Y resulta que la inspiración sí llegó. También resulta que este capítulo me quedó largo y que, afortunadamente, pude publicarlo antes del fin de semana.

SoumeiSama, me disculpo por no haberte contestado directamente, pero a modo de respuesta acá dejo el capítulo. ¡Espero que todos lo disfruten!

. .

Sorpresa, sorpresa

De vez en cuando, a Sousuke le daba por pensar en todo lo que le había contado a Makoto hacía casi un mes. No le había gustado mostrarle su lado vulnerable, pero últimamente se sentía ligero, como si se hubiese quitado un gran peso de encima. Y eso estaba bien. De hecho, las cosas entre ellos habían estado bastante bien. No le habían contado a nadie acerca de su relación, aunque Sousuke sospechaba que su familia lo sabía. Tampoco se mostraban afecto en público. Eso estaba bien con Sousuke, pero él sabía que a Makoto le gustaría que él fuera un poquito más… expresivo. De vez en cuando se sentía culpable, por no entregarle a Makoto todo el afecto que se merecía. A veces se ponía pesimista y pensaba que, si Makoto algún día lo dejaba, él no tenía derecho a quejarse.

No sabía por qué, pero últimamente sus pensamientos pesimistas se estaban mezclando con los recuerdos y las nuevas memorias alegres que estaba formando junto a Makoto. Y no le gustaba para nada. Sabía que el haberle contado a Makoto acerca de su pasado había sido un paso importante. Pero todavía le quedaba algo más por hacer. Algo que, esperaba, le ayudara a deshacerse de tantos pensamientos innecesarios. Así que cuando el reloj marcó las cinco en punto, Sousuke salió de la oficina y condujo hasta la universidad. Makoto estaba a punto de salir del entrenamiento de la tarde. Ah, y ahí estaba, acompañado de su grupo de amigos. Sousuke bajó la ventana y tocó la bocina. Makoto lo vio y lo saludó con la mano. Sousuke le hizo una seña, entonces Makoto se despidió de sus amigos y se acercó al auto.

—Hola —saludó Sousuke —¿Vamos a casa? —Makoto asintió con la cabeza y se acomodó en el asiento del copiloto, luego de dejar su bolso en el asiento trasero del auto.

—Justamente iba a tomar el tren para ir a casa —dijo Makoto —Suerte que apareciste por aquí —Sousuke se quedó mirándolo, completamente serio —¿Qué pasa?

—¿No vas a saludarme? —Makoto se sonrojó y le dio un fugaz beso en la mejilla, pero antes de que se apartara, Sousuke lo agarró por la nuca y lo besó en los labios. Makoto sintió que la cabeza le daba vueltas y se sonrojó un poco más —Mucho mejor. ¿Qué pasa? —preguntó cuando vio que el otro había agachado la mirada.

—B-Bueno, todavía no e-estoy acostumbrado a…. ya sabes… ¡N-No es como si me molestara, e-es sólo que…!

—No te preocupes por eso. Sé que a ti también te gustaría que las cosas fueran un poco diferentes —el castaño lo miró de reojo. Sousuke tenía los ojos fijos en el camino —Ya sabes, tomarnos de las manos, citas románticas y todas esas cosas cursis que hacen las parejas —entonces, Makoto comenzó a reír —¿Qué es tan gracioso? Estoy tratando de ser serio aquí, ¿sabes?

—Lo siento, es sólo que… eres tan adorable.

—No soy adorable. Deja de decir esas cosas —replicó, avergonzado.

—Pero en verdad lo eres. Mira que preocuparte por algo así —Sousuke desvió la vista del camino cuando se detuvieron en un semáforo y clavó sus ojos verdeazulados en Makoto —Ya te lo he dicho. Me gusta cómo eres, así que no tienes que esforzarte en ser como cualquier otro novio. Estoy bien con… —Makoto notó que Sousuke desvió la mirada en cuanto él pronunció la palabra "novio". Esa palabra aún parecía ser tabú para él —Lo siento. Olvida lo que dije.

—No, no. Yo lo siento. Sólo estaba pensando que… —Sousuke se desarregló el pelo, clara señal de que estaba nervioso —Vas a burlarte de mí por lo que voy a decir.

—No voy a burlarme, lo prometo —el más alto miró a Makoto un momento, como debatiéndose entre si debía confiar en sus palabras o no. Pero, realmente, ¿cómo podía decirle que no cuando Makoto ponía esa expresión tan condenadamente tierna?

—Sólo estaba pensando que suena… bien cuando dices que somos "novios". Quiero decir, me siento… bien, cómodo. Es una tontería, lo sé —cuando Sousuke se dio cuenta, Makoto lo estaba abrazando y dándole un beso en la mejilla —Y no se te ocurra decir que soy adorable.

—No iba a decirlo —Sousuke puso el auto en marcha nuevamente, sabiendo que Makoto tenía la palabra "adorable" grabada en su cabeza.

Cuando llegaron a la residencia Yamazaki, se encontraron con Maki y Hayato sentados en la sala, haciendo origami. Hayato saludó con entusiasmo a sus dos hermanos, antes de volver a enfrascarse en la grulla de papel en la que estaba trabajando. Maki abrazó a su hijo Makoto, a quien tenía un par de semanas de no ver, para luego darle un beso en la frente a Sousuke. Entonces Sousuke tomó a Makoto de la mano, sin importarte que Maki estuviese mirando, y lo arrastró hasta su habitación. Makoto entró en la habitación de Sousuke, con cierta timidez, y se sentó en la amplia cama. Miró a su alrededor y notó que estaba impecablemente ordenada. Vio un amplio escritorio con un par de libros encima y muchos más libros cuidadosamente acomodados en los estantes de madera. Sousuke estaba tan concentrado buscando algo dentro de su armario, que Makoto recostó la cabeza en la almohada y aspiró el embriagante aroma del más alto, sonriendo tontamente.

—Makoto —sintió un golpecito en el hombro y se incorporó rápidamente, dejando la almohada que tenía abrazada a un lado.

—Lo siento.

—No hay problema —dijo —Nunca habías estado aquí, ¿verdad? —Makoto negó con la cabeza —Ven, ayúdame —acercó una caja y le hizo una seña a Sousuke para que se acercara. Makoto lo imitó y miró la caja de cartón con curiosidad.

—¿Día de limpieza? —Sousuke asintió con la cabeza.

—Es algo que debí haber hecho hace mucho tiempo —sacó un álbum de fotos y se lo pasó a Makoto, que en cuanto lo abrió vio caer una fotografía —Es la fotografía que estaba… viendo el otro día cuando tú y Kisumi vinieron a verme —Makoto se fijó en la foto. Era la imagen de una hermosa muchacha con el cabello castaño suelto —Su nombre es Yazaki Aki —Makoto miró a Sousuke, sin poder ocultar su sorpresa.

—Es… muy hermosa —el castaño no pudo evitar pensar que lucía tan inocente que le era casi imposible creer que le hubiera hecho tanto daño a Sousuke.

—Es un lobo disfrazado de oveja. Justo después de que termináramos, comencé a escuchar todo tipo de rumores acerca de ella —rió —Fui tan estúpido, qué pena doy, ¿verdad?

—Eso no es cierto —refutó Makoto, colocándole una mano en el hombro —No fuiste estúpido. Ella sólo se aprovechó de lo mucho que la querías. Se aprovechó de tus sentimientos, pero te prometo que nunca más volverás a estar triste, porque yo estaré contigo —Sousuke lo miró con gesto inexpresivo y Makoto temió haber dicho algo innecesario —¿Qué pasa?

—¿Tienes idea de las ganas que tengo de besarte ahora mismo, Makoto? —y antes de que Makoto pudiera procesar completamente las palabras, Sousuke se apoderó de los labios, pasándole un brazo por la nuca para profundizar el beso —Mucho mejor —Makoto se quedó aturdido por lo repentino del beso —Entonces, basura, basura —comenzó a sacar papeles de la caja y a romperlos —Basura.

—¿Qué es todo esto? —preguntó Makoto, curioso.

—Cartas. Sólo algunas tonterías que Yazaki y yo nos enviábamos cuando salíamos. Ese álbum que tienes está lleno de fotos inservibles —Makoto ojeó las fotos y se dio cuenta de que estaba lleno de fotos de Sousuke y Yazaki. Juntos. Sonriendo. Lucían realmente felices. Makoto se mordió el labio, pensando si algún día él sería capaz de hacer a Sousuke tan feliz como ella lo había hecho durante el tiempo que duró su relación —¿Makoto? —extrañamente, Makoto sentía ganas de llorar. No podía explicar muy bien por qué estaba pensando en tantas tonterías, pero era inevitable —Oye, Makoto, ¿qué pasa? —cuando el castaño quiso darse cuenta, estaba siendo abrazado por Sousuke —Deja de pensar en tonterías. Tú eres mi felicidad. Soy más feliz ahora de lo que fui cuando estuve con ella. Es más, soy feliz desde el momento en que te conocí.

—¿E-En serio? —Sousuke asintió con la cabeza y Makoto sonrió. Sousuke le limpió las lágrimas del rostro —Te quiero, Sousuke —aún no se acostumbraba a escucharlo todo el tiempo, por lo que no pudo responder. Pero a Makoto no le importó. Era feliz con el simple hecho de estar al lado de Sousuke.

—Entonces, basura, basura… Ah, espera —miró la fotografía. Una vieja fotografía de su equipo de natación de la preparatoria —Este es el hermano del esposo de Gou, Momotarou, —señaló al chico de cabello naranja que tenía una amplia sonrisa en el rostro —nuestro nadador de backstroke. Aunque no es tan bueno como tú. Este es Ai, trabaja a medio tiempo en una cafetería y estudia terapia física. Y a Rin ya lo conoces. Vaya, esta foto me trae buenos recuerdos.

—Se nota que se llevaban muy bien.

—Bueno, no tan bien como tú y tus compañeros de Iwatobi, pero era divertido. Esta puede quedarse —después de un rato, ya habían reunido una buena cantidad de papel para reciclaje —Oh —hacía tiempo que no veía "eso". De hecho, ni siquiera recordaba que aún estuviera rondando por su habitación. En ese momento, Makoto, que había bajado por unas bebidas, entró de nuevo en la habitación.

—Sousuke, ¿estás bien con un poco de té helado? —el otro no respondió —¿Sousuke? —Makoto dejó la bandeja a un lado y se arrodilló enfrente de Sousuke, que miraba fijamente lo que definitivamente era un hermoso anillo de compromiso.

—Ah, Makoto, regresaste —dijo, sin mirar al castaño.

—Ese anillo…

—Sí, es un anillo de compromiso. Era para ella —Makoto se mordió el labio, sin saber qué contestar —Como sea, es basura —añadió, tirándolo en la bolsa de plástico.

—Sousuke, no puedes simplemente tirarlo.

—¿Por qué no? —replicó —Es basura.

—Pero ha de haberte costado mucho dinero —Makoto sacó la cajita de la bolsa y miró el anillo —Es muy hermoso. Sería una pena tirarlo.

—No voy a conservarlo. No puedo usarlo con nadie más, sería de mala suerte. Además, no quiero nada que me recuerde el pasado.

—Lo sé, pero podrías venderlo o… —Sousuke le arrebató el anillo y tomó su mano izquierda, besándola —¿Q-Qué…?

—Tachibana Makoto, ¿quieres casarte conmigo? —a Makoto se le subieron los colores al rostro. ¿Qué estaba pasando? Ciertamente Sousuke no podía estar hablando en serio, ¿verdad? Pero, ¿entonces por qué lucía tan serio? Oh no, ¡qué vergonzoso! Tenía que decir algo, hacer algo. Entonces, Sousuke comenzó a reír —Era una broma —de pronto Makoto se sintió extrañamente decepcionado —Jamás te propondría matrimonio con el anillo de otra persona —este simple comentario hizo que Makoto sonriera ampliamente y abrazara a Sousuke, quien no pudo evitar sonreír también. Makoto era tan simple.

—Entonces, ¿terminamos? —preguntó Makoto, antes de que se separaran para beberse el té —¿Quieres que me lleve esto y lo ponga con las demás cosas para reciclaje?

—Más tarde —contestó el más alto, halando a Makoto del brazo y haciendo que cayera en su regazo —Ahora quiero estar a solas un rato contigo —y lo besó. Makoto se aferró a su cuello, enredando los dedos en el lacio cabello, mientras Sousuke se aferraba a su cintura —Te quiero, Makoto —susurró Sousuke, entre beso y beso.

Makoto soltó una risita antes de volver a unir sus labios con los del más alto. Sousuke no tardó en colar sus manos por debajo de la camiseta deportiva de Makoto. El castaño se estremeció al sentir el suave toque de Sousuke sobre los músculos de su espalda y, haciendo lo propio, bajó las manos para tocarlo también. Complacido con tal reacción, Sousuke comenzó a jugar con el elástico de los pantalones de Makoto, como queriendo darle a entender lo que pretendía. Makoto sintió una creciente excitación por encima del temor de una "experiencia" nueva pero, pensó, si era con Sousuke, no había nada de qué preocuparse. Sin embargo, el momento de intimidad no iba a durar mucho.

Toc. Toc.

Makoto rompió el beso y se puso de pie, arreglándose la ropa y abanicándose con la mano, intentando disminuir el sonrojo en sus mejillas. Entonces abrió la puerta y se encontró con el pequeño Hayato, cargando un balón.

—¿Qué pasa, Hayato?

—¿Están ocupados? —preguntó inocentemente al ver a Sousuke sentado en el suelo, con una montañita de papeles a un lado. Sousuke estaba a punto de contestar que sí, que estaban muy ocupados, pero Makoto se le adelantó, diciendo:

—No estamos ocupados, de hecho acabamos de terminar de limpiar —al pequeño le brillaron los ojos —¿Quieres que vayamos a jugar un rato? —Hayato asintió con la cabeza. Makoto miró a Sousuke con gesto suplicante y Sousuke supo que probablemente nunca sería capaz de negarse a una petición suya.

—Ah, bien, vamos a jugar —dijo, levantándose del suelo y saliendo de la habitación —Pero no creas que me he olvidado del "asunto" que tenemos pendiente, Mako-chan —el castaño se estremeció al sentir el aliento caliente de Sousuke tan cerca de su oreja, e intentó ignorar los crecientes deseos de besarlo —Por cierto, ¿dónde está Kisumi?

—Mami dijo que necesitaba hablar con él. Entonces papi dijo que jugaría con nosotros —contó el pequeño. Makoto y Sousuke se miraron.

—¿Crees que tenga algo que ver con lo de su custodia? —preguntó Sousuke.

—Es lo más seguro. Me preguntó cuáles habrán sido las condiciones de Sayaka-san para cederle la custodia a Ryunosuke-san.

—Bueno, supongo que nos enteraremos más tarde —Makoto asintió con la cabeza —Esta vez voy a derrotarte, Makoto. No creas que se me olvidó la humillación de la última vez.

—¿Oh? Luces muy confiado, Sousuke.

S & M

Se sentía nerviosa, eso no podía negarlo. Pero tenía que mantenerse calmada o de lo contrario asustaría a Kisumi. Porque ella sabía que, a pesar de todo, Kisumi no odiaba a su madre, así que escuchar una noticia como la que ella estaba a punto de darle no iba a ser para nada agradable. Maki había llevado a Kisumi al estudio de Ryunosuke y ambos se habían sentado en un sofá. Maki pudo ver ansiedad en los ojos del muchacho, así que suspiró y comenzó a hablar.

—Kisumi, ya te habrás enterado de que tu madre finalmente accedió a ceder la custodia de Hayato a tu padre —Kisumi asintió con la cabeza.

—Eso es precisamente lo que me inquieta —contestó él, apretando los puños —Mi madre se negaba rotundamente a ceder la custodia de Hayato, así que imagino que habrá hecho unas demandas absurdas a las que, irremediablemente, mi padre tuvo que acceder.

—Bueno, no se trata precisamente de eso—dijo Maki —Lo que sucedió… Ryu se molestó mucho conmigo cuando se lo conté, pero realmente no quería guardar ningún secreto. Ambos hemos sufrido así que nuestra relación se basa en la confianza. Bueno, el caso es que hace un tiempo yo misma fui a ver a tu madre —Kisumi la miró, sorprendido —Después de escucharla, me di cuenta de que en realidad ella no es una mala persona. Sólo tuvo la suerte de enamorarse de un hombre que jamás podría estar a su lado como ella quería.

—No te dejes engañar, Maki-san —comentó el muchacho, agachando la mirada —Shigino Sayaka no es más que una mentirosa. Una mujer que haría lo que fuera para conseguir lo que quiere. Dime por favor qué pidió a cambio de ceder la custodia de Hayato. ¿O es que acaso se hartó de él así como se hartó de mí y simplemente hizo lo más conveniente para ella? —Maki se mordió el labio al escuchar la dureza de las palabras de Kisumi. Bueno, después de todo lo que había sufrido, no podía culparlo.

—Ella… la razón por la que tu madre, Shigino Sayaka-san, renunció a la custodia de Hayato es porque… Kisumi, en realidad cuando llegué a su casa descubrí que ella… había muerto —los ojos de Kisumi se abrieron como platos. Miró a Maki, incrédulo. ¿Eh? Esas eran ¿lágrimas? ¿Por qué? ¿Por qué estaba llorando por ella? —La amas, ¿verdad, Kisumi? —preguntó Maki, abrazando al muchacho, que al instante comenzó a llorar, con el rostro oculto en su pecho —Lo siento mucho, Kisumi. Lamento haberte mentido —el muchacho se separó de ella y la miró, confundido —"Diles que estoy muerta". Esa fue la condición que Sayaka-san me dio para ceder la custodia. Y bueno, teóricamente no estoy incumpliendo con nuestra parte del trato, ¿cierto?

—E-Entonces…

—Ella sigue viva, no te preocupes. Sólo que necesita tiempo para pensar, aclarar su mente, antes de casarse.

—¿Casarse? ¿D-Dices que Shigino Sayaka va a… casarse? —Maki asintió con la cabeza —¿Estás hablando en serio? —ella volvió a sentir.

—Ella está muy enamorada de su novio, Serizawa Nao, así que se fue de viaje para reencontrarse a sí misma. Dijo que no regresaría a Japón hasta que sintiera que era el momento indicado. Escucha Kisumi, sé que ahora mismo puedes pensar que ella está actuando de forma egoísta, pero creo que está tomando la decisión correcta al hacer esto.

—Es lo correcto —afirmó Kisumi, con una sonrisa, para la sorpresa de Maki —Demonios, qué madre tan problemática tengo. Mira que hacerse pasar por muerta, en verdad está loca. Pero está bien, supongo. Ella también tiene sus problemas. Entonces, ¿cómo está?

—Míralo por ti mismo —Maki le hizo una seña a Kisumi para que se sentara frente al escritorio y colocó la laptop enfrente de él. Entonces abrió un archivo de vídeo. La imagen de Sayaka, al pie del Monte Everest, apareció en la pantalla.

Hola Maki. De nuevo, te agradezco por ser mi cómplice en medio de toda esta locura. Te prometo que serás mi dama de honor cuando me case. Bueno, hoy me encuentro en el Himalaya, más específicamente al pie del magistral Monte Everest. Impresionante, ¿verdad? Y es mil veces más impresionante cuando lo ves de cerca. Sí, en un par de minutos más voy a subirlo. Cuando se lo conté a Nao casi se desmaya, también me dijo que estaba loca, pero bueno, no puedo decir que se equivoca, ¿cierto? En fin, ¿qué tal está todo por allá? Espero que bien. Cuida mucho a Hayato y a Kisumi, ¿quieres? Ambos son unos llorones, pero son buenos niños. Los extraño mucho. Espero que estés manteniendo tu promesa. Volveré a enviarte un vídeo cuando llegue a mi siguiente destino y tenga conexión a internet.

Kisumi se limpió las lágrimas insistentes que rodaban por sus mejillas. Ella misma lo había dicho, estaba loca. Sin embargo, esa en verdad parecía estar siendo una buena experiencia para ella. Ya no se veía tan atribulada, tan culpable. Siempre había cargado con toda la culpa ella sola, sin hablar con nadie. Oh bueno, no los había abandonado, simplemente se había marchado a un "mejor lugar" y quizás alguna vez volverían a verla. Entonces, él tenía que concentrarse en convertirse en un gran hombre. Un hombre del que ella pudiese estar orgulloso cuando regresara. Kisumi se vio rodeado por los brazos de Maki y sintió una gran paz. Por primera vez en todos sus años de vida, estaba en paz con su madre.

—Gracias, Maki —la mujer sonrió al notar que Kisumi finalmente había dejado de lado el honorífico. Ambos se separaron cuando escucharon unos golpecitos en la puerta.

—Adelante —dijo Maki. Ryunosuke, Hayato, Makoto y Sousuke entraron, sudorosos, pero con una sonrisa en el rostro —¿Qué tal el partido?

—Fue una victoria total para nosotros, ¿verdad, Hayato? —dijo Sousuke. El niño asintió con la cabeza y se acercó a Maki. Ella se agachó para quedar a su altura y él le dijo:

—Mamá Maki, ¿verdad que mamá va a regresar pronto? —Maki se quedó sorprendida un momento, pero sonrió y asintió con la cabeza.

—Así es, cariño. Ella regresará pronto. Mientras tanto tienes que ser un buen niño, ¿de acuerdo?

—¡Sí!

S & M

¡Y Mikoshiba Kou gana la apuesta! ¿Viste?, siempre hay una primera vez para todo. Así que, como lo prometiste, eres mío todo el día. Ven a recogerme a mi casa a las once en punto mañana. ¡Sin retrasos!

Recordaba bien a qué apuesta se refería la hermana de su mejor amigo. "Makoto está enamorado de ti", había repetido ella hasta el cansancio. "Estás enamorado de Makoto" era la frase que normalmente había acompañado a la primera. Y ella se había reído de él cuando los vio tomados de la mano una vez. Luego había reaccionado como una completa fujoshi – y que no le preguntaran cómo conocía ese término – para luego decirle que "le debía una". No tenía idea de qué podía querer Gou, pero no le pareció buena idea discutir con una mujer embarazada, así que cinco minutos antes de la hora pactada, estacionó enfrente de la casa de la pelirroja y tocó la bocina. Gou apareció junto con su esposo momentos después. Sousuke vio que Seijuro levantaba un pulgar, antes de desaparecer dentro de la casa.

—¡Hola, Sousuke! —saludó ella, besándolo en la mejilla cuando se acomodó en el asiento del copiloto. La barriga de Gou comenzaba a notarse poco a poco y a decir verdad se veía bastante tierna —Sousuke, deja de mirarme los senos —bromeó ella.

—Créeme Gou, tus senos son lo último que me interesa en este momento —ambos rieron.

—Oh claro, porque lo único que te interesan son los músculos de Makoto, ¿verdad? Pero bueno, con ese cuerpo, ¡quién no! —la pelirroja le revolvió el cabello, al ver el ligerísimo sonrojo en sus mejillas —Quién diría que ese adorable chico sería capaz de convertirte en una criatura tan cursi.

—¿De qué estás hablando?

—Lo escuché de Rin. Que le pediste matrimonio.

—¿Es que Rin nunca aprenderá a tener su bocota cerrada? Y no le pedí matrimonio, sólo estaba bromeando.

—¿Eh?, es una lástima. Porque yo ya estaba empezando a planearlo todo para la boda —dijo ella —Aunque, sabes, Makoto no se vería bien con un vestido de novia, pero podríamos considerar varias opciones, como por ejemplo…

—Ya, ya. No te lo tomes tan en serio, Gou —ella soltó una risita —Por cierto, ¿adónde se supone que iremos hoy?

—Al centro comercial —contestó ella, con una brillante sonrisa. Sousuke la miró, horrorizado y entonces entendió por qué Seijuro lucía tan emocionado cuando los vio irse —Sei se ha quedado en casa viendo un juego de baloncesto con sus amigos. Era un juego muy importante, por lo que no podía acompañarme. Es por eso que me alegro de haber hecho esa apuesta contigo. ¡Ah, tenía tantos deseos de salir de compras!

—¿Y no podías venir con alguna de tus amigas? ¿Por qué tuve que venir yo?

—¿Es que eres tonto, Sousuke? —replicó ella —Mis amigas no van a cargar todas mis bolsas por mí. Porque ellas tienen sus propias bolsas que cargar.

—En pocas palabras, me trajiste como transporte de carga —Gou le sacó la lengua.

—Sabes que en mi condición no puedo cargar nada pesado, cariño.

Claro, ella sabía cómo aprovecharse de su "vulnerable" condición. Bajaron del auto y en cuanto entraron en el centro comercial, Gou comenzó a arrastrarlo por todas y cada una de las tiendas. Sousuke jamás había visto a una persona probarse tantas prendas en un solo día. En la décima tienda, una tienda de lencería, rendido, Sousuke se sentó a esperar. "¿Cómo me queda esto?", "¿me veo bien con esto?", eran las preguntas comunes a las cuales él simplemente asentía con la cabeza. "Siempre dices lo mismo", había dicho ella, mientras entraba por enésima vez al vestidor para probarse un nuevo conjunto. Sousuke realmente no creía que a Seijuro le hiciera mucha gracia que él viera a su esposa con tan poca ropa. Además, era vergonzoso estar ahí. ¿Cuándo demonios iban a irse?

De repente, los ojos de Sousuke se perdieron en un provocativo conjunto de color rojo. Un baby doll con unas bragas diminutas, medias largas y sujetadores. No supo cómo de repente se imaginó a Makoto vistiendo eso para él. Sacudió la cabeza, en un intento por apartar esos pensamientos pervertidos y la voz de Makoto rogándole que lo tomara. Pero la imagen de aquel conjunto seguía grabada a fuego en su retina. Y en un impulso, Sousuke se levantó y… lo compró. La vendedora le guiñó un ojo antes de decirle:

—Que lo disfrute —cuando Sousuke tuvo la bolsa con el dichoso conjunto en su mano se preguntó por qué demonios lo había comprado. Es decir, no es como si Makoto fuese a acceder a ponérselo. Más importante, ¿estaba pensando seriamente en "hacerlo" con él? Bueno, no podía decir que no lo había pensado. Entonces tuvo una idea, sacó el teléfono y tecleó un mensaje.

De compras con Gou.

Acompañado por una foto de todas las bolsas que le había tocado cargar.

Debe ser duro ir de compras con Gou-san. Aún recuerdo mi última experiencia con mi madre, cuando recién comenzó a salir con Ryunosuke-san.

Sousuke sonrió, imaginándose a Maki corriendo como loca de un lado a otro, arrastrando a Makoto con ella y poniéndolo a cargar sus bolsas.

Gracias por compartir mi sufrimiento. Por cierto, acabo de ver algo que es perfecto para ti.

La respuesta de Makoto le llegó segundos después.

Oh, ¿de qué se trata?

Sousuke le envió una foto del maniquí que vestía el atrevido conjunto. Pasaron dos minutos y Makoto no respondía.

¿No te parece encantador?

Sousuke rió al imaginar el rostro completamente rojo de Makoto y a sus amigos preguntándole qué le pasaba. Oh, cómo disfrutaba el avergonzar a su adorable noviecito.

¡Sousuke, deja de burlarte de mí! ¡No soy una chica! Jamás podría usarlo; se vería muy mal en mí. No tengo la cintura fina o el pecho voluptuoso de una chica. Eres malo.

Sousuke volvió a reír, haciendo nota mental de continuar avergonzando a Makoto en cuanto lo viera. Entonces vio a Gou acercarse a él, cargando un par de bolsas más.

—Veo que compraste algo —señaló la bolsa de color rosa que estaba a un lado de Sousuke —¿Vas a usarlo con Makoto en tu próxima noche de pasión? —el más alto se encogió de hombros —Bueno, he terminado aquí, toma —le pasó las bolsas —Vayamos a comer algo, ¡muero de hambre!

—Me preguntó qué pudiste haber comprado en una tienda como esta.

—Pues lencería, ¿qué más?

—Gou, estás embarazada, no creo que…

—¿Estás insinuando que estoy gorda? —replicó ella, con el ceño fruncido. Sousuke negó con la cabeza —¿O acaso piensas que por estar embarazada no puedo lucir sexy para mi esposo? Las gorditas también tenemos nuestro encanto, ¿sabes?

—Oh, estoy seguro que sí —ella sonrió con su respuesta y lo arrastró a un restaurante de comida italiana. En cuanto se sentaron y les tomaron su orden, Gou lo miró fijamente, con un gesto pícaro.

—Entonces, Sousuke —el aludido levantó la mirada —Cuéntame.

—¿Qué?

—¿Qué tal tu primera noche con Makoto? —el más alto arqueó una ceja —¡Cuéntame todos los detalles!

—¿Qué?

—Vamos, no te hagas el tonto. Rin me contó que estuviste a solas con Makoto en tu apartamento. No voy a creerte si me dices que no pasó nada.

—Pues no pasó nada. Bueno sí. Se lo conté todo —ella lo miró, sorprendida —Todo lo que pasó con Yazaki. Nos besamos un poco, sí. Dormimos juntos, pero no pasó nada más.

—Te estás burlando de mí, ¿verdad? —Sousuke negó con la cabeza —¿Quieres decir que tuviste a ese bombón toda la noche a tu lado y… no hiciste nada? —él asintió con la cabeza —Claro y yo soy la reina de Inglaterra. ¿Crees que soy tonta? Te conozco, Yamazaki Sousuke. Has deseado a Makoto desde que te lo presentaron en esa cena, ahora no me vengas con que…

—Nos tocamos un poco. Bueno, yo lo toqué. Él aún es demasiado tímido para eso —dijo —Pero… me detuve —Gou lo miró, boquiabierta.

—¡¿T-T-Te detuviste?! —sin darse cuenta, la pelirroja se había puesto de pie y había levantado la voz más de lo que le hubiese gustado. El mesero, que ya llevaba la comida, la miró alarmado —Lo siento —el hombre dejó la comida y se alejó rápidamente —¿Qué es eso de que te detuviste?

—Pues… no me pareció correcto.

—¿Desde cuándo tú piensas qué es lo correcto cuando se trata de sexo?

—Desde… que estoy con él. Makoto es diferente, ¿entiendes? —comenzó a juguetear con su tenedor —No quiero asustarlo, mucho menos lastimarlo —cuando la miró, ella lo estaba viendo con ojos de fujoshi —¿Qué?

—Ah, el hermoso Boys love. ¡Adorable!

—Déjalo ya, Gou. Eres una fastidiosa.

—Pero lo digo en serio. El que no le hayas puesto un dedo encima… tengo que decir que te admiro, si hubiera sido yo… Bueno, ya hablando en serio, ¿cuánto tiempo más crees que podrás aguantar sin… hacérselo? —Sousuke frunció el ceño.

—No es de tu incumbencia.

—Yo te sugiero esto: una cena romántica, vino, música suave. Luego, comienzas a desvestirlo. Ah y cuando tenga puesto el conjunto rojo, por todos los dioses, tómale una foto. ¡Quiero verlo!

—Eres una pervertida. Pensé que habías dejado de leer esos mangas pervertidos cuando te casaste con Seijuro.

—Cariño, hay hábitos que una no puede dejar. No es tan simple, ¿sabes? —Sousuke rodó los ojos —Bueno, ya hablando en serio, ¿puedo pedirte un favor?

—¿Otro más? ¿De qué se trata? —Gou inclinó la cabeza y le hizo una seña a Sousuke para que se acercara un poco más a ella.

—Cuando vayan a hacerlo, ¿puedes avisarme? ¡Muero por ver cómo es el sexo desenfrenado entre…!

—¡GOU!

S & M

Lidiar con Gou lo había dejado completamente agotado. Nunca pensó que pudiese llegar a odiar tanto las compras, pero con Gou había descubierto un nivel distinto de repulsión hacia el "ejercicio" preferido de las mujeres. Además, casi no había podido dormir, principalmente por culpa de Makoto. Bueno, técnicamente había sido su culpa por estar imaginándose tantas cosas pervertidas. Definitivamente no tenía que haber comprado ese dichoso conjunto rojo. Suspiró cansado, mientras arrastraba los pies hasta la oficina. Sin embargo, un par de metros antes de llegar hasta la puerta, escuchó gritos que provenían del interior de su oficina.

—¡Lo estás haciendo al propósito! ¡Admítelo! —esa era la voz de Rin, ¿qué rayos estaba pasando?

—¡Te digo que no es así! —y esa, indudablemente, era la voz de Yazaki —¡Fue una decisión tomada por el gerente general! Así que si quieres quejarte con alguien, ¡ve y díselo a él!

—Oh, ten por seguro que lo haré, sabes que… —Sousuke entonces abrió la puerta y los miró a ambos, con el ceño fruncido.

—¿Qué está pasando aquí? —replicó, molesto —¿Qué hacen ustedes dos en MI oficina? ¿Y qué significan esos gritos? Se pueden escuchar por todo el maldito piso —los miró, esperando una respuesta.

—Ah, Sousuke, gracias al cielo que estás aquí —dijo Rin —Esta mujer… esta mujer definitivamente ha venido para hacerte la vida imposible —el más alto lo miró, confundido —Ella…

—He sido asignada como tu asistente ejecutiva —intervino Aki, avanzando hacia él y haciendo una ligera reverencia —Espero que podamos llevarnos bien —Sousuke la miró como si se hubiese vuelto loca.

—¿De qué estás hablando? No necesito un asistente.

—Se ha decidido que tendrás un ascenso y tomarás el cargo de Vicepresidente de la rama principal de esta compañía —explicó Aki —Es por eso que necesitarás un asistente.


Entonces, ¿lo hizo o no al propósito? ¿Alguien cree en la inocencia de Aki?

Estoy pensando crear una comunidad en Fanfiction llamada "Los que odiamos a Yazaki Aki". Sé que estoy algo loca, pero me pareció una idea divertida para pasar el rato y compartir teorías acerca de lo que pasará en el futuro entre Aki y Sousuke, más ahora con esta nueva revelación. Entonces, ¿qué dicen? ¿Alguien estaría interesado en unirse?