Lo que Debe de Ser

Capitulo XX. ¿Celoso?

La reunión se desarrolla en un gran salón que hace juego con la calida noche de verano. Al entrar al lugar, aquel hombre sintió que le ahogaba la emoción y sus ojos buscaron ansiosos, sin darse cuenta de la interrogante mirada que le profería la mujer que llevaba del brazo. Hacia una semana que no la veía, pero para el habían sido siglos. Aun no sabia porque, pero había esperado con una sentida emoción en el pecho aquella fecha. UN hombre rubio se acercaba hacia ellos, la mujer por su parte, al darse cuenta de esto, se separo del hombre y se mezclo entre la gente

-Vaya. Parece que a tú mujer también le da gusto verme.-Dijo el rubio sarcásticamente

-A ti no te importa que se haya ido

-¡oye! ¡Lastimas mi sensible corazón!

-Vamos

-De acuerdo. Pero dime ¿Cuándo llego? Pensé que vendrías solo

-Llego ayer. Y no estabas tan equivocado, ella no quería venir

-¿Entonces?

-Seria demasiado raro que viniera yo solo, estando mi esposa en la ciudad ¿No crees?

-Tienes razón ¿Un trago?

-Vamos.-Dicho esto, los dos hombres se dirigieron al bar del lugar. Pasaron algunos momentos conversando y después aquella mujer se unió a la conversación

-¡Valiente esposo eres!

-¿Qué?

-Hola Querida.-Dijo el rubio sarcásticamente, a lo que ella solo respondió con una fría e indiferente mirada

-Me traes para dejarme sola y venirte a embriagar con tú amigo

-Querida…tú fuiste quien me dejo ¿No lo recuerdas? Además, no es justo privar de tu compañía a tanta gente.-Dijo el en tono de burla

-¡vaya! Al menos invítame algo ¿no?-Dijo ella tomando asiento en el banquillo junto a Darien

-¡claro querida! Tú solo pide.-Dijo el viendo de reojo a Andrew, que hacia todo lo posible por no reírse. En ese instante, alguien toco al hombro del rubio que volteo y dijo

-¡Gabryel!

-El mismo.-Dicho esto, ambos hombres se dieron un fuerte abrazo

-Creí que ya no vendrían

-sabes que nunca rechazamos una invitación.-En ese momento Gabryel giro su vista y se encontró con el pelinegro.-Darien, ¿Qué tal?

-Bien. ¿Tú?

-Magnifico.-en ese momento, Andrew interrumpió

-Y los demás?

-Ya vienen, es más, mira!.-Dijo mostrando entre la gente, a tres personas que se acercaban a ellos, dos hombres y una mujer, a la cual Darien nunca le quito la vista de encima. "Se ve tan hermosa", pensaba

-¡Andrew!-Dijo ella al llegar hasta donde estaban ellos

-¡Serena!-Dijo el abrazándola fuertemente.-¡Te ves hermosa!

-Gracias. Tú también te ves muy atractivo.-después, dirigió la vista hacia el pelinegro.- ¡Darien!

-Serena…-Contesto el, con una sentida emoción en su voz, pero antes de decir algo más, alguien les interrumpió

-No te olvides de mi…"querido".- dijo la mujer colocándose de pie junto a Darien

-¿? Miranda…-dijo Darien algo confundido

-AH Miranda.-dijo Serena.-Es un gusto volver a verla. NO sabía que había regresado a la ciudad

-Recién lo hice. No podía dejar solo a mi esposo.-Dijo tomando del brazo a Darien

-Es cierto. Siempre es grato venir con tú pareja a estas reuniones.-contesto Serena

-así es ¿Y tú Serena?

-YO?

-Si. O a caso eres del tipo que solo sale con sus hermanos.-dijo ella sarcásticamente, pero antes de que Serena contestara, alguien dijo

-No. Ella también viene con su pareja.-Dijo aquel hombre tomando por la cintura a Serena

-¡Seiya!-Dijo ella

-Disculpa. Pero Yaten no encontraba el lugar.-Dijo el dando un beso en la nariz de ella, para después, dirigir su vista a los demás

-¿Y donde están tus hermanos?-Pregunto Andrew

-Venían tras de mi.-Después, dirigió una mirada a Darien y dijo.- Darien… ¿Cómo has estado?

-Bien.-Contesto el

-Bueno… ¿Nos permiten?-Dijo halando a Serena, y dirigiéndose a la pista de baile.

-Yo también me disculpo-Dijo Gabryel, encaminándose hacia donde estaban sus hermanos

-¡Vaya, vaya! ¿Quién lo diría no?

-¿Qué?

-Nunca me hubiera imaginado a esos dos junto.-Dijo Miranda, mientras Darien tomaba de un solo golpe su bebida.

Al día siguiente

-¿Qué tal? ¿Cómo te pinto la noche?-Dijo aquel dando una palmada en el hombro, al hombre que estaba sentado

-¡auch!-Dijo el otro

-¿Qué te pasa?

-No soporto la cabeza. Siento que me va a explotar

-Era de esperarse

-¿?

-Si. Estuviste bebiendo toda la noche…

-¿En verdad? No recuerdo nada

-Claro. Y el dolor de cabeza no es más que consecuencia de la resaca

-Vaya. Ya se me había olvidado como se sentía

-Y ¿Tú flamante esposa?

-Fue al tocador

-¿No me digas que esta aquí?

-Si

-¿Por qué?

-No lo se. Al parecer pretende ser la esposa modelo, y estar donde yo este

-Bueno, tal vez sea hora de irme. Quisiera ahorrarme la molestia de que me corra.

-No

-¿no?

-No. No puedes dejarme solo con ella. Además, tenemos mucho de que platicar

-Es cierto, pero no creo que se pueda ahora, ahí viene la "encantadora damisela".-Dijo el rubio moviendo la cabeza en señal de que alguien se acercaba

-¿Tú aquí?-Dijo la mujer sentándose a la mesa

-"a mi también me alegra verte".-dijo el

-Por favor… Hoy no ¿quieren?-Dijo Darien poniendo una mano en su cabeza. Los dos se quedaron viendo, y después de un gran silencio ella dijo

-¡vaya! Si que tenemos suerte

-¿?

-Miren quienes entran.-dio ella señalando a la puerta

-¡Serena! ¡Seiya!.-Dijo Andrew levantándose de su asiento

-¡hola!-Dijo Serena corriendo a saludar a su amigo

-Andrew.- Dijo el pelinegro

-¡Darien! ¡Miranda!-Dijo Serena en forma de saludo.- ¿También van a desayunar?

-Si.-Dijo Miranda

-No.-Respondió inmediatamente Darien.-Nosotros ya nos vamos.-Dijo levantándose

-Pero Darien…tú dijiste.-interrumpió Miranda

-Que teníamos que irnos pronto.-añadió Andrew.

-¡que pena!

-Si.-Dijo Darien.-Nos veremos después.-dijo halando del brazo a Miranda y saliendo del lugar

-Bueno…Nos veremos pronto.-Dijo Andrew dando alcance a su amigo

-Que mal.-Dijo Serena al ver a aquellos salir del lugar

-¿Qué mal? Yo diría todo lo contrario

-¿Por qué?

-Porqué así podemos estar solos como lo teníamos pensado.-Dijo Seiya acariciando el rostro de ella.

Varios días han pasado desde aquellos encuentros. En la terraza de aquel departamento, se encuentra un hombre sentado tomando su desayuno y leyendo el diario del día. En esos momentos, su tranquilidad se ve interrumpida por el sonido del timbre. Segundos después

-¡Andrew! Siéntate.-Dijo aquel apartando la vista de su diario

-¿Cómo has estado?

-Bien

-¿Solo bien?

-Si. ¿Por qué?

-No. Solo es una pregunta. Dime… ¿Qué vas a hacer hoy?

-¿hoy?

-si

-No lo se. No que tenga planeado Miranda

-Vaya

-¿Que? No es posible. ¡Ahora donde quiera tengo que encontrarme a este par!-Dijo Darien tirando el periódico sobre la mesa, lo que provoco que el vaso de jugo cayera sobre sus pantalones.-Disculpa, voy a cambiarme.-Dijo bajo la atónita mirada de Andrew. EN ese momento, Miranda llego, tomo el periódico, lo leyó y y lo volvio a dejar en la mesa, para después ir tras Darien.

Ya en la habitación

-Nunca imagine verte con celos

-¿Qué dices?

-Eso. No imagine verte con celos. Al menos no por esa mujer

-¿de que rayos hablas?

-Sabes bien de que hablo. Ahora lo entiendo…Las violetas, la reunión con los dueños del hospital, tus actitudes de estos días

-No te entiendo

-No fijas Darien. Tú tienes celos. ¡Tienes celos de esa mujer!

-¡estas loca!

-No Darien. Estoy más cuerda de lo que crees.-Dicho esto, salio del cuarto, mientras Darien iba tras ella

-¡Miranda! ¡Miranda no hemos terminado de hablar!

-Te equivocas. Ya terminamos.-Dicho esto, salio del lugar y cerro la puerta tras ella. Darien solo observaba con rabia, despues, volteo la mirada y vio a su amigo

-Esta loca!.-Dijo

-NO Darien

-¿Qué?

-Nunca imagine esto, pero, por primera vez estoy de acuerdo con ella

-¿Cómo puedes decir eso? Se supone que eres mi amigo

-Así es. Soy tú mejor amigo, y quien te conoce mejor. Tanto como para haberme dado cuenta antes que Miranda y que tú mismo que estas enamorado de Serena

-¿Qué? ¡Estas loco?

-Posiblemente. Pero es cierto. Aunque no lo quieras reconocer, es cierto. Tú te has enamorado de Serena. No se si por segunda o primera vez, pero esa es la realidad.

-¡Cállate! Eso es una locura.

-Lo sé. Pero así es el amor. Ahora te dejo para que lo medites.-Dijo el rubio viendo a su amigo y salio del lugar.

Es media noche, Miranda no ha regresado y Darien no ha podido sacar de su mente aquellas palabras que le dijo su amigo "Estas enamorado de Serena". Y…posiblemente sea así Andrew. Tal vez es cierto que me conoces mejor que yo mismo.-Decía el mientras veía el techo de la habitación

Es media noche ya

El tiempo se me va

Como se equivoco mi corazón

Si ahora yo no duermo es porque

Porque estoy

Celoso, celoso, celoso

Pero si tú vuelves me harás más dichoso

Solo ahora se

Porque, porque

No puedo dormir, estoy celoso de ti

Yo te amo tanto que, por eso ya no vivo

Porque estoy celoso, celoso, celoso

Y el amor sincero no es un paraíso

Por fin comprendí

Que sin tú amor, no puedo vivir estoy celoso de ti

Yo te amo tanto que, por eso ya no vivo

Porque estoy celoso, celoso, celoso