Hola! gracias por leeer este capitulo espero sea de su agrado, y gracia a Katy Hatake que me deja
un comentario siempre =)
Saludos y a leer se a dicho!
CAPITULO 20
Las semanas siguieron transcurriendo y ambos seguían viéndose, pero esto ocurría solo por las noches.
Compartían sus vidas juntos, les gustaba platicar de cómo les había ido en las distintas misiones a las que eran asignados y las dificultades que habían pasado en estas. De vez en cuando salían a ver alguna película o paseaban por el parque cuando el sol estaba completamente oculto. A Anko no le molestaba, de algún modo se había acostumbrado a que Kakashi no le agradara salir por el día siempre quería evitar que la gente los viese juntos, por lo que la Mitarashi buscaba asimilar que al chico no le gustaba que las demás personas se enteraran de su vida privada.
Y como esta situación no les había acarreado problema alguno, la kunoichi no tenía empacho por salir con el peliplateado solo por las noches aunque debía de admitir que lo que si le resultaba complicado era evadir las contantes preguntas que Kurenai le hacía con respecto a la situación amorosa que estaba atravesando con el chico, sin imaginar que la Mitarashi y Kakashi salían juntos desde hace algún tiempo.
Kakashi por su parte no tenía inconveniente alguno, él era tan apartado de las personas que eran pocas las que se atrevían a preguntarle cosas intimas o personales.
Él se acostumbró tan rápidamente a la presencia de Anko que cuando la chica salía a cumplir con sus misiones y el aguardaba en casa la extrañaba, aunque no tuviese la valentía de confesárselo a la pelimorada.
Y justamente era uno de esos días en los que la Mitarashi se encontraba fuera de la aldea de la hoja pues el Hokage la había asignado una misión de rango B en la aldea de la lluvia, no era muy complicada la misión en sí, el verdadero problema era que la kunoichi estaría fuera toda una semana y el mal clima estaba presente pues el frio del invierno comenzaba a sobresalir en los días de Noviembre.
Kakashi aburrido esperaba observando en la ventana de su departamento cualquier indicio de la kunoichi, quería que la chica apareciera y se sentara a su lado a conversar acerca de las novedades que le habían ocurrido en su misión, pero sobre todo de los graciosos errores que siempre le pasaban al estar fuera de konoha.
Pero al insistente llovizna le obligó a cerrar su ventana de golpe, pues no era bueno dejar entrar el agua helada del invierno.
-"tal vez no llegara hoy" –pensó el peliplateado mientras se dejaba caer sobre su cama fastidiado de la semana tan larga que había pasado sin la kunoichi a su lado.
Pero lo que no sabía el peliplateado era que la Mitarashi ya había llegado a la aldea de la hoja y que esta se encontraba en su departamento desempacando su ropa y cambiando su vestimenta a una menos formal para salir a buscarlo.
La chica se encontraba doblando su ropa limpia y acomodándola en sus cajones cuando escucho que alguien llamaba a la puerta. Por lo que al imaginar que era el peliplateado el que tocaba insistentemente, dejó lo que hacía para dirigirse a la entrada de su hogar rápidamente, pero sus suposiciones se vinieron abajo cuando al abrir la puerta no encontró al dueño de sus pensamientos sino más bien a su mejor amiga.
-hola.
-Hola Kurenai ¿Cómo estás? –contestó prácticamente de manera obligatoria la pelimorada.
-bien no me puedo quejar y a ti ¿Cómo te fue con la misión?
-pues no hubo problemas, por eso regresamos el día de hoy...pasa hace frio –le ofreció la kunoichi a la chica de los labios rojos.
-sí, Anko sabes a que vengo ¿verdad? –preguntó Kurenai al entrar y sentarse junto con la Mitarashi en el sofá como siempre lo hacían para platicar.
-…no.
-Recuerda que me lo prometiste.
-yo nunca hago promesas a nadie.
-no te hagas la tonta –insistió Kurenai con los brazos cruzados –mañana será el festival de konoha.
-¿y?...
-me prometiste que irías.
-Kurenai yo no voy a ese tipo de fiestas, solo compro algunos dulces y listo.
-si no quieres ir al festival, no hay problema –dijo Kurenai –tú me prometiste que irías a la fiesta que el Hokage insiste en llamar de "integración" al final del festival.
-solo te lo dije de broma.
-Anko lo prometiste porque olvidaste mi cumpleaños–advirtió la Yuhi –me pediste que te disculpara y que por no haber ido la fiesta de cumpleaños que me organizaron mis amigos, irías a la fiesta de integración de Konoha.
-Pero…
-¡tú lo dijiste!
-pero Kurenai lo que pasa es que no tengo vestido –trato de excusarse la pelimorada con su amiga –no creerás que iré vestida con el uniforme.
-no, nadie dijo que irías vestida con ese anticuado uniforme, mañana mismo iremos a visitar tiendas para ver cuál es el mejor vestido para ti.
-no me obligues –pidió Anko mientras juntaba sus manos en forma de súplica –yo odio los vestidos, me hacen sentir como si fuese una boba superficial.
-Anko lo prometiste.
-¿Me obligaras a ir cierto? –preguntó lo obvio la chica dándose por vencida,
-pues para la otra no hagas promesas que no piensas cumplir…pero, el verdadero problema es otro.
-¿Cuál? –pregunto la ex alumna de Orochimaru.
-la persona que te va a acompañar mañana por la noche, ¿crees que Kakashi quiera…?
-no –contesto rápidamente la pelimorada –lo vez Kurenai tampoco tengo con quien ir y además eso no importa porque no sé bailar.
-pues entonces busca a otra persona que te acompañe –sugirió la amiga de Anko – ¡ya se! Genma, pídele a Genma que valla contigo seguramente él no se va a negar, al contrario yo creo que le simpatizas mucho.
-no.
-¿Por qué no?
La Mitarashi se quedó callada por un instante no quería decirle la verdadera razón por la que no se atrevería a invitar a Genma al baile, pues sabía que a Kakashi no le agradaba mucho, y si el peliplateado se enteraba que la acompañaría Genma se disgustaría con ella
-Anko hace tiempo que me confesaste que Kakashi te gustaba pero el hasta ahora no a volteado a ver lo que se está perdiendo, es hora de que lo dejes, o al menos ve con otro chico tal vez otra persona si te valore realmente.
-sí, lo sé –le siguió la corriente la pelimorada aunque una pequeña punzada se hiso presente en su pecho, pues de nueva cuenta le había ocultado la verdad a su amiga –pero yo creo que Genma no es el indicado.
-¿entonces quién? No te encasilles con Kakashi, deja de ver un momento hacia el frente para que puedas ver que tienes a los lados, y veras que encontrarás a una persona que te quiera.
-lo se Kure ¿pero quién?
-si no quieres salir con Genma al baile, entonces…Raido.
-no me llevo muy bien con él, siento que no le agrado.
-¡Gay!
-no... -¿Cómo invitaría al rival de Kakashi al baile? Sería lo mismo que con Genma.
Pero en ese momento Anko comenzó a pensar "Si Kakashi no me va a querer acompañar al baile, y no puedo invitar a Genma, ¿por qué Gay no? Además eso le pasa el Hatake por ser tan amargado"
-¿y bien?
-Gay, Gay está bien –aseguró la chica del pelo morado.
-así me gusta, pero tendrás que decirle ahora porque la fiesta será mañana.
-si lo haré, su departamento no está lejos… ¿y a todo esto tú con quien iras?
-pues Asuma me invito, así que iremos juntos–contestó un poco sonrojada.
-yo digo que tú le gustas.
-pues no lo sé pero de todos modos le dije que sí, por qué no podía negarme –dijo Kurenai.
-si claro.
-tengo que irme –dijo de pronto la Yuhi mientras se ponía de pie y cortaba el tema de Asuma –mañana pasaré por ti al medio día para ir a ver los vestidos.
-sí te veo mañana, cuídate –Anko cerro bien la puerta cuando se fue su amiga, pues ya no saldría a ningún lado ni siquiera a ver a Kakashi pues ya era algo tarde y se sentía cansada.
"mañana por la mañana lo busco después de invitar a Gay al baile" –pensó la kunoichi mientras apagaba las luces para irse a dormir.
AL DIA SIGUIENTE
Debía de darse prisa o no alcanzaría a ver al peliplateado. Gay no debió de haberla entretenido tanto con esos pasos de baile con los que deslumbraría –según él– a todos los presentes en la fiesta.
Anko apenas le propuso a Gay ir al baile este salto del gusto y ahí mismo afuera de su departamento comenzó a mostrarle el poder de la juventud. La Kunoichi abochornada pensó por un momento en decirle que mejor no fueran con ella al baile, pero eso sería muy grosero de su parte. Así que dejo que el chico terminara con su demostración, aunque tuviese que esperar un par de horas como espectadora en el jardín del Jounin viendo sus piruetas.
Y ahora después de todo ese show se le había hecho tarde, tenía que apurar el paso para poder ver al Hatake antes de encontrarse con Kurenai.
La chica de los cabellos morados llego rápidamente al lugar donde habitaba Kakashi, toco un par de veces pero no obtuvo respuesta.
-no está –dijo en pleno berrinche, para luego tratar de asomarse por la ventana esperando ver la sombra o cualquier indicio del peliplateado.
-¿Qué haces? –escuchó Anko la voz de la persona a la que estaba buscando.
-venia buscarte… ¿Por qué siempre me tienes que encontrar haciendo el ridículo? –dijo irritada la kunoichi cuando se volteó a ver Kakashi.
-Lo hago inconscientemente, ¿vas a pasar o te quedaras espiándome por la ventana?
-bobo.
Ya adentro el peliplateado dejo las cosas que había comprado sobre la mesa de la cocina y le preguntó a la Mitarashi -¿Cuándo llegaste?
-Ayer.
Anko tomo una manzana que el Jounin había comprado, le dio una mordida mientras observaba al Hatake que acomodaba un par de cosas en el refrigerador
-yo…regrese un poco tarde y Kurenai llego a mi casa y comenzó con su bla bla bla y ya no pude venir ayer.
-no importa.
-no te enojes, lo siento.
-Anko ya te dije que no importa –rectifico Kakashi aunque Anko se podía dar cuenta de que si le había importado que no lo haya visto el mismo día que había llegado de la misión, así como él lo hacía cuando regresaba a Konoha.
La chica al ver la seriedad del peliplateado decidió terminar rápidamente con la manzana que le había robado al Jounin y se acercó hasta él para abrazarlo por la espalda.
-me portare bien lo prometo –dijo la kunoichi con inocencia.
Kakashi solo rodó sus ojos, Anko siempre se comportaba como una niña pequeña cuando cometía algún error o estaba a punto de confesar una de sus travesuras.
La chica comenzó besar el cuello del peliplateado –me gusta como hueles.
-siempre me dices eso.
-Pero hoy hueles más rico –aseguró la kunoichi mientras forzaba a Kakashi con las manos a que la mirase –voltea enojón.
En cuanto estuvieron viéndose frente a frente Anko alzo lo suficiente la máscara del peliplateado y lo besó sin que este se opusiera en lo más mínimo, aunque últimamente no se oponía en nada a la Mitarashi.
Ambos comenzaron a saborear su bocas con detenimiento, si el aire les hacía falta se detenían por un instante pero volvían a unir su bocas enseguida.
Kakashi había extrañado los labios tibios de Anko sobre su piel, la chica siempre tenía la costumbre de besarle el cuello como si se tratase de una vampira que ya en un par de ocasiones le había dejado marcas moradas que tuvo que cubrir cuidadosamente con su chaleco verde.
Le disgustaban los moretones pero no le disgustaba que la kunoichi lo besara en esa parte de su cuerpo, le hacía tener sensaciones difíciles de explicar.
Poco a poco ambos comenzaron a caminar hacia el sofá que no estaba muy lejos de ellos para dejarse caer sobre este, Anko sin separarse de los labios de Kakashi comenzó a acariciar con su manos el fornido pecho del chico aprovechando que este se encontraba sobre de ella.
El chico dejó la boca de la Mitarashi para besar su cuello como lo había hecho la propia kunoichi hace unos instantes, mientras Anko enredaba sus dedos en el cabello del Jounin y unos cuantos suspiros escapaban de sus labios. El Jounin comenzó a acariciar por debajo de la blusa el estómago de la chica con ambas manos para seguir descendiendo por su cintura, hasta llegar al broche del pantalón corto de Anko que sin perder tiempo se dio a la tarea de desabrochar.
La Mitarashi sintió como su corazón empezaba acelerarse por lo que en un intento de distraerse un poco de la situación, desvió la mirada hacia su lado izquierdo y comenzó a observar la pared hasta que se encontró con un reloj que colgaba de un clavo–"12:40…!Kurenai!"
Había olvidado que ella y su amiga tenían un asunto pendiente que aplazaría sin problemas, pero debía de tomar en cuenta que ya se había comprometido con la chica en ir al estúpido baile y además no tenía que ponerse, tardarían horas en escoger algo para después arreglarse.
-Kakashi…-dijo Anko mientras sus manos comenzaba a alejar delicadamente al chico de su cuerpo.
-¿Qué?…-pregunto confundido ante la actitud tan contradictoria de la Mitarashi.
- tengo que irme, es algo tarde.
-¿tarde, para qué?
-Me comprometí con Kurenai de… acompañarla a comprar algún vestido –trato la chica de disfrazar la verdad.
En ese momento el peliplateado se levantó del cuerpo de Anko con un poco de pesar y se sentó en el mismo sofá.
-¿solo la acompañaras? –pregunto astutamente.
-no…-contestó la kunoichi mientras se sentaba al igual que el Jounin al que sabía que no podía mentirle más –tal vez me compré uno.
-¿tú con vestido?
-¿y qué tiene de malo? soy niña…y tú lo sabes –Kakashi no pudo evitar desviar un poco la mirada ante la insinuación, pues claro que él sabía que era una niña hace poco lo había acabado de constatar, pero también sabía que tras esa actitud de inocencia le estaba ocultando algo.
-¿y por qué o para qué usaras vestido? –la chica guardo silencio, pero el Jounin volvió a insistir -… ¿Anko?
-¡Hay, Kurenai me obligo a ir a una fiesta! No se te puede ocultar nada señor súper investigador.
-eres demasiado obvia cuando ocultas las cosas.
-tengo que cumplir con mis obligaciones como amiga –dijo pesimista la chica.
-pues yo no tengo ese tipo de obligaciones.
-porque tú no tienes amigos –contestó rápidamente la Mitarashi, para después sacarle la lengua en señal de burla.
-¿y qué más?
-y te comportas como un adulto regañón.
-no me refiero a eso –aseguró Kakashi mientras la observaba pensativo –que más me estas ocultando.
-Nada, qué más quieres que te diga.
-Es el baile después del festival de konoha ¿cierto? –preguntó Kakashi sin despegar la vista de la chica, quien no le sostenía la mirada.
-algo así.
El Hatake la observó por unos instantes más y dijo – ¿con quién se supone que iras?
Anko cerró los ojos, estaba perdida Kakashi dio en el blanco –pues no sé a ti no te gustan ese tipo de cosas así que iré con quien sea, me portare bien lo prometo –contestó la chica mientras se levantaba del asiento y alzaba su mano derecha al cielo como en un especie de juramento.
Pero en cuanto bajo la mano Kakashi la tomo por la muñeca impidiendo que esta saliera corriendo del lugar para evitar entrar en explicaciones.
-¿con quién iras? –volvió a preguntar el peliplateado.
-no importa con quien valla es lo mismo.
-Anko…
-¿para qué quieres saber?...iré con Gay si tanto te interesa –contesto la kunoichi un tanto molesta por la insistencia de Kakashi acerca del tema.
El Jounin la soltó rápidamente como si la mano de la chica le quemara, se veía notablemente molesto.
Ambos se sostuvieron la mirada, pero no dijeron ninguna palabra hasta que fue Anko la que decidió romper con aquel silencio que le estresaba.
-¿Qué querías que hiciera, que invitara a Genma? –El ninja copia no contesto, solo se limitó a escucharla –se lo prometí a Kurenai como regalo de cumpleaños, tengo que ir acompañada por alguien y se perfectamente que tú no quieres ser ese alguien.
-ve con quien quieras Anko.
-¿entonces por qué insistes en que te lo diga Kakashi?
- olvídalo –dijo el peliplateado.
-¿Te molesta que no te haya preguntado antes? –El Hatake no contestó solo permaneció de pie en la cocina –Aunque te haya preguntado a ti antes, aunque te haya pedido que me acompañaras no irías conmigo porque eso sería demasiado ¿no?, todos en la aldea se darían cuenta que tú y yo…
-Es cierto no iría contigo.
El silencio se interpuso de nueva cuenta entre ambos Anko sintió un deje de remordimiento, pues ambos nunca había discutido al menos dentro del tiempo en el que llevaban juntos, porque si vemos hacia atrás no se podían tolerar en lo más mínimo.
-No iré, ¿está bien? Le inventare alguna excusa a Kurenai, que me siento mal o no se…solo no te enojes –dijo la chica y en ese momento sus ojos comenzaron a cristalizarse, pues aunque a la pelimorada no le gustara mostrarse débil ante las demás personas era con Kakashi con quien más débil se sentía, a su lado era la persona más indefensa del mundo pues lo amaba y si no lo tenía a su lado su vida solitaria se vendría abajo.
No quería que la viera llorar, no pretendía que sus lágrimas se volvieran una especie de chantaje para que Kakashi la acompañara al estúpido baile.
Anko se dio la vuelta para salir del departamento del Jounin, estaba por cruzar la puerta cuando este la detuvo sujetándola ahora de su brazo izquierdo, la kunoichi al verse imposibilitada para seguir caminando trato de zafarse del agarre del chico pero este no estaba dispuesto a soltarle.
-lo siento –no era la primera vez que escuchaba a Kakashi disculparse, pero en esta ocasión sentía que él no era el culpable de la discusión al contrario, ella había tenido mucho que ver.
Anko sintió como su corazón daba un vuelco enorme, pues él a pesar de estar totalmente molesto con ella no quiso que saliera disgustada de su departamento y decidió disculparse. La kunoichi no dijo otra cosa simplemente se soltó del peliplateado para abrazarlo fuertemente, como si de un oso de peluche gigante se tratara.
-pensé que me golpearías .
-No seas bobo, solo iré un rato al baile y vendré contigo –le prometió la Mitarashi al Jounin mientras intentaba zafarse ahora el del agarre de la chica –será como en el cuento de cenicienta cuando den las 12 en punto regresare a mi lugar de plebeya.
-eso fue un poco insultante para mi ¿sabes?
-¿seguro que no quieres venir? –Preguntó Anko ignorando el último comentario del ninja –Gay podrá enseñarte sus nuevos pasos de baile.
-que te vaya bien en la fiesta, me saludas a Kurenai –Ahora fue Kakashi quien ignoro olímpicamente a la chica, quien rió por lo descarado que había sido el peliplateado.
…
-¿quieres decidirte de una vez por favor?
-Ninguno me gusta.
-No seas infantil…ya son las cinco de la tarde y seguimos buscando, las tiendas empezaran a cerrar para el festival, por eso te dije que te veía al mediodía pero tenías que llegar una hora tarde.
-ya te dije que lo sentía, además todos los vestidos se ven muy…
-Anko no me desesperes que aún falta arreglarnos –Advirtió Kurenai a la chica mientras se abrían paso entre la gente que se encontraba realizando compras al igual que ellas –entremos a esa tienda.
-no, solo mira la fachada seguramente tu abuela compraba su ropa aquí, Kurenai estamos perdiendo tiempo mejor me pondré cualquier cosa o el uniforme.
-Llevamos horas dando vueltas, yo escogí ya un vestido ahora te toca a ti y vamos a entrar a esa tienda –Kurenai estaba más que estresada por el comportamiento de su amiga, por lo que la obligo a entrar a una boutique que se veía algo antigua y descuidada seguramente ya tenía varios años aquel establecimiento.
En cuanto entraron una mujer se acercó a ellas -¿buscan algo en especial?
-venimos a que mi amiga encuentre algún vestido, tendrá de color…-Anko no puso atención a lo que Kurenai hablaba con la encargada del lugar simplemente decidió apartarse y empezar a escudriñar algunos vestidos que estaban colgados.
-si gracias –dijo la Yuhi a la encargada en cuanto se retiró para buscar dentro de una pequeña bodega algunos vestidos color morado –Espero y esta sea la última tienda.
-Mira, está lindo ¿no? –pidió su opinión la kunoichi del cabello morado mientras salía de uno de los probadores.
-valla es la primera vez que te escucho decir algo positivo el día de hoy…se te ve muy bien.
-espera deja me pongo otro –la chica volvió a meterse en el probador y rápidamente se cambió de vestido, pues sabía que Kurenai la esperaba afuera –listo ¿Qué tal?
-Ese se te ve mucho mejor, ¡qué bonita se ve mi amiga disfrazada de niña buena!
-¡oye! –refunfuño la Mitarashi.
-¿no importa que sea gris? Tú querías morado.
-así está bien, me gusta –contesto Anko mientras se observaba en el espejo.
-¡Aleluya!
En cuanto la encargada de la boutique regreso, Anko ya se había cambiado y le mostraron a la mujer cual vestido se llevarían.
-eso fue rápido –Le dijo la chica de los labios rojos a la Mitarashi, cuando salían del local –ahora debemos arreglarnos.
…
El festival había comenzado, las personas de la aldea inundaron las calles rápidamente la mayoría vestía trajes típicos que iban acordes con la ocasión. Las tiendas y negocios habían cerrado, familias completas disfrutaban de la comida y juegos divertidos que los comerciantes ofrecían.
Como la noche prevalecía lámparas de colores iluminaban las casas, pero también adornaban la mayoría de las calles de la aldea.
-¡Kakashi! –escuchó el peliplateado a lo lejos, el Jounin había decidido salir a observar un poco el festival, además le haría bien respirar el aire freso de la noche.
-¿iras al baile? –preguntó un chico de cejas pobladas en cuanto lo alcanzó.
-no, me supongo que tu si iras.
-Sí, Anko me pidió que la acompañara porque no tenía con quien ir, sentí un poco de pena por Genma, el me había dicho que tenía planeado invitarla pero tuvo que salir a una misión –Al escuchar las palabras de Might, Kakashi no pudo evitar alegrarse un poco pues si Genma hubiese invitado a Anko al baile esta no se hubiera podido negar.
- ¿que no se supone que te vería en el parque? –una voz interrumpió la plática que ambos Jounins sostenían.
Ambos chicos voltearon al reconocer de quien se trataba y se quedaron petrificados ante la Mitarashi que se encontraba frente a ellos.
-lo...siento, me tope a Kakashi –contesto Gay señalando a su rival como si intentase hacerlo responsable de no haber llegado puntual a la cita con la pelimorada.
Fue entonces cuando Anko cruzo miradas con el Hatake, quien había permanecido callado observando cada detalle de la Kunoichi.
La chica llevaba puesto un vestido corto con vuelo color gris, la parte de arriba era ajustado por lo que delineaba muy bien su figura y le marcaba su delgada cintura, no tenía mangas por lo que sus hombros y parte de su espalda se encontraban al descubierto, el área del pecho se encontraba adornada por unos pliegues que daban un toque elegante al vestido.
Sus zapatos eran color negro y con un moño al frente ya que el vestido que traía puesto tenía una franja de ese color que atravesaba de forma vertical la falda.
Su cabello estaba completamente suelto y liso, no llevaba ningún tipo de adorno ni maquillaje a excepción de un brillo labial y un poco de rubor en sus mejillas.
-creo que debemos irnos –interrumpió Gay el momento mientras se acercaba hacia la pelimorada.
-sí.
-nos vemos después Kakashi –se despidió el pelinegro del Jounin, para después darle la espalda y retirarse a lado de la kunoichi, quien solo le dedicó una sonrisa al peliplateado.
El ninja copia vio como Anko Mitarashi se iba acompañada de otro hombre y por primera vez en lo que llevaba de conocer a su rival lo envidio, pues era él quien debería de estar en su lugar. Kakashi no dejo de mirarlos hasta que la lejanía causó que los perdiese de vista.
-"será una larga noche" –pensó el peliplateado, pues estaría dispuesto a esperar a que Anko regresara a su departamento como se lo había prometido.
…
En cuanto la pelimorada entro al salón que había sido acondicionado para la fiesta, todas las miradas se centraron en ella pues era la primera vez que Anko Mitarashi se dejaba ver en público con vestido y tacones. La chica se sentía incomoda por la mirada de los asistentes en su mayoría barones, mientras que Gay sonreía orgulloso al ser el acompañante de tan linda kunoichi.
La fiesta siguió sin más novedades, los ninjas de diferentes rangos convivían armoniosamente y bromeaban de vez en cuando, la música estaba presente en cada momento.
Anko bailo un par de piezas con Gay teniendo sumo cuidado de no pisarlo, pues la chica se sentía un cero a la izquierda en cuanto al baile. Después se sentó en una de las sillas que se encontraban acomodadas alrededor de la pista a tomar algo de agua que Gay le ofreció, estuvieron platicando unos minutos, hasta que la canción favorita del chico comenzó a sonar.
Por lo que Gay sin previo aviso se levantó y comenzó a mostrar sus mejores pasos en medio de la pista, mientras los presentes aplaudían y algunos reían por los movimientos del Jounin.
La Mitarashi tampoco perdía detalle de los movimientos de su acompañante, pero sentada en la silla pues no quiso ser partícipe de la demostración de baile del acelerado Gay.
El chico no dejaba de sacar brillo a la pista dejando atónitos a los presentes con cada paso de baile.
Una vez había escuchado al Hokage dar la explicación del porqué crear un baile específicamente para los ninjas que estaban al servicio de la aldea de la hoja. El Hokage dijo que era muy común que los ninjas se centren en su trabajo y no le pongan atención a su vida sentimental, y que por lo regular muchos ninjas no convivían ni se relacionaban de forma normal como lo suelen hacer los jóvenes civiles.
Y Anko aceptaba que el Hokage tenía razón, un ejemplo claro era Kakashi quien siempre evitaba relacionarse con las demás personas, el sólo cumplía con su trabajo simplemente.
Aunque también debía de admitir que para ella le era también muy complicado mantener una plática con algún compañero en el que no se tocaran temas bélicos.
El tiempo se fue rápido y muy pronto regresaría al departamento del Hatake, Anko estaba ansiosa por marcharse pero un chico la detuvo.
-Disculpe señorita, ¿le gustaría bailar conmigo?
-no gracias, me tengo que retirar –contestó la kunoichi mientras se ponía de pie.
-al menos la invito un trago.
-no gracias, me están esperando –contestó Anko lo más cortes que pudo.
-insisto.
-yo no…
-solo una copa –replicó el joven.
-…está bien –Ambos se dirigieron a la barra en donde estaban sirviendo bebidas alcohólicas –solo una.
-no se preocupe.
-yo lo he visto en algún lado –aseguró la kunoichi mientras le daba un sorbo a la bebida que el bartender le había extendido.
-Ebisu, soy Jounin elite es solo que he estado mucho tiempo fuera de la aldea, tal vez por eso no conozca mi nombre.
-Tal vez esa sea la razón…mi nombre es Anko Mitarashi.
-mucho gusto Anko.
Ambos Jounins siguieron conversando de cosas triviales, sin que la kunoichi se diera cuenta de que ya había ingerido más copas de las que tenía planeadas.
-bueno ya es tarde tengo que irme –se despidió la Mitarashi, un poco mareada.
-déjeme acompañarla.
-no se preocupe Gay viene conmigo.
-Might Gay, se fue a seguir la fiesta a la casa de Aoba –contestó Ebisu –yo la puedo acompañar.
-No se moleste puedo irme sola –aseguró la kunoichi.
-no es ninguna molestia, todo lo contrario.
-creo… está bien
-pero antes ¿no gusta un trago más? –le ofreció Ebisu a la pelimorada.
-No de verdad gracias he bebido suficiente.
-Por favor, no me desaire –dijo el Jounin mientras le acercaba otro vaso con alcohol.
Ebisu se las ingenió para que la kunoichi tomara dos vasos más de la bebida revuelta con sake ocasionando que la chica se sintiera aún más mareada.
"¿dónde se habrá metido Kurenai?"-pensó Anko pero la verdad solo la había visto un par de ocasiones charlando con Asuma, al parecer se la estaba pasando muy bien con él, pues nunca le puso atención a la Mitarashi.
-tengo que irme ya –insistió Anko pero ahora su lengua se le escuchaba como si estuviera adormilada y un tono rojizo teñía sus mejillas.
-entonces la acompañó.
…
"12:40 se supone que ya debería de estar aquí –pensó Kakashi sentado en el comedor de su departamento –sería muy tonto de mi parte el ir a buscarla, aunque…"
El peliplateado se levantó de su asiento y se dirigió rápidamente hasta el lugar en donde se supone que sería la fiesta, pues el Hokage siempre la organizaba en el mismo lugar.
No se atrevió a entrar, prefirió quedarse afuera y esperar a que la kunoichi apareciera ¿o tal vez ya se había ido a su departamento?
Vio como varios shinobis conocidos salían del lugar, pero no a la pelimorada situación que se le hizo extraña pues ella había quedado con él que a las 12 en punto iría a su casa. El chico se encontraba cruzando la calle recargado en un poste de luz, pero a pesar de ello solo se podía observar su cuerpo mas no su rostro pues la noche y el juego de algunas sombras evitaban que el Jounin fuera descubierto.
Un poco desesperado por no ver a la kunoichi salir del lugar el Hatake decidió marcharse e ir a buscarla, tal vez ella ya había llegado a su departamento y lo estaba esperando. Pero en ese momento unas risas llamaron su atención.
-no espera ya te dije que puedo caminar sola, no estoy tan ebria como para no hacerlo…
-solo estoy ayudándote.
Nunca había sentido tanto coraje en su interior ni siquiera cuando se enfrentaba a sus más acérrimos rivales. No podía creer lo que sus ojos veían: Anko y Ebisu juntos.
