguían caminando, en busca de criminales, para satisfacer la sed de aventura de Vania.

—Que divertido es esto…

Vania se acababa de comer una manzana, de un solo bocado. Esta flotaba dentro de su estómago, el cual era semi transparente. Antes de que su cuerpo lo digiriera, Vania metió su mano dentro de su estómago y sacó la manzana entera.

Luego, se la volvió a comer.

—Eso es asqueroso, no lo vuelvas a hacer, si.

—Vamos Lunita, esto es divertido. ¿Quieres?

Vania le ofreció de su manzana a Luna, esta casi vomita de solo pensar en comérsela, al saber donde estuvo esa fruta. Luego de calmarse y tragarse de vuelta todo su almuerzo, lo que le hizo recordar aun más lo que hacia Vania, Luna decidió mejor entretener a su hermana.

—Mira Vania, por allá…

Luna señalo rápidamente en dirección del primer crimen que estuvo en su rango de visión.

—¿Qué, que cosa es? ¡Un asesino! ¡Un robo de Bancos!

—No, peor —Luna señalo al otro lado de la acera—. Ese chico no cruzó por la zona de seguridad.

—¡Qué infame! Gente como esa me enferma.

Vania golpeó un hidrante de incendios y comenzó a succionar agua, lo que para los demás integrantes del Sweet Team sería una muerte segura, a ella solo la hizo creer con cada litro de agua que absorbía. Cuando alcanzo un buen tamaño, de casi tres veces su masa original, se dirigió a arrestar a ese inmundo criminal.

Aunque para apresar al infractor menor, provoco todo tipo de daños.

—¡Alto ahí criminal!

Además de sembrar el pánico general en toda la ciudad.

—¡Un monstruo!

—¡Un Monstruo de gelatina!

—¡Corran por sus vidas!

Luna solo miraba la escena muy nerviosa.

—Cre-creo que se m-me paso la mano.

Luna solo decidió correr detrás de su hermana para impedirle que causara más destrozos, sin darse cuenta, otros súper héroes sin mejores cosas en las que ocupar el tiempo; se unieron a su persecución.

—Hola María, tenía tiempo si verte —Pao había aparecido de quien sabe donde, al parecer ya dominaba mucho mejor sus poderes.

—¡Súper Pan al rescate! —el misterioso súper héroe de mallitas, apareció para ayudar a Luna.

—Mucho gusto, me llamo Liz.

—Yo soy Sou y mi poder te dejará frío.

—Soy el Chico de las Donas, pero me pueden llamar…

—Me llamo Guadalupe —interrumpió una chica que apareció volando—. Y mi nombre claves es Honey Girl.

—Soy Karen,la Tigresadela Justicia… —una chica en disfraz de carnaval apareció, balanceándose de edificio en edificio, usando alguna masa que salía de sus manos. En su espalda tenía pegado a un chico, el cual parecía estar inconsciente—. El es Kei y por ahora esta algo indispuesto.

También apareció una especie de Samurai, con una espada que parecía estar hecha de caramelo marmoleado. Simplemente le hizo un gesto a Luna y siguió corriendo como si nada.

—Y-yo so-soy… etto, no, nada —se presento o trato de presentarse una chica que, luego de avergonzarse demasiado, desapareció en el aire… o más bien se hizo invisible, ya que todavía se podía escuchar su débil voz tratando de presentarse.

Era una gran amalgama de héroes, tantos viejos como nuevos; conocidos y desconocidos completamente. Aparecieron de todos los rincones de la ciudad para unirse a la cacería de Luna, aun cuando esta ni siquiera los había llamado.

—¡Alto ahí demonio de las gelatinas!

Y como olvidar a la pequeña hadita y sus dos guardaespaldas, quienes le habían cerrado el paso a la que creían era un monstruo de gelatina. El trío había brincado desde un edificio, afortunadamente, para dos de los tres integrantes de ese grupo, sus poderes los habían salvado de una muerte segura…

Pero lamentablemente el tercero.

—Únete rápido, que arruinas el momento.

El chico que había comido las papas fritas, no pudo volar como su jefa la hada o detener su caída al inflarse como su gemelo que comió los chicharrones. En su lugar, al caer al piso, se rompió en pedazos como una papa frita, pero por increíble que pareciera, se volvió a unir.

—Perdón, aun no me acostumbro a esto.

Al cerrarle el paso a Vania, todos los demás héroes rodearon a la que creían una criatura malvada venida de la octava dimensión de las gelatinas salvajes.

Todos pusieron sus mejores poses para enfrentarla.

—¿Más criminales? —Vania se notó particularmente interesada por varios de los nuevos héroes reunidos—. Transgresores de las buenas costumbres, gente que se viste con ropas impúdicas, violadores de los derechos de autor y lo peor de todo… ¡Ensucia Calles!

Vania se había fijado en las pequeñas migajas que había dejado el chico de las papas, en todo el azúcar que había estado tirando el chico que llevaba las donas y en el rastro meloso de la miel, de la chica abeja.

—¡Vania los castigará!

Vania pasó a su modo Berseck, donde perdía su forma humana y adquiría una forma más monstruosa y donde solo se fijaba una sola misión. Derrotar a todos esos criminales y hacerlos pagar por el mal sembrado, con cien horas comunitarias lavando todos los baños de la ciudad, con un cepillo de dientes.

—¡Ataquen!

Todos los héroes reunidos lanzaron sus mejores movimientos, ataques, técnicas y poderes; pero todo parecía inútil, la gran masa de gelatina tan solo absorbía todo lo que le lanzaran y en el peor de los casos, lo regresaba.

—¡No retrocedan!

Los héroes se pusieron aun más violentos y recurrieron a sus ataques, armas y poderes más fuertes; lo que hizo entrar a Vania a un modo aun más violento.

Pero cuando todo parecía perdido.

—Vania, estarás mucho tiempo en deuda conmigo por esto…

Luna comenzó a flotar, junto a ella estaban unos parlantes y un micrófono. Todos de inmediato se detuvieron, desconcertados por lo que haría Luna, incluso la misma Vania.

Luego una música muy particular comenzó a sonar y Luna empezó a cantar…

Jelly Girl
¿Quién es?
Jelly Girl
¿Dónde esta?
Jelly Girl
¿Nos salvará?

Jelly Girl
¡Ella los castigará!
Jelly Girl
¡Te arrepentirás!
Jelly Girl
!Sufriráaaaaas!

Ella es una Jelly Girl,la Súper Heroínaque vino a luchar
Tiembla todo el día, y aun así te golpeara
La Jelly Girlse hará notar
No la enfurezca o ya verás

Con sus siete sabores a frutas
El mal día alegrara

Con el sabor a fresa
Tú te divertirás

Y su sabor a manzana
Te dará felicidad

Pruébala pronto, ya verás
No… ¡te arrepentirás!

La Jelly Girl, Vino para hacerse notar.
Tiemblen villanos, O ya verán
Sufrirán una terrible derrota
Con sus deliciosos sabores a frutas
Ella castigara a todos los malos por igual

Ladrones o asesinos sufrirán
Tira basuras o reggetoneros por igual
Y si van a su Xat
Ella sin piedad… ¡Los Baneara!
Justicia sabor a Gelatina
¡Pronto les servirán!

¡La Jelly Girl llegó a Luchar!

Continuará…