Disclaimer: Miraculous Ladybug et Chat Noir son propiedad de Thomas Astruc
Capitulo 20
Alya, repetía una y otra vez la escena que acaba de ver, era algo que sólo en sus fantasías había imaginado o tal vez no. Esa tarde había escuchado un grito proveniente de la parte superior de la escuela, pero la escena que vio cuando llegó la dejó helada, Ladybug y Chat Noir estaban en una situación comprometedora. Algo en su interior le decía que debía dejarlos solos, pero su instinto de reportera la obligaba a no dejar pasar está oportunidad. Sacó el teléfono para grabar, pero accidentalmente sacó una foto alertando a los héroes. Estos la miraron y ella salió huyendo...
-¿Qué hago? ¿que hago?- repetía Alya como si fuera un mantra. -Esta es la noticia del siglo, pero si lo público estaría fallando a Ladybug, haciendo pública su intimidad. - No vale la pena...
-¿O si?- dijo una vocecita en su cabeza.
-No, no lo vale- sacudió la cabeza. - Me estoy volviendo loca.
. . .
Más temprano ese mismo día...
Chat Noir se acercó aún más, hasta que sus cuerpos casi se tocaron.
-A-Adri... Chat Noir... e-este no es un buen momento...
-Cualquier momento es bueno my lady- dijo lo último casi en un ronroneo -Además, siempre quise hacer esto.
Rozó sus labios con los entreabiertos de ella y sé separó, dejándola expectante a su próximo movimiento. La enmascarada no podía dejar de mirar su boca, esa boca sensual que podía dar tanto placer. Él por su parte, le acarició el rostro, el tacto a través del guante era suave y provocativo.
-Chat...
-No digas nada my lady... no puedo hacerte lo que me gustaría puesto que llevamos los trajes- hizo una pausa- Y estamos en medio de una misión.- rozó lentamente sus garras desde el cuello hasta los senos de la heroína, dándole una caricia a estos últimos.
Un estremecimiento recorrió el cuerpo de Ladybug, no podía entender como el más mínimo contacto podía hacer que reaccionara así.
-¡Ya basta, gato tonto!.
-¿Por qué? Se que me deseas, tanto como yo te deseo.
Ladybug aspiró profundo, esforzándose para no mandarlo al diablo; Chat Noir podía ser muy arrogante. Pero era verdad, lo deseaba.
El enmascarado cortó toda distancia que los separaba y se inclinó para hablarle en el oído. -¿Deseas que me detenga?- su voz era ronca.
La heroína sabía que tenía que detenerlo, pero tenerlo así, sintiendo su duro y musculoso cuerpo contra el suyo y el duro bulto en su vientre. Negó con la cabeza y el gato sonrió de satisfacción.
Hundió la rodilla entre sus muslos, presionando el montículo femenino y comenzó a moverse, generando fricción contra esa sensible área.
Ladybug gimió sin poder evitarlo y lo empujo lentamente hasta dejarlo sentado el piso de aquella terraza, se sentó a horcajadas sobre él y lo beso con hambre, este la agarró de las nalgas y la levantó de modo que sus centros quedarán alineados. Se separó de ella y sé acostó. La intensidad en su mirada la derretía por completo.
-Muévete para mí- le ordenó, mientras le movía las caderas lentamente.
Ladybug cerró los ojos y comenzó a moverse lentamente mientras contra la dura erección del gato. Se inclinó para besarlo en un intento de callar su gemidos. La humedad y el calor entre sus muslos aumentaba con cada roce contra la dura carne. El placer crecía de manera insoportable, la respiración se volvió más rápida junto con los movimientos de su cadera.
Chat Noir la tenía agarrada firmemente, mientras la heroína se convulsionaba de placer en sus brazos y un grito salió de sus labios. Agotada tiro todo su peso sobre Chat Noir, hundiendo el rostro en su hombro. Sintió las caricias en su cabello, relajándola. Levantó la cabeza y sé lo quedó mirando, su cara mostraba la arrogancia que siempre caracterizó a Chat Noir... su Chat Noir.
-Siempre quise hacer esto- dijo el gato, se incorporó y la beso. Acariciando lentamente su cintura.
El ruido de una cámara hizo que se separaran al instante. Miraron para todos lados y allí estaba, Alya con su teléfono mirando incrédula la escena.
Salió corriendo del lugar antes de que alguno de los dos pudiera reaccionar.
-¡Genial!- grito con ironía -¿Ahora que haremos? Seguro Alya lo va a poner en el LadyBlog. -dijo derrotada.
-¿Qué tiene? -se encogió de hombros -Nadie sabe nuestras identidades.
La heroína lo miró incrédula, no podía estar hablando en serio ¿o si?
-Hablaremos de eso después. Todavía tenemos a un akuma que atrapar.
...
Las cosas no podrían estar peor. Estaba muy nerviosa, todavía no había nada nuevo en el LadyBlog, había intentado llamarla pero tenía el teléfono apagado. Caminaba de un lado a otro, desesperada, mientras mira la pantalla de la computadora o el celular, esperando ver donde Alya apareciera primero.
-Marinette ya calmarte, no ganas nada preocupándote- dijo Tikki de forma suave.
-Es verdad, además vas a hacer un hoyo al piso.
-¡Tu!- dijo enseñándole- Todo es tu culpa, si no me hubieras seducido esto no habría pasado.
- No entiendo cuál es el problema ¿Los héroes de París no pueden... divertirse?
La paciencia de Marinette se estaba acabando 《¡Es un idiota!》
