Aquí les traigo el siguiente capítulo tal y como lo prometí, espero les guste el capítulo.
Capítulo 20. "La sangre llama"
Me fui a dormir claro que ese día no tenía sueño para nada, por lo que me la pase leyendo a ver si de esa manera podía dormirme un rato pero era imposible nada me podía tranquilizar así que lo único que pude hacer fue seguir calificando los trabajos de mis alumnos, cuando por fin el cansancio me venció eran cerca de las 4 de la mañana por lo que me recosté en mi escritorio y me quede dormida, a la mañana siguiente como me tocaba entrar tarde a trabajar me levante a hacerle el desayuno a Alex como cada día, puse la cafetera para 2 como siempre, el café estaba casi listo cuando entro Alex a la cocina.
-buenos días, te he dicho lo que me encanta entrar a la cocina y ser recibido por el delicioso aroma del café y de tu comida!-dijo besando mi mejilla.
-es bueno saberlo!-
-espero que no hayas olvidado que tenemos invitados!-comento mientras se sentaba en la barra y comenzaba con su desayuno, desgraciadamente no me había olvidado de ellos, además sabía muy bien como le gustaba el café a Camus no por nada viví con él un tiempo
-no lo he hecho, descuida!-
-te noto extraña desde ayer que es lo que te ha pasado?-
-nada solo es la carga de trabajo y que extraño el circo, tiene casi un año que no vamos para allá, desde que Rosalie decidió tomarse unas vacaciones de un año!-
-descuida veras que pronto podremos volver!-dijo besando mi nariz, justo cuando entraba Camus a la cocina, lo vi de reojo y me di cuenta que estaba celoso, aunque no entiendo muy bien por qué digo no fu un beso en los labios.
-buenos días Camus!-saludo Alex volviendo a su lugar.
-buenos días!-dijo tomando asiento a un lado de él, no necesite que me dijera nada simplemente saque la prensa francesa que había comprado hace unos meses, y prepare su café tal y como le gustaba para después servirle unos hot cakes al igual que a Alex.
-bueno cariño se me hace tarde yo paso por Gabriel al preescolar, cuídate mucho!-dijo besando mi mejilla –siéntense como en casa, espero no se sientan abandonados durante nuestras horas de trabajo!-
-descuide ya encontraremos una manera de entretenernos!-respondió Camus lanzándome una mirada lasciva sin que Alex lo notara, en cuanto él se fue estaba por reclamarle a Camus pero él me tomo del brazo y me jalo hacia si para después comenzar a besarme y como anteriormente me paso no me pude resistir a corresponderle, mi cuerpo actuó por si solo y se dejó llevar tanto que no sentí cuando él me acomodo en la barra justo donde había estado sentado Alex, subió sus manos por mis piernas y como llevaba un camisón sus manos podían subir fácilmente por ellas hasta el interior de mis muslos, con otra mano acariciaba uno de mis senos mientras seguía besándome con pasión y anhelo.
-eres mía y de nadie más entiéndelo!-comento antes de bajarme mis bragas y penetrarme de golpe, mientras besaba mi cuello, a pesar de que me estaba haciendo el amor de manera brusca y salvaje se sentía también, solo con el había hecho el amor con nadie más. –se siente tan bien estar adentro de ti!-susurro en mi oído mientras seguía con sus embestida, hasta que se derramo en mi interior, después de eso se quedó inmóvil hasta que termino de eyacular en mí. –te amo!-me dijo mirándome a los ojos.
-no he de negar que ha sido excitante pero solo fue sexo!-comente mientras lo separaba de mí y me volvía a vestir de la cintura para abajo.
-no ha sido sexo, hicimos el amor!-
-tu abras hecho el amor para mí fue sexo nada más!-dije de manera hiriente antes de dejarlo en la cocina e ir a mi habitación a bañarme no podía irme a trabajar de esa manera, después me arregle con rapidez y fui a buscar a Gabriel a su habitación para arreglarlo para llevarlo al preescolar, pero él no estaba en su habitación, baje corriendo las escaleras y escuche su voz en la cocina, estaba platicando con Camus ambos estaban desayunando como padre e hijo.
-Gabriel ya es tarde vamos a cambiarte!-le dije interrumpiendo el momento, mi bebe hizo un puchero antes de caminar hacia mí –buenos días a todos!-salude a Hyoga y a Milo que también estaban desayunando, después de eso lleve a mi hijo a que se cambiara de ropa, para después salir de la casa lo más rápido que pude, no quería estar en el mismo lugar que Camus, pare en una cafetería aún tenía tiempo de sobra para llevar a Gabriel al Kínder y dado que yo no había desayunado decidí sentarme a desayunar, mientras mi hijo parloteaba a cerca de lo que Camus le había dicho, no podía ser verdad, mi hijo estaba fascinando con Camus, por algo dicen que "la sangre llama" y en este caso todo parecía indicar que en realidad era así.
-Mami que tenes?-
-solo extraño mucho el circo amor, pero en cuanto termine el semestre iremos de gira nuevamente, de hecho ya he pedido mi año sabático para poder hacerlo
-yo tamben lo estaño!-
-lo se amor pero pronto podremos volver!-
-si!- dijo mi hijo antes de comenzar a relatar lo que haría en cuanto volviéramos al circo, estaba muy entusiasmado tanto que volvió mencionar de nuevo a Camus y eso para mí fue un gran alivio, al terminar mi desayuno lo lleve al kínder, y yo partí a la universidad, al llegar a mis clases olvide por completo lo que tanto me inquietaba amaba cocinas y aunque no pudiera hacerlo en un restaurante como había sido mi sueño desde el principio, era bueno hacerlo para mi clase, me sentía liberada.
Entre los intermedios y mis horas libres me puse a leer un rato recetas para tratar de olvidar lo que había pasado en la mañana, estaba en mi última hora libre cuando recordé que no habíamos usado protección cuando hicimos el amor, me levante de un salto y Salí en búsqueda de una farmacia para comprar una pastilla del día siguiente, lo menos que quería ahorita era volver a quedarme embarazada de un hombre que tanto daño me había hecho, en cuanto me la dieron volví a la facultad tarde como nunca había llegado, por fortuna mi clase me espero, después de esa clase me quede un rato arreglando unas cosas de mi año sabático antes de volver a casa, al llegar no vi a nadie a la vista camine a la sala y mi bebe estaba con el chico rubio, en cuanto me vio Gabriel salió corriendo a donde estaba y me abrazo de las piernas.
-papi eta peleando con el señol Camush!- dijo mi hijo entre llanto
-puedes cuidarlo un momento!-le dije a Hyoga entregándole a mi bebe antes de salir corriendo buscando a Alex y a Camus, cuál fue mi sorpresa al ver a Alex con su traje de Cosaco y sus látigos en la mano además de que a los látigos rodeaban los látigos.
-no te acerques Carlie!-grito Alex al verme
-que están haciendo?-
-no voy a dejar que él se acerque a Gabriel ni a ti!-
-por favor no peleen!-rogué
-voy a tratar de ganarme su amor de nuevo y nadie me lo va a evitar!-dijo Camus preparándose para atacar a Alex, quien también estaba preparándose para atacar, si el ataque de Camus le daba a Alex terminaría dañado por mi culpa, así que antes de que ambos se atacaran solo se me ocurrió saltar entre ambos, para evitar el choque del ataque, no quería que ninguno de ellos terminara herido, y menos por mi culpa, sentí un frio golpe en la espalda y un caliente golpe en el abdomen antes de caer inconsciente.
