Capítulo 20
Todos estaban listos para desayunar, el anfitrión de la casa se había levantado temprano para preparar un delicioso desayuno a sus huéspedes.
Dado que Lovino, quien aún no había dado señal alguna de haberse levantado; y Ludwig, que había dicho que iría a la habitación del anterior a buscar algo que había perdido. Feliciano le había pedido a Mikkel que fuese a buscarles.
Después de varios minutos al fin aparecieron los tres faltantes.
Primero entró el sureño con el ceño fruncido, y con la mirada buscó el plato que tenía servido más comida. Inmediatamente empezó a engullir todo lo que había en él, ignorando olímpicamente al resto de presentes. Detrás de él caminaba Ludwig, tratando de evitar contacto visual con ambos italianos solamente se sentó en la primera silla que encontró desocupada. Siguiendo al alemán se hallaba Mikkel, burlándose de los dos primeros…. Sin embargo, contuvo sus risas al entrar en el comedor, tomando lugar al lado del noruego.
El sueco estaba sentado en medio de ambos italianos, teniendo frente a él al danés mientras que Noruega se hallaba al lado contrario de Feliciano, dejando a Ludwig frente a Romano.
—¿Encontraste lo que buscabas? —Preguntó inocentemente el italiano norteño a su amigo el alemán.
Ludwig volteó a ver al italiano, pero no logrando enfrentarle por más de unos cuantos segundos no hizo más que regresar su mirada hacía su plato de comida antes de responder con un pequeño asentimiento de cabeza.
Feliciano consideró aquella actitud muy impropia de su antiguo compañero de batalla, pero no queriendo hacerlo muy notorio decidió hablarle a su hermano.
—Ve~ Fratello, ¿Despertaste bien? —La mirada que recibió de parte del sureño tras aquella pregunta no hizo más que estremecerle.
—No. —Empezó a quejarse agriamente Lovino. —Primero me despierto con la estúpida llamada del albino de mierda que el idiota del macho patatas tiene por hermano mayor, luego me doy cuenta que mi bello cuerpo no funciona como mi cerebro le dice que debe actuar porque resulta que ayer me utilizaron como un trapeador de un lado a otro en la pista de patinaje, y luego…
Sin terminar de quejarse el de ojos olivas se detuvo en seco, dándose cuenta que estaba a punto de rememorar el beso que había tenido que experimentar junto al idiota que tenía enfrente.
—¿Y luego qué? —Preguntó Mikkel mientras sonreía diabólicamente.
Un leve y casi imperceptible sonrojo empezó a aparecer en el rostro del alemán, puesto que él estaba involucrado en aquello.
La mirada asesina del italiano sureño se posó sobre el semblante del rubio de cabellos alborotados.
—Y luego apareciste tú. —Masculló Lovino.
Tanto Feliciano como Berwald no tenían idea de lo que eso quería decir, el noruego por su parte no le daba importancia, tantos años lidiando con las estupideces de Mikkel le hacían creer que cualquier cosa que hubiese sucedido mientras éste hubiese ido a buscarles para desayunar… no sería más que alguna ridícula atribución del danés.
—De nada. —Mencionó Mikkel mientras le guiñaba a Lovino.
—¿De qué están hablando? —Preguntó curiosamente el de ojos ambarinos.
El danés sonrió triunfante tras aquella pregunta.
—Sucede que cuando llegué a buscar a Lovino…—La explicación del danés se vio interrumpida tras haber recibido el golpe de un pedazo de pan en su cara.
—¡Que no se te ocurra mencionar nada al respecto! —Gruñó el italiano tras lanzarle el pedazo de pan.
Mikkel al sentirse herido buscó consuelo de parte del noruego.
—Noru~ ¿No harás nada al respecto al ver que lastiman al ser que más te ama? —Los ojos azules del aludido se posaron en la mirada llorosa y esperanzada del danés.
—No. —Respondió tranquilamente el noruego. —Seguramente lo tenías merecido.
Mikkel se resignó tras escuchar las palabras de Lukas.
—Bien… no mencionaré nada…—Susurró tranquilamente mientras sacaba su celular. —¡Pero se los mostraré para que lo disfruten tanto como yo!
Tanto Lovino como Ludwig observaron el teléfono del danés pasar a manos del italiano norteño.
Berwald se inclinó hacía Feliciano queriendo ver en que estupidez se había metido Mikkel.
Tanto el sueco como el italiano observaban el video donde se mostraba al alemán y al sureño besuqueándose el uno al otro.
—No sabía… que te gustaba Alemania. —Comentó algo confuso Feliciano.
Ludwig estaba a punto de corregir todo aquello diciéndoles que solamente era parte del reto establecido el día anterior, pero Lovino se levantó estrepitosamente de la mesa.
—Me voy. —Fueron las palabras mencionadas por Lovino antes de salir apresuradamente del comedor.
—¡Lovino! —Feliciano corrió tras su hermano inmediatamente.
Los 3 nórdicos y el alemán permanecieron en sus lugares.
—¿Se dieron cuenta? —Preguntó Mikkel a los que quedaban.
Lukas simplemente asintió, mientras que Berwald y Ludwig le observaban sin seguir entendiendo.
Ante aquello el de cabello alborotado sonrió confiado.
—Lovino no negó que le gustaba Ludwig. —Mikkel se sentía increíble, quizás algún día debería de aportar sus infalibles servicios de cupido al resto del mundo.
El alemán rodó los ojos.
—Tampoco lo afirmó. —Para Ludwig el saltar a ese tipo de conclusiones era estúpido.
—Sin embargo, eso nos hace pensar que aún no sabe lo que realmente siente por ti. —Comentó Lukas. —Y en la mayoría de situaciones eso siempre termina resultando como enamoramiento.
El alemán no hallaba la lógica en eso, pero no quería decir nada al respecto… al final de cuentas él tampoco estaba seguro de que rayos estaba sintiendo.
Lovino deseaba marcharse de la casa de su hermano, pero al parecer Feliciano no le dejaría ir tan fácilmente.
Ambos se hallaban fuera de la casa, uno molesto y el otro confundido.
—Feliciano, deja de seguirme y vuelve adentro. —Alegó el sureño mientras seguía su marcha.
El aludido no hizo más que apresurar su paso para alcanzarle.
—Pero Lovino… no te puedes ir aún. —Respondió suplicante el menor.
—¡Claro que puedo! —Dijo aun más enojado que antes.
Feliciano abrazó a su hermano. No sabía que estaba pasando, pero podía percibir el dolor en la mirada del sureño.
Lovino estaba a punto de explotar; sin embargo, no logró alejar a su hermano.
—¿Qué sucede Lovino? —Preguntó preocupado Feliciano, él sabía que tenía que estar relacionado con el video recién visto… luego recordó a España. —¿Es por Antonio?
Lovino frunció el ceño tras la mención de aquel nombre, Feliciano aún no sabía nada de lo que había pasado entre ellos.
Tras la falta de respuesta del sureño, Feliciano supuso que había acertado. Seguramente a Lovino le preocupaba que España imaginase que su hermano le había engañado con Alemania.
—Tal vez si le explicas que no era más que un reto él lo comprenda. —Sugirió apaciblemente el de ojos ambarinos.
—España y yo terminamos. —Anunció secamente ante las palabras del otro italiano.
Feliciano quedó estoico ante aquello, tras unos segundos tratando de asimilarlo quiso consolarle, pero Lovino se lo impidió.
—No digas nada. —Comenzó diciendo. —A él no le importó, a mí tampoco me importa.
Aquella era una vil mentira. Por supuesto que aún le importaba, por eso había deseado desesperadamente disfrutar un beso con alguien que le desagradaba.
—Lovino… ¿Qué es lo que realmente sucede? —Cuestionó seriamente Feliciano.
El sureño consideró mentalmente la probabilidad de contarle al menor lo que realmente pasaba por su cabeza, pero aún se retenía de hacerlo.
—Lovino… ¿Acaso no… confías en mí? —Preguntó al borde de las lágrimas el de ojos ambarinos.
¡Lo que le faltaba a Lovino!... hacer llorar a su hermano para sentirse más miserable.
—¡No lo comprenderás idiota! —Murmuró contra su hermano…—¡Todo lo que me sucede es una mierda! Solo quiero ir a Roma. —Mencionó el de ojos olivas mientras intentaba zafarse del abrazo. —Déjame ir Feliciano, eso es lo que yo hice cuando no quisiste decirme que estaba pasando en Suecia.
El menor sabía que aquello era cierto, pero no quería dejar ir a su hermano.
—Lovino, por favor. —Susurró lo suficientemente fuerte para que el otro le escuchase. —Tranquilízate y dime que está pasando…
El sureño gruñó y se cruzó de brazos.
—¿Qué te diga que está pasando? —El tono de voz del aludido poseía un cierto grado de ironía. —¿No es estúpidamente obvio que no soy feliz? A diferencia tuya… de mí no se enamoran en un abrir y cerrar de ojos.
Lovino sabía muy bien que no tenía ningún derecho de tirarle la culpa a su hermano, pero en esos momentos su situación no le dejaba pensar con claridad.
Feliciano observó detenidamente al mayor. Si bien sabía él que las palabras del sureño eran en cierto modo ciertas, no podía negar que lo que sentía por Berwald no era más que amor.
—¿Y que hay de Ludwig? —Preguntó el norteño pensando en el video.
Lovino observó a Feliciano como si estuviera hablando con el mayor idiota de todos.
—¡Yo no tengo nada que ver con el idiota ese! —Gritó exasperado el sureño. —¡Eso solo fue un estúpido, desagradable y asqueroso beso, idea del maldito de Dinamarca!
Feliciano pensó en esas palabras… pero si él tenía la posibilidad de haber vencido su miedo hacía Suecia y luego quererle… en ese caso debía de existir la posibilidad de que Lovino venciera su odio hacia Alemania y de alguna forma se enamorasen y terminasen sintiendo lo mismo que el sueco y él sentían el uno por el otro.
Debido a que se trataba de Lovino, aquello sería algo difícil… por no decir imposible, pero el menor no quería rendirse porque él era feliz en ese momento y deseaba que Lovino también lo fuera.
"Si tú interfieres no será amor real." Las palabras de Tino resonaron en su mente interrumpiendo el hilo de sus pensamientos… Un poco molesto por pensar en el finlandés se convenció a si mismo que aquellas palabras no eran ciertas. Hay veces en las que interferir si es necesario, de no ser así la intervención del danés y del noruego no le hubiese ayudado a Berwald y a él.
¿Qué sabía Tino de amor real? Nada… él finlandés no era más que un egoísta, no quería al sueco para sí, ni tampoco deseaba que se enamorase de alguien más.
—Me voy. —Mencionó Lovino antes de voltearse y continuar su marcha.
Esta vez el menor no hizo más que observar a su hermano alejarse, dejaría que el sureño tranquilizase su mente y le llamaría al rato, sin más regresó a su propia casa.
El resto de naciones aún seguían comiendo; sin embargo, el alemán había perdido el apetito… el estar rodeado de los nórdicos no era algo que le motivase realmente y cuando Feliciano regresó no hizo más que sentirse peor… había besado al gemelo de éste. ¿Qué tan diferente podía haber sido de haberle besado a él? No lo sabía, ni lo había pensado mientras besaba a Lovino.
Entonces ¡¿Por qué no podía ver el rostro del norteño?! La única explicación que el alemán se daba era que la incomodidad que sentía se debía por el hecho de que había besado al hermano de la persona que le gustaba… aunque también pudiese ser que cada vez que intentaba ver a Feliciano terminaba confundiéndolo con Lovino, algo comprensible ya que eran gemelos, pero totalmente inaceptable ya que ambos italianos eran lo contrario el uno del otro.
Suecia no hacía más que observar cuidadosamente a Ludwig, por alguna razón le hacía sentir satisfecho el hecho de que dejase de observar a su esposa tan seguido como lo hacía anteriormente.
Fin del capítulo
Mi asombroso ser humano necesita de vuestra sabía ayuda… ¿Se recuerdan que el reto de Suecia e Italia es el decirse un secreto el uno al otro? Pues… no sé que secreto hacer que se cuenten… (No publicaré hasta que alguien me ayude!)
Como se han dado cuenta, suelo pedir sus ideas porque a diferencia del resto de mis fics, este es el único que escribo para ustedes (el resto los escribo para mí misma en mi locura). Así que usualmente tomo en cuenta las ideas que comentan. No tengan miedo de decirme lo que quieren…
kaname lin-chan: Lo lamento por haberlo modificado :/ en realidad me gustaba más como lo hiciste tú porque me había emocionado tanto! Pero bien sabía yo que mi subconsciente lo arruinaría… En cuanto a oresama… x3 el será el hero del GerMano! Okno… aún no sé, aunque eso es lo más probable. Yo estoy empezando a creer que Alemania ya comenzó a rendirse. Y con suerte pronto volverá Tino a la acción. Me alegra que te haya gustado el regalo del día de los Reyes!
isabelchan56: Yo soy demasiado tacaña como para pagar por un video así… (mejor lo consigo gratis pirateado) El beso fue tan difícil de escribir… no suelo dar mis palabras para describir ese tipo de momentos xD es mucho para mí.
Kira5Awesome: awww! Me alegra que te haya gustado el cap anterior. En cierto modo hay que agradecer a España por romperle el corazón a Lovino para que haya GerMano x3 Prusia es todo un loquillo al que amamos, cierto? Créeme que me he dado cuenta de que en estos momentos el GerMano predomina, pero supongo que se ve de esa forma debido a lo mucho que me tardo en publicar… de los 20 caps, solo 3-5 contienen GerMano, y pronto lo dejaré de lado y regresará Tino, ya lo había olvidado!
Tobi Lawli-pop: España es un salvaje! Okno… yo soy la salvaje por hacerlo malo TT-TT En cuanto a Alemania… yo creo que él sería el Uke de Romano, principalmente porque es alguien que no sabe como actuar en cuanto a sus sentimiento… ya vimos lo que paso en el especial de San Valentin. Así que mi conclusión es que es un Uke y no un Seme. Y si…. Dinamarca fue la causa por la que no continuó a más (mentira…) No creo que España tenga una pareja por aquí… aunque es probable que haga un fic aparte de GerMano que este relacionado a esta historia… ya que una vez empiece a enfocarme en el SuIta nuevamente, dejaré de lado el GerMano. / Responderé aquí el review del ItaAus/ Yo quería un final feliz pero el libro decía que debía hacer sufrir a Feliciano TT-TT en cuanto a Lud… rayos, hasta yo me sentí culpable de hacerlo el malo! Es un buen libro, el único que he leído más de 2 veces, nunca leo el mismo libro… pero ese libro… tiene mi alma atrapada en él. No creo que ese fic tenga otra parte, como te digo… ese solo era una pequeña experiencia de un campesino con el que se encontró el personaje principal del libro. No es la historia del libro.
Traposucio: Todos sabemos que Hungría llegaría a enloquecer por un video así x3 Gracias por leer! Y si… Suicia es Kawaii a morir!
NatLB: Ya te extrañaba! Espero que hayas tenido una buena noche con el GerMano del cap anterior, no era la gran cosa realmente :c
