Confieso que he tenido que forzar un poco la publicación de este capitulo y apurarme de mas, ya que quería que se publicara en esta fecha, para congratularme con migo mismo, por que hoy es mi graduación, así que espero que este bien y no se note el "apuro".
Ok, este es el antepenúltimo capitulo, el boomerang esta por terminar su vuelo. En verdad les agradezco que sigan leyendo mi historia.
Y ahí va en honor a mi mismo XD.
………
……
..
Danzas paganas.
Y la lluvia seguía, mientras el frió aumentaba, bajo la noche nos haremos viejos……
El gris en su mirada se perdía en un remolino oscuro, su piel mas pálida que nunca era sensible incluso a la luz de la luna que se comenzaba a asomar, cuando un relámpago ilumino el firmamento se distinguieron sus colmillos ocultos en su sonrisa, su reiatsu no era discreto era violento e inestable, tal como su propia personalidad, su cabello otrora castaño claro, comenzaba a oscurecer desde la raíz como un tinte negro que escurre de su cuero cabelludo, sus uñas eran afiladas pero sus manos seguían siendo delicadas, sus movimientos eran lentos pero no podía ser tocada y cada vez era mas consumida por el veneno.
Inoue, detente – Rukia pensaba intervenir, Sado tenia problemas para resistir aquellos embates, por momentos displicentes, no podía mantener su conjuro y pelear al mismo tiempo, era lógico que debía pelear, era la única que podía ayudarlo, pero sus pies no funcionaban no toleraba la sola idea de apartarse de el regazo de el árbol protector, de las ramas que la resguardaban de la lluvia.
Los cinco pilares se extendían como una prisión para Ichigo o lo que quedaba de el, se necesitaban cinco almas para poder controlar aquella técnica, para poder crear un látigo y domar a la bestia, cinco personas arriesgaban su vida para contener a Ichigo, enredados en una técnica misteriosa y prohibida, inmiscuidos en rituales mundanos, invocando a la lluvia(muerte) con sus danzas paganas.
Creo que Sado no resistirá por mas tiempo – Urahara seguía mirando todo desde lejos, la aparición de Orihime era inoportuna, tener que lidiar con una bestia ya era un problema, con dos… era imposible.
I-Inoue – aquel despojo humano llamado Kurosaki Ichigo, aun conservaba la voluntad de balbucear su nombre, por lo menos esa era una luz de esperanza, pensó Urahara
¿E-es Sado-kun?, ¿Qué estoy haciendo?, ¿son mis manos las que lo hieren?, ¿acaso siquiera este es mi cuerpo? – algo era constante en Orihime desde hacia muchas horas, ella no dejaba de llorar, era verdad que ya no podía controlar su cuerpo, tampoco podía detener sus lagrimas, pero estas eran el único reflejo de que en su corazón aun existía algo de humanidad.
Y era embestido una y otra vez por aquellas garras, Sado ya sufría de heridas graves, pero resistía estoico, de la forma que el conocía bien, el sacrificio. De pronto su rodilla golpeo con violencia el suelo, su mirada se tornaba borrosa, respiraba con dificultad, las garras de Orihime estaban infectadas de veneno paralizante, la danza había terminado para el.
Un amplio rugido estremeció el firmamento, el brazo derecho de Ichigo había sido liberado tras la caída de Chad, el resto de los paganos sintieron el rigor y requirieron aumentar la intensidad de su reiatsu para compensar la caída de su compañero.
Tsk, ese estupido de Sado, le hubiera dado un par de cachetadas a esa mujer – Reclamo Renji con su cabello húmedo cayendo bajo sus hombros, por momentos miraba preocupado a Rukia quien se mantenía paralizada bajo aquel enorme árbol – ohh, demonios, ahora va sobre Ururu.
Orihime se lanzo ahora para contener a la niña, quien aportaba gran cantidad de reiatsu al conjuro, esta instintivamente cerro sus ojos con un gesto de terror, sabia que recibiría mucho daño, pero debía resistir.
Al no sentir el contacto, la niña se atrevió de nuevo a abrir los ojos, una mano familiar logro detener a tiempo el golpe de Orihime, su piel oscura se mimetizaba con la noche, su blanca sonrisa ilumino el lugar mas que las estrellas.
Yoruichi-san, llegaste justo a tiempo – Urahara grito emocionado, siempre ella, oportuna, inteligente ella seria la clave de la victoria.
Ese golpe fue rudo, Orihime – Yoruichi acariciaba su lastimada muñeca – entonces no me contendré, Kisuke date prisa y ve de una vez por lo que vinimos.
Como mandes – hizo un saludo militar y miro a Ulquiorra - ¿entonces si me ayudaras?
Eres mas rápida y mas fuerte – Yoruichi esquivaba el frenético ataque de Orihime, ella solo utilizaba sus garras para embestirla, parecía extraño que no utilizara sus shun shun rikka, pero en ese momento no le dio importancia, solo se mantenía esquivando cada ataque y evitando mirar sus ojos, no quería ver sus lagrimas – pero aun te falta.
Por favor, no me hagas obligarte dime ¿donde esta? – Urahara pregunto una vez mas con paciencia, pero el Espada ni siquiera se inmutaba, había algo que lo inquietaba en esa mujer, no podía dejar de mirar a Orihime.
……………………………………………………………..
Dentro del edificio el espectáculo era menos generoso.
Capitán Aizen, creo que esto ya se puso denso – Gin miraba desde la ventana con su destacada sonrisa, las gotas de lluvia azotaban el cristal, Aizen observaba a lo lejos sentado en su trono. - ¿quiere que traiga palomitas?
Tu oferta es tentadora, pero debo declinarla – Aizen se alzo desde su trono, con ese movimiento de su cuerpo el centro de la tierra se estremeció, Gin suspiro profundamente al notar ese cambio en su mirada – es una pena que debamos salir con esta lluvia.
El cristal de la ventana se hizo mil pedazos, el viento ahora entraba con violencia a el edificio meciendo el cabello de los otrora capitanes, el agua refrescaba sus entrañas de concreto, Urahara fuera de el edificio comenzó a sentir lo que era la lluvia.
………………………………………………………………..
¿Solo sabes hacer esto?, niña – Yoruichi seguía esquivando, era justo el juego que quería, entretenerla, arrullarla en su propio estilo, nadie saldrá lastimado así, ella atacaba y Yoruichi esquivaba, dentro de la guerra, una solución pacifica
Esa mujer…- Ulquiorra se levanto sin quitar su vista de la batalla, Urahara distorsionaba su rostro al sentir cada vez mas cerca la aparición de el emperador – esta en problemas.
Ya te dije que no me puedes dañar – Yoruichi continuaba su efectiva rutina cuando algo le llamo la atención, las flores en el cabello de Orihime, las cuales escondían su poder, habían desaparecido - no puede ser – al instante sintió como una onda de energía la tomo por la espalda encapsulándola en medio de el oscuro reiatsu que drena la sangre.
Yoruchi-san –Tesaai miraba sorprendido como la mujer era atrapada en el centro de esa masa de energía, la miro forcejear desde adentro golpeando para escapar, pero nada parecía derruirla.
Esto es increíble, ¿el Sōten Kisshun de Inoue es….? – Rukia no lo podía creer, la técnica curativa de Orihime se había convertido en una prisión impenetrable para Yoruichi, y lo peor de todo es que la función ahora era inversa, esta no curaba las heridas, esta las abría de nuevo.
M-mierda – Yoruichi tocaba su abdomen, muchas de sus viejas heridas comenzaban a molestar nuevamente, que patética había sido, ella era la culpable por haberla menospreciado.
Yoruichi-san – Tessai grito desesperado e impotente al ver como comenzaba a brotar la sangre como cascada, en ese momento, sintió como se desgarraban sus entrañas - ¿q-que es esto? – toco su abdomen su mano estaba llena de sangre, había sido atacado por la espalda, la danza había terminado para el.
¿Tessai también?, ese fue el Koten zanchun de Inoue – Rukia apretaba sus puños y quijada, odiaba estar paralizada, pero si incluso Yoruichi había sido vencida todo estaba mal.
Nuevamente Ichigo rugió con furia y alivio, ahora ambas manos estaban libres, luchaba por alcanzar la espada oscura como la noche que se postraba en los pies de Urahara, gemía con desesperación por encontrarse con ella.
Yoruichi-san…. maldición, tendré que pelear – dijo Urahara, pero justo cuando estaba por tomar su espada, Ulquiorra se adelanto, en medio de toda su decadencia aun conservaba las fuerzas para pelear.
Lo que buscas….. –Ulquiorra miro por última vez al infame shinigami, nunca un ser le había causado tanta repulsión, pero aun así lo respetaba – esta en el sótano, la pared amarilla y azul es falsa.
Orihime lo miro, al momento en que el ambiente se tornaba diferente, una pelea entre hollows era algo de absoluta tensión.
¿Ulquiorra?, no quiero pelear, no quiero pelar, debo ayudar a mis amigos, debo encontrar la forma de controlar mi cuerpo – pensó Orihime desesperada, al estar ante el y su mirada fría, por primera vez pudo sentir el escalofrió recorrer todo su cuerpo, el miedo de saber en lo que se había convertido, era como verse en un espejo ahora sabia que era verdad que ya era una de ellos
Urahara tenía sus propios problemas, Ichigo se ponía cada vez mas violento, si caía un pilar mas todo se vendría abajo, pero su mundo solo se devastaría, cuando finalmente escucho esa voz desde las alturas.
Hola Abarai – Aizen se presento frente al teniente de el sexto escuadrón, este se sintió como si estuviera apunto de ser pisado por un gigante – no te lo tomes personal, pero necesito enviarte a dormir, para que mis invitados se diviertan mas.
Hijo de ….- Renji no pudo terminar su oración, lo ultimo que sintió fue el golpe de su cuerpo al caer, la danza había terminado para el, Urahara miraba fijamente a Aizen, como si en sus pupilas existiera un cuchillo para matarlo, un tercer grito despedazo la noche, la pierna derecha de Kurosaki era libre de nuevo.
Ahora solo quedamos Ururu y yo – pensó Jinta preocupado y asustado al suponer que ellos seguían para ser atacados.
Capitán Urahara, ambos somos hombres ocupados – Aizen sonrió levemente, Urahara mantenía su guardia - ojala nuestros encuentros no fueran tan casuales.
Baja de una vez, cabron, te traigo ganas – respondió Urahara olvidándose de todo incluso de su buen humor – de esta no te salvas.
Capitán Urahara, le pido una disculpa por no poder quedarme a presentar nuestras espadas – Aizen abrió una "garganta" se dirigía a sus dominios infernales. – pero entiendo que tenga mejores cosas que hacer, antes de la "hora de el te" apunto hacia el enorme reloj, faltaban cinco minutos para la hora.
De nuevo escapas como un cobarde – lo último que Urahara pudo ver fue su cruel sonrisa, y fue en ese instante en que comprendió sus palabras, su mirada se extendió al máximo al comprenderlo al fin, debía darse prisa o seria demasiado tarde
………………………………………………….
Cree que ese sujeto entienda la indirecta Capitán – pregunto Gin mientras se trasladaban entre la oscuridad.
En medio de la nada Aizen solo asintió, si hubiera sido cualquier otro estupido habrían terminado sepultados bajo su propia ignorancia…. pero se trataba de el.
………………………………………………………………………………………
Esto va a explotar – dijo Urahara mirando le reloj y rápidamente desviando su vista a donde Yoruichi, no hubo necesidad de palabras solo basto con una sonrisa forzada de parte de el ex capitán para que se denotara un amargo sentimiento Ulquiorra seguía frente a Orihime debatiendo en silencio.
Puedo ver tu dolor mujer – Ulquiorra se acercaba poco a poco a Orihime, por fin su cuerpo se había detenido, aunque hubiera deseado que fuera en otra circunstancia – para ese dolor solo hay una cura debes llenar el vació, para llenar el vació debes devorar las almas de los que están tan vacíos como tu. – aunque su cuerpo no lo demostraba eso le había afectado, la prueba eran esas lagrimas de sangre que no se detenían, solo aumentaban su caudal.
Ichigo estaba cada vez mas tenso, Urahara le ofreció una ultima mirada ahogada en un suspiro – lo dejo en tus manos Rukia, ya sabes que hacer – Urahara la miro, incluso desde lejos, ella pudo escuchar con claridad esas palabras, hubiera deseado que el árbol también la protegiera de escucharlas para poder escapar de sus fantasmas, pero bajo la lluvia y con esa mascara devoradora de carne, nunca Ichigo había sido tan parecido a Kaien.
La mano de Ulquiorra se extendió de nuevo tratando de alcanzar el sol, la violencia en el reiatsu de Ichigo aumentaba con forme se acercaba – DEVORAME, MUJER – los gritos de rabia de Ichigo seguían al igual que su degeneración – te sentirás mejor – era egoísmo disfrazado de compasión, era lujuria disfrazada de sacrificio, lo único que el quería era ser devorado para poder ser parte de ella y por fin poseer el corazón
Orihime sintió como su cuerpo se movía nuevamente, sus Shun Shun Rikka regresaron, ahora rodeaban a su presa, Yoruichi cayó desde las alturas aun con la visión de Urahara entrando a esa cueva de cemento, era inevitable, Orihime se hundía en esos ojos verdes, era inevitable morder ese pálido cuello.
La tierra se estremeció con un grito, los gritos opacaban los truenos, la tensión eléctrica en la tormenta era opacada por la energía emitida por Kurosaki Ichigo, Jinta y Ururu no podían resistir mas, la represa estaba fracturada, la corriente tenia que seguir su cause.
I-Ichigo – Rukia rogaba por que las cadenas no se rompieran, pero la caja negra a sus pies le recordaba la petición de Ichigo, quien le había pedido matarlo con sus propias manos si eso pasaba.
Jinta-kun, no puedo mas – Ururu se desvaneció, caía de rodillas inconsciente, Jinta trataba de resistir pero era imposible seguir luchando contra la corriente, cuando el último de los gritos de la noche retumbo, los cinco pilares habían estallado, Jinta había salido disparado hacia atrás golpeándose con una pared, tanto para el como para Ururu la danza había terminado, Ichigo se erguía entre el humo y los escombros y ahora corría con la escena de ella en la retina.
Las danzas paganas para evitar el eclipse no habían funcionado solo esperábamos la masacre en el pueblo.
Y la lluvia seguía, mientras el frió aumentaba, bajo la noche nos haremos viejos……
