¡Hola a todos! ¿Cómo están?

Como prometí, acá está el siguiente capítulo de la historia.

Este será el desenlace del conflicto de la fábrica que empezó el capítulo pasado. Espero sea de su agrado y lo disfruten!

Posteo el capítulo tarde porque recién he llegado a mi hogar.

Pokemon y sus personajes NO me pertenecen de ninguna manera.


La definición de sorpresa no podría haber sido mejor retratada como en ese instante en el rostro de Ash. Dos personas que, a pesar de haberlas podido ver un momento antes de perder el conocimiento en la central eléctrica, no conocía lo habían llamado por su nombre. Miró por unos segundos a Pikachu que desde su hombro observaba a su entrenador confundido.

-¿Cómo saben mi nombre?-preguntó Ash a las dos mujeres siendo lo más directo posible. Necesitaba saber el porqué del conocimiento de ellas dos sobre él.

Las dos rieron ante la pregunta del muchacho y se observaron mutuamente, hasta que la mujer de cabello violeta dio un paso al frente y se dispuso a hablar.

-Primero, antes que nada, sería descortés de nuestra parte no presentarnos- dijo señalándose así misma con su mano derecha- Mi nombre es Celosia y soy uno de los cinco integrantes de los científicos a cargo del Team Flare.

-Y yo soy Bryony, otra de las científicas de la organización- se presentó la mujer de cabello verde una vez que su compañera terminó.

-Sí, sé que son del Team Flare- dijo Ash una vez que se dieron a conocer las dos mujeres- quiero saber cómo saben mi nombre.

-Paciencia, muchacho- le dijo Celosia a la vez que sonreía burlonamente- todo es a su debido tiempo.

-¡Respondan!- exclamó Ash esperando a perder la paciencia. Necesitaba respuestas acerca del conocimiento sobre él y, posteriormente si se podía, saber cuál era el objetivo del Team Flare en la fábrica.

Para sorpresa nuevamente del entrenador de Pueblo Paleta, ambas científicas rieron ante la exigencia de él. No parecían para nada intimidadas.

-Sí que eres impaciente, chico- le dijo Bryony a la vez que caminaba en dirección al escritorio donde el presidente de la compañía la observaba acercarse. Una vez junto a él le colocó a pesar de la resistencia del anciano una mordaza en la boca que impedía que el mismo pudiera hablar- Lamentablemente, no tenemos mucho tiempo que perder aquí. Ya hemos discutido lo que teníamos que hablar con el presidente y estábamos esperando la señal para irnos, es una sorpresa que hayas llegado, Ash Ketchum.

Ash estaba por volver a contestarle de mala manera a la científica, consecuencia de la falta de respuestas que estaba obteniendo de ellas y la acción que tuvieron con el presidente, cuando su compañera del Team Flare habló.

-Respecto a tu pregunta, digamos que te conocemos por ser una persona bastante interesante, según nuestro jefe- le comentó Celosia a la vez que sacaba de su cintura una pokebola- aunque, como sabes, siendo una científica te imaginarás que saciar mi curiosidad es un placer que muy pocos individuos pueden entender- Ash no entendía hacía dónde iba la mujer con sus palabras- Por ende, comprenderás que me encantaría saber, ya que nos has honrado con tu presencia, si nuestro líder está en lo cierto contigo. ¡Sal Drapion!

De la pokebola arrojada por Celosia emergió un Pokemon enorme de color violeta con una mirada amenazante, similar a un escorpión. Ash no necesitó sacar su Pokedex para averiguar de qué Pokemon se trataba al haber peleado anteriormente contra uno recordando al Drapion de Paul, su rival en la liga Sinnoh.

-¿Si gano esta batalla me dirán quién es su líder y cómo es que me conocen?- propuso Ash intentando controlar sus impulsos. Evidentemente que querían probar sus habilidades.

Era una buena oportunidad, pensó Ash, para también derrotar a las dos mujeres y ayudar al presidente de la fábrica que desde que él ingresó a la habitación había permanecido en silencio producto de la tela que cubría su boca.

-Estás muy confiado, Ash. Dudo que puedas hacerle algún daño a mi Drapion- lo desafió Celosia a Ash. Su Pokemon asintió y le dirigió una mirada intimidante a Pikachu que hizo caso omiso a ella.

Ash observó a Pikachu que estaba a su lado en el suelo. Parecía pedir ser el elegido para la pelea contra su rival. Sin embargo, el entrenador de Pueblo Paleta se agachó para estar a su altura y lo acarició suavemente en la cabeza, a la vez que negaba con la cabeza. Ash creyó que era momento de darle oportunidad de pelear a sus otros Pokemon.

-Eso lo veremos. ¡Yo te elijo, Hawlucha!- exclamó Ash liberando a su Pokemon tipo lucha/volador.

El Pokemon oriundo de la región Kalos, al ser liberado, observó instintivamente a su rival. El intercambio de miradas entre Drapion y Hawlucha era algo difícil de describir con palabras, pero se podía percibir una fuerte rivalidad latente.

-Manectric, sal, tienes que mirar esto- dijo Bryony a la vez que liberaba a su Pokemon tipo eléctrico.

Ash, al ver al Pokemon oriundo de la región Hoenn, recordó fugazmente el primer encuentro con las dos científicas del Team Flare. Parecía ser el mismo que los paralizó en el momento en el que fueron capturados por la organización.

-Espero estés listo, Ash. Verás toda la capacidad que tiene el Team Flare en este combate ¡Drapion, usa colmillo venenoso!

-¡Hawlucha, esquívalo y ala de acero!-ordenó Ash a su Pokemon.

El Pokemon luchador exitosamente evitó la arremetida de su rival y contraatacó con precisión. La principal clave fue la velocidad con la cual efectuó su movimiento, algo que Ash priorizó siempre cuando entrenaba a su Pokemon.

-Maldición, Drapion, ¡Triturar!

Esta vez, el Pokemon tipo veneno/siniestro fue más rápido y atacó directamente a Hawlucha dañándolo gravemente. Con ese movimiento Ash se dio cuenta que a pesar de que triturar fue bien ejecutado la velocidad, no era la mayor virtud del Drapion enemigo, pero sí lo era el ataque. Había que compensarlo.

-Resiste Hawlucha, tú puedes ¡Usa danza espada!

Las palabras de Ash fueron captadas con Hawlucha que, aguantando el dolor provocado por la herida que le dejó el ataque de su oponente, concentró su energía. Su cuerpo fue cubierto por un resplandor rojizo que aumentó considerablemente su poder ofensivo.

-No importa cuánto efecto haga esa danza espada, mi Drapion tiene un poder devastador como viste. No hay manera que lo iguales- le dijo Celosia sonriendo- ¡Tajo umbrío!

-Lamento decirte que la velocidad no es algo que tu Drapion domine, y eso será su perdición- le retrucó Ash mientras el ataque del Drapion rival se acercaba- ¡Hawlucha, contraataca con plancha voladora!

Hawlucha se elevó del suelo de la oficina y evitó el poderoso movimiento del oponente. Manteniéndose en el aire, arremetió con toda su potencia hacía Drapion que recibió el golpe. La fuerza de Hawlucha de por sí era considerable, pero sumado a la danza espada hizo que el daño que sufriera Drapion fuera demasiado para él y cayera inconsciente en el suelo incapaz de continuar peleando. El presidente que observaba la batalla aún con la mordaza vitoreó el triunfo del joven entrenador.

-¡No, Drapion!-exclamó Celosia preocupada yendo a ver su Pokemon. Bryony aun custodiando al presidente con su Manectric, rió ante la derrota de su compañera- ¿De qué te ríes Bryony?- bramó molesta la científica.

-Parece que te ha despejado las dudas este muchacho, ¿No?- le preguntó Bryony a la mujer de cabello violeta.

-¡Tú también dudabas que era el indicado, Bryony!-le protestó Celosia mientras devolvía a Drapion a su pokebola, viendo que era inútil intentar que reaccione.

-Me ha demostrado que sí, tiene habilidades…

-¡Oigan, tienen que decirme cómo es que me conocen!- les gritó Ash a ambas mujeres.

-…y agallas- completó Bryony soltando una leve risa.

-Sí, supongo que tienes razón- admitió muy a su pesar Celosia, aun no pudiendo digerir la derrota que sufrió.

Ash no podía seguir conteniéndose. Necesitaba saber imperiosamente qué era lo que sabían esas dos integrantes del Team Flare de él, pero de momento lo único que recibía de ellas era respuestas evasivas. El entrenador empezaba a creer que no conseguiría nada de ellas.

El señor Powers, el presidente de la fábrica, aun no pudiendo lograr zafarse de la mordaza que tenía en su boca, observaba la situación esperando que el joven entrenador pudiera derrotar a sus dos captoras. Sus brazos estaban inmovilizados al ser amarrados a la silla de su escritorio al igual que sus piernas entre sí. Valerie, la líder del gimnasio de Ciudad Laverre, seguía sin conocimiento en una esquina de la oficina.

-Dime, Celosia- dijo de pronto Bryony- ¿Crees que ahora que tenemos la oportunidad adelantemos los planes del señor Lysandre?

Ash era la primera vez que oía ese nombre. ¿Era acaso el nombre del líder de la organización del Team Flare?

-¿Te refieres a…?

-Sí, es nuestra oportunidad-la interrumpió Bryony a su compañera- de hecho, está frente a nosotros.

Ash seguía sin entender a qué se referían las científicas, pero podía prever que nada bueno podía salir de eso.

-… No tenemos autorización del señor Lysandre aún, pero creo que se pondrá muy contento si le llevamos un regalo además de lo que vinimos a buscar…

-¡Esperen! No cambien el tema, aún no me han dicho cómo…

-¡Manectric, onda trueno al chico!-ordenó Bryony a su Pokemon.

Ash, al no esperarse tal acción no pudo reaccionar a tiempo para darle una orden a Hawlucha o Pikachu y sólo atinó a cerrar sus ojos esperando el ataque.

-¡Impactrueno!

La voz de Clemont retumbó por toda la ya destratada oficina. El movimiento de su Electrike, desde la entrada de la habitación, bloqueó el efecto del Manectric rival.

-¿Pero qué…?!

-¡Bryony mira, más mocosos!- exclamó Celosia al ver en la entrada del lugar a una chica castaña con un Fennekin, un chico rubio con un Electrike y una niña rubia más pequeña junto a un Dedenne.

-¡Gracias, Clemont!-le agradeció Ash a su amigo sonriendo. Le aliviaba saber que sus compañeros habían salido ilesos del enfrentamiento con los dos integrantes del Team Flare.

-Disculpa la demora, Ash, pero mi hermano insistió en que miremos cómo estaba la situación antes de intervenir. El confiaba en que podrías manejar la situación- le dijo Bonnie a la vez que ella, Serena y Clemont se ponían a la par de Ash.

El joven de Pueblo Paleta no pudo más que sonreír ante la declaración de la pequeña.

-No dejaremos esto así… ¡Manectric, usa…!

El sonido de un dispositivo electrónico fue el responsable de que la frase de la científica del Team Flare no pudiera completarse. Al agarrar el mismo, el semblante de molestia que reinaba en la mujer desde la aparición de los amigos de Ash se esfumó por completo para dejar de lado a una amplia sonrisa.

-Siento decepcionarlos pero me parece que debemos retirarnos.

Celosia miró a su compañera instintivamente y comprendió el mensaje. Su misión en la planta parecía haber terminado.

-¡No las dejaremos escapar!- anunció Ash a la vez que Pikachu desprendía energía eléctrica de sus mejillas, dispuesto a atacar cuando su entrenador lo ordenara.

-Lamento decirles que sí. La misión del Team Flare, a pesar de su intromisión, fue todo un éxito- dijo Bryony a la vez que seguía sonriendo ampliamente- mientras hablamos, todos los miembros de la organización que derrotaron más que los que estaban realizando su tarea en el interior de la fábrica están abandonando las instalaciones, burlando la seguridad de los agentes de Policía del exterior…

A la vez que la científica hablaba, Ash apretaba sus puños con fuerza. No importó todo el esfuerzo que él y sus amigos habían realizado, parecía que el Team Flare había podido salirse con la suya nuevamente.

-… me sorprende que ustedes tres hayan vencido a nuestros guardias, parece que los han subestimado. Tendremos en cuenta todo lo acontecido el día de hoy, les aseguro que nos volveremos a ver. En especial a ti, Ash Ketchum…

-¡Espera…!

Las palabras de Ash poco efecto tuvieron contra la acción de Bryony, que utilizando un objeto esférico de color rojo que estaba arriba del escritorio del presidente, arrojándolo al suelo, desprendió un resplandor enceguecedor acompañado de un humor de tonalidad roja. La visión de Ash, Clemont, Serena y Bonnie fue impedida por unos segundos hasta que la ventilación de las dos ventanas que poseía la habitación y la puerta abierta del lugar permitió que se disipara. Al poder nuevamente abrir sus ojos, Ash buscó en toda dirección posible rastro alguno de las científicas, pero las mismas brillaban por su ausencia. Lo único que quedaba en la oficina era el anciano director de la fábrica aún privado de su libertad ambulatoria en su silla y la líder del gimnasio de la ciudad que aún no recobraba la consciencia.

-¡Rayos!- se lamentó Ash al confirmar que las dos integrantes del Team Flare habían desaparecido.

Clemont, ya recuperado de los efectos de la bomba de distracción que usaron las dos mujeres, fue a verificar si Valerie se encontraba en condiciones. Ash, al ver la acción de su amigo, volvió en sí dejando atrás la molestia que le generó la situación y fue a liberar al presidente de la compañía.

-Valerie está bien, Ash. Sólo está dormida- le comunicó Clemont a su amigo mientras éste intentaba deshacer los nudos de las vendas que impedían que los brazos y piernas del señor Powers pudieran moverse a voluntad.

-Es un alivio Clemont, gracias. Y gracias por su ayuda también chicos- les agradeció Ash a sus amigos mientras conseguía que el presidente lograra mover sus brazos libremente.

-Descuida Ash, fue muy sencillo- dijo Bonnie señalándose así misma con sus manos, adjudicándose de alguna forma la victoria de ella, Serena y Clemont contra los guardias del Team Flare.

-No digas eso Bonnie- la corrigió Clemont mientras se acercaba cargando en un brazo de Valerie sobre sus hombros para poder llevarla consigo- no ha sido tan fácil. Esos dos eran muy rápidos. Sin dudas sus entrenadores empleaban la velocidad de Weavile y Liepard al máximo.

-Sí, pero no pudieron hacer nada contra la Carantoña de Dedenne, ¿Verdad? – le preguntó Bonnie al pequeño roedor mientras lo sujetaba entre sus brazos elevándolo. El Pokemon asintió contento por el halago recibido.

-Bueno, tienes razón…- admitió Clemont el comentario de su hermana resignado. No podía negar el hecho que el movimiento de Dedenne fue fundamental para ganarle a Liepard-… pero no hay que olvidarse de Serena- añadió el joven inventor- Fennekin combatió de una manera excelente y con un gran lanzallamas pudimos vencer al Weavile.

-¿En serio Serena?-preguntó Ash rápidamente mientras lograba liberar las piernas del presidente, aun faltándole la mordaza en su boca.

La chica oriunda de Vaniville asintió tímidamente sin emitir palabra alguna.

-¡Es genial!- le dijo Ash con una sonrisa a la castaña a la cual la misma le respondió con el mismo gesto tímidamente.

Al entrenador le alegraba el hecho de saber que Serena, a pesar de no haber elegido como meta ser entrenadora Pokemon, había mejorado sus habilidades. Él, de todas formas, en el fondo no se sentía sorprendido por la noticia de saber que era una mejor batalladora. Semanas atrás, cuando ella le pidió practicar en un combate Pokemon, Serena y su Fennekin le habían dado una dura pelea. Sin embargo, a Ash le seguía molestando que Serena aún siguiera mostrando un comportamiento extraño.

Con un esfuerzo más, Ash pudo librarse del último elemento que restringía al presidente de su libertad absoluta. El anciano, dando un suspiro profundo de alivio, miró al entrenador de Pueblo Paleta.

-¡Muchas gracias Ash! ¡A todos!- dijo el hombre mirando también a Clemont, Serena y Bonnie- ¡Nos han salvado!

-No es nada, señor, sólo…

-¡Sí que es mucho!-interrumpió el anciano a Ash- A pesar de ser sólo unos jóvenes han enfrentado con valor a todos los miembros de esa terrible organización. Realmente son admirables…

-Le agradecemos las palabras, señor- le dijo Clemont con amabilidad interrumpiéndolo, aun cargando a Valerie- pero, si no le molesta responder ¿Qué es lo que estaba buscando el Team Flare en la fábrica exactamente?

La atención del grupo de jóvenes se centró en el presidente de la fábrica. El hombre, dejando de lado momentáneamente la emoción de haber sido rescatado, cambió su semblante a uno más serio. De fondo, podía escucharse a lo lejos como los agentes de Policía intentaban tumbar abajo la puerta de ingreso de la fábrica, que al parecer había sido reforzada por los conscientes miembros del Team Flare que evitaron la embestida de Ash y sus amigos para poder ganar tiempo y lograr su escape por otros medios.

-Invadieron la fábrica temprano en la mañana de hoy. No esperábamos un ataque así, ya que nuestra fábrica sólo se especializa a la producción de pokebolas. No tenemos Pokemon raros aquí ni tampoco algún dispositivo especial que sea más efectivo que lo que está en el mercado para capturarlos. Sin embargo, estos individuos capturaron a todos mis empleados y esas dos mujeres aparecieron en mi oficina haciéndome diferentes pedidos, entre los cuales estaban que le entreguemos diversas partes indispensables para la producción de pokebolas. Obviamente me negué en un principio rotundamente, pero cuando me hicieron ver por la ventana de mi oficina al resto de mis empleados capturados y custodiados por personas poseedoras de Pokemon, a simple vista, peligrosos, no tuve opción…

La tristeza que transmitían las palabras del anciano le hacían entender a Ash que sentía mucho la situación que habían tenido que pasar sus empleados. El presidente le parecía muy buena persona.

-… cuando les dije que podían llevárselas, parecía que iban a retirarse pero recibieron una llamada por el Holo Caster de un tal Lysandro o algo así…

-Lysandre- lo corrigió Ash con un tono muy serio. Ese nombre aún era una incógnita para él.

-Sí, ese. Recibieron una llamada de él y decidieron quedarse. Les pregunté el porqué, pero sólo me decían que estaban esperando algo y que por ese motivo tuvieron que alargar la operación.

Ash, Clemont, Serena y Bonnie intercambiaron miradas de confusión ante las últimas palabras del hombre.

-¿Qué habrá sido lo que alargó su trabajo aquí? -preguntó Bonnie curiosa.

-Es difícil saberlo, Bonnie. Lo único que podemos sacar en claro es que la operación la extendieron por un tiempo considerado- razonó Clemont haciendo memoria de los hechos transcurridos en el día- La operación que ellos iniciaron fue temprano a la mañana de este día, ¿No? Bueno, ya casi está por entrar la noche, han logrado alargar esto prácticamente un día entero…

-Sí, es verdad. Han estado aquí todo el día, podría decirse- completó el presidente el razonamiento de Clemont- lo que sí, también han pedido que…

-¡Señor Powers!

La voz de un hombre irrumpió las palabras del anciano. Al voltear todos los presentes en la oficina a la puerta, vieron que se trataba de uno de los dos asistentes que los chicos habían conocido el día anterior y que acompañaban al presidente en sus caminatas por la ciudad.

-¡Alex!- exclamó el anciano al ver al joven hombre- ¡Es un alivio que estés sano y salvo!

-Lo mismo digo de usted señor… pero, disculpe, es de suma urgencia, debo comunicarle y regresar a notificar a la Policía que se encuentra a salvo. ¡Tres de nuestros ingenieros fueron secuestrados por el Team Flare junto con elementos indispensables para la creación de las pokebolas!

La expresión del señor Powers volvió a cambiar pero ahora a una que denostaba una tristeza absoluta.

-Entonces… también se los han llevado…

-¿A qué se refiere, señor?- le preguntó Bonnie preocupada por el semblante que mostraba el anciano

-Además de los elementos que nos pidieron, las dos científicas dijeron que se iban a llevar a los mejores ingenieros que ellos creyeran idóneos para su proyecto. Por lo que supongo que la intención y el objetivo del Team Flare es crear dispositivos similares a pokebolas convencionales pero con diferencias que ellos pretender adicionarles.

-¿Quiere decir que inventarán una nueva clase de pokebolas?-inquirió Clemont intentando seguir el razonamiento del anciano.

-Es posible. Ustedes jóvenes seguramente conocen que existen diferentes tipos de pokebolas. Cada una tiene una cualidad específica que, según la circunstancia adecuada, puede ser más efectiva que otras.

-¿Por ejemplo la Ocaso ball?-preguntó Bonnie al anciano.

Este asintió sorprendido a la pequeña. No se esperaba que conociera ese tipo de detalles a su edad. Clemont, también se asombró con el comentario de su hermana. Sin dudas estaba prestando atención a todo tipo de detalles que tuviera relación con los Pokemon y el hecho de ser entrenadora.

-Exacto, pequeña. Por eso creo, que lo que ellos buscaban no estaba en esta fábrica, pero sí lo necesario para poder inventarlo ellos mismos. Eso es lo que creo…

Ash se mantuvo aislado de la conversación pero prestó atención a todo detalle. Intentó recordar lo sucedido en la central eléctrica, cuando aquel hombre el cual enfrentó Bonnie, dijo una frase similar a la que Bryony había dicho momentos atrás. Las palabras "misión cumplida" retumbaban en la cabeza de Ash. ¿Qué era lo que habían podido conseguir en esa oportunidad? ¿Para qué necesitaban esa gran cantidad de energía? ¿Qué clase de pokebola intentaban desarrollar por su cuenta? Eran preguntas que el entrenador no podía responderse.

Serena, como que desde el momento que se infiltraron en la fábrica participaba muy poco en las interacciones en el grupo, se percató que cierta persona había desaparecido sin dejar rastro. Recordó las palabras de esa persona cuando irrumpió en el lugar. Había algo que no encajaba. Alejándose del resto, se acercó a la ventana de la oficina y observó la planta baja. La Policía, con la oficial Jenny a la cabeza, en ese momento exacto había podido quebrar la puerta de ingreso.

-… Chicos- dijo Serena captando la atención de todos- ¿No les parece raro que el asistente, Alex, supiera tanto de lo que el Team Flare consiguió?

La pregunta tomó por sorpresa al presidente, Ash, Clemont y Bonnie. El anciano quiso responder buscando apoyo en el mismo aludido, pero cuando quiso darse cuenta, el joven brillaba por su ausencia.

Clemont, por otro lado, empezó a entender hacia donde intentaba apuntar Serena.

-Señor, ¿En ningún momento supo si Alex fue capturado también, no?

-No joven, lo siento. Cuando escuché los gritos de mis empleados en la planta baja quise bajar a revisar qué ocurría, pero cuando lo intenté fue cuando estas dos mujeres ingresaron a mi oficina y desde ese momento no supe más nada de ellos…

-¿Qué insinúas, Clemont?-preguntó Ash a su amigo no siguiendo lo que él joven inventor preguntaba.

-Que puede que Alex haya ayudado al Team Flare desde un principio.

-¡¿Cómo?!-preguntó sobresaltado el presidente- No, no puede ser posible…

-No lo veo tan difícil…- empezó diciendo Serena. Al notar la chica la mirada de desesperación que le dirigió el presidente intentó explicarse- es decir, él entró diciendo que la Policía le había pedido que venga a comprobar si estaba bien, y los agentes recién ahora si ve hacía abajo está liberando a los empleados…

Serena, a la vez que hablaba, observaba a través de la ventana. El presidente, queriendo comprobar la versión de ambos jóvenes, se acercó a la castaña y visualizó como ella, como en ese instante la oficial Jenny y sus hombres estaban liberando a sus empleados en ese momento. Habían pasado varios minutos desde que Alex había aparecido, sin problema alguno, ante ellos. No ayudaba mucho el hecho de que en ese momento hubiera desaparecido.

-No… no puede ser…

-¿Hace mucho es asistente suyo, señor?- le preguntó Clemont intentando reconfirmar su teoría.

-… Hace unas semanas, no mucho. Pero dada su eficiencia y entusiasmo empezó a trabajar como mi asistente…

-Quiere decir que no lo conoce mucho. Afirma más la teoría de que intentó acercarse a usted y la fábrica para facilitar el trabajo del Team Flare.

El presidente de la compañía se quedó sin habla. Alex era un muchacho que le había demostrado una confiabilidad importante. Parecía tener todo calculado y estar preparado para cualquier situación.

-En fin- dijo Clemont luego de un silencio- será mejor que vayamos al centro a…

-¿Por qué esas mujeres conocían tu nombre, Ash?-le preguntó Serena directamente al entrenador interrumpiendo a Clemont.

Ash se sorprendió por la respuesta y que de Serena, que estaba inusualmente distante de él a como estaba acostumbrado que estuviera le preguntara eso.

-No, no lo sé… la verdad- le explicó Ash tanto a ella como a sus amigos- quise averiguar cómo es que me conocen, pero no me han dicho el porqué, ni siquiera habiendo vencido a una de ellas en una batalla.

La respuesta que dio Ash pareció conformar a Serena que aún lo observaba con una expresión que volvía a aparecer ante los ojos del entrenador y este, nuevamente, no supo definir.

-¡Señor presidente!

Los cuatro jóvenes y el señor Powers observaron como la oficial Jenny se hacía presente en el lugar.

-¿Se encuentra bien?

El anciano, aun intentando digerir la posibilidad de que uno de sus asistentes lo haya traicionado, respondió con la mayor tranquilidad que podía transmitir en ese momento.

-Sí, no se preocupe…

-¿Podría relatarme todo lo sucedido dentro de la fábrica, por favor?-le inquirió la oficial mientras sacaba de su bolso personal una libreta y un elemento para escribir.

El hombre dudó antes de responder.

-… Podría decirme antes, si es posible, ¿Si usted le dio la orden a un empleado del lugar, llamado Alex, que viniera a constatar mi estado?

La oficial de Policía miró extrañada al anciano. La respuesta que vino después, no sorprendió a ninguno de los presentes en esa oficina, lamentablemente.

-No, para nada.

El anciano miró cabizbajo el suelo ante la respuesta de la oficial ante la compasiva mirada del grupo de muchachos.


Ash, mientras la oficial Jenny le preguntaba al presidente todos los detalles que pudiera recolectar, se alejó del grupo momentáneamente, junto a Pikachu, para observar por la ventana de la oficina. Abajo, observó los restos de la explosión que se ocasionó por el invento de Clemont. Descansó su espalda contra la ventana y observó a sus amigos que estaban hablando con uno de los agentes que les intentaba sacar información, a la vez que otro conversaba con Valerie que había recuperado la consciencia. Ash pensaba en lo ocurrido durante el día. No podía considerar una victoria el accionar de ellos contra la organización porque, a pesar de sus esfuerzos, lograron su objetivo, incluso usando al parecer a alguien que se infiltrara a la fábrica.

El entrenador de Pueblo Paleta acarició suavemente a Pikachu mientras esperaba encontrar las respuestas a las incógnitas que le surgieron del Team Flare. Por un instante, miró de reojo a sus amigos y observó que Serena lo estaba mirando, aunque cuando él dirigió su vista hacía ella, la chica de Vaniville la desvío. Ash pensó que además de todo lo que pasaba con respecto al Team Flare, en algún momento debía averiguar qué era lo que hacía que su amiga actué de manera extraña.


Lysandre, en su despacho, reveía una y otra vez las filmaciones de las cámaras de seguridad de la fábrica de pokebolas, más precisamente, las que enfocaban todos los acontecimientos ocurridos dentro de la oficina del presidente de las instalaciones. El jefe del Team Flare no podía dejar de sonreír. El hecho de ver a su más reciente interés venciendo, aunque con algo de dificultad, a Celosia era algo que lo deleitaba de sobremanera. Había sido acertada la decisión de ampliar el tiempo de la operación para darle tiempo a actuar al muchacho. Sentía que estaba cada vez más seguro acerca de sus suposiciones sobre el chico de Pueblo Paleta.

A su lado, se encontraba Alex, el ex-asistente del presidente de la fábrica, viendo las cintas.

-Has hecho un gran trabajo, Alex-le dijo el líder aún sentado en la silla de su escritorio, aún con la mirada fija en el monitor de su ordenador.

-Ha sido un placer, señor-le respondió el joven ya con el atuendo habitual de los integrantes del Team Flare, incluidas sus gafas, ropa y color de cabello.

-La tarea del Team Flare en la fábrica fue un éxito. Hemos conseguido lo necesario para crear las pokebolas. Pero tu trabajo fue muy bueno, especialmente por las cintas. Con esto puedo ver la iniciativa que mostraron Celosia y Bryony por accionar sin mi autorización…

Alex no emitió palabra ante las palabras de su líder.

-Con esto es suficiente por hoy. Repórtate con tu superior, que ahora no recuerdo si era Ariel o Chris, eso no importa, comunícale lo que hiciste y descansa.

-¡Sí, mi señor!

Dicho esto, Alex se dirigía a abandonar el despacho de Lysandre para realizar lo que su jefe le había ordenado.

-Ah, Alex- Lysandre lo llamó, el susodicho se volteó con la manija de la puerta en sus manos- investiga todo lo que puedas acerca de los acompañantes de Ketchum. Bryony lo dijo en su momento en la cinta y tiene razón, aunque no lleguen a la altura del muchacho, pueden ser interesantes proyectos a futuro. Tienen agallas…

-Sí, señor- dijo Alex ahora sí retirándose de la habitación.

Lysandre, apenas Alex abandonó el lugar, utilizó su Holo Caster para realizar una llamada.

-¿Frederic, me escuchas?

-Sí, señor- dijo la voz del otro lado del comunicador.

-Sigue los pasos del muchacho como hasta ahora pero, cuando te de la señal en su momento, será la hora de actuar. Espero estés preparado.

-Como usted diga, señor.

Lysandre, oyendo la confirmación de su pedido, cortó la comunicación de inmediato. En ese momento notó que el monitor de su pantalla, al haber estado inactivo, se apagó, por lo que pudo ver el reflejo de su rostro. Se percató que una sonrisa no se borraba de su rostro. Era inevitable eso, por el momento, todo estaba saliendo como lo planeaba.


Alex cerraba la puerta del despacho de Lysandre cuando un contacto en su espalda lo hizo voltear.

-¡Supervisor! Me ha tomado por sorpresa… justo estaba por buscarlo, tengo…

-¿Tienes las fotos que te pedí?

Alex se estremeció un poco al pedido de su supervisor, pero una vez recuperado le entregó en un sobre que sacó del lado interno de su chaqueta lo que su superior le pedía.

-Tuve que volver a la oficina del presidente para obtenerlas y, por así decirlo, arriesgar mi imagen, pero eso no importa. Tarde o temprano se darían cuenta que el ingreso del Team Flare fue gracias a ayuda interna.

El supervisor de Alex miró el contenido y suspiró aliviado, al parecer el contenido era el que buscaba.

-Te agradezco, puedes ir a descansar- le dijo el supervisor a Alex. El joven quiso replicar pero el hombre ya se estaba alejando de su vista, por lo que desistió y siguió su camino a su habitación.

El hombre observaba las fotografías obtenidas. No podía despegar sus ojos de la foto, más precisamente de la muchacha que aparecía en ella.

-Sabía que me parecía familiar, todo va tomando forma…


¡Muchas gracias por leer!

Hoy ha sido el último examen que tuve, así que salvo por mis demás responsabilidades laborales de siempre, la universidad no será problema por un tiempo jaja.

El próximo capítulo será la batalla, ahora sí, por la 6ta medalla de gimnasio de Ash. ¿Podrá ganarla?

¡Hasta el Lunes que viene!