Hola…lo logre, por fin por fin!!!! He vuelto!!!!!, se preguntaran donde he estado, por que abandone, y lo admito abandone, aunq era temporal. Y es q mi musa se me fue de vacaciones. Pa q negarlo, estuve depre, muy depre, al punto de perder la poca cordura que reside en mi cabeza. Y bueno mi musa decidió irse puesto q yo no estaba en condiciones, y luego pa q volviera y pa tener tiempo, que ya tengo casi un mes en la escuela y esta algo pesadita. De hecho no hice una tarea por terminar el capi que me qdo re largo, digo como compensación al tiempo desaparecida. Lo siento pero he vuelto, he vuelto…
Y bueno solo me qda aclarar q en este cap salen los personajes nuevos de los q había hablado con anterioridad y el cap es algo distinto, si bien Bulma es la que abre, el punto de vista de la narrativa ira cambiando en cada parte, sabrán del cambio por las rayitas que lo anuncian. Ojala lo disfruten y disculpen si no esta muy bueno, es q me ha costado mucho reiniciar el ritmo.
Basado en mil inspiraciones de canciones, recuerdos, películas, deseos, videos, libros, poemas, pensamientos, sensaciones y sentimientos…
PaRa MiRnA…lA mEjOr FaN dEl MuNdO
PaRa mI oNe SaMa…pOr Su CuMpLe
Luz de Luna
Capitulo 20: Intrusos Indeseados
Podría parecer una reverenda tontería, pero había adoptado la costumbre de contar los días que llevaba viviendo ahí, siendo la muy feliz esposa de Vegeta Ouji, ahora llevaban exactamente 25 días.
Roseo un poco de sal sobre la olla humeante. Jamás pensó que esto de cocinar fuese tan entretenido, eso de ser ama de casa era desgastante pero al menos siempre tenía algo que hacer, atrás había quedado su vida sedentaria, aburrida, vacía, donde apenas tenía algo en que entretenerse. Los arreglos de su nuevo hogar y su nueva pasión por la jardinería le tenían en constante movimiento.
Aunque tenía que admitir que el recién descubierto talento por la gastronomía era lo que más le entusiasmaba. Constantemente hacia algunos experimentos que pocas veces no resultaban exitosos, procuraba evitar que Vegeta tuviese que comer en aquellas ocasiones, había tenido suficiente de sus reprimendas la primera vez de aquello, que termino lamentablemente con fuertes dolores de estomago, vomito y unas cuantas vergonzosas consecuencias mas.
Si bien Vegeta ya no la felicitaba por su buen sazón, el ver como comía alegremente lo que ella preparaba e incluso el que pidiera mas la hacían sentirse mas confiada. Había descubierto en aquel pueblito olvidado del hombre, nuevos y atractivos ingredientes, aprendió lo maravilloso de las frutas y verduras realmente frescas, no como las de los supermercados, alimentos recién hechos, como el queso y la crema, sin el proceso químico y aditamentos sintéticos. El gusto por las tortillas hechas a mano, el asombro de ver cocerse los frijoles, y descubrir las mil y un maneras de prepararlos y acompañarlos.
Tan acostumbrada a platillos finos, mayoritariamente europeos, fue una grata sorpresa descubrir las bondades y delicias de los platillos netamente mexicanos. A veces le era difícil conseguir algunas cosas, pues el pueblo no tenia un mercado propiamente dicho, sino mas bien cada lunes se ponía un tianguis en la plaza del centro, donde lo mas usual era el intercambio de productos ¡Vaya vida tan remota! Si bien no dejaba de extrañar las comodidades de la ciudad, la ropa de marca, los grandes centros comerciales y muchas cosas mas, estaba de mas admitir que nunca había sido tan feliz en su vida.
Olio el vapor de la olla deleitándose en su aroma. Era un caldo de pollo distinto, llevaba solo calabazas y elotes y debía ser sazonado con una salsa que le daba una tonalidad entre rojiza y anaranjada. Lavo un poco de cilantro y trozándolo lo deposito en el hirviente caldo. Era una receta nueva que le dio una señora mientras esperaba que su amiga Milk se desocupara en su pequeño consultorio. La mujer se había mostrado muy amable e incluso le había regalado un par de elotes para que los usara en el guisado.
Probo ligeramente el caldo, le pareció delicioso. Orgullosa llamo por fin a su esposo para darle de comer. Platicaron amenamente mientras disfrutaban de sus sagrados alimentos, hasta que el timbre de la puerta les interrumpió. Vegeta fue el que se levanto a abrir. Era el abogado, a decir, el único del pueblo entero, un hombre maduro, de piel curtida, baja estatura y rechoncho. Escucho que lo invitaban a pasar y curiosa salió a la sala para ver que sucedía.
- ¿A que hora tenemos que estar ahí? – pregunto su esposo a Don Amador.
- A las nueve de la mañana, la cita es a las nueve y media pero es mejor estar con antelación – su esposo asintió – Buenas tardes señora – le saludo amablemente el hombre.
- ¿Qué sucede? – pregunto confusa
- La compra de la casa y el terreno, aun no esta a nuestro nombre.
- Oh ¿Y a nombre de quien estará?
- Del mío, por supuesto
- Ajá – solo dijo airadamente mientras cruzaba los brazos, él la ignoro
- Entonces nos vemos en la entrada de la notaria, buenas tardes licenciado – despidió al pobre hombre sorprendiéndolo.
- Pero pensé…
- Nimiedades – le interrumpió – podremos tratarlo mañana.
- Esta bien – acepto contrariado.
A Bulma no se le escapo que algo raro pasaba ahí, no pregunto nada, ya acorralaría a Vegeta después. Despidieron al amable hombrecillo y regresaron a su comida.
El día siguiente llego, un soleado lunes, perfecto para ir al centro a hacer sus compras. Salió tranquilamente sin saber que se encontraría con alguien, que en algún momento decisivo, le cambiaria la vida.
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Odiaba a su padre, odiaba ese pueblo y odiaba estar atado a ambos. El era un hombre de belleza, de contemplación, de filosofía, de arte y libertad. Su padre por otro lado significaba ataduras, dinero, política y pensamientos obtusos. Pero nada podía hacer ya, su destino había sido marcado a fuego por aquel hombre del que ostentaba el "ilustre" apellido. Si bien podría ser mas sencillo si tuviese alguien que fuese diferente, la mayoría de la gente del pueblo no eran letrados, y los que lo eran, eran tan vanos y superficiales como su padre, y eso, lamentablemente, incluía a su hermana.
Hastiado del lugar a su alrededor caminaba por las calles del pueblo, sin un rumbo ni coherencia hasta que sus pasos le llevaron al centro. Camino mirando sin ver a la gente que ofertaba sus productos. Tan ido estaba de sus pensamientos que no se dio cuenta de un niño pequeño que se atravesó corriendo en su camino y por el cual, en su intento de esquivarlo, le hizo caer de bruces boca abajo sobre el suelo. Maldiciendo se giro y comenzó a levantarse cuando vio una mano extendida frente a él.
- ¿Estas bien? – dijo la dueña de aquella mano.
¿Acaso se cayo de cabeza y por algún mandamiento divino había llegado al paraíso?
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El tipo frente a ella le miraba completamente embobado, estaba acostumbrada pero por alguna razón le incomodo.
- ¿Y bien? – pregunto para sacarlo de su ensimismamiento
- Ah si gracias – dijo tomando su mano y levantándose – Soy Antonio – dijo con una sonrisa deslumbrante sin soltar su mano.
- Bulma Briefs* mucho gusto – contesto con cortesía
- Encantado – sus ojos dieron un extraño brillo y beso su mano galantemente - ¿Es nueva en el pueblo señorita Briefs? – pregunto jovialmente, aquel hombre era todo un cassanova.
- Si y es señora si no le molesta – respondió mostrando su dorado anillo en el dedo corazón.
- Oh, lo siento – replico con el desencanto en la mirada - ¿Y que la ha traído por estos rumbos olvidados de Dios señora Briefs? Digo si no es mucho mi atrevimiento – por su mirada pudo descubrir que aun no se daba por vencido ¿Pero quien se creía ese tipo?
- No por supuesto que no – compuso una de sus tantas sonrisas falsas – mi esposo y yo queríamos vivir en un lugar tranquilo y déjeme aclararle que para mí, este pueblo es un paraíso muy cerca de Dios – le contesto mordazmente – jamás había sido tan feliz como lo he sido en este lugar
- Oh – exclamo visiblemente contrariado – lamento no compartir ese concepto señora
- Llámame mejor Bulma, eso de señora me hace sentir vieja
- Por supuesto Bulma – volvió a sonreírle con galantería, feliz de que fuese ella quien lo propusiera.
- Bueno Antonio tengo aun mucho que hacer, un gusto conocerte, hasta luego – lo despidió antes de que el hombre siguiera con su conqueteo.
- El placer fue mío – volvió a hacerse con su mano y la beso como despedida – hasta pronto Bulma – dijo de forma seductora. Ese tipo si que sabía lo que hacía y si no fuese porque estaba perdidamente enamorada de Vegeta, probablemente le habría respondido a su coqueteo.
Era guapo, alto, con el cabello rizado un poco largo y una barba de candado, sus ojos verde olivo eran tremendamente expresivos y bajo su ropa ligeramente holgada se adivinaba una figura atlética. Una lastima, pero su corazón y toda ella le pertenecían a alguien mas. Se estremeció con ese pensamiento, un estremecimiento que le hizo desear llegar pronto a casa y encontrarse con su esposo.
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Con los ojos cerrados tamborileaba el piso con su pie. No era que tuviese mucho que hacer pero odiaba que la gente le hiciera perder el tiempo, aunque era obvio que no podía esperar menos de la burocracia de un pueblo.
- No se preocupe señor Ouji ya pronto pasaremos – le dijo Don Amador visiblemente atemorizado. No le contesto.
- Vegeta Ouji – llamo la secretaria. Se acerco por fin al escritorio y se sentó frente a un hombre calvo y larguirucho que se notaba cansado.
- Señor Ouji viene a hacer el cambio de propiedad de un terreno ¿No es así?
- Si – contesto malhumorado
- Bien ¿trae sus papeles necesarios? – le lanzo una mirada autoritaria al abogado que nervioso se aclaro la garganta y rebusco en su gastado maletín en busca de los papeles.
- Si aquí los tenemos – aclaro con su voz amable y le dio el sobre con los papeles.
El burócrata los reviso parsimoniosamente mientras que el ex-militar usaba todo su autocontrol para no asesinar a nadie. Llevaban allí esperando mas de dos horas y ahora ese tipejo se atrevía a tomarse su tiempo.
- Bien parece que todo esta en orden – acomodo los papeles y los engrapo – en tres meses tenemos sus escrituras – sentencio poniéndoles un sello rojizo.
- ¿Qué? – grito Vegeta – ¿Todavía tengo que esperar tres meses?
- Cálmese señor Ouji no querrá esperar seis – contesto calmadamente el hombre.
- Malditos burócratas – mascullo mientras se levantaba para irse.
- No se preocupe señor Ouji yo arreglare todo – escucho decirle a Don Amador tras él.
Salió hecho un bólido sin fijarse por lo que prácticamente atropello a alguien, logro detener la caída de la persona tomándola por la cintura por lo que supo que era una chica.
-¿Quién demonios? – exclamo la muchacha con enojo, se fijo en el y compuso rápidamente su expresión. – Hola – saludo de pronto seductoramente aleteando sus largas pestañas tras las cuales se ocultaban unos intensos ojos verde olivo.
- Con permiso – contesto y la soltó alejándose de ella. Era una chica alta y delgada, vestía citadinamente, su piel era ligeramente morena y su cabello en rizos caía hasta su cintura.
- Oiga casi me tira al suelo y ahora no me contesta el saludo ¿que le pasa? – reclamo tomando su brazo.
- Disculpe – contesto con su típica voz neutra – buenos días – dijo soltándose.
- Al menos dígame su nombre – insistió la chica coqueta
- Vegeta Ouji – contesto sin saber muy bien por que.
- Isabela Montalvo mucho gusto – estiro su mano y el la estrecho.
- Igualmente, con permiso – se alejo de la chica tan rápido como pudo, sin saberlo muy bien le incomodo mucho su coqueteo, se sabia un hombre atractivo y había disfrutado de diversas y hermosas mujeres que se le ofrecieron sin mas, pero ahora que se sabia "enamorado" y casado no le interesaba ninguna otra mujer que no fuese Bulma, además que dudaba que alguien mas pudiera provocarle las mismas sensaciones.
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- ¡Vaya guapo hombre! - pensó para si
Sin embargo le molestaba muchísimo que no hubiese demostrado interés por ella. Era hermosa y todos la adoraban, todos los hombres la deseaban y las mujeres la envidiaban.
Frustrada termino de entrar en el Palacio Municipal dirigiéndose al despacho de su padre. Entro sin siquiera tocar la puerta, interrumpiendo la junta que se llevaba a cabo en el interior.
- Hola papi – saludo afablemente a un hombre de edad madura, con su mismo tono de piel y el mismo color de ojos, su cabello era corto y lacio y su rostro mostraba las arrugas de la larga vida que llevaba a cuestas, iba impecablemente vestido y arreglado. Sonrió de inmediato al ver a su "pequeña".
- Hola Isa, permíteme un momento y ahorita te atiendo
- Ok – respondió y se puso a curiosear como era su costumbre por el despacho.
- Bien señores ya saben lo que deben hacer, por favor no quiero el mas mínimo error esta vez – sentencio fríamente a sus interlocutores que asintieron solemnemente con el miedo reflejado en sus pupilas – retírense.
Los hombres salieron rápidamente haciendo una reverencia al hombre y a su hija.
- ¿Y bien? – pregunto a su hija cariñosamente
- Oh papi solo vine a decirte que voy a ir a Zacatlan por un vestido para la fiesta de esta noche.
- Pero que no tienes ya suficientes vestidos – regaño cariñosamente
- Si pero ninguno nuevo, tengo que estrenar algo papi.
- Esta bien pero no tardes demasiado, sabes que no me gusta que andes por allá sola
- Vale – se acerco y le beso la mejilla poniendo después su mano extendida frente a él – Necesito dinero para comprar el vestido ¡ah!, y zapatos por supuesto – sonrió traviesamente su padre suspiro resignado y sacando su cartera le tendió bastante dinero
- Entre tus compras y las estupideces de tu hermano terminaran con la herencia antes de que muera
- Ya papi no seas tan gruñón – contesto sacudiéndole la barbilla cariñosamente y le dio otro beso en la mejilla – te veo en la noche ciao – se despidió saliendo campantemente de la habitación
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Un retraso mas y se volvería loca. Comprendía perfectamente la necesidad del pueblo por ella, pero que la interrumpieran en su casa cada dos por tres en el único día que se había tomado libre era el colmo. Ella siempre había sido una mujer ordenada, con todo bajo control y puntual, ahora tenia mas de una hora de retraso, llevaba solo la mitad de los aperitivos y aun le faltaba hacer el pastel, que a fin de cuentas era lo mas importante. Tanto prepararle una fiesta sorpresa a Goku por su cumpleaños y al final no podría tener el pastel a tiempo ¡Que frustración!
Lo peor que pudiera suceder sucedió, el timbre sonó de nuevo. Repasando mentalmente los puntos del cuerpo en los que un corte ocasionaría un desangrado en minutos se dirigió a la puerta dispuesta a usar sus conocimientos para asesinar al desdichado. Sin embargo se quedo sin palabras al abrir la puerta y descubrir a su amiga.
- Hola Milk, pensé que necesitarías ayuda, he traído postre de gelatina – saludo alegremente Bulma mostrando un recipiente de gran tamaño.
- Oh Bulma – dijo emocionada casi hasta las lagrimas por su salvación hecha mujer.
Inmediatamente Bulma se puso a terminar los aperitivos, después de que Milk le explicara como se hacían, mientras esta hacia el pastel. Charlaron amenamente mientras cumplían con sus respectivas tareas hasta que llegaron al tema del nuevo conocido de Bulma.
- Guau, que se vaya cuidando Vegeta – se burlo Milk
- No seas tonta, se me hace guapo pero no me interesa en los mas mínimo. Yo solo amo y amare a Vegeta
- ¿Y no te dijo su apellido?
- No, pero seguro es del pueblo
- No se lo digas a Vegeta, sino te aseguro que ese pobre no durara ni dos días vivo, y no me gusta la idea de andar pegando a la gente, reintegrar una extremidad amputada no es tan fácil como se ve en la tele ¿sabes? – sugirió burlonamente la morena
- Jaja muy graciosa. Y no pensaba decirle, no tiene importancia además de que a mi tampoco me gustaría sentir el peso de la culpabilidad por la muerte de ese pobre – se miraron un momento y luego se echaron a reír
Eran cerca de las cinco cuando Bulma abandono su casa para irse a arreglar. Satisfecha observo su alrededor. Habían adornado su casa con globos dorados y blancos, la mesa de los aperitivos estaba bellamente acomodada y todo lucia reluciente. La casa en la que vivían era bastante grande, regalada por su padre que era un hombre rico. La estancia de la sala era espaciosa, lo suficiente para albergar a sus invitados. A pesar de estar cansada se dirigió a su habitación a arreglarse para la fiesta llena de felicidad.
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Llego exhausto a su casa y si no hubiese sido porque uno de los niños se había emocionado demasiado con las patadas y le hubiese roto la nariz a otro habría llegado mas tarde y mas cansado. Se sorprendió cuando encendió la luz y encontró la sala adornada y una mesa llena de comida. Los ojos le brillaron de emoción. Debía ser una ocasión especial pero lo mas importante era que se moría de hambre, así que ni tardo ni perezoso se dirigió a engullir felizmente aquella apetecible comida.
Había terminado ya con todas las tostaditas de tinga** cuando oyó ruidos. Debía ser Milk, así que mejor después de alimentarse un poco fue a recibirla para agradecerle tan buena comida. Chocaron justo en la entrada de la sala.
- Hola – la saludo y la beso efusivamente – gracias por la comida
- ¡Goku! – miro tras él hacia la mesa - ¡Ay no! ¡que has hecho!
- ¿Qué? – pregunto confundido
- ¡Goku te comiste todas las tostadas! – le reclamo a gritos – Hay no y ahora que les ofreceré a los invitados
- ¿Invitados? – pregunto igual de confundido
- Si los invitados de tu fiesta sorpresa – reclamo cayendo de pronto en la cuenta - ¡Oh! ¿Qué haces aquí? – pregunto aun gritando
- Nada solo llegue temprano – contesto visiblemente nervioso – uno de los niños le rompió la nariz a otro – explico poniendo cara de suplica, si algo temía en esta vida era la ira de su esposa
- Ah – pareció calmarse y volteo a ver revisando los daños que había hecho
- Oye ¿Puedo hacerte una pregunta? – se atrevió a hablarle ahora que lucia mas tranquila
- Si claro – le contesto empezando a acomodar la mesa de nuevo
- ¿Por qué es la fiesta? – ella pareció paralizarse y se volteo lentamente hacia él. La vio hacer "oh" pero no emitió ningún sonido solo se le quedo mirando como por un largo minuto. De pronto el color rojizo empezó a manchar sus mejillas.
- Feliz cumpleaños – susurro finalmente
- Ah – exclamo cayendo en la cuenta - ¿Es mi cumpleaños? – pregunto con inocencia
- Ah menos que tu cumpleaños no sea el 12 de Octubre – inquirió con sarcasmo.
- Ah – exclamo comprendiendo – desde que vivimos aquí se me olvida en que día o mes vivimos – se encogió de hombros, a ella le salió una gotita de sudor. El se acerco a ella y tomando su rostro la beso con dulzura – Gracias – dijo satisfecho mientras veía sus mejilla tornarse rojas de nuevo.
Tocaron la puerta y fue a abrir mientras Milk continuaba con el arreglo de la mesa. Eran su "hermanita" y Vegeta.
- Hola – los saludo como si nada.
- ¡Goku! ¿Qué haces aquí? – pregunto su amiga, el otro se mantenía tras ella con los brazos cruzados, los ojos cerrados y visiblemente molesto e incomodo.
- La clase termino temprano
- Oh entonces ya te diste cuenta
- Si, pero la verdad ni siquiera recordaba que era mi cumpleaños
- Hay Goku tu nunca cambias – dijo negando con la cabeza mientras entraba en la casa seguida por su esposo – Toma – le extendió un regalo que llevaba en las manos – Feliz cumpleaños – exclamo alegremente y le dio un abrazo. Vegeta tras ella gruño ligeramente. Ya ni que decir, nunca cambiaria esa actitud.
- ¡Goku! – le llamo Milk
- ¿Qué pasa?
- Vete a bañar y a cambiar para la fiesta, encontraras un traje sobre la cama
- ¿Y si mejor me pongo mi traje de combate? – pregunto ilusionado. Vegeta le dedico una mirada fugaz. Pero Milk negó con la cabeza – anda es mi cumpleaños
- No – sentencio – a una fiesta como esta uno debe de asistir presentable, vendrán personas muy importantes – su gruñido de desilusión coincidió con el de disgusto de Vegeta.
Abatido se fue a dar una ducha y a ponerse las ropas impuestas por su amada esposa.
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Llego a su casa horas después aun hastiado de su vida vacía. Una de las sirvientas se acerco para tomar su abrigo pero él la ignoro siguiendo su camino hacia su habitación. Se topo con su hermana en lo alto de la escalera, llevaba un vestido visiblemente nuevo y estaba recién arreglada.
- Hola Antonio ¿Iras a la fiesta? – le pregunto como si nada obviando su claro hastió, si bien su hermana era muy parecida a su padre no podía evitar quererla, era la única persona que quería en realidad, después de la muerte de su madre.
- ¿Fiesta? – cuestiono
- Si, es el cumpleaños de la doctora ¿o era de su esposo? – se pregunto a si misma – bueno no importa ¿iras?
- ¿En verdad crees que iré? – le pregunto alzando una ceja en señal de sarcasmo
- Oh vamos Tony, no sé que clase de gente ira no me quiero sentir solita – dijo compungida al tiempo que le ponía ojitos suplicantes. Experta en chantaje debería decir su tarjeta de presentación.
- Isa…
- Por fis, por fis – se le adelanto sabiendo que diría que no, juntando sus manos y acentuando su mirada suplicante.
- Esta bien – se resigno. Debía buscar un arma en contra de aquella miradita sino nunca podría huir de los problemas en los que ella lo metía. Aunque después de veinte años tal vez era mejor resignarse.
- Bien ahora ve a cambiarte que en esas fachas no me junto contigo – comento mirándolo de arriba a abajo reprobatoriamente.
- No me cambiare, me llevas así o no voy – sentencio, ella le dedico una mueca y haciendo uno de sus típicos berrinches bajo la escalera sin volver a mirarlo. Eso daba por terminada la discusión, iría a la fiesta pero vestido como el quería.
- La fiesta es a las siete y media así que no te vayas a encerrar a tu cuarto como almeja – le advirtió saliendo de la casa.
Arrastro los pies hasta su cuarto, se hecho sobre la cama y cerro los ojos esperando dormir aunque fuesen solo unos minutos. Miro el reloj, faltaban veinte minutos para las siete, así que mucho tiempo no tenía. Volvió a cerrar los ojos dejando que una imagen le inundara la mente.
Jamás había visto una mujer mas hermosa que Bulma Briefs. Su piel blanca, sus intensos ojos azules su cabello…sus labios. Deseaba besar esos labios como nunca deseo nada con tanta intensidad en su vida, pero era obvio que ella no se sentía igual con respecto a él, peor aún estaba casada. Era una locura enamorarse de una desconocida de esa manera, pero no podía evitar toda esa sensación que su solo recuerdo le provocaba.
Su mente, como solía hacerlo, comenzó a viajar mas allá, llevándolo a fantasías con la chica de pelo azul. Su sueño le llevo a estar con ella en el manantial, jugando bajo el agua cristalina y justo cuando estaba por besar sus labios una sacudida lo trajo de vuelta al mundo real, donde ella le pertenecía a otro.
- Despierta flojo – le zarandeaba Isa – ya es hora de irnos, deseo tomar el delicado cuello de su hermana y apretarlo para ahorcarla, pero se contuvo.
- Maldición debería dejarte ir sola a la dichosa fiesta – mascullo al tiempo que se levantaba
- No iba a ir sola, papa ira con nosotros
- ¿Qué? – grito molesto – entonces no voy
- Hay Tony si ya sabes que mi papa ni nos va a hacer caso, se la pasara platicando de política o finanzas con sus amigos los hacenderos, por eso quiero que vayas – le pidió de nuevo con un tono de voz dulce, esa chica no tenia remedio.
- Pues ya que – salió de la habitación seguido de su hermana.
Subieron a una camioneta donde ya los esperaba su padre, que lo miro detenidamente y luego negó ligeramente con la cabeza en un gesto de desacuerdo.
- Deberías usar algo mas presentable ¿No crees Antonio?
- No – contesto retadoramente
- ¿Cuándo piensas cortarte el cabello? Ya lo llevas muy largo
- Pienso dejarlo crecer a ver hasta donde llega – contesto arrellanándose en el asiento cruzando los brazos.
- Siéntate derecho, te lastimaras la columna
- Si eso pasa estoy seguro que podrás comprarme una nueva – se burlo
- Maldición Antonio ¿Alguna vez te tomaras algo en serio?
- No lo se – se encogió de hombros, su hermana miraba el exterior en intento de ignorarlos, sabia que ella odiaba verlos pelear pero hace tiempo que había dejado de entrometerse.
- Deberías aprender algo de tu hermana Isabela, ella si sabe como comportarse en sociedad
- Pues claro, pero ella y yo somos diferentes, a ella si le va esto, a mi no – replico de inmediato, Isa seguía mirando el exterior.
- Eres un vago – dijo su padre de forma despreciativa
- Y tú un estirado
- ¡Ya basta! – intervino su hermana finalmente – por favor dejen de pelear, pronto llegaremos – su voz era baja y triste pero firme, ambos hombres desviaron la mirada sintiéndose un poco culpables. Pues lo único que tenían en común era el amor por Isabela y no les gustaba herirla, bajo ningún concepto.
Una casa grande con las luces encendidas se abrió paso ante ellos. Si bien la doctora le era de su agrado, sabía que de alguna forma ella era como ellos, como su hermana, preocupada por su nivel social. En cambio su esposo era un tipo divertidísimo, con ideas muy parecidas a las de él.
En el lugar ya se encontraban algunas personas, miro su alrededor viendo las mismas caras pálidas y vanas de siempre hasta que su mirada se poso sobre algo que no imagino encontrarse ahí. Bulma estaba al lado de la mesa de aperitivos, aparentemente arreglando unos platitos. Una sonrisa se dibujo en su rostro. Aun a pesar de que saber que ella no le correspondía haría lo posible por conquistarla. Ella era la clave para ser feliz en esa vida privada. De pronto vio que un hombre se acercaba y la tomaba de la cintura, ella volteo a verlo y con una sonrisa lo beso en los labios. Debía de ser su esposo y también lucia diferente a los demás. Entrecerró los ojos analizando a su rival.
- Vegeta – susurro su hermana a su lado, volteo a verla extrañado y descubrió que miraba al supuesto esposo de Bulma ¿Acaso su hermana conocía a aquel hombre?
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El hombre que la había tenido de cabeza todo el día estaba ahí, besando y abrazando a una exótica chica de pelo azul. Eso cambiaba las cosas y de alguna forma comenzaba a comprender. Tenía que admitir que aquella mujer era hermosa, casi tanto como ella, y descubrió lo difícil que sería poder conquistarlo.
Después de pensar en como hacer que el único hombre que no la había mirado con deseo o anhelo, sin contar a su hermano ni a su padre pues ellos ya la amaban aunque de forma distinta, la amara locamente tenía que echar por tierra aquellos planes. Ahora tendría que hacer un nuevo plan, porque lo que aquel hombre había hecho al "rechazarla" había sido darle un motivo diferente por vivir, sabía que si encontraba un hombre como él, no dispuesto a darle lo que ella quería encontraría un reto, y si le costaba trabajo, lo valoraría de forma distinta, agregando lo varonil y guapo que era. Vegeta Ouji tenia que ser para ella y ninguna bruja de exótico pelo azul se interpondría en su camino.
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Trato de reacomodar el collarín, odiaba llevarlo puesto pero sus doctores le habían dicho que aun lo necesitaba. Tocaron su puerta.
- Adelante – Nappa entro seguido de un hombre extraño, tenia aproximadamente unos cincuenta años era delgaducho y lo que mas resaltaba en su rostro era una nariz prominente. Sus ojos se ocultaban tras unos lentes oscuros, redondos y pequeños.
- Esta aquí el señor Lopez jefe – anuncio su subordinado
- Sal Nappa hablare con el señor a solas
- Pero…
- Salte – lo atajo, el enorme hombre le dedico una reverencia y salió del despacho.
- Buenas tardes señor Tonkeda – su voz era un poco aguda y arrastraba las palabras, su sonrisa era una llena de maldad, aquel era un hombre confiado en si mismo y derrochaba un aura que hacia ponerte alerta.
- Buenas tardes, me han dicho que es usted uno de los mejores.
- Le han dicho bien, aunque poco me falta para ser el mejor.
- Bien, necesito que encuentre a dos personas, lo mas pronto posible – junto sus manos apoyando los codos sobre el escritorio – le pagare una gran suma
- ¿Quiere que los asesine? – pregunto Lopez con un brillo especial en los ojos que se noto a pesar de los lentes oscuros
- No, eso lo hare yo
- Esta bien señor Tonkeda, necesito todos los datos que pueda proporcionarme.
Rebusco en su cajón sacando un sobre amarillo tamaño carta y lo lanzo sobre el escritorio cayendo limpiamente frente al hombre.
- Bien, bien que tenemos aquí – abrió el sobre y saco dos fotografías, en una Bulma salía sonriendo sentaba en un columpio, en la otra Vegeta miraba fijamente a la cámara con un fondo blanco – Hermosa chica – comento siguiendo con su inspección. Saco dos hojas mas donde venían los datos de las respectivas personas – Vaya, con estos datos puede estar seguro que los encontrare pronto, aunque necesitare un poco de…dinero – dijo al tiempo que hacia un movimiento con su mano para darse a entender – usted entiende, para los gastos que puedan surgir.
- No importa el precio, pero haga su trabajo – le tendió un cheque
- Vaya señor Tonkeda nos entendemos mejor de lo que creí, a este paso tendrá a esos dos en menos de un mes
- Mas le vale
- No se preocupe yo me encargare de todo – y sonrió nuevamente con la maldad reflejada en cada parte de su rostro.
Continuara…
No se uds pero a mi se me hizo mas largo jeje, y bueno, lo de la depre me da cada agosto aunq comienza desde mediados de julio, cuando voy sintiendo que se acerca la fecha, pensé q no seria tan fuerte este año, no despues del año pasado, pero me equivoq, fue peor y bueno q le voy a hacer, pero he salido de eso y he vuelto, gracias a Dios, y a no se que mas jejeje.
* No se si donde viven asi sea, pero en mi país las mujeres conservan su apellido después de casadas por lo que Bulmis sigue siendo Briefs.
**Guisado de pollo, aunq tmb puedes ser de carne, con jitomate, bastante cebolla, y hierbas de olor, muy conocido aquí en mi país.
No si se habran dado cta, pero le estoy haciendo promoción a mi país, y es q me encanta, me parece maravilloso, y me gustaría aclarar que los lugares de los que he hablado existen, San Agustinillo y Chinconcuautla son reales, tal y como los describo, es mas el segundo es donde nacieron mis abues, las q me abandonaron este año, y bueno siempre pensé que era el lugar ideal para esconderse XD.
Les contesto sus reviews, aun a pesar del tiempo XD
Reviews
Any chan: sabia q no era la única!!!, y me refiero a dos cosas 1; q nomas no puedo ver a Vegeta trabajando, jajaja es mas me he roto la cabeza pensando en como hacerle durante este tiempo q tendrán una "vida normal" jajajaja 2; io no se ya ni cuantos posters tengo, aunq pegados en mi pared solo están dos jejeje, y bueno io tengo mi llavero donde sale de supersayajin y lo llevo a todas partes, jajaja echa competencias con Inuyasha del q si q tengo veintemil cosas, pero ahí se la llevan, esos si de Veg me hace falta un muñeco de peluche, por q de Inu si tengo y de Veg solo tengo uno chikito de plastiko T.T te veo pronto, pues seguire de nuevo subiendo la historia con mas constancia ; )
Nomica; se me hace q tu novio te tiene trabajando en la cocina jeje, bueno pero q se le va a hacer si los queremos tanto, eso si hay que pedir algo a cambio jajaja y espero que te haya gustado el capi, y bueno te agradezco desde aca tu actualización de la Tia Pola, pues reírme me hizo mucho bien, cuidate y te veo pronto.
Shadir: si, pero no por donde la esperan muajajajaja
Kurayami K: gracias por tu review y por tu apoyo y bueno eso si las cosas están tomando un rumbo bien loco jejeje, como me gusta complicarme la vida XD te veo pronto
: Que lastima q Katy haya abandonado pero q se le va a hacer, fue su decisión, y bien en ese caso ¡Bienvenida! Que bueno q te ha gustado el fic, y muchas gracias por tus elogiadores comentarios, cuidate mucho y salúdame a Katy, q sepa q le agradezco su review por fis.
Dragona: lamento mucho decepcionarte por el abandono q tuve, pero volvi y no pienso irme de nuevo, además de que escribir me hace bien XD, ojala y te siga gustando el fic. Ciao
luPiiTh: Holaaaa, y tendre en consideración tu opinión, aunq aun no se cuando lo pondré de nuevo jejeje
Angelica: holaaaa y q bueno q te gusto el capi anterior, espero q este también cuidate y nos vemos pronto
Marby18: yo tenia algo importante q decirte…era sobre el video q me enviaste, pues tuve pistas y creo q es de una ova que salió en uno de los videojuegos, algo sobre un sayajin pero ya tiene rato q lo vi y se me olvido el nombre, y aunq busq aun no encuentro la ova en cuestión, te prometo q en el prox cap te digo bien el nombre. Ojala y este cap tmb te guste y comprendo si a veces no puedes dejar review, aun asi graxx por leer.
Mirna: como ves te dediq el capi, ojala ya estes mejor, q de seguro es asi con lo q he tardado en actualizar ¬¬!, y bueno con respecto a los libros jejeje, ya los había leído todos, los tengo de hecho, y los termine en unos cuantos días XD, mi favorito es el de Ecilpse, cuando me pongo a leer y me gusta la historia soy capaz de leer rapidísimo, y bueno mas te vale q te cuides q ¿q hare sin ti me mejor fan? A por cierto el dia q me llegaron tus reviews había estado pensando en ti y en comenzar una campaña en tu busqda jejeje.
Veyita: bueno a pesar de todo si me gusto la peli, hace mucho q no espero q las pelis sean fiel a los libros, es casi imposible, aunq me hubiese gustado q le pusieran mas protagonismo al amor de Harry y Ginie T.T, pero ni modo los q deciden son los directores. Y ya no supe si leiste mi otro fic, si lo hiciste, muchas gracias.
Adickdelta: seee y peor q se pondrán las cosas despues, muajajaja y bueno eso de la calentura, es mi arma favorita en contra de mi Sares jajajaja, te veo pronto.
Ahora si a actualizar q se me hace tarde pa la skul jejeje
Bye
Les kiErE
ScArLeTh DrAvEn
