Skins ll: La secuela.

Summary: El último año de secundaria en la vida de un grupo de amigos de dieciséis/dieciocho años de Forks, contando su día a día. Bella/Edward, Jacob/Nessie, Seth/Claire, Emmett/Rosalie, Bree/Alice, Alec/Jane, Benjamín/Irina.


Disclaimer: Todo de Meyer, trama mía y en parte de Skins.


Capítulo 18: Todos.

"Estas muy equivocada"


Canción del capítulo:

Coldplay – Don't Panic.


REVIEW = PREVIEW,

ya saben, dejan review y yo les mando un Adelanto exclusive del capítulo que viene. Eso sí, si no tienen cuenta de la única forma de que les pueda mandar el preview es por correo, así que déjenme su correo pero no completo, osea, no pongan en arroba hot mail, porque FF lo borra, recuerden.


Nessie POV

Caminé por las playas de La Push para intentar despegar mi mente un rato. El día estaba precioso y era algo bastante extraño aquí en Forks, últimamente los días eran bastante cálidos pero al mismo tiempo se tornaban fríos, había sol, pero viento, sobre todo aquí en la playa. Recogí mi cabello con una bandita de goma porque el viento lo soplaba violentamente, y vi a Jacob sentado en la arena jugando de forma distraída con una almeja vacía.

Como mis papás se habían marchado de nuevo a otra reunión contra los derechos del hippie, esta vez a California, me había quedado sola en casa y Jake se había quedado conmigo, pero sin hablarme, lo cual me enfadaba demasiado. ¿Para qué mierda se quedaba conmigo si no iba a dirigirme la palabra en todo el maldito día?

Caminé hacia él y me senté a su lado, él no me dirigió la vista ni la palabra, como era usual.

Suspiré, cansada.

—¿Vas a seguir con esto, Jacob? —le pregunté, de forma dura—. No tenemos cinco años, ¿de acuerdo? Madura y háblame.

Él no contestó, y me enfurecí aun más.

—¿Sabes? —repliqué—. Todo esto es tú culpa.

Me miró por primera vez en una semana.

—¿Qué? —preguntó, absorto—. ¿Mi culpa? Fuiste tu quien le vendió las drogas a…

—Sí —le interrumpí—. Es tu maldita culpa. Tú fuiste quien insistió en que esto pasara, nosotros. Yo no quería, sabía que algo malo pasaría, es mi especialidad romper corazones, ¿sabes? No te quejes de que te he "lastimado" cuando te lo advertí muy bien. Pero así son todos los malditos hombres, nunca escuchan cuando se les dice algo.

Jacob resopló, levantándose enfadado y yo seguí su movimiento.

—Bueno, entonces si quieres terminar conmigo…

—Oh, por favor —le grité—, prácticamente hemos terminado hace tiempo, desde que comenzaste a ignorarme, ¿qué clase de noviazgo es ese?

Él me miraba como si no me conociera.

—Tú y solo tú fuiste la que lo arruinó tod…

—No, no he sido yo. Fuiste tú.

—¿Por qué siempre eres tan jodidamente orgullosa? —me retó—. Nunca aceptas las responsabilidades de nada, culpas a los demás para no sentirte como una mierda por lo que haces.

—¡Ya te he pedido perdón por lo que hice! —le grité—. Si tú eres tan rencoroso como para no intentar al menos un poquito seguir adelante, no es mi problema. Siempre fuiste muy inmaduro, Jacob. Desde un principio supe que esto no funcionaría, fuimos amigos desde que éramos bebés, a veces ni siquiera puedo creer que esté saliendo contigo.

Jake asintió.

—Sí, tampoco yo puedo creer que estoy saliendo contigo, una chica tan estúpida y orgullosa y egoísta —pasó por mi lado dándome un pequeño empujón en el hombro.

Me di la media vuelta y lo observé marcharse a paso ligero, desparramando arena a su alrededor. Suspiré, agotada, y me senté en la arena a mirar el mar e intentar tranquilizarme. Casi nadie venía a La Push, era un pueblo pequeño, nos conocíamos todos los unos a los otros y la gente se había hartado de esta playa, después de haber pasado toda su vida viviendo aquí.

Estaba mal, emocionalmente hablando. Detestaba cuando papá y mamá se iban a esas convenciones de hippies de mierda, y me dejaban aquí sola con dinero y cervezas. No veía la hora de irme de este puto pueblo, quería ir a la universidad y alejarme de todo y de todos. Bella y yo habíamos acordado estudiar psicología así que ya habíamos enviado una solicitud a la universidad de Hamstong, en Arizona, ahora esperábamos por la confirmación.

Sí, definitivamente quería largarme de aquí.


Edward POV

Luego de que mi auto se hundiera en lo más profundo del rio y no hubiera forma humana de sacarlo de allí, papá me castigo. Me dio un sermón de la puta madre, pero ya se le había pasado así que no me había hecho problema, lo único malo es que mi teléfono estaba dentro del auto así que lo perdí por completo. Pero, al menos, pude comprarme otro nuevo, lo peor era que era muy olvidadizo en cuanto a los números de teléfonos, así que me había pasado toda la semana pidiendo los números de mis amigos y contactos para actualizar mi nueva chatarra.

De lo aburrido que estaba —y para qué hablé—, la abuela me mandó a comprar zanahorias y a retirar un traje de Jasper que había llevado a la tintorería. Así que tuve que ir caminando, porque parte del castigo era tener prohibido usar el auto de Jasper, Rosalie y sobre todo el de papá. Entonces agradecí que estos últimos días en Forks hubiesen sido cálidos, odiaba salir y mojar mi cabello.

Con mi ojo aun algo colorado por el golpe que recibí en mi fiesta la semana pasada, entré a la tintorería la cual en realidad era una pequeña tienda de ropa y café —de lo más raro que había visto aquí—, que compartía tintorería incluida, así que se me ocurrió pedir un café también.

Di unos pasos y me sorprendí de lo que ví.

Me carcajeé, nah, no podía ser.

Emma Rumsfeld estaba pidiendo un café, con sus brazos repletos de bolsas de ropa y hablando lo más tranquila con Jessica como la cotilla que era. Volví a reír y me acerqué hacia ellas.

—Guau —dije en modo de saludo—. ¿Mis ojos me están engañando, o me drogué demasiado?

Emma se dio la vuelta y me vio, cruzándose de brazos con arrogancia.

—Me preguntaba cuando te volvería a ver, Cullen —comentó, encarando una ceja.

Volví a reír porque esto era demasiado loco. Emma era la segunda mejor amiga de Rosalie después de Jane, aunque seguramente ahora Emma pasó a ser la primera ya que no se hablaba con Jane. Era alta, con su cabello de un color marrón rojizo y estaba extremadamente buena, como todas las amigas de Rose. Ella vivía en Nueva York así que no entendía que estaba haciendo aquí, era amiga de las amigas de Rosalie, por supuesto, Rosalie viajaba todos los veranos a Nueva York a visitarla. La conocía desde hace muchos años, solo que hacía tiempo que no nos veíamos.

—¿Qué diablos haces aquí? —pregunté, apoyándome contra el mostrador observando a Jessica buscar ropa en la otra esquina—. Creí que vivías en Nueva York.

—Bueno, Rosalie me llamó porque peleó con Jane y me necesitaba, y como soy tan buena amiga me quedaré un tiempo por aquí —dijo, colocando sus manos en sus caderas en un gesto tan mandón que me recordó lo zorra que era, fácil como ninguna.

Sonreí.

—Genial, entonces dame tu número.

Ella se echó a reír.

—¿Por qué crees que te lo daría?

Me encogí de hombros.

—Por que eres la tía más fácil que he conocido y podemos reunirnos un día, ya sabes, hablar un rato y follar —respondí.

Emma hizo una mueca de asco.

—Había olvidado lo repugnante que eras, por un momento me alegré de verte.

Sonreí de nuevo.

—Bien, si eres amiga de Rose tendrás que ver mi rostro todos los días, supongo que vendrás a casa, ¿no?

Ella asintió, tomando su café cuando Kelly se lo entregó.

—Recién vengo de allá, precisamente y me alegré un montón de que no estuvieras, creí que habías muerto o estabas en coma.

Me carcajeé.

—Oh, vamos Rusmfeld, todos sabemos que has estado coladita por mi desde que nos conocimos. No lo niegues.

Emma encaró una ceja.

—Despues de haber visto tu pequeña y diminuta polla por accidente un tres de abril, lo que menos siento es atracción hacia ti —dijo, mirandola—. Además, ¿tú no estabas con una tal Bella?

Detesté que sacara ese tema, pero fingí que no fue así. Joder.

—Terminamos, por eso sería bueno que nos reuniéramos. Para hablar, necesito descargarme con alguien, ¿sabes? —contesté, observándola de abajo hacia arriba, un gesto bastante pecaminoso—. Seguro que entiendes a que me refiero con descargarme, no eres tan santa como dices, y eso yo lo se muy bien, no se si recuerdas esa noche bajo el puente de Broocklyn.

Emma me miró con asco.

—He intentado olvidarla desde que te conocí. Creeme.


Bella POV

—He intentado llamarte, ¿Dónde estabas? —pregunté.

Nessie suspiró, pateando una pequeña roca del suelo.

—Por ahí.

Le di una lamida a mi paleta.

—¿Con Jake?

Ella se encogió de hombros, con desgano.

—Algo así. Oye, ¿A dónde vamos? —preguntó, aburrida.

—A la tintorería —contesté—. Sue me mando a buscar una chaqueta de papá.

Cuando doblamos la calle hacia la izquierda y a unos pocos pasos de entrar a la tienda, me detuve y, por consiguiente, Nessie también lo hizo. Ella me miró algo extrañada, así que la tomé del brazo y la hice esconderse junto a mí contra la pared que no era de vidrio.

—¿Qué sucede? —me preguntó, absorta.

Hice una mueca.

—Edward está ahí —la tomé del brazo y la jalé—. Ven.

Crucé la tienda rápidamente y me escondí detrás de un árbol, que se encontraba a la izquierda de la puerta de entrada a la tienda, se podía ver el interior a la perfección. Nessie se agachó a mi lado y me imitó, observándolo.

—¿Quién es ella, la chica con la que habla? —preguntó ella.

Fruncí el ceño, intentando ver mejor.

—No lo se, nunca la vi por aquí…

Ambos hablaban entusiasmados, o bueno, al menos él, ella lo ignoraba por momentos pero se reía de sus bromas, él parecía querer impresionarla. Ella era guapísima, del tipo de chicas con las que Edward intentaría ligar, así que mi autoestima bajó hasta el suelo, pero Nessie interrumpió mis pensamientos.

—Sígueme —anunció.

Se levantó y entró a la tienda, ocultándose detrás de los sofás para tomar café y se infiltro en el mostrador, todo esto mientras yo la seguía casi gritando que se detuviera, gracias al cielo Edward no me vio, pues estaba de espaldas así que nos escondimos contra el mostrador, Kelly no se encontraba en ese momento y dudaba que Edward y esa chica siguieran hablando por mucho tiempo más.

Había tan poca gente en la tienda que se podía escuchar la conversación a la perfección.

—Vamos, dame tu número —pidió Edward.

La chica suspiró de irritación.

—Te dije que no, Cullen —replicó.

—En tal caso le diré a Rosalie que me lo dé.

La chica bufó.

—No te lo dará.

—Lo conseguiré de todos modos. Siempre consigo lo que quiero.

Me incliné un poco sobre el vidrio para observarlos mejor.

—Voy a pretender que presté absoluta atención a nuestra patética y vacía conversación, fue aburrida igual que tú—ella miró hacia una esquina y por primera vez me di cuenta que Jessica estaba en la tienda—. ¿Nos vamos?

Jessica asintió y se acercó con sus feos zapatos de taco alto hacia ella y se tomaron de las manos para marcharse, Edward las siguió y los tres se marcharon. Nos levantamos del mostrador lentamente, hice una mueca por que mi espalda se partía al medio de estar tanto tiempo agachada, pero eso era lo último que capturaba mi atención.

—Así que es amiga de Rosalie —murmuré de forma pensativa, luego miré a Nessie—. ¿Podemos ir a casa de Rose? Quiero averiguar más.

Nessie me miró de forma aburrida.

—Bella, si sigues interesada en Edward no entiendo por qué terminaste con él.

Fruncí el ceño.

—Somos amigos, los amigos nos preocupamos los unos por los otros. Además, también quiero ver a Rosalie, no hablé con ella después de su pelea con Jane en la fiesta.

Ella se encogió de hombros con desdén.

—Vale, como quieras. Vamos, entonces.


Rosalie POV

Sonreí un poquito, una sonrisa muy distinta a las cuales había experimentado a lo largo de mi vida, no sabía como explicarlo, era algo nuevo para mí. Sostuve la pequeña foto de mi ecografía entre mis manos y la observé, a pesar de que lo había hecho toda la semana cada vez que la miraba encontraba algo nuevo, o seguía sorprendiéndome como la primera vez que la había visto. Mi otra mano se dirigió a mi estomago, más plano que una hoja y volví a sonreír.

Sobre todo porque estaba en una situación extremadamente difícil, pronto sería universitaria, nadie sabía sobre esto excepto Edward y pronto debía confesárselo a Emmett, a papá, a toda mi familia y no sabía como hacerlo, pero por algún motivo eso no me preocupaba del todo, creo que ni siquiera había caído en la idea de que tenía que decirlo, estaba demasiado ocupada mirando la foto del bebé.

Pero cuando tocaron la puerta tres veces, casi caí de mi cama del susto. Me levanté y guardé la foto en el cajón más profundo de mi mesa de noche y me acomodé un poco el cabello para ir hacia la puerta y abrirla. Me sorprendí demasiado de ver a Bella y a Nessie en el pasillo, sonriéndome como si nada. Éramos amigas, sí, pero de todas formas fue raro verlas, ellas siempre estaban juntas y apartadas de los demás, yo solía tener mi grupo de amigas y ellas el suyo, pero de todos modos no me molestó que llegaran.

Las hice pasar como de costumbre y me recordó a aquellas noches en las que mirábamos películas cuando yo peleaba con Heidi y las demás.

—¿Qué hacen aquí? —pregunté, mientras las tres nos sentábamos en mi cama, la cual era gigante.

—Estábamos de paso y quisimos venir a verte —dijo Bella, y Nessie soltó una pequeña risa de incredulidad—. No hemos hablado desde que peleaste con Jane, ¿han arreglado las cosas?

Resoplé, mirando las puntas de mi cabello.

—Jane está más que muerta para mi —respondí duramente—. Pero estoy bien, de todos modos no es la única amiga que tengo.

Bella miró a Nessie y ésta le hizo un moín, entonces Bella habló.

—Si, seguro. Eh, hoy vi a una chica hablando con… Jasper, creo que te conocía.

Fruncí el ceño.

—¿Quién? ¿Emma? —ellas asintieron, no muy convencidas—. Oh, sí, Emma. Vieja amiga de la infancia, vino desde Nueva York a verme, se quedará un tiempo aquí en Forks.

Nessie se encogió de hombros.

—Bueno, al menos ella podrá compensar un poco a Jane —comentó—. De todos modos sabes que nosotras también somos tus amigas y puedes contarnos lo que sea, por si te sientes agobiada o algo, las plásticas no son muy confiables que digamos.

Reí un poco, Nessie solía llamar 'las plásticas' a Heidi, Lauren y Jessica.

—Sí, supongo que sí —luego suspiré, mirándolas y decidí contarlo—. De verdad puedo confiar en ustedes, ¿verdad?

Ambas asintieron, algo sorprendidas.

—Claro que sí, Rose —dijo Bella—. ¿Pasó algo?

Asentí, recogiéndome el cabello y soltando un suspiro.

—Les contaré algo que no puede salir de esta habitación por nada del mundo —confesé—. Las únicas personas que lo saben hasta ahora son Emma y Edward, no se lo habría dicho si no fuera mi hermano, pero como lo es sé que no dirá nada.

Nessie encaró una ceja.

—¿Es algo malo?

Me encogí de hombros.

—Depende de como lo vean —tomé una bocanada de aire y simplemente lo solté, necesitaba contárselo a alguien, tener un bebé dentro de tu estómago era esa clases de cosas que querías compartir con todo el mundo—. Estoy embarazada.

Ambas abrieron los ojos de forma exagerada y casi se les cayó la mandíbula al piso. No podían creerlo y no las culpaba, yo tampoco lo creí la primera vez que lo supe y me costó asimilarlo. Esperé paciente a que dijeran algo, el shock no podía durar para siempre.

—¿Es enserio? —preguntó Bella, demasiado sorprendida.

—¿Es de Emmett? —dijo Nessie, esta vez no tan sorprendida sino más preocupada.

Asentí, mirando hacia abajo.

—¿Hace cuanto…?

—Una semana —contesté.

Ambas sucumbieron en un silencio, no agregaron nada más, era como si estuvieran pensando que decir. Yo no las miraba, jugaba con mis manos porque tampoco sabía que decir, aunque Bella fue la primera en romper el silencio.

—¿Qué vas a hacer? —preguntó, dudosa—. Quiero decir, es… algo maravilloso, Rose, pero… ¿se lo dirás a Emmett?

Suspiré y solté una risa seca.

—Quiera o no quiera debo hacerlo. Mi barriga crecerá tarde o temprano, se notará y no podré poner excusas. Además, es el papá, tiene todo el derecho a saberlo —susurré.

Nessie sonrió, algo rara.

—Bueno —soltó una pequeña risa, tomando mi mano—. Felicidades, entonces.

Sonreí ampliamente, feliz a pesar de que cargaba con una mochila de problemas sobre mi espalda.

—Dios, aun no me lo creo…

Bella se acomodó mejor en la cama.

—Sabes, ahora que estas embarazada, deberías dejar las porristas…

Bajé la mirada, esta vez no tan sonriente.

—Sé que debería, pero se acerca el partido de la temporada y he trabajado mucho en la rutina, no creo que unas simples volteretas me hagan daño, es la próxima semana, estoy segura que podré aguantar lo suficiente. Pero sí, luego de eso dejaré las porristas, le diré a Lauren que tome mi puesto —comenté.

Nessie encaró sus cejas con sorpresa.

—¿Justo a ella? Te hará la vida imposible si se lo das, ¿estás segura de…?

Pero le interrumpí.

—No me importa —dije—. Lauren puede irse a la mierda y el motivo por el cual dejo el equipo es mucho más importante que lo que pueda pensar ella de mí. Pocas cosas me importan ahora, no se como explicarlo, es como si todo se hubiese dado vuelta, todo lo que creía importante ya no lo es. Solo puedo pensar en el bebé y en lo que es mejor para él, sé que seguir en las porristas lo perjudicará entonces lo dejaré y no es una obligación, quiero hacerlo, solo quiero esperar un poco. Y hoy he comido dos platos enteros de cereal y no me sentí mal —me reí, impresionada de mi misma—. Porque no quiero decepcionar al bebé, no quiero ser como mi madre, quiero ser mejor que eso. Quiero que, por primera vez en mi vida, alguien este orgulloso de mi. Jane es una zorra, pero tenía razón en lo que dijo, nadie me aprecia realmente…

Bella hizo una mueca.

—Oye, no digas eso, Jane solo dijo esas cosas porque estaba molesta. Nadie es perfecto y todos cometemos errores.

Reí, negando con la cabeza.

—No lo entiendes —susurré—. No me molesta lo que dijo, sé que soy una perra egoísta y no voy a cambiar, porque es lo que soy. No me interesa lo que los demás puedan pensar de eso, solo quiero que el bebé esté bien y sea feliz. Incluso Emmett puede irse al carajo.

—¿Pero aun lo quieres? —preguntó Nessie.

Aparté mi cabello del rostro.

—Claro que sí —susurré de forma melancólica—. Ayer lo vi con Angela y sentí que algo me partía al medio. Siento como si no le importara lo que pudiera sucederme… solo le importa mi peso y si como o no, pero no piensa en como me hace sentir que me ignore tanto y solo se acerque como un papá protector para decirme que vaya a la cafetería a comerme una hamburguesa.

Nessie soltó una pequeña risa.

—Hombres —masculló, y luego suspiró—. Mira, las cosas estarán bien. La barriga no comenzará a crecer hasta dentro de tres meses, según leí, así que tienes tiempo para organizar tu mente y contárselo a los demás. Ya has dado un gran paso en decírnoslo a nosotras.

Sonreí y tomé sus manos cariñosamente.

—Gracias, de verdad.

Ambas sonrieron.

—No dudes en contar con nosotras —dijo Bella—. Y no te preocupes, no le diremos a nadie.

Sonreí porque las heridas que sentía comenzaban a sanar lentamente, sobre todo al darme cuenta de las asombrosas amigas que tenía.


Jacob POV

Me tiré en mi cama soltando un gran suspiro, cansado y sudoroso. Había salido a correr un buen rato, dos horas completas, los músculos me dolían y la cabeza me explotaba. Siempre había sido un gran amante del deporte, Emmett vivía pidiéndome que me uniera al equipo pero siempre había rechazado la oferta, no sabía del todo por qué, pero correr hacía que mi mente se despejara por completo, sin embargo hoy no fue así, no pude dejar de pensar en Ness y en nuestra pelea de hoy por la mañana. Papá sabía que algo pasaba entre nosotros y no dejaba de atosigarme con preguntas que me volvían loco, sobre todo porque yo no podía darle una respuesta, no sabía que pasaba entre nosotros, estaba demasiado jodido.

Pero entonces la puerta se abrió y Bella entró a mi habitación. Me sorprendí de verla, sobre todo porque estaba anocheciendo y había oído que estaba preparándose para el examen de historia —el cual debería estar repasando ahora mismo, por cierto—, así que creí que estaría estudiando. Ella me sonrió un poquito, y por primera vez me fue difícil devolverle el gesto.

No hablábamos mucho como antes y desde que había empezado a salir con Nessie no le dediqué mucho tiempo, a pesar de que pasara mis días enteros con Edward y Seth, Bella siempre había obtenido gran parte de mi tiempo, y me sentí mal por eso, no me gustaba descuidarla.

Ella caminó hacia mi cama y se acostó a mi lado.

—Hey Bells —saludé primero, corriéndome un poco para hacerle espacio.

—Vaya, recuerdas mi nombre —bromeó—. Creí que te habías olvidado de Bella Swan, como ya ni siquiera me llamas…

Hice una mueca de completa culpa y tomé su mano para depositar un beso entre sus nudillos.

—Mierda, lo sé —me quejé—. Lo siento, de verdad.

Bella puso los ojos en blanco.

—Ya, no exageres, sé que eres un chico ocupado —y luego se rio, dándome un empujón con el codo, con esa risa suya que era dispareja y suave y que podía calmar cualquier problema que se cruzara por mi mente—. ¿Estás bien?

Suspiré, mirando mi mano entrelazada con la suya.

—Lo estoy ahora que estás aquí —susurré—. Necesitaba hablar con alguien. Sabes que eres la única persona con la cual puedo hablar de verdad, ¿no?

Bella sonrió un poquito y asintió, apoyando su mejilla en mi hombro.

—Lo sé —admitió—. Por eso he venido. Nessie me dijo que discutieron esta mañana y quería saber como estabas.

—No muy bien —susurré, cansado—. Literalmente no hay nada que pueda hacer para quitármela de la mente, ¿sabes?

Bella levantó el rostro para mirarme.

—Jake, ¿no has considerado la probabilidad de… no lo sé, perdonarla? —preguntó—. No podrán estar bien si no te quitas ese rencor.

Resoplé, algo molesto por su comentario.

—Si, claro, por eso has dejado a Edward, ¿no? —repliqué.

Ella no pareció molestarse ante lo que dije.

—Yo perdoné a Edward —dijo, encogiéndose de hombros—. Que haya terminado con él es algo muy distinto, lo hice porque simplemente no podíamos funcionar juntos, no porque estuviera enojada por las cosas que hizo, las cuales fueron muchas, la verdad.

Rodeé los ojos.

—Ya lo sé —contesté, de forma brusca—. Pero es que, no lo se… yo… lo que hizo no estuvo bien, Bella.

—Por supuesto que no estuvo bien —contestó—. Pero al menos se ha arrepentido, ¿no? Te pidió perdón, todos cometemos errores. Si no vas a perdonarla entonces no entiendo por qué sigues en su casa cuando sus padres no están y sigues en una relación oficial.

Me aparté de ella, mirándola molesto.

—¿De qué parte estás? —repliqué.

Bella resopló, sentándose en la cama.

—¡De ningún lado! Solo digo que si no…

Pero la interrumpí, levantándome de la cama.

—¿De ningún lado? Prácticamente la estás defendiendo, ¿ves? Ya te ha lavado el cerebro…

Bella se sorprendió y se levantó de la cama también, enfadada.

—Nadie me ha lavado el cerebro, estoy diciéndote lo que pienso, ¿no era que querías hablar?

—Te ha lavado el cerebro —repetí—. Lo mismo que ha hecho Edward, por eso has terminado en donde estás. Siempre fuiste demasiado manipulable.

Si antes se había sorprendido, ahora lo estaba más.

—Mira quien habla —me dijo, levantando un poco la voz—. Edward también te manipuló bastante bien, si mal no lo recuerdo habías pensado que Nessie era una zorra porque Edward te hizo creer que ella se interponía entre Seth y tú, enamorándolos para poner en contra a los "tres mosqueteros". Madura, Jake.

—Sí, por que tú eres muy madura, ¿verdad? —le gruñí.

Bella se cruzó de brazos, como si no me conociera y me dedicó la mirada más fría que nunca me había entregado.

—¿Qué diablos pasa contigo? —vociferó, enfadada.

Se dio la media vuelta y se marchó de mi cuarto dando un gran portazo, haciendo temblar los cuadros de mi habitación. Enfadado, pateé una silla de forma rabiosa y me dejé caer en la cama de nuevo, cerrando los ojos.

Estaba jodido.


Edward POV

Había pasado todo el día fuera con Seth, reviviendo viejos tiempos y tratando de pasar tiempo juntos después de seis meses en la cárcel. Me había puesto al tanto de las cosas que habían sucedido, las cuales Rosalie olvidó comentar, y como Jacob no quiso venir porque el idiota se había vuelto un amargado de mierda, solo habíamos sido nosotros dos. Así que cuando llegué a casa eran como las 12 de la noche, pero no quise quedarme allí, todos estaban durmiendo y yo no tenía sueño, así que salí a caminar un rato, el frío era insoportable pero no tenía otra opción, mi auto estaba en lo más profundo de un rio y caminar era mi única alternativa.

Ni siquiera sabía hacia donde iba, solo sé que terminé en casa de Bella tirando piedrecillas a su ventana, hubiera subido por el árbol y entrado directamente, pero como había llovido todo estaba cubierto de lodo y no tenía ganas de ensuciar mis jeans. Me sorprendí bastante de que abriera la ventana, porque realmente creí que estaría durmiendo. Quiero decir, vamos, eran las 12 de la madrugada.

Cuando abrió la ventana le hice señas de que bajara, ella simplemente me hizo señas de que esperara así que caminé hacia el porche y me senté en las escaleras, colocándome la capucha de mi sudadera porque estaba helado aquí afuera, no paraba de salir vaho en cada respiración que hacía.

La puerta se abrió detrás de mí y Bella salió al porche, con una sudadera parecida a la mía. Caminó hacia mi lado y se sentó junto a mí.

—Sé que es tarde —dije, jugando con mis manos—. Pero no sabía a donde ir. ¿Te desperté?

Bella negó con la cabeza.

—No podía dormir, de todos modos —contestó.

Asentí, sin saber muy bien que decir.

—Rose dijo que estuviste en casa hoy —dije, mirándola.

—Sí, Nessie y yo fuimos a ver como estaba, después de este asunto con Jane —dijo, mirándome—. Edd, ¿estás bien?

Suspiré, apartando la mirada y jugando de nuevo con mis manos, de forma cansada. Estaba serio, odiaba esta mierda, tratarla como si fuera mi amiga cuando no podía verla de esa forma para nada.

—Estuve pensando —susurré, sin mirarla—. En nosotros. Estuve pensando mucho, de hecho y… bueno, no lo se, todo el tiempo pienso en nosotros —luego la miré—. Todo el tiempo pienso en ti.

Bella suspiró.

—Edward…

Pero la interrumpí, frunciendo un poco el ceño e intentando con todas mis fuerzas no enfadarme.

—No, no intentes cortar el tema —le dije, algo molesto—. Nips, terminaste conmigo en una cárcel en una visita de tan solo 10 minutos. No te volví a ver después de eso hasta ahora, ¿qué es lo que pretendes, quieres que simplemente finja que lo he entendido? Ni siquiera me diste una buena razón.

Bella se encogió de hombros, apoyando su cabeza en el borde del pasamano de la escalera.

—No sé que otra razón necesitas…

Esta vez me enfadé.

—Joder, no pretendas que no te importa y que ya lo has superado por completo. Han pasado solo seis meses, si yo aun sigo queriéndote después de todo ese tiempo, ¿crees que me creeré el cuento de que ya has avanzado y has cambiado de página así de fácil?

—No, no lo he hecho, pero tú solo estás molesto porque no puedes creer que haya sido yo quien terminara contigo, quien haya tomado la iniciativa por primera vez ya que tú me controlabas por completo. No esperabas eso ni por asomo.

Suspiré, despeinándome el cabello, mis manos temblaban y no sabía por qué. O quizás sí, y no era por el frio.

—Me equivoqué, sé que me equivoqué muchísimas veces ¿de acuerdo? Lo jodí todo una y otra vez, y me arrepentí y volví a joderlo de nuevo, y antes de que pudiera decirte que lo sentía volvía a arruinarlo todo. Pero eso no significa que…

Ella me interrumpió.

—¡Es que de eso se trata, Edward! —exclamó, y si no fuera por la oscuridad podía decir que tenía los ojos llorosos—. Estoy harta de tener que perdonarte las cosas una y otra vez, sé que te arrepientes de lo que haces, si no lo hicieras serías una verdadera mierda. Pero no puedo hacerlo de ese modo, porque hagas lo que hagas siempre vas a joder las cosas, no eres tú, somos nosotros. No funcionamos, Edward, nunca lo hicimos.

Joder.

—Pero…

—Se lo que vas a decir —me interrumpió, limpiándose una lágrima fugazmente—. "Pero yo te quiero", y sé que me quieres. Pero a veces el amor no es suficiente, tú me lo has dicho siempre. No funcionamos, Edward, nunca hacemos nada de lo que los otros novios hacen, ir al cine, ir a cenar a algún bar aburrido y con música de los 80…

Negué con la cabeza, esta vez demasiado enfadado.

—Oh, vamos, por favor… no te creo ni una maldita palabra —repliqué, mirándola con los ojos ardiendo de furia—. Además eres la peor mentirosa que he conocido, solo para que lo sepas. Intentas convencerte a ti misma de que no funcionamos cuando no es así, esto es lo que nos gusta, Bella, el juego. Si el amor no es suficiente entonces hubieses terminado conmigo en la primera semana en la que comenzamos a salir, sin embargo duramos tres años. No somos Rosalie y Emmett, o Alec y Jane o Nessie y Jacob. Somos Edward y Bella, tú actúas como una celosa psicópata y yo coqueteo con Heidi para hacerte enfadar, luego me pegas una bofetada, no me hablas por una semana y después nos arreglamos como si nada hubiese pasado. Sexo desenfrenado a todas horas, peleas, matarnos con globos de agua en la calle a las tres de la madrugada; así es como funcionamos. ¿Edward y Bella yendo al cine de la mano mientras yo te recito poemas a la luz de la luna? —resoplé—. No es lo nuestro y lo sabes, y tampoco es lo mío ser un romántico empedernido como Emmett. Pero a ti eso no te importa porque hubieses terminado conmigo de lo contrario, y no lo hiciste.

Para cuando terminé mí jodido discurso Nips estaba a punto de llorar y lo sabía, joder, la conocía como la palma de mi mano. Sin embargo ella apartó la mirada, enfadada de que yo tuviera razón.

—Pero terminé contigo ahora —contestó, de forma fría.

Y me quedé allí mirándola, sin saber que decir. Sin nada más que hacer, me levanté enfadado del porche y me di la media vuelta para marcharme a casa. Escuché a Nips suspirar y levantarse de las escaleras.

—Vamos, Edward… —gritó detrás de mí.

Pero la ignoré, levantando mi mano y enseñándole el dedo del medio, para que se fuera a la mismísima mierda.

Jodida imbécil.


Nessie POV

Alec era un jodido genio.

Como hoy teníamos examen de historia y, por supuesto, ninguno había estudiado una mierda, sigilosamente se dirigió hacia los baños femeninos y rompió las cañerías. ¿Cómo lo hizo? No tengo la menor idea, pero habían cancelado el día de clases así que no debíamos estudiar nada. Por eso, cuando se hizo de noche, Emmett organizó una fiesta previa al partido en casa de Tony, casi toda la escuela estaba allí y yo me había pasado de copas, así que se podía decir, oficialmente, que estaba un poco borracha.

Bella ni siquiera había querido venir, sobre todo cuando descubrimos que la tal Emma, la amiga de Rosalie estaba en al fiesta, y Edward no dejaba de coquetear con ella. Lo más lógico es que él no sabía que Edward había venido, así que al parecer no coqueteaba por venganza ya que Bella me contó la pelea que tuvieron anoche. Él no paraba de susurrarle cosas al oído —seguramente cosas obscenas, porque conocía a Edward—, ni de rodearle el brazo en los hombros. Y Bella ardía de furia, cosa que me hacía reír.

—Yaaa —contesté, bebiendo un poco de cerveza—, no te amargues, tú terminaste con él. Estamos en una fiestaaaa, ¡diviertete!

—Te haría caso si no estuvieras borracha —contestó de mala gana.

Me reí.

—Ten —le dije, dándole una botella de cerveza—. Bebe un poco, eres joven, ¡vive tu vida en vez de lamentarte por un capullo como Edward! Hay millones de chicos guapos aquí, follate a alguien y ya. Esta casa es enorme, hay millones de dormitorios y…

—Me das asco —contestó, y se marchó con Alice y Bree.

Me reí de nuevo.


Rosalie POV

—¿No vas a beber?

Miré a Heidi y le sonreí, negando con la cabeza.

—Eh, no realmente. No quiero colocarme hoy —mentí.

Por supuesto que no quería, estaba embarazada. Aunque nadie se extrañó por eso, yo no solía tomar demasiado. Heidi se encogió de hombros, sirviéndose algo de ponche y bebiendo todo de un trago.

Miré a Edward de muy mala gana.

—¿Puedes dejar de coquetear con mi mejor amiga? —le dije, y luego miré a Emma—. Y tú deja de ser tan puta, por el amor de Dios. Solo lo has visto dos veces en toda tu vida.

Emma se carcajeó, un poco borracha.

—Oh, vamos, es una fiesta —y rió cuando Edward le susurró algo en el oído—. Además solo estamos coqueteando.

—Sí, tú —dijo Edward—. Yo solo estoy intentando llevarte a la cama lo antes posible, y déjame decirte que estás tardando siglos. ¿O prefieres hacerlo en un auto?

Sonreí.

—Tú precioso Volvo está hundido en lo profundo del océano con Jack Dawson y el Titanic —escupí con veneno, él amaba ese estúpido auto.

Edward me sonrió de la misma forma.

—Y ahora mi teoría sobre que las rubias no tienen cerebro está más que confirmada. Mi auto se hundió en un río, no en el océano, pedazo de idiota.

Emma se carcajeó, y casi se le cae el vaso de vodka pero Edward lo tomó antes que tocara el piso, no sabía que mierda se traían estos dos, pero odiaba que Edward me robara a cada una de mis amigas, ¡siempre hacía lo mismo!

—¿No me darás un beso de agradecimiento por impedir la caída de tu bebida? —preguntó Edward.

Rodeé los ojos.

—Tu solo quieres besarme porque tu ex nos está mirando desde allá —dijo, entre risas.

Edward levantó la mirada rápidamente, siguiendo los ojos de Emma.

—¿Ella está aquí?

Lo miré encarando una ceja.

—¿Recién te das cuenta? —repliqué, acomodando mi falda de porrista.

Edward se encogió de hombros y le dio un beso en el cuello a Emma, joder, me daban asco.

—Es que he quedado tan deslumbrado con la belleza de Emms que no pude notar nada más —halagó.

Y entonces la besó y simplemente aparté la mirada al igual que Heidi, por que siempre era lo mismo y además ya tenía bastante con haber vomitado dos veces hoy en la mañana por el bebé, como para volver a vomitar por culpa de ellos. Mirando hacia la izquierda, observe a Jane caminar hacia nosotros con su bebida en la mano, estaba bastante seria y con ganas de causar problemas.

Pues que se preparara, porque yo también iba a causarlos si ella me provocaba. No me saludó a mí primero, de hecho, miró a Emma y a Edward besarse y cuando ella habló, ambos se separaron.

—Vaya, Emma —comentó—. Veo que no has cambiado, sigues tan zorra como siempre, ¿flirteando con Edward? Muy propio de ti.

Emma rió un poco y se limpió la boca con la mano, aferrada al cuello de Edward.

—Bueno, prefiero follarme a Edward Cullen contra la pared de su habitación antes que hacerle una mamada a mi propio hermano. He oído que has optado por el incesto, ¿no? No te preocupes, no voy a juzgarte. ¿Lo saben ya tus papis?

Jane se la quedó mirando como si quisiera matarla y yo me eché a reír, porque amaba a Emma y aún borracha sabía qué decir para cerrarle la boca a alguien. Edward también rió y supe que él estaba enojada con Jane también, sobre todo por lo que dijo sobre nuestra madre, así que me alegré que no la defendiera.

—Si no fuera porque esta es la fiesta de Emmett, te arrancaría ese bonito cabello que tienes, ¿o son extensiones?

Emma sonrió.

—Dime lo que quieras, al fin y al cabo no eres muy bonita. Quiero decir, la única persona que se ha fijado en ti es tu hermano, y eso está bien, la familia siempre está primero.

Entonces Jane avanzó hacia ella para intentar romperle la cabeza contra la pared, pero Emmett llegó en ese momento y Edward apartó a Emma entre risas, el pendejo se tomaba esto como broma y yo también tenía que hacerlo.

—Ya, tranquilícense —dijo Emmett, tomando por el brazo a Jane y luego miró a Emma—. Emms, sabes que te quiero, pero cálmate, ¿vale?

Que va, Emmett la conocía desde hace años también, ya que siempre que yo iba a New York lo llevaba conmigo. Me dio nostalgia pensar en eso.

—Vamos, que no he hecho nada —dijo Emma—. Jenny solo está un poquito estresada por que le robé a su mejor amiga.

Jane quiso avanzar pero Emmett la detuvo.

—Juro que cuando te encuentre sola…

Emma sonrió maliciosamente.

—Bueno, me temo que no estaré sola —y luego le dio un beso a Edward en la mejilla—. Eddie estará conmigo, y de hecho creo que voy a satisfacer… alguno de sus deseos…

Edward sonrió ampliamente y luego me miró, guiñándome un ojo.

—¿Te he dicho cuanto amo a tus amigas, Rose? —luego jaloneó de la mano a Emma y se la llevó, susurrándole un "vamos, nena, te haré bajar un par de kilos."

Rodeé los ojos y luego miré a Jane, suspirando.

—Deja de mirarme de esa forma —repliqué, y luego miré a Emmett—. ¿Darás el discurso de capitán?

Él asintió, mirando la expresión de Jane.

—En unos minutos —dijo, y luego me miró—. Ven, quiero hablar contigo un momento.

Se dio la media vuelta y caminó hacia un rincón, así que supuse que debía seguirlo. Me puse frente él, apoyada contra la pared y enredado un mechón de mi cabello entre mis dedos, como siempre solía hacer para pedirle algo o convencerlo de hacer algo que él no aprobaba, solamente para intentar apaciguar las cosas por si quería darme alguna mala noticia.

—¿Pasó algo malo? —pregunté.

Él negó con la cabeza.

—Te vi comer hoy —dijo—. Y, bueno, quería saber si estabas bien.

No, no estoy bien.

Asentí.

—Sí, sí… me siento mejor.

Él asintió.

—Bien, genial. Me alegra que me hayas escuchado, ¿sabes? De hecho no estás tan delgada como antes, eso es bueno.

Sin poder contenerme me acerqué a él y lo abracé, rodeando mis brazos por completo en torno a su cuello. Como era de esperar, él me devolvió el abrazo de inmediato, como si lo hubiese estado deseando desde hace mucho. Cerré mis ojos, para intentar disfrutar de los pocos minutos que estaríamos así, porque se acabarían, sabía que sería así.

—Gracias por preocuparte por mí —susurré.

Él suspiró, y mi piel se erizó al sentir su respiración contra mi cuello.

—Siempre me preocupo por ti —contestó.

Me separé de él e me mordí el labio.

—Bueno, nos vemos mañana…

—¿Te vas? —preguntó, con su mano aferrada a la mía.

Asentí.

—Sí, no me siento muy bien, estoy cansada.

—Vale —contestó, y se acercó para darme un beso en la cien—. Cuídate.

Me aparté de él casi instintivamente y salí a la calle empujando a todos rápidamente, las lágrimas comenzaron a brotar de mis ojos y caminé hacia casa en llanto, pensando en como demonios le diría que estaba embarazada.


Edward POV

Terminé agitado como una mula y suspiré, sonriendo y despeinándome el cabello a la par que me colocaba la camiseta, pero ni siquiera me molesté en abrochar los botones, ardía de calor. Encendí un cigarro y Emma se rio, colocándose la blusa.

—Fue intenso, ¿eh?

Sonreí.

—Tengo el honor de decir que has sido el mejor polvo que tuve —halagué, y me acerqué para besarla—. Sabía que ibas a ceder, tarde o temprano.

—Anda, solo quieres impresionarme —contestó ella y se apartó de mí para acomodarse el cabello frente al espejo.

Reí y guardé mi móvil en los bolsillos de mis jeans.

—Que va, si es la verdad —luego expulsé el humo del cigarro y la miré—. Te llevaría a casa si no fuera por que no tengo auto, así que te jodes, deberás irte sola —luego me reí, aun jadeando—. De todos modos, como sea, te llamo mañana.

Ella colocó sus manos en sus caderas y me miró curiosa, encarando una ceja.

—¿Me llamas mañana? —luego frunció el labio—. Creí que era otro polvo más en tu gran lista de admiradoras.

Me encogí de hombros, con el cigarro entre mis labios.

—Puede que te hayas equivocado, considérate afortunada.

Luego, le guiñé un ojo y me marché de la habitación, ya estaba algo harto de esta fiestecita y después de semejante follada solo quería irme a casa a dormir un rato. Bajando las escaleras y dirigiéndome hacia la puerta, Nessie chocó conmigo, completamente borracha.

—¡Edward! —exclamó, feliz—. ¡Eres tú!

Hice una mueca de asco ante el gran olor a alcohol que tenía y la aparté de mí, sentándola en el sofá más cercano sin demasiada delicadeza. Pero entonces, cuando salí de la casa cruzando todo el jardín hacia la calle —y a decir verdad estaba repleto de gente allí—, Claire y Bella se cruzaron en frente de mi, y Nips no parecía nada contenta, la verdad.

—¿Te divertiste con Emma? —preguntó, de mala gana.

Estúpida perra.

Asentí, expulsando el humo del cigarro.

—A decir verdad sí, no puedo esperar a que se repita. Puedo asegurarte que baje unos… 6 kilos como máximo.

—Eres un imbécil —dijo ella, enfadadísima.

—¿Ah si? No entiendo porque estás tan molesta, fuiste tú quien dijo que nosotros no funcionábamos, ¿recuerdas?

Ella no supo bien que decir, así que yo continué.

—No, aguarda, ya se lo que sucede aquí —repliqué con ironía—. Si esperabas que después de la discusión que tuvimos no dejara de buscarte y de pedirte otra oportunidad, debo confesarte que estabas muy equivocada, bonita. Yo seguiré con mi vida y me follaré a quien quiera, poco me importa tu opinión al respecto. No fuiste la primera y sin duda no serás la última, y ¿sabes? Estoy con la conciencia limpia, no he hecho nada malo y no debo darte explicaciones de nada, ya no eres mi novia. Si te molesta, no me interesa, tú lo has querido así.

Luego me marché, dándole un pequeño empujón en el hombro.


Auch, fuertes palabras las de Edward, ¿eh? Pero creo que tenía razón, Bella es un poco histérica y hay que aceptarlo.

Yaaaaaay, actualicé rápido y amé este capi, como faltan ya un par de capítulos para que el fic acabe y estoy repartiendo los protagonismos, puse que este capítulo sería de Todos, no puedo enfocarme en uno solo, cada uno está comenzando a tener problemas fuertes al final.

So, ¿les gustó? Hay algo raro entre Emma y Edward, ¿será que eso se interpondrá entre Bella y Edward? ¿Quieren una pelea de gatas entre Emma y Bella? Juaaaz, me gustaría eso, la verdad. Sobre todo porque entre Edward y Bella nunca hubo un tercero, las peleas de ellos siempre fueron por culpa de Edward, así que involucrar a alguien más sería divertido. Ya les he dicho, no puedo decir si van a terminar juntos o no, porque como dije anteriormente: tienen tantas probabilidades de que lo hagan como que no.

Otra cosa: JACOB NO VA A MORIR, relájense, recibi varios reviews preguntando eso. No lo voy a matar como a Freddie, nadie va a morir XDDDD

No se cuando voy a enviar el preview porque no tengo la menor idea de lo que va a pasar en el capitulo siguiente, así que sean pasientes, please.

Las amo, gracias por sus reviews y por estar siempre ahí ;)

Mel.